BRILLANTE AMANECER
DE UN VERANO SOLITARIO
-Capitulo 3-
Dragón de ojos rojos
Dentro del mundo que conocemos, existen personas que superan los estándares de una persona normal, a ésas personas suelen llamarlos genios. Sobresalen en todo lo que hacen y obtienen poder sin ningún tipo de esfuerzo. También hay quienes deben esforzarse mucho para obtener algo de poder. Pero realmente no sabemos qué es lo que sufren ambos lados para obtener lo que quieren o lo que sueñan.
Los días transcurrieron en Konoha, sin darse cuenta el invierno había llegado.
Ryuji dentro de ANBU recibía elogios por sus habilidades, que dentro de la aldea no se habían visto en mucho tiempo.
En sí, no frecuentaba mucho a Sarada, se llegaban a ver muy esporádicamente en el parque y la ayudaba a perfeccionar alguna técnica.
La relación con su madre seguía igual, de hecho no tocaban el tema de su enfermedad. Ryuji dejó de pedirle explicaciones y sobretodo el intentar averiguar sobre su Padre.
— Hace más de 6 meses que llegamos aquí— dijo de repente Natsumi— y el acostumbrarte no te llevó ni dos días.
— No cuesta trabajo en realidad, el ambiente de la aldea influye mucho— contestó Ryuji.
— Recuerdo cuando estabas pequeño, siempre has sido muy inteligente, recuerdo que eras el primero de la clase— dijo Natsumi con mucha nostalgia.
No cabe duda que eres igual a él. Pensó mirando fijamente a su hijo.
Ryuji la miró, y supo que al verlo en realidad veía a alguien más y estaba consciente de quién se trataba, sin embargo, no hizo ningún comentario al respecto.
— Bueno Madre— dijo levantándose— el día de hoy quedé de ir con las niñas a una tienda de dangos que está del otro lado de la aldea.
— Anda, que no se te haga tarde— contestó Natsumi despertando de su breve ilusión.
— ¡Volveré pronto!— respondió alegre Ryuji y salió de casa.
— ¿Quieres decir que ha pasado todo este tiempo y no has investigado nada aún?
— No he tenido mucho tiempo.
— ¿De qué hablan?— preguntó Chocho interesada.
— Ryuji quiere saber sobre quién es su padre y no ha investigado nada— respondió Sarada.
— ¿¡Cómo!? ¿no son ustedes familia?— mencionó Chocho sorprendida
— Si tienen poco que llegaron ¿cómo vamos a ser familia?— repuso Sarada.
— Bueno, es que pregúntenle a quien quieran, su parecido es impresionante, cualquiera pensaría que es tu hermano mayor.
— No digas tonterías Chocho— repuso Sarada enfadada.
— ¡Ah! así que están aquí— dijo una voz conocida detrás de ellos.
— ¡Shikadai!— gritó Chocho —¿Qué haces aquí?
— Mi Madre me mandó por unas cosas a este lado de la aldea, es verdaderamente problemático pero tengo que hacerlo— contestó el niño.
— Nosotros venimos a probar los dangos, ¿Quieres acompañarnos?— propuso Chocho.
— No, ya bastantes problemas tengo con lo que me encargaron como para perder mi tiempo— contestó Shikadai bostezando— y será mejor que me de prisa, si no llego a tiempo mi Madre se altera— y dio media vuelta.
¿Quién es ese sujeto?, pensó Shikadai, bueno en realidad no me interesa, y volviendo a bostezar se alejó.
—¿Quién es ese niño?— cuestionó Ryuji
— Es Nara Shikadai— contestó Sarada— éramos compañeros en la academia.
— Así que es hijo de Shikamaru-san— mencionó Ryuji— son bastante parecidos.
— ¿Bastante parecidos? ¿es una broma? ¡son completamente iguales!, no tienen entusiasmo ni para comer— contestó Chocho enfadada.
— ja, ja, ja— rieron al unísono Sarada y Ryuji al ver la cara de Chocho.
— Por cierto, Sarada— repuso Chocho— ¿recuerdas que investigábamos sobre tu clan?
— Sí, pero no conseguimos nada así que lo dejamos— contestó Sarada.
— Pues,— e inclinándose hacia ellos como si tratase de un secreto, prosiguió— escuche rumores.
— ¿Qué clase de rumores?— preguntó Ryuji siguiéndole la corriente.
