IV.- PROMETHEUS
-Vaya -La Señora Steinhauser entró a la sala, y viendo que la conversación seguía animadísima, retiró las cosas del té discretamente de la mesita al centro de la sala- No han parado de hablar -Sonrió a los dos muchachos- Espero que no los esté aburriendo con su cháchara del adiestramiento...
-Que te dió un apuestísimo esposo- remachó el Señor Steinhauser- que aún tiene fuerzas para cargarte los libros, o la bolsa de la compra ¿O no?
-¡Por supuesto, Jefe Contramaestre Mayor, Señor! -La Señora Steinhauser hizo un gesto divertido y le sacó la lengua a su esposo antes de volver a la cocina- ¡Termina luego tu historia que la cena no tarda y nuestros invitados menos, cielo!
-Uh, así que eso es estar casado -Luca exhibió una amplia sonrisa, lo que hizo que a su vez el Señor Steinhauser tambien lo hiciera- ...Ya han pasado muchos años, ¿Pero que fué de su Sargento y de Marge?
-Marge murió en la Lluvia de la Muerte de Dolza -Repuso sombríamente- Aunque tengo entendido que una de sus nietas resucitó "El Soldado Viejo" en alguna parte de Onogi. En cuanto a Frito, Sobrevivió a la Primera Guerra Robotech, pero su espalda finalmente lo tumbó en una silla de ruedas hasta su muerte hace doce años. En cuanto se pudo lo enterramos con todos los honores en el Cementerio Militar de Corpus Christi, y 6 sobrevivientes del 0607, Bokomo, Johanssen, Willard, Sturgies, Hettie y yo, le rendimos honores, logrando, pese a las distinciones de rango, que descansara junto a Frankie, su hijo...
-Lo sentimos -Dijo Jonathan- Tal vez fue demasiado desenterrar eso, Señor...si quiere nosotros...
-No -dijo- Está bien muchachos, continuemos, De verdad ahora creo que viene la mejor parte...Esa que le gusta a todos los que alguna vez han escuchado mis historias...
Dió cuatro vueltas completas a su manzana, intentando enhebrar alguna frase coherente para saludar a sus padres luego de esos casi dos meses de ausencia...y no encontraba ninguna...ya muchos de sus vecinos le habían saludado con enorme sorpresa, tanto de tenerlo ahí como de verlo en el elegante uniforme blanco con su galón arrimado a las anclas cruzadas, sostenidas por el escudo de la RDF de Contramaestre Tercero...lo que hizo sospechar momentaneamente a Andy que no iba a ser tan fácil tocar el timbre de la puerta, pasar y saludar... "Ah, que diablos, si me dieron los cojones para soportar a Frito por 6 semanas, ¿que tan dificil puede ser enfrentar a mis padres? Al mal paso darle apuro..." dando media vuelta se encaró decidido hacia la puerta de su casa...soltó su saco de equipaje y toco el timbre...
-¿Quien será a estas horas de la mañana? -Sintió la voz ronca y apagada de su padre, y sus pasos hacia la puerta, que luego se abrió un poco violentamente- Quien... -Con los ojos redondos y muy abiertos de la sorpresa se encontró a boca de jarro con su hijo- ¡Mein Gott, Andy!
-Buenos Dias, Papá, siento haberlos despertado...
-¡Linda, Cariño! -Su padre estaba fuera de sí, y llamaba a su esposa, tal vez para asegurarse que no estaba viendo visiones- ¡Andy está aquí!
Su madre salió entonces a la puerta, donde su padre y Andy seguían clavados, como negándose a creer en la escena que estaba teniendo lugar...y sus instintos pudieron más, lanzándose sin miramientos a abrazar a su hijo -¡Oh, Cielos!-Dijo en un sollozo que le quebró la voz- ¡Gran costal de porfía polaca y determinación alemana, volviste, hijo, por todos los santos de la corte celestial!
-Sí, Mamá -No pudo evitar que dos gruesas lágrimas asomaran a sus ojos, mientras la apretaba estrechando ese abrazo- Tu hijo que te ama como a nada ya está aquí...
Su padre no pudo menos que quebrarse, y tosiendo roncamente para no llorar abrazó al tiempo a esas dos prendas de su cariño, y las hizo entrar en la casa...
-...Así que después de salir de la base, me subí al "Atuncito", y luego en bus desde Laredo hasta Crystal...llegué a las 0630...y era muy temprano para simplemente tomar un taxi hasta casa, así que hice tiempo caminando desde la estación...
Andy, mientras el primer desayuno de familia en meses transcurría con una languidez inusitada para ser día de semana, había contado toda su historia...todas las aventuras y desventuras en la milicia desde el día que lo rechazaran por su vista en la oficialidad, sentía otra vez la mirada de sus padres distinta...cierto era que estaba más grande y tostado por el entrenamiento, que su cuerpo se había endurecido y acostumbrado a las privaciones, y que detrás de sus discretas gafas de reglamento, privilegio del rango por haber ascendido, muy distintas de los lentes de marciano de los reclutas, que él usó al principio, ardía el fuego de su decisión...hasta que cayó en cuenta del porqué.
-Bien -Dijo su padre seriamente, dejando al mismo tiempo su taza de café de trigo sobre el platillo- Ahora que ya demostraste lo mucho que querías alcanzar este logro, sería bueno que retomaras tu beca en Cockrell...Aún es tiempo, y aunque pierdas el semestre estoy dispuesto a costear la perdida de la mitad por ello -Andy se impresionó abriendo mucho la boca, pero ningún sonido salió de ella- ...Antes que me digas nada, jovencito, aún sigo siendo tu padre...Sé muy bien que, a pesar de las disputas que tuve con tu madre, siempre te dejé en libertad de acción y que esto no es lo que esperabas de mis labios, pero...
-¡Pero Andy! -Su madre, con los ojos brillantes no pudo evitar intervenir- ¿Santo cielo, es que no lo entiendes? Si eres ingeniero como alguna vez quisiste ser, te dedicarás a construir...Siendo soldado todo tu empeño estará puesto en destruir, como pudo haberse destruido esta familia por la guerra y por..por... -escondió la cara en las manos mientras un sollozo escapaba de su garganta- ...Vladek...
Casi instantaneamente se puso de pie y se movió hacia ella para abrazarla...y aunque sus brazos demostraban sin lugar a dudas la ternura y el cariño que sentía por ella y por los dos su voz, aunque suave, se fue endureciendo con el tono de su decisión...
-Mamá, Papá...Tal vez sea esta la única vez que toque este tema de esta manera, y espero de verdad que me entiendan...Ahora soy Marino, soy miembro de la RDFN, soy un orgulloso Contramaestre Tercero que se ganó con su cansancio, su sudor y su sangre su promoción pasando por encima de mas de 400 reclutas solo en la RDFNS de Ingleside, siendo que esto que llevo en el hombro es casi una condecoración que se otorga UNA sola vez por sector de servicio...no voy a defraudar la confianza que en mí pusieron mis instructores, Mi Comandante de Servicios de instrucción, e incluso Mi Comandante del Sector...No voy a defraudar la confianza que mi pelotón de adiestramiento puso en mí para ayudarme a alcanzar este logro...La ingeniería estará muy bien para otros, pero siempre...incluso antes que Vladek entrara al servicio, mi deseo fue ingresar a filas...El enorme sacrificio de mi hermano solo justificó una decisión que ya tenía tomada desde muy pequeño -Hizo una pequeña pausa, y en vez de tomar aire resonó un fuerte suspiro- Estando donde estoy no voy a destruir...entiendanme...voy a defender...si se presenta el caso voy a tomar mi fúsil, o manejar una batería naval, o lo que el servicio me tenga destinado, para defenderlos a ustedes, por que los amo tanto que no temo poner mi vida en riesgo, e incluso ofrendarla por amor a ustedes, si para que ustedes, que son la luz y el amor que me dio la vida...puedan vivir... -Un helado silencio solo roto por los sollozos que ya abiertamente quebraban a su madre se posó en la habitación- Lo siento de una manera que no lograrían imaginar por haber hecho lo que hice de la forma que lo hice, pero luchar contra sus propias ideas sobre mi futuro me habrían provocado dolor, y a ustedes también. Si a pesar de esto la idea que acabo de escuchar no ha cambiado en sus mentes, es mejor para todos que yo no esté aquí... -saliendo de la cocina con paso decidido, se volvió levemente hacia ellos- voy al centro por algunas cosas que necesito...cuando vuelva conversaremos calmados, y si no hay solución, pasaré mi permiso alojado en el Depósito de Personal en San Antonio...Papá, Mamá, si me disculpan...
Si bien era cierto que necesitaba algunos árticulos con vista a su viaje a San Diego, necesitaba tiempo para reflexionar, tomar aire fresco y tomarle peso a las decisiones que habían cambiado tan radicalmente su vida y todavía lo seguían haciendo desde hace casi dos meses atrás. Decidió, tal como se lo había dicho a sus padres, que estaba bien, que era lo que ahora quería, y que se sentía satisfecho de su actual vida. Por más que trató de hallarse aunque fuera en su imaginación en Cockrell, nunca estuvo al alcance de su mente. No hizo más intentos, y mientras masticaba meditabundamente su hamburguesa en un local del centro, comprendió que solo el tiempo iba a decidir si es que acaso sus padres habían encajado en sus mentes y corazones que él ya era un ave con vuelo propio, y que ya no necesitaba que lo convencieran o lo empujaran del nido para extender sus alas. Caminando sin prisas con sus bolsas de compras relajadamente echadas sobre su espalda, miró su reloj y comprendió que era el momento de regresar a casa e intentar arreglar las cosas.
