Airi: ¡hola! Lamento mucho no haber actualizado antes, pero estoy algo ocupada la verdad.

Pero aquí les dejo el siguiente capi, espero que les guste y gracias a todos quienes comentan.

Como saben Soul Eater no es mío es de su creador Ohkubo Atsushi quien tuvo la genial idea de crear este Manga-Anime, si no fuera por él este no existiría. A continuación:

Capítulo 4:

Algunos meses transcurrieron desde la partida de Maka. Soul había pedido ayuda a todos quienes él consideraba eran sus amigos, pero todos ellos se negaron a prestarle ayuda pues estaban molestos con él. La información que el peliblanco mantenía en secreto, la verdadera razón de la partida de Maka había logrado escapar de sus labios, siendo así que todos tenían resentimiento con él.

Por otro lado, Lizbeth realmente le estaba haciendo la vida imposible y eso, según él, no era para nada cool. Pero las cosas no iban para nada mal en lo que respecta a Maka y su nuevo compañero, claro que la chica de cabellera rubia cenizo se había negado rotundamente a hacer nuevos amigos en aquella ciudad, pues según le explicaba a Hitsugi, lo mejor era mantenerse al margen de los posibles rumores que podrían levantar en su contra. Fue así como el nuevo compañero de la chica lentamente comenzó a ceder a sus sentimientos, pero no fue el único en hacerlo. Maka también comenzó a sentir cierta atracción por su nueva arma, siendo presa de los incómodos sonrojos, tartamudeos y del silencio que en ocasiones reinaba entre los dos, debido al nerviosismo que les provocaba estar cerca del otro.

Y ese día era uno de esos. Hacía una semana que Hitsugi se había mudado de la casa de sus padres para vivir junto a su técnico, convenciéndoles de que ella era su novia. Los padres del joven no se opusieron ante ello, siempre y cuando él les enviara el dinero suficiente para subsistir a diario. Hitsugi accedió y por tanto, luego de hacer sus maletas se fue de su casa al departamento que Maka alquilaba, ayudándole ahora a pagar el arriendo. Para Maka vivir con Hitsugi no era algo nuevo, pues antes compartía su vivienda con Soul y por tanto estaba acostumbrada a vivir con un chico.

– ¿Sabes Maka? – Suspiró el joven mientras observaba a su compañera preparar el desayuno para los dos. – He estado pensando durante este tiempo y he llegado a una conclusión – Maka se volteó para mirar a su compañero, quién estaba sumamente nervioso. Se notaba por los movimientos de sus manos y sus mejillas ahora tomaban un color carmín. Si bien la muchacha estaba acostumbrada, no era igual para él. Hitsugi había vivido toda su vida junto a sus padres y el vivir ahora junto a su técnico era algo insólito.

– ¿A si? – Preguntó con curiosidad Maka, apagó el fuego de la cocina girando la llave de paso y volvió a observar a su arma

– Si… – Suspiró y observó minuciosamente a la muchacha frente a él, la que le sonreía dulcemente. – Maka, durante este tiempo me percaté de que… me gustas – Terminó de decir, la mirada de Maka cambió drásticamente a una de asombro.

– ¿Qué? – Preguntó sin poder creerse lo que el chico le había revelado.

– Pues eso… Me gustas, Maka – Desvió su mirada de la de ella, completamente sonrojado.

– Hitsugi… yo… – Él joven la interrumpió.

– Aún no he acabado… lamento interrumpirte pero me gustaría saber si tú… – Volvió a mirar a la chica, esta vez directo a los ojos. Se armó de valor y prosiguió – ¿Aceptarías ser mi novia? – Si Maka ya estaba sorprendida, esta vez había quedado boquiabierta.

– Yo… – La joven técnico no sabía que pensar, su mente estaba divagando por cualquier parte. Aún estaba intentando procesar lo que su compañero había dicho. Luego de un momento de silencio bastante incómodo, Maka decidió romperlo. – Acepto…

Mientras que en Shibusen las cosas marchaban como siempre o eso es lo que debería ser, puesto que la verdad algo andaba mal. En la Death Room se encontraban reunidos Shinigami-sama junto a Kid y sus dos armas. También Spirit estaba presente, pues era la actual arma de aquella deidad y por ello debía estar al tanto de la situación.

