Dos semanas han pasado desde que Hanamichi Sakuragi y Kaede Rukawa se han vuelto muy amigos, dos amargas y largas semanas esperando para recibir la atención de quien más le interesaba por el momento; Hanamichi Sakuragi. Pero para ello debía librarse de su rival y de quien la hizo sufrir en los años de secundaria, Kaede Rukawa. No es que fuese feo ni nada, pero no se le comparaba; pelo lacio de color negro, unos inexpresivos ojos azules, piel tan blanca que se veía pálido, y una altura que sobrepasaba el promedio japonés, medía 1,87. Se le ha intentado acercar, pero al parecer aquel chico de mirada fría la evita por completo. La razón era más que nada para tantear terreno. Pero como no todo es bueno para nuestro zorro, ella lo pilló desprevenido
-Rukawa... ¿Podrías venir un momento? –Le sonríe- necesito hablarte sobre Sakuragi
-¿Qué pasa con Hanamichi? –la miró elevando una ceja-
-Vamos a otro sitio y te diré¿Vale?
-Ya, ya, vamos –suspiró el moreno-
Y así, casi arrastrándolo, observaba como Rukawa la miraba atento. Ni supiera la noticia que debo darle, pensó
-No sé como explicarlo, pero... según Sakuragi, tú y él se han vuelto muy amigos –le sonríe dulcemente- por eso, me gustaría decirte una cosa
-¿Qué cosa?
Es torpe. Ni siquiera piensa lo que puede ocurrir, ya le quiero ver la cara de decepción. Sé que muy en el fondo no me gusta Sakuragi, pero Rukawa me las debe desde que me rechazó en Tamigaoka, de seguro ni se acuerda... ya que antes era horrenda, menos mal que con el paso de los años uno se vuelve más bonito o más feo, y en este caso, a mí me tocó la primera
-¿Rukawa¿Me estás poniendo atención? Lo que estaba diciendo era que...
Ese tipo por como lo veo, sueña con Sakuragi. De seguro que piensa que van a ser novios, se van a casar cuando terminen sus estudios, comprarán un auto, tendrán una casa y pertenecerán a la NBA... iluso, lo que siempre él ha soñado. Pero lo que no sabe, es que ni me interesa Hanamichi, pues vivo pendiente de los estudios, quizás me gustará jugar con él hasta que me vea con el anillo... ahí me reiré
-...Somos novios...
Ahora si lo estoy disfrutando... veo un dejo de tristeza y furia en su cara
-¿¡QUÉ!?
-... Hana y yo estamos juntos... –dijo casi susurrándole- que bueno, así te veo llorar maldito puto, que vive rechazando sin darse cuenta de cuanto lastima a la gente
-Que bien –sonríe falsamente-
-Sabía que lo ibas a tomar bien –sigue dedicándole esa sonrisa cálida- claro, sigue aparentando... haré lo posible e imposible por alejarte de él
-Si ustedes están hechos el uno para el otro –le da leves palmaditas en la espalda-
-Gracias por la 'bendición' que nos das como amigo, Rukawa. Como sabrás, los amigos de él, son también mis amigos ¡Ja! Ni loca seré tú amiga, patético hijito de papá
-Me alegro, pues pienso lo mismo –le vuelve a sonreír-
-¿Qué te parecería ir a tomar un helado este sábado? Vamos tú, Hana y yo para celebrar el inicio de mi romance con él y esperar a que salga alguien para ti –ríe levemente- pobre, pobre chico. Ni novia tiene, al parecer le gusta dar lástima...
-Me parece una gran idea, sería un buen augurio –la mira severamente-
-Pues entonces, nos vemos, el sábado, Rukawa –le da leves golpitos en las manos como animándole- adiós –se aleja rápidamente- ni sabes lo que planeo, Kaede Rukawa. No tienes ni la menor idea de lo que soy capaz...
-Adiós –se despide levantando la mano-
Como les dije, este capítulo se dividía en dos, y como ven ya terminé la visión de Miyuki.
Veamos que pensará Hana después de la 'cita' entre medio de Miyuki y Kae. Sólo les adelanto que terminará muy mal
Nos vemos en el siguiente capítulo :D!
