Capitulo 4 Sentimientos
Senbonzakura ya se encontraba de nuevo dentro de su espada. Byakuya por fin se levantaba de su cama, aunque se levanto ojeroso y con una gran cara de cansancio, como si no hubiera podido apenas dormir. Byakuya pensaba: cómo iba a poder dormir con tantas cosas en la cabeza como tenía anoche, no paraban de pasar recuerdos por su mente, continuamente Marian en su cabeza. Estaba enloqueciendo al no saber qué diantres le estaba pasando. Se ducho y se dirigió al salón para desayunar.
- Buenos días nii-sama Byakuya, ostras que mala cara tienes, ¿estás enfermo?
- Con un leve sonrojo en su cara, agachando levemente la cabeza dijo:
- Buenos días Rukia, que agradable eres eh?
- Lo siento hermano es que no te ves nada bien, ¿qué dormiste mal? - Si algo así.
Una vez acabaron de desayunar Byakuya se dirigía a su despacho a realizar el papeleo que normalmente tenía que hacer para su escuadrón y el papeleo de la familia Kuchiki al ser noble, mientras se dirigía hacía el despacho pensaba en que desayunarían Marian y esos tres niños hoy… ains suspiró. Una vez en su despacho Senbonzakura se materializó a su lado y le dijo:
- No tiene muy buena cara hoy amo, ¿que a caso no pudo dormir? ¿quizá a estado pensado en una hermosa ninfa de cabello castaño? Dijo con una mezcla de ironía y risa.
- No te pases Senbonzakura.
- Es que aún no entiendo porque se sigue negando algo tan obvio, le gusta esa joven no es nada malo.
- Eso no es cierto Senbonzakura y aunque así fuera tampoco podría ser, parece mentira que con toda una vida a mi lado aún no lo entiendas, dijo con tono molesto.
- Ya sé porque lo dice, porque un noble no puede estar con alguien de clase baja y humana cierto? Pero usted ya enfrento algo parecido con su difunta esposa Hisana y consiguió aunque con mucho esfuerzo que su familia entendiera sus sentimientos. Y si esta joven les gusta no veo justo que no pueda permitirse otra oportunidad para ser feliz.
- Es cierto pero no puede ser y ya está, se acabó la discusión. Prosiguió con tono triste: Además si ni siquiera sabe quién soy, ni que soy o como me llamo.
- Eso es sencillo, cada día le toca a un capitán diferente vigilar esa zona del Distrito Rukongai pida un cambio de turno a otro capitán, así quizá la encuentre y pueda charlar con ella. Además estoy seguro que algún capitán le estaría haciendo un gran favor si no tuviesen que ir allí.
- Si eso es cierto y podría funcionar. Al menos me gustaría conocerla. Senbonzakura?
- Si amo?
- Hazme un favor sin que nadie te vea o se entere alguien lleva algo de comer a Marian y a los niños y dejáselo en algún lugar donde puedan verlo solo ellos.
- Si amo.
De repente llegó una mariposa de la muerte, diciendo que había reunión de capitanes, en el cuartel general de Yamamoto.
- Bueno Senbonzakura haz lo que te he pedido y sobretodo que ni Renji, ni Rukia o alguien se enteren.
- Confíe en mí amo, lo haré. Senbonzakura pensaba, sí que ha cambiado mi maestro nadie lo diría con lo frío, distante y serio que es, y ahora preocupado y pesando continuamente en esa joven humana… ojalá le saliese todo bien y quizá al conocerla le gustase más y se acabase enamorando de ella, creo que es lo que necesita dejar de estar solo, tener con quién charlar de cualquier cosa, y quizá así volvería a sonreír. Uy! que tarde és me voy pitando o me pegará la bronca por no cumplir sus órdenes.
De mientras en la reunión de capitanes… el capitán general Yamamoto, anunciaba que estaban habiendo problemas últimamente en el Distrito Rukongai, con la aparición de demasiados Hollows y algún que otro menos grande, además la población estaba empezando a enloquecer, había mucha más violencia y agresividad de lo normal entre las almas humanas… que suponía que era debido al pánico por los Hollows. A Byakuya le dio un vuelco en el corazón Marian estaba por allí y si le pasaba algo? En cuanto acabó la reunión se fue hacía allí, iba pensando que si había habido una reunión de capitanes era por que la cosa era grave.
Por otro lado, Marian había conseguido cambiar algo de su dinero por comida, un poco de pan y algo de fruta, y como le había sobrado algo de ese dinero les había comprado algunos caramelos a los pequeños, y aún así le había sobrado dinero con los 10 euros que se había llevado, mejor más tiempo podría cuidar de los tres pequeños. Cuando llego al árbol los pequeños aún dormían; pero para su sorpresa encontró a un lado del árbol, unas manzanas y cuatro vasitos con arroz. ¿Quién les habría ayudado?
