Hola

Después de muuucho tiempo en el que o bien no he podido escribir porque no tenía tiempo o por falta de inspiración, por fin he conseguido, combinar las dos cosas. Os subo otro capitulo y tengo el siguiente ya empezado aunque no sé cuando lo tendré acabado, pero probablemente será el ultimo en el que desenredaré el lio que les metido a Risa y Otani, o el penultimo si acabo haciendo un epílogo con todos los personajes, que tengo en mente. Weno espero que os guste, ya me direis.


4. Pelear, si es igual que antes

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"Se puede saber, ¿dónde diablos se ha metido esa vaca de Koizumi?" preguntó Mimi-chan mientras miraba su reloj con fastidio.

"¿No estaba aquí? ¿Con vosotros?" inquirió Nobu-chan, observando a la modelo con desconcierto.

"Fue al lavabo, poco después de que vosotros fuerais a comprar las bebidas" explicó Chiharu en su habitual tono sosegado y dulce.

"Pero ya tarda demasiado" añadió Maity rascándose la barbilla pensativo "¿Y si le ha pasado alguna cosa?"

Nobu-chan sacudió su cabeza, negando la posibilidad que Maity acaba de sugerir, seguramente, solo se le había ido el santo al cielo y seguía aún en los lavabos, o aún más probable que la muy tonta se hubiese perdido.

"¿Por dónde quedan los lavabos?" preguntó Nobu al resto, decidida a ir a buscar a Risa y traerla de la oreja antes de que empezara el concierto de su querido Umibouzo.

"Están justo en frente del puesto de comida" respondió Mimi-chan refunfuñando "Deberíais haberla visto cuando fuisteis a por los refrescos"

De pronto, las indicaciones de Mimi, despertaron a Otani de su silencio aletargado y se giró repentinamente para mirar a la chica más alta, como si no estuviera seguro de haberla entendido correctamente.

"¿Has dicho en frente de los refrescos?" pregunto Otani-kun consternado, Mimi-chan se limitó a asentir, sin comprender a que venia la cara de alarma de A-chan. "¡Demonios!" exclamó el joven antes de salir corriendo, sin ni si quiera mirar a atrás, mientras el resto del grupo lo observaba confundido.

"¿A dónde diablos va el microbio ahora?" Preguntó Haruka, molesto ante las formas de Otani, mientras le veían alejarse por el pasillo.

"Creo…creo que va a buscar a Risa" respondió Nobu-chan con una sonrisa misteriosa, a la vez que compartía una mirada cómplice con Nakao.

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Otani se detuvo con precaución al llegar al pasillo que daba a los lavabos, mirando hacia ambos lados y escudriñando en el pasillo oscuro, pero sin encontrar a Koizumi. Despacio caminó hasta la puerta del lavabo de mujeres y se paró frente a ella dudando.

"¿Koizumi?" preguntó Otani finalmente, llamándola en voz baja mientras tocaba la puerta con los nudillos. Esperó un par de segundos a una contestación que no llegó, molesto, sacudió la cabeza y entreabrió la puerta mientras metía la cabeza. "¿Koizumi?" volvió a preguntar esta vez un poco más fuerte.

Koizumi que se encontraba lavándose los ojos enrojecidos frente al espejo y asegurándose que su escaso maquillaje no le hacia parecer un oso panda, dio un brinco al oír la voz de Otani llamándola por su nombre. Risa se giró rápidamente hacia la puerta, golpeando con el repentino movimiento su bolso que estaba sobre el lavabo, haciendo que su móvil y un brillo de labios cayeran al suelo, el último de los objetos rodando por el piso hasta llegar a los pies de Otani que seguía parado en la entrada del lavabo. El joven se agachó a recoger el pintalabios, mientras ella se pasaba un pañuelo por su cara con rapidez, intentado eliminar cualquier evidencia de su llanto.

Otani caminó hasta ella tendiéndole amablemente el brillo de labios, sin embargo Koizumi lo cogió con furia de su mano y lo metió en el bolso con rapidez, guardando también el móvil y los pañuelos y cerrando el bolso. Se apartó de él y comenzó a caminar hacia la puerta sin mirarle, Otani se giró confundido y molesto.

