Gracias a todas las personas que se toman el tiempo de leer y también para quienes dejan sus reviews, no siempre contesto, perdón! Pero siempre los leo.

Si se me fue alguna tontería o algo no se entiende, por favor háganmelo saber.

Ahora si, a leer!

The Road To Recovery

3. ¡No le hagas cumplidos! Expresarle todas sus buenas cualidades sólo le ayuda a inflar su ego más-grande-que-la-vida. Si por casualidad hace algo totalmente impresionante en tu presencia, ignóralo. Si ESO resulta ser imposible, elógialo en tu mente o ve a casa y expresa tu adoración en un pedazo de papel. Después… rompe el papel en pedazos y quémalo.

***

Después de la noche en el Hospital, Sakura no consiguió dejar su apartamento por dos semanas. Había perdido a tres pacientes en total ese día. Tres shinobi habían muerto, cuando ella debió haber sido capaz de salvarlos. La gente constantemente le decía que era la mejor médico en la villa, a parte de la misma Tsunade, y que estaba cerca de sobrepasar a su maestra también. Sin embargo, al final fue incapaz de salvar sus vidas cuando ellos más la necesitaron.

Aunque los demás sobrevivieron, no fue sin obstáculos. Uno ahora estaba ciego, sus ojos habían sido dañados más allá de arreglarse. Los otros perdieron miembros por el ataque y uno también había sido paralizado de la cintura hacia abajo. Sus alguna vez hermosos rostros, sus fuertes rasgos, así como su orgullo de ser shinobi de Konoha ahora estaba borrados, escondidos bajo sus heridas.

Apenas eran reconocibles, con sus rostros horrendamente cicatrizados.

La culpa que sentía la carcomía por dentro. Y los pedazos de su alma que no fueron afectados con la culpa eran consumidos con profundo dolor. Lloró por catorce días seguidos. Su garganta estaba áspera por el llanto y sus ojos picaban dolorosamente.

Cada día, durante dos semanas, había despertado de sus dos horas de sueño llenas de pesadillas, y después simplemente se enrollaba en un ovillo y lloraba de nuevo. Sólo salió de la cama cuando absolutamente lo necesitaba. Sus comidas habituales habían sido hechs a un lado. Apenas si comía algo en absoluto.

Cada día, Naruto llegaba a su casa y golpeaba la puerta por veinte minutos, suplicándole salir, o dejarlo entrar. Ella bloqueó su voz. No podía soportar que él intentara animarla en ese momento, cuando todo lo que quería sentir era tristeza. En medio de todos sus gritos y ruido, Sakura pensó tristemente que, Sasuke, ni siquiera había preguntado por ella. No había ido a verla. Naruto nunca mencionó que él estuviese preocupado por su bien. Todos esos pensamientos sólo le hacían llorar más fuerte.

'No podría importarle menos...' pensó para sí. Aunque estaba intentando olvidar sus sentimientos por él, eso no significaba que no estuvieran allí. No significaba que no estuviera esperando en secreto que él le diera una razón para seguir amándolo.

Pero él no lo hacía. Él no pensaba en ella como algo más que un estorbo.

Lo que ella no sabía es que, cada vez que pensaba que Naruto golpeaba su puerta principal sólo, pidiéndole salir, Sasuke estaba parado justo a su lado en silencio.

De hecho, cada noche por las pasadas dos semanas, el Uchiha había dejado su casa a medianoche y se había colocado fuera de la puerta de Sakura. Se aseguraba de ser lo más silencioso posible. Podía oír sus sollozos desgarradores a través de los muros, y lamentaba no ser nada más que un Uchiha. Ya que si lo fuera, podría estar adentro con ella, consolándola.

Pero no lo era. Así que se conformaba con sentarse fuera de su puerta durante algunas horas. Se levantaba temprano cada día y caminaba de regreso a la residencia. Y de ninguna manera quería que alguien lo viera allí, afuera de la casa de su compañera de cabello rosa.

No sabía por qué lo hacía. Honestamente no podía pensar en nada más fuera de lugar para él que hacer eso. Sabía que Sakura sentía algo por él. Ella lo había conocido por la mayor parte de su vida y era una buena compañera. Pero hasta allí llegaba, había asumido él. Sin embargo, cuando se encontró a sí mismo girando en la cama, pensando en la chica, el Uchiha sólo sintió algo dentro, profundamente dentro de él de que necesitaba que alguien estuviera cerca de ella en ese momento. Y quizás que él necesitaba estar cerca de ella también.