— Que hace mucho tiempo hubo un miembro del clan que los masacró, se convirtió en prófugo y fue buscado por todo el mundo shinobi para hacerlo pagar por sus crímenes.
— Qué extraño, mis papas nunca me habían contado esa historia, sólo que no había más Uchihas aparte de nosotros.
— Si es verdad que ese hombre era realmente cruel para hacer semejante acto, no dudes el por qué te lo hayan ocultado.
— ¿Sabes algo sobre su nombre?— preguntó Ryuji.
— Quizás escuche algo, pero el helado jumbo que me acababan de llevar, me distrajo. —contestó Chocho sin darle importancia.
Ryuji se quedó pensando, si eso era verdad, entonces era un tema muy delicado, del cual no cualquier persona habla tan a la ligera. Tendría que buscar alguna fuente que le pudiera dar detalles al respecto, y le surgió la duda, si era verdad que todos murieron ¿Por qué Sasuke-san y su Madre seguían con vida?, algo no encajaba, sabía que había algo más, en realidad no es que le preocupara estar ligado a ese acontecimiento, ahora le ahogaba la curiosidad por saber por qué el clan Uchiha desapareció.
Dentro de las instalaciones ANBU, había un pequeño patio que conectaba con un pasillo que iba directamente al edificio del Hokage, ahí los ANBU tomaban refrigerios y practicaban si era necesario. Aunque en sí, el campo de entrenamiento ANBU se encontraba cerca de la entrada trasera de Konoha, e iba directo a zona deshabitada en donde también había un acantilado.
Pero no sólo había ANBU en ese pequeño patio, también estaban los encargados de mensajería y guardias del Hokage.
Ahí se encontraba Ryuji tomando su descanso, mirando cada uno de los rostros de los anteriores Hokages, preguntándose, qué tipo de historias desconocía aún sobre la aldea.
— Así que eres un ANBU— preguntó una voz femenina detrás de él.
— Así es, — dijo volteando— pero, ¿quién eres?
— Lo siento por la otra noche, jamás te había visto por aquí así que mi deber era proteger a Lord Hokage. Mucho gusto, mi nombre es Sarutobi Mirai— contestó la chica.
Ryuji la miró, definitivamente lucía muy diferente a aquella noche, pero no se equivocó en algo, tenía su misma edad.
— Debe ser, si eres su escolta, tienes que defenderlo de quien se le acerque y se vea sospechoso; aunque a decir verdad, fue él quién me seguía.— hizo una pausa y continúo— Yo soy Uchiha Ryuji.
— Lo sé— contestó Mirai— todos hablan sobre ti y lo bueno que eres. Sobretodo por las habilidades en tus ojos que resultan bastante útiles.
— ¿Todos? pero se supone que la identidad de un ANBU no puede ser revelada.
— Es cierto, pero no olvides que como escolta de Lord Hokage tengo acceso a los archivos ANBU, además no se dice nada sobre tu nombre en realidad, solo hablan de un fantasma de ojos rojos, que es capaz de cumplir misiones a la perfección, y sólo los shinobis saben de ti, el resto de la aldea, aunque te vieran en la calle les serías indiferente.
— Ya veo, así que fantasma de ojos rojos.
— Jamás los he visto, cuando escucho eso me pregunto ¿cómo serán?
— Tú también tienes ojos rojos.— dijo Ryuji mirándola fijamente
— Si, bueno, los heredé de mi Madre.
— ¿Y qué me dices de tu Padre?
— No lo conocí, murió antes de que yo naciera.
Así que tampoco conoció a su Padre, pensó Ryuji
Ambos suspiraron mirando el cielo, aparte de ojos rojos, había algo más que tenían en común.
— 'Ryuji',— dijo de pronto Mirai— es interesante tu nombre, con lo que dice tu perfil sobre ti, pareciera que tu nombre va acorde a tus habilidades.
Jamás lo había pensado así,— rió sutilmente— y es la primera vez que hacen esa observación.
— 'Dragón de ojos rojos', que también escupe fuego, ya no te llamaré fantasma de ahora en adelante.
La enfermedad de Natsumi empeoraba a pasos agigantados, pero tenía muchos asuntos pendientes aún, sin que Ryuji sospechara, pidió hablar con Sasuke, antes de irse debía dejar arregladas muchas cosas y asegurar el futuro de su querido hijo.
