Desclaimer: Fairy Tail no me pertenece, es propiedad de Hiro Mashima-sama n.n
Helloo Guys !
Me alrego de que sigan la historia y que ahora a estén apunto de leer jeje
Muchisimas gracias por los comentarios, los favoritos y en especial a todos ustedes mis lectores hermosos :3
Bueno... chicas/os me agarró curiosidad de saber como o quienes son mis lectores :3 asi que envíenme por mensaje su facebook o msn (aunque ya no haya) . Yo les responderé y los buscaré obviamente sólo lo que estén interesados en esto. Aparte que me podrán preguntar cosas sobre la historia o bien de todas las historias :3 como Saya y Rushi111 *-* Las cuales son las mejores :3 n.n
Creo que eso era todo y ahora empecemos con la historia.
Lo Que Una Vez Amé
Capítulo 4: Dragon Slayer Negro
Eran alrededor de las 3:05 de la madrugada. Me desperté de repente y me senté jadeando pesadamente con mi cuerpo cubierto de sudor. Tragué bocanadas de aire tratando de tranquilizarme de la horrible pesadilla que acababa de tener sobre el monstruo del cual según los ciudadanos se encuentra en el bosque a un lado de la ciudad Black Full Moon en la parte Este para ser exactos. Una vez que tenía mi respiración normal de nuevo, con el dorso de mi mano derecha aparté el sudor de mi frente pero al pasar mi mano me quedé viéndola, observando con nostalgia como la marca del gremio Fairy Tail color rosa ya no estaba ahí.
De repente sentí como una pequeña bola de pelo roja se movía hacia mi izquierda, dirigí mi mirada hacia Lector el cual dormía y murmuraba cosas sin sentido como: ''Sting es el mejor mago'' o cosas así. A lado de Lector se encontraba Fro que dormía plácidamente con su traje de rana. Me preguntaba si en algún momento del día se lo sacaba.
Tratando de no hacer ruido para no despertar a los gatos, me deslicé fuera de la cama y fui al baño. Una vez que entré cerré con mi pie la puerta tras de mi y fui directo frente al lava mano. Observé mi reflejo en el espejo y parpadeé varias veces, respiré hondo y abrí el grifo, pasé las palmas de mis manos juntas a través del agua que iba cayendo para mandar el agua a mi rostro. Estaba pensando en el sueño el cual había sido horrible, me vino la imagen de unos enormes ojos blancos entre los árboles diciéndome: ''Tu dolor terminará pronto''. Abrí mis ojos rápidamente y volví a mirar mi reflejo, me sequé con la toalla a mano que estaba hacia un costado y mi cara quedo roja por la presión que había ejercido.
Salí del baño y una brisa fría que erizó mi piel pasó a través de la puerta que daba al balcón, mandé mis manos hacia los músculos de mis brazos, deslizándolas suavemente de arriba a bajo para amortiguar un poco el frío y me acerqué hacia la puerta de vidrio. Cuando llegué hacia la puerta para cerrar, un mal presentimiento pasó por mi mente y al rato me estaba congelando, cerré fuertemente mis ojos y escuché un desgarrado grito.
Lector y Fro se despertaron de repente y me miraron fijamente. Lo único que pude hacer fue asentir y me cambié lo más rápido que pude. Me puse una mini falda (azul), una camisa sin mangas (blanca con algunos decorativos azules y dorados) que marcaba mi cintura y resaltaban un poco mis pechos, botas de combate (blancas) que llegaban hasta por debajo de mi rodilla y me recogí el pelo en una cola dejando mechones que llegaban hasta mis hombros a los costados de mi cara junto con mi flequillo. Agarré mis llaves y puse alrededor de mi cintura mi látigo. Lector, Fro y yo salimos como rayos fuera del hotel hasta llegar a la escena donde se escuchó el grito.
Llegamos al fin después de correr como 5 cuadras hacia el Este donde... justo se encontraban los árboles que daban la entrada hacia el oscuro y tenebroso bosque. Habían un montón de personas con sus pijamas en círculo rodeando algo. No podía ver lo que se encontraba en medio y me dí cuenta de que había algunos oficiales que estaban ahí tratando de alejar a la muchedumbre el cual tapaban sus bocas por la impresión, gritaban en protesta, sollozaban y lloraban. Levanté a los dos gatos en mis hombros uno cada uno. Me acerqué, empujando ligeramente a las personas y cuando llegué al frente de ellos pude ver a un niño de unos 7 años mas o menos ensangrentado, completamente muerto y con un agujero enorme en su estómago. Tapé mi boca dejando ir un grito ahogado. Lector y Fro miraron impresionados la escena y yo estaba apunto de dejar mis lágrimas caer sintiendo náuseas en mi estómago y sudando frío.
