IV. EL DESAHOGO DE UNA PENA

Durante los siguientes días, los alumnos de Hogwarts no tuvieron descanso. Los profesores le daban a su clase un sentido más práctico. La amenaza tangible de Lord Voldemort los instaba a darles a sus pupilos armas y herramientas para defenderse. En Defensa contra las artes obscuras, Terruce Poliav les mostró en que en épocas antigüas, se utilizaban ciertos hechizos que podían acabar con la vida de una persona sin que pudieran sospechar que eran víctimas de alguien. Lo importante de este hechizo era que la fuerza y parte de los poderes que iban perdiendo las víctimas la ganaban los victimarios. Solo magos verdaderamente poderosos y que a su vez tuvieran contacto frecuente con la víctima podían hacerlo. Era muy difícil, prácticamente imposible detectar si se estaba bajo la influencia de este hechizo o no.

- Estos hechizos fueron la base de maldiciones que incluso hoy en día, desafortunadamente, se siguen utilizando. Un ejemplo de ello es la maldición Imperius – un murmullo de asombro recorrió el salón- Como se habrán dado cuenta, no todos los libros de Defensa contra las artes obscuras son aburridos, si realmente saben que es lo que están buscando, cierto? Aunque parte de esta información deben de haberlos estudiado ya en Historia de la Magia

Harry y Ron se vieron al mismo tiempo, y bajaron la vista para evitar la mirada de reproche que les lanzaba Hermione. Sin embargo, al término de la clase no pudieron evitar un largo regaño por parte de ella

-Lo han visto?? Historia de la Magia es muy importante!! No sé que harían sin mis apuntes!! Supongo que en esta ocasión sufrirán un poco para entregar esos 20 centimetros de redacción que pidió el profesor Poliav, cierto? Bien, tal vez que tendrán mucho que leer en la biblioteca.

-Pero tenemos un poco más de una semana para hacerlo!! Además tu nos puedes indicarnos más o menos donde buscar, no? - preguntó Ron

Hermione le lanzó una mirada de enojo, y sin mencionar palabra dió media vuelta y se fue.

-Ron... creo que no era la manera de pedirle ayuda... - dijo Harry

Ambos se miraron con preocupación. Sabían que sería una tarea muy dura encontrar la lista de al menos 5 maleficios y la manera en la que se podían contrarrestar sin la ayuda de Hermione. Harry dió un suspiro.

-Creo que yo seré el que le pida ayuda... Tu no eres muy diplomático.

Ron se exasperó

-Ultimamente todo lo que le digo lo toma a mal!! Se enoja conmigo sin motivo!! Qué le pasa??

Harry se había dado cuenta que Ron y Hermione peleaban más que antes, pero quiso evitar hacer cualquier comentario al respecto.

Se dirigieron al gran comedor. En el camino se encontraron a Ginny, Luna y a Grace, que salían de Herbología. Las tres iban platicando muy animadamente, Luna hizo un comentario y tanto Ginny como Grace comenzaron a reir... La risa de Grace... a Harry le pareció encantadora, y se preguntó nuevamente como es que sabía tan poco acerca de ella.

Sabía que a finales del curso anterior Grace y Ginny se habían hecho amigas, y al parecer durante el verano se comenzaron a llevar aún mejor... Aunque claro, con todos lo sucedido no había tenido tiempo ni ganas de pensar en algo más que en Sirius y en la profecía... Por qué no podía ser un muchacho normal, un mago de su edad, preocupado solo por la escuela y el equipo de Quidditch? Por un lado había momentos en los que agradecía a Dumbledore que no le hubiese dicho nada de la profecía... Pero cuando recordaba que no le había advertido acerca de la importancia de practicar la Oclumancia para evitar que Voldemort se introdujera en sus pensamientos, y que Sirius había muerto por ese motivo, se llenaba nuevamente de coraje y desesperación. Si al menos le hubiera hecho caso a Hermione, cuando le dijo que tal vez se quería hacer el héroe!!!

Ginny lo sacó abruptamente de sus pensamientos.

-Qué tal, Harry? por qué tienes esa cara?

-Hola Harry - dijo Grace.

Harry las saludó, sin evitar sentir que enrojecía. Ginny y Luna se acercaron a Ron, dejando atrás a Grace

-Harry, Ginny me ha dicho que eres muy bueno en Defensa contra las artes obscuras, y me preguntaba... si.. bueno, me podrías ayudar?? No quiero salir mal en los TIMOS!! - una sonrisa casi infantil iluminó el rostro de ella cuando le preguntó.

Harry, que no esperaba dicha solicitud, titubeó un momento.

