Welcome back, mis queridos televidentes... aquí estamos en otra emisión de su especial de noches de brujas de su telenovela favorita de Telemundo. Como ya saben, la protagonista intentó escapar de su encierro y su vida monotona, buscando un poco de libertad y, quien sabe, tal vez hasta al amor de su vida. Pero en este proceso, nuestra desafortunada heroína ha caido en las garras de un trio de secuestradores que la tiene en un lugar de ubicación desconocida. Y ahí, es donde entran nuestros héroes, quienes valiente y profesionalmente buscan rescatar a la damisela en apuros, pero terminan en la locación equivocada mientras nuestra damisela sigue presa de sus secuestradores. Secuestradores que ya han realizado la primera llamada de extorsión. En fin, hasta aquí con el resumen de la historia.
Deseamos plenamente que este nuevo episodio de la telenovela sea de su agrado y que nos envien más de sus cartas de recomendación y sus aportes. Aceptamos cualquier cosa, desde cartas hasta tarjetas de creditos y dinero en efectivo. Como saben, los derechos reservados de Hetalia Axis Power pertenecen al director del casting, Hidekaz Himaruya, quien muy amablemente nos colaboró con el reparto. Y al cual no se le ha pagado ni un peso por lo mal que esta la situación económica.
En fin, esperamos que al final de la emisión nos dejen, por medio de mensajes de texto o llamadas al 0900-canadasevemejordeniña o al 0900-unheraklesdesnudoparaandrea, que con gusto atenderemos y escucharemos sus votos y comentarios acerca de la emisión.
Sin más que decir, se despide su corresponsal
Andrea Black.
Por cierto, no se olviden de apoyar a nuestros patrocinadores: "Hagamos feliz a Andrea y demosle un Herakles en paños menores." quienes han estado muy atentos a todo lo sucedido con la novela y que nos han amenazado con el cierre de la emisión si no se envia un Herakles. Así que por favor, si quieren seguir conociendo los por menores de la vida de Cristina Patricia Castro Angarita o de su amado Plutarco josefino Rodriguez Cimarro y todo lo que deben enfrentar en su busqueda por amor, dejen un mensaje... y ya saben, sin Herakles, no cuenta!!!!!!
Gracias por su atención, Hasta la proxima emisión.
Especial de Halloween (Cuarta Parte)
Apretó los puños lo más que pudo, enterrándose las uñas en las palmas de sus manos. Aflojó el agarre cuando se sintió las manos dormidas, notando las marcas que se había dejado. Observó a su izquierda, donde Francis dormía plácidamente y a su derecha, Arthur mascullaba cosas inentendibles, al tiempo que buscaba algo en sus inservibles libros de magia negra. Rodó los ojos. Estaban volando en ese momento desde Gales hacia Escocia por haber seguido las indicaciones de Iggy, y no habían dado con el paradero de Mattie.
Y eso no podía seguir así. Por supuesto que no. Los héroes como él no andaban vagando por el mundo haciendo visitas a países distintos mientras la damisela en apuros estaba secuestrada. No, los héroes iban directo al sitio donde la damisela en apuros se encontrara enclaustrada y la rescataban de sus captores para tener un final, igual de heroico. Porque se negaba a pensar un final cursi como el de los cuentos de hadas de Arthur. Un héroe no tenía un final cursi, sino un final heroico. Y él era un héroe. Era el héroe más grande de la historia. Por McDonalds, él era Estados Unidos de América. Y su final debía ser el más heroico de todos. Pero gracias a Iggy, y al francés morboso que tenía Mattie por Papa, se habían pegado un viaje innecesario a Gales, alejando así mucho más su final heroico. Y quien sabe que cosas podrían estarle pasando a Mattie en esos instantes.
Podría estar siendo obligada a trabajos forzosos o quien sabe que perversiones por parte de los hermanos psicópatas de Iggy. Tembló ante los recuerdos de los pocos días que pasó en la casa de Inglaterra en las que su visita concordaba con la de las tres naciones. No era un grato recuerdo de niñez. Y a eso estaba siendo sometida su querida hermana. Imperdonable.
Decidido, miró hacia la ventana, vislumbrando entre las nubes el suelo escocés. De ahora en adelante esa misión iba a estar bajo su mando. Como debió haber estado desde el principio.
