HOLAAA! A TODOSS POR FIN ACTUALICE (puuffff) ha sido un buen tiempo desde la ultima vez . perdonen otra vez por el retrase si se no tengo perdon pero esque la inspiracion me llegaba y no me llagaba, volvia y se iba. Pero el punto esque lo termine y les tengo aqui abajito :3 un nuevo cap. Es pero que lo disfrutennn Y MILLONNN GRACIASS A TODOS LOS QUE LEYERON LA HISTORIA ENSERIOOO los amoooo *_* gracias a ustedes hago esto ajaja bueno aqui les dejo y bueno si hay algun erro ( tipico de mi) haganmelo saber un abrasato para todooosssss loooss amoooo
Cap. 4
El presente es hoy, el pasado fue ayer, el futuro es mañana
Respiraba jadeante , el oxigeno me parecía insaciable, los pulmones me ardían por obtener lo que a gritos me pedían. El pecho se me contrae al tan solo inhalar el aire que parecía no saciar esta ansiedad eterna.
Era algo ilógico morir por haber corrido mejor dicho, escapado de la realidad. Era algo imposible, verdad?. Se me veía mas posible morir por este dolor que por no tener el estúpido oxigeno.
Aun podía escuchar los gritos de Mathew llamándome sin cansancio pidiéndome que me detenga, que no siga corriendo, que el también sufría por mi dolor. Aun podía ver a Arthur mirándome con sus ojos afilados que lentamente destruyen mis esperanzas.
Mis piernas flaquearon desplomándome en el frio suelo cubierto por el césped que parecía no tener color. No llore. No grite. No me desespere. Solo deje que el dolor domine mi cuerpo que fluya en mi mezclándose con mi sangre y fusionándose con el ADN. Era como si fuera veneno que entre mis venas se cola infectando todo lo que adentro mío esta ; mi corazón, mis pulmones, mi cerebro, mis pensamientos, mis recuerdos. Era inevitable no sentir dolor, era simplemente inevitable no sentir el corazón desangrado, era inevitable no sentir esa yaga invisible que no tienes idea como mierda detenerla o como conseguir un antibiótico para que este cese o se cure.
No hay cura para este dolor, no existe antibiótico, no existe remedio, no existe cura. Nadie puede decir que el tiempo te hace olvidar, al contrario te obliga a olvidar porque no te queda de otra que hacerlo pero, conmigo es diferente. Han pasado miles de años y yo no puedo aun olvidar. Me escondo de esta realidad me alojo en la fantasía soñando algún día que esta se haga mi realidad.
- ¡Alfred! - otra vez llamándome, otra vez gritando mi nombre con ansias tratando de que yo aparezca o que de una respuesta a sus llamados. Otra vez el trataba de compartir mi dolor el trataba de ayudarme mas, yo escapaba.
- ¡Alfred! - su voz se escucha alta a pesar de ser siempre un pequeño murmullo, ahora se escucha de una manera diferente.
- ¡Alfred! - alguien gritaba mi nombre, una voz diferente algo mas grave pero aún teniendo ese sonido agudo al gritar.- ¡Alfred!- esa voz conocida que desde muy pequeño me susurraba en el oído las buenas noches contándome historias de piratas que siempre terminaban en un final feliz sin lagrimas, sin muertes siempre con una sonrisa en el rostro. Esa voz que a veces se escuchaba rota por el pasado oscuro que su corazón fue obligado a cargar. Aquel corazón roto nunca será el mismo, cuando se rompe algo esto nunca quedara como en un después estuvo.
- ¡Damn it! , Alfred F. Jones if you don't go out I'll...- la amenaza se la trago el viento sin poder terminarla.- ¡Alfred! - grito de nuevo
El, también me buscaba no sabía el porqué pero no quería responder. No quería ver su rostro, las lagrimas saldrían de nuevo por el efecto de sus palabras.
- ¡Holy crap! - maldijo al viento tal vez a la simple desesperación.- Where are you? - se escuchaba algo angustiado o tal vez eso era lo que mi mente me obligaba a pensar.
- Where are you, damn it? - porque no simplemente se largaba y me dejaba solo. Porque había vuelto acaso el no entiende nada de lo que siento estando él al frente mío y peor insultándome como si fuera un animal.
