Resumen: ¿Qué hubiera pasado si Steve no solo buscara ayuda en Ant-man fuera de los vengadores? ¿Y si hubiera ido en busca de esa cara anónima de la que les había hablado tantas veces el gobiernos? Él está dispuesto a buscar a esa "peligrosa" inhumana si con eso evita que se les confine como a animales. (Lo de Hive no ha pasado)

Encontrarla no fue fácil, la verdad. Los videos de internet que Wanda encontraba desaparecían al instante y no había ni rastro de ella a parte de esos videos que apenas pasaban más de media hora en la red.

Llegaron hasta una base, bien protegida. Por un momento temieron que fuese HYDRA, pero luego recordaron que ella nunca había hecho daño a un inocente y que rara vez usaba fuerza letal.

Scott se ofreció a colarse en la base para intentar buscarla.

-Pero… una preguntita. ¿Cómo voy a saber quién es?

-Has visto los videos, y llevas la cámara, nosotros te guiaremos- dijo Sam.

-Está bien, manos a la obra- y con eso se hizo diminuto y se las apañó para entrar en la torre.

-Espera un momento- dijo Steve-. ¿Eso es SHIELD?

-Eso parece- le contestó Scott.

-Vale, sigue adelante- le dijo Sam.

Ant-man siguió por los pasillos, buscando a la "mujer terremoto" como él la llamaba. De repente la encontró, en un pasillo abarrotado de gente.

-¿Qué hago?- preguntó emocionado.

-Síguela hasta que esté sola.

-¿Y si cuando lo haga está en la ducha, o cambiándose de ropa?- preguntó.

-En ese caso más te vale ponerte en tu tamaño natural antes de que se desnude- le dijo Steve.

-Cortas toda la diversión.

-Es todo un caballero- le dijo Sam.

-A parte de eso- les contestó Steve-, tampoco sería una buena carta de presentación si lo primero que hacemos es espiarla cuando está desnuda.

-Ahí tiene un punto- dijo Scott.

Estuvo siguiéndola diez minutos hasta que entró en una habitación y se sentó frente a un ordenador. Scott respiró profundamente no muy seguro de si fue aliviado o decepcionado al ver que no habría desnudos en la ecuación.

-Es el momento- le dijo Steve.

-Vale, allá voy. ¿Sabéis que si me mata en este instante estaría totalmente justificado, verdad?

-Scott… vamos- le dijo Bucky

-Allá voy- dio al botón y volvió a su tamaño original. La chica de giró rápidamente y alzo la mano, haciéndole volar hacia la pared. Él levantó las manos desde el suelo-. Vale, tranquila, yo también lo hubiera hecho. Me llamo Scott.

-Tú eres… el de la empresa Cross, el tío hormiga- dijo ella.

-Ant-man, sí. Y tú eres la chica terremoto.

-¿Qué quieres? ¿Cómo has entrado?

-Me envía Steve.

-Oh, claro, Steve… el vecino del quinto, el de la tienda de helados, el tío del banco, el taxista que me llevó al centro comercial el otro día…

-Sí- le interrumpió Scott comenzando a levantarse a duras penas del suelo-, lo he pillado, tengo que ser más específico. El Capitán América, ese Steve.

-Y ahora me estás tomando el pelo.

-Créeme que no, a mí se me quedó la misma cara. Sal conmigo fuera de esta base y te lo mostraré- ella le miró, no fiándose para nada de él y dudando en si volver a atacarle-. Vale, hagamos algo, si miento me… ¿rompes algún hueso?

-Será tu funeral- le dijo ella.

-Esta… bien- le contestó ella. Él volvió hacerse pequeño y se subió a su bota-. Así que es así como has entrado.

Salieron de la base, esta vez por la puerta y al pasar un par de calles, en un callejón, les vio. Scott se bajó de su bota y volvió de nuevo a su estado original.

-¿Lo ves?- dijo señalando de forma dramática a los tres hombres.

