Disclaimer: Ni Naruto ni sus personajes me pertenecen, por más que incisto, kishi-sama no me quiere vender a sasuke-kun y sakura ):

Advertencias: - OOC.

- AU

Por si existen confusiones:

-entre guiones- Dialogo

"entre comillas" pensamientos

"entre comillas & cursiva" énfasis en ciertas palabras


Nuestra-Familia

By: Mina-chan

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- Buenos días niñas - sonrío Mikoto despertando a las muchachas que dormían en el cuarto de televisión - Ya esta el desayuno, vengan, les encantara -

- Claro, gracias - suspiro Sakura hablando por todas; dio un gran bostezo y se levanto.

La oji-azul la imito poniéndose de pie mientras se estiraba - ¿Qué tan mal me veo?, que pena, no quiero que mi querido Sasuke me vea así, ¿Creen que ya se levanto? -

- ¿Qué hay de desayunar - se escucho la modorra voz del aludido entrando a la cocina.

- Si, ya - mascullo la Haruno recordando su pequeño trato de la noche anterior - Espero que se le olvide -

Hinata por su parte alisaba un poco su pelo poniéndose también de pie esperando a sus amigas para ir a la cocina.

- Deliciosos Hot cakes, siéntate Sasuke-chan, te serviré - le sonrió su madre moviéndose de un lado para otro en la cocina.

- Pero como duermes Sasuke-chan - señalo Itachi sentado a su lado, asiendo énfasis en el sufijo.

- Anoche me desvele - le contesto de mala manera tratando de prestar mas atención en su plato que su madre le acercaba.

- ¿Enserio?, pues que estuviste asiendo - siseo el mayor con burla.

- Nada que te incumba, simplemente, no tenia sueño -

- Ya, ya, no peleen en la mesa - los calmo la pelinegra sirviendo mas platos.

- Huele delicioso - musito asombrada la oji-perla.

- Si, me muero de hambre -

- Claro, no puedes estar 3 minutos sin comer cerda - las tres entraron a la cocina animadas.

- Siéntense, ya les serví - les sonrió Mikoto viéndolas con ternura, la mujer siempre deseo una familia grande con niños y niñas por doquier, sueños que solo se cumplían cuando personas ajenas se quedaban a dormir.

- Gracias - musitaron a la vez tomando asiento en donde pudieron.

- Hoy saldré por la tarde, no creo llegar para la cena - anuncio Itachi dirigiéndose a su progenitora.

La rubia al escucharlo se sobresalto, giro su rostro para ver tanto a Sasuke como a Itachi sentados, sintió que se le iba el aliento además de que sus piernas comenzaron a temblar, ¿Por qué tenían que estar en esa habitación justo cuando ella se acababa de levantar y tenia un aspecto horrible? - …- se puso blanca al notar como todos la miraban.

- ¿Estas bien Ino ? - murmuro Hinata tocándole el hombro.

- Necesito arreglarme - dijo de forma atropellada saliendo del lugar dando zancadas largas.

La risa de Sakura no se hizo esperar, al parecer era la que no consideraba raro el comportamiento de la Yamanaka - Le dieron donde mas le duele, en su aspecto físico frente a muchachos guapos -

La risita discreta de la Uchiha se parecía a la de la Hyuuga, por su parte, ambos hermanos solo se limitaron a ignorar la situación.

Tanto Mikoto como Itachi salieron del lugar dejándoles el espacio para que desayunaran - Ni creas que se me ah olvidado nuestro trato - comento Sasuke mientras terminaba su desayuno.

La pelirosa lo miro con mala cara aun masticando - Como sea, mientras ellas estén aquí, no are nada, son mis invitadas por lo tanto tengo que atenderlas - sonrió saliéndose por la tangente.

- Ehmm, Sa-Sakura, en una hora llegaran por mi, se que es temprano pero mi papá mandara a Neji a recogerme y también llevaremos a Ino a su casa, al parecer tenia un compromiso por la tarde - comento Hinata sintiéndose un poco incomoda por lo que eso significaba, además de que tenia todas las miradas fijas en ella.

