N/A

Un nuevo capítulo.

Espero les guste.

Gracias por leer.


Disclaimer:

Prince Of Tennis no me pertenece.


30 Días

Capítulo IV

La luz que se colo por la ventana lo hizo removerse, se quejo un poco cuando cayo al suelo, se le había olvidado por completo que estaba o mejor dicho que se había quedado dormir en un sillón dentro de la habitación de Haera que en estos momentos seguía dormida, al parecer había atentado contra su propia vida al clavar un cuchillo con demasiado filo aunque eso no era importante contra el costado derecho de su abdomen causando una hemorragia interna, entendía muy bien las razones o mejor dicho la razón por la que lo había hecho peor no lo entendía del todo.

Dio un hondo suspiro, nada estaba saliendo como se suponía debía ir, había dejado a Sakuno sola en su departamento, se suponía que cenarían tranquilamente, le robaría uno o dos besos durante ese lapso y al final la llevaría a su casa no sin antes besarla por última vez pero no, nada había salido de esa manera porque justo en ese momento se encontraba mirando a la pelirroja que tenía también un leve moretón en la mejilla, seguramente producto de la pelea con la cobriza, la observo tensarse un poco mientras intentaba abrir los ojos.

El médico le había dicho que estaba bien, después de todo la hemorragia interna no había sido tan grave pero habían tenido que intervenirla cuando había corrido el riesgo de tocar algun órgano vital, finalmente la observo abrir los ojos mientras se removía en la cama con un gesto de dolor, llevo las manos al bolsillo de su pantalón esperando a que lo viera y cuando lo hizo Haera se levanto de inmediato sentandose en la cama con una clara mueca de dolor pero eso no le importo lo que le dolio en el alma fueron las lágrimas que comenzo a derramar por su culpa.

- L-Lo s-siento, lo siento tanto - lo destrozo verla a ella destrozada, no entendía como es que le había causado tanto daño, se sintio la peor basura del mundo por lo que no dudo en alejar sus manos de su rostro para abrazarla con fuerza mientras ella lloraba desconsoladamente - N-No me dejes por favor... n-no me d-dejes - la apreto más contra su pecho tratando de calmarse porque estaba temblando, nunca había estado en sus planes hacerle ese daño a la pelirroja, jamás había estado en sus planes y ahora verla de esa manera lo destrozaba mucho.

- Tranquila, no me ire - ella lo separo mientras negaba con la cabeza, claro que sabía a que se refería, ella le estaba diciendo que volvieran pero no podía, amaba a Sakuno, si, estaba bien, lo admitía, también la amaba a ella pero hasta él sabía que el amor que sentía por la cobriza era mucho más allá que el que sentía por ella, la pelirroja lo miro con ojos suplicantes y él solo retrocedio un poco llevandose la mano a sus cabellos en un gesto desesperado mientras la habitación era llenada del llanto de su ex novia que se abrazaba a sí misma llorando más fuerte.

- Haera lo siento, no puedo estar contigo, creo que en algún momento tú lo sentiste, incluso si no sintiera algo por ella no podríamos estar juntos, el matrimonio esta hecho, lo siento - se disculpo con la pelirroja que solo lo miro con más dolor, quiza debía de haber tenido un poco más de tacto pero él no era así, la de ojos cafés solo bajo la cabeza llorando más fuerte, eso iba de mal en peor - T-Tú dijiste que irías contra todos y todos por mí... mentiste - bien quiza si ella tenía un poco de razón o quiza no, se mordio ligeramente algunos dedos mientras tomaba aire, no podía alzar la voz.

- No menti Haera, si era así pero no me puedes pedir que me quede cuando no siento deseos de seguir con nuestra relación, no puedes pedirme que me quede cuando eres tú solamente quien siente el amor porque... yo ya no lo siento - la pelirroja alzo la mirada y observo sus ojos cristalinos, sus mejillas completamente rojas, él la hacía llorar siempre pero era esa la última o al menos eso esperaba, la vio negar con la cabeza para levantarse o al menos hacer el intento porque la detuvo de inmediato por el hombro negando con la cabeza.

- N-No... C-Chotarou, no - le suplico y él solo la recosto en la cama, el asunto de por sí ya lo estaba medio matando a él porque le tenía un cariño infinito, ella siempre sería su primer beso, su primer todo pero ahora su corazón le pertenecía a Sakuno y contra eso ni él mismo podía y Haera tenía que entenderlo, beso su frente mientras le alborotaba el cabello - No lo vuelvas a hacerlo Haera, no merezco tu vida o tus lágrimas, nuestro viaje acaba aquí pequeña, vive y encuentra a una persona que te ame como tú me amas a mí, me olvidaras lo sé... cuídate pequeña - beso sus labios por última vez y salio de allí caminando a paso calmado.

Esperaba de todo, que ella saliera llorando pero la puerta no se abrio así que todo estaba bien, camino hasta el elevador apretando el botón para salir de allí e ir en busca de Sakuno que estaba segura lo iba a odiar - ¡No, deje eso señorita, por favor! - solo se encogio de hombros pensando que era otro paciente y entro en el elevador esperando a que las puertas se cerraran - ¡H-Haera-san se hara daño! - y justo cuando pensaba salir las puertas se cerraron, un teblor frío lo recorrio por completo, apreto los botones ante las miradas de las demás personas que iban en el elevador.

