Salgó de la ducha y me pongo mi uniforme que consta de una camisa blanca formal, una corbata negra, un suéter azul obscuro y una falda a cuadros azules y blancos, teníamos que llevar unas calcetas oscuras mate por reglamento [aunque todas las chicas se las enrollaban en los tobillos simplemente por incumplir las reglas] y por ultimo unos zapatos negros.
Me paro frente al espejo en donde me tranzo al cabello hacía un lado, haciendo que el cabello caiga sobre mi hombro derecho, ansiosa bajo las escaleras en donde mi madre y mi hermano me esperan, mi hermano con la llave del auto colgando del dedo índice y una mochila cargada de libros [me imagino que míos] colgando en su mano izquierda. Corro entusiasmada hacía la puerta, mi hermano me sigue a paso apresurado, ambos no adentramos en el viejo auto de mi madre mientras ella nos ve desde la puerta despidiéndose con la mano, mi hermano arranca el antiguo motor y partimos hacía el Instituto. En todo el camino solo intercambiamos un par de palabras, era obvio que no podía ocultar mi emoción, después de unas cuadras más llegamos, mi hermano aparca el auto en la entrada y lo veo. El antiguo Instituto Konoha.
~Berk y Jerk
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Ya recordaba porque el Instituto llevaba por nombre Konoha , detrás del edificio había un bosque de pinos y arboles variados, era otoño por lo que las hojas de los arboles comenzaban a ponerse amarillas, pero ese boque tenía algo en particular, no era amarillo, era anaranjado o rojo, mientras que lo pinos por otra parte se ponían marrones, si veías el Instituto a la distancia parcia un pequeño bloque de concreto rodeado por manchones de pintura roja y anaranjada.
Entro y me dirijo a Dirección Escolar, me sé de memoria los pasillos, la escuela está casi igual que hace unos meses, a excepción por una capa nueva de pintura color crema. Me entregaron mis papeles, en donde tenía mi horario de clases, mi número y combinación de casilleros y todos mis maestros y lista de libros. Voy al casillero 566, en donde dejo todos mis libros, a excepción de los de algebra, la materia que me teca a primera hora, no podría quejarme, era muy buena en algebra, casi siempre conseguía un notable en la materia.
Al entrar al aula 324, es escándalo y las conversaciones animadas comienzan a disminuir hasta acabar en un pequeño murmullo, todas las miradas estaban sobre mí, sentía que se me clavaban como dagas sobre todo el cuerpo, era horrible. Lo comprendía, la extraña chica con cáncer después de nueve largos meses de estar hospitalizada regresa y; ¡oh sorpresa! tiene cabello. Adoraba a mi escuela sin duda, amaba a mis amigas y amigos, pero una de las cosas que sin duda me molestaba eran los rumores, el mismo día en que me diagnosticaron cáncer, mi nombre ya estaba en la boca de todos, odiaba los rumores, sobre todo si se tratan de mí; me entero de cosas que ni siquiera yo sabía que había hecho. Localizo a Kiba y a Shino, quienes se encuentran hablando con una chicha de cabello y ojos oscuros, ambas aun perplejas, se levantan de sus asientos y corren a abrazarme, todos siguen con la boca cerrada, y poco a poco los murmullos comienzan a aumentar. Shino mi Kiba, la que conozco desde los once años, cuando me mude aquí para mi tratamiento cancerígeno, la chica volátil y apasionada que tanto quería, se dio la vuelta enfurecida y grito:
-¡Eh! ¡¿Qué miran vosotros?! ¡Estamos en un momento muy emotivo, así no nos lo arruinen tartas de fresa!
-¿Tartas de fresa?- pregunta Shino, arqueando una ceja
-Fue lo primero que se me ocurrió- se excusa Kiba, encogiéndose de hombros
Ellos me guían hasta un asiento vacío justo frente a ellas, Shino y Kiba se sentaba en parejas, como todos los del aula, mientras que yo me sentaba sola en esa enorme mesa doble "Eso pasa cuando no llegas a tiempo retrasada" me reprendo a mí misma.
Entonces llega el profesor de Algebra, justo cuando deja los libros en su escritorio después de dar su cordial saludo, hace una entrada triunfal un chico de cabello brillante, negro, de ojos negro s, el uniforme típico de los hombres, pantalones de vesti, zapatos negros, camisa blanca formal y chqueta azul oscuro, el único cambio era que en vez de corbata tenía un moño, acompañado de una chica y otro chico , el grupo de Sasuke,Sakura y Naruto..
A Sakura se le abren los ojos al verme, le da un pellizco sobre el uniforme a Naruto quien me mira de igual manera, ambas le dan un codazo a Sasuke, quien; al verme, en vez de mirarme con descaro, asco, desprecio, o cualquier otra cosa que sea mal vista, me sonríe ampliamente, una sonrisa tan grande que le llaga hasta los ojos "oh oh" eso no puede significar nada bueno, tiene sed de fastidiar, y por fin a regresado su blanco favorito, Sakura se sienta en una de las primeras filas, haciendo espacio para que Sasuke se siente a su lado, pero en vez de eso, este se dirige hacía el asiento vacío que hay junto a mí, pone su mochila en el respaldo de la silla y se siente
-Que tal Jerk- saluda "si a eso se le puede llamar saludo" con su apodo habitual
-Que tal Berk
Nota; Jerk~Tonta, idiota, estúpida
Berck~ Sinónimo de pelmazo
