Holas a todas (os), gracias x sus review y por el interés hacia mi historia, y pues sip Super Vegeta a veces hago drama, ya lo dije soy la reina del drama jajaja es que soy muy sensible, solo espero no ofender a nadie, además si algo no hago es subestimarme conozco mis capacidades y mi talento. =)

En fin, esta historia me esta poniendo la creatividad a prueba por lo que algunos capis serán mas largos y otros no, todo va a depender de la situación que se desencadene, si es algo que considero requiera mucho detalle lo pondré, sino pues me centrare en la idea principal del capitulo y lo haré cortito.

Espero no me linchen x eso jajajaja, bueno los dejo con el cap.

Críticas constructivas y tomatazos en los review.

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Capítulo 4.- Seductor en acción

Bulma escuchaba hablar a Goku y no se la creía. ¿Ese cambio se debía a Shen-Long? Vaya que el dragón sabía hacer su trabajo, la mujer abandonó sus pensamientos al notar que mientras su amigo soltaba sus frases galantes iba acercándose cada vez más a ella hasta acorralarla en la pared…

Tus ojos azules son tan profundos que desearía perderme en ellos… -exclamo el saiyayin a pocos centímetros de sus labios-

¿Acaso este piensa besarme? –se pregunto Bulma al ver que Goku cerraba los ojos y se acercaba mas a ella- Pues no lo creo se dijo, haciéndose a un lado, ocasionando que el hombre perdiera el equilibrio y se precipitara hacia la pared, donde sus labios se estamparon.

Espero que el beso te haya gustado –dijo Bulma a su amigo guiñándole un ojo-

Trunks vio a su madre salir sonriendo de la cocina, había llegado cuando Nº18 se retiraba, y al escuchar la conversación se quedo tras la puerta así que se había enterado de todo, el pequeño imaginaba la reacción de su progenitor cuando se enterara que el señor Goku había besado a su mamá, pobre Goten pensó, seguro de que su amigo se quedaría sin padre.

Afuera en el jardín Milk hacía esfuerzos por no gritar, la peliazul le acaba de contar el "incidente" de la cocina a su amiga que estaba que echaba humo por las orejas.

No te enfades Milk, era de esperarse que se comportara así. –dijo Bulma con voz de te lo dije-

¿Y ahora que hago?... –pregunto abatida la morena, sintiendo de manera anticipada el dolor de los cuernos que estaban por crecerle, si su esposo seguía así-

Solo queda esperar, cuando el año se cumpla reuniremos las esferas y Goku volverá a la normalidad. –respondió con tranquilidad su amiga-

Milk suspiró, es cierto que amaba a su Goku ingenuo de antes pero este hombre galante era el que siempre había soñado. Además no era seguro que se repitiera algo así, la fiesta había terminado y sus amigas se irían, tal vez eso bastaría para tranquilizarlo de nuevo.

De pronto Bulma miró su reloj, ya era bastante tarde así que se despidió de Milk no sin antes recomendarle que pensara lo de Goku, y después se marcho con su hijo quien la miraba con recelo, la mujer al ver su expresión seria pensó que quizá el pequeño seguía molesto por la forma en que lo había regañado por abrir la boca de más, lejos estaba de imaginar la verdadera razón de su enfado, ni la confusión del pequeño ante lo acontecido esa tarde.

Goku vio cuando la peliazul se iba pero decidió no salir a despedirla seguía intrigado, por un segundo pensó que la estaba haciendo caer en su red y al siguiente, estaba besando la pared.

Ese rechazo de último minuto despertó su instinto de cazador, porque como es bien sabido, un seductor que se precie de serlo conquista hasta a la mujer mas difícil, y eso era lo que tenía pensado hacer.

Al día siguiente se presento en Capsule Corp, iba trajeado como era su costumbre desde hacía algunos meses y llevaba en una de sus manos un ramo de flores silvestres. Toco el timbre y espero.

Joven Goku, que gusto verlo pase –dijo la señora Briefs conduciéndolo a la sala- ¿Y esas flores?