—¿Qué ha pasado aquí? ¿Quién pudo hacer esto? —pregunté alterada a una señora que se tapaba con sus manos su boca y su nariz que se notaba roja, con ojos hinchados y lágrimas cayendo de ellos.
—Él sólo salió ésta tarde a divertirse en el bosque —dijo con pena por el niño y luego rompió en llanto dejando de hablar. De repente escuché también los gritos de los padres del niño, el padre siendo agarrado por algunos oficiales protestando por la poca seguridad que hay en la ciudad y a la madre llorando por ver a su hijo muerto.
Me di cuenta de que la señora no iba a poder contestar mis preguntas, pasé una mano sobre su espalda como consuelo, miré de nuevo al niño y fruncí el ceño. Cualquiera que haya echo eso debía pagar por ello. De alguna manera me llegaba en el fondo de mi corazón el dolor de los padres del niño. La memoria de mis padres vinieron a mi e hice un esfuerzo para que las lágrimas que querían salir no salieran.
—Mira, Lucy-san. Ése debe ser el alcalde de la ciudad —me dijo Fro apuntando a un hombre de unos 45 años aproximadamente, alto, un poco sobre pasado de peso, ojos azules, con canas y un bigote. El sujeto se encontraba hablando con algunos oficiales y firmando unos papeles.
—Vamos —dije y los dos gatos que asintieron. Una vez de que el alcalde terminó de firmar y terminar su conversación me acerqué hacia él.
—Es una pena lo que acaba de pasar —me dijo bajando la mirada.
—¿Cómo fue que ocurrió?
—La historia que relatan los padres es que el muchacho esta tarde fue a jugar con unos amigos hacia el bosque, claro que los chicos sabían que el bosque era peligroso pero las peores cosas como ésta pasan cuando es de noche. Al parecer los amigos pudieron salir antes de que oscurezca pero jamás se dieron cuenta de que uno de ellos faltaba, cada uno fue a su casa excepto él —señaló al niño ya fallecido— Él aparentemente se perdió cuando volvía a su casa. Los amigos de él dicen que él estaba emocionado y que por esa razón cuando estaban jugando ''Las Escondidas'' se tropezó contra una raíz de un árbol y se raspó la rodilla, el niño había dicho que iba junto a su mamá para que le cure la herida que sangraba y que los iba a estar esperando afuera para ir a dormir a la casa de uno de los chicos para jugar.
—¿Se sabe quién fue él culpable? —hice la siguiente pregunta.
El alcalde respiró hondo y cerró sus ojos —se dice que hay un monstruo, una bestia dentro de éste bosque —abrió sus ojos azules mirándome fijamente— No dudo tampoco que lo haya al ver el terrible agujero que le causó en el estómago al niño. Por las noches de luna llena se puede ver su figura, una bestia con alas enormes. La bestia no ataca por el día y tampoco pasa hacia la ciudad gracias a Dios, pero por las noches si estás en ése bosque no importa la hora, no saldrás vivo antes del amanecer, es como su territorio —lo dijo en un tono que envió escalofríos por mi columna. Escuché a Lector tragar duro y sentí como Fro temblaba.
—¿Y qué se hará al respecto? Digo... ¿Hay algún plan que tengas en mente para evitar que las personas pasen?
—Mañana al mediodía será comunicado a todos los que vengan y estén en ésta ciudad que no deben entrar por ninguna circunstancia al bosque. Hace unos minutos he firmado para que envíen peticiones de ayuda para todos los gremios de Fiore.
—Yo soy una maga —dije enseguida— mi nombre es Lucy Heartfilia, puedo ocuparme temporalmente y si veo la posibilidad de terminar éste problema lo terminaré cueste lo que cueste —dije con determinación.
Vi la vacilación en los ojos del alcalde y mi determinación estaba a segundos de caer— ¿ A qué gremio perteneces? —preguntó él. Bajé la mirada a mi mano derecha y mis ojos se fijaron en los ojos de alcalde.
—Era miembro de Fairy Tail —dije sin más.
—¡Y futura miembro de Sabertooth! —dijo Lector animándome.