Sasuke no podía admitirlo para él, pero su ausencia estaba pesándole más de lo que había esperado. Estaba distraído y no se enfocaba. No iba a ser capaz de dormir al menos que supiera que ella estaba a salvo. En su inmensurable dolor, probablemente no notaría a un intruso. Estaba en estado débil ahora y su reacción natural por protegerla era aplastante.

Sin embargo, su excusa del deseo de protegerla era sólo su forma de cubrir lo que realmente lo molestaba, pero eso no lo engañaba ni a él. Sasuke sabía que la principal razón de que se apoyara contra su pared, en un pasillo oscuro, era su culpa. Ella lo había necesitado esa noche. Sabía que ella estaba herida por dentro y aún así él le había dado la espalda. ¿Qué clase de compañero le daba la espalda a sus compañeros de equipo cuando ellos pedían por tu ayuda? Las palabras de Kakashi habían estado rondando su cabeza por días. Aunque él les había dicho eso cuando sólo eran Genin, Sasuke aún era atormentado por aquellas palabras.

"Aquellos que rompen las reglas y códigos del mundo Ninja, son basura. ¿Pero sabes qué? Aquellos que no protegen a sus camaradas son menos que basura."

¿Eso era él? ¿Basura? Había abandonado a todos sus compañeros una vez, cuando se había ido con Orochimaru. Dejó la villa y la gente que le importaba detrás de él. Y ahora lo había hecho de nuevo.

Así que ahí estaba… sentado en el piso afuera de la puerta de Sakura; escuchando su llanto y deseando poder ayudarla, aunque, en primer lugar, realmente no entendiera siquiera por qué estaba allí.

***

'Sakura. Tenemos que dejar de hacer esto. Llorar no va a traerlos de vuelta.' La voz de su inner la despertó de su sueño nada pacifico.

Sakura cerró sus ojos con fuera. Realmente no quería enfrentar al mundo. Había fallado a los nins que se suponía que protegía. No era digna del titulo que le dieron como medico de confianza en la que cualquiera pudiera poner su fe. Ya ni siquiera tenía fe en ella misma.

'Sakura. Estás revolcándote en autocompasión. Levántate y continúa. Continuar no significa que tengamos que olvidarnos de ellos. Eran ninjas valientes, y eran leales a Konoha. ¿Crees que ellos querrían que detuvieras tus deberes con esta villa por esto? ¿La villa por la que murieron? Les debes el ayudar a su hogar. Ellos ya no pueden, pero nosotros podemos.'

Sakura se levantó lentamente de su posición recostada y empujó sus pies del lado de la cama. Parpadeando algunas veces, continuó pensando sobre lo que tenía que hacer.

'Te recriminas por fallarles, pero quedándote aquí llorando en lugar de estar allá afuera ayudando a otra gente en esta villa, realmente estás defraudándolos. ¡Ellos perdieron sus vidas por una misión por proteger a la gente de Konoha y tú estás aquí negándote a ayudar a toda esa gente por la que ellos murieron! No seas una fracasada de verdad, y continúa por ellos. Saca tu trasero de aquí y has tu trabajo, Haruno.'

Con una determinación recién descubierta, Sakura se obligó a ponerse sobre sus pies y caminar a su baño, tomando algunas ropas cuando lo hacía. Lentamente subió la mirada y se avergonzó por la vista en el espejo. Sus ojos estaban rojos e hinchados y tenían una capa dura en las esquinas y pestañas. Su pelo era un terror. Sucio y anudado, le tomaría una hora simplemente cepillarlo. Sus labios estaban agrietados también y tenía bolsas negras bajo sus ojos por las noches en vela y malnutrición. Su garganta ardía y sabía que tan pronto como intentara hablar, su voz probablemente se negaría a trabajar para ella.

Pero estaba viva. Tenía la oportunidad de hacer algo por los demás. Por lo tanto, sin ningunos otros pensamientos sobre lucir como una bruja, entró a la ducha y comenzó a prepararse a sí misma para emerger a Konoha.

Después de que salió del baño se puso su conjunto de ropa y la bolsa de armas. Recordó la lista que había escrito para olvidar a Sasuke. La sacó lentamente y leyó el paso en el que estaría trabajando hoy.

