Hola,
Las palabras vacaciones y dos semanas jamás sonaron mas dulces xD.
Nuevo capítulo el siguiente domingo, tanto para esta historia como para O.D.L.S.
Jos WeasleyC lamento mucho que se me olvidara responder tu duda del primer capítulo "no entiendo es cómo es que Edward muerde a Bella y no pasa nada". La razón de ello es que en mis historias prefiero hacer un vampiro más tradicional y no como el que describió la autora de Crepúsculo.
Espero disfruten de la historia
††
Los días pasaron con demasiada lentitud pero al final el día que tanto temía llego. Me mire al espejo mirando mi reflejo, prestando atención en la mueca de desagrado que se dibujaba en mi rostro.
Incline mi rostro para ver el vestido de un verde oscuro que llevaba puesto, era strapples con la cadera baja haciendo que mi torso luciera mas estilizado, llevaba mallones color piel que brillaban y aunque no me convencía según mis padres lucia bien y así no me congelaría por usar vestido toda la noche.
Suspirando jugué con un mechón de mi cabello ondulado después me incline para tomar mi chaqueta negra y mi bufanda, y salí de mi habitación antes de que me arrepintiera y me encerrara en mi cuarto echa un manojo de nervios.
Treinta minutos después habíamos llegado a la escuela. Bajamos del coche y caminamos hacia el auditorio donde se llevaría a cabo la reunión.
Cuando entramos pude respirar con tranquilidad al ver que los Cullen aun no llegaban y que Ángela estaba ahí con sus padres.
Tome la mano de mis padres cuando note que los presentes se giraban para vernos y luego fingían que no pasaba nada mientras murmuraban entre ellos.
Mis ojos se dirigieron una vez mas a Ángela que esta vez miraba entre mis padres con admiración y sorpresa.
- Vengan hay alguien que quiero presentarles.
Tire de sus manos avanzando hacia donde se encontraba Ángela, lo cual sin duda pareció divertir a mis padres ya que comenzaron a reír.
Estábamos tan cerca que casi podía ver lo pálida que lucía Ángela por los nervios pero antes de que llegáramos Jessica se detuvo frente a nosotros con sus padres junto a ella.
Al menos ahora sabia de quien había sacado esa sonrisa tétrica.
- Hola soy Jessica seguramente Isabella les ha hablado mucho sobre mí, ellos son mis padres Steven y Andrea Stanley.
Note de reojo como Aro mira a Marcus con una ceja alzada y luego miraba a Jessica.
- Si Bella no ha hablado mucho sobre ti, es un placer conocerlos. Yo soy Aro, el es mi compañero Marcus y claro ella es nuestra hija Bella.
Discretamente intente ocultar mi sonrisa al escuchar como decía mi nombre. Los ojos de la madre de Jessica parecían a punto de saltar de su cabeza mientras miraba a Aro. Prácticamente empujo a un lado a su esposo e hija mientras daba un paso para estrechar la mano de mi padre.
- Jessica nos ha contado tanto sobre ustedes, nunca creí que alguien tan interesante como ustedes podría mudarse a un pueblo tan pequeño como este, está demás decir que estoy muy feliz de que al fin alguien mas con clase llega a este lugar tan insignificante.
Aro miro la mano de la madre de Jessica pero no la tomo, solo sonrió de manera amistosa.
El padre de Jessica miro irritado a su esposa para luego concentrar su atención en nosotros.
- Así que son compañero eh. ¿Qué clase de negocio manejan?
Sip, y de ahí Jessica saco su inteligencia.
Aro inclino su cabeza un poco mirándolo como si acaso fuera una broma, mientras la mamá de Jessica prácticamente lo devoraba con la mirada. Sonriendo Marcus se aclaro la garganta y hablo.
- No, creo que ha entendido mal. No somos compañeros de trabajo…
El padre de Jessica lo miro alzando una ceja confundido mientras Jessica rodaba los ojos. Cansada decidí intervenir.
- Están casados, ambos… Entre si y si nos disculpan hay alguien más a los que quisiéramos saludar.
Sin esperar más avance sujetando aun las manos de mis padres hasta que llegamos hasta Ángela y sus padres.