-Sí, lo veo.

Steve Rogers se acercó a la chica decidido y ella no pudo evitar pensar en la faceta fangirl de Coulson si estuviera allí. Cuando llegó frente a ella le tendió la mano.

-Hola, soy Steve…

-Lo sé- le interrumpió ella-, ¿qué puedo hacer por ti, Capitán?

Él sonrió tristemente.

-La gente como tu… los… los medios os llaman aliens.

-Inhumanos, nos llamamos inhumanos.

-Desde que ocurrió lo de los cristales el gobierno está aterrorizado… quieren encerraros, confinaros, y no solo a vosotros sino a todos nosotros.

-Lo sabemos- le contesté-. Hemos tenido problemas por ellos.

-¿Qué sabes?

-Están buscando una cura, pero para ello tiene a inhumanos encerrados en tanques de éxtasis y experimentan en ellos.

Le vi bajar la mirada.

-Lo siento- dijo sincero.

-Fue mi culpa- le contesté-. Por mi culpa la transformación se descontroló… fui yo quien tiro los cristales al mar.

-Tu no les pediste que hicieran lo que están haciendo… hiciste lo que creías correcto, no podías saber que esto ocurriría- dijo poniendo una mano sobre mi hombro.

Le miré directamente a los ojos antes de preguntarle:

-¿Qué quiere, Capitán?

-Tú ayuda.

-¿Para qué?

-Para evitar el registro.

-¿Para qué más?- era más que evidente que estaba ocultando algo-. Tu amigo el del brazo metálico, el soldado de invierno, es HYDRA.

-Era- me corrigió él mismo, saltando de encima del coche en el que estaba sentado y tendiéndome su mano-. Bucky- se la estreché-. HYDRA se había metido en mi cabeza…

-Lo sé- le interrumpí-. Lo he visto. No soldados de invierno, tu eres el primero, pero si el control mental.

-El gobierno va a por él por los crímenes que cometió como el soldado de invierno- me dijo-. Pero él no puede ser culpado por ellos.

-Recuerdo cierta bomba hace poco…

-Tampoco fui yo- me interrumpió. Miré al Capitán y él asintió con la cabeza, dándole la razón.

-¿Contra quién pelearíamos?- le pregunté.

-Stark, máquina de guerra, Natasha y visión… no sé si se les habrá unido alguien más.

-No te olvides de pantera negra- dijo Bucky.

-Sí, claro- dijo Steve-, y Pantera Negra.

-Ironman, la viuda negra… dios mío… ¿cuándo habéis llegado a ese punto?

-Cuando decidieron firmar.

-¿Quién está de vuestra parte?- le pregunté.

-A parte de nosotros… Clint y Wanda.

-Ósea… Ironman, Máquina de Guerra, la Viuda Negra, Visión y Pantera Negra contra el Capitán América, Falcón, Ojo de Halcón, el Hombre Hormiga y la Bruja Escarlata.

-Y la Chica Terremoto, espero- dijo Scott.

-Temblor- le corregí-, me llaman Temblor… llamadme Daisy, por favor- les pedí.

-Entonces… ¿estas con nosotros?- me preguntó Steve.

Me lo pensé un momento… no era como si pudiese escabullirme así sin más de SHIELD y pelear contra la mitad de los vengadores para vencer a la otra mitad. Tony Stark fue mi héroe cuando vivía en mi camioneta, su forma de ser, su política anti-sistema, su habilidad con los ordenadores… pero yo era una cría estúpida con una idea equivocada del bien común.

-Tengo obligaciones con SHIELD- les dije.

-Lo sabemos- dijo Bucky-. Pero esto también es importante, necesitamos ayuda o perderemos.

-Supongo que mi equipo puede encargarse de todo mientras estoy fuera. Dadme hasta mañana, tengo que solucionar unas cosas y avisar al jefe.

-¿Al jefe?

-Es confidencial- le contesté… " Sobre todo porque para ti él está muerto".