Se preguntó brevemente si estaba mal estar pensando en eso, después de que algo tan trágico acababa de ocurrir, pero recordó todas las veces que su corazón había sido lastimado por este hombre… sabía que su felicidad estaba en riesgo. Ayudaría a la gente de Konoha, pero también tomaría medidas para ayudarse también. Permanecería en su misión de seguir adelante.

'No lo elogies. No lo elogies.'

***

"Sakura-chan..." Susurró Naruto suavemente cuando la sumió en un abrazo protector.

"Estuvimos tan preocupados por ti. Nos enteramos de lo que pasó en el…" Se detuvo. Lo último que quería hacer era volver a abrir sus heridas. Después de un saludo apacible y un abrazo preocupado de Kakashi, su grupo siguió a los campos de entrenamiento. Sai había regresado de su misión durante el tiempo que ella había permanecido encerrada.

"Hey fea, ¿cómo has estado?"

Sakura sonrió. El buen Sai. Se preguntó fugazmente si al menos habría oído sobre lo que había pasado, y si lo hizo, si se preocuparía por mostrar al menos un poco de respeto.

"Vamos bruja. El equipo se va."

Ella suspiró. Al parecer no.

***

Ella no se sentía con ánimos para una pesada sesión de entrenamiento, así que se contentó leyendo bajo un árbol mientras sus muchachos estaban uno contra el otro. También estaba preparada en caso de que Naruto y Sasuke decidieran matarse el uno al otro.

"¡Teme!"

Sakura suspiró y levantó la vista. ¿No podían estar diez minutos sin tratar de matarse? Ella sabía exactamente cómo sucedía. Sasuke y Naruto lucharían, Naruto gritaría cosas estupidas en voz alta, Sasuke murmuraría insultos en voz baja, Naruto estaría furioso. Y sellos del Chidori y Rasengan.

Ella rodó sus ojos y alzó la vista, con su aliento retenido en la garganta. Debió haber mirado fijamente, estaba segura, pero la visión de antes realmente le afectó a su cerebro. Ahí estaba Sasuke, sin camisa en toda su sudorosa y tonificada gloria. Estaba sin aliento y mantenía una mirada de concentración total en su rostro.

Casi se desmayó.

Desde luego ella lo había visto sin camisa incontables veces y él había estado sudoroso antes. Pero después de olvidar cómo lucía por dos semanas, era cómo verlo por primera ocasión.

Y esta era una buena ocasión.

Haruno! No te atrevas a elogiarlo. No le digas una palabra de ésto a él. ¡No puede saber sobre nosotros resistiendo el impulso de abordarlo en el acto!' le gritó Inner Sakura dentro.

Tragó fuerte y miró los agujeros en la página en la que estaba. Un rubor se había asomado en su cara y luchó desesperadamente para borrarla. Él sería capaz de verla y naturalmente asumiría lo que ella pensaba y lo tomaría… como un cumplido. Oh Dios… este día no va a terminarse nunca.

Sasuke miró hacia ella, por el rabillo del ojo haciendo agujeros en su libro con un leve rubor, y sonrió con satisfacción. Después de tanto tiempo, Sakura seguía siendo la misma.

***

Sakura arribó a casa y se tiró en la mesa de su cocina. Se sentó allí durante un momento mirando fijamente justo frente a ella, antes de golpear su cabeza contra la mesa.

'¡¿Qué tan hermoso puede ser un chico?!' exigió su inner. '¡Cincuenta y dos! ¡Cinuenta y dos! ¡Casi escupimos elogios al tipo cincuenta y dos veces! ¡¿Qué pasa con nosotros?!"

Sakura recordó rápidamente la lista y consiguió una pluma y papel y comenzó a escribir furiosamente.

1. Sasuke, quiero pasar mis dedos por todo tu cabello.

2. Tus abdominales me hacen sufrir uno poco internamente.

3. Si no tratara de olvidarme de ti, definitivamente hubiera saltado sobre ti

4. ¡¿Alguien puede poner masculino?!

