Capítulo 4: El sirviente de Paradiso

Mientras tanto en Paradiso.

El pequeño de pelo rubio entra por un portal de luz a lo que parece una amplia catedral en su interior un amplio espejo y varios muebles de detalles dorados llenan el espacio.

- ¿Qué te pareció la bruja?- dice la silueta de Temperantia apareciendo en el espejo.

- Sin duda es fuerte- le responde el niño- Quizás sea capaz de derrotarme si bajo la guardia.

- ¿Crees poder encargarte de ella?

- Ya te lo dije déjamelo a mí, se bien lo que tengo que hacer.

- Confiamos en tí Michaël, la trinidad de las realidades corre peligro y los demonios nos llevan ventaja, ahora que la bruja no posee más el Left Eye su existencia no solo ya no tiene ningún valor, sino que pone en peligro nuestros futuros planes.

- Bien, pero voy a necesitar un poco más de carnadas para poder ganarme su confianza.

- ¿Carnadas?

- Necesito que más ángeles de bajo y medio rango finjan atacarme y también quiero un poco de cebo para atraer demonios. Verán, la mejor forma de ganarme su confianza es combatiendo a su lado, de esa forma me considerara su aliado.

- Entiendo tu plan- dice esta vez la voz de Fortitudo- Déjanos el trabajo sucio a nosotros.

- Bien- les dice con arrogancia- Créanme que funcionara.

- ¿Te iras al mundo humano?

- Pienso residir por allá un tiempo, así también podre vigilarla.

- Que así sea- dice de nuevo Temperantia- Solo una cosa más.

- ¿Qué cosa?- replica el pequeño.

- Sabemos que tu hermano está en esa ciudad también, por lo que tarde o temprano puede que se termine involucrando- le dice la voz de Fortitudo, mientras el rubio levanta una ceja- No dudamos de tu capacidad, ni de la lealtad de Gabriel, pero todos sabemos que tu hermano puede ser demasiado blando. Michaël, sería recomendable que lo mantengas al margen de la situación.

- Olvídense de Gabriel, él está demasiado concentrado en su actual misión, además como lo dijeron él confía en mí, será sencillo engañarlo también.

/

Unos días después.

Jeanne observa el aleteo de Madama Styx atreves de su sombra, al igual que hace unos meses la demonio parecía estar preocupada por algo y la bruja debía suponer que algo estaba por ocurrir nuevamente. Además estaba el niño misterioso que la pelinegra menciono.

- ¿Sabes algo sobre ese sujeto?- pregunta la rubia a su compañera demoniaca.

- Ellas no saben nada sobre ese sujeto- dice Bayonetta colocándose al lado de Jeanne, ambas están en la azotea del edificio donde se había encontrado con el niño misterioso en busca de alguna pista- Solo mencionó que trabajaba para Paradiso.

Ambas jóvenes se detienen el notar el cambio en la atmosfera y pronto un grupo de Dear y Decorations aparecen en el cielo.

- Vaya parece que tenemos compañía- dice Jeanne.

- Son solo una pérdida de tiempo- responde Bayonetta colocándose a su lado.

- Umbra Witch- exclama una voz y de pronto un Belief se manifiesta- ¿Dónde está el niño?- dice aterrizando junto a ellas.

- ¿Acaso te parezco una niñera?- dice la pelinegra disparándole al rostro- ¿Por qué no le preguntas a su madre? Al parecer ustedes lo conocen mejor que yo.

- Deja de fingir ante nosotros, sabemos que "él" vino para buscarte.

- Creo amigo que alguien te ha dado información equivocada.

El ángel suelta una risa y se dispone a atacar a las chicas, Bayonetta y Jeanne mandan a volar sus elegantes vestidos y se enfrentan a las criaturas.

- Vaya así que igual nos atacaras- dice Jeanne- ¿Hasta cuándo seguirán con eso? Aunque pensándolo bien, no he alimentado a mis mascotas en días.

Las brujas no parecen tener ninguna dificultad al enfrentar a la criatura y pronto la hacen retroceder con sus puños y patadas, mientras parte de la azotea se destruye por el combate. La armadura del ángel se rompe y las mujeres se preparan para dar el golpe final.

- Te metiste con las personas equivocadas- le dice Jeanne mientras su Gomorra blanco aparece destrozando el cuerpo del ángel y arrastrándolo a Inferno.

- Él te buscará Umbra Witch y entonces…- el ángel no termina la frase pues es arrastrado hasta Inferno.

- Y tú- dice Bayonetta sujetando un Dear- dile a tus amigos que no sé nada de ese mocoso- agrega lanzándolo con todas sus fuerzas hacia el cielo.

- Esto sí que es extraño- dice Jeanne colocándose al lado de la pelinegra- Al parecer ese niño tiene algún lio con nuestros amigos emplumados.

- Realmente me gustaría encontrármelo de nuevo- dice mientras ambas se disponen a retirarse del lugar, sin darse cuenta que el misterioso rubio las observa desde arriba de uno de los rótulos del edificio de al lado.

El chico de pantaloncillos rojos y camiseta gris muestra una sonrisa presuntuosa mientras observa como ambas chicas usan su Witch Walk para bajar del edificio.

- Ten cuidado con lo deseas Bayonetta, puede convertirse en realidad.

/

- Vaya, vaya, llegas más temprano de lo usual- dice Rodin viendo a la bruja entrar al bar.