- Here - respondí alto con la voz que me salía mas quebrada que normal.
Respire profundamente tragándome ese nudo que en mi garganta se había formada.
Me levante de mi absurdo escondite, y lo encare a pesar del dolor que mataba, a pesar de la angustia que atormentaba mi razón, a pesar de las ganas de llorar a más no poder. Me trague todo eso para aun que sea demostrar algo de la poca dignidad que aun me queda, ante sus ojo, ante sus ojos ciegos de dolor muerto por el tiempo, tragado por la tierra, por la historia mas no para su memoria.
- What do you want?- pregunté con brusquedad natural. Arthur me miro extrañado por aquel comportamiento y tener miedo al ver a mi otro yo.
Pero, automáticamente escondió esa expresión de miedo con la que en verdad había venido a reclamarme.
- Why you make a scandal in the middle of the conference?
- Because I want to- respondí, me acerque a él no se movió ningún milímetro- I said was sorry but you didn't even understand that I...
- No tienes porque explicar nada - hizo una mueca de asco y ese simple gesto provoco que yo me derrumbara - Promesa, promesa y más promesas palabras que nunca se terminan cumpliendo. - sus ojos me miraban de esa misma manera - Siempre fuiste así. Me decías que nunca me dejarías, me prometiste estar junto a mí. Falsas palabras siempre tratando de lavar el cerebro a todos y siempre consiguiéndolo.
No dije nada, ante eso nunca le podía responder. En su memoria siempre prevalecerá el hecho de que yo me fui. Lo herí. Lo sé y siento haberlo hecho pero eso no cambia nada, el perdón no puede cambiar el pasado ni los recuerdos y peor el presente.
- A la final esas palabras quedaron grabadas en mi memoria pero al parecer no en la tuya - desvió la mirada apretando los puños fuertemente.
- ¿¡ Crees que caeré en lo mismo! - grito, los pájaros escaparon al contemplar el enojo del pasado.- No bloody brat, estoy harto de que la gente me lastime, estoy harto que piensen que soy una cosa sin sentimientos, estoy ya harto de que nadie ni mierda se le cruce por la mente lo que los otros pienses.
- ¿¡ You don't understand!- explote todo lo que llevaba dentro - Piensas que yo me independice porque quise, tú crees que a mí un día se me ocurrió independizarme porque se me dio la gana de herirte, porque quería verte sufrir.- me acerque más a él tranquilizando mi interior arreglando las palabras para no cometer una estupidez.
- Tú crees que no me dolió irme de tu lado, no sabes lo mal que me hizo verte llorar aquel día y saber que no podía hacer nada en contra de lo que hice,- acaricie su pómulo sin importarme llevarme un golpe en respuesta. Su piel era suave como muchas veces la había imaginado.
- Lo que paso en la conferencia lo dije sin pensarlo... - no podía decirle nada mas no podía confesarle la verdadera razón.
- No mientas, Alfred, siempre dices lo mismo, esa es la única respuesta que le das a todo - parecía llorar, su orgullo no se lo permite.
El que iba a llorar era yo, no él. El nunca llora, nunca deja que alguien lo vea sufrir, el siempre lo hace solo, sin nadie.
- Es la verdad, Arthur te juro que es la verdad no te estoy mintiendo. No tienes idea de lo importante que eres para mí.
Era la verdad, el no la creía. ¿Es mas fácil creer una mentira que la verdad?
- ¡Para sustentar a tu país! - me pego en la mano separándola de su piel,- soy uno de tus miles de títeres.
- No lo eres- negué
- ¡Si lo soy, América desde un principio pensé que esto era diferente pero, ahora me doy cuenta que solo deseas mi presencia por el beneficio de tu nación! - lo grito yo no pude evitar llorar.
Era tan imbécil.
- Fuck, no lo eres. No puedes dejar de ser tan testarudo siempre tienes la manía de trancarte en algo.
- Tu eres el imbécil que solo dice cosas sin sentido y no sabes que hieres a los demás. Siempre tratas de verte lo mejor posible ignorando a todo el mundo apuñalándolos por la espalda, aplastando a todo que se cruce en tu camino por tan solo conseguir tu estúpido objetivo- no podía dejar de llorar, sus palabras me rompían de poco a poco, parezco desangrar pero no hay sangre. Mis lagrimas son las únicas que muestran lo que siento.