Una vez las puertas se abrieron en el piso salio corriendo con dirección a las escaleras, eso no podía estar pansandole en verdad, subio las escaleras con prisa para girar el pasillo corriendo a la habitación de la pelirroja... Haera estaba intentando zafarse de dos enfermeras mientras lloraba, jamás había pensado en verla de esa manera, con su codo golpeo a una que choco contra algunas cosas mientras observaba la sangre en sus labios - ¡Haera! - la llamo en un grito y ella como por obra de arte se calmo mientras lo veía, se solto de la enfermera y corrio donde él para abrazarlo con fuerza enterrando su rostro en su pecho.

Eso no podía estar pasandole, por favor que alguien le dijera que solo era una pesadilla...


Se removio en la cama cuando sintio a Liu levantarse, era aún temprano según ella por lo que llevo una de sus manos a la espalda de este jalando el poelerón de su pijama llamando su atención por completo - Duerme conmigo, aún es temprano - señalo con voz somnolienta observando que el rubio sonreía ladinamente mientras negaba con la cabeza para tomar su mano y besarla sacandole una suave risa - Tengo trabajo - señalo este para tratar de levantarse pero ella fue más rápida al levantarse de la cama y lanzarse sobre él por lo que terminaron sobre el suelo.

Ella rió suavemente mientras el rubio solo daba un leve suspiro - Hazlo en casa pero quédate - le pidio mientras besaba su cuello sintiendolo temblar, para empezar no debía hacer eso pero no quería que se fuera, no quería recordar al tonto de Chotarou en lo que llevaba del día por eso necesitaba a alguien allí a su lado y que mejor que el rubio - No puedo y lo sabes así que quita - de mala manera se aparto de este y camino hasta la cama para dejarse caer sobre la misma jalando los edredones mientras le daba la espalda a su amigo que sabía en esos momentos se sentía culpable.

- Sakuno - la llamo y ella solo se movio más en la cama jalando con más fuerza los edredones para quedar por completo cubierta - Sakuno - se cubrio por completo el cuerpo con los edredones y cuando sintio la mano de Liu sobre su espalda se removio para apartarlo - Cariño - se sentía mal porque él nunca se quedaba en casa, siempre era el trabajo, no eran nada pero él en muchas ocasiones le había insinuado que quería algo serio con ella y después nada de nada, este trato de abrazarla pero se removio más y al sentir que quería descubrirla ella misma lo hizo y lo miro con los ojos llorosos.

Observo el rostro de preocupación que él le daba por haberle hablado en un tono medio molesto, este trato de acercarse pero ella lo empujo con los brazos mientras algunas lágrimas se deslizaban de sus hermosos ojos - Vete con tu trabajo y dejame dormir - le espeto mientras trataba de levantarse de la cama para ir a otra habitación lejos de su amigo que la miraba dolido por como le estaba hablando pero ella también estaba dolida así que no era su culpa del todo - Sakuno, no quise sonar grosero contigo - aseguro este mientras la tomaba de la mano para que no bajara de la cama.

- D-Dices que me amas y después haces esto, solo vete y dejame descansar - aparto su mano tratando de levantarse de nueva cuenta de la cama pero este la sujeto por el antebrazo con fuerza para que dejara de moverse lo que la hizo enojar más por lo que en un movimiento brusco lo empujo para salir de la cama pero este no se dio por vencido al sostenerla de la cintura no permitiendo que se fuera de la habitación - No puedes decirme eso cuando tú estas saliendo con alguien más porque se nota que te gusta y no mientas - le señalo furioso y ella solo sintio que el aire se le fue de los pulmones.

- ¡N-No es cierto! - le grito a modo de respuesta aunque sabía por demás que estaba mintiendo, se solto de su agarre y giro para mirarlo con furia mientras sentía que las lágrimas se deslizaban de nuevo por sus mejillas - Si es cierto y lo sabes, ¡estás enamorada del imbécil ese! - arremetio el rubio y ella solo se mordio el labio negando con la cabeza mientras lo veía dar media vuelta con intenciones de salir de la habitación por lo que lo detuvo al sujetarse de su espalda mientras enterraba el pecho en la misma y se aferraba con fuerza.

- M-Me gustan los dos pero... t-te amo más a ti - susurro y este solo se giro no sin antes tomar su mano para abrazarla con fuerza mientras besaba sus cabellos mientras sonreía, estaba completamente feliz de lo que ella acababa de decir - También te amo... mucho más que mi vida - aseguro para separarla gentilmente de su cuerpo y trazar su rostro con su nariz hasta llegar a sus labios y rozarlos con los mismos disfrutando de su calor - Sakuno... por favor... por favor - ella sabía que quería así que simplemente asintió y se rindio ante el beso que este le dio olvidandose por completo de Ootori, olvidandose de todo...


Se revolvio el cabello con un gesto cansado mientras la miraba dormir, nada estaba saliendo como se suponía tenía que salir, se levanto de su asiento para tomar su celular y llaves, lo más seguro era que a Haera la mandaran con un psicológo o como último recurso tendría que quedarse con ella solo por su bienestar y aunque sonara cruel él no quería hacerlo, salio del hospital para correr hasta su auto y abordar el mismo, tenía que ir donde Sakuno cuanto antes, emprendio la marcha con destino hacía donde ella se encontraba pero entonces se detuvo para tomar su celular.

Lo primero era llamarla por lo que tomo su celular pero no contestaba, le estaba sacando de quicio que no contestara, detuvo el auto en un alto, no podía ir con Sakuno cuando tenía que arreglar el asunto con Haera, era ella quien más lo necesitaba pero Sakuno era Sakuno, la que estaba ocupando en esos momentos su corazón, sin embargo, dio un hondo suspiro para detener el auto y girar el cuerpo, estaba más que estresado con todo lo que estaba pasando, Haera lo necesitaba más y no podía ignorar aquello, su ex novia no estaba bien.