El llegar a casa y notarla con claras señas de estar cerrada y sin moradores, lo alarmó un poco...era natural que la camioneta de la jardineria no estuviera, pues su padre por la hora ya estaría en el negocio...pero el ver los cubreventanas del segundo piso cerrados, excepto el de su habitación, le dijeron que su madre tampoco se encontraba. "Veamos si recuerdo bien -Sonrió para sí mismo- Si la llave de emergencia está en la jardinera colgante de las gardenias, es seguro que está con la Señora Berríos, a la vuelta...si está bajo el felpudo es porque fue a la tienda del buen señor Baker -Hizo una nota mental de visitarlo antes que pasara mucho- ...y si en el helecho...en la iglesia..." Consciente de todo lo que había pasado ese día, metió decididamente la mano entre la maceta y el receptáculo de agua del helecho...encontrando la llave casi de inmediato. Una nube de preocupación le surcó el rostro al darse cuenta de lo que estaba pasando en su familia. sacudiendo la cabeza para borrarse esa impresión, pero sintiendo el amargo desaliento de no haber conseguido hacer entender a sus progenitores, voló a su habitación a dejar sus cosas, para salir instantes mas tarde en busca de su madre.
-...Mamá...
No pudo evitar que ese suspiro escapara de sus labios al verla silenciosa y arrodillada, sintiéndose el peor de los hombres por hacer sufrir a su madre, mientras se sacaba la gorra y con respeto y en silencio entraba a la pequeña capilla luterana de Crystal. A pesar de ser de origen judío, su amor y respeto hacia las tradiciones y creencias de su esposo, la hicieron abrazar la fé luterana en el tiempo más temprano de su noviazgo. Tratando con todo su ser que sus fuertes pisadas militares no quebraran la silenciosa oración, se sentó en la banca, y como si su sexto sentido le avisara quien era, Linda Stachowiak se volvió hacia su hijo, y con los ojos aún brillantes de lagrimas, se sentó a su lado...
-...Mamá...
-Shhh -Linda puso un dedo tiernamente sobre los labios de su hijo- No tienes que decirme nada o pedirme disculpas por lo que pasó esta mañana -susurró- Soy tu madre y sufro, es cierto, pero soy mujer y soy adulta y entiendo que cada cual tiene un destino que cumplir en la vida, y Dios, por lo mismo, pone pruebas, a padres y a hijos, que debemos superar queramoslo o no.
-Pero...
-Pero nada, hijo -lo interrumpió- Tu elegiste tu camino en la vida aún cuando no tenías la posibilidad de elegir, pues eramos nosotros los que buscabamos tu bienestar...cuando pudiste hacerlo, no dudaste, hijo, y aunque me destroce la pena, te veo tan feliz y realizado que en tus ojos yo solo veo tu futuro...el futuro que empezaste a labrarte en el adiestramiento, y el que te vayan dando tus destinos y funciones dentro de las filas...me muero de la pena y la angustia de pensar en lo que pueda pasarte, pero debo ser fuerte, y pedirle su consejo y consuelo, porque Él solo te puso en este mundo prestado a nosotros, y solo Él sabe cuanto más permanezcas de este lado del paraíso...De acuerdo hijo...Yo te disculpo, te perdono y te amo como solo una madre puede amar al fruto de su vientre...
Andy no pudo evitar el llanto, y menos el estrecho abrazo en el que envolvió a su madre...Ella fue capaz de tragarse y controlar todos sus temores y angustias solo por ver a su hijo feliz. Era cierto que el futuro la aterraba, y con esa herida abierta que aún suponía haber perdido a su hijo mayor, se le hacía más difícil de lo que Andy jamás podría saber, pero a la vez entendía que ya había enseñado a su cría a volar...debía dejarla extender sus alas y verla elevarse más allá del nido, en pos de su futuro...
-Gracias, Mamá -Le dijo con los ojos llenos de amor y gratitud- Voy a hacer que nunca te arrepientas de haberme dado la vida, voy a compensarte como sea todo el dolor y el calvario que en estas semanas te haya hecho pasar, voy a...
-Hijo, Andy, no necesitas hacer grandes cosas, o complicarte la existencia intentando agradar a tu madre, porque por el solo hecho de haberte dado a luz, ya estoy agradecida de la vida hasta la eternidad. Solo te pido que cuando ya estés en tu destino escribas cuantas veces puedas para hacerme -Se corrigió con una sonrisa- Hacernos saber que estás bien...
-¿Y papá?
-Se enfadó un poco por tu postura, pero ya lo conoces -Su madre le sonrió traviesamente- Sus enojos son tan lavables que ya se le debe haber pasado, además que eso siempre lo ha hecho sufrir más a él que a ti. -Se puso de pie, y Andy pudo sentir casi en forma física como el peso de la pena, las dudas y la angustia hubieran desaparecido de los hombros de su madre- Ahora será mejor que vayamos a casa a que cambies las sabanas de tu cuarto, me hagas una perfecta tendida de cuartel, y que luego te duches y hagas desaparecer ese uniforme por tres semanas, para yo poder pasarlas con mi hijo y no con un marino curtido y maldiciente...
-¡Yo no maldigo, Mamá!
-Andy... -Su madre le miro seriamente-¿Podrías tener la consideración de recordar donde estamos?
-je...Lo siento, Mamá...
-Asi está mejor...
-¿Y que voy a hacer con Papá? – Apenas cruzada la puerta de la capilla alzó la voz, sintiéndose ya en libertad de hablar con su tono normal- Debería ir por él al negocio...
-No, hijo -su madre le tomó del brazo mientras caminaban de vuelta a casa- Dale su tiempo y su espacio, deja que el trabajo y el contacto con la tierra y las plantas lo relajen y lo renueven...durante la cena harán las paces y ya podrás aprovecharnos todo lo que quieras durante estos días ¿Te parece?
-Es perfecto...de acuerdo...¿necesitamos algo para la cena?
-Igual que tu padre -Reía genuinamente complacida- Hambre por sobre todas las cosas...aunque sí, si puedes hacer algo...faltaría algo como...
-¿Un Riesling del 2005, por ejemplo? -Andy sonreía complacido- ¿uno que ya está reposando en la heladera desde hace 45 minutos por lo menos, para acompañar el salmón al ajillo que tienes marinando en la cocina, Mamá?
-¡Eres un demonio, Andy Steinhauser! -Soltó a reir con esa risa cristalina que a su hijo le encantaba oir- ¡Y yo soy la orgullosa madre de ese demonio!
Tres semanas de vida normal con sus padres, lejos del uniforme y sus obligaciones militares fueron un bálsamo sobre su vida que años más tarde consideraría como el mayor de los tesoros que pudieron dejarle...aparte de otras cosas que serían decisivas mas adelante... en el anden de la parada de autobuses de Crystal, los tres esperaban el directo a Laredo, donde Andy tomaría según sus detalladas ordenes un vuelo hasta el Aeropuerto Militar de Fort Worth. Allí haría una combinación con el vuelo de personal de la RDFN que ya lo tenía en su lista de pasajeros, hasta la RDFNAS de San Diego...para empezar la parte culminatoria de su entrenamiento militar, el servicio o el curso especializado de servicio que determinaría sus obligaciones por una parte importante de su vida en la Naval.
-Cuidate, hijo, y haznos saber por carta, teléfono o correo electrónico que llegaste bien -Su padre lo miraba seriamente, intentando parecer seco y duro, pero a punto de quebrarse- Que Dios te Acompañe...Hasta ahora eres el último de los Steinhauser, así que vive tu vida plenamente...y si el bendito servicio te deja, hazme abuelo tan pronto como puedas...
-¡Y eso es una orden, Contramaestre Tercero! -Le espetó su madre con los brazos en jarra, lanzándose a sus brazos en cuanto él se puso firme, para luego abrazarla con cariño- Vaya con Dios(1)Hijito, sabes bien cuanto te amo...no lo olvides, nuestras oraciones van contigo...cuidate y buen viaje..
-Gracias, Mamá, van en mi corazón y mi pensamiento...siempre... -El bus se detuvo en el andén, y con un gesto doloroso se separó del abrazo de sus padres, para subir a el...parado en el estribo, cedió a un gesto espontáneo y dando la media vuelta se cuadro ante ellos- ¡No olviden que los quiero!¡Que Dios les acompañe!
Subió al bus, y tomando su asiento luego de acomodar su saco de equipaje, vio por la ventanilla como sus padres, con el brazo en alto se despedían mientras la máquina tomaba velocidad...quizás su último adiós...hacia un nuevo destino...
Había visto fotos y leído descripciones detalladas de la Estación San Diego mientras había durado su licencia...pero al enfrentar una de las cuatro barreras de acceso, se sintió sencillamente empequeñecido por el colosal tamaño de aquella Estación...sin duda una de las más grandes de la Naval en la Costa Oeste...
-Vaya que asusta -Dijo el Tripulante que guardaba la barrera- En tamaño, solo Pearl la supera, pero es una isla donde hay un puerto militar, Señor. Esto es realmente una ciudad dentro de otra...¿Me permite sus ordenes, Señor?
-Tome, Tripulante -Le dijo, susurrando casi para si mismo- Me van a crecer los callos al doble en este sitio, voy a tener que cambiar mis botas y zapatos por un número más grande.
-Nunca se ha dicho mayor verdad, Señor -Dijo el Marinero- Eso sí, para el Extra de la Costa del Golfo tenemos esta mañana tratamiento especial -se volvió con una media sonrisa a la caseta de la entrada y tomó el radio- ¡Ronnie, te necesitamos en la B-03, un transporte hasta el Edificio de Comandancia!
-¡Roger, Bob! ETA, dos minutos...