—¡Sí! —dijo Fro. Una ligera sonrisa se formó en mis labios.
El alcalde miró por un rato y luego suspiró— Supongo que no sería muy ético preguntar porque ya no estás en uno de los mejores gremios de Fiore pero supongo que podría darte el trabajo mientras esperamos a que algún gremio responda la solicitud.
—Deja esto a Sabertooth, viejo —dijo Sting apareciendo detrás mío junto con Rogue que asintió con la cabeza.
—Bien. Cuento con ustedes... Mi nombre es Roberto, cualquier sugerencia pueden verme en mi oficina. Está en el centro de la cuidad —explicó.
—Esta bien, empezaremos mañana por la mañana —dijo Rogue sin ninguna emoción.
—¡Bien! —dijeron Lector y Sting ansiosos por empezar.
—Bueno, los veo mañana magos de Sabertooth estoy agradecido porque se hayan tomado la molestia de ocuparse de esto, por ayudar a mi gente —Luego de eso, un joven llamó al alcalde diciendo que debía ir a descansar para que mañana empiece temprano su trabajo. Nos despedimos de él y nos quedamos los cinco ahí, viendo como el cuerpo del niño era llevado junto con la familia atrás de él.
—Es triste —solté.
Sting y Rogue me miraron y asintieron en compresión. Lector y Fro agacharon sus cabezas.
—Eso fue horrible. Fro piensa que esto no se debe repetir.
—Bueno. Mañana por la mañana nos ocuparemos del tema —dijo Sting con energía— le romperemos el trasero a esa bestia y llevaremos con honor de nuevo el nombre de Sabertooth.
—¡Sí! —dijeron los otros. Hasta Rogue lo dijo en un susurro.
—¿Lucy? —preguntaron Sting, Lector y Fro.
—Uhmm... No se como decirlo... Yo... —dije con incomodidad y luego de un momento forcé una sonrisa— Claro. Supongo —pude sentir como me apuñalaba a mi misma en el corazón, rompiéndose en mil pedazos. Y un tinte de vergüenza aparecía en mis mejillas.
—Entonces. Vayámonos a descansar —dijo Rogue para irse con Fro y Lector atrás de él. Sting se quedó mirándome, agaché mi cabeza mirando al suelo. Pude saber que él frunció el ceño. Al rato sentí sus manos agarrándome mis hombros.
—¡Lucy! —LLamó.
—¿Qué-qué sucede? —pregunté tartamudeando por la cercanía de los dos. Traté de articular bien las palabras que estaba por decir pero esos ojos azules... en ellos podía sentir como me perdía. Me puse roja ante el pensamiento y traté de apartar a Sting pero éste no se soltaba. Seguía mirándome a los ojos intensamente y aparté mi mirada de él.
—Mírame —fue lo siguiente que dijo. Por un momento lo miré de nuevo a sus ojos y luego agaché mi cabeza por la pena que sentía. Sentí como agarró con su dedo mi barbilla y la levantó. Nuestra miradas se chocaron de nuevo. Sentía como mi corazón latía a mil kilómetros por hora y rezaba porque él con sus poderes de dragon slayer no se diera cuenta.
—¿Qué es lo que quieres ? —dije como si no me importaba lo que él estuviera haciendo. Pero la verdad era que estaba demasiado nerviosa. Diciendo la verdad al sentir su toque de su dedo alzando mi barbilla sentí un cosquilleo.
—Si te sientes incómoda sólo dilo pero me molestan las personas que tratan de ocultar todo bajo una sonrisa —lo dijo así, sin más, mirándome fijo a los ojos. Miré sorprendida. Movió sus manos a mi hombro —No lo hagas de nuevo.
¿Cómo quería que no lo haga? ¿Tan sólo cómo? ¿Cómo esperaba que no hiciera otra cosa al saber que sus miradas estaban en mi?. Y como si fuera que él pudo leer mi mente dijo:
—Nadie te obliga. Nosotros no somos Natsu-san o Gajeel-san o cualquiera de tu antiguo gremio. Solo te digo que se fuerte ante tus enemigos...
—Pero no finjas extrema fortaleza ante tus compañeros —terminó Rogue viniendo de vuelta.
—Es cierto Lucy-san —dijo Lector con el pulgar (o bueno pata, como sea) hacia arriba.
—Nosotros te ayudaremos Lucy-chan —dijo Fro.
