Los x-men no me pertenecen. Ojalá, así x-men evolution no hubiera terminado y estaría por la décima temporada.
Tercer capítulo presente!!! Voy demasiado rápido??? Parece que estoy inspirada. Y lo mejor de todo es que hasta ahora no ha pasado casi nada. A menos que se resuelva todo de una, este fic tiene para largo. A mi me gusta como va quedando. A ustedes no???
Quiero aclarar que en este fic Alex vive en la mansión, al igual que los acólitos, Ángel y X23. La hermandad está amigada con los x-men y todos felices. No se si luego haré que Magneto y Mystique. Que les parece? Pero prometo nuevos enemigos o por lo menos algún conflicto. Jejeje.
Capítulo 3.
Dos personas caminaban silenciosamente por el jardín de la mansión. Dos jóvenes. Dos amigos. Ambos se encontraban serios, preocupados. Era un ambiente incómodo, así que Scott rompió el hielo.
- Vamos Jean. Saca esa cara larga. Quiero ver una sonrisa.
Ella forzó una.
- ¿Mejor?
- Quiero una verdadera. Aunque tenga que sacártela a la fuerza.
Dicho y hecho, el chico comenzó a hacerle cosquillas a su amiga. El sabía muy bien sus puntos débiles. Ella comenzó a retorcerse y a doblarse intentando pararlo, mientras reía tanto que le dolía el pecho. Cayó al suelo junto con Scott, quien quedó sobre ella. Sus dedos bailaban por su cintura y su estómago. Le era imposible usar su telequinesis para empujarlo, ya que no podía concentrarse. El muchacho comenzó a reír de alegría por haber podido distraerla y sacarla de la depresión, al menos por el momento.
- ¡Basta¡BASTA¡POR FAVOR¡DETENTE!- Gritó ella entre carcajadas.
- Quiero escuchar las palabras mágicas.
- ¡POR FAVOR!
- Incorrecto. Esas no son las que quiero escuchar. Ahora voy a castigarte.
Las cosquillas aumentaron a medida que los dedos de Scott se movían más rápidamente. Comenzó a subir un poco más por debajo de la blusa de Jean. Luego las deslizó hacia su espalda. La muchacha serpenteaba desesperadamente. Algunos estudiantes que pasaban por el lugar se detuvieron a contemplar la escena. Era una vista muy cómica ver como ella se sacudía debajo de él. Sin darse cuenta su remera había subido unos centímetros y dejaba al descubierto todo su estómago. Los muchachos esperaban ver un poco más arriba. La joven alcanzó a leer la mente de su amigo para averiguar que era lo que debía decir y así acabar con esta tortura.
- ¡POR FAVOR AMO¡TE LO SUPLICO¡HARÉ LO QUE SEA!
- De acuerdo.
Y al terminar de hablar, soltó la espalda de Jean. Notó la desnudez de su estómago y, a pesar de que era un hombre y hubiera deseado lo mismo que los otros que los observaban, tomó los bordes de la remera y los deslizó sobre la piel descubierta. Luego se levantó y la ayudó a ponerse de pie. Ambos estaban agitados. Les dolían las costillas de tanto reírse. Los estudiantes que se habían detenido continuaron con su caminar, un poco desilusionados. Los dos amigos se dirigieron al lago. Era un día relativamente cálido y soleado. Así que decidieron nadar un rato. Jean utilizó su telequinesis para traer de la mansión sus trajes de baño y unas toallas. Algunos se sorprendieron al ver estas cosas volando por los cielos, pero comprendieron su causa. Luego de cambiarse detrás de unos arbustos, saltaron al agua. Estaba caliente en la superficie gracias al sol, y fría en el fondo. Hicieron competencias de velocidad y de clavados, guerras de agua y bucearon por un rato, hasta la hora del almuerzo.
Se dirigieron a la mansión, secándose el pelo con las toallas lo mejor que podían. Logan los miró con un gesto de desaprobación. No le parecía que el clima fuera lo suficientemente cálido como para bañarse al aire libre. Los adolescentes no le dieron importancia y se dedicaron a ayudar a poner la mesa. Una vez que todos estaban en el comedor y el almuerzo preparado, comenzaron las charlas y las discusiones. A algunos, sus planes para el fin de semana no terminaban de convencerlos, e intentaban hacerlos más interesantes. Ororo discutía con Logan por sus modales en la mesa. El profesor y Bestia hablaban de los chequeos médicos que debían hacerse los alumnos. Algunos, al escuchar esto, emitieron suspiros de resignación o pequeñas quejas. Scott pensaba lo que haría con su "esclava". La idea lo divertía mucho. Jean, Kitty y Rogue intercambiaban opiniones sobre el reality show "Gran Hermano". Kitty estaba fascinada con el programa, Jean decía que era estúpido y Rogue que tenía algunas cosas buenas, pero que nunca se pasaría medio día viéndolo como lo hacía su compañera. Otros charlaban sobre su semana y las tareas que les habían dejado. Evan se quejaba por la gran cantidad de trabajo que le había dado su profesor de matemáticas. Amara y Rahne pensaban en dónde buscarían la información que necesitaban para hacer su trabajo de ciencias. Decidieron que irían a la biblioteca de Bayville. Remy y Pyro, que estaban enfrentados, jugaban por debajo de la mesa un partido de truco. Los estudiantes que estaban alrededor de ellos observaban curiosamente los gestos que hacían sin entender. Más aún, porque no tenían compañeros a quienes hacérselos para decirles que tipo de cartas poseían. Era un juego complicado.