- Eso no es así yo no hago esas cosas, tú no puedes hablar sin saber lo que yo siento en verdad
- Eres tan estúpido, tan egoísta que siempre piensas en ti mismo - eso era mentira, mentira. Era la primera vez que sentía unas ganas tan grandes de pegarle a Inglaterra.
- ¡ Shut up your focking mouth! - se cayó y no dijo nada - Tu eres el estúpido que siquiera se da cuenta de nada, eres tan ciego que no te das cuenta de las cosas que pasan a tu alrededor.
- What the hell are you talking about?
- I'm saying that you don't even realize that I'm in love with you.
Lo dije, tanto tiempo esperando para decirle, para gritarle lo que había guardado por miles de años. Y todo porque el me obligo. No quería que esto allá sido de esta manera pero ya no hay marcha atrás. Nunca lo ha habido.
Abrió sus ojos sorprendido por lo que había oído, su cuerpo era estático sin mostrar ningún expresión y puedo jurar que su corazón se había detenido.
- ¡Todo lo que siempre digo o hago son por ti no hay ningún segundo en que mi mente no deja de pensar en ti .- me acerque a él y otra vez acaricio su suave piel que ahora estaba más pálida de lo normal.
- No puedo ser yo mismo mientras estas a mi alrededor, con tu simple nombramiento mi mente se nubla y me quedo sin palabras. Eres bobo por decir todas esas cosas, por no pensar un momento algo bueno de mi- no podía dejar de llorar, el seguía perplejo sin mostrar expresión a mis palabras. Dolía, dolía tanto saber que él no me ama, que siquiera me quiere o siente algo por mí, que lo que pensaba de mi ya no existe ya no más en su interior. El dolor lo ha dominado y yo no puedo hacer nada. Sin embargo, no puedo dejar de amarlo locamente, lo amo tanto que así sea que me trate como la mierda aun así lo amare. Duele tanto amar y mucho mas de esta manera. Es un sentimiento profundo que perfora el corazón y enloquece la razón.
- Perdóname sé que no puedo conseguir nada pidiendo siempre perdón pero... no se que mas hacer.- le acaricie sus rubios cabellos- Lo siento, no puedo seguir con esto, no te pido amarme solo te pido que te quedes a mi lado porque sin ti no se qué sería de mi.
No decía nada, su mirada perpleja me decía todo. Lo único que yo podía apreciar era su rostro que parecía haberse quedado en pausa sin mostrar ninguna emoción, sin decir ninguna palabra solo mirando a quien sabe donde buscando tal vez un respuesta a lo que yo acababa de decir.
La respiración me fallaba, mi corazón bombeaba sangre por todo mi cuerpo. No sabía que mas decir todo ya estaba hecho... ¿Que podría hacer si él no me decía nada?.
- No, no... - lo único que pudo salir de sus labios fue aquello.
Me acerque mucho mas a él, quería escuchar cada palabra que salía de sus labios, cada respiración que sus pulmones se tomaban el tiempo de obtener, su corazón que parecía haber abandonado su lucha contra esto que llamamos vida.
- Se lo mucho que estas sorprendido, y sé que esto no te lo esperabas - el no respondió - con solo ver tu rostro puedo verlo. Pero antes de que digas algo, antes de que me mates por todo esto, te prometo no hacerte daño sé que no me creerás por las cosas que he hecho pero te lo juro, Arthur, no importa lo lejos que yo este de tu lado yo siempre he estado allí para ti incluso cuando ni tú mismo lo creías. Siempre estado junto a ti soñando que algún día mis falsas fantasías se cumplan.
- Te necesito a mi lado, te necesito para vivir, para respirar sin ti no soy nadie - lo estaba perdiendo, yo...no podía...- Arthur, perdón por haberte prometido cosas que nunca cumplí, perdóname por decir que siempre permanecería a tu lado,- la culpa de haberle hecho daño quedaran marcadas profundamente en mi corazón. Esa cicatriz es imborrable siempre quedara aquel recuerdo en su memoria.
