Perdón la tardanza,

Naruto no me pertenece, es obra de kishimoto-sama, yo solo los utilizo sin fines de lucro y para perversiones...

muchas gracias a quienes siguen el fic, y cualquier opinión y ayuda es bien recibida...

nota: los doble paréntesis (()) son pensamientos de los personajes


Chap. 4: Cita?

Iruka se encontraba en el balcón de su apartamento, no podía creer todo lo que había sucedido… 5 años después y por azares del destino vino a conocer el nombre de la persona que le había quitado su virginidad en una noche de pasión desenfrenada, (N.A. si es que se le puede llamar así xD) no sabía que decir, ni que hacer… le había dado su número, quizás no lo llamara, o quizás sí, no podía responder eso. El moreno comenzó a sentir el frío de la noche calarle los huesos, entró a su habitación y se metió en la cama, estaba helada, como siempre, pero no podía hacer nada, ni siquiera pensar en esas ideas descabelladas que se le ocurrían de repente.

Trató de conciliar el sueño, pero no podía, de repente con todo lo que tenía en su cabeza se le ocurrió el final perfecto para su historia, con suma rapidez se levantó y tomó asiento en su escritorio, esa idea no podía fallar, estaba seguro de que a la editora le gustaría y a Asuma también, sus lectores estarían fascinados con eso… pero tendría que cambiar el formato de la última parte – ¡nah! Esto es fácil de arreglar, sólo le quito algunas páginas y comienzo a escribir de verdad- se decía un feliz pelinegro, al tener una idea clara en la mente, cabe mencionar que su libro era homo erótico, también romántico, no podía negarlo, pero era algo que le llenaba, escribir era su vida, no sabría que hacer si no tuviera su computadora o un lápiz y un papel, para él esas cosas eran algo importantes.

Pronto Iruka tuvo el final de aquel libro que tantos problemas le había traído. Sin darse cuenta ya eran las 3 de la tarde cuando por fin apagó su computadora, estaba feliz, pues después de tanto esmero terminó esa historia… se había pasado un poco del final predispuesto, pero eso era lo de menos, nadie excepto él sabía como era el final ( que no fue), así que no tenía ningún inconveniente. Los ojos le ardían mucho y la cabeza le dolía a horrores, llamó a Asuma para entregarle su libro, pronto se libraría de su preocupación, ahora sólo le quedaba una que para peor, era enorme… Kakashi… el morenos suspiro… ¿que haría si se volvía a encontrar con él?.

Iruka saltó de su asiento por el susto que se dio cuando su teléfono sonó - que demonios…- se dispuso a contestar creyendo erróneamente que se trataba de Asuma o simplemente de Naruto, - si diga… - contestó un cansado pelinegro.

-buenas tardes Iruka-kun – decía un peliblanco muy alegre - me preguntaba si ¿querrías cenar conmigo esta noche?-

Iruka estaba helado, ¿Qué pasaría si lo recordara? ¿Le plantaría el plato de comida en la cara?, o ¿sólo se haría el desentendido?, o quizás ni siquiera lo recordara.

El rubio se despertó por las suaves caricias que le proporcionaba cierto azabache a su lado, abrió los ojos algo atontado, tratando de enfocar bien la imagen que tenía delante de él.

-¡Sasuke!, Hola, ¿que haces aquí?- preguntaba un desinformado rubio, con la más radiante de sus sonrisas. Lo que el rubio no recordaba es que tenía una cita esa misma tarde con su novio.

-Naruto ¿no se suponía que estarías listo para salir? Eres un ¡dobe! – le regañaba el azabache.

El rubio le miraba con los cachetes inflados – Sasuke baka!, si no fuera porque te demoraste tanto no me hubiese quedado dormido, además, que ni siquiera se donde vamos aún- Naruto se hacía el ofendido para que su koi no notara lo nervioso que estaba al tenerlo tan cerca.

- ¿a y ahora me vas a decir que no te gusta como estoy?, para que sepas, es la hora precisa a la que iba a llegar, tu eres el que no ha cumplido con su parte del trato, además, no te he dicho porque es una sorpresa.

Nuestro ingenuo rubio no sabía los planes de su querido koi, y muy alegremente se vistió para salir.

