Raven Queen Hola, si Amy es muy tierna y al parecer logro formar un lazo con Exe y lo de la forma, recuerda que en otro capítulo se dijo que podía tomar posesión de cuerpos y por ello tomo el cuerpo de un lobo, no es que se haya transformado ni eso, solo tomo el cuerpo.
Utau Kagamine muchísimas gracias por tus comentarios y todo lo que me dices me has dado una mayor motivación para esta historia, lo subiré lo más rápido que pueda los capítulos y espero ver comentarios tuyos más seguido ;) muchas gracias por tu ánimo, me ayuda como no te imaginas.
MarGomi, me alegra saber de ti de nuevo c: haha ya no lo hago tan complicado como para no entender? xD seguiré subiéndolos c: asi que estate al pendiente ;3
Esta historia es un SonicEXExAmy. Los personajes de Sonic no me pertenecen, son propiedad de SEGA y SONIC TEAM; SonicEXE tampoco es un personaje mío, pero tampoco es un personaje original.
Capitulo 4: Muerte y Risas.
"Jueves 2 de Julio del 1999; 5:14 pm. Han pasado 9 días desde que Amy me llevo ante Exe. La mire jugar, comunicarse con él, pasear juntos, montarlo, comer y dormir juntos; de alguna forma llego a formar un lazo con Exe. Junte todas mis apuntes de las investigaciones que había reunido durante varios años de mi vida, los repace de nuevo y otra vez, no podía entenderlo esa actitud no se parecía en nada a la que cuentan las historias, aquellos mitos y leyendas no encajaban con lo que vieron mis ojos lo que presencie no fue lo que imagine, aquellas historias terror no son creíbles al ver los ojos de mi nieta cuando lo ve, cuando esta con él.
Continuare mi investigación con observación, descripción y explicación, no de apuntes realizados por otros si no por mí, buscare la razón de Exe, encontrare la verdad de su ser.
-Amelia Rose.
Al día siguiente como otros que ya habían transcurrido Amy y su abuela Amelia volvían a visitar a aquel extraño ser del que se habían convertido en amigas o eso es lo que Amy le decía a su abuela que aun a ella le costara esfuerzo creer en ello, se habían cumplido 10 días desde que Amelia lo conoció y no sabía creer si había muerto y lo que vivía fuera su alma pensando que seguía viva o que su nieta realmente se había hecho amiga de aquel al que el mundo llamaba demonio.
Caminaron por aquel bosque atravesando las arboledas para llegar hacia esa cueva que mantenía la presencia de Exe, le parecía un tanto extraño que un ser de descripción siniestra y asesina viviera en un lugar tan bello como aquel, pues enfrente de la cueva se encontraba un rio con el agua cristalina, flores en el verde pastizal y arboles tan grandes y bellos que en ocasiones ocultaban o dejaban ver el sol; cuando se encontraban cerca Amy se adelantó. Preocupación, cual era esa insistencia que le pasaba por la mente, todos estos días ha visto la convivencia que su nieta ha llevado con aquel ser y no pasó nada de las cosas que había leído.
Amy soltó a su abuela para adelantarse y llegar antes que ella –Amy no te adelantes cielo.- le grito Amelia a su niña más la perdió de vista y no supo si su voz llego a ella, de nuevo aquella preocupación volvió a su mente seguía pensando en lo mismo porque, porque, pero su mente también le decía que no hay de qué preocuparse; no había motivo para preocuparse o no se lo ha dado en este tiempo. Llego al destino al que se dirigían y en efecto como su mente se lo dijo, no había de que preocuparse, miro a su nieta conviviendo y jugando con Exe, seguía siendo entraño presenciar todo eso.
Se acercó hasta ellos con una sonrisa decidió realmente abrir su mente a eso e investigar y reescribir todo aquello que se había escrito de él, averiguaría lo desconocido.