- ¿Qué? -

Sasuke la miro divertido - Bien, entonces, dentro de una hora comienza la diversión - sonrió de lado marchándose.

- Lo, lo siento -

- No es tu culpa Hinata, soy yo - suspiro levantando su plato - ¿Qué Ino no piensa comer? -

- No lo creo, con lo que tarda en arreglarse -

- Tienes razón - rieron en coro envolviendo la cocina en un agradable ambiente.

Como era de esperarse del primo de Hinata, Neji Hyuuga, llego puntualmente, ni un minuto antes, ni uno después. El timbre sonó a la espera de ser atendido.

La puerta se abrió mostrando al Uchiha de coleta - ¿Si? - lo miro con desinterés, le resultaba familiar.

- Uchiha -

Ah, ya se acordaba, era ese chico - Hyuuga - la familia rival, la única persona que era bien recibida en la casa Uchiha con ese apellido era la tímida Hinata, aun se preguntaba el porque - Enseguida viene Hinata -

- Hinata-sama - mascullo el castaño corrigiéndolo bajito.

Itachi lo ignoro entrando de nuevo. No tuvo que esperar mucho cuando su prima apareció por la puerta a lado de su molesta amiga rubia - Adiós Sakura, gracias por todo y disculpa las molestias - se despedía la oji-perla.

- Si disculpa las molestias - asintió la rubia abrazándola con cariño.

- Claro, no hay de que, me divertí mucho chicas, adiós - les sonrió la Haruno viendo como su oportunidad de ser libre se esfumaba. Cerro la puerta sin hacer ruido "Espero que Sasuke no se haya dado cuenta" pensó subiendo con sigilo las escaleras.

Sonrió al ver que no había señales del Uchiha, entro emocionada a su cuarto, lista para dormir un poco más, pero su sonrisa se borro al ver al pelinegro tendido en su cama en una pose bastante provocativa - ¿Lista para salir? - su tono era incitador de sobremanera.

Un escalofrió corrió por su espalda al escucharlo - ¿S-salir?, ¿A dónde? - "Oh Dios".

- Vamos y no preguntes - mascullo desesperado tomándola de la mano.

- A donde me llevas - le exigió saber al ver como salían de la casa y se infiltraban por las calles de alrededor.

- Te dije que guardaras silencio - le ordeno haciéndola callar.

Caminaron hasta llegar al supermercado parándose en la entrada - Mira, Mikoto me encargo unas cuantas cosas, así que mientras tú las buscas yo te esperare aquí, no te tardes - sonrió entregándole una lista mientras se sentaba en las bancas.

- Genial - bufo.

Miro la lista, eran pocas cosas, ¿Por qué no las hacia él?, maldijo la hora en que aposto su libertad, tomo un carrito y comenzó a llenarlo con lo que decía en la lista, huevos, leche, unos cuantos tomates, lo hizo lo más rápido que pudo solo falta una cosas por tomar, miro de nuevo la palabra al final de esa tediosa lista, la miro sonrojándose.

Al parecer lo que faltaba era más para ella que para Mikoto, tenia que admitir que le hacían falta comprar.. toallas sanitarias, su periodo estaba por llegar, agradecía por primera vez que Sasuke no fuera el que hiciera esas compras.

Camino discretamente por el pasillo, se detuvo frente a el montón y montón de marcas distintas, busco las que siempre compraba y las encontró en lo alto del estante, bufo, sabia que no las alcanzaría pero aun así lo intento.

Se paro de puntitas, se estiro todo lo que su cuerpo le permitió y aun así, solo lograba rozar el paquete; desesperada se subió al estante como si fuera una escalera, sintió la gloria al alcanzar las toallas pero esa gloria se fue pronto al sentir como resbalaba y caía hacia atrás.

