Capítulo 4- Floraciones de Amor

En la fiesta había mucha gente sin embargo, todos los presentes disfrutaban del ambiente tan agradable que las chicas prepararon y de la música ni se diga, Genma era un experto colocando las canciones. Tsunade estaba complacida agradeciendo que las kunoichis no olvidaron su bebida preferida; mientras que Izumo y Kotetsu le servían cada vez que ella les ordenara. Naruto se encontraba sentado con Sakura, Shikamaru, Ino, Chouji y Sai en una mesa. Rock Lee, Tenten, Neji, Hinata, Kiba y Shino sentados en otra.

En una mesa cercana a la puerta estaban sentados Asuma, Kurenai, Kakashi, Gai y Yamato. Por una parte, Gai alardeaba una y otra vez sobre sus misiones y de lo genial que ha resultado su equipo, mientras que Kakashi fantaseaba con su apreciado libro. Kuerani estaba un poco distraída y Asuma se percató de ello.

-"Kurenai, ¿te preocupa algo?"- le preguntó.

-"No realmente, es sólo que ella me prometió venir pero aún no ha llegado"-

-"No te preocupes, estoy seguro que Anko vendrá"-

Tres cosas sucedieron en la mención de ese nombre: una, Kakashi miró sorprendido levantando la ceja; dos, Gai puso la mirada sobre Kakashi y lo miraba desafiante mientras que el ninja copia lo miraba muy tranquilo; y tres, Yamato miró a Gai después a Kakashi y frunció el ceño "¡Qué interesante!"- pensó.

-"Al fin llegó"- Kurenai manifestó alegremente.

Y ahí estaba, parada en la puerta, mostrando una Anko totalmente diferente a la que todos conocen. Llevaba un vestido negro hasta las rodillas ajustado a su cuerpo, de espalda descubierta, resaltando así su hermosa figura. En su cintura portaba un cinturón plateado estilo en cadenetas y unas zapatillas negras. Esta vez pero sólo esta ocasión no traía la gabardina y su pelo no se encontraba recogido sino vuelto.

Kurenai se acercó a ella y le sonrió "Por un momento pensé que no vendrías"-

-"No lo niego que dudé en venir pero aquí me tienes tal como lo prometí"-

-"Vayamos con los demás"- dijo y su amiga asintió. A continuación se aproximaron a la mesa donde se encontraban los shinobis.

-"Hola chicos"- ella saludó cortésmente.

-"Buenas noches Anko"- dijo Gai, iba vestido con traje formal verde y una corbata naranja –"Veo que estás impresionada por mi espectacular traje"- dijo mostrando una sonrisa mientras un brillo salía de sus dientes. La kunoichi no pudo evitar poner una cara de total sorpresa que para su fortuna, Gai interpretó de otra manera.

-"Lo sé"- Kurenai le susurró e inmediatamente se sentó al lado de Asuma. Anko también tomó asiento al lado de su compañera.

-"Anko te ves muy linda"- Gai siseó.

-"Gracias"-

-"Iré a buscar bebidas para todos"- Asuma exclamó.

-"Si quieres puedo ir yo a buscarlas"- Gai respondió muy servicial.

-"Bueno, si así lo prefieres"-

-"Vuelvo enseguida"- afirmó, después desapareció entre la gente.

-"Kurenai, ¿quieres bailar?"- preguntó Asuma.

-"Está bien"- ambos se dirigieron a la pista y comenzaron a bailar.

-"Yo iré por unos bocadillos"- dijo Yamato y se alejó de la mesa dejando a sus dos amigos solos.

Kakashi, ahora que se detenía para ver mejor a Anko se dio cuenta que no llevaba su acostumbrado abrigo lo que permitía apreciar mejor su cuerpo. Por alguna razón desconocida, para él verla de esa manera tan distinta a lo normal hacía que su corazón latiera más rápido y le hacía pensar que la Anko dura y burlona que normalmente se mostraba era en realidad una máscara de alguien, bueno al que le habían hecho sufrir demasiado en su vida –"Debo admitir que es muy hermosa… especialmente esta noche"- pensó.

-"¿Qué te sucede?"- preguntó Anko, viendo que Kakashi divagaba en sus pensamientos.