Pasaron algunas horas el día comenzaba a llegar a su fin y el cielo empezaba a pintarse de aquellos hermosos colores del atardecer, Amy sentada a orillas del rió con Exe a su lado cantaba aquella Promesa que anteriormente le dedico. Amelia que se encontraba un poco más distanciada de ellos sentada encima de una piedra escribía en su diario todo aquello que presenciaba, sonrió feliz al verlos y escuchar la casi entonada voz de su nieta regreso su mirada hacia su cuaderno comenzando a escribir unas cuantas anotaciones, pero se detuvo al ya no escuchar el canto de su nieta y en su lugar unas risas provenientes de más al fondo del bosque, acercándose hacia ellos.
Unos jóvenes antropomorfos aparecieron de entre árboles y arbustos riendo y bromeando callaron al ver la presencia de Amelia, Amy y aquel lobo. Amelia se levantó dejando su cuaderno a un lado e ir hasta su nieta, la sujeto de los hombros levantandola y acercándola a ella sin quitar la vista de aquellos recién llegados; los muchachos se miraron dudosos y luego sonrieron regresando su vista a ellas.
-Nee~ Señora, que tal? No cree que este lugar es muy peligroso para traer a una niña aquí?
-Muy buenas tardes.- Asintió Amelia.- No… No lo creo, me parece muy tranquilo.
-Hahahaha!-rieron los 5 jóvenes que llegaron.- Que no escucha las las historias abuela!?-Dijo uno sarcásticamente.
-Historias?-
-Si.-Se acercó otro.- Aquellas historias del espíritu demoniaco que habita esta cueva.-
Amy sonrió apunto de decir algo pero su abuela le tapó la boca.-Vaya, no, no eh escuchado nada.-
-Hahaha si es obvio, bueno, nade cree esos cuentos, son solo para asustar a los supersticiosos, son solo juegos.-
Exe volteo con molestia, coraje e irritación hacia ellos. Amelia noto eso volviendo a hablar con aquellos muchachos.- Y que es lo que quieren hacer aquí?-
-Que no lo puede pensar anciana? Entraremos a la cueva.-
-Pero… y que dicen las historias?-
-Bueno, se dice que aquellos que entren a la cueva nunca regresan, pues una vez que den el primer paso la maldición no los dejara salir de allí y su…- Fue interrumpido por Amelia diciendo lo mismo.
-Muerte la tendrán asegurada a cualquier parte que vallan, no escaparan de su sentencia, pues decidieron entrar a la oscuridad la oscuridad los arrastrara, arrepiéntete pues le gustara escuchar tus suplicas, corre pues le gustara jugar con tigo, juega a acabarlo, diviértelo pues a un Dios hay que entretenerlo.-
Los jóvenes callaron y se miraron unos a otros confundidos para reír después.- Abuela, pensé que no conocía las historias.-
-Tengo más años que tu muchacho algo conozco.-
-hahaha.- Rieron todos, Amelia y Amy solo los observan.
-Y que quieren hacer? Aun sabiendo lo que se cuenta quieren entrar?-
-Hay abuela…-Suspiro el muchacho.- Son solo historias ya le dijimos. Solo cuentos.-
Amy se soltó de su abuela.- No son cuentos Exe existe.-
Los jóvenes la miraron y volvieron a reír.- Ya has entrado niña, a la cueva?-
-Si.- Asintió Amy.
Los muchachos volvieron a reír.-Entonces no hay problema.- Se acercó el muchacho hasta Amy y la tomo del brazo comenzando a halarla juntos con ellos. Amelia se fue contra ellos tratando de liberar a su nieta del agarre de aquel joven, Amy forcejeaba también para liberarse. –Suéltala!.- Grito Amelia abofeteando al muchacho, no soltó a Amy mas si se enojó, le regreso la bofetada con la mano que tenía libre Amelia se tomó la mejilla golpeada y por orden de aquel chico otros dos tomaron a Amelia arrastrándola con ellos. Ahora ambas comenzaban a forcejear y gritar.
-No! No debo entrar dentro! Me dijeron que no entrara otra vez!.-Gritaba Amy.
