Capitulo 3

Operation: Blood's rain (Operación: Lluvia de sangre)

Esa noche de tormenta en la que no había nadie por la calle excepto el sonido del agua al caer y de los rallos tronar, dos hombres caminaban por los pasillos de una enorme mansión, la mansión parecía de la época barroca perfectamente remodelada para que cubra los gustos más exquisitos de la clase alta. Por fuera se podía denotar la inmensidad de la mansión cuya fachada estaba ornamentada con multitud de adornos propios de la época, la fachada totalmente blanca y los adornos resaltados en un beige claro daban un gusto exquisito a la mansión en contraposición parecía algo dejada, cosa poco común para la gente rica de la época actual, al menos la inmensa y fuerte lluvia podría limpiar un poco la mansión por fuera. Los dos hombres caminaban dialogando por entre los pasillos de la mansión la cual estaba adornada también en estilo barroco por dentro, también perfectamente remodelada, pero a pesar de todo parecía bastante oscura y lúgubre debido a las inmensas cortinas rojas que apenas permitían entrar un mínimo de luz teñida de dicho color y que por lo general nunca se abrían.

Uno de los dos hombres era un señor mayor de aproximadamente unos 60 años de edad, este hombre vestía con un traje muy elegante como los que se llevan actualmente, color negro adornado con una camisa blanca y una pajarita negra, a pesar de que las pajaritas ahora no se usan mucho, el hombre decía que en su época eran signo de distinción y que por lo tanto el seguía llevándolo, el hombre era bastante bajito no llegando a 1,60 m de altura y el hecho de que caminaba algo encorvado para poder usar bien su bastón, le hacía parecer aún mas pequeño, el bastón era de madera de cedro negra parecía una reliquia muy antigua por los dibujos tallados en él y los adornos en oro que adornaban la parte de la punta del bastón y la empuñadura que acababa en una esfera redonda blanca parecida a una perla sujeta por los adornos de oro al cuerpo de madera del objeto, uno de los adornos de oro parecía desentonar con el resto de los adornos del bastón haciendo una especie de ganchito, todo esto contrastado con el color negro del barniz de la madera lo convertían en un objeto aparentemente muy caro y único. El hombre tenía un enorme bigote desteñido por la parte baja de este, debido al café y a su manía de fumar pipa, la cual siempre guardaba en una pequeña cajita de madera negra por fuera y forro rojo de terciopelo por dentro, en el interior del bolsillo de la chaqueta, el bigote colgaba hasta su boca tapándole parcialmente el labio superior, y sus enormes cejas pobladas excesivamente casi no dejaban ver sus pequeños ojos los cuales casi siempre permanecían entrecerrados por la costumbre, esto lo hacían parecer mas viejo aun de lo que era. Su voz madura y cansada resonaba por las habitaciones haciéndolo parecer bastante serio.

El otro era más bien un muchacho de no pasados los 21 años de edad, su imponente altura llegando a medir casi los 2 metros concordaba perfectamente con su imponente musculatura, pero a pesar de todo estaba bastante bien formado y proporcionado, el muchacho llevaba un enorme tatuaje en su espalda de unas alas de ángel con algunas plumas desprendidas cayendo suavemente por esta, y entre ellas tenía el dibujo de una enorme cruz que ocupaba el espacio que había dejado libre el dibujo de las alas. El muchacho llevaba unos pantalones vaqueros rotos de fábrica debido al diseño, que llegaban hasta abajo del todo tapando parte de su calzado, unos botines negros y blancos no demasiado ornamentados excepto los cordones color verde chillón y amarillo chillón respectivamente ya que cada pie tenía un cordón de un color diferente, por suerte los cordones solían quedar tapados por el pantalón. En la parte de arriba tenía una camiseta blanca de tirantas que resaltaban aún mas el tamaño de sus músculos ya que dejaba al descubierto los brazos y era pegado al cuerpo, la camisa llevaba un único dibujo de un escorpión negro en la parte de la espalda, pudiéndose ver un poco el tatuaje ya que la camisa dejaba ver los omóplatos del muchacho. El rostro del muchacho estaba bastante bien formado, poseía una barba bien cuidada y uniforme, perfectamente perfilada que unían una patilla con la otra y al mismo tiempo se unía al labio inferior dejando la parte del bigote perfectamente depilada, sus cejas no necesitaban ser perfiladas ni retocadas ya que de manera natural poseía unas cejas bastante bonitas, que concordaba con sus hermosos ojos, el muchacho poseía una media melena morena y lisa que le llegaba hasta los hombros haciéndolo parecer mas interesante. Mientras que su voz madura pero más juvenil que la de su compañero denotaba su inexperiencia en la vida y su enorme ímpetu.