—Nosotros no te traicionaremos como ellos —dijo de nuevo Sting con un sonrisa y apartándose. Poniéndose correctamente y con las manos en el bolsillo.
Asentí con la cabeza y una sonrisa verdadera se formó. Después de todo Sabertooth no podría ser tan malo. Aunque fuera el gremio que más compite contra Fairy Tail. Me fui con el enemigo de Fairy Tail. Estoy con ellos, y siento en el muy fondo de mi corazón que ellos no harán lo mismo que hizo mi anterior hermandad.
—Ahora... No te traicionaremos aunque seas un pequeño pollito indefenso —Sting se burló de nuevo. Una vena apareció en mi frente. Gotas se le resbalaron a Lector, Fro y a Rogue. Sabían que hasta el hotel no dejaríamos de discutir.
Sentí dos patas por mis cachetes, hice un gesto de desagrado y me acurruqué como un bebé. Luego los golpes de las patas se hacían un poco más fuerte lo cual respondí con un pequeño gruñido.
—Cinco minutos más —dije entre sueño.
—No podemos Lucy-chan. Lector-kun, Sting-kun y Rogue-kun te están esperando abajo. Sting-kun y Lector-kun están impacientes.
—Hmm —gruñí— ¿qué hora es? —dije abriendo apenas un ojo para ver borrosamente a Fro frente a mi.
—Son las 9 —dijo como si nada.
Me levanté sobresaltada. ¿Cómo pude dormir tanto?. Me preparé rápidamente. Me cepillé los dientes y me arreglé mi pelo en un trenza pegada con finos mechones a los costados de mi rostro. Me puse un camisilla blanca, un mini short azul y botas de combates blancas. Agarré mis cosas de combate y me fui corriendo y teniendo entre mis brazos a un Fro que con el viento sus brazos volaban hacia un costado de mi cuerpo como si fuera hoja.
—Esto es genial —comentó a penas mientras yo bajaba rápidamente los escalones. Ya veía venir los molestos comentarios de Sting pero lo que más me preocupaba era hacerle esperar a Rogue. Me recuerdo que una vez Fro me dijo que nunca lo haga esperar. Me imaginé de inmediato a Erza, imaginarme a Erza como un demonio hizo que imaginara a Rogue como bueno... tragué saliva al instante y un miedo se apoderó de mi. Mi frente estaba completamente azul y bueno, aceleré mi marcha para encontrarme con los demás.
Llegué agitada, jadeando. Puse mi manos sobre mis rodillas tratando de recuperar el aliento. Sting, Lector y Rogue estaban frente a mi y a nuestra derecha se encontraba la puerta de salida. Sting empezó burlándose. Fro dijo que dio gusto el pequeño paseo. Y Rogue emanaba una aura oscura.
—P-perdón, Chicos —dije entre jadeos.
Sting rió— ¿Qué te pasó Rubia alguien te tiro agua o ya empiezas a sudar antes del verdadero trabajo? —envié una mirada mortal a él lo que hizo que su sonrisa se agrande. ¡Ash!, odiaba esa estúpida sonrisa de arrogancia que tenía.
—Vayámonos ya —dijo Rogue mientras se dirigía hacia la puerta. Intercambiamos miradas mortales con Sting y seguimos a Rogue.
Había pasado un buen tiempo de pura caminata. En ocasiones, cada tanto, veía por detrás de mi hombro. Sentía que alguien nos seguía pero no sabía quién era. En el camino Lector, Sting y Rogue estaban al frente, atrás estábamos Fro y yo. Caminábamos en busca de alguna criatura pero no encontrábamos nada, sólo estaban los pájaros que cantaban, los animales, etc... Como todo un bosque normal, no había nada raro en éste. La luz del sol se filtraba por las hojas creando las resolanas. Los árboles eran grandes y parecían bastantes resistentes. No comprendo, si decían que era una bestia la cual debía de ser enorme y lo digo a aparte de que tiene alas sería bastante fácil encontrarlo pero no estaba por ninguna parte. ¿Dónde estaba?.
Un crujido escuché entre las ramas que estaban a mi derecha. Mis dos manos puse encima de mi llavero y me quedé ahí observando cuidadosamente mi derecha.
—¿Qué sucede Lucy-san? —dijo Fro a cinco pasos de mi. Miré hacia Fro y luego miré a Sting y a Rogue parecía que ellos no se dieron cuenta. Me relajé un poco suspirando lentamente.