Cerro los ojos esperando el golpe, le dolió menos de lo que pensaba - Ouch - se sobresalto al darse cuenta que había caído encima de alguien.

- Lo siento mucho, no fue mi intención.. - callo al mirar al chico a los ojos, parpadeo un par de veces mientras sentía sus mejillas arder, ¿Por qué tenia que ser un chico?.

- No te preocupes - le sonrió - Debes de tener mas cuidado cuando te subas al estante -

- Claro - lo continuo contemplando, había algo en el que le recordaba a Sasuke, era de pelo y ojos negros, sin mencionar su blanca piel - ¿Q-que haces e-en este.. Pasillo? - se sonrojo mas aun al preguntarle aquello.

- Amm, bueno, buscaba un desodorante - sonrió de nuevo.

La pelirosa miro a su alrededor y noto que los desodorantes estaban frente a las toallas sanitarias "Estúpida" se reprendió, era lo mas obvio, se sorprendió al ver la mano blanca del muchacho tendida frente a ella, al parecer mientras pensaba el chico se levanto y ahora se ofrecía a ayudarla a levantarse.

- Gra.. -

- Sakura, ¿Por qué te tardas tanto? - la interrumpió la voz de un Uchiha molesto. Al llegar junto al muchacho, lo fulmino con la mirada - Vamos que se hace tarde - la tomo del brazo ayudándola a ponerse de pie.

- Gracias por todo - le sonrió la muchacha al desconocido mientras era arrastrada por Sasuke.

- No hay de que - escucho antes de dar la vuelta y perderse.

- No deberías de hablar con tipos tan raros y que ni siquiera conoces - mascullo molesto.

- Simplemente le pedí disculpas por caerle encima, fue muy amable - bufo- Además no me hubiera caído si tu me hubieras ayudado a bajar las cosas del estante mas alto -

El chico guardo silencio por un rato, meditando - ¿Qué querias alcansar? -

- Nada, el punto es que lo alcancé y por hacerlo me caí - contesto ocultando su nerviosismo y evitando sonrojarse, pagaron demasiado rápido, por lo que pronto llegaron a casa.

Dejaron los encargos en la mesa para después subir al cuarto del Uchiha - Ten, has mi tarea de geografía -

- ¿Qué?, si yo la hago tu no vas a aprender nada y .. -

- No tengo ganas de escuchar clases de moral, solo hazla - le entregó el cuaderno y el libro, la chica los recibió de mala manera.

- Estaré abajo haciendo tu estúpida tarea por si me quieres para algo más - gruño con sarcasmo azotando la puerta.

- Ese perezoso imbécil - bufó sentándose en el comedor comenzando con la tediosa tarea.

- Sakura, ¿has visto a Sasuke-chan?, no encuentro lo que le encargue de la tienda -

- Esta en la mesa de la cocina Mikoto -

- Oh, gracias hija -

- Aja - contesto concentrada en el trabajo, tal vez así lo acaba más rápido.

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- Sakura - la llamo después de no hablarle en una hora - Espero que ya hayas acabado la tarea -

- Si, ¿ahora que quieres idiota? -

- Para empezar cuando te dirijas a mi tienes que hacerlo con cariño, nada de insultos - fingió un tono de dulzura - Si continuas insultándome te obligare a que me llames amo - rió de forma sacarrona.

- Idio..-

- ah, ah, ah - levantó el dedo índice moviéndolo de lado a lado demostrando la negativa que le daba a la chica para después ponerlo en su boca - Recuerda, modales Sakura-chan -

- Dime de una vez que quieres - aparto la mano de su rostro.

- Ya que insistes tanto, quiero que le digas a mamá que quieres ir al cine conmigo, que estas tan emocionada por pasar la tarde juntos que te sentirías mal si no nos dejara salir -

- ¿Y para que quieres que le diga eso?, no quiero ir al cine -

- Hazlo y no preguntes -

Esto comenzaba a resultarle demasiado molesto, siempre que le decía eso era porque tenia planeado algo malo, muy malo, para ella claro. Suspiro con pesadez dirigiéndose hacia Mikoto. Para su desgracia no fue muy difícil convencer a la Uchiha, al contrario, estaba tan feliz de que los dos fueran a ir al cine que no necesito decir mas de tres palabras para que la pelinegra le canturreara un SI, de respuesta.

