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Slayers Triunvirato
Autor: Greywords
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Aclaraciones previas
Ghoul:
Bueno, por si no saben a lo que me refiero, es un tipo de no muerto, con el aspecto de un viejo cadáver, similar a un zombie, pero con la capacidad de paralizar con sus golpes, por la energía negativa que almacena su cuerpo, y la desagradable costumbre de comer la carne de sus víctimas y otros muertos.
También es llamado simplemente Necrófago en otros mundos mágicos.
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4. El Tomo de Loriane, parte 2
Los héroes se preparan para salir y seguir buscando el Tomo de Loriane. Aun afectados por la escena que acaban de ver, con el cadáver de la joven y su diario contando las razones de la muerte de su amado Jatin. Sin una explicación de la ausencia del cadáver de éste, pero con aterradoras sospechas.
Salen de la habitación y caminan por los oscuros pasillos de la mansión. Todo parece más oscuro aun luego de haber estado en la habitación protegida de Ivanna. Luego de devolverse un rato, llegan a una de las puertas que no han revisado.
Tras la puerta se encuentran una especie de comedor, con un gran mesón, varias sillas, estantes y otros muebles, pero la mitad de la habitación esta destruida. Se han apilado algunas sillas, telas y restos. Se ha hecho una pira y esta todo quemado y destruido.
Tras los restos hay dos puertas, una pequeña y otra más grande y adornada. Con cuidado se acercan a la puerta más pequeña, pero al pasar cerca de los restos, un movimiento súbito los alerta. Figuras vagamente humanoides se levantan, y se siente el fuerte olor de la descomposición.
Pueden distinguirse dos figuras masculinas con oscuras ropas de mayordomo, y una figura femenina con ropa de sirvienta. No pueden distinguirse sus rostros, pero su carne esta seca y muerta y un hedor insoportable los rodea. También hay seis esqueletos humanos que se levantan de los escombros y se acercan a nuestros héroes para atacar, un resplandor rojo en el interior de sus cuencas vacías.
Las tres figuras monstruosas se acercan lenta y torpemente, con largas garras amarillentas en las manos y tratando de golpear.
-rayos, más muertos vivientes...- se lamenta Zel
-los acabaremos- amenaza Ameria, sin pensar en los poderes demoníacos que estas criaturas suelen ocultar.
Dos esqueletos atacan simultáneamente a Gaudi mientras el resto comienza a rodearlo. Zel va rápido en su ayuda, mientras los hechiceros comienzan a conjurar. Con gran agilidad, el caballero logra esquivar unos golpes, y con un par de movimientos de su espada corta a los dos primeros atacantes, los que caen al suelo con un par de huesos menos, pero vuelven a levantarse para más. Mientras, el hombre quimera combate a tres criaturas, pero con algo más de dificultades.
Mientras imprime un acertado golpe con el que parte a un esqueleto en la mitad de la espina, los otros dos aprovechan la ruptura en su defensa para lanzarse en su contra. Le sujetan ambos brazos, uno cada uno, para dejarlo inmóvil mientras el resto de las demoníacas criaturas se acercan.
Los tres antiguos criados, ahora criaturas apestosas, ya han llegado, y con sus descarnadas garras intentan atacar a Zellgadis, pero de la nada aparece Ameria para protegerlo, y recibe un golpe de una de las criaturas. Un escalofrío recorre el cuerpo de la princesa, desde el brazo donde recibió el golpe. Con un grito de dolor siente como sus músculos se tensan y la dejan completamente paralizada. La energía negativa de las criaturas la ha afectado.
-haa, Zel...- Ameria queda completamente paralizada e indefensa.
-Ameria!...- Zel se enfurece por el ataque contra su querida Ameria. Por un momento la rabia ciega su mente, pero pronto recobra la calma y la concentración para hacer uso de sus poderes espirituales.
Zel se concentra un momento con los ojos cerrados, para luego abrirlos con un grito, sintiendo la familiar sensación de la energía saliendo de su interior para manifestarse en el mundo real. Se siente como un cálido temblor que recorre su ser desde su espalda hasta sus brazos. En ese momento, sus brazos desaparecen de su posición para reaparecer cruzados en su pecho como si los hubiera movido para cubrirse, pero sin recorrer ningún espacio. De inmediato golpea a ambos esqueletos con un rápido movimiento de sus extremidades tirando a los esqueletos un poco mas atrás.
Con un hábil giro recoge su espada, que había soltado por el agarre de los esqueletos, y con esta corta una mano al mayordomo Ghoul que acaba de atacar a Ameria, aunque sin detener al no muerto que ahora se ensaña en golpearlo a él.
Mientras tanto, Filia se acerca a Ameria para romper la magia que la paraliza y Rina no pierde el tiempo conjurando contra los Ghouls que se acercan a Gaudi, quien ya está terminando con los restantes esqueletos.
-Madre ancestral, luz ancestral, ven a mi mano ¡Ika Khalad! (rompe la magia)- la sacerdotisa del templo de los dragones toca a Ameria con un cálido resplandor dorado que le regresa el movimiento. La princesa cae de rodillas tiritando aún por el frío de la parálisis.
Rina mete una mano en una de las bolsas que lleva en el cinturón y saca un puñado de un polvo amarillento.
-Padre fuego ven a mi mano. Encierra, rodea, destruye, ¡Incineración!- con la última palabra, la hechicera arroja el polvo hacia adelante, liberando el fuerte olor del azufre.
Dos círculos rojos se forman en el suelo, justo al rededor de los dos criados no muertos que se acercan a Gaudi. Un pentagrama de fuego se forma en el interior de cada uno. En un instante las flamas se convierten en pilares candentes que encierran a las criaturas incinerándolas completamente.
El Ghoul que pelea con Zel no tiene mucha más suerte. Sus golpes parecen no afectar la pétrea piel de la quimera, quien no muestra señales de daño. Luego de asestar y recibir un par de golpes, Zel vuelve a hacer uso de sus poderes. Esta vez se teletransporta justo a tiempo para esquivar una mordedura de la repugnante criatura, para aparecer a la espalda del Ghoul. Con un solo golpe descendente de su espada lo corta a la altura del pecho, cercenando brazo y cabeza, y destruyéndolo permanentemente.
-Bueno, creo que eso es todo- comenta Zel
-...¡Rayo luminoso!- un delgado rayo de luz sale de las manos de Rina pulverizando a los esqueletos que había tirado y olvidado Zel.
-creo que si- le responde Rina, sin mostrar mucho interés por estas criaturas espantosas.
Zel mira levemente a Ameria, pero al ver que la chica se para sola y se acerca, vuelve a su tradicional apariencia insensible e indiferente.
-sigamos- dice secamente Zel
sólo queda una puerta frente a nuestros héroes, por lo que el camino es claro
Al atravesar la puerta, los guerreros se encuentran con otra escena oscura, el aire se siente más enrarecido aún. Es una la gran habitación octagonal con el pilar del sello, reconocen el lugar como la habitación del segundo piso, y de las ilusiones del fantasma.
-no esta vez, no lo dejare escapar- anuncia Filia, y comienza a conjurar en voz muy baja, con el idioma antiguo de los dragones.
En el pilar del sello, el portal oscuro permanece abierto, y los espectros se sienten en el ambiente.
En una esquina está el desdichado Sûelan, aún vivo luego de ser atacado por los espíritus malignos que el mismo libero, pero bastante herido, con la piel blanca. Se encuentra arrodillado sobre un charco de su propia sangre, sosteniendo difícilmente una barrera mágica con su mano derecha, el otro brazo le guela del otro lado, al parecer lastimado.
De pronto se escucha un caminar pesado. De la escalera que daba al piso de abajo sube rápidamente un hombre alto con traje azul. Al acercarse, pueden ver que tiene el cuerpo de un hombre joven, pero tiene la piel y la larga cabellera completamente blancos, en lugar de ojos puede verse sólo un resplandor rojo al fondo de los profundos abismos oscuros que ahora ocupan su lugar.
El traje del hombre que se acerca al herido tiene marcas rúnicas similares a las del traidor.
Cuando llega a su lado, el terror se apodera del desdichado Sûelan.
-J..,J-Jatin, yo...- comienza el herido aprendiz, pero no alcanza a terminar, pues el recién llegado lo levanta del cuello ahogándolo.
-ha muerto, Ivanna ha muerto, miserable traidor- le espeta Jatin con voz de ultratumba
Comienza un horrible espectáculo, pues el fantasmal Jatin sujeta aún vivo a Sûelan, mientras con fuerza demoníaca le agarra un brazo y se lo arranca de un tirón regando el piso más aún de sangre.
Con un ahogado grito, el traidor aprendiz se desmaya, pero Jatin no se detiene. Sigue con el otro brazo, luego las piernas y al final la cabeza. Lo descuartiza de forma atroz, tirando sus pedazos por la habitación.
Nuestros héroes, impactados por las imágenes, Ameria cubriéndose los ojos por el espanto, presencian la escena. Filia intenta no perder la concentración mientras continua su hechizo.
Luego de terminar con el aprendiz, el ahora monstruoso Jatin recoge el libro con ensangrentadas tapas de plata que yace al lado de algunos restos de Sûelan, pero al parecer le quema las manos. Lo envuelve entre sus ropas y se retira.
Mientras camina, la horrible escena desaparece como las otras ilusiones, pero esta vez Filia esta preparada.
