Edward POV.

Jasper y Emmett iban charlando sobre autos y los mejores modelos que podían haber sacado en el transcurso del año, mientras yo conecte los audífonos a mi Ipod y me perdí en la música clásica que traía en el reproductor.

El paisaje de la ciudad era precioso, las chicas que iban por la acera nos volteaban a ver y se reían o sí no, se ponían a susurrarle cosas a la chica que iba con ella.

Había una de cabello marrón y cuerpo delicado, que por un momento pensé era Bella, pero no era así, iba con un chico de su misma estatura, rubio. Cuando se volteo, los ojos negros y los labios delgados me confirmaron que estaba equivocado. Definitivamente no era Bella.

-Vamos, quieren pasar a algún lado antes de que nos reunamos con las chicas?.- pregunto Jasper meintras escribía algo en el móvil.

-No, por mi parte, tú Edward?.- preguntó Emmett mirándome por el retrovisor.

-Pues me gustaría pasar al banco a checar el saldo de mi tarjeta.- dije mientras recordaba que Esme dijo que me depositaría.

-Vale, entonces a un cajero, ok?.- dijo Emmett doblando en la esquina a lo cual Jazz y yo asentimos.

Manejo por media cuadra más y se detuvo en un edificio gris con puertas de bajé del auto y me puse detrás de la señora que estaba tecleando su clave. Saqué mis tarjetas y el papelito de la de Alice.

Cuando la señora se marcho teclee el numero de mi tarjeta y la deslicé por la ranura a un lado.

Perfecto. Depositaron.

Suspiré y aproveche para checar la de Alice.

Aparecía que ya tenía menos que en un principio. Al parecer estaba comprando cosas. Ví que le hubieran depositado lo mismo que a mí y saque las tarjetas y salí al aire libre.

-Sí, la verdad no sé que regalarle.- dijo Emmett a Jasper que tenía una libretita en la mano.

-Pues ahora le diré a Alice, seguro ella sabrá como que regalarle.- dijo mi cuñado.

-¿De que hablan?.- pregunte montándome de nuevo en el jeep.

-Nada, solo que en 3 días es el cumpleaños de Bella y no sé que comprarle, ella no me pide nada, de hecho no le gusta que gasten dinero en ella, pero es mi hermana y quiero darle algo.- dijo Emmett saliendo de la acera.

-Oh, pues que tal sí le regalas un Ipod?.- pregunte.

-Ya tiene uno de 64gb.- dijo Em.

-Oh, pues que tal el nuevo ejemplar de Romeo y Julieta?.- dije como que no quiere la cosa.

-Sabes creo que me agrada que tengas los mismos gustos que mi hermana.- dijo Emmett riendo.- pero la verdad no lo sé, le preguntaré ahora que nos reunamos, por sí quiere hacer algo, de todos modos, les llamaré a mis padres, dijeron que vendrían.- dijo serio Emmett.

-Ese sería un muy buen regalo.- dijo Jasper. Emmett suspiró y asintió mientras nos poniamos de nuevo en marcha.

Seguro era difícil que no estuvieran tus padres el día de tu cumpleaños.

Suspiré.

¿Le regalaría algo a Bella?.

Me sentía confundido, venía dispuesto a pasar las mejores vacaciones de mi vida, pero esto se me estaba complicando, no quería nada serio, pero Bella me interesaba. Y estaba seguro que lo que fuese que hiciera con ella, sería todo, menos superficial.

Estaba sumido en mis pensamientos cuando el sonido de un móvil me desconcertó.

-Bueno.- dijo Jasper bajándole al estéreo.

-Sí, claro, aja, bueno, aja, está bien, sí, yo también te amo.- dijo para después colgar.

-Quien era?.- pregunte.

-Como si no fuera obvio.- me volteo a mirar y yo le gruñí.- Era Alice, dijo que nos ven en el Café en 5 minutos, que no lleguemos tarde que ellas ya terminaron de hacer las compras.- dijo a lo cual Emmett asintió y salió en la primera bifurcación.

-Vale, entonces no perdamos tiempo.- dijo el grandote.

-Emmett.- dije haciendo que me mirara por el retrovisor.- Por que a Bella no le gustan los regalos.- dije curioso.

El medio río.

-En realidad es algo extraño.- dijo.- Cuando tenía 3 años, la abuela le dio una cadenita de oro por su cumpleaños, y le fascino, pero cuando supo el precio, casi se infarta, pues ella dice que no merece que la gente gaste cosas caras en ella, pues se conforma solo con un gesto o algo así.- dijo orgulloso.- Aunque me he dado cuenta que lo que le regales, por más pequeño o barato que sea a ella le importa, pues según ella, le sirve para llevar una parte del que se lo dio con ella.- dijo mientras se estacionaba en el frente de un local pintado de negro con un letrero en letras plateadas que decía. "Le petit".