-Sasuke-kun, ¿donde me llevas?, ¿vamos a comer ramen?- preguntaba un inquieto Naruto saltando por toda la habitación mientras se ponía la ropa.

-calla dobe, calla, tu sólo sígueme y verás- (( ah! Mi narutín! Nunca te enteras de nada, de hoy no pasa de que seas mío!, sea como sea te poseeré)), con este pensamiento se fue Sasuke junto con Naruto, - oye dobe!- dijo un distraído azabache – ¿en verdad quieres comer ramen?- si era así Naruto ya le comenzaría a arruinar la primera parte de su plan.

-si Sasuke, quiero comer ramen!- decía infantilmente Naruto -pero si a ti te molesta, pues, podemos ir donde tu quieras, no hay problema.- decía un tierno rubio mientras hacia la carita más tierna del mundo.

Sasuke no podía hacer nada contra esa carita que tanto amaba, hacía tan sólo unos meses que le conocía por mera coincidencia, pero le cautivaba, no podía negarlo, ese rubito era la personita más linda del mundo (N.A. ¿a que si? .)

-bueno Naruto, haremos lo que digas, pero por favor compórtate, y no te comas

El restaurante- le decía con falso enfado el pelinegro. ((Espero que esto no se vaya de mis manos y mi plan siga como lo ideé .))

Naruto y Sasuke fueron a cenar ramen al Ichiraku uno de los restoranes más conocidos por su especialidad, el ramen, la tarde pasó rápido, la pareja, luego de cenar caminó un rato para estar en mutua compañía, Naruto estaba muy contento de que Sasuke estuviera con él, antes se sentía muy solo, sólo Iruka le quería, nunca había conocido a su familia real, y ahora cuando más grande pudo conocer a su padre, ya difunto por lo demás. El rubito y el azabache sólo caminaban por el parque, las palabras en ese momento sobraban, no tenían nada que decir, pero con tan solo una mirada se contaban todo.

Sasuke por su parte… además de sentir el momento, sentía que la hora ya estaba llegando… tenía que tener a su rubio por completo, lo quería y mucho, necesitaba sentirlo enteramente de él, no quería que pensara en nadie más que en él. Como le pasaba al azabache con Naruto.

-Naruto, ¿Dónde quieres ir ahora?- preguntaba el azabache, esperando la respuesta correcta, con un poco de inquietud. Sasuke deseaba con todo su corazón que el rubito le dijera que a su apartamento, pero como los sueños duran poco, éste le contestó.

-Pues… Sasuke… quiero… - naruto estaba sonrojado, tenía la cara más cute que se pueda imaginar en esta vida… - quiero ir a esa feria que está un poco más allá -

Sasuke quedó helado, otra vez su dobe le arruinaba el plan, pero esta vez no se rendiría, no señor, haría todo lo humanamente posible por conseguir su cometido –Está bien dobe, vamos - ¬¬ naruto…. En un tiempo más tendré canas por tu culpa…

Pasaron gran parte de la tarde en la feria, Naruto corría como condenado por los puestos, todos los ojos se posaban en la pareja, o miraban a un hiperquinético rubio que corría de un lugar a otro con un azabache colgando de su mano, o miraban al azabache autista que se veía muy guay ganando premios para el rubito… (N.A. sé que suena raro, pero imagínense al típico naruto corriendo por todo el lugar, o a sasuke con todo su sex appeal ganando premios ).

Llegada la noche la "feliz" pareja vuelve a su apartamento, naruto por su parte fue y asaltó la cocina por algo para comer, había gastado mucha energía corriendo por el lugar, pero estaba muy contento con el osito de peluche que había ganado Sasuke para él, en cuanto al azabache, no daba más de ganas de estar en la cama con su rubio, siempre era lo mismo, salía con naruto, éste corría como condenado, se agotaba, y en el momento de los ¿qué hubo? Se le dormía. (N.A. se dormía naruto… xD que no me vengan a pensar mal sobre la virilidad de sasuke)

Sasuke con el pretexto de estar cansado va a la habitación y se acuesta, ya llegaría naruto, y le haría saber todo lo que le ha hecho esperar….