-...permanece espíritu, ¡Circulo de Luz!- termina Filia justo a tiempo.
Un circulo de luz se forma en el centro de la ilusoria habitación, en el lugar ocupado por el pilar. De pronto el lugar vuelve la normalidad, tomando el aspecto de una sala común con una escalera que baja a algún sótano, pero en el medio del lugar, se encuentra el circulo mágico creado por la sacerdotisa, con el cuerpo espiritual de Sûelan atrapado adentro.
Todos parecen algo perturbados por las imágenes que acaban de presenciar, y sorprendidos por el conjuro de Filia.
-dejenme salir...- pide lastimosamente el espíritu
-qué quieres espíritu?- pregunta Filia
-dejenme salir...- repite el fantasma
-no te dejaré ir hasta que me digas lo que quieres-
-redención- responde secamente el fantasma con su voz triste
-pregúntale donde está el Tomo de Loriane- aconseja Rina
-Loriane, el libro... esa es la respuesta... esa es la solución... yo debo...-
-¿qué dices espíritu?, ¿la solución de qué?- pregunta la sacerdotisa
-de todo- responde el espíritu
-pero nosotros necesitamos el libro-
-no entienden... no lo entienden... nunca entienden nada... no lo entienden...-
-eso ya lo sabemos, pero ¿qué no entendemos?- pregunta con fastidio Filia.
-el libro, el Tomo... el Tomo de Loriane es inútil sin el sello, yo no lo sabía, yo no quería...-
-¿dónde está?- pregunta Filia tratando de conservar la calma al hablar con un espíritu tan fastidioso como este.
-abajo... ahora déjenme ir, déjenme ir, déjenme ir...- comienza a repetir el fantasma
-ya, ya, esta bien...- con un movimiento de su mano, el circulo se rompe y el espíritu queda en libertad, desapareciendo.
Luego de analizar por un momento todo lo ocurrido los héroes llegan a una conclusión.
Saben que había tres discípulos a la muerte de Lorian: Jatin, Ivanna, y Sûelan. Los dos primeros sospechaban que el último planeaba una traición y robar el Tomo de Loriane. Al parecer lo hizo, pero al sacar el libro y romper el sello, se abrió un portal al mundo de los espíritus con una explosión de energía negativa.
Jatin e Ivanna espiaban al traidor, pero también fueron víctimas de la explosión. Jatin uso todas sus fuerzas para proteger a Ivanna, y lo logró, pero murió en el proceso.
Por su parte, Sûelan resistió con una barrera de magia.
Mientras tanto, Ivanna tomo el cuerpo de Jatin y lo llevo a su habitación, huyendo de los espíritus malignos que se apoderaban de la casa. Al no poder combatir, y con su amado Jatin muerto, tomo la decisión de suicidarse y se colgó, no sin antes escribirlo en su diario.
Luego de la muerte de Ivanna, por alguna razón, quizás por los sentimientos negativos y la situación de su muerte, o por alguna otra razón desconocida, el discípulo Jatin se alzó de entre los muertos como un no muerto. Al ver a Ivanna muerta frente a él, decidió ir a vengarse.
Mato de forma atroz a Sûelan, y se llevo el libro.
Así llegamos a la actualidad, con Rina y compañía buscando el preciado libro en medio de una casa embrujada.
-creo que debemos seguir lo que nos dijo el espíritu y bajar, pero...- comenta Filia, cuando se da cuenta que Xeros ha desaparecido
-Xeros? donde...- Filia recién nota que Xeros debe haber desaparecido en algún momento entre la ilusión y las conclusiones.
-no importa, vamos- recomienda la sacerdotisa, ya conoce a Xeros
-si tú lo dices... vamos entonces- dice Rina comenzando a caminar hacia la escalera.
Bajan por una estrecha escalera, a cada paso el ambiente se torna más pesado y el hedor más fuerte, es como si se acercaran cada vez más a la raíz del problema.
Llegan a una habitación muy descuidada, luego de caminar unos paso y atravesar una puerta, llegan a una parte totalmente distinta. Entran a una caverna rocosa y húmeda. Estrechos pasillos se enredan como serpientes que los acercan cada vez más al mundo de la muerte.
Luego de un rato llegan a una gran cámara de la cueva. Se ilumina por antorchas sobre pedestales, que resplandecen con una espectral flama verde que le da una apariencia aún más siniestra al lugar.
En el medio, hay una especie de altar sobre el que reposa un libro con tapas de plata, del que emana una luz tan diurna y natural, que casi logra entibiar la fría habitación.
En el fondo se ve la figura de un encapuchado, y dos pares de ojos rojos se acercan desde sus lados.
-Les doy la bienvenida a mi humilde morada, extranjeros- habla el encapuchado con una voz fantasmal y profunda.
Se acerca al altar del libro seguido por dos figuras animales. La luz que emana del libro mágico permite ver el rostro pálido con largo cabello blanco de Jatin. Lo acompañan dos esqueletos con la forma de animales, como grandes lobos no muertos.
-senti la presencia de criaturas vivas desde hace rato, pero no creí que serían aventureros en busca del Tomo de...- el no muerto se detiene, como si no pudiera pronunciar las palabras que quiere.
-haa... no dejare que se lo lleven, no dejare que lo roben otra vez... ¡Moriré de nuevo antes de permitirlo!-
El resplandor rojo se hace más intenso en sus ojos y se acerca con intenciones malignas. Las dos bestias esqueléticas que lo acompañan se adelantan y se lanzan contra los héroes.
-cuidado!- exclama Rina tratando de cubrirse de una de las bestias que se lanza en su contra, pero Gaudi a su lado carga contra la criatura golpeándola con el hombro y arrojándola, rescatando a su roja hechicera justo a tiempo.
-Eres un alma torturada, pero no dejaremos que nos detengas, necesitamos ese libro- anuncia Filia decidida.
Jatin levanta los brazos y una niebla maligna brota desde su ser, llenando el lugar. Es el hedor de la muerte, del odio y del mal, que ahora inunda la caverna.
El torturado guardián desenvaina una espada enorme y negra, con la forma de huesos que se entrecruzan y dándole una apariencia aún más siniestra.
-No los dejaré... a ellos, criaturas de la noche!-
Las bestias se lanzan a la carga otra vez, mientras Jatin corre al encuentro de los luchadores.
Zel se interpone en el camino del guardián, con un movimiento de su espada trata de cortar el paso del fantasmal luchador, pero Jatin da un solo golpe, que Zel logra detener, pero que lo lanza a varios metros de distancia.
Con gracia felina, el hombre quimera da un giro en el aire y cae de pie, pero Jatin se acerca a los demás.
Filia y Rina ya conjuran para detenerlo, mientras Ameria y Gaudi combaten con las bestias esqueleto. Gaudi no tiene muchos problemas parando los feroces garrazos y mordeduras con su espada, pero la princesa debe realizar esfuerzos desesperados para no ser atrapada por la criatura.
Además, los golpes parecen no afectar a las bestias, que se paran luego de cada caída para seguir combatiendo.
-Criaturas del mal, demando que se retiren. En el nombre de la diosa, ¡Los Expulso!- invoca Filia el poder de sus dioses. Sus manos resplandecen con el familiar dorado de sus poderes.
La sacerdotisa dirige el cálido haz de luz dorada hacia el guardián que se acerca, pero este alza la mano, y la niebla oscura se concentra deteniendo el poder de Filia.
Golpea el aire con su otra mano, pero Filia recibe el impacto como si la hubiera golpeado a ella. La dragón cae de rodillas, pero comienza a pararse para continuar.
Rina está terminando su hechizo. Cuatro flechas de fuego se forman frente a la hechicera, para instantáneamente acelerar contra Jatin, pero al llegar hasta el siniestro luchador, se disipan en el aire, como si hubieran chocado con un muro invisible frente a él.
-rayos, parece ser inmune a la magia normal, tendré que usar algo más poderoso- se dice Rina pensando qué hacer.
De pronto Jatin recibe un impacto como si hubiera sido golpeado por una fuerza invisible, lo que lo saca de balance, pero no logra tirarlo.
Al mirar en la dirección de origen del ataque ve a un enfadado Zellgadis que se acerca con la mano izquierda levantada en su dirección y la espada en la derecha. Zel se acerca para combatirlo.
Viendo que Gaudi está deteniendo bien a una de las bestias, Filia comienza a apoyar a Ameria con la otra, y Zel parece seguro de su combate contra Jatin, Rina decide conjurar algo un poco más poderoso.
La hechicera saca una bolsa de su cinturón y riega su contenido en el suelo. Con un polvo metálico comienza a dibujar una formación dentro de un circulo en el suelo.
Rápidamente saca un poco de azufre de otro saquito y lo arroja a la formación arrodillándose a su lado, mientras comienza a conjurar
-Espíritu del Fuego, recuerda!
Gibil, espíritu del Fuego, recuerda!
Girra, espíritu de las Llamas, recuerda!- comienza a recitar Rina, mientras saca su espada
Zel y Jatin comienzan su combate. La quimera aguanta bien, pero sus golpes son inefectivos.
Ambos guerreros son hábiles, y ambos son inmunes a la mayor parte del daño físico, por lo que no se preocupan mucho por la defensa, pero Zel está en desventaja.
La el hombre quimera parece cada vez más cansado, mientras Jatin parece cada vez más fuerte. Depronto Zel nota que su energía disminuye, el no muerto parece esta absorviendo sus energías.