5. Desearía ser tan fuerte como tu cómo ninja.

6. Tu estúpida sonrisa me hace querer golpearte… eso, o besarte. Sobre todo lo segundo.

7. Tu fuerte mandíbula y perfectos labios me hacen preguntarme si realmente puedes darles un buen uso.

8. Los hombres sudorosos no son siempre atractivos pero si ellos lucieran tan sensuales como tú… lo serían.

9. Quiero apretar tus brazos sólo para ver si mis dedos se rompen.

10. Cuando me miras, no podrías saber esto, pero me pones demasiado difícil resistir el impulso de abordarte y violarte.

Y así la lista continuó hasta que Sakura había alcanzado el número cincuenta y dos.

'Quémala.' Ordenó su inner. 'Quémala ahora.'

Y Sakura la quemó. Era algo liberador ver sus sentimientos por él irse en el humo. La Kunoichi de cabello rosa miró la pequeña columna de humo elevándose en el aire y cerró sus ojos y exhaló un gran soplo. No eran sólo sus lamentables sentimientos por cierto Uchiha lo que ella trataba de dejar ir. Después de lo que había pasado, también estaba tratando de olvidar el daño y la vergüenza.

Decidió dar un paseo alrededor de Konoha para aclarar su mente. Le había pasado tanto en tan poco, y ella sabía que nublaba su dolor tratando de seguir adelante rápidamente. Pero no podía manejarlo más.

Sakura caminó despacio hacia el monumento que Kakashi les había mostrado primero a los tres hacía años.

Recorrió sus dedos suavemente sobre los nombres de las personas que habían muerto. Había intentado con mucha fuerza salvarlos, y aún así sus nombres terminaron allí. Pudo sentir lágrimas bajando de su rostro de nuevo. No importaba cuanto se dijera que continuara, ella seguía sintiendo un dolor agudo en su corazón.

"Sakura."

Ella levantó su cabeza y se giró para ver a verlo.

"Sasuke-kun…"

Se paró detrás de ella con sus manos ocultas profundamente en sus bolsillos. La contempló con una mirada estoica. Sakura giró de vuelta al monumento y dijo una oración silenciosa por los hombres y mujeres, borrando sus lágrimas con el dorso de su mano. Medio esperó que Sasuke se hubiera ido una vez que ella hubiera terminado, ya que él ni una vez había esperado por ella. Él lentamente se dio la vuelta y dio varios pasos lejos de ella. Ella sacudió su cabeza.

'Claro que él no va a esperar, estúpida. A él no le importa.'

De pronto, Sasuke dejó de caminar y giró su cabeza para ver sobre su hombro con expectación. Al principio Sakura sólo se quedó parada mirándolo fijamente, insegura de qué estaba haciendo él. Después ensanchó sus ojos y corrió atrás de él. Él caminó lentamente a su lado en dirección a su apartamento.

Aunque estaba al menos a tres pies de distancia de ella sobre la acera, no le dijo una palabra y ni siquiera miró en su dirección, Sakura sonrió suavemente todo el camino a casa.

Cuando llegaron al estrecho camino de cemento que conducía a la entrada de su edificio, Sasuke sólo se detuvo por un momento y la miró hacer su recorrido a la puerta antes de continuar al edificio. Sólo hasta que estuvo a punto de abrir la puerta principal lo miró haciendo su retirada y sonrió. No la había encaminado a la puerta o dicho adiós, sólo siguió caminando pero, para Sakura, eso significaba más que cualquier otra cosa.

'Gracias, Sasuke-kun'

En cuanto la puerta estuvo cerrada, ella subió las escaleras sin pensar y sacó una hoja de papel. Arrugó sus cejas mientras escribía un último cumplido.

53. Hoy, me mostraste verdadera bondad.

Sakura sintió una sonrisa escalar su rostro. No quemaría este pensamiento. Lo guardaría como un recordatorio constante de que no importaba que tan frío, rudo o hiriente fuera Sasuke, era su amigo.

Y ella quería mantenerlo así. Nada más. Nada menos. Sólo amigos. Esa era la razón por la que llegó a la decisión de que elogiarlo no pasaría nunca más, porque ella no quería verlo de esa forma. Ella lo animaría, ayudaría, pero ahora lo haría porque era su amigo y no porque fuera su interés amoroso. Sólo engañaba a su corazón para amarlo aun más admitiendo todas las grandes cosas sobre él.

Finalmente aceptó que nunca lanzaría comentarios sin sentido y superficiales en su camino de nuevo.

'Paso tres: Completo.'

***

Continuará.