-"Nada… nada"- respondió despreocupadamente "sólo me preguntaba… ¿quieres bailar conmigo?"-

-"Umm… está bien"-

Ambos se pusieron a bailar, cada uno disfrutaba la presencia cercana del otro, luego de varias canciones Anko se encontraba sedienta.

-"Tengo sed"- dijo –"Voy a buscar un poco de bebida"-

-"Te acompaño"- ellos se dirigieron a la barra para tomar algo refrescante.

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Tsunade miró a Anko y sonrió –"Todo está resultando tal como lo planeé"-

-"No estoy seguro"-

-"Jiraiya no seas aguafiestas. Sólo míralos, es obvio que disfrutan la compañía del otro"-

-"Supongo que tienes razón"-

-"Claro que la tengo, de lo contrario, no hubiera planeado todo esto"-

-"Sí como no"- él murmuró sarcásticamente.

-"Disfrutemos de la fiesta, ¿Qué dices Jiraiya?"- dijo levantando su copa "Izumo, prepárame otra bebida"- ella ordenó.

-"Como guste mi Lady"- respondió.

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Asuma y Kurenai continuaban bailando sin embargo, sus miradas estaban puestas en ciertas personas, quienes charlaban a gusto y sonreían al mismo tiempo.

-"Anko parece muy feliz"- dijo Kurenai "entre esos dos pasa algo, pero no quieren aceptarlo"-

-"Estás en lo cierto"- Asuma afirmó "aunque lo nieguen ya es tarde para evitarlo, sin darse cuenta ellos se enamoraron"-

-"Sólo espero que esta alegría no termine en tragedia"-

-"¿Por qué lo dices?"- él preguntó.

-"Por Orochimaru"- ella susurró.

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Por otra parte, Anko y Kakashi aún permanecían sentados cerca de la barra conversando agradablemente.

-"No sabía que bailabas tan bien"- le dijo Anko.

-"Hay muchas cosas de mí que aún no conoces"-

-"Y cada vez me sorprendes más"-

-"¿En serio?"-

-"Sí"-

-"Entonces, ¿quisiera bailar otra pieza conmigo mi hermosa dama?"- Kakashi le preguntó ofreciéndole su mano.

-"Sí"- respondió aceptando su mano.

Ambos volvieron a la pista tomados de la mano. Y enseguida empezaron a bailar; pasaron los minutos y luego de varias canciones inconscientemente se iban acercando cada vez más. En ese momento comenzó a sonar una música romántica y todos los que bailaban se abrazaron para bailarla. Anko y Kakashi se miraron apenados, ambos ruborizados.

-"Si no quieres seguir bailando, está bien"- dijo Kakashi.

-"No… no hay problema"- respondió Anko "eso si tú quieres"-

-"No, no, yo tampoco tengo problema"- él dijo.

Entonces, ambos se abrazaron torpemente, fue como si les hubieran dado un golpe eléctrico a cada uno sentir la piel del otro tan cercana a la suya; al comienzo bailaban con desconfianza pero con el avance de la canción se iban dejando llevar por sus sentimientos haciendo el contacto más firme. El calor recorrió el cuerpo de la kunoichi y un ligero temblor la sacudió al sentir el firme contacto del bien formado cuerpo de Kakashi abrazado a ella. Era consciente de que el rubor cubría sus mejillas pero no hizo nada por evitarlo, estaba perdida en el abrazo de él. Por su parte el shinobi, sentía la tibieza que irradiaba el cuerpo de Anko notando las suaves curvas que formaba el cuerpo de ella.

Sus ojos se encontraron y sus rostros se acercaron hasta quedar a unos pocos centímetros de distancia. Kakashi, sintiendo la respiración agitada de Anko se acercó aún más para poder romper aquellos centímetros que lo alejaban del hermoso rostro de ella. Hipnotizados por el ambiente que generaba la música y el contacto producido entre ellos sus labios se rozaban sin llegar a tocarse, aún sin dejarse llevar completamente por sus sentimientos pero llenándose de un sentimiento que nunca antes habían conocido y que los embriagaba. Entonces, la canción terminó e inmediatamente comenzó otra un poco más movida. Sin embargo, ellos continuaban perdidos en la mirada del otro como si se tratara de un hechizo. Ambos decidieron romper aquellos centímetros que los mantenían alejados y en el momento en que sus labios al fin se tocaron.