Asentí.

Eso no me lo esperaba, pues las chicas que conozco y hasta Alice, eran de que entre más caro el regalo, mejor, mi hermana no era así a tal modo, pero le gustaban los regalos caros, aunque los modestos también le fascinaban.

-Bueno, chicos, vamos a apartar una mesa.- dijo Jasper bajando del Jeep.

Guarde mi Ipod en la bolsa de mi pantalón y me sostuve de los fierros de los focos altos del jeep, para saltar al pavimento, una vez lo hice el chillido de las llantas de un coche que doblaba en la esquina se escuchó y solo fui consciente de un auto negro que maniobraba muy ágil eh de decir giraba y quedaba justamente estacionado en el espacio vacío alado del jeep.

-Wow.- dijo Jasper.

Emmett solo rió.

Yo no entendía por qué hasta que la puerta del piloto, del lado derecho, se abría y revelaba a una hermosa chica de cabellos castaños bajar de él.

-Hola, hermanito.- dijo la chica.

-Bella, no inventes, donde aprendiste a hacer eso?.- dijo Jasper emocionado.

Ella río. Lo cual se escucho para mí como el coro de los angeles.

-Es fácil, solo tienes que practicar.- dijo acomodándose el cabello con un movimiento y encogiéndose de hombros.

Unos segundos después entro un auto rojo al estacionamiento pero esta vez, aparcó con mucha más delicadeza y lentitud.

De ahí bajaron Rosalie, mi hermana y una chica más. Era bonita. Alta de cabello negro, ojos grandes y negros, unas gafas estilizadas.

Venía con unos jeans y una camiseta de diario.

-Angela, qué milagro.- dijo Emmett acercándose a ella para abrazarla. A lo cual la chica río.

-Hola, grandote, pues ya vez, aquí de visita a mis abuelos y tu hermana me ha secuestrado.- dijo haciendo que todos rieran.

-Me alegro mucho.- dijo Emmett para después irse a lado de la rubia y besarla en los labios.

-Ang, te presento a Jasper, el novio de Alice.- dijo Bella cortés señalando a mi cuñado.

-Mucho gusto Angela Webber.- dijo la chica sonriéndole amablemente.

-Igualmente, Jasper Hale.- dijo Jasper.

La chica lo vio con los ojos abiertos.

-Hale?.- pregunto sorprendida.

-Sí, Ang, es mi hermanito, recuerdas que os hable de él?.- dijo Rose.

-Wow, que pequeño es el mundo.- dijo riendo nerviosa.

-Bueno, vamos adentro.- dijo Bella mientras todos asentían.

Fruncí el seño que nadie me iba a presentar.

-Ya que nadie dice nada, yo soy Edward Cullen, el hermano de Alice.- dije acercándome a Angela y tendiéndole la mano.

-Oh, cierto, perdona Cullen es que es fácil olvidarse de ti.- dijo Bella haciendo un ademán con la mano restándole importancia.

-Descuida me doy cuenta que tu cabecita solo se fija en pequeñeces.- dije engrído mirándola de arriba abajo.

Ella me miró desafiante con el seño fruncido.

-Ja!, no lo creo, pues de ser así, me acordaría de ti, no lo crees así?.- dijo mirándome desafiante.

-Un placer Edward.- dijo Angela, cortándome de que siguiera atacando a su amiga.

Asentí y nos encaminamos al interior del establecimiento.

-Buenas tardes, soy Marco, a nombre de quién la reservación?.- preguntó

Todos nos miramos extrañados.

-Emmett, no dijiste que era con reservación.- dijo Rose.

-Tranquilos, yo llamé antes de venir.- dijo Bella sonriente.

-Buenas tardes, la reservación a nombre de Isabella Swan.- dijo amablemente.

El chico la miró con los ojos abiertos y asintió.

-Por aquí por favor.- dijo tomando algunas carpetas de cuero y señalando al interior.

Deje que todos pasaran primero. Ví como el tal Marco miraba todo el tiempo a Bella. Que iba delante de todos. Que se creía.

Nos guío a una mesa apartada, era intimo el lugar, nos acomodamos y Jasper se sentó alado de Alice enfrente de Emmett y Rose. Angela a un lado de Alice y solo quedaban dos sitios, me senté a lado de Emmett y Bella en medio de Angela y de mí.

-Aquí tienen, en un momento vendrá su mesero, cualquier cosa, por favor avíseme, Srita.- dijo el fulano ese entregándonos las cartas y mirando solo a Bella.

Asentimos y nos dispusimos a ver el menú.