-Oh, Dios del Fuego, poderoso hijo de Anu, el más aterrador entre tus hermanos, levántate!
Oh, Dios del horno, Dios de la destrucción, recuerda!- sigue la hechicera, mientras un aura rojiza se forma a su alrededor
-qué pasa guerrero?, no quieres combatir- amenaza Jatin con su voz de ultratumba
-ya se lo que haces miserable criatura, pero no te servirán tus trucos- responde Zel
-si quieres energía, ahí te va otro poco- Zellgadis junta sus manos y se concentra, reuniendo la mayor cantidad de energía de que es capaz.
Un resplandor celeste rodea al guerrero quimera. El no muerto no pierde el tiempo y se lanza al ataque, pero el guerrero místico le responde apuntándolo con su palma izquierda y descargando toda la energía en un golpe.
La fuerza del golpe es terrible, y Jatin recibe el golpe de lleno
-Levántate, oh Dios del Fuego, Gibil, en tu majestad, y devora a mis enemigos!
Levántate, oh Dios del Fuego, Girra, en tu poder, e incinera a los hechiceros que me persiguen!- sigue Rina sujetando su espada con ambas manos, y la hoja vertical hacia abajo.
Una explosión que hace temblar el lugar ocurre cuando el golpe de Zel golpea a Jatin. Cuando el polvo de la explosión se disipa, Zellgadis se sorprende de ver aún a Jatin, ahora sin su capa y con la ropa rasgada por el ataque, pero listo para seguir el combate.
-Rayos...- Zel siente el cansancio del uso de sus poderes y de la constante absorción de energía del no muerto guardián. Levanta su espada para tratar de continuar el combate
Rina ya está terminando su conjuro, aún con la espada levantada sobre la formación.
-Gibil gashru umuna yanduru
Tushte yesh shir Illani u ma Yalki!
Gishbar ia zi ia
ia zi Dingir girra Kanpa!- con la última palabra, la hechicera entierra su espada sobre la formación un fuego se forma en el lugar.
Un vapor amarillo sale del lugar de la invocación de Rina, y se dirige a Jatin. A medida que se acerca, el humo se enciende y toma una forma humanoide.
Una criatura con la apariencia de un hombre alto, pero hecho de llama se dirige al no muerto, invocado por Rina.
-¡destruye!- ordena la hechicera con voz enloquecida
el espíritu del fuego llega hasta el lugar del combate de Jatin. Zel retrocede de un salto al reconocer la invocación.
La criatura invocada rodea a Jatin formando un anillo de fuego a su alrededor. Extiende sus manos y el fuego incandescente cubre a Jatin.
Solo se escucha el sonido del inmenso fuego, mientras el espíritu del Fuego incinera a Jatin, poderes y barreras incluidas.
Luego de un momento, la criatura flamigera se disipa dejando sólo un pentagrama quemado en el suelo. Ni el polvo queda de Jatin.
Rina parece cansada por la invocación, al igual que Zel por su pelea. Ameria combate rodeada por los poderes protectores de Filia, y con sus propios ataques de magia blanca ya destruye a la bestia que combatía.
Gaudi por su parte, mira triunfal la pelea de Ameria, parado sobre un montón de huesos que fueron su enemigo.
-Gaudi!!! Si ya habías terminado con eso, por qué no ayudaste aquí!!- lo regaña Rina
-...- a todos les cae una gota de sudor en la nuca
-supongo que no pueden estar sin pelear ni un minuto...- comenta Filia con algo de fastidio
-no importa, tomemos el libro y llevémoslo arriba- les dice Zel
Rina se acerca al Tomo de Loriane. Revisa si hay trampas o protecciones mágicas, pero parece no haber nada.
Al tomar el libro siente un gran poder en su interior, pero al abrirlo se sorprende de encontrar un libro en blanco.
-... e-esta en blanco...- habla por fin Rina con algo de dificultad.
-quizás el espíritu tenía razón, quizás sea inútil fuera del sello- comenta Filia
-pues entonces llevémoslo al sello, deprisa- apresura Zellgadis.
Unos minutos después, los Slayers piensan parados al lado de la escalera que sube, con el libro en las manos.
Saben bien que arriba esta el portal al plano negativo, y que la habitación del sello está infestada de espíritus.
Además, desde que acabaron con Jatin han sentido que alguien los sigue, pero no saben quien es.
-esto no me gusta. siento que alguien nos sigue...- comenta Zel
-quizás sea Xeros no?- pregunta Rina
-no es el. Puedo sentir cuando Xeros esta cerca, y no siento su presencia...- responde Filia
-...-
-no importa, si queremos utilizar el Tomo de Loriane, es mejor que lo llevemos al Sello, vamos- les recomienda Rina
-pero arriba esta lleno de criaturas y espectros...- reclama Ameria
-Cuando levante el libro puede sentir una gran energía, aún ahora se siente cálida-
-magia blanca?- pregunta Zel
-podría ser, tu que dices Filia?- pregunta Rina a la sacerdotisa
-dejame ver-
Filia toma el libro y cierra los ojos. El libro y Filia comienzan a brillar con una energía dorada.
-si, es una poderosa energía sagrada, quizás afecte a las criaturas de arriba-
-tiene sentido, ademas recuerden que en la última ilusión que nos mostró el espíritu, Jatin se quemaba las manos al tocar el libro- comenta Zel
-con un poco de suerte, ahuyentará a los muertos vivientes, pero cuando cerremos el Sello, será inefectivo, habrá que mantenerlos alejados un momento- concluye Filia con la sabiduría de un antiguo sacerdote.
-pues si se trata de combatir, yo acepto- anuncia decidido Gaudi
-yo también combatiré- apoya Ameria
-supongo que todos lo haremos- sigue Zel
-entonces vamos- termina Rina, y comienza a subir la escalera con el Tomo de Loriane al frente, como un escudo.
Mientras tanto, en un lugar oscuro y siniestro, una caverna tan siniestra como la mansión que recorren nuestro héroes, una figura delgada con capa púrpura camina con completa tranquilidad.
-Gizz, donde estas Gizz?- pregunta Xeros con una risita estúpida en el rostro
-mmm... ¿dónde se metió este demonio?-
-Giiizz, donde estaaaas??- pregunta con una voz burlona.
De pronto un rayo eléctrico sale de la nada e impacta a Xeros en pleno torso.
De las sombras sale una criatura de horrible aspecto, delgado cuerpo, largas garras y la piel amarilla.
-Te tengo traidor!!- celebra antes de tiempo el demonio
-...- Xeros lo mira con los ojos cerrados y la misma cara de despistado que siempre trae. Su traje esta todo chamuscado, pero no ha sufrido ningún daño.
El demonio hace tronar sus dedos y su traje queda como nuevo.
-traidor?, yo?- se rie Xeros
-no me hagas reir. Olvidas quien es mi verdadero amo, quien es mi veradera... señora- le dice Xeros casi burlándose
-miserable...- el demonio amarillo se lanza en su contra, pero Xeros realiza un movimiento de su mano y lo deja paralizado.
-yo no soy como tu, criatura. No me insultes confundiéndome, nada me ata a tus señores demoníacos- le explica Xeros
Con otro movimiento de su mano, el poderoso demonio hace aparecer su báculo, con lo que aumenta aun más sus poderes.
Xeros apunta a Gizz con su báculo, y el cristal del bastón brilla con una luz púrpura. El desdichado demonio Gizz es levantado del suelo por una fuerza mágica, puesto de cabeza, y sus pies mágicamente atados al techo.
En esta posición tan desventajosa, la criatura no tiene mucho que hacer.
-pero no he venido aquí a explicarte mis intenciones, sino a hacerte unas preguntas...- se ríe Xeros
-hablame sobre Loriane...-
Un rato después, luego de haber hecho varias preguntas y lanzado varias descargas de su bastón, Xeros piensa al lado de un maltrecho Gizz sobre que hacer.
-dices que lo sabe todo?-
-...s-si... todo...-
-mmm... ...también sabe sobre La Señora?-
-... todo... ...bájame...-
-mmm, creo que debo ir a... ...ha, eso es una gran secreto...- se dice el demonio.
Xeros sujeta su bastón y junta una gran cantidad de energía. Levanta el báculo listo para golpear y destruir a Gizz.
-...no, no... l-lo hag...-
-haa, esta bien...- Xeros baja su báculo, lo hace desaparecer y se marcha con la misma tranquilidad con la que llego.
-...pero... bajame m-miserable! bájame!...- le grita Gizz a punto de caer inconsciente
Xeros simula no escuchar y se marcha
-esta jaqueca otra vez... ...creo que me estoy volviendo bueno...- se dice Xeros antes de desaparecer.
En el segundo piso de la mansión de Loriane, los espectros llenan el lugar, pero desde la escalera viene una luz dorada que alerta a las criaturas.
Sube Rina adelante, al parecer los espectros se alejan del libro, lo que abre un hueco entre los espectros permitiendo que suban sus compañeros.
Luego viene Filia con un fuego dorado en sus manos, con lo que logra ahuyentar un poco más a las criaturas malignas. Atrás viene Gaudi, Ameria con los puños cubiertos por la luz blanca de su hechizo, y Zellgadis cierra el paso listo para pelear.
Gracias a los poderes del libro, logran llegar al pilar del sello aunque están completamente por espectros y sombras. Rina se acerca lentamente al portal oscuro del que salen las criaturas, y que cubre el sitio exacto donde debe estar el libro.