-¿Alguien ha visto a Mattie?- preguntó Elizabetha, tomando asiento en la mesa donde tranquilamente conversaban Toris, Feliks y Eduard. Los tres interrumpieron su charla y se giraron hacia la castaña.
-Lo siento Elizabetha, pero no he visto a Mattie desde que la dejamos en su habitación esta mañana.- respondió Feliks entrecruzando sus dedos. -Supongo que debe estar decidiendo cual disfraz usar esta noche. Me imagino que debe estar totalmente emocionada con la idea.- agrego con una sonrisa en el rostro.
-Acabo de regresar de su habitación y la encontré vacía.- comentó Elizabetha. -Y al parecer nadie la ha visto desde que la dejamos en su cuarto en la mañana. Ni siquiera para almorzar.- añadió pensativamente. El polaco y la húngara se miraron en silencio por unos instantes, antes de soltar chillidos emocionados.
-¿Y No puede estar con Inglaterra, Francia o América?- preguntó Feliks luego de dejar de imaginar el disfraz tan genial que Canadá debía estar escogiendo.
-Hablando de ellos, no los he visto ni escuchado desde la mañana.- comentó Toris, integrándose a la conversación. Ahora algo raro estaba sucediendo. Normalmente se podía escuchar el escándalo armado por Inglaterra, Francia y América, por lo que una tarde tranquila era un mal presagio. Toris y Eduard, quien había escuchado todo en silencio, se preocuparon al ver el par de sonrisas que surcaban el rostro del rubio y la castaña. Al parecer tenían algo en mente, y eso, necesariamente atraería problemas.
-Perfecto, Kiku. Hiciste un trabajo excelente.- dijo Elizabetha emocionada, mirando por sobre el hombro del japonés. El joven suspiró, luego de guardar los últimos cambios y se permitió respirar tranquilo al no escuchar más griticos provenientes de la castaña.
-¿Está usted segura que esto funcionara?- preguntó Japón mirando la pantalla de su computador y casi pudo sentir la sonrisa que surcaba el rostro de la húngara.
-Por supuesto. Pronto tendremos a todo el mundo buscando a nuestros cuatro desaparecidos.- respondió Elizabetha, para luego soltar una risita emocionada. -sobre todo con la recompensa que estamos dando.- añadió, feliz. Viendo como el contador de visitas comenzaba a moverse rápidamente ante sus ojos.
El hotel era un completo desastre a esa hora del día, faltaban tres horas para que comenzara la fiesta de disfraces, y nadie parecía importarle eso. Más bien, estaban distraídos intentando dar con el paradero de las cuatro naciones que hacían falta. O más bien, tratando de dar con la extraviada Canadá. ¿Y cómo no hacerlo, si tenían semejante recompensa?
Una dotación completa de imágenes de Mattie probándose los diferentes disfraces para Halloween y un poster del disfraz que la rubia se decidiera a utilizar esa noche. Y eso era un premio espectacular, ya que la página web "www. mattiewilliams. Ca" se había negado a subir dichas fotos.
Elizabetha sonrió al ver a sus compañeros naciones voltear por completo la ciudad en búsqueda de la rubia. En esas divisó a Antonia llegar con una sonrisa de oreja a oreja, seguida de Gilbert quien sonreía de igual manera. Miró con desconfianza al albino por unos segundos, para luego enfocar a la española, que la saludaba alegremente.
-Espero que el premio sea verdad, Elizabetha.- dijo Antonia al llegar a donde se encontraba la húngara, quien los miraba interrogante.
-Ya que somos tan Awesome, hemos logrado dar con el paradero de Canadá y su poco Awesome familia.- agregó Gilbert sonriendo de medio lado.
-Te dije que no les contestaras el teléfono a nadie, Bloddy Frog.- gruñó Arthur, en el aeropuerto.