El almuerzo termino y todos se levantaron de la mesa. Hoy le tocaba lavar los platos a Tabitha y a Roberto.
Los demás fueron a la sala de estar a ver televisión. Estaban dando la maratón de Spiderman. Fue entonces cuando se les ocurrió aprovechar el fin de semana para ir a ver la tercera parte de la saga. Todos los estudiantes decidieron ir. Unas cuantas entradas. Scott se ofreció para ir a comprarlas por anticipado, así no tendrían problemas de que estuvieran agotadas cuando fueran. La verían ese mismo día al anochecer. Jean decidió acompañarlo. Nadie se sorprendió ante este gesto. No podían entender cómo esos dos no habían puesto las cartas sobre la mesa y admitido sus sentimientos hacia el otro. Los planes del grupo habían cambiado sarcásticamente. Habían fusionado todas las ideas. Primero irían a los videojuegos hasta la hora de la película. Luego del cine comerían pizza. Y Después pasarían el resto del tiempo en el parque haciendo travesuras con sus poderes y disfrutando del aire fresco. Toda la mansión, menos los adultos responsables, irían. Ninguno de los profesores podía entender como era posible que fueran a pasar la noche todos juntos en una misma salida. Y menos aún como iban a trasportarse. Bueno, pues Scott iría con algunos en su convertible, Jean con otros en su SUV, Warren manejaría la camioneta x y Lance su jeep, donde irían los demás. Kitty invitó a la hermandad, principalmente por Avalancha. Así que eran 25 personas en cuatro coches: Scott, Jean, Evan, Kitty, Kurt, Rogue, Bobby, Ray, Tabitha, Samuel, Júbilo, Jamie, Roberto, Rahne, Alex, X23, Warren, Piort, Pyro, Remy, Pietro, Lance, Sapo, Wanda y Fred. Sería extraño ver a un grupo tan amplio y particular de personas por las calles.
Scott y Jean salieron a conseguir las entradas para el cine. Kurt y Kitty los siguieron silenciosamente, teletransportándose cerca de ellos. Querían saber si alguno daba un paso adelante en la relación. Últimamente notaban a estos dos muy juntos. Mucho más que antes. El viaje hasta el centro fue silencioso, pero era uno de esos silencios cómodos, en los que uno se siente a gusto con la sola presencia del otro. Había una pequeña cola en la boletería. Tomaron su lugar en ella, y comenzaron a charlar. Los espías se encontraban cerca de ellos, procurando que no los vieran. De pronto apareció Duncan con su grupo de amigos.
- Hola Jean. Que coincidencia. ¿Vienes a ver 300? Estoy ansioso por ver como corre la sangre de esos estúpidos en el campo de batalla. Puedes sentarte junto a mí, así en las escenas demasiado fuertes y desagradables podrás esconderte en mis brazos. ¿Y tú qué me vez Summers?
- Cierra la boca Matthews. El único estúpido aquí eres tú. Además¿quién te crees que eres, el centro del universo para que Jean se siente junto a ti? Cuando perfectamente ves que viene conmigo.
- ¡Wohaa! Pero qué tenemos aquí. Summers está celoso de que Jean me prefiera a mí antes que a él. Sabes que es mía idiota.
- Duncan yo no soy tuya.
- No te entrometas muñeca. Este problema lo arreglamos mis amigos y yo.
- ¡Ya basta! Número 1: no vengo a ver 300. Número 2: Scott tiene razón, estoy bien con su compañía. Y número 3: sólo los cobardes pelean en grupo contra uno.
- Ok. Si prefieres estar con esta rata de alcantarilla y no conmigo, allá tú. Eres la única que sale perdiendo. Ah, y otra cosa. Mañana a las 8 de la noche haré una fiesta en mi casa. Si quieres venir y disculparte por tu desprecio, eres bienvenida. Mis padres se fueron el fin de semana a visitar a unos parientes lejanos.- Dicho esto, entró al cine junto con su grupo de matones.
- ¡Uy! Me pone furiosa cuando actúa así.
- Está bien. Que pretendías de ese pobre infeliz. Tiene la mente de un gorila. Pero su ego se ha hinchado demasiado.
Llegaron hasta la ventana de la boletería. Compraron las entradas y se marcharon. Debían prepararse para la salida, ya se había hecho tarde.
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- Una fiesta. ¡Guau! Debemos ir.
- Pero es en la casa de Duncan. ¿Estás loca?
- Vamos chico azul. ¡Qué importa! Lo que nos interesa es pasarla bien. ¡Quiero bailar! Debemos decírselo a todos en la mansión.
- Desde ese punto de vista… ¡FIESTA, FIESTA!
Ambos se pusieron a bailar mientras desaparecían en una nube de azufre.
REVIEWS!!!! Acepto ideas y comentarios. Si me quieren tirar tomates en la cara también son bien recibidos.
Toda crítica es aceptada!