Entraron a la cueva sacando de sus mochilas linternas y comenzaron a alumbrar dentro para adentrarse más al fondo, Amelia y Amy callaron una vez dentro más aún seguían forcejeando para liberarse las siguieron arrastrando más hasta perderse en la oscuridad de la cueva; Exe, fuera de la cueva aún se mantenía acostado en el mismo lugar, no giro su cabeza ni para ver como aquellas dos que convivían con el eran arrastradas ni como Amelia fue abofeteada, pero una vez que sintió como la oscuridad los había cubierto sonrió, Exe sonrió en aquel cuerpo de lobo, mostró todos sus colmillos, es raro ver una sonrisa en un lobo pero será raro ver una sonrisa sádica en ellos? Exe dio una sonrisa así, ya hacinaba probar su carne y bañarse en ellos, se levantó comenzando a caminar dirigiéndose a la cueva.
Ya había pasado un rato desde que entraron a la cueva comenzaban a aburrirse ya habían caminado mucho y pareciese que ese lugar no tenía fin, esperaban encontrar cuerpos o tesoros como las historias decían pero no encontraban nada.
-Hey esto es aburrido.-
-Ves anciana, te dijimos que solo es un cuento.- Aventaron a Amelia contra la pared la cual cayó al piso sujetando a Amy a quien también aventaron. Aquellos comenzaron a hablar de lo aburrido que estaban y que debían hacer para entretenerse, se alumbraban unos a otros y uno alumbraba a las dos huéspedes que llevaban consigo, aquellas solo miraban y esperaban asustadas.
Aquel que las alumbraba miro hacia ellas, daba una expresión de curiosidad algo planeaba y Amelia lo noto, ya sabía a qué iba. –Hey, que tal si las matamos?- Los demás giraron a verlo, dudosos.
-Que?-
-Matarlas.-
-Como se te ocurre algo así, que tal si-.-
-Si alguien se entera?- Le respondió burlón. Sonrió malicioso sin quitar la luz de las dos erizas.-Quien se enterara? Estamos en la cueva, ellas ni siquiera ha de vivir en la ciudad la policía no se enterara.- Dio su mirada hacia la mujer mayor y la pequeña niña, Amy comenzó a llorar al ver la expresión de aquel muchacho, tenía miedo.-Acaso nunca tuvieron esa curiosidad por matar; saber que se siente, ustedes saben, yo sé que si.-
-Es verdad.-Se miraban unos a otros.-Yo si eh tenido la curiosidad.-
-No sé ustedes, pero yo quiero intentarlo.-
-No soy el único entonces con esa picazón de curiosidad.-
-Es lo mejor que eh escuchado, eso quiere decir -.-
-Eso quiere decir que los cinco están de acuerdo.-Interrumpió Amelia, se miraba tranquila y su voz nada alarmada.- Mataran a una anciana y una pequeña niña, solas, en una cueva oscura y maldita; lo tienen muy difícil, se sentirán orgullosos al terminar.-
Los chicos la miraron molestos, sabían que eso había sido una burla y como tal se ofendieron y rieron, Amelia comenzó a temblar, escondió a Amy detrás de ella encerrándola en un pequeño espacio entre la pared y ella, lo más posible para protegerla. Una vez que aquellos terminaron de reír uno de ellos se acercó a Amelia y con su lámpara le dio en la nariz a la eriza violeta la cual por el inmenso dolor que sintió se tomó la nariz para calmar su dolor y evitar que la sangre que salía de esta se propagara por toda su boca, lo cual no pudo evitar.
-Abuela!.- Grito la pequeña en llanto y asustada. Se asomó sobre el hombro de su abuela para verla y atender también el golpe que el antropomorfo le dio. Otro halo de las púas a la pequeña eriza sacándola de detrás de su abuela y aventándola un metro lejos de ella. –Amy!.- Se abalanzo Amelia hacia enfrente para alcanzar a su nieta fue detenida por aquel que le rompió la nariz, -No le hagan daño.-Suplico. Aquellos solo volvieron a reír, realmente querían matarlas… realmente van a matarlas.