Emprendio la marcha con dirección al hospital, por el momento la cobriza podía esperar, la pelirroja era quien más lo necesitaba así que lo mejor era emprender la marcha hacía allá y tratar de arreglar el asunto que estaba por completamente desastroso.


Se aferro a las sábanas con fuerza mientras gemía ante el mordisco en el cuello del rubio que enterro un poco los dientes arrancandole un gemido fuerte, clavo las uñas en las mismas cuando sintio como este lamía la zona previamente mordida, se separo de ella con suavidad para besar su frente con cariño infinito - Lo siento, quiza no te gusten las marcas, soy me... - no lo dejo terminar al juntar sus labios con los de él en un suave beso, un beso lleno de cariño, de amor porque ambos lo sentían, se separo un poco de sus labios para sonreirle y volver a besarlo.

Por mucho que amara a Ootori le había hecho la promesa a Liu de que sería el primero en hacerle el amor y ella siempre cumplía sus promesas de eso estaba completamente segura, este se separo y descendio un camino de besos hacía sus clavículas que mordio con gula arrancandole suspiros que la hacían avergonzarse pero no era momento de pensar en ello, el frío la recorrio por completo cuando este alzo un poco el polerón de la pijama mientras sus dedos calientes hacían contacto con su piel, era una sensación que jamás había sentido.

Liu le sonrió indicandole que se levantara un poco para que la despojara del polerón, acato la orden quedando completamente pegada al rostro de este que aprovecho el momento de besarla con suavidad, el polerón quedo en alguna parte de la habitación, la volvio a besar devorando sus labios, mordio su labio inferior y ella le dio acceso a su boca, probo el sabor a menta de sus labios y se dejo llevar por la cálida sensación, sintio los dedos del rubio en su espalda tratando de desabrochar su sotén pero sin mucho éxito, parecía nervioso.

Sonrió ante la sensación del broche tratando de ser quitado, eso le daba demasiada ternura - L-Lo s-siento - se disculpo este y ella negó sonriendole tratando de tranquilizarlo, tomo su mano con suavidad para besarla mientras el sostén era despojado de su sitio, fue recostada con suavidad de nueva cuenta sobre la cama mientras las manos de este se posicionaban sobre sus pechos arrancandole gemidos que le eran difícil acallar, era demasiado vergonzoso como su cuerpo estaba reaccionando pero no quería que se detuviera.

Gimio fuertemente cuando este lamio uno de sus pezones y lo mordio después, se aferro con fuerza a sus hombros enterrando un poco las uñas en sus hombros ante las sensaciones que estaba sintiendo, era demasiado para ella, este gruño en su oído al sentir esos arañazos, la atrajo hacía si para besarla pero en ese momento el timbre resonó por toda la casa y se separaron temblorosos, eso no estaba bien, de inmediato se sentaron sobre la cama nerviosos - I-Ire a ducharme, atiende la puerta - asintió y este se levanto de la cama con dirección a la ducha.

Lo detuvo antes de que se alejara más y lo atrajo con suavidad hacía sus labios en un beso demandante que este no tardo en responder, se separo y él deposito un casto beso en sus labios para caminar con dirección a la ducha, ella camino para vestirse con prisas y salir de la habitación, iba a matar de verdad a la persona que había irrumpido el momento íntimo que se estaba llevando a cabo, estaba a punto de hacer el amor con Liu y esa persona lo había interrumpido, de verdad que lo iba a cortar en pedacitos por irrumpir ese momento especial.


Se llevo una mano al cabello despeinandose, estaba cansado de todo lo que estaba pasando y ahora aquí se encontraba en casa de Sakuno, Haera estaba dormida pero era momento de aclarar la situación y para ello iría con la cobriza quisiera esta o no, la puerta se abrio y observo a la cobriza en pijama con ese sonrojo hermoso que la caracterizaba en sus mejillas, su cabello estaba ligeramente despeinado dandole un aire tierno, al verlo abrio los ojos sorprendida pero tan solo un poco para después girar con intenciones de entrar de nueva cuenta a la casa.

- Sakuno - la llamo y ella lo ignoro, sabía que no le iba a hacer caso por lo que la tomo de la mano para cargarla sobre su hombro, ella dio un grito ahogado pero poco le importo - ¡B-Bajame Chotarou! ¡S-Sueltame! - le grito esta y él solo sonrió negando con la cabeza para abrir la puerta de su auto y meterla en el asiento de copiloto cerrando la puerta mientras ella trataba de abrir la puerta, mala idea, las puertas solo se abrían desde afuera, camino de prisa hacía el asiento del piloto para abrir la puerta y emprender la marcha de inmediato.

- Quiero que me bajes - le espeto ella pero o siguio con su camino como si nada malo sucediera en esos momentos, sintio el golpe en su costado producto de un puñetazo de ella que se veía furiosa - ¡Abre la puerta! - subio el tono de voz pero negó con la cabeza como si nada malo sucediera por lo que lo golpeo esta vez en el hombro, lo golpeo en el pie y este perdio por unos segundos el control del auto, gruño por lo bajo y la miro de mala manera - Te calmas que nos vamos a estrellar - ella lo miro indignada, penso que se iba a quedar quieta pero fue todo lo contrario cuando lo golpeo de nuevo en el costado.

