Capitulo 3

"El Corazón de un Lobo Solitario"

En una pequeña bodega abandonada en los barrios bajos de Himura, un hombre observaba por una ventana el tranquilo panorama cubierto por las sombras de la noche.

Era un hombre alto de cabello azul intenso que podría confundirse por un color verdoso, sus ojos eran de un color poco peculiar de entre la gente de Japón, eran de color verde que le daban un toque de elegancia y gallardía. Usaba una vestimenta de pantalón y gabardina, negra y gris respectivamente.

Desvío su mirada hacia la vela que estaba sobre una caja del cuarto en donde se encontraba.

Repentinamente la puerta de la bodega se abrió, por lo cual varios hombres que estaban entre las sombras se pusieron alertas. Entro un hombre de baja estatura a comparación del gigante que entro después cargando algo sobre su hombro. Rápidamente el mas pequeño se acerco al hombre de gabardina realizando un ademan de respeto.

· Hemos vuelto señor- dijo respetuosamente.

¿Dónde se habían metido?- pregunto volviendo la mirada de nuevo hacia la ventana. Estabamos inspeccionando la ciudad señor, y en nuestro camino encontramos algo interesante.- añadió. ¿A que te refieres?- pregunto. Y en eso pudieron escucharse un barullo en donde se encontraban sus hombres.

Bulma: ¡AAHH! Quítame las manos de encima grandulón!!!- gritaba la joven dando patadas y golpes sobre los músculos del hombre que aun la cargaba, claro que no significada nada para el sus golpes.- No me toques!! Bájame inmediatamente o ya veras!!!

· ¿Quién es la joven?- pregunto al observarla de lejos.

No lo sabemos señor, pero la vimos con esas ropas elegantes y pensamos que podría venir de alguna familia rica.- comento. Hill yo nunca ordene que hicieras algo así- comento seriamente- ¿Acaso has olvidado las reglas de los Tsukibanshu?- pregunto- Sabes perfectamente que todo trabajo se consulta conmigo primero. No podemos andar ahí tomando gente sin organizarnos primero y mucho menos saber de quien se trata.

Hill: Lo siento señor Randel pense que...

Randel: Nunca pienses, solo sigue ordenes Hill- dijo un poco malhumorado.- Somos un grupo de secuestradores y lo sabes, pero tenemos reglas.... pero ahora... vaya si que la hiciste grande esta vez.

Hill: Mis mas sinceras disculpas señor, es solo que..... pense que podríamos sacar provecho, era algo fácil y no dude en tomar la oportunidad.

Randel: Nunca hay trabajo fácil Hill, tu lo sabes... ni hablar, tendremos que devolverla- comenta al momento de caminar hacia donde estaban sus hombres.

Hill: Devolverla?- pregunto.

Randel: Claro...-se detuvo y volteo con una sonrisa maliciosa en su rostro- Después de que nos paguen su rescate por supuesto- añadió.

Hill dio un suspiro de alivio.

Bulma: Ay, ya te dije que me sueltes de una buena vez!!!!- insistía tratando de liberar sus muñecas de la gruesa cuerda que la ataban.

· Ay es la persona mas escandalosa con la que nos ha tocado trabajar- dijo el hombre que la cargaba.- Deja de moverte tanto o te rompo un brazo!

Bulma: Quiero ver que lo intentes gigantón!- reto ella.

· Grrr ya veras ahora mismo yo.....

Randel: Mille, sabes que por una persona "incompleta" no nos pagan lo que pedimos- dijo al momento de aparecer entre sus 5 hombres, los cuales le dieron el paso en cuanto escucharon su voz. Bulma lo observo por un momento y guardo silencio.

Mille: Lo siento jefe, pero es que me saco de quicio- se disculpo.

Randel: Descuida, sabes que para eso estoy aquí, para evitar que ustedes, grupo de imbéciles cometa tonterías. Añadió y se acerco mas a la princesa, la cual ya había sido depositada al fin en el suelo, pero las manos fuertes de Mille la sujetaban por los hombros.