-"Anko. ¿Me permites esta pieza?"- dijo una voz conocida rompiendo por completo la magia que los mantenía hechizados.

Los ninjas regresaron a la realidad separándose inmediatamente.

-"Yo…"- Anko no sabía qué responder entonces miró a Kakashi y él asintió en señal de aprobación "Claro Gai"- se pusieron a bailar. La kunoichi estaba sorprendida de lo bien que bailaba Gai, sin embargo, no dejaba de pensar en Kakashi y de lo que había pasado si Gai no hubiera intervenido.

Kakashi por su parte, fue a sentarse cerca de la barra, sacó su libro para leerlo, pero no podía concentrarse, pues se encontraba pensando en Anko y se sorprendió a sí mismo disfrutando de su compañía en esta noche, sin embrago, lo que había pasado hace unos minutos escapó completamente de sus manos. "Estuve a punto de besar a Anko"-pensó aún sin creerlo –"Kakashi, ¿qué te está pasando? No eres así…será que ella… no… o sí. No puedo evitarlo pero ¿por qué ahora?, ¿por qué mis sentimientos por ella rejuvenecieron?… debería… no, no podría, si la lastimo jamás me lo perdonaré"- se dijo a sí mismo.

-"Hola Kakashi, ¿cómo estás?"- preguntó una voz interrumpiendo sus pensamientos.

-"Mm… hola Yugao, no te vi llegar"- dijo guardando su libro.

-"Estabas muy distraído como para notarlo"-

-"Eh, lo siento"-

-"No te preocupes"- murmuró y dio un vistazo hacia el lugar donde Kakashi miraba frecuentemente "Anko es muy afortunada"-

-"Mm… ¿Por qué lo dices?"-

-"Por nada, son cosas mías, no te preocupes"- dijo un poco nerviosa.

La canción terminó y Anko se alejó de Gai agradeciéndole por el baile. Decidida fue a buscar a Kakashi, estaba inquieta por lo ocurrido entre ambos, quería corroborar si lo que sucedió fue provocado por el ambiente que generó la música o algo más que eso.

En seguida empezó a sonar otra canción.

-"Me encanta esta canción"- manifestó Yugao "¿Aceptarías bailarla conmigo?"-

-"Mmm… está bien"- Kakashi respondió poco convencido.

Yugao tomó a Kakashi de la mano y se dirigieron a la pista. De lo que ellos no se percataron fue que Anko los vio alejarse juntos. Ella sintió una punzada en el corazón –"Ya veo… creo que me equivoqué… él tiene a alguien más… soy una estúpida, no debí venir"- Anko pensó y una lágrima escapó de sus ojos deslizándose por sus mejillas. Ella giró sobre sus talones y echó a andar de nuevo pero esta vez directo a la puerta para salir del lugar. De repente alguien la detuvo agarrándole el brazo y ella giró.

-"No me digas que ya te vas"- dijo Kurenai.

-"Sí, no me siento bien y es mejor que me vaya"- respondió entrecortadamente.

-"Si te sientes mal entonces, te acompaño hasta tu casa"-

-"No te preocupes estaré bien, te lo prometo"- dijo y sin decir nada más salió fuera del lugar.

-"¡Anko espera!"- ella gritó pero la kunoichi no se detuvo. Kurenai se quedó allí muy preocupada "ella no es así, algo debió pasarle para que actúe de esa manera pero qué… sólo hay una forma de saberlo"- pensó.

Por otro lado, Kakashi vio preocupadamente el celaje de la chica marchándose del lugar tan repentinamente –"Anko"- susurró.


Anko caminó en silencio todo el trayecto sin rumbo fijo hasta llegar a la tumba del tercer Hokage.

-"Lord Hokage… si supiera cuánta falta me hace escuchar sus consejos"- dijo tristemente con un nudo en la garganta "recuerdo cuando usted siempre decía que un ninja debe ser fuerte, soportar el dolor sin importar cual grande sea, y jamás mostrar los sentimientos ante los demás pero…"- ella se desvaneció dejándose caer de rodillas. Las lágrimas hicieron presencia en el momento nublando la visibilidad de sus ojos.

De repente, alguien hizo presencia en ese lugar haciéndose desapercibida incluso para ella. Lentamente se acercó a la kunoichi mientras ella continuaba llorando. El shinobi se arrodilló frente a ella. Le levantó el rostro y la miró directamente a los ojos con el rostro preocupado observando las lágrimas correr por sus mejillas. En seguida, la tomó en sus brazos.