-Filia, necesito que cierres un momento el portal, puedes hacerlo?- pregunta la hechicera
-lo intentare-
Filia comienza a conjurar para cerrar el portal y permitir que Rina lo Selle.
-Diosa de dioses, luz imperecedera, Madre ancestral- comienza Filia mientras la luz dorada la cubre y acerca sus resplandecientes manos al portal oscuro
-luz ancestral, ven a mi mano ¡Ika!- Filia concentra todo su poder en el portal.
Las criaturas oscuras comienzan a estremecerse y un lamento espectral se deja escuchar fuerte en todo el lugar.
Poco a poco, el portal oscuro comienza a reducirse, comienza a cerrarse hasta que se regresa completamente al lugar del sello, como si el pilar en sí lo absorbiera.
-¡Ahora Rina!, no podré mantenerlo mucho tiempo- anuncia Filia con un gran esfuerzo para no perder la concentración, aún con las manos extendidas para mantener cerrado el pórtico.
-listo Gaudi?-
-si...-
-Ahora!- grita Rina, volteándose y colocando el libro en el lugar que le corresponde en el sello.
Todas las criaturas se lanzan sobre los héroes, pues al ubicar el libro en el sello sus poderes dejan de ser útiles.
Gaudi cubre la espalda de Rina mientras la hechicera comienza a recitar un conjuro, mientras Zel y Ameria tratan de mantener a las criaturas alejadas de Filia.
Un espectro más poderoso esquiva a Gaudi y extiende su mano con la intención de golpear a Rina, pero la espectral garra de la criatura se ve detenida de pronto po una fuerza invisible.
Poco a poco, se hace visible la alta figura de Jatin, aunque ahora luce traslúcida y su piel tiene un color mas natural, su cabello es rubio.
-no te dejaré, demonio- anuncia el fantasma de Jatin
A su lado aparece otra figura igual de fantasmal, la imagen de Sûelan. Ahora no se ve triste y acabado, sino que luce una sonrisa en el rostro, y sus manos están cubiertas por una flama espectral.
-ni yo tampoco- dice el otro fantasma.
Ambos fantasmas comienza a combatir del lado de los Justicieros, uno con la habilidad de un guerrero, y creando barreras y defensas mágicas, el otro lanzando rayos de sus manos, y conjuros fantasmales.
Con la ayuda extra, Gaudi, Ameria y Zellgadis logran mantener a los espectros alejados lo suficiente para que Rina termine sus cánticos arcanos.
-de prisa Rina, no puedo mantenerlo mas...- le pide Filia
-Ya esta listo- termina al fin Rina
El libro, ahora en el lugar que le corresponde, comienza a brillar con una luz blanca, desde el libro se iluminan también los signos arcanos del Sello.
Una luz natural y cálida ilumina el sitio del sello, mientras las runas luminosas cubren ahora no sólo el pilar, sino el suelo a su alrededor.
A medida aque la luz se extiende, las criaturas malignas se disipan, y pronto toda la casa esta libre del mal, iluminada mágicamente por el sello, y manteniendo a todas las criaturas oscuras alejadas.
-haa... por fin lo hemos conseguido- se alegra Rina
-si, lo hemos hecho, ya no están... pero...- comienza Ameria, pero se corta al ver a las figuras fantasmales que los han acompañado.
-entonces eran ustedes quienes nos seguían- comenta Filia
-Ustedes vencieron a los demonios, y querían restaurar el sello- responde Jatin con la voz de un fantasma
-era nuestro deber reparar el daño causado- sigue Sûelan
-no se preocupen, ahora pueden irse en paz- les dice Filia, terminando con una bendición
Un pilar de brillante luz sale del suelo a los pies de ambos fantasmas, y se eleva mas arriba del techo, hasta el cielo. Los fantasmas comienzan a desaparecer, mientras se despiden.
-gracias, por fin podemos partir- se despide Sûelan
-ahora veré a mi amada Ivanna, gracias- se despide también Jatin antes de desaparecer.
El lugar adquiere una calma acogedora y mágica. El lugar del libro en el sello comienza a brillar con una luz blanca.
-y ahora qué?- pregunta Ameria
-Tomo de Loriane?- pregunta la princesa como saludando al libro
-"Yo soy Loriane, la estrella en la tierra.
Mi luz es mi voz, la dirección es el conocimiento"- se escucha desde el sello una voz femenina y espectral
-"Pregunten, viajeros"- ofrece el libro mágico
Rina y los demás piensan un momento, y la hechicera comienza a hablar.
-Queremos saber sobre el Triunvirato. Quienes lo han reformado-
-"El triunvirato, la cabeza de La Cofradía. Esta formada por un humano, un demonio y un dragón.
Fue creada para proteger, para mantener el equilibrio entre el bien y el mal, pero las criaturas de este mundo son muy ambiciosas.
Pronto corrompieron a La Cofradía con luchas internas, luchas por el poder"-
-Cofradía?- pregunta Ameria algo confundida
-"Un ejercito, el único ejercito formado por humanos dragones y demonio. Mediaba en los grandes conflictos entre las criaturas,
pero eso fue hace mucho. Estaba liderado por el Triunvirato, pero cuando comenzó la guerra por el poder, La Cofradía fue disuelta"-
-"El Triunvirato desapareció hace siglos, pero ahora ha renacido, gracias a Hound.
Hound es un poderoso demonio con la ambición de regir en este mundo y en el otro, romper el balance"-
-"Es seguido por una dragón llamada Ktin'da Kala y un humano llamado Jun Gorath, son criaturas muy poderosas.
Kala viene de un lugar llamado Dark Fall, podrán encontrarla ahí. Gorath vive en las Montañas Estriadas, al sur de este lugar"-
-"Pero el Triunvirato no fue creado para regir, sino para mantener el equilibrio, y ahora su creador reclama nuevamente su posesión"-
-Pero quien creo al Triunvirato, quien pudo reunir a un humano, un dragón y un demonio?- pregunta Rina
En ese momento se escucha un ruido terrible en el techo, como una explosión. Los trozos del techo comienza a regar el lugar.
Gaudi toma a Rina y salta para esquivar los trozos, lo mismo que Zellgadis y Ameria. Filia no tiene muchos problemas en retroceder para esquivar las rocas.
Al mirar arriba, el resplandor del sol los enceguece un momento, pero ven la figura de un hombre alto con armadura roja, y una enorme espada, tan grande como él.
De un salto, el guerrero llega al suelo, y antes de que alguien alcance a reaccionar, da un terriblemente fuerte espadazo al pilar.
El piso y toda la casa tiembla con el poder de su golpe, y el pilar con el sello se hace añicos.
-justo a tiempo- habla el guerrero desde su pesado yelmo
-quien eres?!!- pregunta Rina, ya lista para conjurar en su contra
-mi nombre es Gorath, y he venido para destruirlos-
El poderoso Guerrero se pone en guardia con su descomunal mandoble, pero justo en eso una pared de energía oscura crea un muro impidiéndole el paso.
-vamos, por aquí-
Todos se voltean para ver quien les habla, y es Xeros el que acaba de crear el muro.
-si yo fuera ustedes, me daría prisa- les dice el demonio con su estúpida voz, como si todo fuera un juego.
Con un estruendo, Gorath comienza a golpear el muro mágico con su espada, la magia parece estar flaqueando con cada golpe.
-vamos, rápido- les dice Filia, tomando a Rina de la mano, y corriendo hacia Xeros
Todos se sujetan un momento, mientras Xeros los teletransporta. En un parpadeo, todos se encuentran el las afueras de Clead, pueblo del que partieron hacia la mansión de Loriane.
-no se preocupen, estamos seguros aquí. Gorath no buscaba matarlos, todavía, Solo quería destruir el Tomo de Loriane- los tranquiliza Xeros.
-y ahora qué haremos, el Tomo no nos fue de mucha utilidad- comenta Zel
-no importa, al menos sabemos algo más. Lo pensaremos en la posada, estoy cansada y muero de hambre- le contesta la hechicera con un bostezo.
-si vamos a comer algo- apoya Gaudi sin pensarlo dos veces
-estas seguro que Gorath no atacara aquí- le pregunta Filia a su demonio favorito
-si, no te preocupes-
Los héroes, cansados y hambrientos, y más dudas que respuestas, deciden descansar por ahora en el pueblo para seguir mañana.
Continuará...
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Avance del Próximo Capitulo:
El Dragón Rojo
Los Slayers han decidido ir en busca de más problemas, ahora van contra... ... eso es un gran secreto
Pero no podrán solos, así que harán lo más lógico, lo que haría cualquier persona...
...pedirán la ayuda del Dragón más cercano.
El cotraataque se acerca.
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Notas Finales:
Bueno, por fin esta el capitulo cuatro, siento la demora.
Espero les guste (que fome, siempre digo lo mismo)
Hey, tantos reviews, estoy anonadado, muchas gracias, es una razón para escribir.
Que lástima que esta sección ya este muerta, pero al menos Suisei sigue incansable buscando algo por aquí, gracias.
Es sorprendente encontrar a alguien que conozca el Necronomicon, y que sea tan parecida a mi por algo sin ninguna relación como un fanfict, ¿pero eso ya me lo dijiste no?