No sabía qué hacer, no tenia respuesta de él, viendo su perplejidad que no sabía cómo interpretar y de pensar que tan solo por esa simple causa él se vaya de mi lado realmente me volvía loco.
- Pe...ro - no sé qué era lo que me trataba de decir pero,...yo no me podía resistir más.
Peligrosamente me acercaba a sus labios que por muchos años me han tentado a hacer cosas que pocos serian capaces de imaginar, me acercaba a esos labios rosados y suaves como el algodón y dulces como el caramelo.
No me importaba si Mathew me estaría viendo o si que todas los demás hayan sido vencidos por la curiosidad y vean lo que esté a punto de hacer. Me valía, desde hace ya mucho tiempo que lo he deseado y esta era la única vez que estaba tan cerca de poder probar esa piel carnosa. Millones de veces he fantaseado con esto obligando a la fantasía ser la realidad.
Tome su cabeza con una mano obligando a que sus labios se peguen a los míos, el no se movió ningún milímetro los apretó fuertemente sin permitirme el paso, yo seguí insistiendo moví mis labios sin importar que los suyos no sigan mi camino. Una mano suya quería apartarme con una fuerza que no era equivalente a la mía, apreté su cadera y con fuerza lo pega mas a mí. Esta vez no se me iba a escapar
Sus labios eran suaves como yo lo había imaginado, delicados y a la vez tiernos era algo mágico poder besarle, poder sentirle tan cerca de mí, poder transmitirle mediante esto lo que siento. Poco a poco aquellos labios que parecían ser de piedra se ablandaron dejándose llevar por el deseo que su interior a gritos le pedía.
Nos movimos al compas del otro sin utilizar la lengua solo un gentil movimiento de que no tenia fin. No quería despegarme de él, no quería ver su expresión, no quería escuchar sus palabras. Solo quería prevalecer de esta manera juntos escuchando el corazón del otro y poder saber interpretar que es lo que esos latidos significaban.
Me separe de él, ambos jadeábamos. No dijimos nada, no nos dirigimos la mirada, solo permanecimos en silencio tranquilizando nuestra respiración. Le abrace sin importarme lo que me quería decir.
Mi corazón latía tan fuerte, no podía detenerlo, no podía. Un calor se expandía por todo mi cuerpo, se sentía tan bien era como si todo el dolor haya desparecido por tan solo probar sus labios tal vez esa era mi medicina mi única cura para este dolor, una medicina inalcanzable.
- Entonces,...¿Porque...- se quedo callado nuevamente sin dejar que yo escuche lo que tenía en mente.
Bajo la mirada rompiendo el abrazo su rostro estaba rojo tal vez por el beso que acababa de presenciar o por simple rabia. No lo sabía.
- ¿Porque dijiste que todo ya había acabado?, ¿porque...?.¡¿Eres un estúpido, siempre pensé que me habías dejado por qué me odiabas?, ¿porque nunca dijiste nada?,- sus ojos eran vidriosos, su labio inferior convulsionaba, pero él no iba a llorar.
- ¿Porque fuiste tan cobarde?. ¿Nunca pensaste lo que yo sentí en ese entonces?. Siempre trate de preguntarte pero tú siempre me ignorabas. Nunca me diste una respuesta, todo el mundo pensó que la Gran Bretaña otra vez perdió a alguien, a alguien que le entrego todo su...amor- una lagrima, una pequeña lagrima fue capaz de romper esa barrera que su propio orgullo con mucho esfuerzo construye.
- You are an idiot, Alfred, porque nunca me diste una respuesta a todo este problema, ¿porque dejaste que pase tanto tiempo?. La única respuesta absurda que tenia era tu actitud indiferente la que siempre me hacía pensar que yo no valía nada para ti...
- ¿¡I hate you! - no paraba de llorar, yo tampoco podía. No podía, sus palabras... Acaso, ¿este era el final?
El...me odiaba, me...odiaba. Esto no era posible esto debe ser un sueño que alguien me despierte porque o sino yo no sé qué haré.
Me acerque a él con la diminuta esperanza que aun prevalecía dentro de mí.
- Arthur, yo... - pero esa pequeñísima esperanza fue rota en pedazos, cuando el simplemente me grito algo que mis oídos temían siempre escuchar.