La miro con furia y ella solo lo ignoro para quedarse quieta, detuvo el auto delante del hospital, estaciono con cuidado el auto para bajar del mismo y abrirle la puerta a la cobriza que se aferro al asiento como si la vida se le fuera en ello, eso le causaba un poco de risa - Baja ahora mismo, tengo algo que mostrarte - ella se negó para desviar la mirada, la tomo de la muñeca tratando de bajarla pero ella no quería por lo que como último recurso la jalo con fuerza para cerrar la puerta y encaminarse con ella que se sujetaba del piso para no seguir con el paso.

- Vamos Sakuno - ella negó como una niña pequeña, llegaron a uno de los pilares y ella se sujeto de este o al menos hizo el intento por lo que la tomo de la cintura para cargarla sobre su hombro sintiendo los golpes en su espalda y en su abdomen - ¡Bajame, no quiero ir! ¡Chotarou sueltame! - su puño si que dolía por lo que la solto al suelo sin consideración alguna viendo que ella se quejaba por el dolor pero no era su culpa así que no podía golpearlo, camino donde ella al ver que no se levantaba y que estaba temblando, eso no estaba bien para nada.

Se coloco en cuclillas frente a ella y la miro viendo que sus ojos estaban vidriosos, eso no estaba bien en lo absoluto - C-Casi me rompo algo... eso no se hace - le señalo y él solo sonrió negando con la cabeza - Lo siento - se disculpo para tomarla de la mano, Sakuno la tomo dando un suspiro pero al levantarse las piernas le flaqueron por lo que el peliplateado tan solo giro para indicarle que se subiera a su espalda, de inmediato lo hizo abrazandose a su cuello para aspirar su aroma - Iremos con Haera, es necesario hablar seriamente - ella tan solo gruño pero eso quería decir que esi.

Personalmente nunca haría algo como eso pero Haera estaba mal y tenía que entender que por mucho que ella quisiera estar con él no podía porque ya no la amaba, amaba a Sakuno y era eso lo que quería entender.


Dio un suspiro enorme mientras entraba a la habitación donde estaba la pelirroja dormida o al menos eso pensaba porque la encontro sentada en la cama, se tenso cuando la vio y solo suspiro, esa no era una reacción que esperaba - Haera - se tenso al sentir la mano de Ootori sobre la suya, quizo huir de ahí, la escena de por si era rara, ella estaba usando pijama, eso ya era demasiado fatal para ella, la pelirroja solo sonrió al escuchar su nombre de los labios del peliplateado que tan solo le sonrió a las dos, eso era un triángulo amoroso demasiado raro.

- Lo siento por lo de... ya sabes, no quise hacerte sentir mal, era solo que no medi las consecuencias, lo siento Chotarou... estare bien, lo prometo, solo deseo tu felicidad - el tono de voz de la pelirroja había sonado demasiado ahogado y eso la hizo sentir mal porque se sentía como una intrusa en una relación que estaba por demás claro había sido perfecta hasta su llegada - La amo en verdad Haera... lo siento - su ex novia negó con la cabeza mientras le sonreía a los dos lo que solo le causo más que pavor, esa sonrisa le daba un poco de tristeza.

Sentía que ella era la manzana de la discordia y eso no le gustaba en lo absoluto, se sentía culpable en todo el sentido de la palabra - Lo sé bien, no pienso intervenir en nada de ustedes desde ahora... lo prometo porque sabes que solo quiero tu felicidad e incluso si la misma no es a mi lado esta bien - aseguro la pelirroja con una sonrisa conciliadora mientras caminaba hacía donde ambos se encontraban, cada músculo de su cuerpo se tenso ante ese acercamiento pero se mantuvo en calma al recibir un beso en la mejilla de parte de la ex novia del que suponía era su novio después de que lo dijera en la competencia de motos.

Ladeo la cabeza al ver que esta besaba la mejilla de Chotarou, estaba celosa, demasiado celosa de hecho - Nos veremos después Haera, lo prometo - la chica asintió mientras caminaba de vueltaa la cama, sintio el tirón en su mano cortesía del peliplateado que la saco de allí mientras ella solo gruñía por lo bajo, caminaron con dirección al elevador cuando su celular sonó, agradecía que estuviera dentro del pantalón de pijama, miro el número de Liu, solto su agarre de la mano del peliplateado que la miro confuso mientras entraban al elevador.

- ¿Liu? - sonrió cuando lo escucho dar un suspiro de alivio, lo más seguro es que estuviera demasiado preocupado después de no haberla encontrado en casa al terminar de ducharse - ¿Dónde estás? Salí de ducharme y no estabas - señalo este y ella podía jurar que en esos momentos estaba haciendo una especie de puchero mientras firmaba algunos papeles, ya se imaginaba la cara de su asistente al verlo como un niño pequeño - Lo siento... estoy con Ootori, lamento no haberte avisado pero fue demasiado rápido - le señalo mientras le daba una mirada de muerte al aludido que solo sonrió como si nada.

Realmente quería matarlo pero estaba bien por el momento así que no era como si se pudiera quejar - De acuerdo, recuerda que quedamos en comer juntos - asintió mientras movía un poco el aparato para ver la hora, se sorprendio al ver que tan solo eran las ocho de la mañana, era demasiado temprano y no tenía ni idea de que iban a hacer juntos - Si, estare en tu empresa a las tres en punto, nos vemos, te quiero, besos - escucho la melodiosa risa de parte del rubio que agito su corazón como siempre - También te quiero, nos vemos - dicho esto colgo y ella solto un suspiro de alivio.