Comenzaron con Amelia, propinándole golpes, la nariz se la habían roto de nuevo por otro golpe que le habían dado ahora con una patada no solo en la nariz sino también en varias partes del cuerpo, entre golpes con las manos y las lámparas, Amelia estaba cubierta de heridas, nada graves, solo poca sangre corriendo de las heridas de su cuerpo, su nariz y boca era lo más ensangrentado que se veía en ella, lo cual resultaba divertido, fascinante y excitante para los jóvenes delincuentes. Continuaban pateándola y de ven en momentos arrojándole piedras para aumentar esos gritos desesperados que, descubrieron aquellos como les gustaba escucharlos y para verla más desesperada y suplicante golpeaban a Amy halando sus púas o pateándola, dejando sus mochilas caer encima de ella. Es excitante, definitivamente excitante. Estaban riendo, disfrutando ese momento; uno de ellos dio 3 pasos hacia atrás mientras reía y veía como los demás disfrutaban de darles golpes a ellos, reía. Una sombra negra paso detrás de él y aquel sintió algo pasar por detrás, paro de reír y miro sobre su hombro hacia atrás, solo miro un poco de iluminación provocado por las lámparas de mano y oscuridad en varias zonas; volvió su mirada hacia enfrente al escuchar que sus amigos lo llamaban, sonrío de nuevo olvidando aquello y fue otra vez a divertirse.
Ya no solo disfrutaban de escuchar los gritos de Amelia ahora torturaban a Amy aquellos ligeros gemidos de dolor de la pequeña; levantaron a Amelia de las púas y la arrojaron contra la pared.
-Sabes abuela, tenías razón, es muy fácil.- Levanto su rostro con la lámpara.- Esta muy bien para empezar, también dijiste que lo disfrutaríamos.- Se acercó a su oreja.- Tenias razón también en eso.- Se alejó de ella extendiendo sus brazos hacia los lados dando una gran sonrisa y riendo satisfactoriamente.- Sabes qué otra cosa sería mejor aún...- Se acercó a Amy comenzando a desabrochar su pantalón.
-Nooooo!.- grito desesperada.
-Siiii! Sera divertido, sentir apretado mientras entro y salgo de ese pequeño cuerpo virgen; tomarlo tan joven, nadie suele experimentar un placer así.-
-Noo! Enfermo, es solo una niña.- Comenzó a llorar.- Solo tiene seis años.-
-seis?.- Miro hacia Amy sorprendido para después sonreír y ver hacia la mujer mayor.- Es más grande de lo que pensé.- Dio una sonrisa más grade. Se desabrocho por completo el pantalón bajándose el cierre y sacando su miembro ya eréctil, lo disfrutaría.
-Abuela~-Nombro entre sollozos.
Se escuchaban las suplicas de Amelia y Amy para que se detuviera, se escuchaban las risas de los jóvenes, se escuchaba como alentaban a su camarada y lo ayudaban colocando a la pequeña bocarriba, sujetando sus brazos y quitándole las bragas infantiles; pego sus rodillas contra el suelo para estar a la altura suficiente para penetrarla, froto su pene en la vagina de Amy, apunto de entrar, los gritos de Amy y Amelia se intensificaron juntos con las risas de ellos.
En solo un momento aquellos gritos y risas callaron, el silencio invadió la cueva nuevamente. Todos miraban estupefactos hacia el cuerpo de aquel que amenazaba con violar a la pequeña, se quitaron de transe cuando la eriza rosa grito al sentir sangre caer en su zona íntima y parte de su abdomen; la cabeza de aquel chico había sido arrancada, Como?
El cuerpo se encontraba aun en la misma posición que había tomado antes de morir, el cuello desprendía sangre como fuente a punto de quedarse sin agua, Amy continuaba gritando zafándose del agarre de los demás chicos logro soltarse y correr hacia su abuela quien la abrazo fuertemente y protegerla entre sus brazos. Los otros gritaron desesperados preguntándose qué fue lo que paso, se gritaban unos a otros buscando cordura entre sus palabras para lo que vieron; uno dejo de gritar cuando sintió un ligero golpe en su zapato miro hacia y abrió los ojos como plato de sorpresa y después dar un grito que hiso captar la atención de los demás y ver lo que el miraba.
La cabeza de su amigo había golpeado contra el zapato de aquel muchacho. Aquella cabeza aún mantenía esa sonrisa pervertida junto con la mirada hacia abajo o más bien, media mirada, pues parte de la cabeza ya no se encontraba la parte del ojo izquierdo ya no estaba ni lo que debía estar adentro de ella, solo sangre que llenaba de su color toda la parte dentro, algunas manchas y rasguños ensangrentados en partes del rostro que aún se mantenían notables y un camino de sangre que daba a conocer la dirección de donde había salido. Siguieron con su mirada ese camino de sangre que llegaba hasta una zona oscura de la cueva, iluminaron esa zona y lo que vieron fue al lobo, el mismo lobo que estaba con Amy y Amelia afuera.