Durante la intensa conversación que los dos interlocutores iban manteniendo por el camino en la que se denotaba los enormes contrastes de opinión entre los dos, llegaron a una inmensa y larga escalera aparentemente mucho más descuidada que el resto de la casa que llegaban a un gran sótano cerrado por una enorme puerta de metal que llegaba hasta el techo y que estaba adornado por unas enormes púas a lo largo de toda la puerta, el hombre mayor se limita a decirle al muchacho un simple: "Está bien lo que tu digas Erick, pero ahora compórtate" justo antes de abrir la puerta la cual estaba cerrada con llave. Al abrirse las puertas el panorama no era demasiado alentador puesto que el sótano parecía más bien una sala de torturas con montones de cadenas para atar a personas de manos y piés pero lo más sórdido de todo era unas cadenas que colgaban en el centro de la sala, creada antiguamente para atar por los pies a los prisioneros y dejarlos boca abajo y justo debajo de esas cadenas un enorme recipiente de metal con forma alargada y no demasiado profunda, en el fondo de la sala había una especie de altar con un enorme ataúd de madera de roble con barniz rojo bastante antiguo pero muy bien conservado con una inscripción en la tapa hecha de oro que decía " Revenge is like the blood, feel better if the body is still hot" (La venganza es como la sangre, sienta mucho mejor si el cuerpo aún está caliente). Cuando entran dentro de la sala la puerta se cierra sola tras ellos, como si un golpe de viento la cerrase, cosa totalmente imposible por su gran peso, después de sentir el estruendo de la puerta cerrarse tras ellos y tras mirar por la impresión del susto, justo delante de ellos se ven dos ojos muy femeninos rojos como la sangre que brillaban de manera amenazante y fría. Una voz de una mujer madura, firme y contundente pero sensual al mismo tiempo resuena a lo largo de la sala ya que esos ojos rojos era lo único que podía divisarse en esa oscura mazmorra.

-Mujer: Por fin habéis llegado… os he estado esperando mucho tiempo, yo diría que demasiado…

-Erick: *el muchacho joven salta lo mas rápido que puede para defenderse pero hablando con muchísimo mas respeto a esa extraña mujer que como lo había hecho con su compañero, poniéndose muy firme* Lo sentimos madame, todo es culpa de Jack… este mister Bean de pacotilla se llevó horas preparándolo todo….

-Jack: *el hombre carraspea un poco para que su compañero se callase y sobre todo para que le guardase aún mas respeto a esa extraña figura, cosa casi imposible puesto que su estupidez era solo superado por el tamaño de sus músculos* ujujummm… lo siento mucho madame pero he estado preparándolo todo para que todo lo que nos ha pedido saliese a la perfección… y el transporte de sus pertenencias sea totalmente satisfactorio,*tras eso mira a su joven compañero* Porque le recuerdo que he sido yo quien se ha costeado todo lo necesario para tráerla a ella y todo lo que ella necesitaba… *dice mas para su compañero que para la mujer*

-Mujer: *Con una voz fría y contundente llama la atención a los dos interlocutores para que se callasen* CALLAOS…no me interesan vuestras peleas….*tras eso suspira profundamente* sabéis?… antes de que me ayudaseis a venir a inglaterra he estado investigando un poco lo que sucedió hace 30 años aquí… y a pesar de que casi todo está ocultado por el gobierno en los bajos fondos algunos "amigos" *dice poniéndole una entonación diferente a la palabra* me han contado los sucesos "sobrenaturales" relacionados con Hellsing, con Alucard, con Millennium y con Iscariote…

-Erick: *Erick la mira sin entender muy bien a lo que quería llegar, mientras Jack permanecía silencio de manera respetuosa para que la mujer continuase, finalmente Erick decide intervenir en cuanto la mujer acaba la frase* Bien y a donde pretende llegar con eso madame? *dice justo antes de recibir un bastonazo en el estomago por parte de su compañero para que guardase silencio*