Sintio la mirada del peliplateado y solo gruño mientras lo miraba de mala manera - Quiero que me lleves a casa - le señalo mientras se cruzaba de brazos y este solo negaba con la cabeza por lo que pensaba decirle tres verdades así que giro el rostro cuando se encontro con que Ootori estaba demasiado pegado a su rostro lo que le causo un sonrojo enorme que juraba parecía un jitomate lo sentía así porque sentía el rostro hirviendo - ¿Q-Qué haces? - le pregunto a este que solo sonrió lo que la saco de quicio, estaba jugando con ella y eso le molestaba demasiado.

- Deberías decirle al rubio que no deje marcas sobretodo porque soy celoso... a este paso considerare seriamente que en verdad no quieres contraer matrimonio conmigo es por eso que te revuelcas con él ¿verdad?, y yo pense que eras una mujer decente pero resulto todo lo contrario eres una p... - las puertas del elevador se abrieron al tiempo que ella lo abofeteaba, sintio las miradas de las personas pero le dio lo mismo tan solo salio de allí sintiendo las lágrimas correr por sus mejillas para caminar de prisa hacía la salida.

Él no conocía sus razones, sin embargo, ella sabía que en algún momento iba a tener que elegir entre ambos y por como iban las cosas... Ootori no era su primera opción en lo absoluto.


Maldijo por lo bajo para salir del elevador de prisa e ir detrás de la cobriza, camino de prisa cuando la vio cruzar la puerta de entrada al hospital, eso no había salido bien en lo absoluto pero es que no podía creer que se dejara tocar de esa manera por el rubio ese, ¡era su novia y pronto sería su esposa! porque era más que obvio que no iba a aceptar un no por respuesta, la vio caminar hacía donde se encontraban los taxis por lo que corrio y la sujeto por el brazo deteniendo su andar, ella tan solo forcejeo así que se vio en la necesidad de darle la vuelta por la muñeca para tenerla cara a cara.

- No pienso disculparme contigo porque los dos sabemos que es la verdad, estas saliendo conmigo así que lo mínimo que pido es que me respetes, no puedes estar con el rubio cuando soy tu novio - espeto importandole poco que ella se mordiera el labio para no llorar, por lo general era ese el momento en que pedía disculpas pero no en esa ocasión porque él tenía razón le gustara a Sakuno o no - Sueltame ahora mismo o no respondo - siseo ella y él solo apreto más el agarre mientras caminaban hacía el auto.

Sakuno tiro de su brazo no queriendo seguirlo, penso en subirla a su hombro y así lo hizo pero ella aprovecho justo ese momento para darle un codazo en el labio y una patada en el abdomen mientras daba media vuelta y comenzaba a correr lejos de allí - ¡Sakuno! - le grito pero ella lo ignoro, tomo aire para seguirla, estaba loca si creía que la iba a dejar ir así como así, emprendio la marcha dandose cuenta de que ella corría como si la vida se le fuera en ello - ¡Sakuno! - algo le decía que por primera vez en su vida él iba a tener que perseguir a la chica porque ella no se iba a detener en ningún momento, luego le agradecería a su amigo Oshitari por arrastrarlo al gimnasio porque esa sería una mañana demasiado movida.


Giro a la derecha con prisas, salteando personas, llevaba corriendo más de una hora pero le daba lo mismo, tenía demasiada energía después de todo así que ese no era el problema, cruzo una avenida importandole poco si estaba en pijama hasta que un auto se cruzo delante de ella y abrio los ojos sorprendida al ver a Chotarou que estaba conduciendo el mismo y tenía una cara de querer matarla pero le daba lo mismo, la había insultado así que quería una disculpa - N-No - contesto dando algunos pasos hacía atrás cuando sintio que chocaba con alguien.

Alzo la mirada de inmediato abriendo aún más los ojos cuando vio a Liu detrás de ella con una sonrisa que se transformo en una sonrisa despectiva al ver al peliplateado que apreto las manos en el volante - Estas justo delante de mi edifico - giro la cabeza y era verdad, ni siquiera se había dado cuenta de ello, solo había estado corriendo alejandose de todo que ni siquiera sabía donde estaba - Sube al auto ahora Sakuno - negó con la cabeza una vez más ante la petición de Ootori que solo gruño para bajarse e intentar tomarla de la mano pero no lo logro cuando el rubio la apego por completo a su pecho mientras acomodaba su mentón en el hueco de su cuello.

La sensanción era cálida - Debes aprender a tratar a una dama niño - señalo este como si nada y ella quizo sonreir pero prefirio no incrementar la ira del peliplateado porque apostaba que estaba más que hirviendo en esos momentos - Y tú deberías aprender a no dejar marcas en una chica que no es tu pareja ni nada sino mi futura esposa porque de lo contrario la haces ver como una maldita z... - y Liu no lo dejo terminar cuando se separo de ella en un movimiento ágil y lo golpeo con el puño en la mejilla haciendo que chocara contra el auto.

- Ni se te ocurra insultarla porque no sabes nada - espeto su amigo mientras lo tomaba de la camisa para mirarlo con furia y con odio, ella sujeto el abrigo del rubio separandolo del peliplateado y negó con la cabeza, este solo suspiro pero no dijo nada por lo que solo la tomo de la mano para jalarla lejos de Chotarou, lo mejor era no tener una cita con él en ese día porque las cosas no estaban bien, lo mejor era tener un tiempo para pensar en todo porque por lo visto ambos lo necesitaban y con mucha urgencia.