- Papá, ella es Ángela Weber y es una gran admiradora de tu trabajo ¿Recuerdas que te hable de ella?
- Pero claro que lo recuerdo. Hola Ángela es un placer al fin conocerte.
Nerviosa Ángela extendió su mano y mi padre la estrecho con suavidad por unos segundos.
- Es un placer conocerlo Sr. Marc… Digo Sr. Volturi
- Por favor llámame Marcus. Bella me ha hablado mucho sobre ti, en especial sobre tus dibujos y debo admitir que ansió darles un vistazo claro esta si eso no te molesta.
Ángela me miro de manera acusadora antes mirar nuevamente a mi padre.
- No es nada en realidad, simples garabatos.
- Un garabato puede ser toda una obra de arte dependiendo del ojo que lo mire y en realidad estaré encantado de darte mi opinión sobre tu trabajo y si lo deseas puedo enseñarte algunos técnicas.
El rostro de Ángela se ilumino como si hubiera ganado un millón de dólares.
- ¿Enserio? Eso sería maravilloso, gracias.
Mire hacia un lado notando que mi padre Aro pronto había comenzado a charlar con los padres de Ángela y parecían llevarse bien.
Estuvimos hablando por un largo rato hasta que la directora les pidió a todos que tomaran asiento. Con una corta despedida y la invitación de que terminada la reunión fueran a nuestra casa para la fiesta y así conocernos mejor, nos alejamos y tomamos asiento.
Una vez que nos habíamos sentado escuche movimiento en los asientos detrás de mí pero no le preste atención.
20 minutos después de que la directora comenzara con su discurso sentí que alguien tiraba de mi cabello con suavidad y luego enredaba mi cabello alrededor de sus dedos. Irritada mire sobre mi hombro solo para ver a Edward sentado cómodamente junto a Emmett que estaba inclinado hacia mí jugando con mi cabello.
- Hola belly Bella.
No pude evitar ver que la chica rubia de la clase de educación física nuevamente estaba junto a Edward pero esta vez el parecía ignorarla por completo.
- Hola Emm…
Nerviosa aleje mi cabello de las manos de Emmett y mire hacia al frente hundiéndome en mi asiento deseando que me tragara la tierra.
Casi una hora después la reunión había terminado y mis padres habían hablado e invitado a varios padres de familia a nuestra fiesta y como era viernes la gran mayoría dijo que sí, bueno de hecho todos lo hicieron.
Antes de salir del auditorio mis padres se acercaron a los Cullen.
Edward saludo a mis padres con amabilidad evitando tocarlos, en especial a Aro, y luego sus ojos se posaron en mí por unos segundos mientras nuestros padres conversaban.
Luego de unos minutos todos caminamos hacia el estacionamiento y no pude evitar sentirme nerviosa al ver que Edward se acercaba a mí y comenzaba a caminar a mi lado.
- Parece que has hechizado a mis hermanos, no dejan de hablar de ti.
- Algo malo debieron haber dicho para que me odies como lo haces.
- No te odio.
El se detuvo y yo hice lo mismo, mirándolo a la cara. Su rostro lucia relajado, sus ojos sinceros y seductores.
- Entonces…
El se inclino hacia mí, su mano derecha acaricio mi mejilla y después acomodo un mechón de cabello detrás de mi oreja. Su aliento frio choco contra mi cálida piel provocando que un escalofrió recorriera mi espalda.
- Me intrigas, me fascinas y me asustas, todo al mismo tiempo ¿Te parece que eso es odio?
Antes de que pudiera decir algo escuche la voz de Alice llamando a Edward.
El solo sonrió y siguió caminando dejándome sola, como una idiota.
¡¿Por qué los chicos tenían que ser tan desesperantes?
††
Estaba sentada en el jardín bajo un árbol conversando con Alice, Rosalie, Ángela y una chica que acababa de conocer, Lucí. Desde donde nos encontrábamos teníamos una vista perfecta de todo el jardín que estaba exquisitamente decorado.
