Bien, es bueno estar de vuelta. Se que pasó mucho tiempo desde el ultimo capítulo y veo un hermoso review y que hay dos seguidores de la historia. ESO ME PONE MUY FELIZ! se que no es mucho comparado con otros fanfics, pero en verdad eso es perfecto para mi, es bonito ver que hay personas que están leyendo lo que escribo. Y pues bueno, el semestre pasado en la universidad fue de locos, tuve una clase llamada seminario de tesis, y no, no es nada bonito, esa y otras materias me consumieron mucho tiempo, no pude ni disfrutar mi cumpleaños :'(. Pero lo importante es que estoy de vuelta, y espero escribir más seguido, aquí les dejo el siguiente capitulo, espero lo disfruten, es corto pero... hecho con amor :3.
Galileo 7 (Parte 2)
Galileo 7…..
La nave se estaba moviendo y se escuchaban gruñidos desde afuera, no había duda que eran aquellas criaturas quienes provocaban esos sonidos. McCoy no tenía el suficiente material para poder hacer su labor como médico, pero podía arreglárselas, tomó el botiquín de primeros auxilio y sacó de inmediato algo de algodón y alcohol para limpiar las heridas de Callidora.- Te va a doler, más por la poca inestabilidad que estamos teniendo en estos momentos.- Dijo antes de hacer presión en una de las rodilla, Callidora solo hizo una mueca por el ardor, pero de inmediato se acostumbró.
-¿Qué haremos ahora? Las criaturas parecen muy persistentes a querer entrar.- Mears trataba de mantenerse estable, tranquila, aunque era obvio por su tono de voz que no lo estaba.
Las criaturas comenzaron a arremeter contra la nave, dando fuertes golpes e incluso a lanzar todo tipo de rocas, la nave comenzaba a tener abolladura, Scott y Spock comenzaron a tratar de encender la nave con ayuda de los fasers. Boma comenzó a discutir sobre la frialdad de Spock hacia la muerte de su compañero, Scott intervino de inmediato para evitar que hubiera más conflicto y tensión en la nave, ya era demasiado estresante estar atrapados en esa nave sin poder comunicarse y tener a una multitud de criaturas detrás de ellos para añadirle una división de grupo.
Después de unos momentos, al verse atacados de nuevo por las criaturas Spock ordenó encender la nave para al menos poder llegar a la órbita, no había suficiente combustible y había una gran posibilidad de morir. Spock llegó a un momento de colapso y liberó el combustible, dejándolos con tan solo unos 6 minutos de estabilidad, Callidora se sorprendió mucho de la decisión repentina de su superior, pero algo le decía en su interior que debía confiar, incluso si los demás lo creían irracional en ese momento.
La atmósfera comenzó a atraerlos al planeta, se sentía un intensó calor dentro de la nave, humo por todas partes hasta que vieron eran transportados antes del impacto. En unos instantes después el capitán y otros más de la tripulación se encontraba a sus alrededores, Callidora poco entendía lo que estaba pasando, solo sabía que estaba adolorida, cansada y en verdad quería recostarse en su cama. La cara de Kirk lo decía todo, era una mezcla entre alivio por ver nuevo a su compañeros que creía había perdido para siempre y sorpresa por ver la condición en la que se encontraban.
Pronto apareció la enfermera Chapel y unos cuantos más del área de enfermería y llevaron a todos para un chequeo inmediato. Todos fueron atendidos Callidora terminó con brazo dislocado y unas piernas muy raspadas.- ¿Puedo dormir? – Le preguntó a la enferma Chapel quien había terminado de limpiar sus raspones, la enfermera le sonrió con simpatía y solo asintió, en lo que restó del día Calliadora la pasó dormida, tratando de descansar y olvidar aquel día de locos.
[ … ]
A la mañana siguiente Callidora se levantó con algunas quejas, aun dolía su brazo, ya estaba acomodado pero de todas formas tardaría en sanar. Una vez que abrió por completo sus ojos se encontraron con su amigo medio dormido y le sonrió de oreja a oreja.- Hey, Pavel…. Despierta.
-Da, da, da.- Su amigo comenzó a tallar sus ojos para despertarse un poco.
-¿Qué pasó después de que me dormí? – Preguntó mientras trataba de sentarse con algo de comodidad.