Senbonzakura estaba escondido vigilando y asegurándose que lo encontrara Marian y nadie más. Marian guardo en la mochila lo que había comprado y se dispuso a desayunar dejando dormir un rato más a los pequeños, solo eran las 8 de la mañana. Después de comer, dijo que lástima que no le pueda agradecer a quién nos dejo tan delicioso desayuno; y ya con el estomago lleno pensó en hacer algo de ejercicio, se escondió detrás del árbol con su mochila en la mano y al cabo de unos minutos apareció con un kimono de judo blanco, con su cinturón negro puesto en su cintura, una coleta alta y esa extraña goma en su mano. Dejo la mochila al lado de los pequeños y empezó a hacer ejercicio cerca de ellos, corrió, salto, hizo volteretas y al rato dijo ya está ya he hecho el calentamiento. Cerca del "campamento" encontró un árbol delgado perfecto para el ejercicio que quería hacer y cerca de los niños para vigilarlos, pasó su goma rodeando el árbol y en sus manos cogió cada punta de esa goma elástica bastante gruesa. Senbonsakura pensó hay que reconocer que ese kimono le queda como un guante y esa coleta alta y rizada también.
En ese momento llegó Byakuya que se puso al lado de su espada, buscando con su mirada a Marian pero no la encontraba..
- ¿Dónde esta Marian?, ¿está bien?, preguntó Byakuya.
- No se preocupe esta allí frente a aquel árbol, está haciendo ejercicio, supongo que era este el entrenamiento que ella decía que hacía en el mundo de los vivos prácticamente todos los días. Es aquella la del kimono blanco, hay que ver como abulta ese traje ha de pesar bastante no cree? no se parecen en nada a los que lleban los shinigamis…
-Él la miraba desconcertado que hacía, que deporte era ese? Pero había que admitir lo que había escuchado que decía Senbonzakura, le quedaba perfecto ese kimono marcando su estrecha cintura y esa larga coleta rizada toda alborotada.
Marian empezó venga haré 10 entradas de ippon seoi nage, empezó a hacerlo cada vez más rápido, Byakuya y Senbonzakura miraban sorprendidos la velocidad, los movimientos perfectos y la cara de concentración que ponía Marian. Acabado ese ejercicio se dispuso a seguir con otro movimiento o goshi; y luego otro y otro, hizo un total de 10 repeticiones por ejercicio e hizo diez ejercicios. Acabado eso se quitó la parte de arriba del kimono lo dejo en el suelo y saco su camiseta de dentro del pantalón dejando ver sútilmente su cintura -A Byakuya no se le escapó ese pequeño detalle- en su camiseta se leía detrás Judo, seguidamente se estiró en el suelo y comenzó a hacer abdominales, flexiones, sentadillas; y terminó haciendo estiramientos. Se quedó respirando unos minutos entrecortadamente, estirada en la hierba, estaba agotada, cogió una pequeña toalla se secó el sudor, se inclinó delante del árbol y agradeció por su entrenamiento. Recogió su kimono, su goma y su botella de agua, y comenzó a beber agua ansiosamente.
Byakuya y Senbonzakura estaban alucinados y un poco sonrojados.
Marian fue a despertar a los pequeños, con un alegre, buenos días y dándoles un suave beso en la frente a cada uno. Aquí tienen su desayuno, no sé quien lo trajo pero me encantaría agradecérselo, después de desayunar les tengo una sorpresa pero se lo han de comer todo de acuerdo? Durmieron bien?
-Siiiiiiii dijeron los tres.
- Me alegro, cojan todas sus cosas que desayunarán al lado del río.
Cuando llegaron cerca del río Marian le dijo a Toya:
-Toya me voy a a bañar quedénse aquí y cualquier cosa me llaman estaré detrás de este arbusto, el que está en frente vuestro de acuerdo?; cuida de los demás, en un momento estoy aquí, y en un rato les bañaré a los tres.
Escondido estaba Byakuya que se sonrojo solo de escuchar que la joven se iba a bañar en el río pero a su pesar, fue un caballero y se fue sonrojado por supuesto. Senbonzakura nada más escuchar a la joven se volvió a su espada.
Marian cogió la botella de champú y la de gel, se puso detrás del arbusto como había dicho, se quitó la ropa y se baño, en 10 min ya estaba bañada se vistió con la ropa del día anterior que había lavado antes del entrenamiento y que sabía que estaría seca debido al calor de ese verano, aprovecho para lavar la ropa del entrenamiento. Salió y se encontró con los pequeños acabando de desayunar, estiró la toalla y el resto de la ropa encima de la hierba para que se secara con el sol de la mañana, y se sentó al lado de los pequeños.
- Los tres pequeños dijeron a la vez ya estamos!
Entonces Marian cogió su mochila y les dio una bolsita pequeña de caramelos a cada uno, y les dijo si alguien les pide uno dénselo, que hay que compartir con los demás, de acuerdo?
- Los niños dijeron: siiiiiiii a la vez.
A Byakuya ya no le quedaban dudas le gustaba mucho esa chica, e incluso diría que le gustaba demasiado.
Ohhhhhh Byakuya a admitido que le gusta esa joven… jejeje… que pasará ahora? Gracias por leer! Ahora subiré algún capitulo más! No olviden enviar rewiews! Siempre hace ilusión reb¡cibir alguno… además como este es el segundo fic que escribo y me animo a subir estoy ilusionada.. no sean muy duros conmigo… jeje. Gracias a todos/as!
