Bueeeno, aquí está la última parte de este fic. Fue divertido hacerlo, sobretodo porque nació cuando ya tenía la mayor parte de la versión mamona escrita. Espero que lo hagan disfrutado y si no se entiende el final o es muy ambiguo, se los aclararé por mensaje interno o como se llamen aqui jaja.
Smithback: En un comienzo planeé que tuviera estructura de parodia, luego me arrepentí o perdí el norte frente a ello (luego del primer capítulo), y de todas formas lo puse xD Fue un descuido.
Sin más, a terminar esto :)
Vida de Perros
IV
Porque hablar de ti es desterrarse a los paisajes que me acuerdo. Como intentar hallar la llave de tu voz en los dominios de un secreto.
Recordó el día que se presentó ante él. Herida. Un débil pajarito en las garras sádicas de la muerte. Ironía. Cayó como un tonto y recién ahora viene a tomar conciencia. Volvió a su viaje, a su hogar. Una risa amarga surgió de su garganta, desgarrándola. Hace tanto que ya no ríe. Otro sorbo. El vaso vacío. La vista fija. Una fotografía. Una carta. Otra risa. Vida de perros.
- Ibas a morir – escuchó el grito –, ibas… a desaparecer cuando nacieras.
Todo fue por el bien común…
El amanecer, rayo de luz., triza en mi memoria los sueños y una herida que parece cruz se abre dulcemente en el pecho.
- ¿Qué tienes aquí? – abrió su mano y vio una piedra negra, delicada, pequeña y con su paredes lisas, muy lisas. Tenía un símbolo en una de ellas y él la reconoció por los recuerdos que vio de Harry como el símbolo de la piedra de las reliquias. La miró sorprendido, y vio como ella volvía a mirar a la ventana, temblando ligeramente. – Cariño ¿Qué te pasa? – Se situó delante de ella, acuclillándose en el piso y tomando su cara con sus manos.
- Quería… quería llamar a Ron.
- ¿Y qué pasó? – preguntó ignorando la punzada de dolor que le causó saber que aún no podía olvidarlo.
- Nada – sonrió llorosa. – Él aún no nace aquí ¿Sabes? Y por ende aún no muere…
Piedra en la piedra, en el vacío, manto de estrellas, soplan los vientos de la aurora boreal. Hilo de plata, el horizonte, fiebre lunar.
Tengo algo para ti, dijiste. Te miré, maldita sea la hora en que te miré. Me extendiste la sentencia, el trozo de papel que según tú, me animaría. Que ingenuo eres a veces Harry.
- No entiendo por qué te importa tanto que él ande con ella. No les doy más que unos meses.
Bufó, indignada, celosa. Lo sabía ¿Y qué? ¿Por qué él no lo entendía?
- No entiendo, él no te merece.
- ¿Y qué sabes tú lo que merezco?
- Oh, sí que lo sé. Sí que lo sé – susurró.
Si ocurre que una tarde con la excusa de estudiar me vienes tú a buscar y yo no sé qué hacer, no dices nada más, te pones a llorar y te beso...
¿Voldemort? ¿Qué me importaba ahora él? Si todo es tan volátil… todo carece de sentido como el gas líquido que bulle en el recipiente de piedra. Todo recae en supuestos, tristezas y volver a empezar, rebobinar. Si todo fuera como una grabadora. Grabar sobre lo ya grabado. Pero el uso pasa la cuenta. El uso vuelve cada grabación peor que la otra.
Hay anarquía en mis movimientos, y al mismo tiempo alguien los controla. Se van cayendo mis ligamentos, yo no puedo ser libre sin vos. Dame una pista, algún rastro para hallarte. Estoy bailando una danza rota, quisiera escaparme.
- Himp, ¿dónde está Diane?
- La señorita – hipo – está en la cueva – siguió lloriqueando – me ordenó que trajera al joven Harry, -hipo – él tomó la poción y se puso muy mal, - otro hipo más – aun así la joven la terminó por él, – hipo – Himp tuvo que dársela, porque el joven Harry estaba mal y la joven no pudo seguir torturándolo – hipo - y aparecieron las figuras blancas, se acercaban e intentaban meternos al agua. – hipó otra vez – Ella dijo que el joven Harry debía vivir, y que Himp lo trajera con usted.