-Es ese estúpido lobo, el lo mato no la estúpida maldición!.-
-Fue esa cosa quien lo decapito!?-
-No puede ser posible aunque sea un lobo de las montañas, no pueden hacer eso, no de esa manera!-
Discutían entre ellos y observando al lobo como él no les quitaba la vista de encima mientras se daba lengüetazos en el hocico.
-Cállense de una vez!.- Saco una pistola de su mochila y apunto hacia el lobo.- No te muevas grandote, solo quiero hacerte un agujero- Ambos se miraron, ninguno perdía de vista algún movimiento, el chico disparo. El lobo callo, aquel disparo le dio en la cabeza, los chicos volvieron a reír sintiéndose triunfantes.
-Exe!- Grito Amy soltándose de su abuela y dar unos pasos lejos de ella.
Amy!.- Le llamo Amelia deteniéndola.
-No te muevas pequeña.- Le apunto el chico que tenía el arma.- No pienses que te has librado, nuestro amigo no pudo terminar pero nosotros lo haremos por el.- Sonrió. Se levantó aun manteniendo la pistola apuntándole, Amelia se levantó para cubrir a Amy pero el chico le apunto con el arma deteniéndola.- A dónde vas anciana? Quédate donde estas, vas a sufrir viendo esto.- Le decía con gozo desabrochándose el pantalón y acercándose a Amy, la sujeto de brazo.-Tu niña vas a disfrutar un gran placer a muy temprana edad, prepárate.-
-Si amigo, muéstrales quien manda!-
-Has sufrir a la vieja!-
-Que sufra su tesoro, será hacer sufrir a dos erizas de una sola manera.-
Reían pensando en el espectáculo que iban a presenciar y, en el que podrían participar también. El muchacho tomo a Amy del ante brazo y la aventó al piso haciéndola caer en cuatro.- Te voy a entrenar coger como perra mocosa! Te hare desear vergas desde muy temprana edad!.- Saco su miembro dando a notar su jugo saliendo de este y la tomo de sus aun no desarrolladas caderas a punto de entrar miro hacia sus amigos y vio aquel lobo salir de la oscuridad. –Hey! Cuidado!-Les grito advirtiéndoles; aquellos miraron hacia un lado, uno se encontró frente a frente con la bestia, se atemorizo al verlo tan cerca, esos ojos rojos sangre; Exe se abalanzo contra él, lo último que se escucho fue el grito desesperado del muchacho, los demás retrocedieron mientras miraban al lobo destrozar el rostro de su amigo. El tipo que se encontraba con Amy comenzó a disparar al lobo mientras este estaba distraído destrozando ahora el cuerpo de su ya muerto amigo. –Maldición no funciona! Por qué!?- Gritaba desesperado y aterrorizado, las balas le daban pero ya no lo hacían caer como la primera vez.
-No puedes matar a un ser muerto.- Respondió Amelia acercándose poco a poco.
-Que mierda dices anciana!?-
-No puedes matar a alguien que ya está muerto.- Se acercó más hasta llegar a su nieta y ayudarla a levantarla lentamente del suelo.
-No. No puedes matar a un Dios.- Corrigió Amy.
El chico apretó los dientes y miro con furia a las dos erizas, le dio un golpe a Amy en la boca provocando que esta sangrara.- Mocosa estúpida que estás diciendo!.-
-Idiota!.- Amelia abrazo a su nieta cubriéndola.- Ustedes conocían la maldición, sabían lo que ocurriría si entraban, no hicieron caso!- Le regaño Amelia apretando a Amy y cubriendo su rostro entre las púas de la pequeña.- Y van a pagar por ello.-Levanto un poco el rostro para verlo solo con un ojo.
