Alas negras parte IV - Mentir

Nuestras miradas sigues fijas entre nosotros, ¿Por que no puedo alejar mi mirada de él? ¿Es especial en mi? ¿Es esto a lo que llaman amor? Un desconocido se adueña de este gelido amor, un corazon de piedra temeroso.

-¿Que ocurre Suzuno?-pregunto por fin el pelirrojo, rompiendo el silencio.

No puedo amar.

-¿um?-lo mira a los ojos ambar - Me deje llevar por..-tocando con su mano su pecho cabizbajo.

-Tus sentimientos ¿O me equivoco? -dando en el clavo, se coloco a su lado, tocando la puerta donde su camino acababa. Sin mirarse esta vez, su corazon actuaba raro.

-Nagumo, yo...-al querer hablar, la puerta se abrio enseguida, dejando ver a un joven chico pelirrojo de ojos jade, muy sonriente y feliz.

-Pasad, te estabamos esperando Suzuno y Nagumo-dejandolos pasar, dentro de la habitacion estaba un hombre mayor, a su lado una joven chica que al parecer era su hija mayor, y su izquierda estaba un joven de cabellos largos y verdoso atado en una coleta. Los tres quedaron viendo al joven albino que entro en la habitacion.

El hombre mayor reia-Eres el mismo retrato que tu fallecido padre, ¿Fuusuke?-dijo con una mirada de cariño.

-Hai-respondio un poco nervioso viendo como el oji-ambar se sentaba al lado de la hija mayor del hombre.

-Bueno chico, sientate no mordemos-lo dijo en poco de risa, el chico cogio un cojin de por ahi y se sento en frente del hombre pero estando a unos pasos lejos.

-¡Hiro-chan! El sera nuestro amigo-dijo el chico que comia un helado, voltearon a mirarlo.

-Mido, él ha venido aqui a pedir ayuda nada mas-dijo el oji-jade con una sonrisa de nerviosismo.

-¡Ahhh!-en sorpresa, el chico oji-zafiro se asusto, y se puso de pie- Mira Hiro-chan me encanta su pelo-abrazandolo, el chico albino no sabia que hacer, miro de reojo como Nagumo desvia su mirada de enojo.

-Mido, por favor para-le rogo de nuevo el chico pelirrojo.

-No me importa, señor Kiyama-dijo sin importarle.

-Eres muy amable Fuusuke-san, disculpa a Midorikawa, es muy cariñoso, él es mi hijo Hiroto, si no os habeis conocido, y esta es mi hija mayor Hitomiko, y él chico de ahi es ..

-Nagumo, lo se señor ya nos conocemos-dijo interrumpiendole.

-Vaya, me alegro mucho que os conozcais- dijo alegre. La fria noche paso agradable, por asi decirlo.

Al final Suzuno se hizo amigo del raro Midorikawa, por alguna razon estar con Nagumo y los demas, se hacia olvidar su pesado poder de ver las odiosas mariposas negras. Ahora le dolia el corazon una gran punzada clavandose cada vez mas dentro de su corazon, le dolia ver esos ojos a los que llamaba "Demonio".

Salio de la casa un poco contento al tener una conversacion agradable con la familia Kiyama.

-Hasta pronto señor Kiyama-en revenrencia- Muchas gracias.

-De nada joven, pero...¿Por que no te quedas? Es muy de noche, te podria pasar algo-preocupado.

-No se preocupe me las apaño muy bien solo-marchando a su destino.

Aun lejos de su camino el señor Kiyama dio orden a Nagumo.

-Nagumo joven ven aqui-lo van a llamar.

-Esta vez no hice nada-excusandose

-No, ve a cuidar de Suzuno, no puedo estar tranquilo-nervioso-Y se que tu sabes cuidarte mucho mejor que todos nosotros.

-Yo...-su corazon respondio por su orgullo- Lo are-saliendo de la casa. Ahora estaba seguro de una cosa que nunca penso.

"Amaba a ese chico con todo su ser y alma"

Con miedo no te seques

Porque al final te odiaras, al final.

No vivas sabiamente, No llores mas

Tienes razons.

Niño de hielo eres, corazon ardiente

Vigilare tu dormir, siendo tu sombra soy.

Niño de fuego, amor incandescente

Cuida de mi, y te protegere con mis negras alas.