Capítulo 4: La Flor Hermosa

Era mediodía ya, y las chicas ibanhacer tareas; estarían muy liadas y seguramente que no quedarían hoy. Ino estaba en la floristería ayudando a su padre con las flores. Como ya sabemos, a la Yamanaka le encantaban las flores y si veía una flor hermosa ya se enamoraría de sa flor Su padre le dijo que vigilase la tienda poruqe iba a salir, Ino se despidió de supadre y siguió trabajando. Las mujeres y las ancianas les gustaban el comportamiento de la chica, era igualita a su padre pensaban ellas. Eran las doce y media todavía faltaban dos horas para almorzar, enotnces vio entrar a un hombre alto que llevaba un abrigo incluido llevaba un sombrero; se dio cuenta de que aquel hombre miraba las flores se acercó a él para ver lo que quería.

- Buenos días señor ¿puedo ayudarle en algo? - dijo educadamente como su padre.

- Sí, estoy buscando unas flores perfectas para una persona -

- Ah debe de ser alguien importante - aquel hombre afirmó e Ino buscó las flores - ¿Qué les parece estas? Son rosas demuestran algo de cariño a esa persona y también está demostrando su amor -

- Mhmm ¿y se puede combinarlas con otras flores? -

- Claro, solo hay una... espere aquí - Ino fue adentro para buscar esas flores y las encontró, se lo enseñó al hombre - Son jazmínes son mis flores preferidas y si las combinamos con las rosas... no sé que decir, pero debe de ser algo romántico -

- Bien me las llevo - Ino junto las rosas y los jazmínes haciendo un ramo de flores - ¿Cuánto le debo? -

- Oh no, por favor señor no debe de darme nada. Si es a alguien importante no debe de pagarme -

- Entonces creo que tengo que regalárselos - Ino se los iba a dar, pero al oír eso se confundió un poco - Esa persona importante eres tú... Ino - auqle hombre se quitó el sombrero y el abrigo, Ino se sorprendió.

- Ka... Ka... Ka... - el hombre puso su dedo índice en los labios de Ino porque sabía lo que iba a decir.

- Sí, soy yo -

- Pe-pero ¿por qué? - es lo único que puede decir en ese momento.

- Porque eres la única que me ha abierto los ojos y que a hecho que mi corazón se fije en tí - esas palabras hicieron que se sonrojara e Ino desvió sus ojos para mirar otra cosa - Parece que no te gustó lo que te dije -

- No, para nada... solo que me sorprende que me regalaras este ramo de flores. Pensé que no te gustaba hacer esto -

- Ahora sí, porque podré regalarle flores a una Yamanaka - dijo Kakuzu mirando que Ino ponía las flores en un jarrón lleno de agua - Te has dejado crecer el pelo -

- Bueno sí, me lo dejé crecer para impresionar a un chico, pero nada - lo dijo con un tono de desilusionada.

- A un chico... "Tengo que saber quien es" - pensó Kakuzu, pero esa idea se esfumó - ¿A qué hora terminas? -

- A la una y dentro de un hora y media tengo que volver a mi casa para almorzar - regaba las plantas que se estaban secando y Kakuzu miraba el reloj, solo falta diez minutos para que sean la una - Bueno cuando termine me preparo y seguramente que... ¿eh? - el nombre le cogió la mano y la miró a los ojos.

- ¿Quiéres dar una vuelta conmigo? -

- ... cla-claro -

- Bien te ayudaré con las cosas -

- Va-vale - Ino se estaba poniendo nerviosa por el contacto de la mano de Kakuzu.

Ino cerró bien la puerta con llave, y se fue con Kakuzu a dar una vuelta; la verdad es que era cómodo. Tenía dudas sobre este hombre, era un misterio y a ella le encantaba resolver misterios. La verdad se preguntaba cuántos años tendría y cuánto medía; le atraía esos ojos verde agua. Pensó en los otro dos chicos, el pelirrubio y el chico plante aunque éste no se acercó a ella. El vampiro-lobo no dejaba de mirar a Ino, este silencio era incómodo para él y oyó a Ino hablar.