—No es nada. Debe ser sólo mi imaginación —dije. Dándole una sonrisa tranquilizadora a Fro, Sting comentó:
—Ya sabía que estabas loca.
—¡Cállate!
En ese momento se escuchó un rugido y vimos que las aves volaron hacia la izquierda, huyendo de aquél sonido.
—¡Ves lo que ocasionas! —Dijo Sting con su sonrisa burlona.
—¡Yo no hice nada!
—Sí lo hiciste —dijo tranquila y juguetonamente.
—¡Que no! —me estaba poniendo histérica.
—Sí.
Iba a responder hasta que vi que algo enorme se estaba parando o bien poniéndose de pie. Al momento me acordé de aquél rugido. Lo había escuchado en algún lugar... Pero no recordaba. Sting y Rogue se pusieron en posiciones de ataque. Actué rápidamente sacando la llave de Virgo cuando algo, una sombra negra, se estaba moviendo a toda velocidad hacia mi derecha. Lastimosamente no fui capaz de hacer el encantamiento para abrir la puerta de la sirvienta y me golpeó en el estómago. Caí frente a Sting y a Rogue que estaban atentos a la bestia. Miré a ellos y ellos parecieron no notar que había alguien más.
—¿¡Qué haces rubia!?
—¿¡Lucy!? —gritaron Lector y Rogue.
¿Qué demonios estaba pasando? Estaba en el mismo lugar de hace un minuto parada y sin ningún rasguño. ¿Cómo si fuera que nadie me había echo nada?.
—¡Tu enemigo está a tu izquierda! —me gritó Sting.
—¡No! —dije de repente. No entendía lo que pasaba pero algo no andaba bien en esto. Se supone que la bestia solo ataca por la noche.
—¡Lucy! ¡Deja tu locura para otro momento! —volvió a decir Sting.
—¡Que no ! —dije de nuevo y la bestia volvió a rugir. Su rugido hizo erizar mi piel y mandó escalofríos por todo mi cuerpo, saqué la llave de Tauro, Escorpio y la de Leo— ¡Puerta del Toro Dorado! ¡Ábrete!. ¡Puerta del Escorpión! ¡Ábrete!. ¡Puerta del León! ¡Ábrete! —tres puertas doradas se abrieron dejando ver a los tres espíritus ansiosos — ¡Taurus! ¡Escorpio! ¡Loke!
—¡Muuu. Cuidaré de tu cuerpo Lucy-chan!
—¡Bien! ¡Aquí vamos!
—Princesa ¿quieres salir esta noche?
—No.. —hice una pausa— ¡Chicos! —saqué mi látigo convirtiéndolo en Fleuve D'étoiles— ¡Hagámoslo!
—¡Lucy! ¿¡Qué demonios te pasa!? —gritó de nuevo Sting.
—¡Lucy-san! —dijeron con inquietud Lector y Fro.
Cerré mis ojos y me uní a la naturaleza como el entrenamiento para hacer que mi almacén de energía se haga más grande. No me importaba mucho si había un monstruo enorme. Tenía miedo pero eso que estaba ahí no podía ser real. De pronto me di cuenta.
—¡Taurus, Escopio! ¡A la izquierda! —grité. Apenas dije eso y los dos estaban haciendo un ataque combinado.
—¡Mooo!
—¡Con estilo!
Taurus derribó con su arma más la arena los árboles y yo enseguida mandé mi látigo hacia adelante. ¡Lo tenía! —¡Loke!
—¡Sí! ¡Lucy! —Loke sonrió e hizo un Regulus impact hacia donde estaba mi látigo. Tan pronto como se pudo se escuchó el ''Argh'' de una persona.
Sting y Rogue se alarmaron y el cuerpo de la persona se vio impactada contra un árbol. De pronto Sting y Rogue empezaron.
—¡Rugido del Dragón Blanco! / ¡Rugido del Dragón de las Sombras!
Luego del impacto la persona cayó completamente inconsciente. El monstruo había desaparecido en una nube de humo negra. Hice que mis espíritus volvieran sin antes darles las gracias. Lector y Fro se acercaron al cuerpo y dieron la señal de que sí estaba completamente inconsciente pero que aun vivía. Sting agarró al hombre y nos fuimos hacia la ciudad de vuelta.
—Esto fue demasiado fácil.
—Sí
—Lucy-san se ha vuelto fuerte —Dijo Fro. Me puse roja ante el comentario y Lector rió, Rogue asintió y Sting volteó la cabeza para mirarme y sonreírme de una manera en la que mi cara estaba como el pelo de Erza
—No fue para tanto —dije avergonzada.
