Parafilia: Maieusiofilia o Cyesolagnia, consiste en la atracción sexual hacia las personas embarazadas, mayoría de las veces, el centro de Excitación de esta Parafilia es la barriga grande.
Himuro x Izuki
Advertencia: Lenguaje Soez, Lemon, Violencia intrafamiliar, Sexo con un embarazado, mención Hyuga x Izuki.
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La vida en ese edificio era tranquila, las personas eran amables y cordiales sobre todo las mujeres que ahí habitaban eran muy consideradas con él, llevaba ya un mes viviendo en ese apartamento, antes compartía un piso con su hermano, pero tuvo que mudarse cuando este decidió formar una familia.
Sus vecinos de al lado eran un matrimonio de ancianos que apenas molestaban, frente vivía una señora mayor con algunos perros y al lado de ella una pareja joven compuesta por dos chicos, uno de ellos que era quien atraía su atención estaba redondamente en estado, se llamaba Izuki Shun.
Le gustaban esos ojos grises, esa cara bonita y de verdad envidiaba al cabrón que había puesto su semilla en él, se notaba que tenía por lo menos 6 meses de gestación, el novio de este era nada fuera de lo común, un "gafudo" con cara de pocos amigos que contrastaba por completo con la amable personalidad del otro.
Había escuchado rumores sobre la convivencia de ellos, que tenían problemas, que el tal Hyuga (así se llamaba el gafotas) era "malas pulgas", le gritaba y no trataba muy bien a Izuki, eso comentaban las señoras, esas que lo saben todo y son mejor sistema de seguridad que cualquier cámara.
Cada día se saludaban con amabilidad e intercambiaban algunas palabras cordiales sobre trivialidades, al del lunar le gustaba lo bien que se veía con esa abultada barriga, Izuki era coqueto, no sabía si era por naturaleza o de verdad intentaba llamar su atención.
Hasta ese entonces Tatsuya desconocía cuánto le agradaba mirar a las personas en estado de gestación, era extraño y casi excitante, no quería reconocerlo, pero varias veces había terminado masturbándose en el baño con la imagen de Shun en su mente, esas curvas, ese trasero que se veía bastante prominente, le daban muchas ganas de follarlo.
Un día Izuki acababa de llegar del mercado, traía varias bolsas que se veían pesadas, Tatsuya le ayudó de buena fe, hace días que se había metido en la cabeza que el insano deseo por ese embarazado debía quedar únicamente en sus masturbaciones, porque ese chico bonito estaba casado con el desagradable sujeto.
Subieron las escaleras hasta el segundo piso que era donde habitaban ambos.
—Wow eres fuerte, antes yo también lo era, atlético, aunque ahora soy como un balón, tú me entiendes.
—Jajaj claro. —Himuro le ayudó a entrar las bolsas dejándolas sobre la mesa.
—Gracias por el apoyo ¿Quieres una cerveza?
—Ahh no, no te molestes, no quiero que tengas problemas con tu esposo.
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—Tranquilo, la verdad está muy ocupado como para venir a casa, tampoco es que me importe, estamos mejor sin él. —Dijo con algo de resentimiento mientras acariciaba su redondo vientre, Tatsuya pensó que tal vez las habladurías de las señoras eran ciertas.
—Pues entonces acepto.
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Shun lo hizo sentarse en uno de los sillones de la sala, observó el departamento muy limpio y ordenado olía a lavanda, todo indicaba que el Hyuga era un esposo ausente, cuando Izuki volvió le entregó la cerveza y se sentó a su lado.
— ¿Eres soltero Himuro?
—Si
—Qué raro ¿Que tienes de malo? Yo te veo muy bueno la verdad.
—Bueno, no he tenido mucha suerte con las relaciones de parejas, por ahora prefiero estar solo.
—Mejor solo que mal acompañado.
De pronto su vista viajó hacia la prominente barriga, otra vez esas pensamientos perversos pasaron por su cabeza, Shun era muy hermoso, empezó a ponerse algo nervioso por la situación, no quería hacer o decir algo fuera de lugar.
— ¿Qué pasa? ¿Te intimido campeón?
—Eh… No claro, que no.
—No te alejes, tranquilo, no te voy a morder, "yo no comer humanos", la barriga es por el bebé.
Himuro no entendía bien la situación, al parecer las hormonas de aquel embarazado estaban algo alborotadas, pero Tatsuya no era de piedra y si seguía con esas provocaciones no se haría responsable de como terminara el asunto.
—Shun creo que mejor me voy. — Himuro se levantó pero Izuki lo detuvo tomándolo del brazo.
—Quédate, siempre estoy solo, hazme compañía un rato más, se bueno.
—Pensé que tu marido y tú eran una feliz pareja.
—Para nada limonada, nos odia, se casó conmigo por presión, pero yo ya no estoy aguantando, imagínate que no tenemos sexo jamás.
—Así que… ¿Desde hace tiempo nadie te toca? — ya había mandado todas sus dudas al carajo al escuchar lo último, además Izuki claramente se le estaba entregando en bandeja, se le acercó tomándolo por la cintura, Shun sonrió de lado.
—Cuando quede en estado fue la última vez, ni siquiera me acuerdo, estaba ebrio.