-Mujer:*ella sonríe de medio lado y se limita a continuar con su relato* bien pues esos amigos míos me han conseguido uno de los chips que supuestamente usaba Millennium para hacer vampiros…según me contaron usaban la sangre del cuerpo sin vida del antiguo amor de Alucard, la rencarnación de Elisabetha, Mina, para transformar humanos en vampiros saltándose así las reglas de los vampiros de tener que vaciar antes el cuerpo de sangre y luego darle tu sangre al mortal ya vacío, de que tenga que ser del sexo contrario y que tenga que ser virgen para que no se convierta en ghoul. Este aparato en concreto, lo malo que tiene es que no tiene la sangre Mina ya que era uno de los chips que estaban en proceso de creación, en realidad solo le faltaba el ingrediente clave…pero sinceramente esto no me preocupa… en cuanto me enviaron esto se lo cedí a otro "amigo" mío el cual me ha hecho algo muy interesante….*dice lanzando un bote no demasiado grande de pastillas a Erick *

-Erick: *el chico coge al vuelo el bote de pastillas como puede en la oscuridad, las mira y le pregunta sin dudar un segundo* y esto para que sirve?

-Mujer: esas pastillas son microchips exactamente iguales a este…*dice lanzándole el original utilizado por Millenium a Jack el cual lo mira con cuidado* pero mucho más pequeños y por supuesto mucho más potentes solo les falta el ingrediente clave… *dice acercándose un poco a Erick dejando ver un poco de la silueta de su cuerpo en esa oscuridad solo rota por la fina rendija de la puerta por la que se colaba algo de luz, la mujer destapa el bote que Erick poseía en su mano y haciéndose un corte en la muñeca llena lo que quedaba del bote dejando las pastillas bañadas por su sangre* mi amigo me mandará mas botes como estos si se los pido pero esos microchips son muy muy escasos así que procurad no meter la pata si no queréis pagarlo con vuestra vida... una diferencia de estos microchips a los anteriores es que es necesario que el cuerpo del mortal si esté previamente vacío de sangre por lo que el microchip se adherirá de manera automática a las paredes de su nuevo inquilino convirtiéndolo en vampiro…*junta las manos sonriendo y con tono de ímpetu dice* Brillante verdad? Inmortalidad al alcance de una pastilla….esto nos resuelve el problema de encontrar gente virgen para convertir en vampiro cierto? En mi época era mucho más sencillo que ahora…

-Jack:* el hombre le arrebata las pastillas a su compañero tapándolas de inmediato y guardándoselas en el bolsillo* y valdrán sabiendo que la sangre no viene del vampiro primario Alucard?

-Mujer: *ella pone un poco cara de cabreo mirando directamente a Jack e iluminando sus ojos* ¡Pues claro que si!….Mina solo era una neonata segundona que no llegó a convertirse en vampiro ni siquiera, además hay 2 clases de vampiros en este mundo los primigenios y los demás… los primigenios son los que se convirtieron en vampiros sin ser mordidos…. Y solo existen dos… tal vez tres... Pero no existen más precisamente por eso los nuevos neonatos serán mucho mas potentes que los anteriores…

Tras eso Jack y Erick conformes con lo explicado se disponen a salir de la sala dejando a la mujer dentro de esta. Antes de que ellos dos se fuesen y dejándose ver por primera vez con la luz que entraba por la puerta abierta dice para terminar la conversación definitivamente un: "procurad que la operación, Blood's Rain, salga según lo esperado ya sabéis que debéis hacer…am y… no olvidéis darle de comer…" La mujer que se vio al entrar la luz dentro de esa espeluznante sala parecía bastante normal y muy, muy hermosa, sus pelos largos y rizados color negros como la noche más oscura caían por su espalda suavemente llegando prácticamente a sus caderas, excepto un mechón de su pelo que caía por delante hasta llegar a su ombligo y un flequillo largo hasta el final del rostro que le caía por el lado derecho de la cara sin tapar sus enormes y hermosos ojos rojos y brillantes, que concordaban perfectamente con el resto de su rostro ligeramente ancho en la mandíbula, sus labios eran finos y suaves de color rosa claro. Vestía un corsé negro adornado con encajes que seguían las líneas naturales del cuerpo de la mujer la cual estaba bastante bien formada y adornaba la parte del sostén del corsé el cual aprisionaba suavemente sus pechos haciéndolos parecer mas grandes aunque en realidad tenían una talla media baja, el corsé estaba unido a una falda de tela fina, elástica y suave que se deslizaba por las caderas de la mujer terminando por la parte de adelante justo en los tobillos mientras que la parte de atrás la tela continuaba bajando creando una especie de cola larga que arrastraba un poco por el suelo, aunque sorprendentemente estaba demasiado limpia. Cuando los dos hombres cierran la puerta la figura de esa mujer se pierde entre las sombras dejando ver durante unos segundos el brillo rojo de sus ojos justo antes de cerrar dejándola dentro.