. .oo. …oo.o.o. …

No me costó mucho que Coulson me diera los días… no era como que después de todo lo que estaba pasando no me los mereciese. Steve vino a recogerme en el mismo lugar donde nos habíamos conocido y fuimos a un parking.

Allí dio el típico discurso motivador y nos pusimos los trajes. De camino a el lugar donde se iba a producir la pelea me senté al lado de Steve en la furgoneta y hablamos de todo y de nada… para pasar el rato.

-Te esperaba diferente- me confesó.

-¿Con tras ojos y morada?- le pregunté con una ceja alzada.

-No- dijo con una sonrisa sincera-. La gente como tu… Wanda es algo antisocial y Bruce se tiene miedo a si mismo… la gente con un poder como el vuestro no suele ser como tú.

-Sé controlar lo que soy- le dije-. Al principio no sabía, y claro que me tenía miedo… SHIELD también me lo tenía, mi equipo… la mayoría de mi equipo me lo tenía. ¿Antisocial? Me auto encarcelé en una habitación para no dañar a nadie en un descuido… Pero aprendí a controlarlo, ya no tengo miedo.

-Es bueno saberlo- me dijo.

-Alguien me dijo una vez que podría partir un continente en dos- le dije mirándole a los ojos, por alguna extraña razón sentía que a pesar de que a penas lo conocía podía contarle todo lo que quisiera-. Pensé que estaba loca. A día de hoy puedo decir que moví una montaña.

-¿Cómo entraste en SHIELD?- me preguntó.

-Jaqueando- le contesté-. Yo no era como soy ahora… vivía en una furgoneta rodeada de pantallas metiéndome en SHIELD y demás organizaciones del gobierno para desvelar sus secretos al mundo… me parecía más a Stark de lo que crees.

-¿Y qué pasó?

-La política de que si no puedes con tu enemigo, únete a él- le contesté-. SHIELD me reclutó como consultora en comunicaciones para un equipo que estaba recién formado. Estuvimos en ese equipo hasta la caída de SHIELD. Una persona que entonces creí un fiel agente de SHIELD me entrenó para que pudiera conseguir una placa como agente de campo.

-Él… ¿era HYDRA?

Asentí con la cabeza.

-Conseguí ser agente… nivel uno… por un día… Luego todo se fue a la mierda. HYDRA salió de las sombras, Ward resultó ser un traidor y estaban faltos de especialistas así que Melinda May me cogió como novata y me entrenó como tal.

-¿Melinda May? ¿La caballería?- me preguntó Clint, el cual había estado escuchando nuestra conversación desde el principio sin que nosotros lo notáramos.

-No la llames así- le contesté.

-Si- dijo él- Esa Melinda May-. Dudo que pudieses encontrar una OS mejor que ella.

-No hay un OS mejor que ella- le contesté-. Si me lo hubieras preguntado antes de que todo se fuera a la mierda hubiera saltado en defensa de Grant Ward a tu cuello en segundos… pero no conocía a May en esa faceta.

-Grant Ward… ¿el novato de Garret?

-Sí.

-Decían que era buen agente… el mejor desde Natasha… él tampoco tuvo que ser mal OS.

-Él era un mentiroso, débil, vil y cruel… un psicópata… un cabrón que solo se acercó a nosotros para utilizarnos… para averiguar lo que quería saber. Se acabó el asunto- los ojos se me habían llenado de lágrimas de rabia que no dejaría caer. ¿Qué si había reaccionado así era porque aún estaba dolida de que eligiera a Garret y no a mí? No… quizás… si… claro que SÍ. Joder… a quien pretendo engañar, eso siempre me dolerá porque yo le quería de verdad.

-Lo siento- dijo Steve-, parece algo personal.

-Lo es. Éramos una familia, y él la destruyó.

Sentí una mano coger la mía tímidamente y yo me aferré a esa mano para no llorar. Luego me di cuenta de que era la del Capitán.