- No había mucho tráfico- le responde con cortesía Bayonetta acomodándose el pelo y sentándose en la barra con las piernas cruzadas- Sírveme lo de siempre mientras Cheshire decide honrarnos con su presencia.

- No tendrás que esperar mucho- dice Luka saliendo tras el mostrador.

- Vaya, así que estabas aquí- dice con fingida sorpresa viéndolo divertida mientras Rodin le pasa una copa.

- Vamos chico, termina tu turno y luego podrás salir de paseo- le reclama Rodin lanzándole una tela desgastada- Ese estante no se limpiara solo.

- Ya voy, ya voy- le reclama el castaño acomodando unas cajas.

- Y ten cuidado con esa mercadería- le dice nuevamente.

- ¿Qué traes allí?- le pregunta con curiosidad la joven pensando ansiosa en el nuevo tipo de armas que puede proporcionarle el bartender.

- Tranquila preciosa es una sorpresa, cuando la tenga lista créeme serás la primera en probarla- le dice con tono de coqueteo.

- Muy bien, ya estoy aquí- dice Luka sentándose en la barra, lo cual hace que Rodin se dé la vuelta y la bruja dirige su mirada al periodista- Sírveme lo que a ella y pon lo suyo en mi cuenta.

- A este paso terminaras trabajando una eternidad para mí, chico- le dice Rodin preparando la copa.

- Habrá valido la pena- le responde mientras la joven se sirve un segundo vaso- Gracias por aceptar vernos nuevamente Bayonetta.

- Estoy aquí por un asunto laboral también- dice con su tono arrogante- Y pensé que alguno de ustedes podría ayudarme, aunque es una lástima que Enzo no estuviera aquí esta noche.

- Uno de sus pequeños bribones se enfermó y su lado de padre responsable salió a flote- responde el moreno.

- Vaya que tierno- dice con sarcasmo- Siempre lo he dicho los niños son un fastidio.

- Y dime ¿Qué tipo de información es la que buscas?- pregunta Rodin.

- ¿Existen humanos aparte de los Lumen Sages que puedan usar los poderes de Paradiso?

- ¿A qué te refieres?- dice Luka sacando su cuaderno de notas.

- Me refiero a usar armas angelicales y tener una presencia similar a un ángel.

- ¿El sujeto que mencionaste la otra vez, era así?- dice Rodin intrigado por la extraña descripción.

- Si, lucia como un humano, durante un momento no fui capaz de sentir su presencia, pero puedo decir que es alguien extremadamente poderoso ¿No te suena familiar?

- ¿Apariencia humana? ¿Segura que no era una estúpida Joy?- dice Rodin.

- El sujeto no tenía ningún maldito halo o mascara por ningún lado.

- Suena muy extraño- dice Luka.

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Después de un rato de copas, en que la bruja, el periodista y el bartender discuten sobre la identidad del joven, quien se llamó a sí mismo "un sirviente de Paradiso", la chica decide retirarse y Luka se ofrece acompañarla. Para la mujer no pasa desapercibida la extraña conducta de Rodin, es obvio que el moreno sabe más de lo que quiere contarle, pero decide que es mejor investigar por sus propios medios.

- Buscar a ese sujeto puede ser peligroso- le dice el castaño- Si Paradiso quiere atraparlo, no debe ser nada bueno.

- No me interesa para que lo quieren allá arriba, solo quiero saber porque me busco- termina la joven.

- Bueno, ten por seguro que te buscará de nuevo.

- Lo sé, por eso me hubiese gustado tener una pista.

El joven suspira con resignación, al parecer a pesar de que la joven aceptara salir con el esta noche, ella parece estar más concentrada en otra cosa y no la culpa, un nuevo enemigo puede aparecer en cualquier momento e intentar hacerle daño.

- Bayonetta- dice Luka mientras estaciona el auto afuera de su casa.

- ¿Qué pasa Cheshire?- le responde deteniéndose al notar que el varón coloca su mano derecha sobre su hombre izquierdo.

- Solo quiero que sepas que puedes contar conmigo para cualquier cosa, te prometo investigar sobre lo que mencionaste, sé que no es mucho, que solo soy un simple humano y que puede que en algún momento mi presencia te incomode o pienses que soy una carga…

- Yo no pien… -intenta corregirlo la pelinegra, pero él continua hablando.

- Pero quiero que me permitas seguir tus pasos, ayudarte en lo que este a mi alcance.

- Mientras no te metas en más problemas de los que puedas manejar, está bien, no quiero perder mi tiempo salvado tu trasero de líos que no te corresponden.

- Lo sé, se cuidarme muy bien, preocúpate por ti.

Luka le dirige una sonrisa a la joven quien le corresponde sinceramente mientras se despiden, muchos pensamientos cruzan por la mente del periodista mientras maneja de vuelta a su propio departamento. Al llegar sus fieles mascotas lo reciben alegres de tenerlo en casa.

- Quizás ella nunca será para mí- dice acariciando a su pequeña perra blanca- Vamos Ammy, apenas si logramos sobrevivir, que podría ofrecerle yo a una mujer como ella.

La pequeña bola de pelos se acomoda al lado de su dueño como buscando consolarlo, mientras el revisa nuevamente la gastada maleta que alguna vez perteneció a su padre.

- Aun así, no quiero decepcionarla- dice encendiendo la lámpara de mesa.