Adiós, nos vemos... no, no eso es un poco difícil... nos escribimos entonces :P
Slayers Triunvirato
Autor: Greywords
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Aclaraciones previas
Ghoul:
Bueno, por si no saben a lo que me refiero, es un tipo de no muerto, con el aspecto de un viejo cadáver, similar a un zombie, pero con la capacidad de paralizar con sus golpes, por la energía negativa que almacena su cuerpo, y la desagradable costumbre de comer la carne de sus víctimas y otros muertos.
También es llamado simplemente Necrófago en otros mundos mágicos.
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4. El Tomo de Loriane, parte 2
Los héroes se preparan para salir y seguir buscando el Tomo de Loriane. Aun afectados por la escena que acaban de ver, con el cadáver de la joven y su diario contando las razones de la muerte de su amado Jatin. Sin una explicación de la ausencia del cadáver de éste, pero con aterradoras sospechas.
Salen de la habitación y caminan por los oscuros pasillos de la mansión. Todo parece más oscuro aun luego de haber estado en la habitación protegida de Ivanna. Luego de devolverse un rato, llegan a una de las puertas que no han revisado.
Tras la puerta se encuentran una especie de comedor, con un gran mesón, varias sillas, estantes y otros muebles, pero la mitad de la habitación esta destruida. Se han apilado algunas sillas, telas y restos. Se ha hecho una pira y esta todo quemado y destruido.
Tras los restos hay dos puertas, una pequeña y otra más grande y adornada. Con cuidado se acercan a la puerta más pequeña, pero al pasar cerca de los restos, un movimiento súbito los alerta. Figuras vagamente humanoides se levantan, y se siente el fuerte olor de la descomposición.
Pueden distinguirse dos figuras masculinas con oscuras ropas de mayordomo, y una figura femenina con ropa de sirvienta. No pueden distinguirse sus rostros, pero su carne esta seca y muerta y un hedor insoportable los rodea. También hay seis esqueletos humanos que se levantan de los escombros y se acercan a nuestros héroes para atacar, un resplandor rojo en el interior de sus cuencas vacías.
Las tres figuras monstruosas se acercan lenta y torpemente, con largas garras amarillentas en las manos y tratando de golpear.
-rayos, más muertos vivientes...- se lamenta Zel
-los acabaremos- amenaza Ameria, sin pensar en los poderes demoníacos que estas criaturas suelen ocultar.
Dos esqueletos atacan simultáneamente a Gaudi mientras el resto comienza a rodearlo. Zel va rápido en su ayuda, mientras los hechiceros comienzan a conjurar. Con gran agilidad, el caballero logra esquivar unos golpes, y con un par de movimientos de su espada corta a los dos primeros atacantes, los que caen al suelo con un par de huesos menos, pero vuelven a levantarse para más. Mientras, el hombre quimera combate a tres criaturas, pero con algo más de dificultades.
Mientras imprime un acertado golpe con el que parte a un esqueleto en la mitad de la espina, los otros dos aprovechan la ruptura en su defensa para lanzarse en su contra. Le sujetan ambos brazos, uno cada uno, para dejarlo inmóvil mientras el resto de las demoníacas criaturas se acercan.
Los tres antiguos criados, ahora criaturas apestosas, ya han llegado, y con sus descarnadas garras intentan atacar a Zellgadis, pero de la nada aparece Ameria para protegerlo, y recibe un golpe de una de las criaturas. Un escalofrío recorre el cuerpo de la princesa, desde el brazo donde recibió el golpe. Con un grito de dolor siente como sus músculos se tensan y la dejan completamente paralizada. La energía negativa de las criaturas la ha afectado.
-haa, Zel...- Ameria queda completamente paralizada e indefensa.
-Ameria!...- Zel se enfurece por el ataque contra su querida Ameria. Por un momento la rabia ciega su mente, pero pronto recobra la calma y la concentración para hacer uso de sus poderes espirituales.
Zel se concentra un momento con los ojos cerrados, para luego abrirlos con un grito, sintiendo la familiar sensación de la energía saliendo de su interior para manifestarse en el mundo real. Se siente como un cálido temblor que recorre su ser desde su espalda hasta sus brazos. En ese momento, sus brazos desaparecen de su posición para reaparecer cruzados en su pecho como si los hubiera movido para cubrirse, pero sin recorrer ningún espacio. De inmediato golpea a ambos esqueletos con un rápido movimiento de sus extremidades tirando a los esqueletos un poco mas atrás.
Con un hábil giro recoge su espada, que había soltado por el agarre de los esqueletos, y con esta corta una mano al mayordomo Ghoul que acaba de atacar a Ameria, aunque sin detener al no muerto que ahora se ensaña en golpearlo a él.
Mientras tanto, Filia se acerca a Ameria para romper la magia que la paraliza y Rina no pierde el tiempo conjurando contra los Ghouls que se acercan a Gaudi, quien ya está terminando con los restantes esqueletos.
-Madre ancestral, luz ancestral, ven a mi mano ¡Ika Khalad! (rompe la magia)- la sacerdotisa del templo de los dragones toca a Ameria con un cálido resplandor dorado que le regresa el movimiento. La princesa cae de rodillas tiritando aún por el frío de la parálisis.
Rina mete una mano en una de las bolsas que lleva en el cinturón y saca un puñado de un polvo amarillento.
-Padre fuego ven a mi mano. Encierra, rodea, destruye, ¡Incineración!- con la última palabra, la hechicera arroja el polvo hacia adelante, liberando el fuerte olor del azufre.
Dos círculos rojos se forman en el suelo, justo al rededor de los dos criados no muertos que se acercan a Gaudi. Un pentagrama de fuego se forma en el interior de cada uno. En un instante las flamas se convierten en pilares candentes que encierran a las criaturas incinerándolas completamente.
El Ghoul que pelea con Zel no tiene mucha más suerte. Sus golpes parecen no afectar la pétrea piel de la quimera, quien no muestra señales de daño. Luego de asestar y recibir un par de golpes, Zel vuelve a hacer uso de sus poderes. Esta vez se teletransporta justo a tiempo para esquivar una mordedura de la repugnante criatura, para aparecer a la espalda del Ghoul. Con un solo golpe descendente de su espada lo corta a la altura del pecho, cercenando brazo y cabeza, y destruyéndolo permanentemente.
-Bueno, creo que eso es todo- comenta Zel
-...¡Rayo luminoso!- un delgado rayo de luz sale de las manos de Rina pulverizando a los esqueletos que había tirado y olvidado Zel.
-creo que si- le responde Rina, sin mostrar mucho interés por estas criaturas espantosas.
Zel mira levemente a Ameria, pero al ver que la chica se para sola y se acerca, vuelve a su tradicional apariencia insensible e indiferente.
-sigamos- dice secamente Zel
sólo queda una puerta frente a nuestros héroes, por lo que el camino es claro
Al atravesar la puerta, los guerreros se encuentran con otra escena oscura, el aire se siente más enrarecido aún. Es una la gran habitación octagonal con el pilar del sello, reconocen el lugar como la habitación del segundo piso, y de las ilusiones del fantasma.
-no esta vez, no lo dejare escapar- anuncia Filia, y comienza a conjurar en voz muy baja, con el idioma antiguo de los dragones.
En el pilar del sello, el portal oscuro permanece abierto, y los espectros se sienten en el ambiente.
En una esquina está el desdichado Sûelan, aún vivo luego de ser atacado por los espíritus malignos que el mismo libero, pero bastante herido, con la piel blanca. Se encuentra arrodillado sobre un charco de su propia sangre, sosteniendo difícilmente una barrera mágica con su mano derecha, el otro brazo le guela del otro lado, al parecer lastimado.
De pronto se escucha un caminar pesado. De la escalera que daba al piso de abajo sube rápidamente un hombre alto con traje azul. Al acercarse, pueden ver que tiene el cuerpo de un hombre joven, pero tiene la piel y la larga cabellera completamente blancos, en lugar de ojos puede verse sólo un resplandor rojo al fondo de los profundos abismos oscuros que ahora ocupan su lugar.
El traje del hombre que se acerca al herido tiene marcas rúnicas similares a las del traidor.
Cuando llega a su lado, el terror se apodera del desdichado Sûelan.
-J..,J-Jatin, yo...- comienza el herido aprendiz, pero no alcanza a terminar, pues el recién llegado lo levanta del cuello ahogándolo.
-ha muerto, Ivanna ha muerto, miserable traidor- le espeta Jatin con voz de ultratumba
Comienza un horrible espectáculo, pues el fantasmal Jatin sujeta aún vivo a Sûelan, mientras con fuerza demoníaca le agarra un brazo y se lo arranca de un tirón regando el piso más aún de sangre.
Con un ahogado grito, el traidor aprendiz se desmaya, pero Jatin no se detiene. Sigue con el otro brazo, luego las piernas y al final la cabeza. Lo descuartiza de forma atroz, tirando sus pedazos por la habitación.
Nuestros héroes, impactados por las imágenes, Ameria cubriéndose los ojos por el espanto, presencian la escena. Filia intenta no perder la concentración mientras continua su hechizo.
Luego de terminar con el aprendiz, el ahora monstruoso Jatin recoge el libro con ensangrentadas tapas de plata que yace al lado de algunos restos de Sûelan, pero al parecer le quema las manos. Lo envuelve entre sus ropas y se retira.
Mientras camina, la horrible escena desaparece como las otras ilusiones, pero esta vez Filia esta preparada.
