CAPITULO 4: ¿DONDE ESTA EL ERROR?

Así como me desperté, lo primero que note es que estaba desnuda, cubierta por una manta, intente incorporarme. Siendo consciente de que debería tener unas heridas muy graves porque no recordaba nada después de que ese puma me atacara. Abrí los ojos para ver la magnitud del daño y lo único que descubrí fue mi piel lisa y sin ninguna imperfección aparente. Levante la vista y vi a dos mujeres de una belleza irreal, incomparable con nada que haya visto con anterioridad en mi vida, una de ellas me resultaba familiar, caí en la cuenta de que era Tanya, pero a la otra no la conocía. Notaba todo muy luminoso y como si todo fuera a cámara lenta incluso cuando Tanya dio un paso atrás, o la otra mujer llego corriendo, todo me parecía igual y a la vez diferente, parecía que tuviese mas capacidad y campo de visión que nunca antes, oía cosas de la naturaleza que provenían de fuera de la casa como si las tuviese justo frente a mi, como a dos ardillas peleando por algo y a unos cuantos ratones escarbando en la tierra era bellamente desconcertante.

Me senté y envolví en la manta para cubrirme mejor levante la cabeza y puse mis pensamientos en orden como, ¿Dónde estaba?,¿de veras me había atacado un puma o fue un sueño?¿porque me notaba el cuerpo mas ágil y ligero?¿porque Tanya me miraba con miedo?¿que eran todos esos olores que merodeaban? y una multitud mas de preguntas que se agolpaban en mi cabeza que no dejaba de funcionar formulando muchas mas e intentando buscar respuesta a otras pero lo primero era averiguar si era un sueño estaba muerta en coma o que…

-Tanya, ¿Dónde estoy?-pregunte con una voz aterciopelada, dulce, suave y a la ve firme. En ese momento Tanya soltó un suspiro y dio un paso al frente con una sonrisa de alivio en la cara haciéndola ver más hermosa si era posible.

-¡Bella!, me recuerdas. –dijo Tanya con la voz cargada de emoción.

-Tanya por supuesto que te recuerdo pero tengo lamente llena repreguntas y la principal es ¿Dónde estoy, que paso y quien es esa mujer que me mira como si mordiera?-pregunte con un poco de molestia por la mirada que me lanzaba la mujer que permanecía junto a la puerta tan quieta que parecía una estatua.

-tranquila, estas en mi casa en el sótano, porque te ataco un puma que te hirió de muerte y solo nosotras podíamos salvarte la vida y ella es mi hermana y se llama Kate.-me dijo a mi mientras le tendía una mano a kate para que se acercara y que yo la viera mejor o eso parecía.

Kate se iba acercando con paso desconfiado y sin quitar la vista de mi un momento, algo que me tenia desconcertada, hasta que recordé que estaba desnuda por lo que solté un pequeño gritito que la hizo pararse en seco y mirarme con horror como si la fuera a atacar, Tanya me miraba desconcertada sin saber que es lo que había provocado esa reacción en mi y con un poco de angustia que se incrementaron en cuanto me vio girar la cabeza como una posesa buscando mi ropa salvo que ella eso no lo sabia.

-Bella ¿que te pasa?-me pregunto con la voz cargada de preocupación

-¡ESTOY DENUDA! ¿DONDE ESTA MI ROPA?-se me veía frenética analizando todo las parte de la habitación en busca de mi ropa.

-ah, eso…-me dijo desviando un poco la mirada con un poco de vergüenza por su descuido.-Kate tráele algo de mi ropa, por favor, para que se calme y podamos explicarle.-la susodicha Kate asintió y salio corriendo de la habitación y en muy poco tiempo traía unos pantalones vaqueros de pitillo color blanco con pedrería en algunas zonas lo que realzaba el estilo de estos, una camiseta de asas de color verde pistacho, un jersey de cuello barco de puntilla color arena y unas botas camperas del mismo color, medias y aparte de un conjunto de lencería de encaje de color azul celeste que aun traía las etiquetas, en cuanto me los paso mire a Tanya suplicando por lo que me señalo una puerta en concreto, coji la ropa aferre la manta a mi cuerpo y Salí corriendo rumbo a esa puerta que para mi suerte daba a un baño completo todo en mármol negro con detalles en lo que parecía oro, estaba apunto de vestirme cuando se me ocurrió que me apetecía un baño porque sabe dios el tiempo que estuve inconciente debían de ser meses, seguro ya había perdido mi puesto y beca en la universidad, pero al menos estaba viva.