En la piscina flotaban lirios acuáticos artificiales que sostenían pequeñas velas, junto a esta habían acomodado varias mesas donde varias personas estaban conversando, bebiendo y comiendo, disfrutando de la velada mientras otras bailaban en la pista de baile, de la que no tenía ni idea como habían encontrado el espacio necesario para acomodarla. Todo el lugar lucia elegante y acogedor.
Note a mis padres hablando con varios otros padres de familia, a Emmett conversando animadamente con Jasper que lucía sumamente avergonzado por algo y a Edward recargado contra uno de los arboles bebiendo algo que en verdad dudaba que fuera simple jugo o refresco.
El tiempo paso volando mientras divertíamos y me la estaba pasando increíble hasta que mi humor se hundió un poco al ver a un chico rubio de ojos azules hablando con algunos de sus amigos mientras me miraba sonriendo, tétrico.
Aun cuando ni mis padres y mucho menos yo las hubiéramos invitado, Jessica y su madre estaban aquí también conversando con los demás pero aunque era irritante decidí simplemente respirar profundamente e ignorarlo o al menos eso era lo que intente hacer.
Sedienta me disculpe con las chicas y me puse de pie para ir a la cocina. Camine alrededor de la piscina saludando a algunas personas sin detenerme, fue hasta que estaba a solo unos pasos de la puerta que daba hacia el interior de la casa que algo llamo mi atención.
Una voz chillona había dicho el nombre de mis padres y cuando mire en esa dirección note que había sido la madre de Jessica que hablaba con otras dos mujeres.
- Es anormal, contradice la misma naturaleza.
Ante sus palabras me detuve y me di la vuelta acercándome dos pasos a ella. Sin notar mi presencia siguió hablando.
- ¡Oh! Vamos dos hombre criando una pobre niña huérfana, no importa el dinero que tengan eso no asegura nada, esa niña terminara siendo todo un desastre todo porque no creció en el ambiente adecuado y eso es con un padre y una madre. Además es más que obvio que ellos la descuidan, cuando tiene una carrera tan prominente es obvio que debes dejar a un lado las cosas insignificantes para concentrarte en lo que en realidad te interesa…
Furiosa me cruce de brazos y me aclare la garganta haciéndola notar mi presencia a sus espaldas. Sorprendida me miro con los ojos abiertos de par en par.
- Isadora, justo le estaba diciéndole a Camila y Sandra cuan maravillosa es la fiesta.
Apretando la mandíbula resiste el impulso de golpearla en la cara.
- Es Isabella y según recuerdo ni mis "anormales" padres, ni yo le extendimos una invitación para que viniera.
Evidentemente nerviosas por mis palabras comenzó a mover la cabeza de un lado a otro.
- No querida, creo que me has entendido mal.
- Al contrario, creo que usted ha entendido mal. No la invitamos a nuestra casa, ni pedimos sus comentarios sobre lo que según usted está mal o la forma en que mis padres me han criado, y para su información en la naturaleza muchos animales comienzan siendo hembras y terminan siendo varones, hay incluso algunos que son ambos por si no lo sabía. Antes de decir algo sobre la naturaleza primero investigue antes de abrir la boca.
No me había dado cuenta de que el volumen de mi voz se había alzado considerablemente, ni me había dado cuenta de que varias personas nos observaban. Mire el rostro ofendido de la madre de Jessica y casi quise reír.
- ¡Eres una irrespetuosa! Obviamente tus padres hicieron un pésimo trabajo pero que se podía esperar de personas como ellos.
Me tuve que reír antes sus estúpidas palabras solo para no golpear su horrenda cara.
- ¿Y esto lo dice quien asiste a casa de otros solo para criticarlos a sus espaldas?… Puede decir lo que quiera de mi pero no de mi familia, así que si no tiene nada bueno que decir o no puede cerrar la boca le pido que se marche ahora mismo de nuestro hogar.
Me miro molesta antes de arrojar al suelo el vaso que sostenía.
- Con gusto.
Se dio media vuelta y avanzo hacia la salida. Me incline para recoger trozos rotos de vaso los cuales por fortuna eran grandes y fáciles de notar, evitando así que alguien pudiera pisarlos por error.
Notando que alguien estaba a mi lado alce mi rostro y me encontré con el rostro sonriente de Aro. Sin decir nada me ayudo a recoger los trozos.