-...permanece espíritu, ¡Circulo de Luz!- termina Filia justo a tiempo.
Un circulo de luz se forma en el centro de la ilusoria habitación, en el lugar ocupado por el pilar. De pronto el lugar vuelve la normalidad, tomando el aspecto de una sala común con una escalera que baja a algún sótano, pero en el medio del lugar, se encuentra el circulo mágico creado por la sacerdotisa, con el cuerpo espiritual de Sûelan atrapado adentro.
Todos parecen algo perturbados por las imágenes que acaban de presenciar, y sorprendidos por el conjuro de Filia.
-dejenme salir...- pide lastimosamente el espíritu
-qué quieres espíritu?- pregunta Filia
-dejenme salir...- repite el fantasma
-no te dejaré ir hasta que me digas lo que quieres-
-redención- responde secamente el fantasma con su voz triste
-pregúntale donde está el Tomo de Loriane- aconseja Rina
-Loriane, el libro... esa es la respuesta... esa es la solución... yo debo...-
-¿qué dices espíritu?, ¿la solución de qué?- pregunta la sacerdotisa
-de todo- responde el espíritu
-pero nosotros necesitamos el libro-
-no entienden... no lo entienden... nunca entienden nada... no lo entienden...-
-eso ya lo sabemos, pero ¿qué no entendemos?- pregunta con fastidio Filia.
-el libro, el Tomo... el Tomo de Loriane es inútil sin el sello, yo no lo sabía, yo no quería...-
-¿dónde está?- pregunta Filia tratando de conservar la calma al hablar con un espíritu tan fastidioso como este.
-abajo... ahora déjenme ir, déjenme ir, déjenme ir...- comienza a repetir el fantasma
-ya, ya, esta bien...- con un movimiento de su mano, el circulo se rompe y el espíritu queda en libertad, desapareciendo.
Luego de analizar por un momento todo lo ocurrido los héroes llegan a una conclusión.
Saben que había tres discípulos a la muerte de Lorian: Jatin, Ivanna, y Sûelan. Los dos primeros sospechaban que el último planeaba una traición y robar el Tomo de Loriane. Al parecer lo hizo, pero al sacar el libro y romper el sello, se abrió un portal al mundo de los espíritus con una explosión de energía negativa.
Jatin e Ivanna espiaban al traidor, pero también fueron víctimas de la explosión. Jatin uso todas sus fuerzas para proteger a Ivanna, y lo logró, pero murió en el proceso.
Por su parte, Sûelan resistió con una barrera de magia.
Mientras tanto, Ivanna tomo el cuerpo de Jatin y lo llevo a su habitación, huyendo de los espíritus malignos que se apoderaban de la casa. Al no poder combatir, y con su amado Jatin muerto, tomo la decisión de suicidarse y se colgó, no sin antes escribirlo en su diario.
Luego de la muerte de Ivanna, por alguna razón, quizás por los sentimientos negativos y la situación de su muerte, o por alguna otra razón desconocida, el discípulo Jatin se alzó de entre los muertos como un no muerto. Al ver a Ivanna muerta frente a él, decidió ir a vengarse.
Mato de forma atroz a Sûelan, y se llevo el libro.
Así llegamos a la actualidad, con Rina y compañía buscando el preciado libro en medio de una casa embrujada.
-creo que debemos seguir lo que nos dijo el espíritu y bajar, pero...- comenta Filia, cuando se da cuenta que Xeros ha desaparecido
-Xeros? donde...- Filia recién nota que Xeros debe haber desaparecido en algún momento entre la ilusión y las conclusiones.
-no importa, vamos- recomienda la sacerdotisa, ya conoce a Xeros
-si tú lo dices... vamos entonces- dice Rina comenzando a caminar hacia la escalera.
Bajan por una estrecha escalera, a cada paso el ambiente se torna más pesado y el hedor más fuerte, es como si se acercaran cada vez más a la raíz del problema.
Llegan a una habitación muy descuidada, luego de caminar unos paso y atravesar una puerta, llegan a una parte totalmente distinta. Entran a una caverna rocosa y húmeda. Estrechos pasillos se enredan como serpientes que los acercan cada vez más al mundo de la muerte.
Luego de un rato llegan a una gran cámara de la cueva. Se ilumina por antorchas sobre pedestales, que resplandecen con una espectral flama verde que le da una apariencia aún más siniestra al lugar.
En el medio, hay una especie de altar sobre el que reposa un libro con tapas de plata, del que emana una luz tan diurna y natural, que casi logra entibiar la fría habitación.
En el fondo se ve la figura de un encapuchado, y dos pares de ojos rojos se acercan desde sus lados.
-Les doy la bienvenida a mi humilde morada, extranjeros- habla el encapuchado con una voz fantasmal y profunda.
Se acerca al altar del libro seguido por dos figuras animales. La luz que emana del libro mágico permite ver el rostro pálido con largo cabello blanco de Jatin. Lo acompañan dos esqueletos con la forma de animales, como grandes lobos no muertos.
-senti la presencia de criaturas vivas desde hace rato, pero no creí que serían aventureros en busca del Tomo de...- el no muerto se detiene, como si no pudiera pronunciar las palabras que quiere.
-haa... no dejare que se lo lleven, no dejare que lo roben otra vez... ¡Moriré de nuevo antes de permitirlo!-
El resplandor rojo se hace más intenso en sus ojos y se acerca con intenciones malignas. Las dos bestias esqueléticas que lo acompañan se adelantan y se lanzan contra los héroes.
-cuidado!- exclama Rina tratando de cubrirse de una de las bestias que se lanza en su contra, pero Gaudi a su lado carga contra la criatura golpeándola con el hombro y arrojándola, rescatando a su roja hechicera justo a tiempo.
-Eres un alma torturada, pero no dejaremos que nos detengas, necesitamos ese libro- anuncia Filia decidida.
Jatin levanta los brazos y una niebla maligna brota desde su ser, llenando el lugar. Es el hedor de la muerte, del odio y del mal, que ahora inunda la caverna.
El torturado guardián desenvaina una espada enorme y negra, con la forma de huesos que se entrecruzan y dándole una apariencia aún más siniestra.
-No los dejaré... a ellos, criaturas de la noche!-
Las bestias se lanzan a la carga otra vez, mientras Jatin corre al encuentro de los luchadores.
Zel se interpone en el camino del guardián, con un movimiento de su espada trata de cortar el paso del fantasmal luchador, pero Jatin da un solo golpe, que Zel logra detener, pero que lo lanza a varios metros de distancia.
Con gracia felina, el hombre quimera da un giro en el aire y cae de pie, pero Jatin se acerca a los demás.
Filia y Rina ya conjuran para detenerlo, mientras Ameria y Gaudi combaten con las bestias esqueleto. Gaudi no tiene muchos problemas parando los feroces garrazos y mordeduras con su espada, pero la princesa debe realizar esfuerzos desesperados para no ser atrapada por la criatura.
Además, los golpes parecen no afectar a las bestias, que se paran luego de cada caída para seguir combatiendo.
-Criaturas del mal, demando que se retiren. En el nombre de la diosa, ¡Los Expulso!- invoca Filia el poder de sus dioses. Sus manos resplandecen con el familiar dorado de sus poderes.
La sacerdotisa dirige el cálido haz de luz dorada hacia el guardián que se acerca, pero este alza la mano, y la niebla oscura se concentra deteniendo el poder de Filia.
Golpea el aire con su otra mano, pero Filia recibe el impacto como si la hubiera golpeado a ella. La dragón cae de rodillas, pero comienza a pararse para continuar.
Rina está terminando su hechizo. Cuatro flechas de fuego se forman frente a la hechicera, para instantáneamente acelerar contra Jatin, pero al llegar hasta el siniestro luchador, se disipan en el aire, como si hubieran chocado con un muro invisible frente a él.
-rayos, parece ser inmune a la magia normal, tendré que usar algo más poderoso- se dice Rina pensando qué hacer.
De pronto Jatin recibe un impacto como si hubiera sido golpeado por una fuerza invisible, lo que lo saca de balance, pero no logra tirarlo.
Al mirar en la dirección de origen del ataque ve a un enfadado Zellgadis que se acerca con la mano izquierda levantada en su dirección y la espada en la derecha. Zel se acerca para combatirlo.
Viendo que Gaudi está deteniendo bien a una de las bestias, Filia comienza a apoyar a Ameria con la otra, y Zel parece seguro de su combate contra Jatin, Rina decide conjurar algo un poco más poderoso.
La hechicera saca una bolsa de su cinturón y riega su contenido en el suelo. Con un polvo metálico comienza a dibujar una formación dentro de un circulo en el suelo.
Rápidamente saca un poco de azufre de otro saquito y lo arroja a la formación arrodillándose a su lado, mientras comienza a conjurar
-Espíritu del Fuego, recuerda!
Gibil, espíritu del Fuego, recuerda!
Girra, espíritu de las Llamas, recuerda!- comienza a recitar Rina, mientras saca su espada
Zel y Jatin comienzan su combate. La quimera aguanta bien, pero sus golpes son inefectivos.
Ambos guerreros son hábiles, y ambos son inmunes a la mayor parte del daño físico, por lo que no se preocupan mucho por la defensa, pero Zel está en desventaja.
La el hombre quimera parece cada vez más cansado, mientras Jatin parece cada vez más fuerte. Depronto Zel nota que su energía disminuye, el no muerto parece esta absorviendo sus energías.