- Kakuzu me he estado preguntando hace tiempo... ¿cuántos años tienes? -

- Hpmh noventa y uno -

- Ah vae... ¡¿Qué? - sus ojos se hicieron como platos al oír eso, el hombre que le atraía demasiado era un simple viejo pero ¿cómo puede cuidarse tanto? Era un misterio - ¿Cuánto mides? -

- Uno con ochenta y dos centímetros, preguntas demasiado - lo dijo un poco incómodo.

- Gomen, pero tengo tantas dudas sobre tí, no te conozco muy bien y la verdad ya no me acuerdo lo que me dijistes en ese día -

- En lo cierto no soy humano - Ino se paró al escuchar eso ¿qué quería decir con eso? Kakuzu se dio cuenta de eso y la miró - Soy un vampiro-lobo -

- ¿Vampiro-lobo? ¿Quiéres decir que eres mitad vampiro y mitad lobo? -

- Sí, una de las razas más fuertes del planeta. Y los únicos en extinguirse - Ino cada vez se sorprende más, Kakuzu era un misterio realmente.

- ¿Tus padres qué eran? -

- Mi padre era un hombre lobo y mi madre una vampira - Ino le cogió la mano con cuidado, le gustaba cogerle la mano porque así estaría más tranquila - Aléjate de Deidara -

- ¿Y eso por qué? -

- Es un hombre lobo Ino, no me gusta que te tocase -

- Vaya, parece que alguien se preocupa por mí - miró el reloj que tenía en la muñeca y miró la hora - Vaya... gomen, Kakuzu tengo que irme -

- No te preocupes... ten cuidado -

- Lo sé, adiós - se acercó a él y le dio un beso en la mejilla impresionando al vampiro-lobo, esto sería una de las sensaciones más extrañas que ha tenido, pero realmente quería probar los labios de la Yamanaka - Bueno hasta ma... - no pudo terminar porque el hombre la besó aún teniendo la máscara. Ino notó que sus labios se separaron y la chica se allí sonrojada por lo que pasó.

Llegó a su casa y vio que no había nadie en la casa, fue a la cocina si estaba su madre, pero no. Vio una nota de su madre en la nevera diciendo de que había salido y que la comida está en el horno. Ino calentó la comida y tuvo que esperar un minutos para que se calentase. Ya era las tres y la chica terminó de almorzar, ahora pensaba en lo ocurrido ¿era un sueño o era real? No lo sabía con claridad, pero eso era maravilloso y quería ver como era su rostro bajo esa máscara y esa gorra extraña que le impedía verle mejor. Miró la hora del reloj y decidió salir un rato.

Se metió en un callejón demasiado oscuro e imposible que la luz del Sol entre en ese sitio. No estaba sola, se encontraba el vampiro planta que la estaba vigilando de cerca, no sabe el porqué la sigue, pero debe de ser algo importante. Ino sintió que alguien la estaba vigilando y siguió caminando, ahora esa persona daba pasos silenciosos que estaban comenzando a asustar a Ino. La chica celeró el paso, pero los pasos de esa persona también aceleraban; son más remedio Ino se dio la vuelta para ver quien era y... no había nadie, serán cosas de ella. Al darse la vuelta se encontró con una planta enorme que se abría poco a poco dejando ver al hombre planta vampiro. Ino se asustó al verlo de cerca, entonces le reconoció era el chico que apareció y estaba peleando contra Deidara y Kakuzu ayer por la noche.

- Tú... -

- El mismo jajajaja nos sorprendes que estés aquí - dijeron las dos personalidades de Zetsu intimidando a Ino - Oh no temas nunca haríamos daño a una flor -

- ¿Una flor? ¿Yo? -

- Sí, tú... no estás atrayendo y demasiado - Ino miró por todos lados a ver si había escapatoria, pero nada. Sintió que el vampiro la abrazó y la atrajo hacia él - No tienes escapatoria estamos nosotros y tú solos -

- ¿Qué queréis de mí - lo dijo con temos a Zetsu no quería morir tan joven -

- Nada, solo algo que nos pertenece y eso está en tu rostro -

- ¿Q-qué queréis decir con eso? - preguntó con temor la pelirrubia, entonces vio que Zetsu se acercaba más a su rostro y la besó con furor.

