Hola!! ¿Qué tal? Siento no haber actulizado antes pero es que no sabía que escribir para continuarlo y bueno...

Aparte fue casi un milagro haber podido conectarme y publicarlo, se me hiba la página cada dos por tres.

Bueno como siempre... Espero que lo disfruten.


12 horas

Jérémie no se lo podía creer, Yumi viva… y por primera vez mostrando sus sentimientos con algo mas que simples celos.

Sonrió divertido, era cierto que los celos de Yumi eran bastante divertidos, pero siempre que pasaba algo terminaban enfadándose. Eso era lo malo.

Aun y todo, le alegraba tenerla de vuelta.

Sabía como sufría Ulrich, por que le entendía. Él se sentiría igual si perdiera a Aelita, o también Yumi se sintió igual al perderle a él.

Lo cierto es que ambos eran muy parecidos, los dos le habían echado la culpa. Yumi tenía algo de razón. Más bien toda, tenía que haber repasado los cálculos y añadirle por las medidas y los códigos de unas células. Algo que no había hecho. Y bueno Ulrich tenía razón al decirle que al menos tenía que intentar materializarla.

Aun y todo siempre se estaban peleando y todos esperaban que él, diera el primer paso.

Yumi era muy tradicional, en su educación sus padres la habían instruido sobre, la pasión, la verdad, el cariño, la pureza… Y aparte habían sido muy duros al enseñarle el carácter que debe de tener una joven de su edad con una enseñanza tradicionalmente te daba en Japón.

Pero le habían permitido llevar y tener un propio estilo, dejando que llevara siempre pantalones y vistiera de negro y que fuera cinturón negro de artes marciales. Bueno eso en conjunto era bueno, así le permitía defenderse. Y en cierto modo gracias a eso la habían conocido. Y Ulrich… Se había enamorado de ella casi al instante, al ser vencido, quiso la revancha… y la conoció más.

Pero Jérémie creía que también era por que habían quedado uno encima del otro. Y ella le había sonreído con dulzura.

Ulrich suspiró, ya en el sector cinco. Pero se permitió por instante entrar en sus pensamientos, sumergirse, como si de una piscina se tratara. Y, lo que descubrió, fue que había quedado colgado de ella al instante, al verla por primera vez allí, en el gimnasio, sonriendo. Y luego peleando, había caído encima de él, haciendo que él dejara salir de su interior un suave sonrojo, y provocando el suyo también.

Mas… Ella le había sonreído, y esa sonrisa era un de los más bellos recuerdos que tenía, y que siempre antes de dormir acariciaba suavemente, Como su risa, y todos los momentos en que habían estado solos, o ella le había murmurado sonriente palabras de agradecimiento. Y él había pensado muchas veces que sería su perdición si seguía sonriéndole así, ya que seguramente cualquier día se derretiría. Pero aun así oyó la voz de Jérémie sacándole de su ensoñación.

—¿Ulrich? ¿Qué te pasa? Rápido, necesitan tu ayuda. -Jérémie sonaba inquieto pero sonrió cuando añadió con algo de picardía.- Necesitamos encontrar los datos que me permitan virtualizar a Yumi en la Tierra. Si los encontramos… podrás volverla a mecer en tus brazos.

Eso, sacó a Ulrich de su sueño y con un susurro, murmuró suavemente las palabras que le permitían usar la supervelocidad

—Ya voy Yumi, aguanta -murmuró luego con suavidad.

—Estoy aguantando perfectamente -susurró en su oído con voz seductora una dulce voz femenina. Quizás la dueña de esa voz era la dueña de esos brazos que le abrazaban por detrás. Esos brazos de piel blanca… que le abrazaban con cariño.

El joven suspiró pero sonrió, aunque por dentro estaba deseando echar a correr. Esa nueva Yumi… ¡Le daba miedo!

Si, bastante miedo, era extraño verla, antes tan dulce y tímida, y ahora… todo lo contrario. Si dulce seguía siendo, pero nada tímida. No ya no.

Si amaba a Yumi era justamente por varias cosas;

Primero, ella nunca le obligaría a hacer algo que fuera en contra de su voluntad, o si lo hacía era para su bien.

Segundo, por que era dulce, simpática, alegre, divertida, madura, enérgica, adoraba los retos, se jugaba la vida para salvar otras, siempre acudía cuando la necesitaban, sabía cuando molestaba y cuando no y jamás dejaba de ser una mujer.

Y tercero, por que siempre era ella misma, por que no cambiaba para agradar a nadie.

Por todas esas razones la amaba si, y por muchas más.

Pero ahora… ahora ya no era ella. Ahora ya no era la chica de corto cabello negro y ojos brillantes y tímidos. Ahora ya no era esa joven que siempre le sonreía en el bien o en el mal. Ahora ya no era ella la que siempre se sonrojaba y solía callarse sus sentimientos. Pero tampoco era esa joven que siempre sabía lo que había que hacer y lo ponía en practica en seguida, con una energía, decisión, y madurez dignas de ver.

Ahora era… ahora se parecía un poco a Sissy.

Y eso no lo soportaba.

No soportaba haberla perdido dos veces en menos de 24 horas…

Esa no era su Yumi

¿Su Yumi?

¿Tan loco estaba por ella que ya la llamaba como si estuvieran casados? ¿Cómo si fueran novios?

Se escapó de su abrazo haciendo que ella hiciera un pequeño puchero.

La miró conteniendo la curiosidad, el dolor… la rabia.

La rabia de haberla perdido varias veces en tan solo… 12 horas.

—Tú no eres Yumi


Bonjuor! ¿Qué tal?

¿qué les pareció?

Espero que bien T-T Como siempre espero que les haya gustado

Byebye Besos

Se despide...

Ilya Star