Ahora se encontraba caminando alado de Sasuke sin tener la menor idea de lo que planeaba - Me alegra que mamá aun se sienta feliz de que salgamos juntos, eso ayuda mucho - caminaba con las manos en los bolsillo - No puedes decirle ni una palabra a nadie, ¿Entiendes?, ni siquiera a tus amigas - le advirtió con voz severa.

- Si, si, ahora dime a donde demo.. A donde vamos - se corrigió a si misma.

Esa corrección hizo sonreír a Sasuke, al parecer todo salía de maravilla - Iremos a comprarme la moto que quería -

- Mikoto no te dio permiso de tener una, son muy peligrosas Sasuke -

- Por eso mismo no le puedes decir - la miro amenazante, ella se sintió un poco intimidada, tenia que admitir que cuando el Uchiha se enojaba, daba miedo.

- ¿Pero por que tenemos que venir a este lugar? - se quejo mirando las calles vacías, las paredes rayadas, un vagabundo por allí otro por allá, definitivamente, uno de esos barrios pobres en donde no se puede ni caminar sin que te asalten, o al menos eso recordaba ella por las películas que había visto.

- Por que por aquí venden la motocicleta que busco, ven - la guió hacia una tienda descuidada, con una ventana rota y poca iluminación.

- Buenas tardes - saludo el encargado, un señor alto y de apariencia agresiva.

- Vengo por esa - el tono de voz del Uchiha era imponente y seguro, como se caracterizaba de los hombres de su familia, señalo una yamaha R6 roja, muy bonita y deportiva.

- $7,800 - mustio el encargado apartando la motocicleta.

Sasuke saco su cartera entregándole la cantidad sin ningún problema - Envíela a esta dirección - le dio una tarjeta con los datos - A nombre de Sasuke Uchiha -

Sakura miraba expectante, el lugar parecía sucio, no le gustaba estar allí y deseaba irse. Además de que el tipo no paraba de verla, comenzaba a sentirse incomoda.

- Claro, firme aquí - le paso un formulario.

Mientras Sasuke escribía se sintió indefensa, discretamente se acerco más a él como si estuviera viendo lo que escribía, él la miro por el rabillo notando su preocupación, le paso el brazo por la espalda como si le mostrara todo lo que garabateo, eso la hizo sentir mejor. Después de llenar el papel salieron del lugar.

- ¿Llegara a la casa? - hablo por primera vez la Haruno después de un buen rato.

- Claro que no, llegara a casa de Naruto, de echo el me iba a acompañar hoy pero Mikoto se entero por lo que me prohibió salir, pero gracias a ti, estará entre mis manos en cuestión de días - sonrió con emoción imaginándose como seria manejarla.

- No entiendo porque quieres algo con lo que te puedes matar -

- Porque esa cosa será mi medio de transporte, no mas carro de papá, no mas autobús ni nada de ir a pie -

- Si tu lo dices -

- Recuerda que no puedes abrir la boca - le recordó con autosuficiencia despertando de su sueño.

- Si, ya lo se - la pelirosa miró el lugar, comenzaba ponerse un poco nerviosa, a una cuadra de ellos había un grupo de hombres reunidos, no se miraban muy confiables, al parecer estaban ebrios, inconcientemente se junto hacia el.

Todas las películas que había visto sobre con escenario exactamente igual al lugar en que se encontraban, lugares que se consideraban peligrosos, en especial por jovencitas como ella, jovencitas que no podrían hacer nada contra ocho hombre fornidos y armados, un escalofrío recorrió su espina dorsal al recordar lo que le paso a la protagonista de una novela dramática.

