A medida que avanzaba la noche y con ella la película, las risitas de las chicas se iban incrementando. Al principio, las dejaron estar, pero cuando acabó la película, se levantaron del suelo como pudieron y apagaron la tele. Saori se puso en donde todos la pudieron ver y dijo:

- Ahora nos toca a nosotras divertirnos.

- Sí, sí! – Continuó June. – Vamos a jugar – y tras una pausa, dijo emocionada mirando a Saori - A verdad o atrevimiento.

Las dos se pusieron a dar saltitos de emoción, como si todavía fueran unas niñas.

Los 5 chicos se miraron entre ellos, pero antes de contestar, Saori y June se pusieron haciendo un circulo con los chicos y comenzaron entre ellas:

- ¿Verdad o atrevimiento? – Pregunto primero Saori a su compañera

- Verdad! No no! Atrevimiento, atrevimiento

- A que no te atreves a …. – Los chicos miraban a las chicas como si esa escena no fuera con ellos. Saori continuó – a besar a Siryu!

Aquí ya todos se incomodaron al ver que la situación a las chicas, se les había ido de las manos…

- ¿A Siryu? Saori! Hay más guapos aquí. Mira a Shun!

- No cuenta. Además yo digo que se hace…

Pese a que estaba rechistando, June se levantó y se dirigió, a duras penas, donde estaba sentado Shiryu. Este, cuando ya tenía a la chica en frente de su cara, le dijo:

- Creo que lo que necesitas es un jarro de agua fría, para centrarte. – Y esquivándola, se levantó para apagar el reproductor y poner la película del videoclub, lejos de las manos de estas chiquitas.

- ¡Mierda! – Dijo June – He perdido. Ahora te toca a ti. – Dijo tratando de sentarte, donde antes estaba Shiryu. La escena resultó un tanto patética, pues acabó sentada en el suelo, con la espalda apoyada en el reposapiés del sofá.

- Yo elijo atrevimiento. Verás cómo te gano. – Dijo Saori

- Chicas, creo que deberíais dejarlo ya. ¿Por qué no subís a vuestras habitaciones, os ducháis y os acostáis? – Dijo Shun, tratando de que las chicas se dieran por vencidas ante esta penosa actuación.

Ante este intento de ahogarles la fiesta, June le miró de mala gana y respondió a su amiga:

- A que no te atreves a acostarte con Shun!

- Eso es fácil! Ya lo he hecho y tú también! Hemos dormido muchas veces con él tonta!

- Saori, me refiero a .. hipp.. seeexo. – Dijo June haciendo que la escena fuera un tanto más patética.

Seiya se hecho a reír e Ikki y Shun le miraron mal, pero no lo pudo evitar y dijo:

- Esto parece ponerse interesante. Vamos a ver que continua o quien… Jajajaja

Una risita disimulada salió de la boca de Siryu, y continuó con la broma de su amigo Seiya.

- Parece que ahora tienes una pretendiente. ¿Qué vas a hacer mujeriego?

Ante esta actitud, Shun solo soltó un suspiro. No quería enfadarse con nadie, pero esto estaba llegando ya a terrenos un tanto embarrados para él.

- No voy a tener sexo ni contigo ni con nadie que no esté en su sano juicio, así que, dejad de beber, sed buenas e iros a acostaros YA. – Este último "YA", le salió un tanto subido de tono, ya que las chicas se habían abalanzado sobre él y lo tenían agarrado una de cada brazo.

- Venga Shun. Nunca quieres tener sexo con nosotras. – Dijo June haciéndole morritos.

- Además, si hasta hemos decidido que solo será una vez. Para que sea más cómodo.

- No nos importa compartirte, ¿sí? – June confirmó la declaración de Saori.

- ¡Ya está bien! ¡Dejadme en paz! ¡Ya os lo he dicho más de una vez! ¡No me voy a acostar con vosotras! – Está vez, el calmado Shun estaba llegando a su límite y comenzó a alzar la voz.

- ¿Es por qué no tenemos po**a, verdad? - Preguntó Saori ante la negativa del chico.

- ¡Ahhh! ¡Lo has soltado! – June comenzó a reírse, ante la declaración de su amiga.

- Se acabó. – Y cogiendo a cada una de ellas por el brazo de una manera bastante fuerte, las separo de él y las encaminó hacia la escalera que conducía a sus dormitorios. – Esto ya es pasarse.

Los cuatros chicos, habían observado la escena como si de otra película se trataran. Nunca, nunca habían visto a Shun tan enfadado. Realmente se le veía molesto.