-Te preocupas demasiado, Angleterre.- comentó Francis restándole importancia. -Dudo mucho que Antonia sepa dónde estamos o que estamos haciendo. Así que tranquilízate. O, ¿Será que estas celoso, Mon cher, de que recibo llamadas de otras naciones aparte de ti? Tranquilo Mon Anglais, yo sólo tengo ojos para ti.- agregó en tono dramático, para luego lanzarle un beso. Arthur rodó los ojos, ignorándolo. Era lo mejor que podía hacer para no formar más escándalo del armado anteriormente. Suficiente con todo lo que gritó y maldijo en Gales, cuando estuvieron solos. Casi se había desgarrado la garganta, mientras se desquitaba con América. Una chispa de remordimiento le punzó en el pecho, pero rápidamente fue descartada. "Es su culpa por ser tan estúpido"
-En tus sueños, Frog.- respondió venenosamente, al tiempo que caminaba hacia la salida de desembarque.
-En los míos y en los tuyos, Mon cher. Aunque en mis sueños hacemos algo más que sólo mirarnos, si me permites agregar.- respondió Francis tranquilamente, y con una sonrisa burlona, disfrutando el furioso sonrojo que cubría las mejillas del inglés.
-Cállense los dos.- espetó Alfred fastidiado, mientras caminaba mirando para todas partes. -Alguien puede estar esperando el momento adecuado para atacarnos. O tal vez nos estén esperando para lanzar un atentado contra el aeropuerto. Eso deberías saberlo bien, al fin y al cabo son tus hermanos, Iggy.- añadió Alfred mientras seguía mirando a todo el mundo con sospecha.
-Mis hermanos no son guerrilla, Bloddy Idiot.- espetó Arthur, mientras miraba al americano con los ojos entrecerrados.
-Eso no puedes asegurarlo.- refutó Alfred mientras entrecerraba los ojos. -Al fin y al cabo secuestraron a Mattie. Eso es un inicio, y siempre han sido conflictivos. Por lo que no puedes asegurar que estén formando una guerrilla, Iggy. Y tomar a Canadá como prisionero de guerra puede ser su primer movimiento.- agregó en tono convencido.
-Estás viendo demasiadas malas películas de suspenso, Amérique. Tu cine está lleno de ellas, por lo que no es sorpresa que ahora te estés contagiando de su pensamiento insulso.- comentó Francis, rodando los ojos.
-Digan lo que quieran pero cuando yo rescate a Mattie y desenmascare a la organización guerrillera me agradecerán por ser el gran héroe que soy.- comentó Alfred con una sonrisa tipo Colgate, ignorando los bufidos producidos por Arthur.
-Vamos, niña. Sal de ahí para poder comenzar a pedir dulces.- dijo Frissell desde el exterior de la habitación. Mattie suspiró aún sin entender del todo lo que estaba sucediendo. No entendía como había logrado caer presa de la diversión de sus tíos, que buscaban algo interesante que hacer en ese día. Y mucho menos como había acabado en la casa de Frissell, encerrada en un cuarto de huéspedes, vistiendo un ridículo traje.
-¿Quién me mandó a venir a Escocia, Kumajiro?- preguntó la rubia, sin esperar realmente una respuesta por parte de su mascota.
-¿Quién?- preguntó el oso, y Mattie tan sólo pudo suspirar, ignorando la pregunta de su querida mascota.
-Llevas demasiado tiempo encerrada, pequeña. Si no sales pronto no podremos ir a pedir dulces, e Iggy nos encontrara más pronto de lo esperado.- canturreteó Gareth, haciendo reír a Frissell y a Ian. La rubia observó una vez más su reflejo en el espejo. Bueno, al menos era mejor que los disfraces que Elizabetha, Feliks y los demás le había obligado a probarse. Volvió a suspirar y tomó a Kumajiro en brazos, antes de dirigirse a la puerta.
Habían rondado por las calles cercanas a la casa de Frissell por más de veinte minutos y aún no lograban dar con el paradero de su querida niña. Estaba amargado y el aire festivo que se sentía por el lugar no ayudaba en nada a aliviar su ira. Pero no se rendiría, había logrado conseguir información con una de las criadas que trabajaban en la casa del escocés, por lo que sabía que habían estado ahí y que debían estar cerca. Ahora todo era cuestión de paciencia y perseverancia. Paciencia que comenzaba a rayar nuevamente el límite.
Yo ho, yo ho, a pirate's life for me.
We pillage, we plunder, we rifle, and loot,
Drink up, me 'earties, yo ho.
We kidnap and ravage and don't give a hoot,
Drink up me 'earties, yo ho.
Yo ho, yo ho, a pirate's life for me.