Al pasar por enfrente de los hombres miraron con descaro a la pelirosa, devorándola con la mirada, después comenzaron a chiflar y a gritar una que otra frase obscena, el pelinegro estuvo a punto de dar media vuelta y partirles la cara pero Sakura lo tomo del brazo ocultando su miedo - ¿A dónde crees que vas? -

- Esos imbéciles -

- Déjalos, solo están ebrios, como si no hubiera escuchado esas frases antes - musito incomoda.

El Uchiha la miro sintiéndose furioso al imaginárselo, la abraso de la cintura mientras fulminaba a los tipos, que se callaron al ver la mirada furibunda de este. Se sentía culpable por llevarla a un lugar así, de echo se sentía como un idiota al no considerar que eso podría pasar. Trato de calmarse un poco pero no podía, de tan solo imaginarse cientos de situaciones en el que Sakura estuviera rodeada por esos sujetos, su ira se disparaba.

Un sonido peculiar lo hizo darse cuenta de que ya casi llegaban a casa y de que la chica se encontraba a su lado, sana y salva, escucho ese ruido de nuevo, al parecer, la Haruno tenia hambre, se rió al ver como se sonrojaba mientras cubría su estomago tratando de esconder el sonido.

- Es muy temprano para regresar a casa, se daría cuenta de que no fuimos al cine, ven, vamos a cenar algo - sonrío divertido mientras tomaban otro rumbo.

- Como digas -

Llegaron a un restauran cercano, por suerte estaba casi vacío - Pide lo que quieras -

- Pero Sasuke, es demasiado..-

- Te ordeno que pidas lo que quieras y que no vuelvas a protestar - musito con ese tono mandón al cual ella no se oponía.

- Que van a ordenar - pregunto la mesera educadamente, mirando únicamente al Uchiha.

- Quiero el platillo 2 - musito Sakura mirando a la mesera, sintiéndose incomoda, era muy bonita.

- Yo también -

- Enseguida se los traigo - le sonrió de forma coqueta, pero él ni siquiera la miro, así que la mesera se fue un poco desilusionada.

La Haruno miro la escena aliviada - Y.. ¿Qué tal Naruto? - trato de iniciar una conversación al sentirse un poco incomoda por el silencio que se había formado.

- ¿Por qué siempre me preguntas por él? - la reprendió.

- Porque, no lo se - levanto la voz frustrada inflando las mejillas.

El chico rió, no entendía porque pero ese gesto la hacia ver linda - Esta bien, igual de idiota, ¿Qué tal Hinata? -

- ¿Hinata? - pregunto extrañada deshaciendo la mueca anterior - Bien, ¿Por qué lo preguntas - se sintió extraña de pronto.

- ¿Aun le gusta Naruto? - respondió con otra pregunta.

Sakura lo miro indecisa, no sabia si decirle o no, ¿Qué mas daba?, todo el mundo lo sabia - Si -

- Hnn, por más que trato de que el dobe entienda las señales de Hinata el muy idiota termina confundido pensando que tu amiga se comporta de una forma extraña - negó con la cabeza recordando al rubio hiperactivo que se decía llamar su mejor amigo.

- Si, tal vez podríamos ayudarlos - propuso insegura - Tu sabes, los dos hacen bonita pareja -

- Tal vez, haber si Hinata le quita un poco lo idiota o por lo menos lo intenta - acepto soltando una carcajada, carcajada que fue coreada por la pelirosa.

- Aquí tiene - los interrumpió la mesera trayendo los platillos - Con permiso - de nuevo trato de ser sensual para con el chico, pero este ni las gracias le dio.

- Gracias - sonrió de forma arrogante la oji-jade viendo sus pobres intentos, se sentía tan bien.

Comieron en silencio, un silencio diferente, uno muy cómodo - Quede muy llena - rompió el silencio la chica, palmeándose el abdomen.

- Hnn -

Sakura se quedo mirando por enzima del hombro de Sasuke, deteniendo su vista en una persona en particular - ¿Ese es Itachi? - estaba insegura, tal vez lo había confundido.