Randel: No me pregunto como una chica como tú haya estado a estas horas de la noche sola por los barrios bajos- comento.

Bulma: Ese no es asunto tuyo!

Randel: Tienes un mal temperamento y bastante rudo, eso no se ve en muchas jóvenes como tu por la redonda- añadió- ¿Cuál es tu nombre?- pregunto.

Bulma: Tampoco eso es asunto tuyo!- respondió- ¿Qué es lo que piensan hacer conmigo? No tengo dinero ni nada que les interese.

Randel: Eres muy mala mentirosa pequeña, tu vestimenta de delata. Gracias a eso nos dimos cuenta no eres una chica humilde.

Bulma: Dime ¿quiénes son ustedes? Y responde que vas a hacer conmigo?

Randel: ¿Por qué he de contestarte si tu no lo haces cuando yo te pregunto?- añadió desafiantemente.

Bulma: Bueno punto- añadió.

Mille: Jefe si quiere yo puedo hacer que hable de una forma u otra.- comento con una sonrisa maliciosa, algo que a Bulma no le gusto mucho.

Randel: No, hablara por si sola en cuanto sienta hambre, ya lo verán- añadió. Coloco su mano derecha levantando levemente la barbilla de la joven- Además, no creo que este acostumbrada al hambre al ser de buena familia, no sabe lo que eso significa- comento observándola directamente a los ojos.- Mika- llamo a alguien.

Mika: Si señor- dijo una voz femenina a su lado.

Randel: Lleva a nuestra huésped a sus aposentos ¿quieres?- dijo al soltar el rostro de la joven.

Mika: Claro como ordene.

Randel: En cuanto te decidas a hablar no dudes en llamar a alguien ¿Si?- comento a la joven al momento de darle la espalda salir de escena.

Mika: Yo me encargo Mille- dijo al acercarse.

Mille: Esta bien, pero es un poco brava así que ten cuidado.

Mika: Lo tendré en mente- añadió- Vamos ¿Qué esperas? Camina- dijo dando un pequeño empujón a lo joven quien casi perdió el equilibrio.

Mille: Es extraño que el jefe no hiciera las cosas como siempre- comento a sus compañeros.

Hill: Bueno tu sabes, el señor Kitsaragi anteriormente era igual con todas las personas con las que trabajábamos, no importa si fueran mujeres o niños, pero cambio su manera de pensar desde nuestra visita a Kahome.

Mille: Si es verdad, pero no me gustaría contradecirlo así que mejor acatemos sus ordenes.

Hill: Tienes razón- concordó con su compañero.

Crono: ¿Qué es lo que vamos a hacer Goku?- pregunto el samurai a su compañero que había permanecido en silencio desde que encontraron el amuleto de la princesa.

Goku: Yo la buscare- dijo de repente.

Crono: También yo- añadió.

Goku: No, tu debes quedarte- dijo algo con lo que Crono no concordó.

Crono: ¿Pero por que?

Goku: Es sencillo. Si el emperador o alguien mas se da cuenta de la desaparición de la princesa... me temo que habrá muchos mas problemas de los que ya hay.

Crono: ¿Cuál es tu plan entonces?- pregunto ingenuo.

Goku: Dile a Chichi que debe "suplir" el papel de Bulma por un par de horas.

Crono: ¿A que te refieres con eso?

Goku: Tu solo dile eso a Chichi, ella entenderá el mensaje, además no seria la primera vez que lo hace, en todos estos años que he estado al lado de Bulma eh aprendido como actúa y todas sus "trampas" varias veces Chichi se ha disfrazado de ella y la verdad creen que no me doy cuenta, pero si lo hago.

Crono: Entiendo.

Goku: Entonces regresa al castillo cuanto antes y no actúes de manera nerviosa o sospechosa.

Crono: Cuenta con ello.

Goku: También permanece al lado de Chichi por si algo imprevisto ocurre y puedan descubrirla.

Crono: Esta bien entiendo.