-"Kakashi"- ella susurró y hundió su cara en el pecho del shinobi. Anko podía sentir en su hombro como la marca empezaba a impulsar repentinamente y la cubrió con una mano temblorosa. –"Ya no puedo más… no puedo seguir soportando este dolor y no sé como arrancarlo de mí. Siento que me ahogo, me consumo por dentro y aún no entiendo por qué… por qué tiene que ser así. Por qué Orochimaru sensei tuvo que dañarme utilizándome de esa manera... Busco cuál fue mi error y he tenido que callar este sufrimiento pero mi corazón ya no resiste más…Estoy en mi límite… Kakashi ya no resisto"- dijo sollozando y temblando.

-"Anko"- Kakashi murmuró preocupado. La abrazó con fuerza y le apretó la mano para tranquilizarla, pero sintió que el cuerpo de la kunoichi ardía evidenciando en sus mejillas un leve sonrojo a causa de la fiebre. Posó su mano sobre la frente de ella –"tienes calentura"- susurró y la cargó estilo marital.

-"Kakashi"- llamó Kurenai acercándose rápidamente "¿Qué le pasó a Anko?"-

-"Está ardiendo por la fiebre y su temperatura sigue aumentando"- respondió totalmente preocupado.

-"Llevémosla a su casa, ahí estará mejor"- dijo y él asintió, luego desaparecieron en una bola de humo.


Anko yacía en su cama pero la fiebre no disminuía. Ella deliraba a causa de las pesadillas provocadas por la marca de maldición. Se sentía el sudor en su frente. Kakashi estaba allí muy preocupado, le tomó una mano y la apretó fuertemente. Kurenai entró a la habitación con un paño húmedo y una taza de té en sus manos. El shinobis se alejó de Anko soltando su mano y fue apoyarse contra la pared sin perderla de vista.

Kurenai, por su parte, colocó delicadamente el paño húmedo en la frente de su compañera. Luego se sentó a su lado "Anko"- llamó suavemente.

La kunoichi abrió lentamente los ojos aún a su pesar –"Kurenai"- susurró e intentó moverse pero su amiga la detuvo.

-"No te esfuerces, la fiebre aún no ha cesado. Tómate este té, te hará bien"- dijo ayudándola para que lo bebiera.

-"Lo siento"- Anko susurró.

-"¿Por qué te disculpas?"-

-"Te arruiné la noche"-

-"Siempre te preocupas por los demás aún en tu estado. Idiota, no debiste estar en ese lugar entre esa brisa fría mucho menos a estas horas de la noche"-

-"Lo siento, no quise…"- susurró quedándose profundamente dormida.

-"Se quedó dormida"- informó Kurenai mirándola fijamente. Se paró de la cama y dijo –"me duele verla sufrir y ni siquiera sé qué hacer para ayudarla. Aunque ella demuestre ser fuerte, su corazón es muy frágil"-

-"Lo sé. Esta noche pude entender y conocer la verdadera Anko, pero también comprendí todo el dolor y el sufrimiento que guarda en su corazón, sin embargo…"- dijo acercándose a Anko y viendo su respiración mientras dormía. En seguida se sentó en la cama para estar a su lado. Nuevamente le tomó la mano apretándola fuertemente y con la otra mano le acarició la mejilla mirándola intensamente –"desearía poder evitarle ese sufrimiento"-

-"Kakashi… tú…"- Kurenai no sabía cómo decirlo.

-"No lo sé"- dijo totalmente inseguro. Soltó la mano de Anko y se levantó de la cama –"Al menos su temperatura ya normalizó. Será mejor irme antes que Naruto llegue y me haga un interrogatorio del por qué estoy aquí. Además… ella está en muy buenas manos… Nos vemos"- concluyó saliendo de la habitación.

-"Después de todo, Anko sí le interesa"- pensó y luego sonrió.

.-

Una semana después…

Anko caminaba por el pasillo de la torre Hokage para dirigirse a su oficina.

-"Buenos días Anko"- dijo Kurenai que venía detrás de su mejor amiga.