—Vamos a tu habitación entonces, digamos que tengo una insana atracción a que estés preñado y tengo muchas ganas de coger contigo.
Tatsuya no se había limitado en decirle lo que sentía ¿Que podía perder? se dirigieron hasta el cuarto matrimonial, Himuro se quitó la camisa para disfrute de Shun quien miraba anonadado el tonificado cuerpo de su vecino, los abdominales marcados, la sexy clavícula, el delicioso cuello con esa manzana de Adán que tantas veces había deseado morder, porque si, Izuki le había echado el ojo a Tatsuya desde hace un tiempo, pero le parecía tan imposible en el estado que estaba que este se fijara en él.
—Vamos también quítate la ropa, déjame mirarte.
—Oye debe ser fácil mostrarse con un cuerpo como el tuyo, pero yo estoy redondo, me veo hasta grotesco.
—Pues es hermoso, me gustan tus curvas.
Se le acercó nuevamente rodeándolo con un brazo, besándose apasionadamente, Himuro lo condujo hasta la cama matrimonial y le ayudó a desvestirse.
Izuki se dejó acariciar, casi no recordaba cómo era sentirse deseado, su parte baja despertó enseguida, pensaba que estaba teniendo el mejor sueño mojado de su vida, pero se sentía tan real, lo fresco del ambiente le dio escalofríos, se encontraba desnudo sobre la cama, con ese hombre que estaba más bueno "que la comida de su abuela" mirándole con deseo, mientras tanto Tatsuya no comprendía bien el urgente deseo de follarle, era tan delicioso pensar en cogerse a un embarazado.
Se quitó los pantalones y la ropa interior para quedar en las mismas condiciones que Shun quien lo miraba con un bonito sonrojo en las mejillas, de verdad era muy adorable, se notaba que antes de quedar en estado tenía un cuerpo bien trabajado, algo llamó su atención en la anatomía contraria, unas feas marcas en los brazos, piernas y una grande cerca del hombro.
— ¿Qué te pasó?
—Te dije que él no nos trataba bien. —Contestó el ojo de águila sin inmutarse demasiado.
—No pensé que llegaban a los golpes.
—Tiene ataques de ira ¿Sabes? no me dan ganas de hablar de él, no quiero perder la erección.
—Ok, ya no digo nada. — Siguió en lo suyo, aunque la situación le preocupaba, bajó hasta la altura de la ingle contraria dejando pequeños besos cerca del abultado vientre, aunque su objeto de deseo era el miembro contrario, necesitaba estimular a Izuki antes de poseerlo, comenzó a hacerle una felación con mucha maestría mientras el otro se revolvía de placer.
Echó la cabeza hacia atrás disfrutando de lo que la experimentada boca realizaba sobre su pene, sintió a su hijo golpearle cerca de las costillas, prefirió ignorar, ese niño era muy inquieto y ahora le tocaba disfrutar a papi.
Finalmente terminó en la boca contraria, Tatsuya se maravilló del rostro sonrojado, escupió algo del semen para colocarlo en la entrada y utilizarlo como lubricante, comenzó a prepararlo, ya estaba muy ansioso, Shun se revolvía en la cama todavía con la sensación del reciente orgasmo, la barriga le pesaba un poco al estar de espalda, y su hijo no dejaba de darle golpecitos.
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Tatsuya terminó de dilatarlo y se incorporó para buscar un condón que solía portar en su billetera.
—No tienes que hacerlo, hazlo sin eso, además si los guardas ahí se vencen y se rompen hombre.
— ¿No tienes miedo a que te pegue algo? —Preguntó divertido el del lunar.
—La verdad soy un adulto irresponsable que toma pésimas decisiones, mejor si póntelo.
Cuando terminó de hacerlo hizo que Izuki se diera la vuelta hasta quedar de costado y se posicionó por detrás abrazándolo mientras lo sostenía por el muslo, supuso que era algo más cómoda esa pose por obvias razones, lo penetró enseguida como si no pudiera seguir esperando, era jodidamente estrecho por la condición en la que se encontraba, eso además de la inactividad sexual que se cargaba.
A Izuki le dolía, pero estaba tan caliente que era lo de menos, quería sentirlo más profundo, muchas veces, no le interesaba nada, ojala llegara Hyuga y los encontrara así, era un pensamiento estúpido y vengativo, estaba cansado de los insultos y la violencia, quería a alguien que lo considerara como ese extraño, que aunque que solo quería conseguir sexo le había tratado como persona, en eso estaba pensando cuando la molestia desapareció dando paso a la exquisita sensación de ser tocado en su punto, sus gemidos eran escandalosos, seguro se escuchaban por todo el edificio.
Cuando alcanzaron el orgasmo supieron enseguida que podrían estar en eso toda la tarde.
A Himuro le sorprendió cuánto le ponía esa barriga, era un enfermo morboso, pero la figura de Izuki le calentaba demasiado.
Cuatro horas después Shun le acompañaba hasta la salida, Tatsuya deseo volver a repetir.
—Si vuelve a lastimarte llámame, voy a darle su merecido.
—Bueno, lo tendré en cuenta, puedes volver cuando quieras.
Al rato observó cómo entraba el tal Hyuga a la casa, ojala Izuki lo dejara pronto.
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