Al poco rato llego una chica de nuestra edad a tomarnos el pedido. Emmett pidió un frapucchino de vainilla junto con Angela y un baguette. Rose pidió un expresso y Alice un mocca. Jasper ordenó un tiramisú y café americano. Bella pidió un Oreo Frappé y una coca con un croissant. Yo pedí lo mismo que ella.

-Veo que no te preocupas por guardar la línea.- dije para picarla.

Se giró hacia mí y me vio con una ceja alzada.

-Porque tendría que hacerlo, sí al parecer a ti no te desagrada mi cuerpo, cierto Cullen?.- dijo provocativa.

Mierda. Trague en seco y ella solo río.

Los chicos platicaban animadamente entre sí mientras yo veía como Bella sacaba todas las galletas de su Frappé y las ponía un lado.

-Porque las sacas, para eso, no lo hubieras pedido así.- le dije dándole un sorbo a la coca.

-Calla, no es que no me las coma, es solo que me gusta comerlas después que termine el café,con el chantillí.- dijo mientras daba un sorbo al café.

Me reí.

-De que te ríes?.- pregunto seria.

-Nada, es solo que eres extraña, de verdad.- dije divertido.

Me miró tratando de matarme con la mirada.

-Vamos, no lo malentiendas, eres extraña sí, pero de una forma muy linda.- dije mientras quitaba un poco de chantillí de la comisura de sus labios con la servilleta.

-Edward deja de "croquetear" con mi hermanita, y deja que nos diga que va a hacer para su cumpleaños.- dijo Emmett mirándonos fijamente y después soltando una carcajada.

La mejillas de Bella se cubrieron de un hermoso color carmín y se giró para encarar a su hermano.

-Nada, Em.- dijo bajando la cabeza mientras tomaba un poco de galleta con café en una cuchara.

-Como que nada?.- pregunto alarmada mi hermana.- Podriamos organizar algo con bebidas, juegos y mucha diversión.- sonrió.

-Más te vale tener un plan B. Ella no acepta un "no" o un "nada" cuando se trata de cumpleaños.- Dije bajo sin llamar mucho la atención. Sorbí un poco de mi bebida y me dedique a comer. Bella a mi lado, solto un casi inaudible. "Mierda".

Sonreí.

-Tal vez escuché, mal, no chicos?.- dijo Alice mirando a todos. Rosalie asintió.

-No le gusta celebrar los cumpleaños Alice.- Dijo Rose, sonriendole a Bella comprensiva. En mi opinión tenía cara de maldita.

-Traidora.- susurro Bella. Suspiró y encaró a mi hermana.- Así es. No me llama la atención hacer un gran alboroto por algo tan insignificante.- dijo dejando a todos callados. No lo pude evitar y giré mi cabeza tan rápido que pensé que pude haber muerto.

Ella me devolvió la mirada, y frunció el seño.

-No es algo insignificante.- Dije.- Es tu cumpleaños. Él día que naciste.- terminó Emmett por mí.

Ella se encogió de hombros y se levanto de la mesa.

-No quiero festejar nada, nunca lo he hecho. Lo siento, pero para mí no es importante, si quieren una fiesta, o solo beber, podemos hacerlo cualquier otro día. Es todo.- Tomo la última galleta y salió directo a la puerta del restaurant.

-Bella.- dijeron todos al unísono. Fruncí el seño. Mi hermana, solo agacho la cabeza.

-Lo siento mucho.- dijo triste.

Saqué mi billetera, deje un billete para pagar lo mío y lo de Bella. Y me apresuré a alcanzarla.

Cuando salí al estacionamiento, busqué el coche negro y seguí aparcado. Pero ella no se veía por ningún lado. Me acerqué y la vi. Allí estaba ella sentada en el pavimento con la cabeza apollada en sus rodillas. Suspiré.

Estaba dispuesto a reclamarle, por haber sido tan grosera, pero no me gustaba verla así, se veía tan frágil, tan no ella. Me acerqué y me dejé caer a su lado. Sin alzar la cabeza se sorbió un poco.

-Largo, Emmett, no quiero otro discurso cursi sobre que el día de mi cumpleaños es el mejor del mundo.- dijo bajo. Sonreí.

-Quizá no sea para tanto, pero si es genial un cumpleaños.- dije sonriendo.

Ella alzó la vista y me miró sorprendida. Recompuso su gesto y me rodó los ojos.

-Claro, Edward. ¿Qué haces aquí?.- dijo mirando al frente.

-Venía dispuesto a echarte la bronca por haber hecho sentir mal a mi hermana, pero se me ocurrió que tal vez, quieras que te ayude a formular una buena disculpa.- dije mirando al frente.