Ambos nos pusimos de pie y yo lo mire apenada.
- Fui demasiado grosera ¿verdad?
- Solo lo suficiente y descuida no te haremos pedir disculpas.
Extendió un largo brazo y rodeo mis hombros con el atrayéndome hacia él en un abrazo, sus labios se presionaron contra mi frente.
- Estamos orgullosos de ti ¿Lo sabes verdad?
Moví la cabeza de arriba abajo y sonreí una vez más cuando rompimos el abrazo. Con los trozos aun en mis manos me dirigí a la cocina.
Tire los trozos a la basura y luego de limpiarme las manos, para quitarme el liguero olor a alcohol del vaso, abrí el refrigerador para tomar el jugo que quería. Me serví un poco y luego guarde el jugo en el refrigerador.
Cuando estaba cerrando el refrigerador quise avanzar hacia el lavabo pero el cuerpo de Edward me detuvo.
Asustada solté el vaso, el cual por fortuna no se rompió gracias a Edward.
- Lo siento no quise asustarte.
- Aparecerte de la nada no ayuda.
De manera elegante extendió su brazo para entregarme el vaso.
- Gracias.
Me senté en uno de los rojos taburetes junto al mostrador del desayuno en el centro de la cocina mientras bebía algunos sorbos del vaso ya que de repente mi garganta se había secado. Mire nerviosa la cocina que había sido decorada en un estilo minimalista.
Lo vi sentarse en el taburete vacio a mi lado mirándome con una sonrisa torcida en sus labios.
Bebí lo último que quedaba del jugo y entonces sentí un escalofrió recorrer mi espalda cuando sus dedos rozaron mi codo y lentamente descendió hasta que su mano cubrió la mía.
- ¿Me concederías el honor de bailar conmigo?
- No deberías pedírselo a tu novia.
Sonriendo inclino su rostro hacia mí. Su voz era un susurro suave y cautivante.
- No tengo novia.
Con delicadeza apreso mi mano con la suya y se puso de pie.
Estaba nerviosa pero nada me decía que corriera.
Me puse de pie y camine a su lado mientras él me guiaba hacia el jardín. Cuando llegamos a la pista de baile sujeto mis manos y las coloco sobre sus hombros mientras las suyas descansaban en mi cintura.
Nos movimos lentamente al ritmo de la música, si esto era un sueño no quería despertar jamás.
- Al parecer Newton creía que te tenía a sus pies.
Confundida lo mire y sonriendo el señalo su cabeza.
- Imagino que tu padre te conto sobre algunos dones especiales que corren por las venas de algunos
Casi de inmediato comencé a sentir que el pánico me dominaba cuando la pregunta de si él podía leer mi mente cruzo por mi cabeza.
Al notar mi pánico el sonrió y movió la cabeza de un lado a otro.
- No soy como tu padre, no necesito tocar a alguien para saber lo que piensa pero descuida no soy capaz de saber lo que pasa por tu mente, imagino que el causante debe ser ese collar que llevas.
Según lo que mis padres me había explicado las inscripciones que rodeaban el dije en forma de corazón eran como un estilo de hechizo extraño. Si acaso llegaba a sentir pánico, una especie de delgada membrana invisible parecía rodear mi cuerpo y si algún vampiro intentaba tan solo rosar mi piel sentían su piel arder con la intensidad del mismo sol o una potente descarga que los dejaba inmóviles unos segundos para que pudiera huir.
Si ese collar era capaz de hacer algo mas en realidad no tenia forma de saberlo.
Lo mire unos segundos, dudando sobre lo que me decía pero al final decidí confiar en él.
- ¿Entonces puedes leer la mente de otros?
- Si, mientras se encuentre en un rango accesible para mí. No pude evitar notar que tu padre no es capaz de leer tu mente desde hace un tiempo.
Baje la mirada mirando nuestros pies sintiendo como mis mejillas ardían.
- Creímos que sería lo mejor, la pubertad es suficientemente incomoda como para que alguien también sepa lo que estas pensando así que para evitarme la vergüenza decidió bloquearme y desde entonces no ha podido saber lo que pasa por mi mente.