Mientras todo esto ocurría recién entrada la noche Alucard estaba en su sótano totalmente vacío a excepción de su mesa con su copa de vino, la copa colocada del revés a su lado y la botella que parecía no acabarse nunca, probablemente porque se llevaba con la misma copa de vino varios días antes de darle un simple sorbo, y de su enorme sillón rojo donde estaba totalmente dormido como de costumbre, debido a que nunca había nada interesante que hacer, aunque últimamente evitaba dormir y se las pasaba mirando la copa vacía de vino probablemente por las nuevas pesadillas que sufría de un tiempo a esta parte. Alucard se despertó algo alterado y agitado debido a sus sueños cuando tras pasarse un rato mirando la nada y otro tanto mirando las copas de vino antes de pegarle un pequeño sorbo a la copa medio llena decide salir a dar una pequeña vuelta por la casa perdiendo así horas y horas a lo tonto, cuando la noche estaba a punto de acabar algo interesante parecía estar pasando en el despacho de Integra.

Integra dormía plácidamente en su cuarto cuando de repente sonaron sus teléfono fijos, los cuales estaban repartidos por casi toda la casa, ella tenía dinero de sobra para poder comprar los móviles más caros y nuevos habidos hasta el momento pero ella ya era bastante mayor y se quejaba de que esos aparatos eran demasiado complicados como para poder usarlos, tras incorporarse de su cama cogió el teléfono algo enfadada gritando un: "¿Se puede saber quien es a estas horas?" inmediatamente la voz que oía al otro lado del teléfono le fue tremendamente conocida, puso un poco cara de extrañada cuando empezó a oír esa voz de hombre, sin decir nada mas solo escuchando lo que le tenía que decir ya que su llamada era algo totalmente inusual desde hace más de 30 años. Integra tras escucharlo un poco le dijo: "Un momento, te dejo en espera voy a coger el teléfono de mi despacho" sin dejar que el interlocutor le contestase apretó el botón para ponerlo en espera , ella se levantó de la cama se quitó su camisón de dormir y se apresuró a ponerse su traje el cual apenas había cambiado con el paso de los años, solo cambiando el color del traje de verde botella a un negro intenso, y cambiando la chaqueta del traje por una un poco mas moderna con una sola fila de botones que empezaban a abrochar por debajo de los pechos dejando un enorme escote tapado con una camisa solo abierta por el primer botón dándole un aspecto algo más femenino que antaño donde los trajes se hacían exclusivamente para hombres, pero aún muy formal como de costumbre en ella, los pantalones seguían siendo bastante anchos mas parecidos a los de traje de hombre que a los de mujer ya que ella decía que eran mucho mas cómodos, terminando en unos zapatos exactamente iguales que los que usaba cuando era joven pero ahora un poco mas nuevos y brillantes. Finalmente se colocó el detalle final de su traje un pañuelo azul alrededor de su cuello a modo de corbata y su broche con forma de cruz que colocó a modo de adorno en su pañuelo. Tras vestirse se apresuró a su despacho descolgando todo lo rápido que pudo para seguir hablando con su interlocutor dándole al botón después de descolgar para quitarlo de espera, Alucard al ver a su ama con tanta prisa andar por los pasillos, intuyó que algo divertido pasaría. Con una enorme sonrisa se apresura a seguir a su queridísima ama que tras colgar, se apoyó en la mesa con las manos pero manteniéndose de pie, como era costumbre en ella cuando pensaba, dando un suspiro alargado.

-Alucard: *con una sonrisa de oreja a oreja aparece atravesando la pared como una sombra oscura materializándose dentro del despacho*¿Pasa algo nuevo ama?

-Integra: *Ella se limita a alzar la cabeza y darle varias ordenes* Prepárate, avisa a Seras, y dile a los hombres que preparen el avión… nos vamos…tenemos trabajo…*Antes de que Alucard pueda contestarle le dice* ¡Alucard! Confío en que aun sepas como proceder…

-Alucard: *Sonríe de manera pícara de medio lado dándose la vuelta para salir de la sala y terminado con un simple* Si mi ama…