Goku: Eso espero... no quisiera darle una mala noticia al emperador Sutsuke...- comento para si mismo.

Crono: Pero ¿cómo planeas el encontrarla?

Goku: Ya me las ingeniare.... te seré sincero tengo un presentimiento que me dice que esta bien, por el momento. Solo espero que no cometa alguna tontería que la ponga aun mas en peligro.

Crono: Solo espero que puedas encontrarla antes de que se den cuenta- comento.

Goku: Haré todo lo posible, créeme. Deséame suerte.

Habían pasado un par de horas, Bulma estaba acurrucada en una de las esquinas del pequeño cuarto en la que la había instalado. No había mucho ahí, solo una puerta y una pequeña ventana, había rastros de heno en el suelo y muchas cajas, unas vacías y otras rotas, empolvadas, sin mencionar que bastante telarañas adornaban el techo y el cuarto solo estaba iluminada por la luz de la luna.

De cierta manera Bulma estaba un poco asustada, se culpo por se una completa estúpida al salir así como así del palacio, no lo penso dos veces antes de hacerlo... pero lo del matrimonio a fuerzas era algo que la desquicio por unos momentos; abrazaba sus rodillas contra si y dejo salir unas cuantas lagrimas. Estaba asustada, tenia hambre, estaba enfadada consigo misma, odiaba la oscuridad, pensaba en el asunto del matrimonio y un sin fin de situaciones que todas juntas lograron llevarla a las lagrimas.

De pronto la puerta se abrió y entro un hombre con una vela en su mano.

Bulma lo reconoció rápidamente y seco sus lagrimas con las mangas de su kimono; era el hombre de cabello azul, el que percato era líder del grupo.

Entro lentamente y cerro la puerta detrás de él, dejo la vela sobre una de las cajas y tomo asiento en la misma, y permaneció ahí, solamente observándola o tal vez estudiándola.

Randel: Veo que me equivoque con respecto a ti- comenzó- Eres mas fuerte de lo que pensaba.

Bulma: Si solo has venido a burlarte de mi, mejor vete, que no pienso decirte nada.

Randel: Mmm pense que tal vez tenias hambre y la verdad por una persona muerta no nos pagan nada- dijo al momento de buscar entre sus ropas algo, era una manzana- Toma- dijo al momento de lanzársela y esta torpemente la atrapo con sus manos atadas.

Randel: Buen provecho.

Bulma la observo con hambre pero.

Bulma: Si crees que así vas a ganarme, estas muy equivocado.

Randel: Eres una chica bastante orgullosa, tal y como ella lo era...- comento.

Bulma: ¿Ella?

Randel: No quise decir nada... olvídalo- dijo- Mi nombre es Randel Kitsaragi- se presento.

Bulma: ¿Y?

Randel: Imagine que con eso te darías una idea de la situación en la que te encuentras.-comento- Pero veo que eres una despistada de primera- añadió.

Bulma: ¬¬ Bueno de cualquier manera tu nombre no me suena en lo absoluto.

Randel: Bueno, aquí entre nos, te diré que soy líder de los Tsukibanshu.

Bulma: ¿Acaso debe impresionarme?- dijo sarcásticamente.

Randel: ¿es que acaso vivirá debajo de una piedra o que?- penso- Esta bien esta bien, los Tsukibanshu somos una organización que nos especializamos en robos, asaltos, todo lo que quieras, pero preferimos los "secuestros" son mas divertidos e intrigantes- comento.

Bulma: Significa que me tienen secuestrada?- pregunto.

Randel: Exactamente, y no es porque tengamos algo en contra tuya ni de tus conocidos, es mas ni siquiera eras nuestro blanco... pero en fin mis hombres tienen mala costumbre de hacer cosas antes de pensarlo detenidamente.

Bulma: ¿Y entonces?- pregunto.

Randel: No eras nuestro blanco pero nosotros tenemos una reputación que cuidar así que ni hablar tendremos que trabajar en ti, claro en cuanto sepa quien eres.