—¿¡Como que no!? Gracias a ti pudimos encontrar al culpable
—Aunque se me hace raro de que no había ningún olor, ningún ruido o algo que nosotros debíamos ver —comentó Rogue mirando al tipo del cual Sting lo llevaba arrastrándolo en la tierra— ¿Quién es ese sujeto? —susurró.
Sting frunció el ceño— Es raro pero ¿a quién le importa?. Lo importante es que ya lo atrapamos
—¿Cómo te diste cuenta de él, Lucy-san? —preguntó Fro.
—Uhm.. No lo sé... —dudé un poco en mi contestar porque él era como una persona normal. ¿Cómo dos Dragon Slayers no pudieron notarle?.
Mientras íbamos de regreso, Sting y Lector hablaban con Rogue y Fro, claro que Rogue no contestaba mucho. Me sumergí en mis pensamientos. Enserio ¿Él sería capaz de tener un alma tan podrida para matar a un niño de 7 años de esa manera? ¿Por qué de día? ¿No era acaso que los ataques ocurrían por la noche? ¿Él siempre ve como está la luna para hacer una proyección o lo que sea que hizo para mandar a una bestia hacia la luna mostrando su figura? ¿Qué es su magia? Muchas otras preguntas rondaron por mi cabeza. Ninguna encajaba. ¿Qué quería éste sujeto?.
Llevamos al chico junto al alcalde donde él mandó al culpable junto a los oficiales para encarcelarle mientras venían los otros oficiales para mandarle a la prisión para magos (ya saben donde estaba Jellal, Ángel, Cobra, etc... ) y nos dio como recompensa 700.000 jewels. Nunca pude ser más feliz, repartimos entre los tres la recompensa.
Pasamos la tarde entrenando con Sting en un claro. Mi entrenamiento con Sting fue devastador ya que no tenía mi mente conmigo.
—¿Qué pasa Sting?
—¿Por qué?
—¿Estás como en otro mundo?
—¿Igual que tú? —dijo y sonrió de medio lado
—¿Qué? —me sonrojé— N-no. Yo estoy aquí, practicando contigo.
—Seguro —dijo él— Estás pensando en Natsu-san —sosteniendo su sonrisa.
—¡No! ¡Todos menos en él! —apreté mis puños.
—Me alegro de oír eso —dijo y sonrío mostrando sus colmillos— porque me romperías el corazón —susurró acercándose a mi.
—¿¡Qué dijiste!? —dije con mi cara completamente roja.
—¿Ahora no escuchas? —hubo un momento de silencio y cuando estaba a punto de reprochar, dijo: —Te has vuelto más fuerte, Lucy.
—¿Qué esperabas? —dije retrocediendo a medida que él avanzaba hacia mí y con una sonrisa arrogante igual que él.
—La verdad mucho menos pero debo admitir que me sorprendiste— No pude retroceder estaba bloqueada por un árbol detrás mío y Sting estaba frente a mi a centímetros. Miré esos ojos azules profundos y me agarró con sus manos mis brazos.
—¿Qu-qué haces? —traté de sonar fuerte pero obviamente fallé. Me estaba derritiendo como un cubo de hielo expuesto a un fuerte sol. Luego con su mano izquierda sobre mi brazo izquierdo movió suavemente hacia abajo, sentí un dolor agudo pero su toque era suave y eléctrico.
—Pero para la próxima trata de no tener daños —Observé la parte donde estaba la mano izquierda y vi una herida la cual sangraba como si fuera que alguien me cortó con un cuchillo. No sabía de dónde había sacado esa herida porque estoy segura de que fue él hombre cuando me ''atacó'', bueno si de verdad me atacó, solo me dio un golpe en el estómago, no tenía nada afilado con él... creo.
—Yo...—dudé— no sé como me hice eso —dije mirando la herida extrañada
Sting frunció el ceño— Pero ya se me sanará —dije y sonreí. Sting suspiró y cerró sus ojos de nuevo para luego abrirlos. Nos miramos por un rato y traté de apartarlo de nuevo. Esos ojos hacían que te pierdas pero como su mirada era compasiva y honesta también había un toque de malicia en ellos, obsesión, sufrimiento y la atracción que sentía hacia ellos hacían que yo como el cubito de hielo esté luchando por seguir en mi forma sólida.
—Pareces nerviosa —sonrió.