El Marinero aludido llegó en el tiempo previsto, al volante de un impecable M-299 Azul oscuro de la naval, y se lo llevó por el intrincado laberinto de calles hasta Edificio de comandancia. Ya allí, y con ayuda de la señalética, se allegó hasta la oficina de Ayudantía de la base, donde luego de anunciar su llegada y visar sus ordenes, le hicieron pasar a la oficina del Jefe Contramaestre Mayor.
-¡Contramaestre Tercero Andrew Steinhauser, reportándose para servicio, Señor!
-Descanse -Con gesto cansino, y acercando su silla al escritorio, el Jefe Contramaestre Mayor Morgan Beecher, jefe del Servicio de Ayudantía le dio la orden, para luego estirar la mano sin mayor ceremonia pidiéndole sus ordenes. Con firme gesto Andy se las entregó, y se quedó en suspenso mientras comparaba los visados originales con la busqueda de archivos en la computadora- Aha, Steinhauser, Andrew, Promoción extraordinaria, RDFNS Ingleside, Destinado sin servicio...-entrecerró los ojos y los acercó como un búho a la pantalla, como tratando de leer letra muy pequeña- Pues aquí ya te encontramos utilidad, Steinhauser, pidele al tripulante en la entrada que te lleve a la oficina del Capitán Tamahori. Él te dará tus ordenes finales. Ahora retírate.
Andy hizo la venia, y dando la media vuelta se retiró del lugar. Momentos más tarde era recibido calurosamente por el Capitán de Corbeta Lewis Tamahori. El Ancho y Adusto Hawaiano no perdió tiempo en detalles. Como jefe de Servicios Generales tenía sobrado derecho a meter sus narices en los archivos del Depósito de Personal, y el nombre, ficha militar y legajo personal de Andy cayeron bajo sus perspicaces ojos, sabiendo de inmediato cual era el destino.
-Contramaestre Steinhauser, que gusto tenerlo por acá. Cuando leí su ficha y su legajo no pude creer los que mis ojos me decían. Estabamos esperando por alguien con un talento como el suyo...
"Estabamos esperando alguien con un talento como el suyo...sí como no..." Mientras daba los toques finales al diseño de anclas cruzadas hecho con flores blancas sobre el inmaculado pasto verde de la entrada principal, no pudo evitar dejar salir ese refunfuño "Estaba emocionado cuando supe que había sido destinado acá, contramaestre -Sentía aún en su mente el discurso del capitán cuando lo recibió- Los trabajos de su padre fortaleciendo las orquídeas nativas en Oahu las trajeron de vuelta mejores que nunca...Desde ahora se hará cargo de la jardineria ornamental de toda la base, Contramaestre, deleitenos por favor con el talento sin par de su familia...mi trasero, mi capitán, ni siquiera Frito pudo joderme tanto como usted...daba lo mismo quedarme en Crystal atendiendo el negocio ¡Demonios!" Llevaba ya casi un mes en San Diego, y lo más cerca que había podido llegar de la línea de vuelo era haber recuperado el conjunto ornamental que presidia la entrada al muelle de portaaviones, en recuerdo del Truman y el Kennedy, pérdidos en el Atlántico en el curso de las operaciones de la Fuerza de Tareas 55 durante las guerras de unificación. Remachada al fondo de su cerebro, el adiestramiento le había dejado la impronta de la obediencia como virtud cardinal de su servicio, y por lo mismo se sometía...y no solo eso, sino que poco a poco iba redescubriendo el placer de la jardinería, haciendo memoria y recordando casi palabra por palabra las sabias lecciones prácticas acerca de tratar con plantas, flores y arbustos que su padre le había legado. Sabía obviamente que el talento genético de la familia de su padre era una realidad que ni siguiera Vladek había omitido en su vida. Era raro ver fotos de la "Isla" del Reagan, que él le habia mandado mientras estaba embarcado, decoradas con elegantes macetas pletóricas de lujuriantes helechos y hiedras, cultivadas con amor y persistencia en sus horas de descanso...Vladek, en un permiso, le había contado,sin saber bien si acaso su hermano de cinco años le entendería, que cuidar sus plantas, aunque fuera en esas condiciones, lo relajaba y limpiaba su mente de aquellas visiones y pensamientos que le gritaban en la cara los horrores de la guerra. Pese a todo, una suerte de sorda rabía le estaba carcomiendo su valía hasta lo mas profundo de si, sin válvula de escape alguna para tanta tensión...el primer día había sido un infierno, tratando de encarrilar a su equipo, compuesto de Tripulantes de cuatro nacionalidades, que poco y nada sabían de plantas. Agobiado, solo pudo al final de esa jornada regresar a su barraca asignada, para recordar fastidiado, que aún no recibía su equipo, y que su Saco de equipaje permanecía cerrado.
Al abrirlo, un enorme suspiro, en el que iban mezcladas la sorpresa y el amor sin trabas que su madre le inspiraba, le dejó casi sin aire en los pulmones: Coronando la ordenada pila que dentro del saco ocupaban sus efectos personales, descansaba su biblia luterana, esa misma que su padre le regaló el día de su conversión. con dedos trémulos, y mucho respeto, abrió delicadamente la tapa del libro, para encontrar en la primera hoja una nota, un saludo escrito por la clara caligrafía de su madre "Hijo mío, Dios, Alá, Manitú, Buda, son, cada cual en su idioma y a su gente y credo, todas expresiones de lo grande y poderoso que es el Padre Celestial. Que este libro tan valioso para mi te aliente como a mí me alentó, que en los momentos de dolor o desaliento te anime y aconseje como lo hizo conmigo...cuidala mucho, porque es y será en tus manos parte de mi vida, parte de la mujer, madre y esposa que soy ante tus ojos...cuidala como si fuera yo misma. Besos, amor y suerte, hijo. Con amor y fé en los hombres y en Dios. Tu madre" La pura y simple impresión lo dejó sentado en su litera... "No importa que tan lejos o perdido en la inmensidad del mundo pueda llegar a estar...ella siempre llega con la palabra oportuna en el momento justo...Dios, Mamá...jamás voy a sospechar siquiera como es que le haces para confortarme aunque haya mil kilómetros de distancia entre nosotros..." Se quedó pensando,mientras sostenía amorosamente el volumen entre sus manos, que aquello era un silencioso regalo de despedida, y se amargó un poco cuando se dio cuenta que era el único contenido ajeno en su bolsa...nada había recibido de su padre...eso...hasta tres semanas mas tarde.
Apenas había terminado de sonar la diana, cuando ya Andy estaba en pie listo con su uniforme de faena, para iniciar el nuevo día. Tenía bastante que hacer, puesto que una infección por esporas estaba destrozando los jardines de la comandancia...la batalla había sido dura, e incluso el Capitán Tamahori lo urgía a que renovara el aspecto tan poco halagador del sitio con un cambio total de vegetación, pero él no estaba dispuesto a darse por vencido...eran buenos arbustos, que se las habían arreglado para sobrevivir sin grandes cuidados en ese ambiente salino, y no iba a permitir que murieran...para su equipo a cargo de ese sector y para el mismo Andy, aunque sonara algo exagerado y cursi, salvar esos jardines se había convertido en algo personal. Había reunido a todo su equipo de cada vez más experimentados Marinos metidos a jardineros para la orden del día. Al formarse para la lista, cayó en cuenta que una compañía completa de Tripulantes se hallaba ante él...No cabía en su mente que pasado tan poco tiempo iba a estar a cargo de tanta gente.
-¡Johnson y Andreanu!
-¡Señor!
-Sus equipos están encargados de los monumentos y memoriales...verifiquen con los invernaderos que ya estén a disposición los reemplazos de flores para el cambio de estación. Mientras tanto, arranquen ya los macizos secos, piquen la tierra y rieguenla con suficiente turba y agua para prepararlos. Si están listos, comiencen a plantar, pero despues de las 1600 horas, para que no les dé el sol directo. si no, aireen la tierra y mantengan la forma de los paños para que despues el replantado no los demore
-¡Si, Señor!
-¡Ferrand, Klausen, Taegu y Singh! Tienen los cuatro bloqueos a su disposición...son la cara de la base asi que no la jodan...ya yo les di una mano con las edelweis blancas, que pese a todo lo que les dije, plantaron con el sol alto para formar las anclas...ahora pueden respirar porque no se marchitaron...y ojo con los pastos, mantenerlos cortos no significa que casi no se vean, y recuerden que el corte es alternado siguiendo la forma del macizo principal, nada de cruzar los cortes porque se verá horrible ¿Entendido?
-¡Si Señor! -Rawaniyah Singh se puso firme-¿Orillamos ya los paños de cesped, Señor?
-Negativo, Singh. Necesito que eso lo hagan a pala y que me traigan todo el material retirado sin desmoronarlo para armar como napa hidropónica. Necesito esos tallos brotados intactos para cultivarlos y tener semilla para el resembrado al fin del verano -Hizo una pausa deliberada- El equipo del edificio de Comandancia irá conmigo desde ahora. Vamos a salvar esos jardines aunque Mi Capitán Tamahori tenga deseos de fusilarme. ¡Rompan filas!
Mientras sus hombres se distribuian en los camiones y cargaban lo necesario para su labor del día, un tripulante entró con paso raudo al patio central del pañol de jardineria, donde había tenido lugar la formación, y mientras veía aquel babel que más parecía un apresto de combate que una misión de servicio, sus ojos se posaron en Andy, y decidiéndose, se acercó.
-Señor,¿El Contramaestre Steinhauser, Señor?
-Hasta esta hora sigo siéndolo, Tripulante...
-Correo para usted, Señor, Recibí orden de entregarlo en sus manos.