El chico sonrío, ya no por malicia si no por miedo, comenzó a reírse y llorar.-Esta bromando anciana.-
-Míralo tú mismo.-
El chico se giró hacia enfrente y miro el cuerpo destazado de su amigo o lo que se puede decir que fue un cuerpo, pues las vísceras a medio comer sobre salían del cuerpo, los brazos no los encontró, solo una mano a la vista, una pierna desaparecida y la otra extraviada, pero lo que más pudo ver fue el rojo pintado en las paredes y suelo. –Dónde están?- Busco a sus amigos con la vista pero no los encontró. –Muy bien ustedes vendrán con migo!.- Se giró levantando el arma hacia las dos y frente a él se encontró con el ensangrentado rostro del lobo, sus ojos rojos y la sangre, goteaba, la sangre goteaba, pareciese que llorase; Exe se lanzó contra él, Amelia y Amy miraban como Exe comenzó a atacarlo, Amelia se dio vuelta para evitar que Amy mirase esa escena e irse salir de la cueva.
Entre los ataques de Exe el muchacho soltó el arma, se cubría con su brazo las mordidas que le daba miro como aquellas dos erizas comenzaban a marcharse, entre ataques se dio vuelta quedando boca abajo pegando un grito por los arañazos que Exe le comenzó a dar en la parte baja de la espalda, alcanzo su arma y apunto hacia Amelia halo del gatillo, su último ataque, Exe aplasto su cabeza.
La bala dio en la columna, Amelia cayo dando gritos de dolor al mismo tiempo que se escuchaban los gritos desesperados de Amy, la tomo de los brazos y comenzó a tirar de ella arrastrándola hacia la salida; Amy no quería ver, pero ya sabía, con el sonido que sus pasos daban al caminar por aquel suelo y la textura que podía sentir sabia por lo que estaba caminando. Comenzó a llorar más fuerte, sollozando lo más bajo posible arrastrando difícilmente a su abuela quien por el dolor y pérdida de sangre se desmayó. Resbalo, cayendo al suelo una sensación viscosa y suave amortiguo su caída, sus lágrimas comenzaron a salir más rápido junto con un líquido medio verdoso que salía de su nariz, paso su mano por aquello que amortiguo su caída y comenzó a apretarlo, levanto un pedazo para y como ya se lo había imaginado eran los residuos de los cuerpo destrozados de aquellos chicos, se tapó un ojo con su manchada mano libre comenzando a limpiarse las lágrimas y los mocos que escurrían de su nariz pero por más que se limpiaba las lágrimas no dejaban de salir, tapo su rostro entre sus rodillas y abrazo sus piernas.
De la oscuridad salía una figura que se fue acercando hasta ella. –Tu.- Escucho la rosada eriza pequeña levantando su cabeza y mirando frente a ella a uno de los chicos, quien la halo de las púas y sujetándola del cuello giro con vista hacia lo oscuridad sujetando una daga y apuntándola hacia la garganta de la pequeña. –Si te acercas la pierdes, es tu amiguita verdad? Esta niña.- Le advertía entre llantos desesperados a la silueta que comenzaba a salir gruñendo de las sombras. Los llantos inquietos de Amy resonaban en toda la cueva comenzando a desesperar a su capturan te .- Cállate, Cállate!.- Comenzó a sacudirla de las púas para que callara pero entre más la sacudía y amenazaba más lloraba; entre sacudidas y llantos el cuerpo del lobo cayó al suelo captando la atención de los dos. –Haa-ha ha- hahahaha.- Empezó a reír como loco.- HAHAHAHAHAHA MURIO! Esta muerto MUERTO! HAHAHAHAH.- Lagrimas volvían a salir de los tristes ojos de Amy.
Soltó a la eriza dejándola caer, ella miraba como el chico reía, se acercó a hurtadillas hacia el cuerpo de su abuela y comenzó otra vez a jalar de ella, miro que el chico se incoó tomando aquellos residuos de los cuerpos de sus amigos.-Tú tienes la culpa.- Seguía halando a su abuela.- Ustedes tienen la culpa, mis amigos murieron por ustedes ahora yo…-Giro hacia ella.-Voy a matarlas.- Aventó aquellos residuos de cuerpos viscosos lanzándolos hacia Amy. Uno de ellos le dio en el rostro provocando que soltara a su abuela y se quitara aquel pedazo de carne del rostro, cuando se lo quito miro al chico tan cerca de ella quien la levanto de las púas estrellándola contra la pared; paso su navaja por el cuello de la niña dejando un pequeño rasguño en el.-Lo voy a disfrutar.-
Amy comenzó a llorar de nuevo pensando que ya no podría ayudar a su abuela, miro detrás del muchacho, visualizando unos ojos rojos.
