La llamada:

Me pasee por la entrada del ciber, pero no quise entrar a conectarme con Messenger, para evitar las preguntas de todos mis amigos y ahorrarme el trabajo de explicarles por que no estaba en el internado.

El celular suena, lo busque adentro de mi mochila rápidamente antes de que colgaran.

-alo-

-Grace- dice Amber- ocurrió un pequeño percance- mordí mi labio inferior en señal de decepción- no puedo ir por ti-

-¿Qué?- dije muy preocupada-¿pero como me iré a casa?- se me vino la imagen de los dos hombres persiguiéndome.

-no te preocupes- trata de tranquilizarme-ya envié a alguien por ti- mire al otro lado de la calle donde comenzaba el bosque. Divisando la figura de Alex saliendo entre los árboles.

Lo mire como tonta ante una figura tan hermosa. Alex miro a ambos lados de la calle muy lentamente buscando algo y luego dirigió su mirada hacia mí. Lo observe atentamente. Fijo su mirada en mí con gran frialdad. Desvié la vista hacia la esquina tratando de fingir desinterés. Pero no pude estar más de cinco segundos sin volver a mirarlo. Alex noto mi intranquilidad esbozo una sonrisa y siguió caminando hacia mi.

-¿Grace?- pregunta Amber desde el otro lado del teléfono.

-si él ya llego- lo mire a los ojos desde el otro lado de la calle.

-adiós- cuelga el teléfono.

-OK- le dije sin despegar la vista de la cara de Alex. Guarde el celular en la mochila y mire a Alex que me hacia una seña para que me acercara a él. Mire a ambos lados de la calle y luego cruce lentamente, ninguno de los dos despegó la vista de la cara del otro.

Estuvimos frente a frente. Alex me observo detalladamente.

-hola- suspire.

-vamos este lugar no me gusta- se hizo a un lado para que pasara al frente y coloco su mano en mi espalda para guiarme hasta el bosque.

-¿Qué paso con Amber?- trate de iniciar una conversación.

-no tiene importancia- no despego la vista del frente para contestarme.

-que cortante- suspire y mire al frente un poco molesta.

-lo siento- susurro detrás de mi -soy vampiro-

-deberías ser un vampiro con modales- seguí caminando fingiendo desinterés.

-entonces comencemos desde el principio- sugirió. Me detuve cerca de un árbol y di la vuelta lentamente.

-¿a que te refieres?- pregunte algo confundida.

-hola- suspira- me llamo Alex, tengo diecisiete-camino hacia mi -desde hace casi quinientos años- se detuvo a dos metros-¿y tu eres?-

-Grace- suspire mirando al suelo y luego a su rostro - tengo quince- me miro a los ojos y esbozo una sonrisa angelical.

-un gusto- se acerco lentamente y tomo mi mano- Grace- bezo mi mano con dulzura. La huele con los ojos cerrados fuertemente como un drogadicto y luego levanto la cabeza lentamente- soy nuevo en esto- trato de explicarse.

-se nota- me miro arrepentido y retrocedió unos pasos- pero no me importa- le sonreí dulcemente y él me devolvió la sonrisa.

-deberíamos irnos- me miro de reojo- se hace tarde para ti- hice una mueca.

-¿crees que tengo miedo?- me acerque a él con las manos en los bolsillos -¿a lo que pueda haber en el bosque?- Alex mordió su labio inferior ocultando una sonrisa burlona.

-no creo que nada en el bosque sea mas peligroso que yo- sonrió.

- desde bebe he vivido con vampiros- le sonreí- se lo que son capaces de hacer-

-¿entonces sabes que los sentimientos nos afectan mas que a los humanos?- desvió la mirada.

-se que un vampiro puede llegar a matarse por la persona a la que ama- mire al suelo-pero lo que no entiendo es ¿por que?- le mire a la cara- ¿Por qué algo tan fuerte y frió le puede afectar tanto un simple sentimiento?-

-no son solo simple sentimientos- su voz se torno fría- vivimos mucho como para que nos quiten lo único que nos saco de las sombras- permaneció quieto.

-¿a que te refieres con lo único?- lo mire a los ojos aguardando su respuesta.

-me refiero a que un vampiro no puede volver a amar a otra persona una vez que ya a amado como vampiro- entrecerró los ojos y apretó los dientes, en su cara se notaba que ocultaba la culpa que sentía, una culpa que aun lo atormentaba.