-Gracias, Tripulante -Recibió el paquete con mirada ceñuda- puede retirarse
Preocupado como estaba que su gente no olvidara ninguna herramienta o detalle, se quedó en el centro del patio con el paquete en la mano, hasta que al moverlo un poco notó que sonaba sordamente, casi como un sonajero...curioso, se lo acercó a los ojos para leer...y una ancha sonrisa le iluminó el rostro...la cuadrada y firme caligrafía de su padre era inconfundible en la cara matasellada del paquete. "Veo que no te olvidaste, Papá, y de nuevo mi madre resultó más rápida que tú"
Después de un agotador día pasado entre los jardines e invernaderos de la sección de mantención y parques de la base, revisando los almácigos que se proponía plantar con arbustos y plantas resistentes al invierno en el cambio de estación, y con la satisfacción pintada en el rostro luego de haber comprobado que el cambio de producto de fumigación había controlado la propagación de la infección, y sería cosa de semanas que el jardín principal de la comandancia recuperara su aspecto anterior al episodio, e incluso mejor que antes, Andy Steinhauser se echó sobre su litera, recordando en ese preciso instante el paquete que había recibido. Se sentó bruscamente, y tomándolo despedazó el envoltorio, visiblemente ansioso. encontró una cajita pequeña y dos cartas...una de ellas sin ninguna identificación. Dejando caja y carta anónima a un lado, tomó el sobre escrito y se puso de pie para leer la carta que sin duda contenía...
Hijo:
Cuando los primeros de los Steinhauser se dedicaron a la jardinería en el siglo XIX, cayeron bajo la mirada perspicaz del Canciller Bismarck, quien de acuerdo a su muy temperamental y ejecutiva forma de ser, apenas les dio tiempo de mover sus escasos bienes hacia la mansión familiar...quería que convirtieran sus jardines en un estuche de preciosidad y potencia natural. Cuando aquellos muy bienvenidos y remunerados esfuerzos fueron concluidos, él no tenía deseo algunno de que abandonaran su labor...Así que les dio una tarea más díficil. Johanna Von Puttkamer, su segunda esposa, quería una planta especial, algo que distinguiera su jardín de los otros y que causara envidia a los visitantes de su casa, y Friedrich Steinhauser, tu Tatarabuelo, no se negó al desafío. Con paciencia y metódico trabajo, él, su esposa y sus ayudantes, se dedicaron durante meses a la polinización cruzada en su invernadero, luego de recorrer Europa entera buscando los mejores ejemplares de rosas, seleccionándolas por su textura, forma y color. De sus esfuerzos brotó la rosa terciopelo que de pequeño te honró con el doloroso pinchazo de sus espinas en los rosales de la alcaldía de Crystal ¿Lo recuerdas?
Yo quiero creer que no lo has olvidado, hijo... Pero hubo algo más. Una de las cruzas dió por fruto un ejemplar excepcional, tan único que Friedrich Steinhauser decidió que había llegado para cumplir su propósito en la mansión Bismarck...en el centro del macizo principal, destacaba una rosa nunca antes vista...La rosa negro terciopelo Steinhauser, la primera y única en su tipo. Tan especial llegó a ser, que en la familia desde entonces esa semilla solo fue plantada y cultivada por el primogénito, y nunca fue vendida o subastada, sino solo regalada a alguien tan especial como ella...el último ejemplar, cultivado por mí y supervisado por tu abuelo, decoró el ramo nupcial de tu madre el día en que me casé con ella...Vladek, por desgracia, no alcanzó a plantar la semilla que le correspondía por derecho, así que yo honrosamente te la entrego a tí, Andy, y a tu decisión...desde ahora y hasta tu muerte, o hasta que un nieto mío tome su lugar en la sangre de la familia, la rosa negra es tuya, hijo... No olvides que eres un Steinhauser, y así como tu tatarabuelo y todos los que le seguimos desde entonces, toma la mejor decisión, para que cuando esta semilla brote, avive el recuerdo, congratule una buena acción, o premie el heroismo, o el altruismo y convicción de alguien especial...La Rosa Negra es un premio de vida, que en la vida de la persona que lo recibe no se apagará jamás...
Que Dios te acompañe,
Así como mis oraciones y mi amor van contigo, hijo.
Un abrazo
Tu Padre
P.S.: Hijo, como notarás al abrir la caja, encontrarás otros tipos de semillas, que seleccioné pensando en los vaivenes que puedan azotar tu servicio en las filas...son fáciles de plantar y requieren poco cuidado, aunque no falta ahí una selección de terciopelos rojos...por si llegas a necesitarla... Además, una carta sin remitente acompaña este paquete...no pongas cara de interrogante, pues aunque esto es solo una carta sé bien que la pusiste...sin mentir puedo asegurar que tu meta ya está a las puertas de tus esfuerzos.Cariños y suerte. Tu Padre.
Andy quedó frío de la impresión. Sentándose nuevamente en la litera, abrió la caja, encontrándose a boca de jarro con la vasta colección de pequeñas semillas que contenía, y allí, en una esquina, le miraba, consciente de su responsabilidad, la semilla de la Rosa Negra. cerrando la caja con gran respeto la puso a un lado, y tomando el sobre sin remitente lo abrió...sacando de su interior una pequeña nota y un sobre oficial con los escudos de la RDF y la RDFN...dirigido al Director de Curso ANOC en San Diego "Oh, Rayos, que sea lo que estoy pensando -Se sentía feliz y confuso como nunca antes- ...pero veamos que dice la nota..." Nuevamente se quedó frío al comenzar a leer.
Andy:
Soy un militar y muchas veces he debido poner el corazón duro que no te imaginas, así que ser contactado por tu padre me ha dado la oportunidad nunca esperada de poder devolverle algo a tu hermano que siento que le debo desde siempre. Presenta estas ordenes en el cuartel General de Servicios de Instrucción antes de las 1200 horas del 23 de septiembre, y tu admisión en el ANOC será un hecho. Buen curso y buen viaje, Contramaestre.
RADM. Padraig S. Cahill, RDFN
"Santos de toda la corte celestial...Paddy Cahill, el CAG de mi hermano en el Reagan, es ahora Contralmirante...¡y escribió mi recomendación al ANOC!" Andy no cabía en sí de gozo.
Aquella noche casi no pudo dormir...el último de los requisitos de ese largo camino que se había iniciado el dia que entró en el JROTC de la Somerset High, estaba dado...aunque no sabía que lo mejor estaba por empezar...
-¿No es una Belleza, Andy? Si no fuera tan grande, fria, dura y poco condescendiente, hasta me casaría con ella...
Andy no pudo contener la volcánica carcajada que le brotó de lo más profundo de sus entrañas.
-Tú sabes que aunque así sea, siempre le han gustado los marineros, Bennie, de otro modo explícame como es que deja que le entremos por todos lados ¿Eh?
Ahora fue el turno de reirse violentamente del Contramaestre Tercero Benjamín Tinoco, parado como él frente a la escala real que daba la entrada a la enorme nave. En la pasarela de servicio podía leerse claramente "CVS-101 – PROMETHEUS". Haciéndose un imperceptible gesto que signficaba "Vamos" comenzaron a caminar por ella para presentar sus ordenes al oficial de guardia en la escala.
tres meses exactos habían pasado desde que recibiera aquella carta de recomendación que por fin había cambiado su existencia en la dirección que ambicionaba. Por fortuna para él, su ANOC había tenido lugar integramente embarcado, teniendo lugar paralelamente el curso de aterrizaje para los oficiales de la linea de vuelo de la academia naval de la RDF en Annapolis, y el ANOC para los subalternos encargados de las divisiones de cubierta, todos metidos en una nave que tenía tantos recuerdos para él, pues se trataba del Reagan... La nave desde que la que su hermano despegara por última vez... Allí no solo se había acostumbrado y empezado a amar con toda su alma al mar, sino tambien a convivir en la estrecha incomodidad de una nave de guerra. Todavía resonaban en su mente los gritos de algarabía de su curso cuando, a apenas un día escaso de atracar de vuelta en San Diego, tuvo lugar la espartana ceremonia de graduación para ellos. Formados en el hangar principal de popa, recibieron sus distinciones y el diminuto botón con el escudo de la RDF entre las anclas cruzadas y las alas levantadas, que certificaba su calidad de especialistas en Operaciones Aéreas Navales...luego de eso...los pases... El Jefe Contramaestre Mayor a cargo de las tareas del curso, su Air Boss durante su desarrollo, quien de verdad les había enseñado todo lo que sabían acerca de vivir, sobrevivir y operar con naves embarcadas, para decorar con suspenso su tarea, cambió deliberadamente el orden de lectura de las asignaciones...solo tres portaaviones en servicio atracaban en San Diego esos días, y todos obviamente querían ser destinados a ellos, para no tener que perder viajando los cinco escasos días de licencia con que les premiaban...De modo que partió asignando a su gente primero por las naves de ultramar, leyendo primero el nombre de la nave, y luego los especialistas asignados a ellas...hasta que finalmente llegó a la parte que a todos les interesaba "CVS-105 Phoebe, Especialistas Langrin, Stolle, Fernández, Ito, Whitney, DiMeglio y DuPuis...CVS-107 Epimetheus, Especialistas Irkkonen, Santamaría, Guinnard, Rahmani y Merckx...Y por último, CVS-101 Prometheus, Especialistas Tinoco y Steinhauser... -Se sintió un abucheo que fue casi general, mientras el Contramaestre Mayor alzaba los brazos pidiendo clemencia- Ya está bien, no se agiten, patanes, yo no hago las asignaciones...los que no han sido nombrados tendrán en San Diego algo más que cinco días de licencia...Esperarán aquí al CVS-110 Plutón, que ya viene en viaje luego de haber sido botado en Newport...Serán integramente su División de Cubierta...y tienen el descaro de reclamarme...¡Especialistas, AA-TENCIÓN, ROMPAN FILAS!" Ahora sí la algarabía había sido general, y un buen motivo para celebrar las fiestas...al menos para Andy solo la navidad, pues su nave asignada recalaría solo por 48 horas, lo justo para aprovisionarse, y retomar su crucero asignado.