"¿Koizumi?"

Otani observó extrañado como ella temblaba ligeramente ante el sonido de su propio nombre, cerrando sus puños con fuerza. Él sacudió la cabeza soltando un suspiró cansado y dio un paso hacia ella.

"Nos oíste ¿No es cierto?" preguntó él resignado, levantando la cabeza hacia su esbelta figura. Koizumi se giró lentamente hacia él y le miró con dureza, luego desvió la vista y se giró de nuevo hacia la puerta de salida.

"Vamos a llegar tarde" murmuró tomando el pomo.

"Espera" la detuvo él agarrándola del brazo e impidiendo que abriera la puerta. Ella se zafó de su agarre con ira y dio un paso atrás dándose la vuelta para mirarle de nuevo. "¿Por qué no dices nada?"

"No tengo nada que decir" contestó ella tajante, haciendo que Otani la observara aún más confundido. "Sólo soy una jirafa idiota y sin nada que decir."

"Koi…. ¿A qué viene eso?" preguntó él desconcertado por la fría actitud de ella.

"A nada, pigmeo" dijo Koizumi con rencor antes de intentar girarse hacia la puerta, pero de nuevo él la detuvo y la obligó a mirarle.

"Oye que yo no me he metido contigo" se quejó mirándola atentamente.

"Pues yo contigo si, enano repelente" respondió ella alzando la voz y luchando por soltarse del agarre de Otani que le sostenía el brazo con fuerza.

"¿Pero se puede saber que te pasa?" protestó él sin soltarla.

"Nada, ¿qué me va a pasar? Sólo soy una amazona idiota"

Otani se disponía replicarla, pero se detuvo al darse cuenta de que ella había empezado a llorar, aunque intentaba disimular las lágrimas que brotaban de sus ojos, apartándolas con el dorso de la mano libre.

"Koizumi…"susurró él desconcertado y sorprendido, soltándole el brazo con delicadeza.

"Total, ¿qué se puede esperar de una gigantona estúpida como yo? Nada" Risa continuaba divagando y llorando, haciendo oídos sordos a Otani que intentaba por todos los medios calmarla e intentar hablar con ella. "Claro si la culpa es sólo mía, por hacer caso a un minihombre como tú"

El ultimo 'cumplido' de Koizumi fue la gota que colmó el vaso.

Otani ya no solía prestar tanta atención como antes a los insultos o menosprecios que le dedicaba la gente por su estatura, no es como si pudiera hacer algo para cambiarlo, de modo que con el tiempo había aprendido a dejarlo correr, salvo excepciones, como ésta. Irritado, resopló y agarró a Koizumi por los antebrazos girándola y acercándola a él, después, en un instante y sin detenerse a meditarlo, simplemente siguiendo un impulso, Otani se puso de puntillas y tiró de Risa hacia él, hasta que los labios de ambos se encontraron, deteniendo la monserga de ella.

Risa demasiado sorprendida por el repentino beso, sólo logró abrir los ojos con asombro al notar los labios de Otani sobre los suyos, y la repentina calidez de su cercanía rodeándola y aturdiéndola con una dulzura inesperada. Casi como por instinto ella entreabrió sus labios, lo suficiente para que él tomara su labio inferior entre los suyos, besándola con suavidad. El corazón de Risa latía en su pecho con una fuerza increíble y el sonido de los latidos retumbaba en su cabeza, atontándola a la vez que su estomago se encogía con una emoción casi desconocida.

Tan repentinamente como había empezado, el beso terminó. Otani se separó de Risa lentamente mirándola fijamente a los ojos, mientras ella permanecía tan quieta y muda como una estatua de sal. Después la pelirroja abrió la boca como si fuera a decir algo y la cerró unos segundos después sin pronunciar un solo sonido.

"¿Koizumi?" preguntó Otani mirándola casi con temor. Ante el sonido de su nombre, ella pareció despertar y enfocó sus ojos sobre él.

"¿A….a qué demonios ha venido eso?" tartamudeó ella alzando la voz y rozando con los dedos sus propios labios, donde todavía podía sentir la caricia de los de él.