Subio al vehículo hechando chispas, estaba más que cansado en esos momentos porque no había dormido en lo absoluto por cuidar de Haera, quiza se había desquitado con Sakuno o quiza no, ni el mismo sabía y no quería saberlo, emprendio la marcha hacía las carreras, una carrera a esa hora del día le haría bien para despejar la mente, le importo poco si lo multaban tan solo acelero despejando su mente, es que simplemente no podía creer que ella lo hubiera golpeado con el codo además de patearlo en el abdomen.

Ninguna mujer si quiera se atrevía a tocarlo y ella lo hacía sin miedo, era digno de recalcar sino fuera porque estaba hecho una furia, se paso un alto como si nada para seguir manejando como un demonio, es que estaba tan celoso de las marcas que tenía en su cuello, se ib a desquitar de lo lindo con sus rivales en la pista de eso estaba completamente seguro y que agradecieran que iba a dar una buena carrera ahora que estaba furioso porque sería para recordar... antes de darse cuenta se encontraba en la pista llamando la atención de inmediato como siempre.

Bajo del vehículo entregandole las llaves a uno de sus amigos que tan solo sonrio indicandole que motos podía usar, camino hasta una que corría como el diablo y que a él le fascinaba - Empieza en un minuto - asintió mientras se subía a la motocicleta y emprendía la marcha hacía el punto de salida tratando de tomar un poco de aire, se concentro en la pista cerrando brevemente los ojos, escuchando los gritos de los que estaban viendo la carrera, se concentro el rugido de los motores y emprendio la marcha cuando la bandera cayo.

Se perdio en todo mientras trataba de alejar la imágen de Sakuno llorando al decirle aquella palabra o al intentar decirsela, alejo la imágen de que ella siendo llevada por alguien más, alguien que a su juicio era un aprovechado pero él también lo era, había dejado atrás a Haera cuando más lo necesitaba, no había cumplido su juramente de estar siempre a su lado, de luchar contra todo y todos por verla feliz, simplemente la había dejado, giro a la derecha aún con los ojos medio cerrados importandole poco si algo le pasaba aunque sabía que no sería así.

Ignoro el hecho de que la cobriza en esos momentos seguramente estaba siendo besada por alguien más, alguien que no quería conocer pero ya odiaba a pesar de solo haber intercambiado unas palabras, se perdio en el sonido del mar - ¡Chotarou! - y lo último que sintio fue un golpe o mejor dicho golpes en algunas partes de su cuerpo, el sonido de algo y gritos... después todo fue obscuridad.


Entro abriendo puertas mientras algunas lágrimas se deslizaban por sus mejillas, realmente lo iba a matar cuando lo viera, primero por ser un inmaduro al insultarla y segunda por casi medio matarse, eso iba a hacer, agradecía que cuando la llamaron estaba en casa de Liu porque de lo contrario ahora si que el peliplateado iba a estar lejos de su vida, choco contra alguien pero no le dio importancia, ella solo siguio caminando hacía la habitación... abrio la puerta con el corazón en la mano mirando a la persona que en esos momentos estaba cavando su tumba.

Estaba de pie con una bata de hospital, las lágrimas salieron con más fuerza - ¡T-Tú... e-estúpido! - le grito mientras caminaba donde él y lo golpeaba en el pecho con el puño cerrado mientras lloraba con más fuerza, Ootori trato de sostenerla de las manos pero ella fue más rápido y lo golpeo en el pecho - Sakuno... Sakuno calmate - alzo la mirada con los ojos llorosos y lo abofeteo mientras lo jalaba para abrazarlo y llorar aún más fuerte si eso era posible, el nudo en la garganta que sentía en esos momentos casi la ahoga por eso se aferro al pecho del peliplateado como si la vida se le fuera en ello.

- ¿S-Sakuno? - la llamo este y noto de inmediato el tono preocupado en su voz pero ella solo quería que se callara y permanecer un poco más de esa manera porque lo que estaba sintiendo en ese momento que era desesperación, pánico, terror, tristeza y demás era su culpa así que tenía que abrazarla de esa manera por mucho más tiempo - Hey Sakuno, tranquila, los doctores siempre alteran los hechos, estoy bien, no paso nada, tan solo fue un simple accidente - bien, eso merecía más que una bofetada por lo que se levanto de donde se encontraba y lo golpeo en la cabeza con el puño.

- ¡¿Un simple accidente?! ¡S-Serás estúpido... estaba tomando una ducha y de pronto me llaman diciendo que estabas en el hospital después de un accidente en moto! ¡¿C-Cómo crees que me sentí?! - le espeto sintiendo de nuevo el nudo en la garganta pero este solo la abrazo con fuerza para que dejara de llorar y ella lo golpeo en la espalda - Lo siento, lo siento, solo tengo dos costillas rotas y un corte en la frente... no morí - aseguro y ella lo aparto con fuerza mientras lo miraba tratando de dejar de llorar, es que era inevitable porque había pensado lo peor.

- D-Deja de hacer que me preocupe por ti, deja de hacer locuras C-Chotarou... por favor - le pidio y él solo desvio la mirada, era obvio que no iba a dejar la moto y eso era lo que la molestaba demasiado, era eso o que la hacía sentirse culpable porque ella sabía que había ido a las carreras después de que ella hubiera sido arrastrada por Liu hacía su oficina y después a casa - No es tu culpa, antes de estrellarme tuve cuatro carreras así que no es tu culpa... estaba pensando en otras cosas y termine estrellandome, eso es todo - lo miro directamente y observo que decía la verdad, algo se lo decía pero aún seguía ahí esa sensación incómoda.

