Acabo de terminar una historia que la verdad no entendí muy bien! Jajajajajajajaja… pero bueno. Sé que este fic estaba en el olvido, y la verdad me dio cargo de conciencia, pero han pasado tantas cosas en estos meses, miles de meses jajajajaja, que no tenía tiempo (y la verdad tendría que estar haciendo otras cosas) para terminar este fic.
Así que empezare nuevamente a traducirlo… a ver cuánto tiempo me lleva, espero que no mucho ;)…
Saluditos!
Recuerdo que no soy la creadora de Sailor Moon, así que porfis no me demanden!
Amber.
Capítulo 4 El Paseo
A Selenity le encantaba la manera en que el viento movía su cabello. Habían decidido ir a una cabalgata después del almuerzo. Helen y Paris se habían ido en la mañana de regreso a la Tierra. Pobre de Helen, Selenity pensó para sí. Aun podía recordar lo que sintió cuando Kino había regresado la noche anterior.
Estuvo parada allí casi media hora, teniendo una conversación bastante placentera con Hera cuando Kino había caminado hacia ellos. Su rostro mostraba facciones serias y graves, como si no hubiera dormido por una semana.
"Que pasa Kino?" Le había preguntado cuando estuvo cerca. Kino tenía una mirada de dolor.
"Es mejor que vengas Selenity. El mensajero que vino y se llevó a Helen… bueno… vino para decirnos que los padres de Helen han sido asesinados." Selenity soltó un grito, su mano rápidamente sobre su boca. Hera miro a Kino, desesperada por saber si podía hacer algo. Kino le dijo que se quedara mientras que Selenity salió rápidamente del salón de baile. Corrió casi todo el trayecto hasta la habitación de su amiga.
Selenity supo que nunca podría olvidar la escena que vio al momento de entrar a la habitación. Helen estaba parada cerca del balcón, abrazando a Paris por el cuello, los brazos de él alrededor de ella, mientras que lloraba sobre su hombro. El le sobaba el cabello, tratando con su mayor esfuerzo por consolarla, pero sin ninguna suerte. Selenity se les acerco lentamente y abrazo a ambos. Helen también puso un brazo alrededor de los hombros de Selenity.
Kino había seguido a Selenity y se encontraba en la puerta junto con Júpiter. No había nada que pudieran hacer en ese momento, excepto dejar que Helen llorara y esperar pacientemente que se calmara.
Esa mañana se había ido. Era lógico que Helen quisiera regresar a la Tierra lo más pronto posible. El mensajero no pudo darles mucha información acerca de la tragedia ocurrida. Selenity tenía la esperanza de que Helen pudiera sobreponerse rápidamente. Odiaba verla tan triste.
El pequeño grupo habían llegado a un log en el camino. Júpiter se había quedado atrás para pasar tiempo con Hera, quien le temía a los caballos. Kino y Venus cabalgaban enfrente de ellos mientras que limpiaban el log fácilmente. Marte estaba delante de Selenity, pero su caballo se negaba a acercarse al log en el primer intento. Regreso un poco para volver a intentarlo, pero el desde el principio el animal estaba nervioso y se negó a intentarlo otra vez.
"Marte, déjala, está demasiado asustada para intentarlo de nuevo." Le dijo Selenity. Ella detuvo al suyo para darle el suficiente espacio a Marte para regresarse y Mercurio también se detuvo a la par de ella. Marte la fulminó con la mirada.
"Lo conseguirá. Solo tiene que saber quién es su jefe." Le respondió y volvió a intentarlo.
"No, no lo hagas!" le grito Selenity, pero fue demasiado tarde. Oyó un crujido en el whip y la yegua asustada corrió hacia el log. Su confianza sin embargo se vio quebrada desde que se acercó al log. Marte no se daba por vencido.
"Tienes que pasarlo!" Le gritaba al caballo mientras que este dejaba escapar un doloroso gemido. Marte se estaba enojando.
"Marte detente, solo la lastimaras!" Selenity grito, mientras que comenzaba a cabalgar hacia Marte y la yegua.
"No te metas. Ella tiene que aprender." Le dijo Marte en tono cortante y volvió a llevar a la yegua al log. Lo volvió a intentar pero la yegua no pasaba. Él estaba furioso y volvió a golpearla. Selenity vio que otro caballo volaba sobre el log y de repente Marte ya no tenía su látigo en las manos. El levanto la vista, sorprendido. Kino estaba a unos cuantos pies de el con su caballo, sosteniendo el látigo de Marte.
"Camínala. Alrededor. De. Log" dijo, despacio. Marte solo lo vio. "Todos estamos alterados marte. Pero no es una excusa para maltratar a un animal." Agregó, su voz sonaba como una advertencia si Marte no hacia lo que se le decía, e iba a pagar por ello. Marte solo lo vio por un momento más y nadie se atrevió a moverse. Marte llevo a la yegua alrededor del log, aunque todos podían ver fácilmente su enojo. Selenity hizo que su caballo saltara el log, aunque podía sentir la ansiedad del animal por la escena que había experimentado. Continuaron su trayecto en silencio, hasta que llegaron a un claro a la par de un rio. Todos se bajaron y ataron sus caballos a los árboles, mientras que estos comían de la grama de su alrededor.