-Lo lamento.- bajo la mirada.- Estoy llena de mierda y sé Alice no tiene la culpa.

Suspiré.

-Todos cargamos muchas mierdas, en ocasiones, Swan, no intentes llamar mi atención.- dije mirandola divertido.

-Ya me demostraste que no necesito ese tipo de chantaje.- dijo guiñandome un ojo.

Sonreí. La miré de arriba abajo.

-No, no lo necesitas.-

Abrió tanto la boca que tuve que contener mis ganas de cerrarsela con mis labios, la risa me venció.

-Imbecil.- farfullo. Reímos.

-Si tu lo dices, te lo dejaré pasar solo porqué es tu semana del cumpleaños.- sonreímos.- Pero sin que lo tomes a mal Swan, en verdad considero que por muy estirada y sabelotodo que te sientas, tu cumpleaños es un día genial, y sin importar que pase, o quienes no estén.-ella bajo la mirada apoyando su barbilla en su rodilla.- debes celebrarlo, por ti. Por nadie más.

-No es tan sencillo.- murmuró.- El mejor regalo de todos sería que ellos hubiesen estado ahí, pero han pasado ya tantos, que he perdido esa esperanza.

-Bella, no importan las personas que perdemos. Ellos de alguna forma te aman, o no lo sé.- dije sosteniendo su mirada esceptica.- Pero debes pensar que aunque tus padres no estén, habrá personas que te quieren. En verdad, Emmett te adorá. A pesar de que eso arruine su imagen de matón, a él no le importa. Eres su hermana, quizá no lo entiendas, pero eso pasa normalmente con los hermanos mayores. Ve a Alice.- sonreí. Ella frunció el seño sin entender.- Esa enana arruina mi vida con toda su adicción a la moda, a las compras, y a vestirme todo el tiempo, pero es mi hermana, y me preocupo por ella. Creo que siempre lo haré.- tome su mano.- Emmett está igual contigo.- le guiñé el ojo.

No puedo describir lo cálido que me sentí cuando sentí sus brazos apretarme en un abrazo, su cuerpo pequeño y sus manos en mi espalda.

-Muchas gracias, Edward.- dijo besando mi mejilla.- No le diré a nadie de tu momento más cursi.- sonrió.

Me recompuse y reí.

-Creéme, no es el más cursi.- dijo Alice detrás de nosotros. Bella se alejo de mí como si tocase fuego. Rodé los ojos, por la entrometida de mi hermana y me puse de pie. Le tendí una mano a Bella, y ella acepto.- Edward tiene razón, Belly-Bella.- dijo mi hermana.- sin importar qué decidas, estaremos los que te queremos.- la abrazó.

-Lo lamento Alice, en verdad.-

-Esperenme.- gritó Emmett, acercandose.- yo también quiero un abrazo. Dijo alzandolas en el aire.

Reímos. Rosalie, Jasper y Angela me miraron y reímos más. Al escuchar como Alice le gritaba cosas a Emmett, sobre que no la fuese a tirar.

-Vamonos ya, chicos, hay que hacer muchas cosas mañana.- dijo Alice caminando hacia nosotros y besando mi mejilla.- te amo.

Sonreí.

-Lo sé.-

-¿De que hablas Alice? Mañana seguiran siendo vacaciones.- dijo Rose.

-Claro, tonta, pero Bella aceptó organizar algo entre nosotros, debemos poner manos a la obra.- Sonrió.

Todos se giraron a verme y me encogí de hombros.

-Vamonos ya.- dije caminando al coche de Emmett.

Las chicas se fueron al coche de Rose, mientras Emmett besaba la frente de Bella y caminaba al Jeep. Jasper ya estaba en el asiento del copiloto.

-Te debo una hermano.- dijo el grandote golpeando mi espalda.

Sonreí.

Me giré a ver a Bella quien despedía a las chicas. Nuestras miradas se encontraron y ella solo me sonrió. Camine hacía ella, y me acerqué a su oído. Emmett se estaba limpiando los zapatos de algo antes de subir al coche. Bien.

-Al parecer no eres tan dificil como aparentas.- dije.

-Ni tu tan duro como decías.- toco mi hombro.- Gracias, Edward.- besó de nuevo mi mejilla. Sonreí. La miré.

-No hay porqué, Swan, pero no te creas, en ocasiones soy como una piedra.- le guié el ojo. Y sin pensar la besé.

Fue tan rápido como el solo pensamiento. Corrí al auto de Emmett y me monté al asiento de atrás. Giré para ver a Bella quien ya sonreía picara. Abrió su auto y cuando pasamos a un costado, ella gritó.

-Necesitaré comprobarlo, Edward.- me guiño el ojo y fue mi turno de dejar entrar las moscas.

Esto prometía.