"Bueno…" dudó Otani, repentinamente nervioso llevándose una mano a la nuca y bajando la vista. "No sé…. ha sido un impulso."

"¿Un impulso?" exigió Koizumi dando un paso hacia él y encarándole. "¿Un impulso?" repitió casi gritando. "¡Esto es el colmo!" exclamó alzando los brazos, y ahora si, girándose y saliendo del baño.

"¡Koizumi!" la llamó Otani saliendo tras ella apresuradamente, logró volver a tomarla del brazo al llegar al amplio pasillo, por el que todavía quedaba bastante gente. Ella se volvió furiosa y se soltó de su agarre.

"Si no me dejas en paz pienso gritar que un enano hentai está atacándome" masculló Koizumi mirándole con los ojos entrecerrados.

"¡Pero bueno!" exclamó Otani enojado "¿Se puede saber por qué diablos estás montando este escándalo?"

"¿Qué… qué por qué…?" balbuceó Risa demasiado enfadad para hablar correctamente. "Yo te mato, ¿me oyes? te estrangulo." dijo antes de aproximarse a él y agarrarle del cuello de la camiseta y comenzar a zarandearle con fuerza. Otani intentó detenerla agarrándola por las muñecas, pero la ira que desprendía Koizumi, hacia bastante difícil liberarse de ella.

La gente que seguía en el pasillo bien, comprando algo de comer antes de entrar al concierto, o esperando en la cola para pasar, observaba más o menos disimulada el escándalo, que los dos jóvenes estaban montando, cada vez, sin darse cuenta, alzando más sus voces. Un grupo de tres adolescentes observaban la escena especialmente curiosas, hasta que, finalmente se atrevieron a acercarse hasta una distancia más o menos prudencial de la pareja.

"¿Sensei?" preguntó una de ellas con cierta timidez. "¿Otani-sensei?"

Otani que aún seguía siendo zarandeado por Koizumi giró la cabeza al oír su nombre, y la pelirroja paró de sacudirle por un momento, para mirar a las tres chicas, pero sin llegar a soltar a su presa.

"¿Hirano?" preguntó Otani con cara de sorpresa al reconocer a la chica que le había llamado como una de sus alumnas del instituto "¿Ishikawa? ¿Sanada?" añadió al mirar a las otras dos chicas que la acompañaban.

La tal Hirano, una chica con una corta melena azabache, sonrisa tímida y el aspecto de una japonesa típica y menuda, sonrió dulcemente con una batida de pestañas tan perfecta, que para cualquier otra persona del género femenino era obvio que era un gesto ensayado a conciencia. Koizumi sonrió sarcásticamente y soltó a Otani casi con desgana mientras sacudía su cabeza medio riéndose, al oír a las chicas afirmar que no tenían ni idea que Otani también fuera fan de Omibouzo, y aseverar que era una maravillosa coincidencia. La pelirroja agarró su bolso y se apartó del grupo un segundo observando, antes de darse la vuelta y dirigirse a hacia la salida.

"¡Koizumi!" La llamó Otani, antes de que hubiera podida dar ni cuatro pasos "Espera. Tenemos que hablar."

"Yo no tengo nada más de lo que hablar contigo." Respondió ella intentando sin conseguirlo lograr irse de allí, Otani volvió a detenerla, y al instante, la chica bajita preguntó con un tono mitad acusador mitad incrédulo.

"¿Sensei es ella su novia?"

Tanto Otani como Koizumi se congelaron ante la pregunta quedando en un incómodo silencio, luego ella dejó escapar una risa ahogada que casi parecía un sollozo.

"Ya quisiera este pigmeo. Sólo somos antiguos compañeros de instituto."

Otani se tensó, molesto ante la respuesta de la pelirroja y bajo la cabeza ocultando su mirada tras una cortina de cabello castaño. Koizumi aprovechó su consternación, para echar a correr hacia la salida, antes de que él pudiera detenerla de nuevo, sintiendo lágrimas frescas rodar por sus mejillas.

"¡Koizumi!" gritó Otani alterado al verla escapar del edificio. Luego bajó su cabeza y susurró con tristeza. "Risa…"

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Continuará...