- ¿Algún día me dirás todo? - pregunto acercandose para abrazarlo con fuerza y él correspondio mientras se aferraba a su cintura como si la vida se le fuera en ello - Tal vez y tú... ¿algún día me dirás porque te fuiste a Los Ángeles? - ataco este con otra pregunta y ella solo suspiro mientras asentía con la cabeza - Algún día - aseguro para separarse y besar su mejilla, no entendía como es que él era medio idiota o algo así, tenía que dejar las carreras de motos cuanto antes o sino ella terminaría por dejarlo algún día.


Se coloco la chaqueta con cuidado para salir del sanitario, sonrió ante la tierna escena frente a sus ojos, Sakuno estaba sentada en la cama del hospital mientras ladeaba la cabeza, sus ojos estaban cerrados y sus pies se balanceaban de un lado hacía otro, parecía una niña pequeña esperando algo con ansias, se acerco a paso calmado a donde se encontraba para tomarla de la cintura sobresaltandola puesto que abrio con asombro los ojos - Te ves linda - aseguro tomandola del mentón para juntar sus labios en un suave beso.

Una parte de él se alegro al tenerla así pero le seguía molestando que compartiera besos con ese rubio y un poco más allá de las caricias, ella era suya, le pertenecía y ella tenía que entenderlo, se separo para depositar un casto beso y tomarla de la mano haciendo que se levantara de la cama por completo - ¿A dónde vamos? - pregunto ella y él solo le sonrió, era una sorpresa pero realmente deseaba conducir hasta allá, eran las cuatro de la tarde, Sakuno había recibido una llamada del indecente que en este caso era ese tal Liu para después decirle que se quedaría con él hasta la noche.

Salieron de la habitación con paso calmado cuando el celular de ella sonó - ¿Bueno? - Sakuno solto su mano mientras sonreía, no le gustaba en lo absoluto aquello por lo que la apresuro al elevador, de esa manera podría escuchar la conversación - ¡Seiichi! Ahora no puedo ir, tengo una cita con Chotarou... ¿eh?, si, si, luego, luego te cuento, nos vemos - dicho esto colgo y él disimulo la sonrisa que se formo en sus labios, le gustaba lo que había dicho, volvio a tomar su mano mientras salían del elevador para caminar con dirección a la salida del hospital cuando la vio...


Sonreía como una niña pequeña porque estaba en una cita con Chotarou, es decir, había tenido alguna otra pero esta sería especial porque estaría con él en un sitio que pocas personas conocían, al menos eso había dicho él y eso la emocionaba de sobremanera, cruzaron la puerta del hospital y entonces Ootori se detuvo por completo al ver a una mujer de unos veintitantos años, al menos eso calculaba ella, la misma era de cabello negro y ojos lilas, parecía algo así como una modelo de revista pero no del todo con esa imágen.

- C-Chotarou - lo llamo con suavidad y él tan solo mantuvo su mirada en la mujer que le sonreía como si conocieran de años, algo le decía que de hecho era así y por alguna razón eso no le gustaba en lo absoluto - Cuanto tiempo pequeño - sintio que este se tensaba porque sus manos aún estaban juntas - I-Inna - saludo este con una media sonrisa, parecía un poco incómodo y eso no le gustaba - Tengo una cita con mi médico, saldre en media hora, ¿quieres esperarme o prefieres irte con la pequeña niña? - no le gusto en lo absoluto esa mirada de altivez que la señora le mando.

Jalo un poco al peliplateado pero este se mantuvo en su sitio, ¡estaba considerando esa oferta! - Chotarou - lo llamo casi gritando y este bajo la mirada para verla pero después solto su mano - Deja que hable cinco minutos con ella, iré rápido - negó con la cabeza ante su petición, estaba completamente loco si creía que lo iba a dejar así como así con aquella mujer que le daba nervios de solo verla - Obedece cariño, mi pequeño y yo tenemos que recordar algunas cosas del pasado aunque personalmente preferiría que esos recuerdos fueran en otra parte... en una cama por ejemplo - se tenso ante ese comentario mientras Chotarou le mandaba una clara mirada de advertencia a la mujer que solo gruño molesta por aquello.

- Ve al auto, ire en cinco minutos - este solto su mano mientras la empujaba un poco para que siguiera la orden pero es que sus piernas no respondían - ¿T-Tú tuviste algo que ver con esta mujer? - pregunto con un hilo de voz, él pensaba contestar pero la pelinegra asintió ante esa pregunta - Era un niño de catorce años o trece, no recuerdo bien pero sin duda alguna era mejor que mi marido en la cama - sintio una humedad en las mejillas, sintio el nudo en la garganta pero solo atino a retroceder para comenzar a correr.

Debía ser una broma que cada que pensaba que todo estaba bien todo terminaba de mal en peor, sin embargo, lo realmente descabellado era que se acostaba con una mujer que en ese entonces podía ser su madre, Dios no quería ni imaginar por cuanto tiempo había estado así solo quería salir corriendo de allí cuanto antes porque era capaz de matar a alguien en esos momentos.


- Te vas a arrepentir de esto Inna - siseo para comenzar a correr detrás de la cobriza, si ella se marchaba, si ella se iba todo iba a terminar mal entre los dos, tenía que explicarle, salio del hospital buscando en todas direcciones hasta que la vio corriendo hacía el parque que estaba cerca del hospital, paso la calle sin fijarse ni nada, lo único que le importaba en esos momentos era Sakuno, tenía que decirle que era tan solo un niño que estaba desonrientado por todo lo sucedido en su vida, esa era la razón pero sabía que a ella no le iba importar en lo absoluto.