—No lo estoy —pero mi voz decía otra cosa.
—¿Acaso te pongo nerviosa?
—¿Tú? ¿Nerviosa a mi? Por favor ni a una mosca pones nerviosa —pero era mentira. No sé como lograba estar de pie siendo que mis piernas temblaban.
—¿Por qué tu mirada y el sonido de tu voz dicen otra cosa? —deslizó su dedo de mi brazo hasta mi clavícula suavemente, dándome cosquilleo y haciendo que mi piel erizará ante el contacto— ¿Por qué tiemblas?
—Ellos no dicen otra cosa y no tiemblo —traté de que mi voz sonara firme— tú te estás imaginando cosas —salió firme.
—¿Segura? —Sonrió mostrando su dentadura perfecta, sus colmillos, sus dientes completamente blancos. ''No debo caer'' me dije a mi misma.
—Segura
—Bien —Se alejó— Vamos Rogue y los otros nos deben estar esperando.
—Sí —Asentí con la cabeza y fuimos peleando junto a Rogue y los exceeds.
Llegamos al anochecer. Cenamos y agradecí por la comida. Fui primera a la habitación, ya luego vendrán Lector y Fro mientras esté sola podía pensar en unas cuantas cosas. Salí al balcón y en fresco aire sopló. El rocío de flores llegaba hasta a mí y era un precioso aroma, cerré mis ojos y me relajé sintiendo en viento que hacia volar algunos pelos rubios.
Pasé mis manos por mi brazo hasta que recordé la herida cuando volví a sentir el dolor agudo. ¿Cómo me había hecho eso?, muchas respuestas pasaron por mi mente pero ninguna encajaba. Miré a la luna y como pude ver ya lo sabía, era noche de luna llena. Me sumergí de nuevo en mis pensamientos. ¿Esto enserio había acabado?. No lo creo, bajé mi vista y miré al bosque, había algo que no encajaba. De pronto vi como las aves volaban huyendo de algo. No dude, no tenía miedo... no en ese momento. Agarré mis cosas y me fui hacia el bosque, no iba a estar en paz conmigo misma, debía asegurarme de que ya no haya nada que pudiera asesinar a otra persona.
Estaba frente al bosque, no me había encontrado con Sting o con Rogue ni tampoco con ninguno de los exceeds. Seguro se quedaron hablando luego de comer. Tragué duro, y caminé hacia el bosque, el viento era frío, mis piernas temblaban.
Había estado recorriendo como unos 45 minutos alrededor del bosque pero no había encontrado nada. Apenas me iluminaba la luz de la luna. Luego de un momento escuché que algo cayó en una especie de agua, fui hacia donde escuché el ruido, todo estaba muy silencioso. Luego de unos momentos llegué a una laguna, era precioso, las luciérnagas estaban sobre el y los grillos empezaron a hacer soniditos. Busqué algo, alguien que pudiera ocasionar el ruido, seguro era un animal pero los grillos hicieron silencio. Las luciérnagas se fueron, un violento y frío viento sopló, los animales se alborotaron, todos se alborotaron, mis piernas...no, todo yo, empecé a temblar, de entre lo árboles a mi izquierda vi dos ojos blancos y brillantes.
—¿¡Qué eres!? —estaba temblando sin parar pero con agallas moví mis manos hacia mi llavero. —¿¡Muéstrate!?
La bestia salió, toda su parte superior del cuerpo, está cubierto de escamas negras y redondas, que a su vez están decoradas por escamas con forma en espiral, de color azul. Su parte inferior del cuerpo, específicamente su vientre, la cola interna y las piernas, es de color gris, y parece ser bastante suave. Posee una cabeza roma y redondeada con cuatro cuernos grandes y alargados que se extienden hacia atrás. Me quedé sin aire. Mis pulmones me apretaban.
—Acnologia...—susurré
El dragón me estaba mirando fijamente, pensé que iba a hablarme pero jamás lo hizo, esperé algún ataque, algún rugido jamás lo hizo.
—¡Sólo hazlo! —grité a el.
—Los humanos son patéticos —dijo él con una voz que mandó escalofríos por todo mi cuerpo. Miré sorprendida, pensaba que no podía hablar.
—¿Puedes..?
—Claro, niña tonta.
—¿Por qué no me matas?
—Tentativo...
—¿Qué esperas?
—¿Por qué estás aquí? —fruncí el ceño luego de su pregunta.
