Mil gracias a Dark Rachel por el beteo .


Luto

En cada rincón podía percibirse un aire festivo de lo más desesperante. O al menos lo era para él. A leguas se notaba que algo lo perturbaba y eso era de por sí un eufemismo de lo más generoso.

Se sostenía de las percudidas paredes en un patético intento de mantener el equilibrio. La muchedumbre parecía camuflarse con imágenes extrañas de serpientes y ratas que lo acosaban, y los gritos eufóricos se volvían cada vez más lejanos. Cayó al suelo, abatido. ¿Qué debía festejar? Aún no estaba capacitado para verlo en perspectiva. Ese día, completamente solo, Lunático estaba de luto.