Son para su hija –comentó el hombre mientras se sentaba-

¡Qué lástima! Pensé que eran para mí y que me iba a pedir una cita –respondió la señora con decepción-

Nunca me atrevería a pedirle una cita, a una dama tan bella… me asustaría recibir una negativa –contesto con una sonrisa que sonrojo a la Sra Briefs-

¡Que galante es usted! –dijo la mujer tan emocionada que no se dio cuenta que el café que iba a ofrecerle al "joven" lo estaba sirviendo sobre los pastelillos-

Al notar su error la señora Briefs se disculpo y fue a la cocina por más pasteles y café, Goku aliviado por deshacerse de la señora decidió escabullirse antes de que regresara. El ki de Bulma estaba cerca así que lo siguió, subió las escaleras y doblo a la derecha camino hasta el final y abrió la puerta frente a él.

Un aroma delicioso llego a su nariz apenas abrió la puerta, seguro Bulma esta en la ducha pensó, e iba a irse cuando una idea traviesa le cruzó por la mente, el ki de Vegeta no estaba cerca nadie se daría cuenta su presencia ahí, así que podía esconderse y espiar, Goku aparte de seductor se estaba convirtiendo en voyerista, era mas que claro que su inocencia había desaparecido.

Bulma salió de la ducha cubierta por una pequeña toalla que apenas si cubría su cuerpo, camino hasta el tocador y se sentó en el banquillo, empezó a cepillarse su azulada y larga cabellera mientras Goku rogaba a Kamisama que se le cayera la toalla. Una vez que termino tomo una de sus cremas y comenzó a deslizar el producto en sus largas y perfectas piernas, después en los brazos, en el cuello, en el escote… todo de manera lenta y suave… A estas alturas Goku ya tenía la boca seca de tanto babear el piso… Bulma estaba por desprenderse de la toalla cuando para desgracia de nuestro "héroe" el ki de Vegeta se acercaba rápidamente, Goku era seductor no suicida así que maldiciendo hizo la teletransportación y regreso a su casa, no sin antes echar un último vistazo.

Vegeta había sentido el ki de Goku elevarse de manera extraña muy cerca al de su mujer, de ahí la urgencia de llegar a Capsule Corp, pero al hacerlo no lo percibió más. Como Bulma estaba enojada con él decidió no entrar por el balcón como acostumbraba, en esos momentos lo que menos necesitaba era otra pelea, así que no le quedo más remedio que entrar por la puerta principal. Hubiera deseado no hacerlo, apenas llego, su suegra empezó con su cacareo que tanto lo irritaba, estaba por largarse cuando la mujer lo tomo del brazo…

Lindo Vegeta, ¿podrías darle esto a Bulma?

El hombre no respondió, solo miró detenidamente las flores. Al ver su desconcierto, su suegra se apresuró a explicar.

Hace un rato vino el apuesto Goku a verla, pero cuando fui a la cocina por mis pasteles desapareció y las dejo aquí.

Sin responder tomo el ramo y lanzo una mirada fulminante a su suegra… ¿Kakarotto trayéndole flores a SU MUJER?... eso si no lo iba a permitir, una vena surco la cabeza del príncipe, mientras subía a toda prisa hacia la habitación que compartía con la madre de su hijo-

¡¡¡BULMA!!! ¡EXPLICAME PORQUE KAKAROTTO TE TRAE FLORES! – reclamo furioso a su mujer, mientras aventaba al suelo la evidencia-

¿Goku esta aquí? –pregunto ella con sorpresa-

¡RESPONDEME MUJER! –dijo con un grito que despertó la furia de Bulma-

PUES NO LO SÉ… -exclamo ella en el mismo tono, cuando un pensamiento le hizo callar, quizá Goku se arrepintió de haber intentado besarla y quería pedirle una disculpa, pero era mejor no decir nada, si le contaba a Vegeta lo que paso seguro habría problemas.

Goku es muy raro, seguro quería pedirme algún favor nada más –finalizo la peliazul con la mayor serenidad que le fue posible-

El príncipe notó el repentino cambio de humor de su mujer, ella siempre gritaba aunque no tuviera la razón ¿Por qué se detenía entonces?... la intuición de Vegeta le dijo que había algo detrás de su actitud pero estaba claro que Bulma no le diría nada, así que por lo pronto debía investigar que pasaba y para ello buscaría la "colaboración" de su hijo.