We extort, we pilfer, we filch, and sack,
Drink up, me 'earties, yo ho.
Maraud and embezzle, and even high-jack,
Drink up, me 'earties, yo ho.
Esas voces, las podía reconocer en cualquier parte del mundo. Buscó entre la multitud, ignorando a Francis y a Alfred, quien mascullaba algo de agentes secretos y disfraces encubriéndolos, hasta que dio con tres figuras a la distancia.
Yo ho, yo ho, a pirate's life for me.
We kindle and char, inflame and ignite,
Drink up, me 'earties, yo ho.
We burn up the city, we're really a fright,
Drink up, me 'earties, yo ho.
We're rascals, scoundrels, villans, and knaves,
Drink up, me 'earties, yo ho.
We're devils and black sheep, really bad eggs,
Drink up, me 'earties, yo ho.
Corrió al encuentro, tratando de no tropezar con los niños y las familias que caminaban por las calles, notando como esos tres parecían trotar en vez de caminar. Casi podía agarrarlos, estaban tan cerca. Sintió a Francis detrás suyo y a Alfred seguir hablando estupideces, pero no le prestaba atención. Sus ojos estaban únicamente enfocados en los tres hombres frente suyo.
Yo ho, yo ho, a pirate's life for me.
We're beggars and blighters, ne'er-do-well cads,
Drink up, me 'earties, yo ho.
Aye, but we're loved by our mommies and dads,
Drink up, me 'earties, yo ho.
Agarró a dos del cuello de la camisa, obligándolos a detenerse. Escuchó como reían, aún dándole la espalda y sintió la ira bullir en su interior.
-Artie, bienvenido.- saludó Gareth, quien se encontraba libre y había sido el primero en voltear. Sonreía alegre y divertido por la expresión furibunda de su hermano menor y los rostros exhaustos de América y Francia.
-Artie, que placer verte por aquí.- saludó Ian, quien se soltaba con facilidad del agarre y se acercaba a Arthur para revolverle aún más el cabello al menor. -Dado a que últimamente te has acordado de tus hermanos mayores, decidimos esperarte con un pequeño homenaje.- añadió sonriente para luego señalarse a si mismo y a los otros dos hombres.
-Tres piratas felizmente ebrios a sus ordenes capitán Artie.- dijo Frissell con diversión, ante los intentos de Inglaterra de no gritar.
-Vaya Angleterre. Todo un sentido homenaje, Familiar.- comentó Francis con burla ante los tres piratas que sonreían burlonamente a su hermano menor.
-¿Dónde está mi hermana, partida de rufianes?- preguntó Alfred, con el entrecejo fruncido y mirando mal a los hermanos de Inglaterra. Irlanda del Norte, Escocia y Gales sonrieron ante la pregunta, mientras permanecían en silencio, enojando más a los rubios.
-¿Alfred? ¿Arthur? ¿Francis?- dijo una vocecita tras de ellos. Los tres rubios se giraron al reconocer la voz, para quedar plantados en su lugar, con expresión estupefacta. Arthur parpadeo, sin poder creerlo. ¿Esa era su niña?
Se mordió el labio, mientras observaba a su hermano y a sus figuras paternas mirarla fijamente y estáticos. Apretó a Kumajiro contra su cuerpo y suspiró antes de carraspear un poco, tratando de sacarlos del trance. Miró un poco más atrás y no pudo evitar sonreír ante la sonrisa que tenían sus tíos. Definitivamente estaban disfrutando de ese momento. Y aunque su plan de escaparse ese día de todo lo relacionado a su familia y con Halloween se había arruinado por completo, al menos podía sacar algo positivo. Había tenido un par de horas de diversión con sus tíos, y otras horas llenas de paz en lo que había durado el viaje en tren. En fin, era momento de afrontar el destino y a su querida familia.
-¿Mattie?- preguntó tentativamente Alfred. Rodó los ojos. No lucía tan diferente a lo normal, además tenía a Kumajiro consigo. Eso era suficiente indicativo de su identidad. Pero no pudo evitar mirar dulcemente a su hermano, al recordar lo peculiar que este podía ser.
-Si Alfred, soy yo.- respondió la joven con una sonrisa.