-¿te paso algo como eso?- me miro a los ojos con desprecio- ¿amaste a alguien antes de convertirte en vampiro?- aguarde un momento, pero la respuesta nunca llego solo se notaba la rabia que sentía al recordar algo que paso hace muchos años, eso que el paso del tiempo todavía no borraba.

Su vista permanecía en el suelo, como pensando que responder.

-es algo personal- respondió con despecho.

-OK- susurre.

-te agradecería que nunca me preguntaras de eso- digo afectado.

-te prometo que nunca lo volveré a preguntar- dije en un hilo de voz y con un gran vació en el pecho. Sentí un gran dolor al ver al depredador más peligroso de la Tierra tan débil y afectado por un sentimiento tan hermoso, pero a la vez tan difícil de encontrar en otra persona.

-vamos- dijo con voz fría-te llevare con Aaron- se aproximo asía mi y me tomo de la mano con firmeza.

-OK- susurre y se adentro en el bosque conmigo lentamente.

Me ayudo a cruzar por los ríos que cuya corriente es tan fuerte que ha arrastrado a personas y nunca mas se han vuelto a ver. Se aseguro que no hubiera ningún otro vampiro que nos obstruyera el paso.

Llegamos a la casa de Aaron sin haber pronunciado una palabra en todo el trayecto. Se inclino para que subiera a su espalda y cargarme hasta que llegáramos a la sima como el día anterior .Una vez arriba me bajo con delicadeza y me izo una seña para que entrara a la casa de inmediato.

Lo mire con disimulo y me aproxime a la puerta, pero en ese instante sonó el celular de Laura, lo busque rápidamente antes de que cortaran. Lo tome con la mano y leí en la pantalla el nombre de Jimmy. Mire a Alex con cautela.

-deberías contestar- me sugirió- tienes un minuto- se adentro en la casa. Me acerque a la orilla de la montaña y observe el hermoso paisaje nocturno.

-alo-

-alo- respondieron- ¿Grace?-

-si con ella-

-te llamaba por lo que quedamos el último día de clases-

-si me acuerdo-

-mañana estoy desocupado- me sugirió-¿tienes algo que hacer?-

-no nada- le asegure.

-¿entonces te recojo en el internado?-

-no, estoy donde unos parientes- me di vuelta para ver que nadie estuviera escuchando-así que dime donde nos juntamos-

-bien- observe a todos lados percatándome de estar sola- recuerdas el rió al que fuimos con todos los muchachos en primer grado-

-si, ¿a que hora?-

-a las 3 PM – observe a la puerta y me encontré con la figura de Alex apoyado en el marco de la puerta.

-bien, te veo allá- me apresure en terminar la conversación-adiós-

Me acerque a la puerta con lentitud.

-lo siento, pero tienes prohibido salir- dice Alex sonriéndome.

-tu no me mandas- le objete.

-ordenes- se burlo.

-¿de quien?- le sonreí.

-mías- me acerque a él con seguridad.

-¿y quien eres tu para prohibirme algo?- lo desafié.

-alguien que te puede romper el cuello con solo tocarlo- me toque el cuello algo mareada.

-no lo harías- me acerque.

-¿Cómo sabes que no soy capaz?- se aproximo unos pasos hacía mi.

-no lo se- lo tome de las manos y las coloque en mi cuello- tal vez por que confió en ti o por que soy muy estupida- lo tome de los brazos obligándolo a acercarse a mi.

-seria tan fácil- saco las manos y me tomo de los hombros- pero no es lo que quiero-bajo los brazos acariciando los míos con la yema de los dedos al momento de bajarlos.

-¿entonces que es lo que quieres?- desvió la vista asía la puerta donde se encontraba Emilie observándolo.

-que vivas- me miro a los ojos con un poco de dulzura –es lo único que quiero- me susurro en la oreja. Me sonroje y él dio media vuelta adentrándose en la casa sin prestarle atención a Emilie.

-es hora que duermas- se acerca Emilie -mañana te van a levantar temprano-

-si, pero antes necesito hablar con Aaron-

-bien yo te llevare- con una sonrisa en la boca me tomo de la mano y me llevo a una de las enormes, pero hermosas habitaciones de la mansión. Al llegar Emilie se detuvo frente a la puerta.