Vio además de eso una sonrisa, de repente cerró los ojos. Sintió su cuerpo mojado, los abrió para ver que ya no estaba siendo sujetada por ese chico, tampoco miro lo miro; se tocó su cuerpo, levanto sus manos para verlas y después ver todo su cuerpo cubierto en sangre. Miro hacia enfrente de nuevo visualizando otra vez esos ojos rojos que miro antes.
-No grites.-
Lo escucho decir mientras se acercaba más hacia ella. Amy comenzó a llorar de nuevo temiendo; presto atención a esos ojos rojos que le resultaban familiares.
-Exe.-
-Si.- Dejo ver su transparente figura atreves de la luz que llagaba por la entrada de la cueva.-Tienes miedo?.- Miro como las lágrimas de Amy comenzaban a resbalar por sus cubiertas mejillas.-Es bueno temerme. Me temes?-
Amy se tallo los ojos limpiando sus lágrimas y entre eso quitando de sus mejillas un poco de sangre. Exe seguía mirándola.-No.- Respondió Amy. Exe se sorprendió.
Siguió llorando.-No te temo, eres mi amigo.- Se abalanzo hacia el con la intención de abrazarlo, pero él se alejó de ella retrocediendo.
-Sal de aquí, llévate a tu Amelia. Salgan.-
Amy asintió y fue hacia su abuela comenzando a jalar de ella, con mucho esfuerzo logro salir de la cueva, miro hacia la entrada de está esperando a su amigo. –No saldrás?-
-No.-
-Porque?-
-No puedo salir de la cueva.-
-Pero antes estabas fuera.-
-Por el cuerpo de aquel lobo.-
-Porque asi no?-
-Mi alma está atada a esta cueva, no puedo salir.-
-Puedo verte?-
-…-
-Puedo ver-
-Porque?-
-Siempre te mire con el cuerpo de ese lobo.-
-Si me vuelves a ver temerás hacia mí.-
-No lo hare.-
Exe se acercó más hacia luz realizando la petición de la niña. Amy abrió sus ojos sorprendida. Volvió a ver su casi transparente cuerpo con más detalle, su pelaje morado fuerte y piel pálida, no llevaba guantes ni zapatos, sus ojos rojos, sus escleróticas negras, sus púas largas hacia atrás llegando hasta la altura de su cola y su voz.
-Teme hacia mi.-
-Porque quieres que te tema?-
-Quiero que todos me teman.-
-Porque?-
-Soy un Dios, y a los Dioses hay que temerles y suplicarles.-
-Los Dioses también son guapos?-
-Que?-
-Sí, los dioses también son guapos? Tu eres muy guapo? Quieres ser mi novio?-
Exe se sorprendió ante los comentarios de Amy, dio primero una sonrisa de medio lado para ser seguida una risa, la cual tomo por sorpresa a Amy.
-Estas riendo.-
-No.-
-Si.-
-Me gusta, de lobo nunca reías ni tampoco te escuchaba hablar.-
-Me entendías.-
-No es lo mismo, tu voz me gusta. Serás mi novio verdad?-
-Eres una niña muy coqueta.-
-Que es coqueta?-
Exe volvió a reír seguido por Amy sin saber la razón por cual reía.
Valla Amy tan rara... Cubierta de sangre y con una abuela desmayada y herida se pone a reír O.o
Los antropomorfos de ahora ya no se asustan ni se impresiona, piensan que estar cubierto de sangre es normal? xD
que loco...
espero les allá gustado el capitulo de ahora c:
espero sus comentarios y esperen al siguiente capitulo, mas cosas serán reveladas y la aparición de nuestros amigos aparecerán próximamente. Estén atentos.
Se despide su amiga Adliz c:
Dejen Reviews.