-"Ah! Buenos días Kurenai. Acabo de enterarme que te asignaron una nueva misión"-

-"Así es, estaré fuera por lo menos dos días… Sólo espero… prométeme que en el tiempo que yo esté ausente no harás nada estúpido"- su amiga exigió y Anko puso mala cara como lo haría una niña de 6 años.

-"Deberías confiar más en mí"-

-"Está bien, confiaré en ti. Bueno es hora de irme, mi equipo debe estar esperándome. Hasta luego y ya sabes"-

-"Sí"- dijo y enseguida entró a su oficina, puso una mirada de shock pegada en sus facciones al ver tantos papeleos encima de su escritorio que casi le da un paro cardíaco. –"Genma, ¿qué significa esto?"- preguntó cortésmente.

-"La Hokage me ordenó traértelos porque ella y Shizune saldrán de la aldea a una reunión entre las cinco grandes naciones y me pidió que te dijera que te encargues de ellos"-

-"Bien"- dijo resignada. Sabía que no podía negarse, es una orden de la Hokage y a ella nadie le puede decir "NO".

-"Si no me necesitas, entonces me retiro"-

-"¡Espera! ¿Puedes hacerme un favor?"-

-"Te escucho"-

-"Como estaré muy ocupada, no quiero que nadie me moleste"-

-"Hai"- él afirmó saliendo de la oficina.

-"Será mejor que empiece"- suspiró.


Por otra parte… Naruto, Sakura y Sai estaban impacientes esperando a su querido sensei que como de costumbre llega tarde al entrenamiento.

-"Llega tarde"- gritó Naruto.

Kakashi les sonrió a sus alumnos. Levantó los brazos en un gesto pequeño "Lo siento chicos, creo que me perdí por el camino de la vida"- dijo.

-"Sí como no"- dijo Naruto sarcásticamente.

-"Naruto tiene razón. Usted dice eso cada vez que llega tarde"- Sakura agregó.

-"Bueno, bueno… dejemos esta conversación para otro día, ahora concentrémonos en el entrenamiento"-

-"¿Qué nos va a enseñar, un nuevo Jutsu o una técnica nueva como volar? Vamos Kakashi sensei, ya díganos…"- replicó Naruto.

-"Está bien les diré… aprenderán una nueva técnica pero para eso deberán trabajar en equipo. ¿Entendido?"-

-"Hai"- todos respondieron al unísono.

-"Entonces comencemos"-


La noche había caído en la aldea sin embargo, Anko aún se encontraba en su oficina terminando de firmar los papeles que les encargó Lady Tsunade. Se sentía agotada pero necesitaba tenerlos listos para mañana a primera hora.

Minutos después…

-"Al fin terminé"- dijo. En seguida observó por la ventana "Ya oscureció. De seguro soy la única en este lugar"- suspiró y se levantó de su silla "Llevaré estos documentos a la oficina de la Hokage"- pensó y salió de la oficina con los papeles en manos e iba caminando por el pasillo como alma solitaria "Tal como lo pensé… los demás ya se retiraron a sus casas… No puedo creer que perdí tanto tiempo llenando y firmando estos papeles"- decía para sí misma hasta que se detuvo en la puerta del despacho de la Hokage, entró, los colocó encima del escritorio y saliendo se topó con Gai.

-"Buenas noches Anko"-

-"¿Qué haces aquí Gai?"-

-"Pues ví la luz encendida y decidí entrar. Me pareció extraño que alguien trabajara a estas horas"-

-"Ah! Eso… me quedé hasta tarde revisando unos documentos y perdí la noción del tiempo"-

-"Ya entiendo"-

-"Salgamos de aquí… estoy un poco cansada además tengo que buscar a Naruto, por suerte sé donde encontrarlo…"- dijo mientras se dirigía a la salida.

Ambos caminaron en silencio todo el camino. Anko tuvo la sensación de que algo no estaba bien, intentó recordar, entonces miró a Gai de reojo y comprendió el motivo de su inquietud, Gai estaba callado ni siquiera alardeaba sobre sus misiones mucho menos de su estúpida llama de la juventud. Ella lo miró un poco preocupada pero antes de que pudiera hacer cualquier pregunta se encontró con Kakashi enfrente de ellos.