-Sasuke!!... ¿ya te has dormido?- Naruto miraba atónito al pelinegro, no podía creerlo, se había preparado psicológicamente toda la santa tarde para entregársele a Sasuke, y ¿ahora le salía con semejante numerito? - Bueno… quizás está muy cansado, mejor lo dejo, bien, decidido, se pospone para otra ocasión - Naruto miraba embobado al azabache – Estas son las cosas que me demuestran que en verdad me quieres Sasuke- con estas últimas palabras el rubito se durmió, sin pensar si quiera las verdaderas intenciones "fallidas" de su novio. ((Sueño de Sasuke: Vamos naruto, dale así, muévete… ponte como perrito… eso…. Ahh!...)) (N.A. Lo demás se ve borroso…. ¬)

6:30 p.m.

Iruka iba con el alma en un hilo, no sabía realmente como iba a reaccionar kakashi, y diablos, él es un escritor, como no podía imaginárselo, se iba maldiciendo el moreno. –Esto no puede estar pasando, no a mi… u.u, de todas las personas que hay en este maldito mundo, tenía que encontrarme con él, no… no podía ser Anko… uy!.. no, mejor ni pensarlo, que ahí sí que me toca feo- se reprendía Iruka.

-Buenas tardes, ¿pasa algo Iruka-kun?- - típica sonrisa made in Kakashi xD –Creo que vienes un poco exacerbado, ¿ocurrió algo en tu camino?- el peliplateado le miraba extrañado.

Iruka paró en seco en cuanto lo vio, -Buenas tardes Kakashi-san, no te vi, discúlpame- decía un ruborizado moreno, maldito kakashi, si supieras que me estoy quemando el cerebro por tu culpa – bueno Kakashi-san, no es el mejor encuentro que he tenido, pero dime… ¿donde iremos a cenar?- lo mejor será cambiar el tema…. Pensaba el moreno.

-Siempre tan imprudente Iruka-kun, ¿o sólo es conmigo?- kakashi hace un esbozo con su cabeza para indicarle el local donde entrarían.

El moreno quedó pasmado, ¿kakashi lo recordaba? ¿O tan solo era el humor, bastante patético del ojiazul?, iruka siguió a kakashi hasta el interior, escuchó que tenía una reservación para dos, los llevaron al fondo del local, era una mesa apartada, con poca luz, y fuera del alcance de las miradas de los demás comensales del restaurante.

El local estaba de lujo, iruka nunca hubiese pensado, ni siquiera imaginado, comer en un lugar como ese. Este tipo debe estar forrado en dinero, se decía.

Según Iruka, el ojiazul se veía precioso, llevaba un traje negro ceñido al cuerpo, muy elegante y bastante adecuado para resaltar su pálida piel. Su cabello seguía enmarañado como siempre, sin perder el cuidado de hacerlo ver misterioso. Llevaba también una camisa blanca entre abierta, dejando a la imaginación todo lo que quisieras ver. (N.A. más de alguien pensará que me he pasado... y sí, lo sé.. me he pasado con ésta, se nota que me gusta kakashi?... No, no contesten…¬¬)

Kakashi miraba al moreno, no se lo podía quitar de la mente, desde la primera vez que lo vio, supo que era una persona especial, no sabía de qué forma, pero lo era, y nadie le quitaría esa idea de la mente. Para kakashi el moreno se veía perfecto, su cabello bien tomado en una coleta alta, bastante irracional para un adulto, pero le quedaba de maravilla, su extraña pero sensual cicatriz (XD), acompañada de un rubor bastante apetecible, su cuerpo bien formado bajo un traje simple, un sweater negro de cuello alto, y unos pantalones negros, no dejaba ver nada, pero su cuerpo lo entalle lo expresaba todo. (N.A. Ya… Ya… si también amo a Iruka xD)

En medio de la cena, Iruka sentía las miradas de las demás personas del local, por muy lejos que se encontraran del resto, no podía dejar de obviar las miradas llenas de envidia desde las otras mesas, sabía que Kakashi era alguien de admirar, y era bastante apreciado por hombres y mujeres, pero ¿de ahí a que le tocara a él la mala onda?, siempre tenía esa endemoniada mala suerte, siempre metía las narices donde no lo llamaban, el moreno se sentía incómodo, con tantas miradas acechando a su "compañero" no podía concentrarse, y quizás que idiotez le saliera ahora.

