Se quedo parado sin decir ninguna sola palabra ¿Por cuánto? ¿Por qué?

Miraba fijamente a esa 'cosa' que no le permitía dormir desde que había llegado a su casa. Era tan terriblemente hermoso.

Oh dios, oh dios, ya no puedo más.

Sus padres no estaban en casa, y no lo estarían hasta llegados a la noche. Reviso los cuartos por si su hermana estaba en casa. No había moros en la costa.

Sonrió y una risilla se escapo de la emoción haciéndolo sonar muy 'gay' para su gusto.

Cerró la puerta y corrió hacia el lugar donde estaba esa 'cosa' que le llamaba con su inexistente voz.

Se sentó en el suelo aproximándose. Sus manos tocaron la superficie con aparente cariño y delicadeza, como si temiera por romper la más fina rosa o algo así.

La nueva alfombra de sus padres. Tan suave y peluda, tan roja y tentadora. Sin resistir sus impulsos Stan se dejo caer sobre la alfombra y sintió los pelitos de la misma acariciar su cara, taaaaan feliz que no podía resistir chillar como un hámster.

¿Esto era la felicidad? Si lo era que alguien lo matara ahora para morir en feliz. Cerró los ojos y siguió frotando su rostro.

.

"¿mm, Sharon?" llamo Randy al entrar a su habitación "¿Qué hace Stan en nuestro cuarto?"

"¿Qué?" pregunto extrañada la mujer, no era propio de sus hijos entrar a su cuarto "Stan, Stan" le llamo, pero era imposible, estaba profundamente dormido en el piso con su cuerpo encogido en la alfombra roja que habían comprado en esa carísima tienda de Denver.

"oh, mi….está dormido" comento ella con una sonrisita de esas que solía dedicarle a su hijo cuando se veía tan feliz, era un niño tan tierno y perfecto a sus ojos, con su cabello tan suave y negro y sus enormes ojos azules que eran agradables a la vista. Tan dulces mejillas.

Randy se rasco su cabeza un poco confundido, no entendía a las mujeres.

Se agacho a la altura de su hijo en el suelo y lo cargo suavemente en sus brazos, llevándolo a su habitación para que durmiese en la cama como un niño normal.

Le saco los zapatos y la ropa y le coloco su pijama de Terrance y Philip, ese que tanto le gustaba, Stan se removió en la cama y se volteo ligeramente suspirando en sueños. Randy lo cubrió con las sabanas y le dio un beso en la frente.

"Sharon, tenemos hijos verdaderamente hermosos" le comento a su mujer una vez cerró la puerta.

"lo sé Randy, son muy lindos"

"absolutamente"


una familia de peluche...no lo se, pero creo que asi son las familias que si se quieren. :P con amorsh hasta la proxima