-Ma petite Mattie. Luces preciosa y a pesar de que esa peluca pelirroja se ve maravillosa en ti, prefiero tu larga cabellera rubia.- comentó Francis emocionado, mientras se acercaba y la estrechaba entre sus brazos. -Y ese disfraz de Irlandaise te queda maravilloso. Sobre todo el largo de la falda.- añadió, mientras comenzaba a apretar un poco más a la joven entre sus brazos.
-Suelta a mi niña, Wine Bastard.- chilló Arthur una vez logró recobrar su voz. -Y tú, bloddy irish bastard.- gritó mirando fijamente a Ian, que sonreía orgulloso por su obra. -¿Cómo osaste llevarte a mi pequeña y vestirla con uno de tus sucios trapos irlandeses?- espetó haciendo mención del disfraz que llevaba la joven. Ian sonrió ampliamente, y se dispuso a responder cuando fue interrumpido.
-Tranquila Mattie, yo te ayudaré a escapar del yugo de tus secuestradores, que te han obligado a vestir algo tan cutre.- gritó Alfred en pose heroica, ignorando la mirada asesina que le envió Ian.
-Nadie me obligó a nada, Alfred.- respondió la joven en tono cansado, siendo completamente ignorada.
-Lo ven, no ha pasado nada con nuestra querida sobrina a parte de una emotiva reunión familiar.- intervino Frissell, quien no podía ni quería esconder su sonrisa. Sonrisa que exasperaba aún más a Arthur.
-Pero…- comenzó a replicar Alfred en voz alta, llamando la atención de las personas que pasaban por ahí. Mattie observó a su alrededor, notando que la gente comenzaba a detenerse para ver qué era lo que estaba pasando con ellos, y no pudo evitar sonrojarse ante la vergüenza.
-Chicos, ¿Por qué no…?- comenzó a decir cuando fue interrumpida bruscamente.
-Que falda y que piernas tan awesome, Canadá.- se escuchó decir por una voz con cierto acento conocido. "No por favor, no. No más problemas. Y mucho menos en un lugar público." -Son tan awesome que dan ganas de irse más lejos e invadir tus zonas vitales.- añadió, y casi pudo sentir la sonrisa que debía estar en los labios del dueño de dicha voz.
-Cállate Prusia.- espetó Alfred, mirándolo con los ojos entrecerrados. Mattie cerró sus ojos un instante, antes de girarse y encarar a la ex nación, que parecía querer echarle más leña al fuego, cuando sintió una luz sobre si. Abrió sus ojos espantada y se encontró con el rostro sonriente de Elizabetha, que le tomaba fotos a diestra y siniestra.
-Asegúrate de tomarlas de todos los ángulos, que quiero unas buenas fotos con ese disfraz.- exclamó Prusia sin dejar de sonreír, mientras la miraba fijamente. En eso se percató que él y Hungría no eran los únicos que se encontraban ahí, sino que Antonia, Japón, Romano, Alemania, Austria y Veneciano también se encontraban ahí.
-Qué bonito disfraz está usando Canadá, ¿No es cierto Alemania?- comentó Feliciano con una sonrisa inocente, sin recibir respuesta del alemán, quien miraba hacia otra dirección, pero con sus mejillas sonrojadas. Mattie suspiró y comenzó a contar mentalmente antes de que el inminente desastre se desatara.
En 3…2…1…
-¿Qué rayos hacen ustedes aquí?- espetó Arthur a las otras naciones. Definitivamente había sido mala idea haberse dirigido a Escocia.
Bueno, espero que esta nueva emisión de la telenovela de las seis de Telemundo haya sido de su agrado. Como saben, la banda sonora de este episodio fue patrocinada por el Mickey Mouse, quien les manda un saludo desde el castillo que comparte con la cenicienta y un centenar de animalejos, seres y demás criaturas que no tienen donde vivir o son tan concuchadas que prefieren vivir de la caridad en vez de buscar un hogar propio. en fin, la cancion se llama "YO HO (A PIRATE'S LIFE FOR ME)" y si quieren conocer un poco mas de como estaba vestida Mattie, aqui tenemos un link para que ustedes también luzcan sexy y bellas como nuestra protagonista xDDDD
unico requerimiento: Tener unas piernas AWESOME!!!
http://www. buycostumes. com/ Lucky-Charm-Adult-Costume/ 32322/ ProductDetail. aspx (todo sin espacios...)