—¿¡Cómo que por qué!? —le grité y él hizo un gruñido pero no hice caso— ¡Mataste a un niño inocente ayer! ¡Estás aterrorizando a todas las personas de éste pueblo! ¡Vine para ayudarles! No me tragaba el cuento de que solo una persona fuera tan cruel para hacer eso.
—Oh... Jerry.. —dijo con pereza— el solo fue un esclavo. El niño merecía morir, todos los que se acercaron merecían morir... hasta tú.
—¿Esclavo?
—Mandé a que maté a cualquiera que se acercara a esta laguna.
—¿Por qué?
—¿Por qué debo darle explicaciones a una estúpida chica como tú?
—Porque es tu territorio, ¿no? —sonreí de medio lado cuando no me respondió. Sabía que estaba en lo cierto. Una vez había leído un libro sobre dragones para ayudar a Natsu a buscar a Igneel, encontré la información de que ellos son territoriales.
—Bien...
—No hablas mucho, ¿verdad?
—¿Por qué gastaría mi tiempo hablando con un humano como tú?
—¿Zeref, es tu dragon Slayer?
—¿Ese estúpido ser humano? No, por favor. No tengo.
—Entonces, ¿por qué no me matas? —Acnologia me miró por un momento y luego miró al agua.
—Estoy en los lugares donde malos pensamientos se encuentran —explicó— la ciudad esta llena de ellos —hizo una pausa— el niño estaba pasando por la típica fase ''el divorcio de sus padres''. Usé a Jerry, sí, porque éste es mi territorio y su mente era tan débil para ser usada como una marioneta, como esperaba de un humano.
—¿Qué no fuiste un humano una vez? ¿Por qué no me respondes a la pregunta anterior? No creo que el gran rey dragón que sin duda es el enemigo de todos los seres humanos. Un dragón al que no le interesa ni comunicarse con ellos, pues los considera insectos, esté hablando conmigo —gruñó de nuevo.
—Pasaste por mucho dolor niña. Sí. Fui humano y la verdad puedo decir que esta vida es mejor.
—¿Cómo sabes por cuánto pasé? — pregunté anonadada.
—Tu madre murió, a tu padre lo odiabas porque no te trataba como una hija, olvidándose de tu cumpleaños hasta que al final descubriste que él si te amaba, Michelle era tu muñeca la cual crees que por tener esa muñeca sientes que ella está en ahí y que te está viendo. Error, ella fue junto a tus padres los cuales te están cuidando como ángeles guardianes —el miró por detrás mío y luego volvió a mirarme— estabas con el gremio al cual ataqué en la isla, Fairy Tail. Fuiste ignorada, humillada, abandonada, te echaron a patadas porque eres débil —fruncí el ceño— la persona a la cual amabas te reemplazó con otra persona de la noche a la mañana, golpeándote luego con fuego. La que considerabas tu hermana mayor, la amabas, la veías como tu gran admiración, te cortó millones de veces con sus miles de espadas, tu hermano te congeló con sus fríos hielos, y tu mejor amiga junto con su querido amado te golpearon con hierro puro y todos los otros miembros también te lastimaron. Así como hasta que te decepcionaste de tu maestro porque no pudo decir nada a ellos, te querías quedar, llorabas, sangrabas pero tu orgullo era más grande y decidiste salir, hacerte más fuerte. La verdad ni siquiera te dolió el daño físico, sino el interno, tu alma quedó destrozada, la confianza perdida, tu familia rota en mil pedazos, tu... una muñeca china... hecha pedazos.
Abrí mis ojos como nunca antes —¿cómo sabes todo eso? —empecé a jadear, mi pecho me apretaba, sudaba como loca, las palmas de mis manos estaba segura que si me atajaba de algo me resbalaría. Pensé por un momento. Exhalé profundamente y medité, Ancologia me miraba y sé que quizás no viviría para ello. Abrí mis ojos con determinación mirando los de él.
—¿Podrías ayudarme?... ¿Podrías... enseñarme magia del... dragon slayer negro?
Acnologia soltó una carcajada —primero debes mostrarme tu valentía, chica.
''Una Decepción De Quien Amas Es Mas Dolorosa Que Mil Espadas''
Woooah. Hasta aquí llegué
Jajaja espero que les haya gustado
Respondería a los comentarios pero es que al escribir me cansé y así... :3 Perdón
Bueno nos leeremos pronto, besos, cuídense :D
Bye-bye n.n