-Oh, Dios del Fuego, poderoso hijo de Anu, el más aterrador entre tus hermanos, levántate!
Oh, Dios del horno, Dios de la destrucción, recuerda!- sigue la hechicera, mientras un aura rojiza se forma a su alrededor
-qué pasa guerrero?, no quieres combatir- amenaza Jatin con su voz de ultratumba
-ya se lo que haces miserable criatura, pero no te servirán tus trucos- responde Zel
-si quieres energía, ahí te va otro poco- Zellgadis junta sus manos y se concentra, reuniendo la mayor cantidad de energía de que es capaz.
Un resplandor celeste rodea al guerrero quimera. El no muerto no pierde el tiempo y se lanza al ataque, pero el guerrero místico le responde apuntándolo con su palma izquierda y descargando toda la energía en un golpe.
La fuerza del golpe es terrible, y Jatin recibe el golpe de lleno
-Levántate, oh Dios del Fuego, Gibil, en tu majestad, y devora a mis enemigos!
Levántate, oh Dios del Fuego, Girra, en tu poder, e incinera a los hechiceros que me persiguen!- sigue Rina sujetando su espada con ambas manos, y la hoja vertical hacia abajo.
Una explosión que hace temblar el lugar ocurre cuando el golpe de Zel golpea a Jatin. Cuando el polvo de la explosión se disipa, Zellgadis se sorprende de ver aún a Jatin, ahora sin su capa y con la ropa rasgada por el ataque, pero listo para seguir el combate.
-Rayos...- Zel siente el cansancio del uso de sus poderes y de la constante absorción de energía del no muerto guardián. Levanta su espada para tratar de continuar el combate
Rina ya está terminando su conjuro, aún con la espada levantada sobre la formación.
-Gibil gashru umuna yanduru
Tushte yesh shir Illani u ma Yalki!
Gishbar ia zi ia
ia zi Dingir girra Kanpa!- con la última palabra, la hechicera entierra su espada sobre la formación un fuego se forma en el lugar.
Un vapor amarillo sale del lugar de la invocación de Rina, y se dirige a Jatin. A medida que se acerca, el humo se enciende y toma una forma humanoide.
Una criatura con la apariencia de un hombre alto, pero hecho de llama se dirige al no muerto, invocado por Rina.
-¡destruye!- ordena la hechicera con voz enloquecida
el espíritu del fuego llega hasta el lugar del combate de Jatin. Zel retrocede de un salto al reconocer la invocación.
La criatura invocada rodea a Jatin formando un anillo de fuego a su alrededor. Extiende sus manos y el fuego incandescente cubre a Jatin.
Solo se escucha el sonido del inmenso fuego, mientras el espíritu del Fuego incinera a Jatin, poderes y barreras incluidas.
Luego de un momento, la criatura flamigera se disipa dejando sólo un pentagrama quemado en el suelo. Ni el polvo queda de Jatin.
Rina parece cansada por la invocación, al igual que Zel por su pelea. Ameria combate rodeada por los poderes protectores de Filia, y con sus propios ataques de magia blanca ya destruye a la bestia que combatía.
Gaudi por su parte, mira triunfal la pelea de Ameria, parado sobre un montón de huesos que fueron su enemigo.
-Gaudi!!! Si ya habías terminado con eso, por qué no ayudaste aquí!!- lo regaña Rina
-...- a todos les cae una gota de sudor en la nuca
-supongo que no pueden estar sin pelear ni un minuto...- comenta Filia con algo de fastidio
-no importa, tomemos el libro y llevémoslo arriba- les dice Zel
Rina se acerca al Tomo de Loriane. Revisa si hay trampas o protecciones mágicas, pero parece no haber nada.
Al tomar el libro siente un gran poder en su interior, pero al abrirlo se sorprende de encontrar un libro en blanco.
-... e-esta en blanco...- habla por fin Rina con algo de dificultad.
-quizás el espíritu tenía razón, quizás sea inútil fuera del sello- comenta Filia
-pues entonces llevémoslo al sello, deprisa- apresura Zellgadis.
Unos minutos después, los Slayers piensan parados al lado de la escalera que sube, con el libro en las manos.
Saben bien que arriba esta el portal al plano negativo, y que la habitación del sello está infestada de espíritus.
Además, desde que acabaron con Jatin han sentido que alguien los sigue, pero no saben quien es.
-esto no me gusta. siento que alguien nos sigue...- comenta Zel
-quizás sea Xeros no?- pregunta Rina
-no es el. Puedo sentir cuando Xeros esta cerca, y no siento su presencia...- responde Filia
-...-
-no importa, si queremos utilizar el Tomo de Loriane, es mejor que lo llevemos al Sello, vamos- les recomienda Rina
-pero arriba esta lleno de criaturas y espectros...- reclama Ameria
-Cuando levante el libro puede sentir una gran energía, aún ahora se siente cálida-
-magia blanca?- pregunta Zel
-podría ser, tu que dices Filia?- pregunta Rina a la sacerdotisa
-dejame ver-
Filia toma el libro y cierra los ojos. El libro y Filia comienzan a brillar con una energía dorada.
-si, es una poderosa energía sagrada, quizás afecte a las criaturas de arriba-
-tiene sentido, ademas recuerden que en la última ilusión que nos mostró el espíritu, Jatin se quemaba las manos al tocar el libro- comenta Zel
-con un poco de suerte, ahuyentará a los muertos vivientes, pero cuando cerremos el Sello, será inefectivo, habrá que mantenerlos alejados un momento- concluye Filia con la sabiduría de un antiguo sacerdote.
-pues si se trata de combatir, yo acepto- anuncia decidido Gaudi
-yo también combatiré- apoya Ameria
-supongo que todos lo haremos- sigue Zel
-entonces vamos- termina Rina, y comienza a subir la escalera con el Tomo de Loriane al frente, como un escudo.
Mientras tanto, en un lugar oscuro y siniestro, una caverna tan siniestra como la mansión que recorren nuestro héroes, una figura delgada con capa púrpura camina con completa tranquilidad.
-Gizz, donde estas Gizz?- pregunta Xeros con una risita estúpida en el rostro
-mmm... ¿dónde se metió este demonio?-
-Giiizz, donde estaaaas??- pregunta con una voz burlona.
De pronto un rayo eléctrico sale de la nada e impacta a Xeros en pleno torso.
De las sombras sale una criatura de horrible aspecto, delgado cuerpo, largas garras y la piel amarilla.
-Te tengo traidor!!- celebra antes de tiempo el demonio
-...- Xeros lo mira con los ojos cerrados y la misma cara de despistado que siempre trae. Su traje esta todo chamuscado, pero no ha sufrido ningún daño.
El demonio hace tronar sus dedos y su traje queda como nuevo.
-traidor?, yo?- se rie Xeros
-no me hagas reir. Olvidas quien es mi verdadero amo, quien es mi veradera... señora- le dice Xeros casi burlándose
-miserable...- el demonio amarillo se lanza en su contra, pero Xeros realiza un movimiento de su mano y lo deja paralizado.
-yo no soy como tu, criatura. No me insultes confundiéndome, nada me ata a tus señores demoníacos- le explica Xeros
Con otro movimiento de su mano, el poderoso demonio hace aparecer su báculo, con lo que aumenta aun más sus poderes.
Xeros apunta a Gizz con su báculo, y el cristal del bastón brilla con una luz púrpura. El desdichado demonio Gizz es levantado del suelo por una fuerza mágica, puesto de cabeza, y sus pies mágicamente atados al techo.
En esta posición tan desventajosa, la criatura no tiene mucho que hacer.
-pero no he venido aquí a explicarte mis intenciones, sino a hacerte unas preguntas...- se ríe Xeros
-hablame sobre Loriane...-
Un rato después, luego de haber hecho varias preguntas y lanzado varias descargas de su bastón, Xeros piensa al lado de un maltrecho Gizz sobre que hacer.
-dices que lo sabe todo?-
-...s-si... todo...-
-mmm... ...también sabe sobre La Señora?-
-... todo... ...bájame...-
-mmm, creo que debo ir a... ...ha, eso es una gran secreto...- se dice el demonio.
Xeros sujeta su bastón y junta una gran cantidad de energía. Levanta el báculo listo para golpear y destruir a Gizz.
-...no, no... l-lo hag...-
-haa, esta bien...- Xeros baja su báculo, lo hace desaparecer y se marcha con la misma tranquilidad con la que llego.
-...pero... bajame m-miserable! bájame!...- le grita Gizz a punto de caer inconsciente
Xeros simula no escuchar y se marcha
-esta jaqueca otra vez... ...creo que me estoy volviendo bueno...- se dice Xeros antes de desaparecer.
En el segundo piso de la mansión de Loriane, los espectros llenan el lugar, pero desde la escalera viene una luz dorada que alerta a las criaturas.
Sube Rina adelante, al parecer los espectros se alejan del libro, lo que abre un hueco entre los espectros permitiendo que suban sus compañeros.
Luego viene Filia con un fuego dorado en sus manos, con lo que logra ahuyentar un poco más a las criaturas malignas. Atrás viene Gaudi, Ameria con los puños cubiertos por la luz blanca de su hechizo, y Zellgadis cierra el paso listo para pelear.
Gracias a los poderes del libro, logran llegar al pilar del sello aunque están completamente por espectros y sombras. Rina se acerca lentamente al portal oscuro del que salen las criaturas, y que cubre el sitio exacto donde debe estar el libro.