-entren- nos dijo Aaron antes de que alguna de las dos avisara que estábamos tras ella. Emilie abrió la puerta con lentitud.

-¿señor?- miro la habitación esperando respuesta.

-retirate –la habitación estaba oscura, Emilie me izo pasar y Aaron encendió la luz de una lámpara en un pequeño mueble que estaba en una esquina.

-bien-serró la puerta tras de mi.

- se bien lo que quieres- dice mientras revisa un libro- también con quien te vas a encontrar y por que quieres ir-su atención era completa en el libro.

-lo se- mire a un lado.

-¿así que quieres ir con Alex?-cerro el libro sin marcar la hoja en la que se encontraba leyendo para seguir después.

-si, necesito conversar con él- lo mire a los ojos.

-bien, entonces tienes mi permiso- deja el libro en una pequeña mesa cerca de mí- siempre que él quiera-

-bien, yo le digo- le sonreí.

-no llámalo – se acerca para abrirme la puerta- yo hablare con él en privado- me abre la puerta.

-gracias- serró la puerta y comencé a buscar a Alex.

En una esquina aguardaba Emilie que se acerco a mí para llevarme a mi habitación.

-debo buscar a Alex- trate de explicar colocando mi mano en la frente- Aaron quiere hablar con él- apunte con el pulgar a la habitación que estaba a mi espalda.

-lo se, no te preocupes yo le digo- sonrió con ternura.

-OK- me dirigí a mi habitación en busca de un poco de privacidad para pensar en lo que estaba a punto de hacer al día siguiente, me detuve al frente de mi habitación creí haber sentido algo observándome, mire a ambos lados buscando en los largos y oscuros pasillos, sin encontrar nada. Tome la perilla con la mano, agache la cabeza apoyándola contra la puerta y cerré los ojos por unos segundos.

-¿quieres comer algo?- me sobresalte, abrí los ojos y despegue la frente de la puerta. Di media vuelta y apoye la espalda contra la puerta sin soltar la perilla. Alce levemente la cabeza y me encontré con la escultural figura de Robert.

-lo siento- Sacudí levemente la cabeza con los ojos cerrados-¿que decías?-

-¿quieres comer?- levante la cabeza y lo mire a los ojos.

-bueno- alzó su brazo frente a mí, asiendo un espacio para que me llevara del brazo.

-¿vamos?- coloque mi brazo dentro del pequeño espacio, apreso mi brazo con delicadeza contra su abdomen.

Llegamos a una habitación con una gran mesa con muchas sillas alrededor, la mesa estaba puesta para dos, uno de ellos estaba servido y el otro vació como si hubiera terminado de comer recientemente. Me extraño sabiendo que se suponía que yo era la única humana entre ellos. A los lados se encontraban Amber, Jack y Molly.

-¿de quien es el otro plato?- mire a los vampiros de mí alrededor con curiosidad.

-de nuestro otro protegido- me llevo hasta mi asiento y me corrió la silla hacia adelante cuando me senté.

-¿y quien es?- tome el tenedor sacando un poco del arroz primavera que me habían servido. Mire incomoda a mi alrededor. Todos me observaban atentamente estudiando cada movimiento que hacia al comer.

Jack se apoyo en la pared de brazos cruzados, Amber se acerco a él para susurrarle al oído, él asintió con la cabeza y tomo de la mano a Molly, los dos dejaron la habitación rápidamente.

Unos segundos mas tarde aparecieron Alex y Lance por la misma puerta. Alex me estudio con curiosidad y se apoyo en el marco de la puerta, mientras Lance se coloco frente a mí.

-¿Qué fascinante?- dice Amber acercándose a la mesa. Me sentí incomoda al comer con todos esos ojos observándome, el hambre se fue desvaneciendo. Mis ojos se encontraron con los de Alex por unos segundos. Desvié la mirada a mi plato y comencé a comer un poco más rápido para ir pronto a mi habitación. Mire nuevamente a la puerta buscando a Alex, me llene de decepción al ver que ya no estaba.

Pasaron unos cinco minutos para que terminara de comer. Me levante de la mesa y me dirigí a mi habitación rápidamente, al llegar abrí la puerta y me dirigí al baño para lavarme los dientes, me senté en la cama con el bolso a la mano y busque en silencio mi sepillo de dientes. Me dirigí al baño, me lave los dientes y me puse el pijama.