-Esteee... Claro!! Ron y yo vamos a ir a la biblioteca después de comer, si quieres nos vemos allá.

-Gracias!! Te veo allá - dijo Grace, sonriendole.

Harry no pudo evitar hacer comparaciones entre Grace y Cho Chang. La actitud de Cho en Hogsmeade cuando fueron juntos en San Valentín, cómo se enojó cuando el hechizo de Hermione afectó a Marietta, aún cuando Marietta era una soplona... Como le pudo gustar tanto? Recordó las palabras de Ron cuando al término del curso anterior, que él necesitaba a alguien más alegre... tal vez alguien como Grace.
En el gran comedor se encontraron con Hermione. Seguia molesta, por lo que pudieron adivinar, así que evitaron decir cualquier cosa que hiciera explotar de nuevo su coraje... Neville se acercó a ellos.

-Hola Harry, que tal estuvo Pociones? Siento un gran alivio al ya no tener que ver a Snape! Aunque mi abuela se enfadó conmigo por no haber sacado un "Extraordinario"!! Me hubiera tenido castigado todo el verano, si no hubiera sido porque dice sentirse orgullosa de lo sucedido en el ministerio... - Neville habló sin pausas, hasta que una mirada asustada mirada de Hermione lo detuvo.

-Hola Neville - dijo fríamente Harry. Durante los días anteriores no había tenido ocasión de platicar con él, y se sentía algo incómodo - Snape está peor que nunca. Nos dijo que las pociones que se van a elaborar este curso son mucho más difíciles que las anteriores, y que el será más exigente

-Más?? - exclamó Neville

- Neville, y ya pensaste que es lo que vas a hacer después de Hogwarts? - Preguntó Hermione, interrumpiendo la conversación. Neville bajo la vista y enrojeció. Ron le lanzó una mirada a Hermione, como diciéndole "no preguntes"!! Al momento, la chica supo que había tocado un punto delicado.

-Pues... aún no. Mcgonagall me ha pedido que analize algunas opciones, pero aún no he decidido. De cualquier forma, no tengo mucho de donde escoger - dijo el chico, con pesadumbre.

-No te preocupes, sabes que cuentas con nosotros para ayudarte en cualquier materia en la que tengas problemas, verdad? - exclamó Hermione dirigíendose a Harry y a Ron. Neville sonrió agradecido.

-Harry, por cierto!! - dijo Neville cambiando bruscamente de tema. - Luna me ha estado preguntando con insistencia cuando será la siguiente reunión del Ejercito de Dumbledore.

- No estoy seguro de continuar con ello. Además, vamos a empezar los entrenamientos de quiddich, y Katie aún no define las fechas - éra evidente que esto último era básicamente un pretexto para que Neville no continuara inistiendo

- Me daría gusto continuar con las clases, sabes? Contigo aprendimos más que con los profesores que hemos tenido.

- Poliav es un excelente profesor!! - saltó Hermione

- Si, claro... - dijo Neville vagamente - pero tanta teoría es muy pesada!!

- Pero muy importante - replicó la chica

- Como sea... Ojalá que te decidas a continuar. En fin, nos vemos luego. Quedé en verme con Luna, quiere mostrarme una planta que encontró durante las vacaciones. Ella insiste en que la planta hace música!!

Los tres chicos se despidieron de Neville, y después dejaron el comedor para dirigirse hacia la torre de Gryffindor. Hermione ya no estaba enojada.

-Que creen que es lo que vaya a hacer Neville? - preguntó Ron

-No lo sé. Y fue un error de mi parte haberle preguntado tan sorpresivamente.

Ron estuvo a punto de decirle algo a Hermione pero Harry intervino.

-Es muy bueno en Herbología... Debe haber algo en lo que se pueda aplicar esa materia!!

En su camino hacia la torre, el tema de plática siguió siendo Neville. Harry, con mejor humor que los días anteriores, participó activamente en la conversación.
En la sala común se encontraban solo unos cuantos chicos, de primer o segundo año, jugando en una de las mesas cerca de la ventana.
Hermione vio a Ron. Se habían comunicado sin palabras,como ocurre cuando dos personas están juntas durante mucho tiempo. Este sólo asintió con la cabeza. Era dificil que encontraran un momento mas propicio, sin interrupciones.

-Harry - carraspeó Hermione - no pudimos hablar mucho contigo durante el verano, ni durante estos últimos días. Cómo te has sentido? - preguntó con suavidad, sabiendo que a su amigo le dolería recordar los acontecimientos sucedidos meses atrás. Y así era. Harry no quería recordar. Los dos días anteriores habían logrado que el se sintiera mejor por momentos. Por otro lado, quería decirles cómo se sentía...