El vampiro no paraba de besarla y estaba sediento, quería probar esos labios que le volvían loco y al final lo consiguió saboreando su boca con su lengua. Ino estaba impidiendo la entrada de su lengua, pero era imposible para al vampiro hambriento; ella no sabe que es un vampiro, pero puede sentir el miedo. Zetsu paró de besarla sacando su lengua en la boca de la chica y haciendo que la saliva saliera cayendo sobre el mentón de Ino.

- Esperemos volver a verte porque solamente aparecemos cuando no haya Sol - Zetsu desapareció entre las sombras dejando a Ino sonrojada y sin aliento.

La Yamanaka estaba confusa muchas dudas le venían en la cabeza y en algunos no sabía que responder. ¿Qué es ese chico? ¿Por qué peleó contra Kakuzu y Deidara? En tanto pensar en esas preguntas que tenía no se había dado cuenta de que estaba en frente del parque, donde jugaba con sus amigos hace diez años. Esos recuerdos le llegaban a la cabeza y lo feliz que estaba en aquel momento; al pensar tanto no sintió que alguien le llamaba, la voz se acercaba hasta que se acercó lo suficiente para que Ino lo oyera.

- ¡Ino! -

- ... ¡¿Sai? - dijo Ino sobre saltándose por la voz del chico - ¿Qué haces tú por aquí? -

- Pues pensé que estarías aquí en el parque, y mira te encontré -

- Ya... - Ino se desilusión, pero un momento ¿la estaba buscando? Ino no sabía si lo que había escuchado era un sueño, pero tenía que averigüarlo - ¿Me estabas buscando? -

- Pues sí, quería decirte si querías dar una vuelta conmigo - Ino estaba roja y movía los deods con nervionismo, nunca pensó que el chico el que le gustaba le dijera eso.

- Bu-bueno... está bien - contestó nerviosa.

- Genial entonces vamos - Sai le cogió la mano de Ino, y la chica se quedó paralizada.

Estaban caminando por la ciudad y Sai aún tenía la mano de Ino sujetándola, haciendo que la chica soñara con eso. Ino miró su mano sintiendo el tacto de la mano de Sai y estaba helada, pero eso no le importaba en absoluto. Sai se sentía raro cuando estaba con Ino y no sabe que es ese sentimiento, Sai nunca tuvo sentimientos ante nadie, pero ahora con Ino era diferente. Un sentimiento despertaba en el chico y tenía que averiguar que es realmente ese sentimiento. Con Ino se sentía tranquilo aunque también tenía nervios y no se explica el por qué.

- Esto... Ino - ahora sí se sentía raro e Ino no lo estaba notando - ¿Te apetece tomar un... helado? lo dijo porque pasaban en una tienda de helados.

- Hai -

- ¿De qué lo quieres? -

- De limón, por favor -

- Vale esperame aquí -

- Vale - ahora las manos se separaron e Ino volvió a la normalidad despertando del trance que tenía hace unos minutos.

Estaba muy feliz aunque también desilusionada, porque no quería que ese momento se parase; se snetía muy cómoda al tener a Sai a su lado aunque los nervios estaban ahí en el mal momento. Su mirada se posaba en Sai, pero entonces pasó un chico pelirrubio que llevaba gafas de Sol... ¿será Deidara? No estaba segura del todo, pero siguió al chico sin que éste se diera cuenta. Sai había salido de la tienda con los helados, pero vio que no estaba Ino; ese sentimiento se estaba desvaneciendo y vio que los helados se derretían. Se sentía mal en ese momento, tiró los helados a la papelera y se fue de allí muy mal. La pelirrubia estaba siguiendo al chico y parece ser que no sehabía dado cuenta aún; vio que se sentaba en un banco mirando a la gente que pasaba delante y de que no se percataba por eso. Ino no sabía si acercarse a él o no, pero ese chico era un misterio al igual que Kakuzu. El vampiro-lobo le dijo de que se alejara de él, pero ella siempre tiene curiosidad de algo.