- ¿¡Stay away from me!- me quede estático contemplando como mi corazón se partía a la mitad. El se preguntaba el "porque", yo me preguntaba el "como"".
¿Cómo puede ser tan frio?
Sentí claramente como un pedazo de mi alma era arrebatado y pisoteado como nunca antes alguien lo había hecho, algo en mi se había muerto. No sé lo que era, pero...ya no era el mismo. Era como si toda la felicidad haya sido robada de mi corazón y solo quede un espacio vacío que esta vez no espera ser rellenado. El único que lo puede...rellenar es el mas, el no quiere hacerlo, no lo va a hacer esta tan concentrado en el pasado que sus ojos se nublan al ver el presente.
Las lagrima bañaban mi rostro, en el de él solo pude contemplar solo rabia y enojo. Nada más, era la única respuesta que me daba, era la única respuesta que me había dado a todo este problema,...solo esa frías respuesta llenas de remordimiento.
Todo esto ; su mirada afilada, sus ojos que solo demostraban frustración, su voz que solo me decía que en su mundo el perdón no existía, sus respuestas, su enojo, su rabia, sus golpes, sus indirectas, sus gritos, sus insultos, sus palabras, su que mi importismo, su incomprensión me obligaron a darme cuenta que esto que por años había durado no tenia solución.
Me acerque, de nuevo, no con el mismo objetivo sino con uno diferente, uno que ya no tenía siquiera esperanzas. Me quede quieto a lado de el, sin mirarle solo al cielo que parecía llover como aquella vez.
- Si vives en el pasado, Arthur, este te condenara, debes perdonar al tiempo y aceptarlo, sino lo haces te sumirás en un sufrimiento eterno.
Maldición, lo amo a pesar de que duela, lo amo, lo odio por ser tan incomprensible. No me queda de otra que olvidarlo por siempre pero, no puedo.
Las lagrimas regresaron las cuales solo gritaban dolor. Lo amo por esa razón debo que olvidarlo, no quiero hacer eso, mas es inevitable su corazón no me abre la puerta, yo toco y toco mas no me abre.
No se puede estar paralizado en algo que ya se vivió. No se puede vivir siempre en el pasado, no se puede.
Pase a lado de el quitándome los lentes empañados por el agua derramada, los limpie y seguí mi camino al parqueo. Sin decirle adiós, sin decir ninguna palabra, solo tragándome esa labia y las ganas de gritarle todo lo que mi pecho comprime.
Mathew me seguía por detrás y antes de subir al carro dijo algo que no entendí. Mis oídos no escuchaban el sonido de su voz ni de mi alrededor solo como mi corazón latía con irregularidad.
- Alfred - me cogió de la mano,- ¿me estas escuchando?
No, no lo hacía, no sé lo que me está diciendo, no sé de qué me habla. Yo solo quería que el... que yo...
Mi voz, otra vez, se había perdido. Su rostro era triste...¿porque?
¿Porque sufría?, ¿no debe estar triste?. No quiero verle triste, no quiero que me ayude esta vez, no quiero que cargue mi dolor.
- Mat, quiero que regreses a Canadá y no vuelvas. No quiero que me llames, no quiero que me sigas, no quiero que hables de esto con nadie - le trate de sonreír. ¿El hero podía lograr todo, no?. Sin embargo, el dolor era tan grande que lo único que conseguí fue una mueca que nombraron a las lagrimas.
- Thank you for everything bro' but it's to looking forward
- Pero...
- No- negué.- Mat, estaré bien - ambos sabíamos que esa era la mentira más grande del mundo y la más obvia.
- Prométeme que lo harás- sus ojos también por alguna razón también lloraron.
- Hey, don't cry- le rose el pómulo borrando su tristeza artificial. Coloco su cabeza en mi pecho ahogando sus sollozos. Le abrace acogedoramente explicándole que yo me encontraba allí, que todavía podía mantenerme de piel que el gran héroe no se había rendido.
El que debía ser consolado no fue consolado el que no debía ser consolado fue consolado.
Pasaron varios minutos en los cuales ambos lloramos, el quería decir algo pero los sollozos se lo impedían, se agarraba tan fuerte mío que por un momento pensé que me arrancaría la ropa.