Bulma: Pues pierdes tu tiempo, no pienso hablar!

Randel: ¿Sabes cuantas veces he escuchado eso?- dijo sarcásticamente.

Por un momento un lúgubre silencio se apodero de los dos, Bulma observaba a aquel hombre y no podía decir que se veía que era un tipo malvado, es mas tenia una apariencia de ser una persona integra y de buenos modales. Su cabello brillaba y parecía de color verde gracias al brillo de la vela.

Fue entonces cuando Randel se puso de pie y se acerco a la princesa, se acuclillo frente a ella y esta se alarmo. De su bolsillo saco una pequeña daga y penso lo peor, pero con aquella arma blanca solamente soltó las cuerdas que ataban sus manos, guardo el arma y sujeto las muñecas de la joven para examinarlas, tenían un ligero color morado en ellas.

Randel: Esos estúpidos apretaron con mucha fuerza tus manos, no permitió que circulara bien tu sangre pero si las masajeas así pronto desaparecerá ese color- decía al momento de dar una especie de masajes sobre las muñecas de la joven con sus manos.

Bulma se asombro mas ante la actitud de él, por mas que quisiera no podía pensar que fuera una persona mala o peligrosa, la mirada de él no se lo permitía ni tampoco su manera de hablar.

Randel: Te prometo que, no te pasara nada, no somos de los que matamos o maltratamos a nuestras víctimas.... o por lo menos ya no lo somos.

Bulma: ¿Antes lo eran?- pregunto.

Randel: Hmmm hace tiempo, pero los años hacen cambiar a las personas y... las modas son otras ¿no crees?

De nueva cuenta se apodero el silencio de la habitación. Bulma observo que sus muñecas ya estaban recuperando su color normal.

Bulma: Veo que sabes medicina- comento.

Randel: No, no es para tanto, es un remedio que he aprendido con la experiencia de los años- comento.- ¿Por qué no me dices quien eres? Si lo haces todo terminara lo mas pronto, te lo garantizo- añadió al detenerse y mirara a los ojos a la joven.

Bulma: ¿Por qué no me dejas ir si no era tu blanco después de todo?- respondió con otra pregunta.

Randel: Si por mi fuera ya lo hubiera hecho, pero tengo reputación ante mis hombres y.... bueno de por si creen que me he ablandado bastante, ¿qué crees que pase si te dejara ir?

Bulma: No eres una mala persona después de todo Randel- comento Bulma- Aunque quieras aparentar que no lo eres, eres una persona que de cierta manera no le gusta lo que hace, piensas que es un deber o una obligación ser "malo". Eso es algo bastante triste

Randel: Tal vez tengas razón... pero tal vez te equivoques. No me conoces en lo absoluto y ya crees saber todo de mi.- se levanto lentamente y camino de nueva cuenta hacia la salida.

Bulma: Es verdad, no te conozco pero... tu mirada, tus ojos te delatan, no hay maldad en ellos... aunque te parezca extraño proveniente de mi, creo que de cierta manera te comprendo y hasta... me agradas.

Randel solo la miró extrañado... ¿agradarle? ¿pero por que? La observo detenidamente y se dio cuenta que era una joven muy hermosa, con una mirada muy cautivadora que podría domar a cualquiera y que de cierta manera "logro atraparlo".

Randel: No digas disparates!- dijo- Y mas vale que disfrutes esa manzana porque no te daré mas hasta que hables ¿entendido? Y esta vez si lo cumpliré- añadió al momento de salir, dejando la vela que traía consigo. Bulma sonrío levemente al pensar que tal vez la había dejado ahí para ella.

El sol naciente se asomaba por el horizonte, dando inicio al amanecer de un nuevo día. Los rayos iluminaron rápidamente toda el panorama de la ciudad de Kahome.

Esa noche el príncipe Vejita no había dormido en lo absoluto, pensando en su "compromiso", era algo que lo tenia mas agresivo que nunca, y lo había notado, y también Cross y su hermana menor.

Ahora desde el alba había ido a visitar el recinto en donde descansaba una persona muy especial para él.