Oh sí que lo intentó, eso desde aquí puedo verlo. El estúpido es él. El estúpido es el tiempo. No la edad, el tiempo. El tiempo que no hace posible las mezclas. Oh no, claro que no. No se puede jugar con él. Es decir, puedes si eres lo suficientemente idiota como para creer que puedes ganar. Y ellos lo fueron, yo lo fui. Pagaron caro, pagamos caro. No puedo olvidarlo, yo di mi consentimiento, soy parte de esto. Te dije que podías no permitirlo si lo quisieras. Oh Moony, sabes que no. No podía dejar que Lily muriera antes de que Harry estuviera vivo. ¿Quién si no, sería el mejor amigo de ella? Maricotas, sólo debías tomar a la chica de tu tiempo. No, no. Fue lo correcto.
Cuando era niño descubrí miles de cosas tan curiosas: arañas, piedras y también que el sol a veces se equivoca.
Cito: Sé que es lastimero que viva en un sueño, porque básicamente el que tú conociste siempre fue un enamorado frustrado, además de verde y sin vida. Realmente espero que con esto no me odies, y al contrario, si algo te detiene, aprovecha el tiempo. Sé feliz. Que en la dimensión que sea, con el futuro que sea, con quien sea, es mi mayor deseo.
Y nunca sentí más que estaba en Comala. Esto siempre fue Comala. Y nunca dejará de serlo. Me enviaste directo a aquí. ¿Viste tu error? ¿O más bien, estabas consciente de las consecuencias que traería enviarme a este pueblo lleno de muertos? ¿Querías tú también estar aquí? ¿Sabías cómo hacerlo? Pues yo si sabía cuál era la única forma de estar en Comala, porque ya me estaba gustando estar aquí, pero no sola, sino como ellos, como tú. Ya no me importa Voldemort, guerras habrán miles, que acabe de corromper el mundo de una vez que ya me está aburriendo su jueguito. Que ya no me importan las torturas, ni las muertes, ni los gritos, porque eso es Comala, porque la realidad es tan efímera que puede ser cambiada con un acto tan sutil. Y mi cabeza ya no estaba allá, no. No más.
Enciende un cigarro, y prende la radio. Fotografío mientras tanto tu mirar.
- Eres increíble.
- ¿A sí? ¿Por qué nunca me lo dijiste mientras podías?
- Porque nunca pude, Hermione.
Me da pena pensar que fui una silueta viniendo de lejos y me asusta y me duele el saber que venía borrado en tu pecho.
- ¿Qué haces? ¿Por qué tanto gruño?
- No te rías. El maldito de Ronald que me critica por escribirle a Viktor.
Y vamos otra vez….
Y siempre estuviste ahí, aunque yo no te viera. Reí. Vida de perros. Ahora ya no valía nada.
Arrugaste el papel en tu mano, aquel que en su tiempo también estuvo en las suyas. Lo estrujaste, con odio, con venganza. Con ira aquella que sólo uno obtiene cuando la persona que quieres logra dañarte. Lo maldijiste, en voz alta, en voz baja. Estabas segura que seguía allí. Querías que se enterara de todo, de tu odio, de tu amor, de tu miseria. Miraste a tu lado. Él te veía con miedo, con preocupación, con intriga desviaba levemente su vista a tu mano, seguramente preguntándose qué te puso así. Tú reíste. Nunca serás él. Tienes sus ojos, tienes su boca, su tacto, su rostro y sus cicatrices, pero no todas. No viviste lo que él, no conociste la miseria como él. Vete, le gritaste. Retrocedió un paso, le volviste a gritar. Tu parte racional te regañaba. Entra en razón, estúpida, ¿No querías una nueva oportunidad?
Pero no con él ¿Quieres que sufra? No necesitaste respuesta. Todo lo que ella quería había muerto, y a la vez vivido. Era una fantasma. Él ya no estaba, a su cambio dejó eso, aquello que acabó de huir, que ni merece ser llamado tu pasado. Tu joven. No, él no era nada. Él no eras tú.
La comarca de nueva estación, territorio de lo imposible acercó las balas al cañón, como un beso fiero y terrible y cubrió de flores el dolor cuando de mi aldea te fuiste cosechó los llantos bajo el sol, y un camino para seguirte.
Fin
Y se acabó, gracias por la compañía y los reviews, siempre es agradable tener feedback :) Espero que hayan pasado un feliz año nuevo y comienzo de año, les deseo toda la felix felicis del mundo para este 2014! Las canciones citadas en este capítulo son: Hablar de ti, Nombro tu nombre, Tres escenas para el té, El sol aveces se equivoca, Laberinto y nuevamente Una buena muchacha de Mecánica Popular (sí me gusta mucho este grupo xd) y Danza Rota de Soda Stereo :) Mucha suerte y saludos!