– Ya veo… – Exclamó Kid mientras miraba a Liz y luego a Patty respectivamente.

– ¿Podrías hacerte cargo, Kid?

– Claro, pero ¿Está seguro, padre?

– Lo estoy, necesitamos saber si es cierto lo que nos han informado. Eres el único al que puedo confiarle esta misión – Finalizó Shinigami-sama al tiempo que Kid asentía en completo silencio.

– Está bien – Kid se despidió educadamente de su padre – Vámonos, Liz y Patty – Ambas asintieron y los tres comenzaron a caminar en dirección a la salida. Una vez se hubieron perdido de vista, Shinigami-sama exclamó:

– ¿Sabes lo que ocurrirá si esto llegase a ser verdad, Spirit?

– Claro que sí. – Spirit bajó la cabeza situando su mirada en el suelo, él sabía que si eso llegaba a ser cierto, algo muy malo ocurriría no solo en Shibusen, sino también a su hija.

– ¿Podrías llamar a Tsubaki? Necesito que nos contactemos con Maka lo antes posible

– Lo sé, iré en seguida Shinigami-sama

Un rato después, Tsubaki y Black Star ya se encontraban en la habitación frente a Spirit y Shinigami-sama, quienes permanecían aún en silencio. Hasta que alguien lo transgredió

– ¿Nos llamaba, Shinigami-sama? – Preguntó con dulzura la pelinegra mientras observaba a su superior

– Así es, Tsubaki-chan – Suspiró – Necesitamos que le escribas a Maka ¿Podrás hacerlo?

– ¿Algún motivo en especial, Shinigami-sama? –Tsubaki observaba expectante

– Para nada, Tsubaki-chan. Por ahora solo nos interesa saber cómo está ella y a qué se dedica – Algo en su voz sonaba sospechoso para la chica de azules ojos ¿Era realmente esa la razón por la cual deseaban comunicarse con Maka? No lo sabía, pero una orden debía ser obedecida le gustase o no.

– Por favor, Tsubaki – Pronunció Spirit con algo de desesperación – Soy su padre y de verdad quiero saber cómo está ella. Por favor – Insistió, por lo que la joven arma no pudo negarse y accedió.

– Está bien… – Suspiró – Escribiré una carta a Maka, y cuando ella responda les entregaré la respuesta

– ¡Muchas gracias! – Chilló el pelirrojo mientras lloraba patéticamente, Black Star y Shinigami-sama le miraban con algo de compasión, mientras Tsubaki seguía con aquella duda en su mente. En su interior tenía el leve presentimiento de que algo estaba ocurriendo, algo de lo que no querían informarles.

– Pueden retirarse, Black Star y Tsubaki – Los dos jóvenes entonces se retiraron del sitio para ir a sus respectivas labores. Una vez estuvieron fuera de la Death Room, Black Star habló

– Estás preocupada, ¿No es así, Tsubaki?

– Black Star – Suspiró – Ellos nos están ocultando algo

– ¿Tú también lo notaste? – Exclamó el ninja, mientras miraba atentamente a su compañera

– Si. Y creo que es algo malo…

Al caer la tarde, Tsubaki y su técnico se encontraban ya en su domicilio, por lo que la primera mencionada se dispuso a redactar la carta que enviaría a su amiga.

– A ver… – Murmuró mientras jugaba con un lápiz en su mano, observando detenidamente la hoja de papel – Cómo comenzaré… Ya sé, Querida Maka – Escribió en el papel – No, está muy visto… – Tomó la hoja entre sus manos y la arrugo, posteriormente la arrojó al papelero. – Distinguida Maka – Anotó esta vez – No, muy formal… – Volvió a destrozar la hoja

– ¿Por qué no pruebas con estimada? – Sugirió su técnico. Tsubaki se sorprendió de que Black Star le estuviese ayudando. Estaba sentado a su lado y también observaba con mucha atención el papel como si se tratase de la cosa más interesante del mundo.