Un poco retirado del palacio, había un pequeño cementerio en donde los miembros de la familia real por generaciones habían sido sepultados en ese lugar.

Desde que llego solamente había estado ahí, parado frente a la tumba de su madre, sujetando su espada entre sus manos y apoyándola sobre el suelo.

Sinceramente, Vejita no venia a verla muy seguido que digamos, ya que siempre que lo hacia recordaba aquel terrible día, en el que ella se fue...

Vejita tenia 14 años, su hermano Cross apenas 9 y Nirva solamente 7. Fue una mañana como esta, en la que el sol iluminaba todo y le daba una apariencia muy hermosa a los jardines y campos de la ciudad de Kahome. A su madre le agradaba esa clase de días, amaba la naturaleza y sobre todo amaba cabalgar entre los jardines y campos en esa clase de días.

Esos días eran muy frecuentes, llenos de alegrías y sonrisas, pero fue en un día como esos en los ellos la perdieron.

Vejita cerro sus ojos por un momento y una imagen se formo en sus pensamientos, su madre, una hermosa mujer, con la piel de color cobrizo, ojos de color castaño justamente igual a los de su hermana menor y un cabello largo y lacio que al verla cabalgar se veía hermoso la manera en la que el viento jugueteaba con el.

Vejita dio un ligero suspiro y abrió sus ojos de nueva cuenta.

Ese día ella y sus tres hijos había salido a cabalgar, Nirva por ser bastante joven y sin experiencia iba junto con Vejita en su caballo, un majestuoso animal de color blanco. Cross ya un poco experimentado cabalgaba un animal joven de color negro y su madre montaba a su fiel Aino, que significa "Jardín del Amor", un majestuoso animal macho de color negro.

Si estaban ellos 4 juntos aquel día, a su madre le gustaba mucho galopar, sentir el aire chocar sobre su rostro, la recordaba con aquella sonrisa llena de felicidad al hacerlo.

Aquel día su madre quiso hacer lo mismo, a Cross le fascinaba hacerlo también, y Vejita no podía negar que a él no le agradaba, pero ese día traía a su cuidado a Nirva por lo cual este se quedo atrás, solo observo como tanto su madre como hermano desaparecieron por la colina a todo galope, pero el príncipe les daría alcance, tal vez tardara un poco pero lo haría.

Poco minutos de trote, Vejita observo el animal de Cross comiendo de unas hierbas, pero sin jinete, era algo bastante extraño y se apresuro a investigar lo que sucedía, fue cuando a pocos metros observo a su madre en el suelo y su caballo cerca de la escena, y Cross solamente estaba ahí paralizado viendo la escena.

Vejita desmonto lo mas rápido que pudo y dijo a Nirva, quien era joven, que se quedara al lado del caballo para que este no se fuera.

Rápidamente se acerco a su madre, la observo y esta no se movía, estaba asustado y por primera vez en su vida no sabia que hacer o que pensar.

Volteo a ver a su hermano quien estaba a punto de ponerse a llorar y le entraron ganas de hacer lo mismo, pero sacudió su cabeza y se tranquilizo.

Vejita: ¿Cross que fue lo que paso?!!!- pregunto pero su hermano no reaccionaba.- Cross ¿me escuchas?!!!- pregunto de nueva cuenta.

Vejita se exaspero al verlo así y solo se levanto y le proporciono un ligero golpe en la mejilla.

Vejita: Cross no es el momento para que te pongas a llorar!!!- dijo bastante enojado- Ahora escúchame con atención, iré por ayuda, tú quédate aquí, mamá aun esta con vida pero necesita atención, así que quédate aquí y cuida a Nirva ¿quieres? ¿puedes hacer eso?!!!

A lo que Cross solo asintió.

Vejita: Perfecto, volveré lo mas pronto posible!- dijo al momento de montar a su caballo y galopar lo mas aprisa al castillo.