Al escuchar ese nombre, el pelinegro volteo, tratando de seguir la mirada jade, se sorprendió al ver a su hermano, cenando en compañía de una muchacha - Si -

- ¿Quién es la chica?, se ve un poco chica para estar a solas con Itachi, ¿no? - sin querer pensó en voz alta mirando con detenimiento a la acompañante del chico de coleta. Era de piel blanca, cabello corto castaño, al igual que sus enormes ojos, su aspecto era muy juvenil, podría jurar que acababa de dejar la infancia, llevaba una media cola del lado derecho de su cabeza anudado por un listón verde, ¿Qué rayos hace Itachi con una chica así?.

- Si, se mira extraño todo, mejor hay que esperar a que llegue a casa, ya tenemos que irnos - dijo alzando la mano para que le trajeran la cuenta - Aquí tiene - dejó dinero dentro de la carterita de cuero negro - Quédese con el cambio -

- Gracias y que pase buenas noches - mascullo la mesera viendo resentida a la pelirosa.

- Gracias por la cena - dijo la Haruno una vez que estaban a fuera de camino a casa.

- No hay de que, ya me lo pagaras en casa, recuerda que aun te quedan bastantes horas de servicio - esbozo una sonrisa torcida.

- ¿Y que me vas a poner a hacer?, ¿Masajearte los pies?, ¿Hacerte manicura? - lo reto - Ya anocheció, ¿Qué me puedes poner a hacer? -

Un recuerdo llego a la mente del Uchiha, una pequeña fantasía que había tenido la noche anterior, una oleada de calor lo recorrió, acumulándose en sus mejillas, sonrió de forma picara - No me tientes Sakura, no sabes de lo que soy capaz - sonrió de forma sombría.

- Bah - resoplo la chica confundida por su repentina actitud, ¿La estaba amenazando? .

El pelinegro sacudió la cabeza tratando de alejar esos malos pensamientos de su ser, lo bueno es que ya habían llegado. En cuanto entraron Mikoto los recibió muy alegre, feliz de que hicieran una actividad juntos.

- Ya cenamos mamá, en el cine, tu sabes - comento con voz monótona, Sakura lo miro sorprendida de lo fácil que se le daba mentir.

- Oh que pena, de verdad me quedo deliciosa la cena, en fin, ya la probaran después -

- Estaremos en el cuarto de televison hablando sobre la película y la escuela - tomo a la chica de la mano jalándola a la habitación.

- Pequeños - suspiro Mikoto feliz - Parece que fue ayer -

- Dime, ¿Qué es lo que más te gusta de vivir aquí? - exigió saber una vez sentados en el sillón, como siempre, directo y sin tacto, como se caracterizaba.

- ¿Eh? -

- Te exijo que me digas que es lo que más te gusta de vivir aquí - repitió con molestia - Contesta -

- No lo se, tal vez las deliciosas comidas de Mikoto o la calidez del lugar, tu sabes, un lugar donde se preocupan por ti - murmuro con deje de tristeza, jamás se había preguntado algo así, y ahora él quería saber algo que ni ella sabia, tenia varios sentimientos encontrados.

- ¿Qué es lo que no te gusta? -

- Amm.. yo creo que, sentirme un.. estorbo - la voz se le quebró al final, ¿Por qué le preguntaba aquello?.

- ¿Qué te gusta de mi? - noto que las preguntas la afectaban, pero prefirió seguir ahora que podía.

- No lo se - sollozo, sin darse cuenta, había comenzado a llorar, varias preguntas se desplegaron además de las que él le hizo, ¿Por qué aun continuaba viviendo allí?, ¿Por qué no hacia nada para ayudar y así no ser una mantenida?, ¿Qué responsabilidad tenían los señores Uchiha sobre ella?, ¿Por qué la seguían cuidando?, ¿Qué sentía ella al respecto de todo?, ¿Por qué no podía contestar a nada?, no sabia ni siquiera que le gustaba de Sasuke, ni que sentía por él, temblaba al tratar de silenciar sus sollozos.