-Iruka-kun- decía kakashi, rompiendo el inquietante silencio entre ambos - ¿te has preguntado porqué te invité a cenar?- El peligris le miraba expectante, teniendo él mismo la respuesta en su boca y saboreándola de a poco, obvio que Iruka lo recordaba, como no darse cuenta, con esa mirada de desconcierto de la primera vez que se cruzaban en la ciudad, cualquiera se daría cuenta de que algo más que una primera mala impresión se había llevado.

-Kakashi-san, realmente no sé esa respuesta, pensé que simplemente era para conversar y conocernos un poco más, pensé que te había caído bien desde el momento de nuestro "pequeño" percance en la calle - iruka estaba nervioso, se notaba en la cara de kakashi que no se había creído realmente esa respuesta, pero tenía que hacer como que no se daba cuenta, si no todo su plan hecho en 5 segundos, se iría por el desagüe. – kakashi-san, ¿por qué esa cara?- preguntaba un intranquilo moreno.

-No es nada mi querido Iruka-kun, sólo que no me esperaba una respuesta tan… "sincera" de tu parte…, es algo desconcertante- No puede ser, no me recuerda, pensaba un atontado peliblanco, Iruka no recuerda quien soy, es algo confuso, yo lo recuerdo claramente, no puede ser que él a mi no, puede que lo haya traumado, no, no puede ser eso, traumé a mi querido delfín!, (N.A- imagínense ese típico torbellino blanco y negro donde kakashi va cayendo xD) kakashi se atormentaba solo con sus pensamientos.

Iruka no sabía que hacer, quería salir corriendo lo más rápido posible de allí, pero si se iba, el otro descubriría que sí lo recordaba – Y… dime kakashi-san ¿en que trabajas?- (N.A. Eso!... rompe el silencio iruka… cágala más)

Kakashi lo miró, saliendo de sus pensamientos, lo mejor sería seguir como si nada, si él no lo recordaba, no le haría problemas, más adelante lo haría, tarde o temprano se daría cuenta en verdad quién era el que tenía enfrente - Soy el presidente de la compañía Hatake y cía. (N.A. Graaaan nombre para una empresa)-

Iruka tenía una cara de dos metros de largo por la impresión, alguien tan joven a cargo de una de las empresas más importantes del país – perdón por decirlo kakashi-san, pero no tienes cara de presidente, es más…- iruka se calló, casi mete la pata de nuevo con una de sus imprudencias.

- es más… ¿qué?, acaso no me crees, bueno… a mucha gente le pasa eso… Soy el heredero de mi familia, en realidad el único, así que quiera o no, debo hacerme cargo de ello… pero dime… ¿de qué tengo cara, iruka-kun? – miraba fijamente al moreno.

- púes… tú… tienes cara de espantapájaros – se ruborizó el moreno, esa era la primera impresión que había recibido de ese hombre el moreno, que otra cosa podía hacer, con esa cara de solo quiero hacer nada, nunca pensó que tuviera un cargo tan importante, - Perdona kakashi, es sólo una tonta ocurrencia mía, disculpa si te ofendió-

-Para nada, no eres la primera persona que me lo dice, y aunque por lo que veo mi cara no te convence, soy muy bueno para los negocios, y si quieres me puedes llamar así, no me molesta-

Iruka no entendía nada, ¿quería que lo llamara espantapájaros? -¿Espantapájaros?, en verdad no te entiendo….-

- No, dime kakashi, así me llamaste hace poco, suena bonito viniendo de ti, Iruka…-

No se había percatado que le había llamado por su nombre a secas, además que ya se estaba tomando confianza, pero ese hombre daba esa impresión, podías confiar por entero en él, sin sentirte desprotegido, aunque… puede que la primera ( segunda) impresión no siempre sea la correcta, se sentía bien confiar en otra persona de su edad. –Disculpa, no me di cuenta de eso, Kakashi…- esto último lo dijo con un leve rubor en sus mejillas.

Continuará…