- Are you ok now? - a pesar de ser hermanos gemelos, a pesar de no parecernos en nada, a pesar de tener personalidades diferentes, a pesar de siempre ser tan callado y siempre pasar desapercibido. Mathew siempre está a lado mío cuando el mundo me da la espalda, cuando todo me parece negro él desea lo mejor para mí. Siempre, siempre, siempre. Pero esta vez no lo quería, no quería causarle dolor a alguien más.
- Alfred...
- Can you promise me that?- se veía indeciso, asintió.
Me despedí de él, me miraba con ojos ausentes mientras yo me alejaba del causante de la oscuridad de mi corazón.
Gotas de lluvia caían del cielo, el cielo se vuelve gris, se vuelve a cada pasar del tiempo como la noche. La naturaleza siente lo mismo que yo o es pura casualidad, esas pequeñas gotas de lluvia duras y fuertes se volvieron, golpeando al parabrisas que poco a poco no me dejaba ver la carretera.
Esa lluvia ciega me hacían recordar tantas cosas y todas tenían que ver con él.
No podía olvidar, no podre olvidar, no lo lograría no importa el tiempo que pase yo seguiré amándolo como desde la primera vez. Este sentimiento prevalecerá en mí por quien sabe cuánto.
Estacione el carro, la lluvia seguía siendo de la misma manera era fría y dura al caer contra el fino asfalto que lentamente lo destruía.
Abrí la puerta y el agua como regadera baño mi cuerpo empapándolo en un instante. No me importo. El agua parecía fría pero yo no la sentía.
Camine hacia mi hogar entrando a mi solitario refugio, prendí la luz de la sala, subiendo las escaleras dirigiéndome al baño.
No pensé en él, su nombre no se me paso por mi mente, el recuerdo de lo que él había dicho, tampoco. No tenía nada en que pensar, mi mente estaba en blanco. Creo que me había quedado en shock o algo así.
Me tumbe a mi cama y me quede mirando al techo como un estúpido. No sabía lo que pasaba pero, al parecer no reaccionaba. No podía creer lo que había salido de sus labios.
"I hate you"
Era como si me apuñalaran con miles de dagas que internamente tienen una ponzoña que se riega por todo mi cuerpo. No quería creer sus palabras, no las quería creer quería imaginar que esto sea un mal sueño, una mentira. Esto no era verdad, no era verdad, no era verdad. Pero, luego la realidad me azotaba y asimilaba que todo era verdad, que no era una pesadilla que ya no lo tenía junto a mí que todo había acabado... el ya no estaba.
Una lagrima resbalo por mi mejilla y el recuerdo invadió mi cuerpo.
Mierda. Sostuve mi pecho pues parecía despedazarse, mi corazón estaba encarcelado sin poder salir de allí sufriendo. Me descargue con las lagrimas que no me servían de nada. Llore como nunca antes lo había hecho, como un niño pequeño que necesitaba la ayuda de alguien.
Lo amo, lo amo, lo amo tanto, no se ya que hacer. No logro dejar de amarlo es imposible.
Arthur, Arthur, Arthur, Arthur, Arthur, Arthur, Arthur, Arthur, Arthur, Arthur...
El sonido de un timbre se escucho haciendo eco en toda la casa. No baje. No quería hacerlo, ese sonido continuaba sonando insistiendo. Seguía, seguía y seguía obligando a que me levantara con resignación.
Baje sin tener ganas de caminar, sin tener ganas de siquiera vivir. Suspire.
No tenía remedio, nada lo tenía.
Abrí la puerta y con lo que se toparon mis ojos nunca se lo habían esperado, ni yo ni mi mente ni mi cuerpo. Nadie.
Me van a matar T_T lose lose lose pero apuesto que ya saben quien es x_x mejor me callo espero que le alla gustado... GRACIAS POR LEERR el proximo capitulo ( lamentablemente) sera el final T_T lloren conmigo._. NO mentire o_o. Ya estamos cerca del fina osea el proximo capitulo espero que lo allan disfrutadoo y nos vemos en la proximmaaaa Ahhh y cierto cuenteme si les gusto o no ( repartiendo amor por el mundo)... Graciassss por todooooooooooo, por leeerr y comentar ahora sii chhaoo jaajaaj