Luego de presentar sus ordenes y recibir el obligado plano de ubicación para los novatos, ambos contramaestres buscaron sus camarotes dentro de la sección de la división de cubierta, y sin cuidarse siquiera de sus compañeros de guardia que dormían pesadamente su pausa entre turnos, buscaron un casillero vacío y le colocaron su placa identificatoria...una gran ventaja de haber sido embarcados para su curso residía en que conocían la modalidad de operación, y sabían que la división de cubierta trabajaba las 24 horas los 365 días del año, dividida en dos turnos, que ocupaban las mismas instalaciones cada vez, de modo que salvo su casillero, no tenían ni siquiera litera asignada dentro de la nave, salvo que por urgencia se decidiera armar los coys(2) en el entrepuente por si repentinamente tuvieran un aumento desmedido de población en la nave, como en el caso de una evacuación. Estaban ordenando sus pertenencias y se disponían a cambiar sus uniformes de diario por su traje de faena, cuando una gélida voz llamó su atención.
-Bienvenidos al Prometheus, Señores. espero que nuestras instalaciones tipo Ritz sean de su agrado...
Voltear y quedar literalmente clavados al piso en posición de firmes fue solo un reflejo condicionado por el adiestramiento, mientras quedaban mirando con los ojos muy abiertos al dueño de esa voz. Con gesto relajado, el Jefe Contramaestre Mayor Charles Dorkman, Jefe Aéreo de Cubierta de la nave, es decir, la máxima autoridad en la cubierta de vuelo, les dio la orden de descanso.
-Contramaestres Terceros Especialistas Benjamín Tinoco y Andrew Steinhauser, Me parece que es necesario que apresuren su instalación acá, pues si están despiertos, se debe a que hay trabajo que hacer para ustedes dos allá arriba...Tinoco, estás asignado al equipo blanco-1...cada nave que suba a cubierta deberá ir tan impecable y segura como una virgen camino al altar, pero mientras no estemos en alta mar, te ocuparás de lo mismo en Alerta-1 de la zona de helicópteros...Steinhauser, estás asignado a Verde-1, y no necesito decirte lo mismo que al Tamal con patas de tu compañero...tu turno de catapultaje ya empezó hace una hora y media, asi que fuera de esos miriñaques y siganme, patanes,tienen que recoger su equipo antes de subir a cubierta...
Fueron sus primeras palabras...y bastó...seguirían a su jefe hasta el mismo infierno, y lanzarían aviones de papel desde la cubierta si él se los ordenara. Con extrema rápidez se uniformaron y salieron al trote en pos de él por los corredores de la nave.
Apenas 48 horas más tarde, mientras la costa de San Diego se encendía con las luces de los hogares y las luminarias públicas, más los insistentes y coloridos foquitos de las luces de los arreglos navideños, el Prometheus se alejaba de ella rumbo al norte...Antes de dejar la cubierta, luego de su turno de servicio, bastante pesado dado que mucho del aprovisionamiento de la nave había sido aerotransportado, Y Andy, feliz pero cansado había estado lanzando helicópteros todo el día, notó en el pizarrón de anuncios de la división una orden clavada en el, que solicitaba que todos los tripulantes pasaran por el pañol de vestuario al termino de su turno, para recoger sus tenidas invernales. Obediente al hecho que las ordenes no estaban ahí para decorar sino para informar, se acercó al pizarrón para leer mejor.
-¿Curioso, no, Guey? -Andy solo sonrió al escuchar la expresión, y no necesitó mirar al lado para saber que se trataba de Bennie. Siendo un Texano que nació y se crió cerca de la frontera con México, el trato con los chicanos y los mexicanos de pura cepa, y el parloteo en "Spanglish" que los caracterizaba, no le eran ajenos, y se desenvolvía además muy decentemente en español- ...Con tal que no se trate de una Pinche cabrona misión...
-Andale, Bennie, no nos metimos a la naval por que era chido ¿no, carnal? -Le respondió en español con un leve acento texano- Lo que venga nos toca. Total...en la cubierta todos los dias pueden ser una pinche cabrona misión ¿O no, Guey?
-Mira que Mexicanote me saliste, Andy -Tinoco se reía genuinamente complacido- Ni que vinieras del D.F. como yo...vamos por esos abrigotes de invierno, al comedor y luego a dormir...estoy muerto...
-Eso siempre y cuando Magnussen ya se haya puesto sus botas... -Andy arriscó la nariz con genuino asco- en el último descanso la maldita fetidez no me dejó pegar un ojo...¿es que acaso se le murieron los pies al sueco y no se ha enterado?
-Bueno, eso en parte esta solucionado -Ambos, cascos bajo el brazo, llegaban ya al pañol de vestuario, donde un sulfurado Ingwie Magnussen descalzo gesticulaba como loco frente al pañolero. Tinoco sonrió traviesamente mientras le cerraba un ojo- Arrojé todo su calzado maloliente por la borda cuando tomamos el turno y subimos a cubierta hoy en la mañana...
-Oh, Bennie -Andy hacía un desesperado esfuerzo por no reirse- ¡Eres un animal!
-Al menos dormiremos sin que el maldito olor nos persiga hasta en sueños...
Luego de haber recogido sus tenidas, y haciendo una retirada estratégica para evitar caer bajo las sospechas del gigantesco Sueco Magnussen, Operador de grúa de cubierta en Azul-2, se dirigieron al comedor de suboficiales, que paulatinamente comenzaba a llenarse con personal saliente de los primeros turnos. Ya sentados en amena sobremesa, Bennie Tinoco se acercó a Andy con aire conspirador.
-No te lo dije en el hangar de popa, Andy, pero tengo una sospecha de a donde vamos...
-Bennie... -Andy le reconvino suavemente- Llevamos apenas dos días aquí...no metas tus narices mexicanas en nada...o terminarás caminando la plancha...
-No es para tanto, Andy -Bennie se rió suavemente- Es solo que escuché que vamos a Seattle, y que se trata de un movimiento de Aviones...como parte del Blanco-1 estuvimos buena parte del día revisando las cornamusas de trincado...si no quieren que vuelen, solo puede deberse al hecho de que en Seattle está el muelle de la Northom Industries... -Andy empezó a abrir los ojos y la boca al darse cuenta de lo que el comentario de Bennie implicaba- Si mi viejo, vamos a cambiar de aviones y vamos a transportar Valkirias VF-1...si seguimos más al norte, pueden ser las Aleutianas, pero me inclino por la famosa base de armas secreta que se supone se está montando en Alaska...eso no lo escuchaste de mí ¿Entendido?
La Base Alaska...El mito más grande que circundara a la Naval y a toda la RDF, parecía ser una realidad...Desde que Andy iniciara el adiestramiento el rumor había corrido insistente pero con discreción, sobre una base ultrasecreta en el norte, donde se estaban llevando a cabo proyectos increibles, y que además cobijaría en caso de emergencia a todo el gobierno en instalaciones a prueba de toda cosa capaz de matar sobre la faz de la tierra...y que el Gran Jefe Almirante Donald Hayes en persona estaba al frente de los trabajos...Andy solo soltó un significativo silbido de sorpresa a su amigo...Igualmente era una misión atractiva...que no tardaría en convertirse en una Pinche cabrona misión...
Habían salido de Seattle a toda máquina, y todos en cubierta se preguntaban el porqué. Después de cuatro días cargando VF-1 con alas y timones plegados, cubiertos convenientemente con lonas, hasta el último rincón del hangar de popa, y buena parte de los hangares de proa a estribor y babor, mas los que estaban firmemente trincados y cubiertos en alerta-1 y Alerta-2 de la cubierta de vuelo, sin una miserable pausa para estirar las piernas bajando a tierra, pues se habían suspendido todos los permisos, el Prometheus salió a mar abierto, y de pronto llegó la orden de poner proa a sotavento... Todos en cubierta supieron de que se trataba... iban a recuperar naves...
-...Quisiera que alguien me explicara que diablos está pasando aquí -Henry Usher, jefe del Turno de catapultaje de Verde-1, estaba iracundo, y todos podían oirlo por los auriculares- No nos cabe un dedo en el culo con tanto avión embarcado y vamos a recibir más...
-No te quejes, Henry -El Jefe de Enganche de Aeronaves Amarillo-1, Toshihiro Kano, intervino sonriente- Mientras no nos envíen un "Atuncito" como para hacer una prueba...y si viene le sacamos el felpudo de los pies...imagina como está Alfie en la Isla...encantado les pone a todos la bola baja aunque vengan bien...está furioso como nadie lo había visto...
-¡Ah, callense, viejas chismosas! - El Teniente Alfred Duquesne, LSO de la nave impuso su voz- mejor metan su mugre debajo de la alfombra y hagan espacio para la maniobra.
Andy entendió bien a sus jefes. No les gustaba la sobrepoblación de naves en cubierta, ni menos en hangares...ello aumentaba de manera exponencial los riesgos de la operación, tanto para las naves como para el personal...no olvidaba que durante el curso les habían remachado hasta el cansancio que para operar en cubierta de vuelo había que tener cien ojos, doscientas orejas y veinte cerebros...como cada especialista tenía nada mas que lo que Dios le había humanamente concedido, los accidentes estúpidos pasaban, y con el estado de absoluto caos que reinaba ahora en cubierta, todo les decía a los más antiguos que la colección de "Tiernas Escenas" del SFS(3) iba a incrementarse en esos días. Él mismo durante el curso vió muchas de esas cintas de accidentes, dejándole un amargo sabor de boca cada vez que las pasaban.