Estuvimos en silencio por unos minutos.
Seguí mirando nuestros pies hasta que lo escuche reír. Intrigada lo mire y él me regalo una ligera sonrisa torcida.
- Al parecer Newton ha decidido venir a salvarte del tormento que es mi compañía.
- ¿Quién?
Antes de que él pudiera contestarme, el chico que me había invitado a salir hace algunos días estaba a nuestro lado.
- Isabella me preguntaba…
- Bella.
Sus ojos azules se enfocaron en Edward molesto por haberlo interrumpido antes de volver a enfocar su atención en mí.
- Me preguntaba si quisieras bailar conmigo.
Edward inclino la cabeza mirándolo.
- Por si no lo notaste estamos bailando Newton.
- Y yo le hice una pregunta a Isabella.
El chico me miro impaciente mientras Edward cerraba sus ojos con sus manos aun en mi cintura y tarareaba la canción que estábamos bailando.
- Quizá en otra ocasión.
Con una sonrisa forzada Newton me miro y luego se dio media vuelta sin decir nada.
Estuvimos bailando un par de canciones más hasta que mis padres llamaron a Edward. Con una sonrisa y un breve beso en mi mejilla él se dirigió hacia el interior de la casa y yo camine hacia el árbol donde antes había estado hablando con las chicas.
Lucí ya se había ido con sus padres y Ángela se despidió de mí con rapidez y luego se marcho con una sonrisa de oreja a oreja plasmada en su cara.
Recargue mi espalda contra el tronco del árbol, ignore la fría brisa que chocaba contra mi piel y enfoque mi atención en el hermoso cielo estrellado pensando en lo amable y cautivadora que resultaba la voz de Edward.
Sentí algo caer sobre mi regazo y cuando mire era mi chaqueta negra, mire hacia la derecha y me encontré con Jasper sentado junto a mí y a Alice sentada entre sus piernas con su espalda recargada en el pecho de Jasper.
- Creímos que quizá tendrías frio.
- Gracias.
- Parece que tus padres comenzaran a vigilar a Edward de cerca.
Mire a Jasper confundida pero él no me miraba, sus ojos y los de Alice estaban enfocados al frente.
Note la sonrisa divertida que se dibujaba en los labios de Alice.
Cuando mis ojos encontraron la fuente de su diversión maldije mi suerte y quise ser capaz de escuchar lo que decían.
Edward estaba de pie escuchando atentamente a lo que mis padres le decían.
Tuve un mal presentimiento cuando note las caras serias de mis padres, ellos nunca podían estar serios en una conversación a menos de que fuera absolutamente importante.
Me incline hacia Alice aun mirándolos.
- ¿De qué están hablando?
Alice me miro sonriendo.
- Es privado.
- No parece justo que ustedes puedan escuchar todo.
Alice se inclino hacia mí con una sonrisa diabólica.
- ¿En serio quieres saber? Porque tú eres el tema central de su conversación.
Me acerque a ella moviendo la cabeza de arriba abajo pero ella no dijo nada solo giro su rostro hacia el frente y su malévola sonrisa se ensancho. Al ver que no se movía mire hacia el frente y note como tanto Edward como mis padres me miraban con atención, luego se miraron entre si y Edward movió la cabeza de arriba abajo antes de darse media vuelta y caminar hacia donde se encontraba Emmett riendo como un demente mientras me miraba.
Sin tener idea de lo que ocurría me recargue en el árbol mientras el tiempo pasaba.
Sin darme cuenta en qué momento todo se torno borroso y me sumergí en un profundo sueño.
Un sueño donde yo era Alicia y Peter, el conejo blanco trataba de abrasarme mientras Elliot March intentaba detenerlo antes de que el sonido de sus gritos hicieran enojar al jefe de la mafia el sombrerero, Blood que intentaba tomar el té en silencio.
Estúpidos mangas, era la última vez que me pasaba toda la tarde leyendo uno.
††
Mas sobre el manga que asalta las pesadillas de Bella en el siguiente capítulo xD.
Espero que les haya gustado. Cuidense.
Atte.: PsycheDearLs.
