Capítulo Cuatro

.

.

.

Al día siguiente mientras estaba aparcando en el instituto mi móvil empezó a sonar. Era Anni, lo cogí.

-¡Hola Anni!

-Hola Bella ¿qué tal el verano?

-Muy bien, ¿y el tuyo?

-Perfectamente aunque ya te contaré los detalles –esta había ligado seguro- ya sabes a que me refiero –lo que yo decía.

-¡Ya lo creo que me lo tienes que contar!

-Bueno no tengo mucho tiempo ahora, solo te llamaba para decirte que hoy a las 19:00 hay entrenamiento en la piscina cubierta de Forks, es donde vamos a entrenar todos los días. No hace falta que te recuerde que hemos quedado media hora antes para hablar ¿verdad?

-No, las viejas costumbres no se pierden…-siempre quedábamos media hora antes de cada entrenamiento para hablar todas las del grupo.

-Esta bien Bella pues entonces te recojo a las 18:25 ¿De acuerdo?

-Si, entonces hasta esta tarde.

-Adiós, Bella.

-Hasta la tarde, Anni. –colgué.

Salí del coche y me encontré a Alice que se aproximaba dando saltitos.

-Hola, Alice.

-Ay Bella estoy ¡muy contenta! –Dijo con una enorme sonrisa- el sábado cenáis en mi casa ¿no es genial?

-Si Alice – y me puse a dar saltitos con ella

-Ven te tengo que presentar a mis hermanos –me dijo cogiéndome la mano y llevándome hasta el Volvo. Cuando llegamos se me quedaron mirando.

-Bella estos son Rosalie y Emmett.

-Hola –dije algo tímida.

-Hola Bella ¿Cómo estas? –esa era Rosalie, que amable.

-¿Cómo lo llevas famosilla? –dijo Emmett entre risas. Rosalie le dio un codazo y él se puso serio.

-Bien, gracias –dije mirando a ambos.

-A Jasper ya le conoces.

-Hola Jasper.

-Bella –me contestó, seguía rígido como ayer pero no tanto.

-Y… este es Edward.

-Hola –no se como me salió la palabra, cada vez que miraba sus ojos me quedaba en una nube.

-Hola, Bella –dijo con una voz aterciopelada, suave, dulcísima, ahí me mató y me ruboricé. Sonó el timbre y fuimos a clase. Nos tocaba Física a Alice, Jasper, Edward y a mí, como me había dicho Alice ella se sentó con Jasper.

-¿Nos sentamos juntos? –me preguntó Edward señalando dos mesas libres.

-Si –me empujó un poco para que avanzara hacia los asientos. Nos sentamos, Edward me iba a hablar pero alguien le interrumpió.

-Hola –me saludó una niña que tendría unos 12 años, debía de ser de primero.

-Hola –la contesté con una sonrisa.

-¿Me puedes firmar un autógrafo? –que carita más mona… se había puesto colorada al mirar a Edward y ¿quien no?

-Claro que si preciosa, ¿como te llamas?

-Sonia –me entregó un papel y un boli. Le firmé el autógrafo le hice hasta un dibujito y se lo entregué.

-Muchas gracias –se acercó y me dio un beso acto seguido salió corriendo por la puerta, me quedé un poco pillada, estaba acostumbrada a firmar autógrafos pero no a que me dieran besos la gente desconocida, aunque no me importó mucho. Alcé la vista y vi que Edward me estaba mirando con una sonrisa torcida, quedaba preciosa en su perfecto rostro.

-¿Yo también debería pedirte un autógrafo o… sería el fin de nuestra amistad? –dijo entre risas, le eché una mirada envenenada- sería el fin de nuestra amistad – afirmó y comenzamos a reírnos los dos. Me encantaba estar así con Edward.

Entró el profesor y comenzó la clase, se me pasó rápido porque solo me dediqué a navegar por mi mente imaginándome que estábamos juntos… pero eso nunca sería posible… el era tan guapo y yo… bueno no es que fuera fea… pero seguramente no era su tipo. El timbre me sacó de mis pensamientos.

-¿En qué piensas Bella? –me preguntó Edward con el ceño fruncido.

-Esto… en nada –alzó una ceja como diciendo "no me lo creo"

Salimos y nos dividimos Alice y yo nos fuimos a Dibujo mientras que Edward y Jasper iban a español.

Las clases pasaron rápido igual que la hora de la comida, me senté con Angela no quería que estuviera sola y así Alice podría sentarse con su familia.

.

.

.

A las 18:25 Anni pasó a buscarme en su Mini y nos fuimos a la piscina. Durante el trayecto me contó lo que yo esta mañana había predicho: Anni había ligado con un moreno con los ojos azules que se llamaba Héctor. Mientras Anni aparcaba pude ver a gente entrar en el pabellón.

-Anni, ¿vamos a entrenar a puertas abiertas?

-Si, los únicos días que las cerrarán al público será unas semanas antes del campeonato.

-Ahm, eso no lo sabía.

-Pues quedas enterada.

Salimos del coche y nos encontramos a Lara.

-Hola chicas.

-Hola, Lara –dijimos Anni y yo a la vez. Nos dimos un abrazo las tres y fuimos al pabellón. Al entrar nos dimos cuenta que las gradas estaban repletas de gente y que para bajar a los vestuarios y a la piscina teníamos que bajar por las escaleras de las gradas. Mientras bajábamos tuvimos que firmar unos cuantos autógrafos. Entramos a los vestuarios y allí estaban todas, todas mis compañeras con las cuales había ganado numerosos premios.