Varios recuerdos llegaron de repente, iban y venían, recordó la primera vez que vio a Sasuke, la primera vez que piso su casa, la razón por la que tuvo que vivir allí por tanto tiempo. Eran recuerdos borrosos unos que había tratado de olvidar, porque le dolían, la hacían sentir mal. Sintió melancolía y tristeza, impotencia y vergüenza. Muchos sentimientos que se encontraban y que la descontrolaban. Ahogo un sollozo sin mucho éxito.

Fue rodeada por un par de brazos que la estrujaban con delicadeza, sintió como él apoyaba su mejilla contra su rosado cabello, tal vez sonara tonto, pero se sentía un poco mejor, los recuerdos se fueron extinguiendo, como si nunca hubieran vuelto, era un sentimiento tan reconfortante; levanto el rostro para verlo a los ojos, debería de pensar que es una molestia, como todo el tiempo la calificaba.

Se sorprendió al ver que no había ninguna burla, ninguna incomodidad o molestia, en esta ocasión los orbes negro solo expresaban preocupación y culpa, sabia que él sentía haberla echo pasar un mal rato, sus ojos lo delataban, sabia que aunque el la tratara con frialdad, se preocupaba por su bien. - No me vuelvas a hacer ese tipo de preguntas - le pidió abrasándolo de nuevo calmándose por completo.

Se separaron al cabo de unos minutos, ambos en silencio, de nuevo - Sabes, me diste una idea con eso del masaje de pies - sonrió de repente el joven - Dame otro masaje -

- Tengo una mejor idea - le devolvió la sonrisa, pero esa alegría no llego por completo a sus ojos - Ven - lo llamo con la mano.

Se le quedo viendo extrañado pero la obedeció acercándose, la pelirosa le indico que se recostara junto a ella y que pusiera la cabeza en sus piernas; se quedo quieto, aun dudando, lentamente se recostó, pero aun no sabia si continuar.

Sakura, tomo la cabeza del chico con ternura y la empujo con cuidado permitiendo que sus piernas fungieran de almohada para él. Una vez posicionado comenzó a pasar sus dedos por el pelo azabachado, acariciando el cráneo.

Al sentir las caricias cerro los ojos, era tan placentero, además de que las piernas de la chica era más cómodas de lo que jamás imagino. Disfruto cada rose en su cabeza, que sin darse cuenta, quedo dormido.

Soñó con la chica de nuevo, solo que en esta ocasión de una forma distinta, de una forma con la que hace mucho no lo hacia. Soñó de nuevo a eso tipos rodeándola. Un profundo odio emano de su ser al entrar a la escena como todo un héroe.

Tomando a la pelirosa en brazos corriendo por los tejados. Deseaba protegerla de todo mal, de todo aquel infeliz que la quisiera dañar y se sentía tan bien. La bajo en una habitación totalmente blanca contemplándola. Ella lloraba asustada por lo que la abrazo de nuevo.

Sentirla entre sus brazos frágil, era tan real, era tan pacifico, así se quedo comenzando a soñar en blanco solo sintiendo esa inmensa paz.

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Paz que solo sentía con ella.

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Queridas (os) espero no decepcionarlos con este capitulo, se que por ahora pueden ser poquito tediosos, veanlo como los capitulos de introduccion a lo "bueno" haha, espero se hayan divertido leyendo n_n

No se como agradecer los reviews, los favoritos y alertas, solo les puedo decir que me hacen muy feliz y que son una gran motivación a no abandonar la historia. Se que a veces me puedo tardar en subir, o en contestar los reviews, pero eso no quiere decir que los olvide.

Siento que tengo ya un compromiso con las personas que han estado leyendo y por eso les informo que si no llegara a actualizar cada semana es porque algo paso en mi vida personal (que comúnmente la escuela tiene la culpa).

¡Los quiero a todos besos!