– Estimada Maka – Sonrió Tsubaki – Suena bien Black Star, gracias

Has de preguntarte por qué recibiste esta misiva ¿Verdad? Bien, tal vez no.

En fin, solo quiero saber ¿Cómo te encuentras? La verdad espero que estés muy bien y no necesites nada, pero la duda me ha asaltado y decidí escribirte para cerciorarme de que así sea.

¿Sabes qué? Todos por acá te extrañamos, inclusive Soul. Él tiene una nueva técnico, se trata de una chica muy hermosa y bien desarrollada. ¿Por qué te estoy hablando de Soul? te preguntarás. Bueno, pues porque el muy tonto quiere hablar contigo, pero ese no es el principal motivo de este mensaje. Volviendo al tema, Spirit te extraña mucho, y ya van seis veces que ha intentado suicidarse. Dime Maka ¿Has pensado en regresar? Inclusive Blair te extraña, sé que es chocante pero es la verdad.

¿A qué te dedicas ahora? ¿Tienes nuevos amigos? ¿Tienes novio?

¿CÓMO ESTAS MAKA? TÚ DIOS TE EXTRAÑA SIMPLE MORTAL, ASÍ QUE MAS VALE QUE REGRESES PRONTO SI NO QUIERES SUFRIR LA IRA DEL PODEROSO BLACK STAR ¿COMPRENDES?

Ignora eso por favor, Black Star me ha quitado la hoja pero ya la tengo en mi poder una vez más.

Shinigami-sama me ha pedido que te haga saber que te quiere de regreso, por favor Maka, te lo pido yo misma. Bueno, si tu respuesta es negativa y nunca más quieres regresar, está bien pero ten por seguro que nosotros, tus amigos ¡Jamás perderemos la esperanza de que algún día vuelvas! Discúlpame si he ensuciado el papel, pero no he podido evitar llorar al recordarte. Te prometo que si regresas, todo volverá a ser como antes. Soul no te molestará porque ninguno se lo permitirá, es de verdad. Ya nos ha dicho el verdadero motivo de tu partida, a todos. Sé que yo lo sabía, pero los demás no, ahora están molestos con Soul y la verdad no me gusta verlo tan solo.

Bien, me despido sin más que añadir. La verdad quisiera escribirte mucho más pero son cosas irrelevantes.

Atentamente,

Tsubaki y Black Star.

PD: Por favor responde a esta carta, de lo contrario Spirit no me dejará tranquila.

– Terminamos, Black Star – Sonrió Tsubaki limpiando su rostro de las lágrimas derramadas. Con delicadeza introdujo el papel al interior de un sobre del que disponía. Anotó los datos correspondientes mientras era observada por su técnico con mucha atención.

– Así que si sabías donde vive Maka ahora – Tsubaki se sobresalto y miró sonrojada a su técnico, quién sonreía.

– Si… lamento habértelo ocultado Black Star, pero le prometí a Maka no decirle a nadie donde vive hoy en día.

– No te preocupes, vamos a dejar esa carta al correo para que se la hagan llegar a Maka – Acto seguido comenzó a reír fuertemente, Tsubaki también sonrió.

– Ya será mañana, pues a esta hora aquel sitio está cerrado – Black Star dejo de reír y observó a su compañera.

– Pues tratándose de un tipo tan Big como yo, nos atenderán igual, ya lo verás

Continuará…

Airi: Ok, se que está corto pero les pido disculpas de verdad, sucede que con mi familia estamos en trámites de cambio de casa (otra vez ¬¬)

Y con todo eso, pues es algo agotador. Tal vez me desaparezca por un tiempo de ser así, pero intentaré que sea el menos tiempo posible. (Espero que no sea más de dos semanas) Además como ya les mencione, mi hermana me dejo todo el trabajo y cuando me percaté de que su resumen estaba incompleto… ¡Casi me da un ataque! D:

Así que no me hago responsable de sus quejas. También dije que subiría el miércoles, pero se presentaron algunos problemas.

Sin más que añadir, me despido hasta el próximo capítulo.