-TANYA TE IMPORTARÍA QUE USE LA DUCHA POR FAVOR-le dije gritando para que me oyera a pesar de la puerta.

-úsala sin problemas, pero date prisa que tenemos que hablar y te tengo que explicar unas cuantas cosas.-

-GRACIAS, SERÉ RÁPIDA.-le contente abriendo los grifos del agua y ajustando la temperatura.

Me di una ducha rapidísima, me seque y me vestí lo mas rápido que pude, salí de la ducha y me encontré viendo a Tanya y Kate sentadas en sillas frente a la camilla que yo ocupaba no hacia mucho, las dos me miraron en cuanto cerré la puerta.

-how! Eso si fue rápido, bueno siéntate tenemos que hablar.-me dijo Tanya con una mirada de suplica, por lo que fui a la camilla y me senté.

-Tanya gracias por prestarme la ropa, te la devolveré lo prometo.-le dije con la cabeza gacha esperando que mi pelo ocultara un poco la vergüenza que sentía.

-tranquila, no te preocupes por eso, tu ahora solo escucha y ten la mente abierta ¿vale?-yo asentí para que prosiguiera.-bueno Bella el puma te hirió mortalmente y nosotras (señalándose a ella y a Kate) te salvamos pero la única forma de salvarte era convertirte en lo que somos nosotras, ¿me sigues?-me fue explicando con voz tranquila con un trasfondo de culpabilidad.

-si y no, entiendo que me salvasteis aunque no como y tampoco comprendo eso de convertirme en lo que sois vosotras.-les dije con toda la sinceridad de mi corazón.

-somos vampiros.-dijo kate mirando con un poco de compasión a su hermana mientras esta le miraba con reproche.

-¿Qué? ¿No me estaréis tomando el pelo no? Tanya tu eres mi amiga confiare en todo lo que me digas pero no juegues conmigo.-le dije con la voz transpirando molestia y ellas al escuchar eso se tensaron y por sus ojos paso un breve asomo de miedo.

Así empezó a relatarme todo lo que sucedió y empezó explicarme en lo que me había convertido, aunque también me señalo algunas cosas que estaban fuera de lugar y para que la entendiera mejor me las enumero:

1. mis ojos color castaño (deberían ser rojos como en todos los neófitos)

2. mi olor (no era a vampiro, pero tampoco como un humano era distinto de ambos)

3. mi temperatura (mi piel era calida aunque no tanto como la de un humano, según sus cálculos sobre unos 32º)

4. mis sonrojos(los vampiros no se sonrojan puesto que no les circula sangre)

5. falta de sed (esto lo descubrieron cuando me preguntaron y pedí agua y Kate me quiso gastar una broma para que aprendiera que los vampiros solo toman sangre y que el cuerpo rechaza lo demás, en cambio me la bebí sin problemas)

6. tranquilidad extrema(los neófitos no son capaces de controlar sus emociones muy bien)

Y esas anomalías son las que encontraron por ahora, eso me preocupaba, por lo que decidieron hacer un experimento conmigo y con mi consentimiento.

Fuera de la casa por fin pude respirar hondo y ver por fin el sol que llevaba tanto tiempo sin ver (desde que me vine de Phoenix) y en eso escuche un jadeo de sorpresa y me volví a ver que pasaba y cuando las vi tuve que parpadear por que Tanya y Kate estaban brillando como si estuviesen cubiertas por diminutos diamantes y lo mejor es que me miraban con cara de asombro, aunque también había una pizca de envidia y preocupación.

-¿Qué pasa, no íbamos a probar algo? pregunte dudando de si se habían arrepentido.

-¡no brillas!-me dijo Kate con una nota de preocupación en la voz

-¿no? ¿Eso es bueno o malo?-se me notaba dudosa la voz

-no es malo es raro, algo debió salir mal en la transformación esto lo puedes añadir a la lista de anomalías.

Después de eso me dijeron que intentara correr todo lo rápido que pudiera hasta el inicio del bosque que estaba como a unos 5km, cosa que también ellas tenían que hacer para comprobar si tenía la velocidad vampirica o no

-bueno a la de tres corremos a la máxima velocidad que podamos ¿estamos?-decía Kate con un tono de burla en la voz mirando de reojo a Tanya que asintió justo después de mi.-uno,…dos,…y TRES!-justo ahí Salí corriendo todo lo que daban mis piernas y llegue creo que en 5 segundos pero no había ni rastro de ellas por lo que me apoye en un árbol a esperarlas, en 30 segundos aparecieron riendo como locas y diciendo que me habían dejado muy atrás y que habría que esperarme, pena que no tuviera una cámara para inmortalizar sus caras cuando se dieron la vuelta y me vieron recostada en un árbol por que la boca les colgaba floja, los ojos estaban que se les salían y en ese momento no me aguante mas y me tire al suelo a reír como si tuviera 5 años.