La emperatriz aun estaba con vida cuando la llevaron al castillo, pero aun permanecía inconsciente. Cross fue el único que presencio lo que paso, y lo poco que pudo sacarle su padre fue que su madre había caído del animal fuertemente al suelo de espaldas.

Por varios días sus hijos no sabían lo que pasaba con ella. Decían que aun estaba con vida pero no despertaba, hasta que un día, ella dejo de respirar...

Una ligera lagrima rodó por la mejilla del príncipe la cual limpio rápidamente. Ahora sabia porque no acostumbraba a venir aquí, siempre le sucedía lo mismo y llorar era una de las cosas que detestaba.

· "Es raro verte por aquí"- escucho una voz a su espalda, volteo ligeramente y observo a su hermana con un pequeño arreglo floral en sus brazos.

Vejita: ¿Qué haces aquí?

Nirva: La pregunta es para ti hermano, sabes que cada 7 días vengo a visitarla- dijo al encaminarse a la lapida, la cual tenia unas flores nuevas sobre ella. Nirva volteo a ver a su hermano como si preguntando si él las había traído, a lo cual Vejita desvío su mirada hacia otra parte.

Nirva: ¿Aun la extrañas Vejita?- pregunto mientras comenzaba a acomodar sus propias flores en la lapida.

Vejita: Claro que si- dijo en voz baja.

Nirva: Creo que si ella estuviera aquí... de seguro hubiera convencido a papá de que recapacitara su decisión ¿no crees?- pregunto.

Vejita: Eso ni tu ni yo lo sabremos nunca.- comento.

Nirva: ¿Aun sigues molesto verdad?

Vejita: ¿Tu que crees?- pregunto sarcásticamente.

Nirva: Si, lo se es una pregunta estúpida..... pero no por eso debes desquitarte con Cross ¿ o si?

Vejita: Bah, el se lo busco, lo pidió a gritos y yo solo lo complací- dijo sarcásticamente.

Nirva: Ojalá complacieras así a todos cuando te lo piden- comento.

Vejita: ¿Es que acaso tu estas de acuerdo con ese disparate?- pregunto enfadado.

Nirva: Yo no quise decir eso... es solo que... bueno por un lado nuestro padre tiene razón, obedecer ese mandato es una de tus obligaciones como heredero ¿no te parece?- comento al momento de colocar la ultima de las flores.

Vejita: En este momento es cuando desearía que Cross hubiera sido el hijo mayor- dijo sarcásticamente.

Nirva: Bueno, yo doy gracias de que ustedes dos estén antes que yo- comento- Pero no creo que vaya a ser tan malo, yo no conozco a esa tal princesa, pero no puede ser tan mala o si?

Vejita: espera a conocerla y haber que me dices después- añadió.

En el palacio real de Himura, Crono estaba mas que nervioso, mirando por la ventana esperanzado de ver a Goku con la princesa, ya pasaban mas del medio día y ni noticias de ellos.

Pero por lo menos Chichi ya era una experta en esto de tomar el lugar de Bulma, tantos años de ponerlo en practica ya no la ponían tan nerviosa. Sin mencionar que no la tomo muy desprevenida porque tenia todo listo, desde un peluca hasta el vestuario y maquillaje, y la voz, era algo que a Crono le impresiono, la voz era idéntica a la de la joven princesa.

Crono: Aun no puedo créelo Chichi, eres idéntica a la princesa vestida de esa forma.

Chichi: Tantas veces que la eh interpretado y ya es costumbre, pero puedo decirte que las primeras veces estuve muy nerviosa, como lo estas tú ahora.- comento al ver a Crono tan nervioso.

Crono: ¿Es que acaso a ti no te preocupa que nos descubran y todo este teatro se desmorone?!!!- pregunto exaltado.

Chichi: Por supuesto que me preocupa, pero debemos tratar de calmarnos.

Crono: Ojalá pudiera pensar como tú- comento y de nueva cuenta volteo hacia la ventana de la habitación de la princesa.

Chichi: Solo espero que Bulma y Goku estén bien- penso.