- El Oficial Spock nos contó todo lo sucedido, nos contó de las criaturas, aunque claro todo con su tono de voz muy serio, después el Dr. McCoy dio más detalle, de cómo Boma y ellos te encontraron, de lo que tuvieron que hacer para poder despegar un poco hasta que los detectamos.
-Ya veo.- Miró para todas partes y vio que la enfermería estaba vacia.- ¿Qué hora es?
-Las 8 a.m. despertaste justo a tiempo para ir por desayuno, ¿Puedas caminar? – Preguntó con un tono de preocupación.
-Sí… algo, lento, pero puedo, creo ire a tomar un baño… ¿te veo en el comedor? –Se levantó con sumo cuidado y solo vio que su amigo le asintió.- Gracias Pavel, en verdad no tenías por qué quedarte.
Pavel se encogió de hombros y le dijo que guardaría un lugar, el siempre estaría al pendiente de su amiga como ella de él, para eso estaban, y ahora Callie era parte de la familia de la Enterprise, lo que significaba que también los demás estarían allí para los dos.
Al llegar a su cuarto fue directo al baño a tomar una ducha caliente, no tan larga pero lo suficiente para disfrutarla, después de ello cambio toda su ropa, puso su uniforme azul nuevo y limpio y volvió a poner el vendaje que sostenía su brazo. Caminó despacio por todo el pasillo aun le dolían las piernas y tal vez se llevaría algunos regaños si se topaba a la enfermera Chapel pero en verdad tenía hambre, demasiada, podía comerse un asteroide entero… si eso en verdad fuera posible. Al llegar al comedor vio que una mano se alzó indicando que un lugar le esperaba, no estaba tan lleno el lugar, ese era un punto a su favor.
-Callidora, es bueno ver que se encuentra mejor.- Sulu le saludo mientras ella sentaba al lado de Pavel.
-Sí, bueno…. Aún hay algo de dolor, pero nada que unos analgésicos no lo resuelvan.- Soltó una ligera risa y vio que había un plato lleno de comida y sin pensarlo más comenzó a comer olvidando un poco sus modales.
-Señorita Lupei, veo que amaneció con mucha hambre.- La voz del Dr. McCoy le detuvo de llevarse aquel tenedor lleno de fruta a la boca y sonrojó de inmediato, pues al alzar su vista no solo se topó con Huesos, sino también con Scotty y Spock, apenas iba a disculparse de sus modales cuando Spock decidió hablar.
-Más que eso me gustaría saber cómo fue que se trasladó en su condición de la enfermería hasta su cuarto, dado que lleva un uniforme limpio al igual que su aspecto luce impecable, y después llegar hasta el comedor.- Spock tenía una ceja encarnada, su semblante era el igual de siempre pero había severidad en su tono, sin duda era un regaño.
-¿Caminé? – Respondió con algo de duda.
-Mal.- Dijo Huesos, y acto seguido se sentó en la misma mesa que ellos.- Calliadora Lupei, debías permanecer en enfermería no estás en condiciones para andar caminando mucho tiempo, aun tienes tus piernas lastimadas.
-Vamos chicos, si ustedes hubieran pasado por lo mismo que ella y levantaran con hambre también se habrían olvidado del dolor por un momento para venir por comida.- Scotty le defendió un poco, sabía de lo que hablaba, en realidad todos en la Enterprise habían pasado en algún momento por algo similar a lo de Callie.
-Gracias, Montgomery.- Sonrió de oreja a oreja al escuchar que alguien le defendía.- Hasta ahora Pavel, Hikaru y tú, son los únicos que se preocupan por mi alimentación.
Hikaru y Pavel soltaron unas risas, Huesos casi se ahoga en su propio jugo mientras Spock solo veía en silencio a todos en la mesa, y no era porque Callidora haya dicho algo gracioso, sino por el hecho que nombró a Scotty por su primer nombre, algo que casi nadie hacía, siempre era Scott, o Scotty. Por su parte Scott solo agachó la cabeza algo apenado por la situación y se dedicó a dar unos bocados a su plato.