No me creían cuando les conté que estaba esperándolas de hacia rato así que me pidieron que fuera a la casa que entrara a la habitación de Kate que esta en la segunda planta la tercera puerta a la izquierda y cogiera la caja de música de encima de la cómoda, y así como terminaron de hablar ya estaba corriendo y haciendo todo solo me llevo 10segundos, o un par de pestañeos estar frente a ellas con el objeto en cuestión y ellas anonadadas pues eso era demasiado rápido hasta para un vampiro, eso también era una rareza pero no se podía considerar una anomalía en si, luego dijeron de hacer una prueba de fuerza y me dijeron que arrancara un árbol con las manos y aun por encima era el mas grande de los alrededores, pensé que me iba a costar muchísimo pero me equivoque lo arranque sin utilizar apenas fuerza alguna, estaba muy sorprendida por mis características y a pesar que les dije que no tenia sed me llevaron a enseñarme a cazar al PND(parque nacional de denali)y ellas se abstuvieron de cazar solo me observaron como a un bicho en un tarro, detecté el olor de un animal y allá fui a cogerlo lo sujete por la nuca con una mano y la patas delanteras con la otra, llamé a las Denali para que vieran que sabia cazar pues el puma estaba de espaldas a mi para que no me arañara con las patas traseras.

-con esto se contentan de que aprendí a cazar ¿o no?-dije con irritación pues no tenia intención de morder al pobre animal por mucho que uno de su especie estuviese a punto de mandarme a criar malvas (morir), aunque el animal me estaba poniendo de los nervios con tanto movimiento pues temía romperle una pata o el cuello con la presión que ejercía sobre el.

-si esto demuestra que eres capaz de coger una presa, pero si no tienes sed no es necesario que la mates-me dijo Tanya mirando como yo hacia todo lo posible por no hacerle daño al animal.

- ¡QUIERES ESTARTE QUIETO DE UNA SANTA VEZ¡…-en cuanto dije eso el puma se quedo quieto de golpe sorprendiéndonos a las tres que lo miramos como si me hubiese entendido.

-prueba a soltarlo haber que hace.-me dijo Kate con la voz cargada de expectación, así que le hice caso y lo solté el puma se dio la vuelta y se quedo frente a mi a cuatro patas con una mirada que parecía de expectación.

-esto si que es raro, debería de haber salido por patas en cuanto lo soltaste y no quedársete viendo como si viese el sol por primera vez.-me dijo Tanya con asombro mientras Kate se echaba a reír de forma descontrolada a mandíbula batiente.

-¿no ves que puede controlarlo Tanya? estas ciega o que con todo lo raro que le pasa a esta chica creo que esto era de esperarse…jajaja…Bella mándale hacer otra cosa a ver si tengo razón.-me dijo todavía conteniendo la risa.

-ummm…... ¿y que le digo? ¿siéntate?¿la patita?¿acuéstate?¿vete?...-mientras lo iba diciendo vi como el puma iba ejecutando cada una de las peguntas como si fueran ordenes con lo que me empecé a sonrojar hasta que se iba y justo paro miro atrás y echo a correr, tanto yo como tanya estábamos con la boca abierta y kate no podía parar de reírse que si fuera humana ya le habría dado un colapso de tanto reír sin coger aire.-Bella… ¿Qué mas puedes hacer?-me preguntaba Tanya recuperándose de la perplejidad que yo misma aun sentía.¿que que mas podía hacer? como quería que yo supiera eso si ni siquiera sabia porque yo era diferente a ellas en tantos aspectos.

-a esa pregunta ni yo misma tengo respuesta pero si la descubro os aviso.-le dije con una sonrisa, mejor tomarlo con humor o me iba a hundir en la miseria, y nada mas terminar de decirlo lastres nos miramos y estallamos en risas, mientras el sol se ocultaba tras los árboles y dándonos una ultima despedida hasta que las nubes le volvieran a permitir mostrarse en un cielo limpio como el de el día de hoy.