Randel observaba los últimos rayos del sol sobre la ciudad y como las sombras de la noche la cubrían de nueva cuenta.

Durante todo el día había pensado en esa chica, por alguna extraña razón no podía sacarla de su cabeza, su mirada, su voz que resonaba en su cabeza diciendo las mismas palabras.

Aunque no lo admitiese tenia razón. De cierta manera su carácter se había reformado.

Hill: Señor- lo llamo desde las sombras de la bodega.

Randel: ¿Qué quieres?- pregunto sin tomarlo muy en serio.

Hill: Bueno.... nos preguntamos que ¿es lo que va a pasar con esa chica? Usted sabe... no ha dicho nada y discúlpeme pero con sus nuevos métodos jamas lograra sacar nada.

Randel: ¿Me estas diciendo como hacer mi trabajo?- pregunto lanzándole una mirada fulminante.

Hill: Yo no quise decir eso señor, pero.... ha cambiado mucho desde hace algún tiempo y no estamos seguros que pueda seguir como cabecilla de esta organización- al momento de decir esto los otros 6 de sus hombres prestaron atención a lo que Hill acaba de decir.

Randel: ¿Me estas desafiando Hill?- pregunto.

Hill: Tómalo como tu quieras, pero ya no eres el mismo de antes, los Tsukibanshu necesitan un nuevo líder el cual retome sus actos y costumbres de antes de que te ablandaras Randel!- dijo al momento de sacar un sable de su espalda y tratar de dar un golpe certero en Randel, pero este rápidamente había desenvainado su espada y la interpuso entre la espada de Hill y su cuello.

Randel: ¿Cómo te atreves? ¿Me crees Blando? Te demostrare que hace una persona blanda infeliz- empujo la espada de Hill con la suya alejándolo de él. Sus demás hombres permanecieron en silencio y ajenos a la disputa. Hill era uno de los miembros mas antiguos de entre ellos, y no era de las personas que se acoplaban a los nuevos regímenes o reglas que había tanto en las organizaciones como esta que de las sociales. Los demás miembros eran fieles a su líder ya que ellos aun eran mas jóvenes y de mentes abiertas que Hill.

Randel: Vamos Hill, demuéstrame que puedes ser mas mal viviente que yo!!- desafío con su espada.

Hill se dejo ir contra su oponente pero Randel era muy hábil y veloz, detenía todos los golpes con el filo de su espada, en un descuido de Hill, Randel logro privarlo de su arma y coloco ambas en el cuello del hombre formando una especie de tijeras, que al cerrarlas...

Hill: Vamos... mátame... y demuestra que estoy equivocado- dijo desafiantemente.

Pudo haberle cortado la cabeza en ese momento pero... en su cabeza vinieron aquellas palabras recientes de aquella chica y de cierta manera le impedía mover sus brazos para acabar con él.

Randel: ¿Por qué? ¿Cómo es que esa mujer dijo eso? No me conoce... ¿cómo sabe de lo que soy capaz de hacer o no?- penso para sus adentros.

Hill observo que su oponente estaba distraído así que lentamente y sin que este se diera cuenta saco una pequeña cuchilla de su bota y lanzo un navajazo en contra de Randel pero este fue lo suficientemente rápido como para esquivarla y evitar que el filo de su daga lo dañara gravemente, solo alcanzo a hacer una herida superficial en su brazo izquierdo logrando que soltara una de las espadas.

Randel: Eres mas tramposo de lo que pense- dijo con una sonrisa despreocupada.

Hill: No sabes nada de mi infeliz- dijo.

Cuando Hill de nueva cuenta contraatacaría a su adversario una voz los interrumpió.

· "Buenas noches, disculpen si los molesto pero creo que ustedes tienen algo que yo perdí el día de ayer"

Todos voltearon y observaron a alguien que emergió de entre las sombras al momento de entrar por la puerta de la bodega. Portaba una mirada serie y un atuendo que reconocieron rápidamente.

Randel: Un samurai de Himura...- susurro al momento de cruzar miradas con él.