Natsumi era una mujer joven aún, físicamente se podría decir que era muy parecida a Uchiha Mikoto, madre de Itachi y Sasuke, de cabello largo y negro, de tez blanca y de personalidad bastante tranquila.
Sasuke accedió a la petición de Natsumi y se entrevistaron. Hablaron durante un muy largo tiempo, tanto tiempo les llevó su asunto que nadie pudiera imaginar la gran responsabilidad e importancia que Sasuke tenía en las vidas de Natsumi y sobretodo de Ryuji.
Tal parecía que Sarada no se había equivocado, había algo más que le estaban ocultando.
Ryuji se encontraba muy confundido, no sabía si en realidad quería saber sobre su pasado o el pasado Uchiha. Tenía una curiosidad enorme al respecto, pero sabía que el conocer la verdad, tal vez no era algo bueno después de todo. El vivir sin conocer nada más que el amor de su madre lo había hecho feliz durante 18 años, y ahora que sabía que su Mamá no viviría mucho tiempo no creía en cierta forma necesario saber nada más.
Pero el destino a veces nos da sorpresas, y llegó sin querer a su manos un documento que hablaba sobre el clan Uchiha, o el pasado de éste. Tal vez no conocería a su verdadero Padre pero sí sabría el por qué el clan había terminado en tan terribles condiciones.
— ¡Ryuji-san!— dijo una voz encontrándolo de frente.
— Hiroshi-senpai
— La otra vez me dijiste que no habías nacido en esta aldea, se me vino a la mente cuando encontré este pergamino, no me preguntes donde. Pero en él habla acerca del pasado de tu Clan. No sé, pensé que podría interesarte un poco.— dijo Hiroshi jadeando.
— ¿El pasado de mi clan?— dijo Ryuji tomando el pergamino— te lo agradezco senpai, lo leeré más tarde.
— Y me dices qué cuenta, la verdad es que ni yo lo he leído, solo vi el título y pensé en ti.
— Prometo que en cuanto lo lea, te diré qué es lo que dice— dijo Ryuji un poco emocionado.
Parecía que al fin conocería algo sobre la verdad que tanto le ocultaba su Mamá, sin embargo, recordó lo que Chocho había dicho sobre los rumores, ¿será verdad? o..., quizás solo se tratara de rumores, de cualquier forma lo sabría al leer el pergamino que yacía en sus manos.
'La verdad sobre el clan Uchiha'
por Terada Sakumi
Ése era el titulo que podías encontrar nada más abrir el pergamino. Todo parecía indicar que realmente contenía cosas interesantes.
Terada Sakumi era algo así como una historiadora, muchos libros habían sido publicados y siempre contaba historias sobre shinobis que habían aportado algo al mundo. No era extraño que ése pergamino fuera en realidad alguno de sus borradores o algo parecido ¿cómo lo habría conseguido su senpai?
Aunque ya no importaba mucho el cómo llegó a sus manos, prosiguió a comenzar su lectura.
En realidad hablaba del Clan desde su fundación, y su unión a Konoha, hablando de Madara como cofundador de la aldea. No era extraño, eso era muy conocido en el mundo y él también lo sabía, también hablaba de su infinita rivalidad con Senju Hashirama, y el paso que dio esa rivalidad a generar una guerra. Y lo que temía, el nombramiento como héroe de Uzumaki Naruto, y también el de Uchiha Sasuke. Aún cuando sabía parte de todo eso, nunca se había preguntado por ciertos detalles que se narraban en esa lectura.
Después de leer toda la historia hasta la finalización de la misma, encontró un breve apartado que se llamaba "El oscuro Uchiha" que hablaba sobre cierto hombre que una noche sin ningún motivo aniquiló a todo su clan, y sólo dejó vivo a su hermano pequeño.
Así que los rumores eran ciertos después de todo pensó, eso explica por qué Sasuke-san sigue con vida, pero ¿qué hay de mi Madre?,y prosiguió con su lectura.
"Este hombre, sin escrúpulo alguno liquidó a sangre fría a su Clan, y después se unió a la tan conocida fundación 'Akatsuki' para ver sus deseos de destruir su aldea natal cumplidos, nadie sabe la razón por la que sólo dejó con vida a su hermano menor, pero el mundo jamás debe olvidar su nombre, Uchiha Itachi."
A pesar de que era la primera vez que veía ése nombre algo en su corazón se encogió, pensó que por ser también Uchiha era capaz de sentir algo en su interior.