-"Hola amigos"- dijo el shinobis despreocupadamente –"al parecer ustedes dos se llevan cada vez mejor"-

-"Idiota, busco a Naruto y Gai se ofreció para acompañarme, eso es todo"- respondió mirando hacia un lado para evitar que el shinobis viera el sonrojo de sus mejillas "Además, no tengo por qué darte explicaciones"- Replicó e inmediatamente siguió su camino dejando atrás a sus dos compañeros.

-"Yo también debo irme, adiós Kakashi"- dijo Gai y luego desapareció en una bola de humo.

Kakashi sonrió por el mal momento que le hizo pasar a la pobre Anko -"Aún sigue siendo la misma chiquilla e inmadura de siempre, sin embargo es una kunoichi muy hermosa. ¿En qué estoy pensando? Debo estar volviéndome loco"- dijo para sí mismo "Pero… por qué me molesta verla con alguien más…"-

Anko llegó al lugar en donde efectivamente Naruto se encontraba, "Ramen Ichiraku", suspiró y sin pensarlo entró "Naruto vámonos, es muy tarde"-

-"Mmm… dame un segundo Ichiraku me está preparando otro ramen"-

-"¿Cuántos tazones ya te has comido?"- preguntó tomando asiento.

-"5"-

-"Aquí tienes Naruto"- dijo Ayame sirviéndole el ramen.

-"Y con este son 6. Gracias Ayame"- murmuró e inmediatamente comenzó a comer. Miró a Anko.

Ella tenía la cabeza recostada en los codos mirando distraídamente hacia el horizonte. Pensaba lo que había sucedido en la fiesta. El rubor cubrió sus mejillas al recordar a Kakashi y el sentir de su bien formado cuerpo junto a ella. Un ligero calor recorrió su cuerpo al rememorar esa cercanía provocando que en ella creciera un nuevo sentimiento que jamás había sentido, al extremo que estuvo a punto de besarlo y sino hubiera sido por Gai esto habría sucedido. Ella se sacudió tratando de olvidar ese último pensamiento.

-"¿Anko te encuentras bien?"- el ninja preguntó sacándola de su mundo.

-"Sí… pensaba en…"- dijo un tanto aturdida.

-"Mmm…"-

-"No es nada, olvídalo"-

-"Claro que no, estabas pensando en Kakashi sensei ¿cierto?"- alegó descaradamente.

-"¿Eh? Por supuesto que no"- negó absolutamente ruborizada

-"Mmm… no lo sé"- siseó tratando de ponerla más nerviosa de lo que ya estaba.

-"Ya es hora de irnos"- ella le interrumpió e inmediatamente salió del lugar con un gesto de despedida.

-"¡Anko espérame!"- gritó. Terminó rápidamente su ramen –"La cuenta por favor"-

-"No te preocupes Naruto, ella pagó la cuenta"- dijo Ayame.

-"¿Eh? Pero…"-

-"Deberías apresurarte si quieres alcanzarla"- dijo el viejo.

-"Tiene razón. Hasta mañana"- murmuró alejándose. Saltó después y se puso a caminar a su lado.

-"Adiós Naruto"- la chica musitó.

Ambos se alejaron a lo largo del camino. Iban conversando calmadamente. Naruto hablaba tan emocionado que Anko se limitaba a sonreír. Desde que se enteraron que eran hermanos, es la primera vez que dialogan de esa manera. Para ella, siendo una kunoichi con muchas responsabilidades saber esa verdad no fue fácil, sin embrago, decidió aceptarla porque no quería que él sufriera solo como ella tiempo atrás. Se preocupa por él y lo cuida como lo haría una verdadera madre, trata de ser su mejor amiga y demostrarle que ante cualquier problema puede contar con ella.

Naruto por su parte, intenta llevar la fiesta en paz obedeciendo sus órdenes, ignorando los regaños y escuchando sus consejos. No son los mejores hermanos pero intentan serlo. Ambos son idénticos cuanto a carácter hiperactivo y alegre; se preocupan por los demás, más que por sí mismos, tanto que darían su vida para protegerlos. Mientras caminaban, de repente Anko sintió una presencia fuera de lo común y se detuvo.

-"¿Ocurre algo?"- preguntó Naruto.

-"No es nada, sigamos"- dijo sonriente y continuó caminando. En efecto, alguien los observaba de lejos, entre las sombras pero no era el momento ni el lugar como para un enfrentamiento. "Así que él envió a su conejillo de indias. La pregunta es… para qué"- pensó seriamente.

Continuará…