Nos cambiamos, y salimos a la piscina. Al salir la gente empezó a aplaudir, miré hacia las gradas y pude ver a todos los Cullen con mi madre al lado, la cual gritaba y Alice, Rose y Esme la seguían, también Emmett y Jasper hacían tonterías Edward y Carlisle sonreían.

-Chicas –dijo la entrenadora- empezaremos con relevos, 2 grupos de cinco, Bella, Celia, Anni, Lara, Raquel, en un grupo las demás en otro.

-Bella empiezas tú, luego voy yo –me dijo Celia. Asentí. Me subí a la tarima y vi como Edward me miraba atento, desvié la mirada de él, no quería desconcentrarme.

-Bella, Evee, en posiciones –nos dijo la entrenadora, nosotras nos colocamos.

-Preparadas, listas…-Sonó el silbato y Evee y yo saltamos al agua.

Después de terminar con los relevos estuvimos haciendo saltos en el agua, cada vez que hacíamos alguno la gente aplaudía y cada vez que saltaba yo oía a Emmett silbar o chillar, era muy cantoso este chico. Al finalizar el entrenamiento la gente se agolpó en la primera fila para conseguir un autógrafo. Mamá me llamó y me saludó con la mano, no sabía a que venía esto pero yo la seguí la corriente y la saludé. Firmamos muchos autógrafos aunque no a todo el mundo. Mientras estábamos cambiándonos apareció mamá con Alice y Rosalie.

-Hola chicas –saludó mamá.

-¡Hola René! –contestó Anni.

-Buenas René ¡cuánto tiempo! –dijo Celia, las demás solo dijeron hola, y no me extraña estábamos súper cansadas.

-Chicas estas son Alice y Rosalie.

-Y estas son –comencé nombrando a cada una según las iba señalando – Evee, Fattii , Celia, Anni, Raquel, Lara, Dani e Irene –se saludaron.

-Bueno en realidad nosotras estábamos aquí –dijo mamá – por que Alice quiere un autógrafo.

Puse los ojos en blanco no me lo podía creer, pero es que Alice era así y no se podía hacer nada para cambiarla.

Nos entregó un folio y un Edding. Comenzó Dani a firmarla y la última fui yo, una vez acabado se lo entregamos estaba sonriente como siempre. Cogí mi macuto, me despedí de mis compañeras y salí con Alice y Rose una a cada lado cogidas de mis brazos. Mamá iba delante. Al salir me encontré que los Cullen nos estaban esperando.

-Mirar lo que tengo, ¡lo he conseguido! –dijo Alice muy sonriente enseñando el folio, yo sonreí. – ¡Tengo un autógrafo de todas las chicas del equipo! ¡He ganado la apuesta! Bueno hermanito… ¿cuando empiezas a limpiarme los zapatos? –Emmett abrió los ojos como platos y cruzó los brazos como los niños pequeños.

-Eso no vale Alice, ¡tienes 650 pares Alice! Que multiplicado por 2 zapatos que hay en cada par hacen un total de… ¡1300 zapatos! –Emmett puso cara de horror fingida y todos nos reímos.

-Una apuesta es una apuesta, quedamos en ver quien conseguía antes un autógrafo de todas las del equipo –hizo una pausa- no es mi culpa que seas tan lento.

Yo no me podía reír más, ver a Emmett fingir estar enfadado como un niño pequeño y Alice intentando darle una explicación de porqué tenía que limpiarle los zapatos era muy gracioso.

-¿Nos vamos? –preguntó Carlisle después de un rato.

-Si, claro –contestó Esme- es tarde y mañana hay clase.

-Bella ves en el coche de Edward, tu madre vendrá con nosotros –dijo Alice.

-¿Mamá no has traído coche?

-No, vinieron a buscarme y me vine con ellos. –Edward me hizo un gesto con la mano y yo le seguí.

Nos montamos en el coche y salimos del aparcamiento detrás de Carlisle.

-Vaya he quedado impresionado con lo que hacéis.

-No es para tanto.

-No sabes la cantidad de gente a la que le gustaría hacer lo que vosotras hacéis en el agua.

-¿Y tú como lo sabes?

-Bueno… yo… -se quedó callado pensando en la respuesta- … es fácil adivinarlo.

Habíamos llegado a casa. Me volví a mirarle y me encontré con su rostro a penas a unos centímetros del mío, me quedé mirando sus maravillosos ojos deseando que me besara, pero no lo hizo, simplemente me dio un beso en la mejilla, algo es algo.

-Creo que debo irme –dije aunque no tenía ganas, deseaba quedarme con él.

-Si, será lo mejor.

-Gracias por traerme, Edward.

-De nada Bella –dijo con una voz muy dulce –hasta mañana.

-Hasta mañana –dije casi en un susurro, abrí la puerta y baje del coche. Mientras abría la puerta de casa pude oír como se alejaba.


Hola! Espero que os haya gustado la apareción de Edward! Bueno dejadme saber que opinais! Besos!

Gracias a: claudia cullen xD, bea, isa-21, Zoe Hallow, AnithaPattzCullenPacker, miadharu28, a los lectores/as silenciosos, las alertas y favoritos