-Bien, bien, no te privare de tus comidas diarias, pero sí de laborar al menos una semana, hasta que estés más capaz.- Dijo Huesos sin decir más, y tampoco Spock se opuso a las órdenes dadas. Callie solo asintió y siguió comiendo, le sería extraño no hacer nada durante una semana de reposo, sin duda no la pasaría en su cuarto, y no había muchos lugares a donde ir a perder el tiempo, estaba, después de todo, en una nave… en el espacio.
Los siguientes minutos pasaron muy tranquilos, terminaron sus alimentos y cada quien se fue al área que le correspondía, a excepción de Callidora, ella fue directo a su cuarto tal y como lo ordenó Huesos, pero eso no le detendría por ningún instante, dejaría pasar unos minutos para después dirigirse con el capitán y hablar un poco sobre esta situación en la que se encontraba, no estaba invalida, podía hacer algo útil, tal vez no en el laboratorio con Spock, pero en algo podría servir.
Y eso fue lo que hizo, a James le sorprendió verla presente en el comando central, pero le recibió con una sonrisa de todas formas. Después de dialogar un poco sobre cómo se sentía después de aquel día tan duro y de disculparse por haberla puesto a ella y a toda la tripulación del Galileo en tan arriesgada y complicada situación, platicaron sobre las indicaciones que le había dado Huesos respecto a guardar reposo durante una semana.
-Sé que no estoy en condiciones para poder trabajar en el departamento de ciencias con el Oficial Spock, pero sé que puedo hacer algo útil en ese tiempo.- Esperaba que su capitán entendiera y le diera algo sencillo, cualquier cosa era buena.
- Bien, tendría que hablarlo con el Oficial Spock y con Huesos, sé que a los dos no les gustaría que hicieras algún esfuerzo con tu brazo, pero también sé lo que es sentirse inútil.- Le dio una ligera palmada en su hombro bueno y la dejó retirarse.
Con todo ese tiempo libre y la nave viajando a velocidad normal sin problema alguno, comenzó a explorar un poco más el lugar, de todas formas si la necesitaba en algún momento se comunicarían con ella. El problema no era tener un brazo algo adolorido, o los raspones aun visibles en sus piernas mientras caminaba por todos los pasillos de la nave, el problema es que lo hacía sin alguien que le dijera donde se encontraba cada cosa. Llegó a un punto donde se perdió, todo por no prestar atención a los letreros cada vez que entraba a a un nuevo piso o área, pero había suficiente gente en la nave para que en algún momento se topara con alguien y le dijera o llevara de nuevo a los dormitorios.
-Te dije que arreglaras el sistema hidráulico del área C de dormitorios, ya llevan cinco días sin tener agua caliente y parte de la tripulación que habita ahí entre ellos tus compañeros, quieren lanzarme fuera de la nave por una orden que no pudiste seguir.- Callidora siguió la voz que decía aquellas palabras, conocía aquella voz, al menos un poco para poder identificarla.
Cuando dio vuelta a la derecha dio con quien creía que era, otra vez Montgomery Scott, reprendiendo a uno de tantos de los que trabajaba en el área de ingeniería, en verdad que no quería estar en su lugar. El chico se veía de como unos 26 años, y sin duda se veía en su rostro lo asustado y apenado por no haber hecho lo que le habían pedido tiempo atrás. Scott por otra parte se veía desesperado, cansado y sin duda algo molesto, eso confirmaba lo que había dicho el Dr. McCoy cuando lo conoció en el Galileo, sin duda era difícil trabajar en ingeniería.
-Sí señor, disculpe, ahora mismo yo me encargó.- El chico salió despavorido corriendo en otra dirección a realizar su trabajo, y Callidora hizo una nota mental de nunca hacer enojar el jefe de ingeniería.
Después de eso, Scotty se recargó contra la pared y frotó su frente dejando salir un gran suspiro. Callidora caminó hacía el guardando una distancia entre ellos para que no alterara tanto si se llegaba a sorprender de su presencia ahí.
-Sin duda ingeniería parece un lugar complicado en el cual trabajar ¿no? – Dijo con algo de simpatía.
Scotty se sorprendió mucho de escuchar una voz femenina, alzó de apoco su mirada y se dio cuenta que se trataba de la chica que había conocido en el Galielo el día anterior, y a la que había defendido en cierta forma esa misma mañana de los regaños de Huesos por no guardar más reposo.