-De acuerdo, Equipo verde -Usher ordenó a sus hombres- sean 1 o 100, vamos a traer esos pajarracos a salvo...Cable 1, Steinhauser, al 2 Gerard,al 3 Flanders, al 4 Harrison y al 5 Thomas...
-Roger, Verde-1 -El Jefe Dorkman tomaba la posta- Equipos Azul y Marrón listos a intervenir en cada aterrizaje...LSO, Favor Confirmar Aeronaves en progreso...
-Roger, Jefe Dorkman. Confirmo un eco sobre Patrón Marshall...VC-33, Aguila-1, Repito, Aguila-1, una aeronave confirmada...¡Santo cielo, Charlie, esto a cada rato se pone mejor!
-Pues habrá que darle un gran espectáculo al Gran Jefe, Alfie...como sabes si acaso reparte algunos ascensos y Chatarra...a nadie le viene mal que el uniforme pese más del lado izquierdo...
La charla era absurda, y ponía a todos de buen humor, bajando la tensión del momento, pero Andy comprendió de inmediato la gravedad de su misión. En la Naval Aguila es una llamada radial que indica a un oficial de rango...Pero Aguila-1 había solo uno en toda la extensión planetaria...El VC-33 se posó impecablemente en cubierta, tomando precisamente con el gancho el cable 1, y luego de detenerse, un auxiliar de pista de Azul-1 lo llevó balizando sus indicaciones hasta lo que quedaba libre de Alerta-1. En cuanto cayó la escalerilla, bajó con paso marcial, mirando ceñudo hacia todos lados, el Comandante Supremo de la RDF, Almirante Donald Wadsworth Hayes.
Tan sólo 45 minutos después que el avión del Almirante hubiera sido aprovisionado y catapultado de vuelta a su base, los murmullos nerviosos de toda la tripulación comenzaron a dar cuenta de la visita del Almirante "Oh, Casi me ensucié en los pantalones cuando casi choco con él a la salida de Radio-3...Apenas me dió tiempo de cuadrarme cuando leyó mi nombre en la chapa y me preguntó de donde venía...Si lo hubieras visto, Frantisek, el maldito parecía un Dios bajado del olimpo..." "Estaba reajustando los trincados de las Valkirias en el hangar cuando al lado de mis ojos veo un par de zapatos negros brillantes, y una voz me pedía que levantara las lonas... Estaba a punto de mandar al diablo al intruso cuando al elevarme veo al Almirante Hayes haciendome el gesto de que continuara...oh, Diablos, que poco me faltó para quedar como una mancha en la cubierta por boquiflojo" "Increible, el maldito Almirante podría comer todos los días en el Ritz si quisiera...¡y se sentó con nosotros en el comedor de tropa a tragar la bazofia que los camellos de la cocina tienen el atrevimiento de llamar comida!" A medida que el Prometheus avanzaba paso a paso hacia el norte, Andy se daba cuenta, leyendo por debajo de las frases de sus compañeros, de la profunda valía militar de su Supremo Comandante...de su rectitud y de su cercanía con todos sin distinción, fueran Oficiales, suboficiales o tropa...Aquello retrataba muy fielmente al Almirante Hayes...haciendo que fuera un honor servir bajo su mando...era duro, no cabía duda, y las historietas que lo mostraban como un tipo capaz de congelar el agua con la mirada, o matar del susto al mismísimo Demonio, tenían un asidero mucho más que respetable...como lo comprobaría en persona casi al final de aquel accidentado crucero.
Habían avanzado a toda máquina durante 72 horas, siendo cada vez mayor el frío a medida que se adentraban en el norte...La misión era de alta prioridad a los ojos de todos sin distinción, y ajenos a lo que se cocinaba en la Isla entre el Almirante Hayes y el Cápitán de Navío Lucius Cromwell, Comandante de la Nave, los miembros de la División de Cubierta maldecían en voz baja y se envolvían lo más estrechamente posible en sus tenidas invernales...eso hasta que a mediodía del noveno día de travesía contados desde su salida de Seattle, todo el primer turno fue bajado de las cubiertas.
-¿Alguién sabe que diablos está pasando? -Andy elevo los ojos al cielo y pensó en voz alta. El descenso del elevador de popa estribor depositó a todo su equipo en el atestado hangar de popa de la nave- Cómo sé que no es así, Gracias, Dios...no aguantaba un minuto más allá arriba...Traigo hasta el culo congelado...si me siento en un retrete capaz que quede ahi pegado hasta el deshielo...
Sus compañeros, y su propio Jefe de Equipo se deshicieron en un mar de carcajadas, que se cortaron de golpe al toparse a boca de jarro con el Air Boss Dorkman.
Señores -Andy pudo ver la preocupación en su rostro- Tal vez el flaco trasero de Steinhauser pueda ser interesante en este minuto, pero la situación es crítica...Las operaciones de vuelo están desde este minuto totalmente suspendidas -Ante el gesto de desconcierto de su gente, prosiguió- Las fotos del Satélite se ven cada vez mas negras y feas, el Barómetro se volvió loco y el mar de fondo se intensifica con cada minuto que pasa -Los subalternos más antiguos asintieron con la cabeza...marinos curtidos como eran, habían aprendido a reconocer las señales atmosféricas- El Diablo se decidió a agitar sus grilletes, y como que hay Dios en el cielo, se esta armando una Tormenta tan gorda como sus vergas cuando bajan a tierra a ablandarlas con las chicas... -Sonrió fugazmente al hacer la poco elegante comparación- Con tanta nave trincada en cubierta no podemos sumergirnos para evadirla, asi que nos vamos a aguantar el jaleo en superficie con los cojones bien sujetos en las manos hasta que pase...Verdes-1 y 2, y Blancos-1 y 2 han sido designados para que cumplan guardias de emergencia en cubierta...en grupos de cuatro revisaran todos los trincados en Alerta-1 y 2 de Helicópteros...Deberan asegurarse con cables salvavidas durante la operación, y tendrán cambio de guardia cada 4 horas mientras dure el mal tiempo...esas naves son una prioridad y no podemos darnos el lujo que una de ellas se vaya por la borda...en caso contrario, iremos todos a parar a la oficina del Almirante, y que nos acoja con sentidas palabras de aliento mientras nos arranca la cabeza de los hombros...¡Primer turno a las 2000 Horas, Steinhauser, Botero, Percy y Tinoco! Pueden continuar...
Tan solo media hora después de ser informados del cambio, el cielo encapotado y frio se convirtió en una noche espesa y La tormenta, una verdadera furia de la naturaleza, ya se estaba mostrando en todo su aterrorizante esplendor. Siendo las 2000 Horas, los designados esperaban en la escotilla principal de la Isla, con la ropa impermeable sobre su equipo de vuelo, cascos y gafas firmemente ajustados en sus cabezas y rostros, revisando inquietos las líneas salvavidas que iban a usar, cerciorandose que funcionaran sin reparos y que no tuvieran daños. "Es hora muchachos, vayan con Dios, solo cerciorense del estado de los trincados, y no intenten retensarlos solos...necesito a mi equipo completo, y ni piensen en jugar al heroe, o terminarán congelados derivando hacia el Polo Norte, o con el culo destrozado por mi bota justiciera -Los Muchachos sonrieron ante la salida del Jefe Dorkman- ¡Vamos!"
Andy recordaría por eso y muchas cosas la larga y aterradora noche de esa tormenta boreal. la imagen indescriptible de las montañas de agua que barrían la cubierta en todas direcciones, convirtiéndose el rocío en hielo en cada embate...los truenos y los relámpagos que lo llenaban todo con su sordo eco y cadencia, mientras las nubes bajas se arremolinaban dándole el aspecto de agua hirviente, que mareaba de solo mirarla con detenimiento. El frío azote del agua de mar fue lo primero que sintieron al pisar cubierta, y pese al colosal tamaño del Portaaviones, el cabeceo producía vértigo, mientras el viento rugía y silbaba ensordecedoramente, Casi como la maldición del Diablo Mientras agitaba sus grilletes...fueron agotadoras cuatro horas de lucha contra los elementos, el trincado de los VF-1, y el instinto de conservación que les decía que debían abandonar la cubierta cuanto antes...mojados, congelados...y orgullosamente conscientes de su misión...hasta que...
-¡Andy! -Steinhauser sintió en los auriculares la cansada voz de Bennie- Necesito ayuda...estoy al final de la línea de Alerta-2...hay... aquí una nave casi destrincada... y no... puedo yo solo...se mueve demasiado y la vamos a perder...
-Allá voy, Bennie...
-Steinhauser -Andy sintió una voz completamente desconocida en los auriculares, y sin necesidad de pensarlo mucho, supo quien le estaba hablando- Esos Varitech son vitales...no ahorren esfuerzos en asegurarlos...Guardia de emergencia, asistan a los contramaestres en su labor...
Con gran esfuerzo, Andy, y el resto de la guardia varios pasos más atrás, reasegurándose a cada paso que las lineas salvavidas se tensaban a su máximo, bamboleados a cada momento por el cabeceo de la nave, se fueron acercando al sitio...Y Andy vio con escalofríos al llegar, que Bennie se hallaba en auténtico peligro...el Varitech se movia de un lado a otro con los cabeceos, había cortado dos líneas, y una de ellas, sin duda con la fuerza que se corta una cuerda de piano, le había provocado un profundo corte en el rostro a su amigo, que sangraba profusamente, aunque no podía verse a simple vista por la lluvia que misericordiosamente lavaba constantemente la herida... Bennie había tratado de no asustarlo y que cometiera una torpeza en su afan de ayudarle...