- ¿Vas a estar ahí todo el tiempo? - preguntó Deidara a Ino telepáticamente, la chica se asustó al oír su voz en su cabeza - Ven, siéntate conmigo - Ino se acercó a él y se sentó a su lado - ¿Me tienes miedo? - ahora movía sus labios.

- No... -

- Entonces ¿por qué me persigues a escondidas? - Deidara se quitó las gafas para verla mejor.

- Porque bueno, pensé de que serías otra persona - dijo Ino mirándole a los ojos, este chico se parece a ella menos en la forma del peinado - Deidara... - ahora apartó la vista del chico mirando al suelo - ¿De verdad eres un hombre lobo? -

- Sí mi margarita, soy un hombre lobo. Una de las pocas razas que existen -

- Pero, yo no entiendo el porqué os odiais tanto los hombres lobos y los vamprios-lobos. Si sois como... medio hermanos - Deidara la miró un momento.

- En verdad tienes razón, pero nosotros los hombres lobos los odiamos, porque son medio vampiros -

- Entiendo... -

- Además nosotros tenemos prohibido en tener relaciones con vampiros. Eso sería una condena de muerte -

- ¿Y también en tener relaciones con humanos es una condena de muerte? - Ino devolvió la mirada haciéndole esa pregunta a Deidara, entonces sintió su mano en su rostro y que se acercaba demasiado.

- No... no nos prohíben eso - deidara se acercó para dalre un beso, pero notó que Ino le rechazaba - ¿Por qué me rechazas? - Ino estaba confusa; por un lado estaba enamorada de Sai, pero está teniendo otros sentimientos en el hombre lobo y en el vampiro-lobo, además se estaba olvidando de aquel beso que le dio Zetsu - ¿Ino? - Deidara ya se estaba preocupando.

- Gomen Deidara, pero tengo que irme - la chica se levantó del bacno y se didpuso a irse, pero Deidara le detuvo poniéndose delante de ella y dándole un beso de despedida.

- Adiós, mi joven margarita - desapareció sin ser visto por nadie.

Ahora Ino estaba más que confusa, unas lágrimas se asomaban en sus ojos hermosos. Fue caminando para llegar a casa sana y salva, recordando lo sucedido de hoy. Ssus sentimientos la confundían demasiado y no sabía que haces con esos sentimientos; se encontraba ya en la casa y cerró la puerta con cuidado. Se dirigió a su habitación para apuntar lo sucedido de hoy en su diario; se tocó los labios para notar cada beso que le dieron esos tres hombres. Se acostó en la cama a descanr un rato y dejar de pensar más. Se preguntaba en como se lo estarán pasando Sakura y Hinata, son sus amigas y las amigas se quieren y se preocupan mucho.

El sueño la invadía sus ojos se cerraron y se quedó dormida profundamente. Soñaba que estaba con Sai en su propia habitación confesando sus sentimientos hacia ella mientras hacían el amor. Pero ese sueño se cambió y soñó que estaba en una habitación poco iluimnada y de que ella estaba en la cama. Entonces en ese sueño apareció él, el que le salvó la vida dos veces y de que la estaba besando delicadamente. Esos sueños siempre aparecían cuando dormía y eso la hacía feliz, y también quería saber como se sentía cuando haces el amor con la persona que más quieres en el mundo.


Bueno cuarto capítulo terminado y menos mal porque ya me liaba bastante con esto de parejas y todo lo demás. Mi imaginación ya se está acabando, pero siempre revive cuando me aparece una idea.

Gracias por tu review Madara Fox y me alegro que te guste la idea, y también del fic xD.

¡Qué siga la aventura!