-Estoy bien. - contestó de manera automática, como cada vez que alguien le preguntaba por lo mismo

-Harry, te conocemos, y sabemos que no lo estás. Cuando te vimos en la estación de tren se podía sentir tu tristeza. Y no habíamos querido preguntarte nada, hasta encontrar el momento adecuado. Prácticamente no contestabas nuestras cartas!! - respondió Hermione

-Harry, porqué no quisiste ir a la Madriguera esta vez? Sabes, pudimos estar contigo, y hablar. Eso en ocasiones hace bien...

-Está bien, quieren que les diga?? Me sentía muy mal!! - contestó en voz alta. Los chicos que estaban jugando voltearon a verlos - Los Dursdley me trataron mucho mejor, no lo niego, pero eso ya no era suficiente!! - A cada una de sus palabras, el volumen de voz se incrementaba. Los niños dejaron el juego y se dirigieron espantados a sus dormitorios. - Me siento culpable por la muerte de Sirius!! Eso era lo que querían escuchar?? Ahora están contentos?? - explotó Harry. Los días de silencio, las palabras guardadas ya no podían seguir escondidas. Había llegado a su límite.

-Harry, no fue tu culpa... - comenzó a decir Hermione, pero el chico la interrumpió

-Que no fue mi culpa?? Quien les dijo que fueramos al departamento de Misterios?? Debí haberte hecho caso, Hermione!! Sirius me hace falta!!! Era la única persona a la que podía considerar como mi familia!! - La rabia que sentía, la impotencia que tan celosamente había guardado hacían mella en él. Sentía escozor en sus ojos, pero no le importaba. Dirigió sus pasos a otro punto de la sala común, gritando - Ahora que? Qué importa la estúpida profecía? Qué si decía que ...

Se interrumpió bruscamnte. Estaba a punto de revelar el mensaje, y aún dentro de su rabia sabía que no podía decirlo así como así. Afortunadamente para él, Ron preguntó:

- Si, se rompió, pero tampoco V- V... Ya-sabes-quien supo el contenido

- Si - contestó Harry, un poco más calmado - pero nosotros tampoco.

Hermione, suspicaz como siempre, lo miró atentamente unos segundos. Harry odiaba que hiciera eso. Sentía que aún sin utilizar Legremancia, podía saber sus pensamientos. Volteó hacia el otro lado.

- Harry, Hermione y yo siempre estaremos contigo, y sabes que cuentas con mis papás y mis hermanos también. Bueno, excepto con Percy, pero realmente dudo que sirva de algo contar con él. - trató de bromear Ron. Harry volteó a verlo y sonrió - Además, los miembros de la Orden también te aprecian: Lupin, Tonks, Ojoloco...

- No quiero que les pase nada por mi culpa, no quiero que mue... - recordó el sueño, las tumbas de sus amigos, y no pudo terminar la palabra

- No es tu culpa. Esto es una guerra, Harry. Los decesos ocurren, muy a pesar nuestro. Pero nosotros debemos estar juntos, sólo necesitas dejarnos estar a tu lado.

Estas palabras las fue diciendo Hermione mientras avanzaba hacia el muchacho de ojos verdes, y sin más aviso, lo abrazó. Harry la abrazó también, con fuerza, sin importarle en contener las lágrimas que salían de sus ojos. Ron se acercó, poniendo una mano sobre el hombro de su amigo.

Al soltarlo, Hermione se enjuagó las lagrimas que surcaban su propio rostro.

- Harry, por favor... No guardes lo que sientes. No te hagas daño con tu propio silencio. Cuentas con nosotros, y lo sabes.

El chico asintió con la cabeza. Ellos tenían razón. Hablar con ellos no había solucionado nada, pero sentía su corazón menos agobiado. En silencio agradeció tener tan buenos amigos.

El ánimo de Harry fue mejorando poco a poco después de esa noche. Tal vez no volvería a ser el de antes, pero ahora al menos comía normalmente y su humor mejoraba. Aunque el cambio también tenía otra causa: Grace.

Debido a la amistad con Ginny, Grace había comenzado a frecuentar a Ron, Hermione y Harry, y aunque el tiempo que convivían era escaso debido a sus horarios y actividades, los cuatro se llevaban muy bien. Hermione actuaba como hermana mayor, dándole consejos de estudio para con los TIMOS, y asesorándola con sus dudas. Ya que el equipo favorito de ella también eran los Chudley Cannons, Ron y ella platicaban sobre las jugadas, los errores del equipo y demás. Y con Harry además de las asesorías en defensa contra las artes obscuras, hablaban de todo, de Quidditch, del ED, de la vida Muggle... tanto, que raras veces notaban que en algún momento Hermione y Ron se habían alejado y los habían dejado solos. En más de una ocasión la tarde caía mientras ellos caminaban por los jardines, a la orilla del lago, en cualquier lugar.