- Ah! Shun haces daño – Indicó Saori.

- No lo suficiente Saori.

Sin decir nada más, Shun subió con ellas y las dejo a cada una en la habitación correspondiente. Tras esto, se dirigió a su habitación, para reflexionar ante lo que acababa de pasar. ¿Se habrían dado cuenta de lo que había dicho Saori?

"¡Ahora lo saben! ¡Joder! ¡No se lo había dicho ni a mi hermano!" Pensando esto, se dejó caer al suelo de su habitación, teniendo como único apoyo la puerta a sus espaldas.

Abajo, los chicos se habían quedado mudos, con la boca abierta mirando a la escalera por donde habían desaparecido.

Hyoga, al ver que subía con las chicas por la escalera, chistó sin poder evitarlo, se levantó de donde estaba y fue a dar una vuelta por el jardín. Tras esto, Seiya pareció reaccionar y dijo:

- Emmm.. ¿Qué acaba de pasar? – No salía de su asombro. En los 28 años que conocía a Shun, nunca lo había visto con esa actitud.

- Me parece que estas pavas han dicho algo que debían – Dijo Ikki un tanto molesto por el comportamiento de las chicas, respecto a su hermano.

- ¿Crees que lo que han dicho iba en serio? Es decir, ¿crees que… realmente… ? – Siryu lanzó la pregunta al aire, pero ninguno de los chicos supo dar respuesta a esa pregunta.

Ikki suspiró y les dijo a sus amigos que subía a ver a su hermano. Seiya y Siryu solo se quedaron mirando como Ikki se perdía por las escaleras, como minutos antes lo había hecho Shun.

Siryu miró a Seiya y quitando hierro al asunto, preguntó:

- ¿De qué pizza pedimos hoy?

Con esto, ambos se sentaron con la propaganda, del local al que solían llamar, en la mano y se pusieron a pensar en lo que debían pedir que fuera a gusto de todos.

- Por cierto, ¿Es mi imaginación o Hyoga está últimamente enfadado con Shun?

- Pues la verdad, es que lo he notado muy raro, pero no he tenido tiempo de hablar con él aún. – Siryu ante esta observación de su amigo, dijo:

- Hoy parece enfadado. Mañana, que es festivo hablaré con él y le sacaré hasta la última palabra. Como que me llamo Siryu, que lo haré.

Ikki tocó a la puerta de la habitación de su hermano pequeño, pero no parecía que esté quisiera abrir. Volvió a tocar diciendo:

- Shun, vamos abre. Soy yo, Ikki.

La puerta se abrió tímidamente, entró a la habitación y se cerró tras él con la misma timidez. Shun se quedó apoyado en la puerta recién cerrada, pero era incapaz de mirar a su hermano.

- ¿Hay algo que quieras decirme? – Preguntó Ikki, mientras levantaba la cabeza de su hermano, que se encontraba mirando el suelo.

- No sabría por dónde empezar. – Shun se veía verdaderamente avergonzado por su actitud de hacía un rato.

- Pues por el principio. – Ikki le sonreía a su hermano, tratando de animarlo un poco. Como solía hacer, leyó la mente de su hermano pequeño y le dijo – No debes avergonzarte. Eres humano y todos nos enfadamos.

Ante esto, Shun se apartó de la puerta, se sentó en su cama y le dijo a su hermano mayor:

- Tengo miedo a tu rechazo. Los demás me dan igual, pero tú no. – Sin darse cuenta, los ojos de Shun se habían comenzado a empañar. – Yo…

- No digas más. – Ikki cortó la confesión de su hermano. Estaba todo claro. Aunque fuera un bruto, no dejaría que nada le hiciera daño a Shun. No creía entender lo que su hermano sentía, pero sí era su decisión, él la compartiría. – No hace falta que me expliques nada. No es que lo hayas elegido. Quiero decir, nadie decide que cosas le gustan y cuáles no.

Ante esta respuesta de Ikki a una indeterminada confesión, Shun abrazó a su hermano mayor y este le respondió con un abrazo. Había estado tan preocupado por su reacción, que sin darse cuenta, comenzó a llorar en los brazos de su hermano, como hacía cuando era pequeño.

Cuando Shun se durmió, Ikki le puso el pijama y lo acostó en su cama. Salió de la habitación y tras cerrar la puerta, soltó un suspiro que se pudo escuchar en todo el pasillo. No le gustaba la idea de que Shun fuera homosexual, pero debería asimilarlo lo más rápido posible, por el bien de su hermano pequeño.