Marte, Venus y Mercurio se dirigieron al agua para tomar un baño. Kino se quedó atrás y Selenity lo noto. Él se sentó cerca de una roca en un diminuto cerro sobre el rio. Selenity se acercó y se sentó a la par de él.
"Kino, que pasa?" Le pregunto ella. El solo subió los hombros.
"Me siento mal por Helen." Dijo mientras que miraba a los otros jugando en el agua. Selenity no le quitaba la vista de encima.
"Yo también. No puedo imaginar cómo sería si mi mama de repente se fuera." Dijo. Kino bajo la vista para vera y sonrió bondadosamente.
"No te preocupes Tenshi. Nada le pasara a tu mama." Él le dijo. Ella suspiro y bajo la vista hacia la grama.
"Pero y si algo le pasara? Helen no esperaba que su papa y mama murieran. Solo paso. Tengo miedo Kino," le dijo mientras lo miraba directo a los ojos. Él puso un brazo alrededor de los hombros de ella y la acerco para confortarla.
"Te prometo Tenshi, si algo le llegara a pasar a tu mama, estaré allí para protegerte. Te protegeré con mi vida." Le dijo. Selenity se recostó sobre él, sintiéndose bastante segura en el momento. Ella escucho como el suspiraba y se separó un poco de el para verlo.
"Kino, hay algo más que te está molestando." Le dijo ella. Él la miro directo a sus brillantes ojos y lentamente afirmo con la cabeza mientras que volvía la vista haca el rio.
"Tengo que irme Tenshi." Dijo quedamente. Selenity estaba un poco sorprendida.
"Que quieres decir? Si apenas llegamos!" exclamo. Kino rio.
"No, no de aquí." El miraba a la chica que aun abrazaba junto a él, envuelta en sus brazos. "Recuerdas que hace algunos años te explique que los futuros soberanos de mi reino tenían que irse por ciertos periodos de tiempo hacia galaxias lejanas para mantener los tratados de paz?" le pregunto. Ella afirmo con la cabeza. "Bueno, tengo que ir y hacer eso." Ella lo abrazo fuerte.
"Pero porque ahora?" Ella se quejó. Él sonrió.
"Quizá solo tengas doce años Tenshi, pero yo casi tengo dieciocho. Es mi responsabilidad el ir." Selenity pouted. "Además, piensa acerca de eso. Mientras más pronto me vaya más pronto regresare." Dijo animadamente, aunque en su corazón el dreading leaving.
"Por cuanto tiempo te iras?" Sus ojos estaban llenos de temor al pensar que se iria por mucho tiempo. Él le acaricio tiernamente el rostro.
"Cinco años." Le respondió.
"CINCO AÑOS!" Selenity grito mientras que se levantó y ahora miraba hacia abajo. "Eso es mucho tiempo Kino! Cinco años? Eso es para siempre!" Él la tomo de la mano e hizo que se sentara a la par de él. La acerco en un abrazo mientras que ella comenzó a llorar. "No puedes irte por tanto tiempo Kino." Ella sollozaba. El solo suspiro mientras que le acariciaba el cabello.
"No hay nada que pueda hacer." Le dijo el calmadamente.
"Que tan seguido vendrás de visita?" ella le pregunto, se podía escuchar esperanza en su voz. Ella sintió que él se ponía tenso.
"No puedo." Él pudo sentir como ella se hundía mas en su pecho y comenzaba a llorar de nuevo.
"Te extrañare demasiado!" ella lloro. El trato de consolarla.
"Vamos anímate. No es tanto tiempo." Dijo mientras que la alejaba un poco de él, limpiándole las lágrimas del rostro. Él le sonrió. "Te prometo que te escribiré todo el tiempo." Le dijo tratando desesperadamente de pensar en una manera de levantarle el ánimo. Ella pareció que se contentaba un poco con el comentario.
"De veras? Y yo te puedo escribir?" le pregunto, no queriendo entusiasmarse mucho. El afirmo con la cabeza y ella sonrió mientras que le abrazaba el cuello. Él también le devolvió el abrazo. De pronto ella sintió como fue levantada y el comenzó a caminar con ella sobre sus hombros.
"Kino que estás haciendo?" ella grito, no podía ver lo que él hacía. Sintió como las voces de Mercurio, Venus y Marte se estaban acercando y se dio cuenta de lo que Kino planeaba hacer.
"Kino, no, no puedes!" ella grito mientras que trataba de zafarse. El solo rio mientras que se metía al agua helada junto con ella, uniéndose a la diversión.
Tres semanas después Kino se fue. Sin embargo, no sin antes presenciar la primera boda de su pequeño grupo. Júpiter y Hera comenzaron una vida juntos al momento en que Júpiter cumplió diecisiete años.