Una tarde, se les hizo más tarde de lo acostumbrado. La noche ya había caído y los chicos se dirigían apresuradamente hacia el castillo. En las escaleras, antes de despedirse, Grace preguntó:

- Y han pensado en volverse a reunir? Me refiero al ED.

- Algunos lo han preguntado, pero no veo para qué.

- Pero ya-sabes-quien sigue ahí, vivo, y creo que necesitamos prepararnos para defendernos!! - contestó la niña con vehemencia, como lo hacía cada vez que creía firmemente en alguna causa.

- Dumbledore y los otros profesores nos dirán que hacer. Además, el profesor Poliav es muy bueno, no como Umbridge.

Grace se detuvo un escalón más arriba de donde estaba Harry. Ella ladeó ligeramente la cabeza, lo miró atentamente por unos instantes en silencio y finalmente dijo,

- Eres muy valiente, sabes? Crear el ED bajo las narices de Umbridge

Harry sintió que la sangre subía a sus mejillas, mientras murmuraba algo parecido a una respuesta

- fue idea de Hermione y Ron

- No dudo que el profesor Poliav sea un excelente profesor, pero me hubiera gustado estar con ustedes y aprender todos los hechizos que les enseñaste. También tu eres muy buen profesor.

Grace se acercó y le dio un beso en la mejilla.

- Hasta mañana, Harry!! - dijo antes de alejarse corriendo. Harry sintió como si le hubieran lanzado un Petrificus Totalus... hasta que alguien lo sacó de sus pensamientos.

- Que estás haciendo tan tarde fuera de tu sala común, Potter? Sigues Haciendo amistades tan nefastas?? Insisto que deberías cuidarte más de quien te rodeas, Potter... Por caerme mal, por tener amigos sangre sucia y por que se me da la gana, son quince puntos menos para Gryffindor.

- Y tu que haces metiendote donde no te llaman?? No vuelvas a insultar a Grace o no necesitaré la varita para destrozarte la cara, Malfoy

- Así que la sangre sucia se llama Grace...

- Te lo advertí!

Harry se lanzó sobre Malfoy, listo a plantarle un puñetazo, cuando se acercó Hagrid

- Harry!!

- Insultó a Grace!!

- Lo escuché. Y también que te quitó puntos. Así que para equilibrar, y para que aprendas a respetar, Malfoy quince puntos menos a Slytherin. Y vete a tu sala común

Draco Malfoy abrió la boca para replicar y la cerró de inmediato, pero quedó temblando de rabia.

- Si, profesor - dijo arrastrando las palabras. Era bien sabido que Draco no respetaba a Hagrid, pero no podía retarlo abiertamente. Dió media vuelta y se alejó rapidamente.

- Harry, también debes irte a tu sala. Tu y tu amiga no deben estar en los jardines tan tarde.

- Nos viste? Preguntó Harry, parcialmente sorprendido, parcialmente con timidez

- Si, y no tiene nada de malo - contestó el guardabosques, su tupida barba ocultaba una sonrisa paternal
- He estado esperando un rato sin pasar por el pasillo, no quería interrumpirlos. No los estaba espiando! - exclamó semi divertido, al ver la expresión alarmada en la cara de Harry - Solo recuerda que no deben estar tan tarde vagando por ahí. Podría ser que la próxima vez sea Snape quien los encuentre.

- Lo tendré en cuenta. Gracias, Hagrid! Hasta mañana.

- Hasta mañana Harry. Me da gusto que estes mejor. Y como amigo, quiero que sepas que Grace Ochkam me cae muy bien y me agrada que salgas con ella.

Harry se despidió con un la mano. Era típico de Hagrid hacer comentarios de ese tipo. Al recordar el beso de Grace llevó la mano a su mejilla. La sonrisa em su rostro permaneció hasta llegar a su sala común. Esa noche, pudo dormir tranquilo.

Mientras tanto en otro lugar lejos de Hogwarts, un hombre se levantó de su silla, satisfecho por los resultados de las investigaciones que sus subordinados habian realizado.

- No quiero que dejen cabos sueltos. Y si para ello necesitan borrar evidencias y testigos, haganlo.

Una sonrisa siniestra apareció en su rostro como de serpiente. Los hombres y la mujer presentes en la misma sala, sonrieron y asintieron.