-Maldición Bennie -Andy sonaba enojado como nunca- Debiste avisar esto antes, ahora hay que sacarte de aquí.
-Primero la nave, viejo
-De acuerdo, de acuerdo, Pedazo de enchilada, aseguremos la nave.
Con la fuerza nacida del deber y las ganas de dejar todo aquello y refugiarse en el interior de la nave lo antes posible, y ayudados por Claudio Botero y Jack Percy, sus compañeros de guardia, comenzaron la lenta tarea de capturar la nave y volver a trincarla con las líneas de reemplazo que llevaban en previsión de aquello. Sobreponiendose a su cansancio, Bennie trató de enganchar la última línea en el morro de la nave, y decidiéndose, soltó su línea salvavidas para poder arrimarse mejor a ella, y entonces una enorme ola dió con todo su poder por estribor de la nave...justo donde se hallaban...todos se vieron immersos en un vendaval de agua helada y enfurecida, pero las muy tensadas líneas salvavidas los habían mantenido razonablemente en su lugar, todos excepto bennie...que lanzaba gritos de auxilio, sujeto desesperadamente en una cornamusa casi al llegar a los imbornales del otro lado de la cubierta...Andy miró con desesperación a la nave, a sus compañeros y a su amigo...
-¡Contramaestre Steinhauser! -Sintió la voz congelada hablando en sus auriculares-¡Asegure la nave!¡Es una orden! ¿Oyó, Contramaestre? ¡Asegure la nave!
-Lo siento, Almirante -Dijo con una calmada decisión que lo tenía electrizado- ...Pero nunca, jamás, se deja a un compañero atrás...Claudio, Jack, aseguren la nave y vuelvan a la isla...yo voy por Bennie...
-¡vuelva, Steinhauser, vuelva!
-Ha sido un honor ser parte del Prometheus y servir bajo su mando, Almirante...
Decidido, cerró sus auriculares, soltó su línea salvavidas, y tratando de mantener la vertical, avanzó en linea recta por la cubierta hasta donde estaba su amigo...asi como estaba no podía oir nada, y desesperado se quitó el casco y las antiparras...que volaron junto con sus lentes de servicio de reglamento...ahora veia borroso por el agua y su vista, pero la mancha amarilla que con cada minuto que pasaba se iba convirtiendo cada vez más en su amigo se le iba acercando cada vez mas...por alguna razón la nave se veía talvez imposibilitada de dar frente a las olas, y el balanceo era cada vez mas espantoso...Otra ola gigantesca casi los cubrió...y las ganas de salvar a Bennie y su instinto de supervivencia funcionaron al mismo tiempo...quien sabe como, pero, arrastrado por esa muralla de agua en la misma dirección de Tinoco, en el último instante había logrado engancharse en su línea, y sostener con su brazo extendido la mano de Bennie, que por la fuerza del agua tambien había perdido casco y antiparras, con medio cuerpo fuera de la nave.
-Pedazo de animal ¡Viniste por mí!
-Necesito practicar mi español, Bennie, y eres el único que aguanta mis chapurreos...
-Sacame de aquí, Gringo, -Dijo con una sonrisa histéricamente agotada- Ya me bañé lo suficiente, ahora necesito un tequila...
Tirando con todas sus fuerzas, ambos hombres fueron arrastrándose como gusanos por la cubierta, recibiendo una y otra vez los embates del agua...hasta que vieron acercarse con precauciones a casi toda la división de cubierta, que enganchada y haciendo calle doble con sus cuerpos finalmente los alcanzó y comenzó a llevarlos hacia la isla. Ya adentro y a salvo pudo Andy relajar la adrenalina que había corrido desordenadamente por su cuerpo, notando con sorpresa el angulo inaudito en el que su pierna izquierda había quedado "Diablos, me la rompí y no siento nada" vio también su brazo derecho extendido y laxo "Ja, me lo disloqué..." Solo entonces notó que estaba mareado y a punto de desmayarse...solo pudo oír casi como en un tunel la voz del Jefe Dorkman "Maldición, Steinhauser, mereces que te destroce el culo a patadas...pero hiciste algo hermoso, Contramaestre..., buen trabajo, Andy, buen traba..." y la noche se le vino encima...
Definitivamente era un comodo despertar...no había sentido ni la sorda alarma del cambio de turno, ni menos los gritos e insultos de Bennie por haberse quedado dormido...aún menos la aterradora peste del calzado de Magnussen...si, definitivamente esto era el paraiso...hasta que su sola mención hizo vibrar como cuerdas de violín hasta la última fibra de su cuerpo, y al tratar de levantarse un dolor punzante en su brazo derecho, y la cegadora blancura que lo rodeaba al tratar de abrir los ojos lo dejaron atontado...
-¿Donde diablos estoy? -Sintió de pronto como una sombra blanca entre sus ojos entrecerrados presionaba gentilmente pero en forma decidida sobre su pecho para que volviera a acostarse- Supongo que no me he muerto, al menos eso creo...
-No, Contramaestre, no se ha muerto pero anduvo cerca -sintió una cálida risa baja cerca suyo- Vamos a ir por partes para que no se agite. Está ahora internado en el ala militar del Hospital de Anchorage, Alaska, Mi nombre es enfermera Cabo Lucille Kirima, y si la luz le hirió los ojos es por el efecto de las medicinas que se le dieron mientras estuvo inconsciente para combatir la hipotermia de caballo que se ganó durante la tormenta de hace cinco días atrás, y para disminuir el dolor de sus heridas, así que si quiere abrálos, pero lentamente...
Andy hizo lo que se le ordenó, acostumbrando poco a poco su vista a la luz ambiente, se vió en un cuarto de hospital, solo, al costado de un enorme ventanal que le mostraha el azul horizonte veteado de nubes algodonosas, vestigio de la tormenta horrenda que viviera en alta mar. Al girar sus ojos vio a la dueña de la voz que lo trajera de vuelta a la realidad con tan pocas palabras, una esbelta y sonriente enfermera militar de tez cobriza y claros rasgos esquimales. un cabestrillo sujetaba su brazo derecho, y su pierna enyesada sobresalía de las sabanas...ahora recordaba todo...la tormenta, Bennie, el Almirante...Ella percibió su confusión y le habló nuevamente.
-Tranquilo, Contramaestre -volvió a sonreirle- En cuanto lo sacaron de la cubierta el shock de sus heridas y la hipotermia que lo estaba consumiendo lo hicieron caer inconsciente. El Almirante Hayes puso al Prometheus a toda máquina en cuanto disminuyó la tormenta y al estar Anchorage al alcance de un VC-33 lo hizo trasladar hasta acá para que lo atendieramos junto con su amigo. El Contramaestre Tinoco ya fue dado de alta y volvió a su nave que ahora está atracada acá, así que ahora es su turno de irse en cuanto los medicos lo evaluen y lo den de alta...
-Gracias, Enfermera Kirima -Andy estaba sinceramente conmovido de sus atenciones- Ahora quisiera saber si...
-Su amigo no ha dejado de visitarlo, y en unos cuantos minutos va a estar acá, lo mismo que el Almirante, que incluso viajó con usted cuando lo trajeron. Los dos primeros días -Hizo una pausa y soltó algo que sonaba sospechosamente a un suspiro de alivio- Tuvo al hospital con los nervios de punta exigiendo las mejores atenciones posibles para su subalterno...menos mal que se estabilizó, Señor Rescate Imposible... -Sonrió luego de soltarle el insólito mote, mientras Andy le miraba sin entender nada- No se admire, Contramaestre, su acción ha puesto por las nubes a la RDF, y aunque no se han dado mayores detalles a la prensa del incidente por lo delicado de la misión que llevaban, Relaciones Públicas ha hecho todo un caso el suyo...Capaz que pronto lo veamos de figura en un comercial de reclutamiento...
-No soy fotogénico, Enfermera Kirima -Dijo con Murria- Oh, yo solo quiero volver a mi nave y seguir con mi comisión de servicio. Catapultar aeronaves es lo mío, no andar haciendo caritas en TV.
En ese preciso instante la puerta se abrió, dando paso a un sonriente Benjamín Tinoco, con un muy correcto ramo de claveles blancos en la mano izquierda, y una muy incorrecta botella de Tequila en la otra. seis diminutas mariposas color piel sostenían su mejilla en el lugar donde los puntos marcaban el paso del latigazo del acero que lo había cortado.
-¡Quiubo, Gringo! -Le saludó alegremente en español, y al ver su gesto amurrado, levantó la ceja- Mira nada mas...¿te consigo una enfermera 90-60-90 para que te cuide y te mime y esa es la cara que pones?
-Con su permiso -La Enfermera Kirima, visiblemente ofendida, abandonaba la sala. al pasar al lado de Bennie, susurró cortante, mientras un gesto de desprecio le surcaba el rostro- Soy enfermera y soldado, Bennie, y eso no te da derecho a tratarme como una de esas...Misses Cabeza Hueca...
-Oh, Rayos, Bennie -Pudo soltar Andy en cuanto la enfermera cerró la puerta del cuarto- ¿Que fue eso, Gran machote conquistador?
-Que quieres que te diga, Andy -Una ancha sonrisa decoraba su rostro mientras acercaba una silla a la cama- Tenía que ocupar mi tiempo en algo interesante mientras te despertabas, viejo...Ahora que estás de vuelta, es mi hora de darte las gracias, Mano...De no ser por tí yo sería alimento de sardinas a esta hora...En serio viejo, muchas gracias.