-Filia, necesito que cierres un momento el portal, puedes hacerlo?- pregunta la hechicera
-lo intentare-
Filia comienza a conjurar para cerrar el portal y permitir que Rina lo Selle.
-Diosa de dioses, luz imperecedera, Madre ancestral- comienza Filia mientras la luz dorada la cubre y acerca sus resplandecientes manos al portal oscuro
-luz ancestral, ven a mi mano ¡Ika!- Filia concentra todo su poder en el portal.
Las criaturas oscuras comienzan a estremecerse y un lamento espectral se deja escuchar fuerte en todo el lugar.
Poco a poco, el portal oscuro comienza a reducirse, comienza a cerrarse hasta que se regresa completamente al lugar del sello, como si el pilar en sí lo absorbiera.
-¡Ahora Rina!, no podré mantenerlo mucho tiempo- anuncia Filia con un gran esfuerzo para no perder la concentración, aún con las manos extendidas para mantener cerrado el pórtico.
-listo Gaudi?-
-si...-
-Ahora!- grita Rina, volteándose y colocando el libro en el lugar que le corresponde en el sello.
Todas las criaturas se lanzan sobre los héroes, pues al ubicar el libro en el sello sus poderes dejan de ser útiles.
Gaudi cubre la espalda de Rina mientras la hechicera comienza a recitar un conjuro, mientras Zel y Ameria tratan de mantener a las criaturas alejadas de Filia.
Un espectro más poderoso esquiva a Gaudi y extiende su mano con la intención de golpear a Rina, pero la espectral garra de la criatura se ve detenida de pronto po una fuerza invisible.
Poco a poco, se hace visible la alta figura de Jatin, aunque ahora luce traslúcida y su piel tiene un color mas natural, su cabello es rubio.
-no te dejaré, demonio- anuncia el fantasma de Jatin
A su lado aparece otra figura igual de fantasmal, la imagen de Sûelan. Ahora no se ve triste y acabado, sino que luce una sonrisa en el rostro, y sus manos están cubiertas por una flama espectral.
-ni yo tampoco- dice el otro fantasma.
Ambos fantasmas comienza a combatir del lado de los Justicieros, uno con la habilidad de un guerrero, y creando barreras y defensas mágicas, el otro lanzando rayos de sus manos, y conjuros fantasmales.
Con la ayuda extra, Gaudi, Ameria y Zellgadis logran mantener a los espectros alejados lo suficiente para que Rina termine sus cánticos arcanos.
-de prisa Rina, no puedo mantenerlo mas...- le pide Filia
-Ya esta listo- termina al fin Rina
El libro, ahora en el lugar que le corresponde, comienza a brillar con una luz blanca, desde el libro se iluminan también los signos arcanos del Sello.
Una luz natural y cálida ilumina el sitio del sello, mientras las runas luminosas cubren ahora no sólo el pilar, sino el suelo a su alrededor.
A medida aque la luz se extiende, las criaturas malignas se disipan, y pronto toda la casa esta libre del mal, iluminada mágicamente por el sello, y manteniendo a todas las criaturas oscuras alejadas.
-haa... por fin lo hemos conseguido- se alegra Rina
-si, lo hemos hecho, ya no están... pero...- comienza Ameria, pero se corta al ver a las figuras fantasmales que los han acompañado.
-entonces eran ustedes quienes nos seguían- comenta Filia
-Ustedes vencieron a los demonios, y querían restaurar el sello- responde Jatin con la voz de un fantasma
-era nuestro deber reparar el daño causado- sigue Sûelan
-no se preocupen, ahora pueden irse en paz- les dice Filia, terminando con una bendición
Un pilar de brillante luz sale del suelo a los pies de ambos fantasmas, y se eleva mas arriba del techo, hasta el cielo. Los fantasmas comienzan a desaparecer, mientras se despiden.
-gracias, por fin podemos partir- se despide Sûelan
-ahora veré a mi amada Ivanna, gracias- se despide también Jatin antes de desaparecer.
El lugar adquiere una calma acogedora y mágica. El lugar del libro en el sello comienza a brillar con una luz blanca.
-y ahora qué?- pregunta Ameria
-Tomo de Loriane?- pregunta la princesa como saludando al libro
-"Yo soy Loriane, la estrella en la tierra.
Mi luz es mi voz, la dirección es el conocimiento"- se escucha desde el sello una voz femenina y espectral
-"Pregunten, viajeros"- ofrece el libro mágico
Rina y los demás piensan un momento, y la hechicera comienza a hablar.
-Queremos saber sobre el Triunvirato. Quienes lo han reformado-
-"El triunvirato, la cabeza de La Cofradía. Esta formada por un humano, un demonio y un dragón.
Fue creada para proteger, para mantener el equilibrio entre el bien y el mal, pero las criaturas de este mundo son muy ambiciosas.
Pronto corrompieron a La Cofradía con luchas internas, luchas por el poder"-
-Cofradía?- pregunta Ameria algo confundida
-"Un ejercito, el único ejercito formado por humanos dragones y demonio. Mediaba en los grandes conflictos entre las criaturas,
pero eso fue hace mucho. Estaba liderado por el Triunvirato, pero cuando comenzó la guerra por el poder, La Cofradía fue disuelta"-
-"El Triunvirato desapareció hace siglos, pero ahora ha renacido, gracias a Hound.
Hound es un poderoso demonio con la ambición de regir en este mundo y en el otro, romper el balance"-
-"Es seguido por una dragón llamada Ktin'da Kala y un humano llamado Jun Gorath, son criaturas muy poderosas.
Kala viene de un lugar llamado Dark Fall, podrán encontrarla ahí. Gorath vive en las Montañas Estriadas, al sur de este lugar"-
-"Pero el Triunvirato no fue creado para regir, sino para mantener el equilibrio, y ahora su creador reclama nuevamente su posesión"-
-Pero quien creo al Triunvirato, quien pudo reunir a un humano, un dragón y un demonio?- pregunta Rina
En ese momento se escucha un ruido terrible en el techo, como una explosión. Los trozos del techo comienza a regar el lugar.
Gaudi toma a Rina y salta para esquivar los trozos, lo mismo que Zellgadis y Ameria. Filia no tiene muchos problemas en retroceder para esquivar las rocas.
Al mirar arriba, el resplandor del sol los enceguece un momento, pero ven la figura de un hombre alto con armadura roja, y una enorme espada, tan grande como él.
De un salto, el guerrero llega al suelo, y antes de que alguien alcance a reaccionar, da un terriblemente fuerte espadazo al pilar.
El piso y toda la casa tiembla con el poder de su golpe, y el pilar con el sello se hace añicos.
-justo a tiempo- habla el guerrero desde su pesado yelmo
-quien eres?!!- pregunta Rina, ya lista para conjurar en su contra
-mi nombre es Gorath, y he venido para destruirlos-
El poderoso Guerrero se pone en guardia con su descomunal mandoble, pero justo en eso una pared de energía oscura crea un muro impidiéndole el paso.
-vamos, por aquí-
Todos se voltean para ver quien les habla, y es Xeros el que acaba de crear el muro.
-si yo fuera ustedes, me daría prisa- les dice el demonio con su estúpida voz, como si todo fuera un juego.
Con un estruendo, Gorath comienza a golpear el muro mágico con su espada, la magia parece estar flaqueando con cada golpe.
-vamos, rápido- les dice Filia, tomando a Rina de la mano, y corriendo hacia Xeros
Todos se sujetan un momento, mientras Xeros los teletransporta. En un parpadeo, todos se encuentran el las afueras de Clead, pueblo del que partieron hacia la mansión de Loriane.
-no se preocupen, estamos seguros aquí. Gorath no buscaba matarlos, todavía, Solo quería destruir el Tomo de Loriane- los tranquiliza Xeros.
-y ahora qué haremos, el Tomo no nos fue de mucha utilidad- comenta Zel
-no importa, al menos sabemos algo más. Lo pensaremos en la posada, estoy cansada y muero de hambre- le contesta la hechicera con un bostezo.
-si vamos a comer algo- apoya Gaudi sin pensarlo dos veces
-estas seguro que Gorath no atacara aquí- le pregunta Filia a su demonio favorito
-si, no te preocupes-
Los héroes, cansados y hambrientos, y más dudas que respuestas, deciden descansar por ahora en el pueblo para seguir mañana.
Continuará...
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Avance del Próximo Capitulo:
El Dragón Rojo
Los Slayers han decidido ir en busca de más problemas, ahora van contra... ... eso es un gran secreto
Pero no podrán solos, así que harán lo más lógico, lo que haría cualquier persona...
...pedirán la ayuda del Dragón más cercano.
El cotraataque se acerca.
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Notas Finales:
Bueno, por fin esta el capitulo cuatro, siento la demora.
Espero les guste (que fome, siempre digo lo mismo)
Hey, tantos reviews, estoy anonadado, muchas gracias, es una razón para escribir.
Que lástima que esta sección ya este muerta, pero al menos Suisei sigue incansable buscando algo por aquí, gracias.
Es sorprendente encontrar a alguien que conozca el Necronomicon, y que sea tan parecida a mi por algo sin ninguna relación como un fanfict, ¿pero eso ya me lo dijiste no?
Adiós, nos vemos... no, no eso es un poco difícil... nos escribimos entonces :P
