Este capítulo es minúsculo, pero es necesario que aparezca. Ojala les guste! Aparece Squally-wally! XD
-Así que eso es lo que pasó…- el joven, pensativo, apoyó su mentón sobre sus manos, resguardadas en negros guantes de cuero. Sus codos estaban flexionados, ubicados sobre un escritorio repleto de papeles y cartas dirigidas a "Squall Lionheart, Comandante del Jardín de Balamb".
-Sí. Así que Zell necesitará todo nuestro apoyo. Quizás deberías hablar con Seifer, para que no sea tan duro con él…- dijo una joven que movía unos archivos del escritorio para sentarse en él.
-Hm, dudo que sirva de algo: Seifer hace lo que quiere. No cambiará solo porque yo se lo pida- su mirada seguía concentrada en el vacío.
-No se lo pidas, ordénaselo- contestó resueltamente la joven, cruzándose de piernas, una vez acomodada.
-No hay caso, Rin. Será igual. Zell debe aprender a hacerle frente a ambas cosas. Son sus peleas, no mías- Squall respondió con cierta frialdad.
-Supongo que tienes razón, querido. Por cierto, esta noche dormiré con Selphie y Quistis- Rinoa dijo esto último entre conteniendo una risita.
-¿Disculpa?- el joven Comandante preguntó, irguiéndose confuso en su asiento.
Su novia rió brevemente ante el rostro sorprendido de su prometido – ¡Haremos una pijamada en lo de Selph¡No me extrañes mucho!- saltó del escritorio, besó a su novio en los labios y se retiró de su oficina, saludándolo animadamente con su mano, mientras bajaba por el elevador.
Squall, una vez solo, dijo para sí –Zell… más te vale que te armes de valor- pensando en que su habitación limita con la de Selphie.
Un escalofrío recorrió su espalda. Sacudió su cabeza para espabilarse y siguió leyendo los detalles de una misión que Quistis le había llevado esa mañana. Leyó el primer párrafo y sonrió levemente.
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Sí, ya sé es una patada en la cara, pero, repito, es un hilo más en mi historia! Ya van a entender de qué se trata todo… Exodya tiene todo planeado! ♥