-Hice lo que debia bennie -Andy se puso serio hasta que una ancha sonrisa le surcó el rostro- Aunque de la manera que lo hice, dudo que alguien se atreviera...
La sincera carcajada brotó de ambos hombres, ahora definitivamente hermanados no solo por la devoción de servir a una causa común, sino por la confianza que sentían en que sus palabras siempre iban a estar respaldadas con acciones...ahora y hasta el final, sabían que podían confiarse hasta sus vidas el uno al otro.
-Bueno -Dijo con gesto conspirador, mientras dos vasos cortos aparecian como por arte de magia en sus manos- En cuanto supe por Lucille que ya te habían quitado los medicamentos, decidí que era el momento de cobrar la deuda de la que te hablé en cubierta... -Con rápidez destapó la botella de tequila y sirvió los dos vasos- Sin limon ni sal...¿somos marinos o no?
-¡UH – RRAH!
Andy quedó petrificado con el vaso en alto, y Bennie se puso de pie, poniendose firme y cambiandose el vaso de mano para poder hacer la venia...Andy, por el cabestrillo no podía hacerla, y el vaso de tequila se sentía sumamente incorrecto y poco militar en su mano. Un sonriente y apaciguador Almirante Hayes entro en la habitación.
-Descansen, Contramaestres -dijo, y acercándose al borde de la cama, miró los claveles, y luego su vista fue de la botella a los vasos- Supongo que sus medicamentos no resultarán nocivos para mi persona, Contramaestre Steinhauser, asi que, si no les importa, sería altamente conveniente compartir su dosis -Miró circunspectamente a Bennie- Supongo que habrá por ahí otro vaso para mí, ¿O me equivoco, Contramaestre Tinoco?
-Estee, no, Señor, Enseguida Señor -Bennie extrajo otro vaso del bolsillo de su guerrera, y andy comprendió que su brindis era solo el principio...la botella tenía aún una misión que cumplir con la enfermera Kirima. El vaso del Almirante fue servido, y los tres hombres, ya relajados los unos en presencia del otro, alzaron sus vasos en un brindis- Por los grandes amigos...
-Por una gran misión cumplida -Terció el Almirante
-Por los Hombres bajo los cuales es un privilegio Servir...¡UH -RRAH!
Luego del Brindis, Bennie se apresuró a retirar los vasos y cerrar la botella. con un "Permiso para retirarme, Señor, Debo ir a la Estación de Enfermeras para que me quiten los puntos" y una enorme sonrisa, dejó al Almirante y a Andy solos en la habitación.
-Gracias por venir, Señor, y respecto a mi insubordinación, Señor, Yo...
-No diga nada, Steinhauser -El Almirante lo apaciguó con la mirada y le regaló una cómplice sonrisa- Por alguna razón que desconozco, sus transmisiones se llenaron de estática y no se le oía nada desde cubierta -Una sonrisa sorprendida decoró el rostro de Andy- De verdad siento que lo que podía hacer en ese momento por un buen soldado, un excepcional Marino y hombre de claros principios, era brindarle la mejor atención posible para su restablecimiento, Además... -Su mirada se puso soñadora y sombría al mismo tiempo- Consideré que era una justa retribución por el remojón injustificado que cierto chiquillo de ocho años recibió una vez en el estanque de mi casa en Woodland...
-Almirante...yo...Usted...entonces...
-No te atropelles, Andy. Esa noche reconocí tu apellido, pero no estaba seguro si eras tú sino hasta que leí tu legajo. En esa época estabas muy pequeño y no sabía si lo recordabas, pero al parecer sí...
¿Como olvidar una cosa semejante? Andy se sumergió por un momento en sus recuerdos infantiles, y Ahí encontró lo que buscaba...Mientras el Almirante seguía hablándole...
-Mi esposa había enfermado de gravedad, y por desgracia yo estaba en el frente de combate y sin muchas posibilidades de regresar a su lado...quería darle algo y no sabía que hacer...hasta que un Teniente de Texas me habló de los rosales de tu padre...hice los arreglos para que viajara hasta Woodland y se hiciera cargo del rosal especial que se montaría a la vista del ventanal de la recámara para distraer la vista de mi mujer...
"Y aquella fue la primera vez que yo viaje con mi padre, la primera vez que me sentí como un adulto que iba a viajar por trabajo en su compañía...Mi padre estaba tan orgulloso que decidió que en aquella salida yo iba a ser su único ayudante...y hasta mandó a hacer un juego de herramientas de jardineria de mi tamaño...La casa era grande y bonita, y todos los días al alba nos levantabamos a trabajar en ese jardín, dándole forma al paño, plantando los arbustos y colocando el rosal en su sitio, para luego podarlo y darle la forma y tiraje al vigor de sus ganchos para que dieran todas las rosas posibles...y si no hubiera sido por esa chiquilla insufrible..."
-Tuve la fortuna de alcanzar a llegar antes que concluyera su trabajo, y gracias a Dios mi hija Lisa, que había salido de St. Albans, también estaba allí para acompañar a su madre...
"Y todavía recuerdo todo lo que pasó cuando el Almirante llegó...
-Hizo un gran trabajo, Señor Steinhauser, de verdad se lo agradezco...
-Por Favor, Almirante, llameme Lothar...y fue un placer no solo armar este rosal, sino ayudar a su esposa a recuperarse...
-De lo que estoy agradecido mucho más allá de lo que el dinero pueda significar por esta belleza que su trabajo produce...y llameme Donald, hoy soy un esposo agradecido, Lothar, no un militar ocupado...-se volteó hacia la entrada de la mansión y alzó su brazo-¡Lisa, Hija, Ven acá!
-Tiene una hermosa hija, Donald...
-Y es la luz en los ojos de su madre y míos, Lothar...¿Es tu hijo quien poda los arbustos?
-Si, Es mi cachorrillo...mi hijo menor...¡Andy, así está bien, cierra con cuidado la tijera y ven acá!"
-Cuando les dimos licencia para que se fueran a jugar, ni tu padre ni yo pensamos por un momento que tres años de diferencia significaran gran cosa, menos aún cuando comenzaron a hacerse caras raras mientras conversabamos en el mismo momento en que se encontraron, así que reimos por lo bajo cuando de pronto poco les importamos y salieron a la carrera hacia el estanque que Lisa quería mostrarte...
"Oh, sí, fue un grato momento ver el agua, y los patos que nadaban en ella...hasta que decidió que sabía más de plantas que yo...
-¿Quieres ver algo raro? ¡Ven, sigueme hasta ese olmo que se ve allá!
-No es un olmo, es un Roble Americano...
-¡Que es un Olmo!
-¡Es un Roble Americano, niñita! Mi papá es el jardinero y el me enseñó todo, y eso es un...
-¡Es un Olmo, y la casa es mía, asi que es un Olmo y punto!
-¡ES UN ROBLE AMERICANO!
-¡ES MI CASA Y ES UN OLMO, NIÑITO!
Lo ultimo que recuerdo es estar en el agua manoteando y llorando al mismo tiempo, a mi padre sacándome del agua, y a la hija del Almirante llorando silenciosamente con la cabeza baja y las manos empuñadas mientras él la enviaba castigada a su habitación...¿Que será de ella ahora?"
-Veo que recordaste, hijo -El Almirante Hayes sonreía- Bueno, Lisa ya es toda una oficial seria y responsable, pero no me pidas que me disculpe por ese empujón...si llegas a verla, será ella misma quien lo haga -hizo una pausa significativa- Y talvez eso pase mucho antes de lo que imaginas...
48 horas después de haber sido dado de alta, y a haber vuelto a su nave en unas muy poco militares muletas, El almirante Hayes en persona lo condecoró en una ceremonia sobre la cubierta del portaaviones, donde se le otorgó la Medalla Titanio al valor, y la Cruz Naval por servicios distinguidos en su rama de servicio...lo que le otorgaba automáticamente el Grado de Segundo Contramaestre... Mientras la costa de Alaska y el Almirante Hayes se despedían de ellos, El Prometheus aceleraba sus máquinas rumbo a un nuevo destino...
-Tú que todo lo sabes, Gran mentalista chismoso -Bennie y Andy se hallaban en el mirador de la nave, sobre el costado de estribor- ¿Sabes adonde vamos ahora?
-...Oh, poderoso cojón de cristal, dejame ver mas allá de lo evidente... -Bennie se agarraba la entrepierna literalmente doblado de la risa- A Yokosuka, Japón...Kirima vino con nosotros porque su pase para la bahía médica llegó justo en estos días... desde Yokosuka a maniobras combinadas con el SLV-67 Daedalus en las Salomón... y...
-¿Qué pasa Bennie?
-No nos han querido decir donde, y los oficiales están más silenciosos que nunca...pero se supone que los dos buques vamos a una PAC de perímetro cerrado permanente en algún sitio del pacifico...no sé mas...o ya estaría caminando la plancha...
Entonces recordó la última frase del Almirante en el Hospital...
NOTAS:
(1) Marcado y en cursiva por que es una expresión en español...Esta escena transcurre en Texas.
(2)Hamaca de los marineros en la Armada de Chile. Lo puse así pero desconozco si es una expresión marinera universal.
(3)Siglas de Security Flight System. Circuito cerrado que graba todas las operaciones aereas, y por ende, registra los accidentes.
-Mis sinceros agradecimientos a todos los que me leen. No olviden dejar su Review
-Un inoportuno dedo cortado me ha impedido esta vez avanzar más rápido...pero ahora sí nos vamos a la parte medular de este relato...mas adelante verán como lo narrado antes se enlazará como es debido...