La vio correr a través de los juegos y apresuro el paso hasta que la tomo de la cintura para que dejara de moverse como un animalito herido - ¡N-No... d-detente por favor, no más! - realmente se sentía la peor persona del mundo por hacerla llorar, sin embargo, no podía hacer nada para remediarlo y esa era la triste verdad, él de verdad no quería hacerla llorar pero al parecer era lo único que podía hacer por ella, era lo único que provocaba y él realmente no deseaba hacerlo, era sin querer pero tenía un pasado obscuro, uno que si pudiera borrar con gusto lo haría.

- ¡Detente Sakuno, tienes que escucharme! - ella golpeo sus manos con fuerza mientras el llanto aumentaba - ¡No, no quiero, sueltame por favor! - la llevo hasta un árbol donde la coloco sobre el mismo para quitar sus manos de la cintura, como lo predijo ella iba a huir por lo que de inmediato paso ambas palmas de las manos por su cabeza para que no huyera y ella solo lo miro con dolor - Era un niño, no sabía lo que hacía, solamente la conocí en un bar aunque si, ya se que no tenía edad para entrar en uno pero poco me importo, no me gusto, no la ame... simplemente era algo así como un quita estrés de toda la vida que llevaba la cual no era buena si es lo que quieres saber, tenía muchos problemas, no puedo justificarlo y solo puedo decirte que lo siento - le señalo y ella solo bajo la mirada mordiendose el labio.

Odiaba verla de esa manera por su culpa pero no podía hacer nada más que disculparse por errores del pasado que le afectaban en su presente - ¿C-Cuánto tiempo? - pregunto con un hilo de voz y él solo se llevo una de las manos al cabello para despeinarse el mismo, es que sinceramente ese era un tema que no deseaba tocar, incluso ni siquiera Haera lo sabía - Un año entero, mi padre lo descubrio y se encargo del asunto, en parte le agradezco aquello o mejor dicho se lo agradezco porque era una relación que nunca se debio haber dado - aseguro mientras se separaba un poco de ella.

Sakuno desvio la mirada mientras pasaba algunos dedos por sus mejillas limpiando las lágrimas, algo se apreto en su pecho ante aquella imágen que identifico como remordimiento, sin embargo, era su pasado y contra eso no podía hacer nada - Q-Quiero irme a casa... nos veremos mañana - se alejo para dejarla pasar con prisas, la noto temblando y él solo la vio alejarse, lo mejor era dejarla sola, no podía hacer nada contra ella incluso por mucho que lo deseara.


Miro el reloj en la pared, diez minutos para las doce del siguiente día, dio un hondo suspiro cuando sintio los brazos de Liu pasarse sobre su cuello mientras ella se encontraba sentada en la cama - Se te esta haciendo costumbre dormir hasta tarde - susurro este sobre su oído y ella solo rió un poco mientras negaba con la cabeza, claro que se le estaba haciendo costumbre con tantas cosas que tenía en la cabeza, ahora que sabía una parte del pasado de Ootori se sentía demasiado cansada, ella también tenía un pasado que en algún momento iba a saberse pero no quería pensar en eso por el momento.

- Liu - lo llamo con suavidad y este solo se apreto con más fuerza hacía su espalda lo que significaba que le estaba prestando atención, dio un leve suspiro tratando de calmarse para sonrojarse con fuerza - Dilo Sakuno... no tengas miedo - que le hablara en ese tono tampoco ayudaba mucho y tenerle de esa manera sobre su cuerpo solo lograba colocarla mucho más que nerviosa aunque no quisiera admitirlo - H-Hazme el amor Liu - ella no lo hacía por despecho sino que simplemente era una promesa que había hecho y quería cumplir en ese momento.

Era momento de cumplirarla porque entonces sabría una cosa, una cosa que necesitaba una respuesta cuanto antes, el rubio se separo de ella para quedar frente a frente y verla con una leve sonrisa - Te amo - susurro este sobre sus labios antes de besarla con suavidad, se olvido de todo por un momento, dejo atrás la decepción que sintio cuando descubrio que Ootori se había acostado durante un año con aquella mujer que podía ser su madre, se olvido de que en algún momento tendría que tomar una decisión.

El sonido del reloj marcando el inicio de un nuevo día le saco una suave sonrisa, no se iba a arrepentir en lo absoluto de aquello, no lo iba a hacer.


Haera gimio debajo de su cuerpo mientras entraba en ella, justo a la par de que las manecillas del reloj marcaban el inicio de un nuevo día, sabía que estaba mal, lo sabía y lo sentía pero en verdad necesitaba de ella en esos momentos para olvidarse de todo, sería la última vez que le haría el amor o al menos eso quería creer porque como iban las cosas con Sakuno todo siempre era inesperado, embistio el cuerpo de la pelirroja con calma y a la vez con prisas, trataba de no hacer demasiado ruido porque de lo contrario serían descubiertos.

El pestillo estaba pasado por la puerta de la habitación pero eso no los protegía del todo, Haera mordio su cuello mientras se movía con más fuerza, no se iba a arrepentir de haber ido con ella en esos momentos, no era despecho ni nada sino que simplemente era una manera de olvidarse de todo por el momento y el calor que la pelirroja desprendía ayudaba mucho, técnicamente era un nuevo día pero justo ese día empezaba la verdadera lucha por Sakuno.


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Espero les haya gustado.

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