Capítulo 3.
| Extorsión innegable. |
—Sólo estoy siendo amable con el idiota, así que déjate los celos Lif—bromeó el mayor de los idénticos, riendo cómplice, las mejillas del aludido se tornaron levemente rosáceas un color casi imperceptible a causa de la mofa del otro.
« Mierda, no es momento para eso, maldito hermano» Pasó por la mente del menor quien desviaba la mirada a otro lado en tanto mantenía de pie al joven azulado.
Sin esperar a que su presa recuperara el aire el de sombrero empezó a plantear los términos del trato.
—Ah, un tipo nos robó algo que con mucho esfuerzo nosotros "tomamos prestado" y ahora ésa mercancía está resguardada en un lugar donde nosotros, por imposible que te parezca, no tenemos acceso alguno. ¡Pero gracias a tus magníficos poderes y trabajo en equipo vamos a recuperar! –Estaba usando un tono hecho la víctima en un inicio que luego se tornó sarcástico mientras mantenía una sonrisa cínica en el rostro, Shifty era lo suficientemente cínico como para decirlo con aquella emoción, que obviamente fingía.
Splendid seguía sin habla tosiendo levemente un poco de sangre, jadeante debido al puñetazo y cuando sintió sobre sí la mirada de los hermanos dejó de moverse pero pese de todo no se atrevía a mirarles a la cara sólo se quedaba allí con la mirada hacia abajo, como si estuviera aceptando su derrota.—. . .¿Q-Que quieren que haga? —.Cuestionó el agotado héroe simplemente, mientras intentaba controlarse y no insultarlos para nada pues, eso los enojaría aún más y era mejor para las niñas y su propia persona que este par de gemelos estuvieran tranquilos
Aun así, el superhéroe se sentía dolido y fatigado gracias a los efectos devastadores de la gema verde que los ladrones poseían en su poder, tenía que aceptarlo por ahora mostrarse sumiso ante ellos era lo que sus pensamientos le dictaban.
—Aquí no es un lugar para charlar, estábamos apurados como podrás ver pequeño amigo mío~ .—Decía Lifty, con un tono de voz más suave pero no borraba completamente sus burlas. Soltó los cabellos ajenos y luego optó por sacar una pequeña pero afilada navaja de entre de sus ropajes. El de cabellos azulinos no tenía más fuerza interior como para dedicarse a descifrar los pensamientos de los ladrones, pero no era como si estos fueran a cortarlo con esa cosa ¿no?. Eran ladrones, sería normal que tuvieran armas escondidas por si surgía alguna emergencia. Con el arma afilada el de hebras verdosas decidió cortar las sogas viendo que el héroe no pondría resistencia alguna y si ese fuera el caso aún tenían la criptunuez de su lado (Sólo por precaución)
—Vamos, héroe de pacotilla~ quita esa cara no vamos a lanzarte a un precipicio de muerte, no hoy—.Alegó el ladrón con sombrero mientras acompañaba también las risas de su hermano, era costumbre de ambos reír de ese modo pero si eso logró sacarle el gesto de afligido al héroe— Entra a nuestra "Limusina" para ir a nuestro destino, rápido.–Con ligera sorna, fue Shifty quien prosiguió a dar la orden señalando el camión de carga esperando a que el azulado héroe se moviere al lugar indicado; dentro del vehículo en la parte de los asientos ponían estar tres personas cómodamente para suerte del héroe no lo meterían en la parte de atrás como tenían planeado hacerlo en un principio.
« ¿Limusina? Es lo menos que deberían tener con todas las cosas que cometen… Calma Splendid, sólo ten clama". Pensó el héroe para sus adentros dándose fuerzas mentalmente para la larga trayectoria que tendría.
El peliazul se sobó un poco sus muñecas al momento en que fue liberado y decidió limpiarse un poquito la sangre que tenía sobre su rostro, miró el vehículo y obedeció sin rechistar pues, en ese momento, tenía la mirada de los ladrones acechándolo así que fue y se subió en vehículo, colocándose en el medio, no sabía lo que estaba haciendo, a pesar de que si los ayudaba salvaría las vidas de esas pequeñas no se sentía muy orgulloso de realizar el acto, solo se quedó callado mirando enfrente como si de una estatua se tratase esperando a que los ladrones decidieran ya subirse y arrancar.
« Que sea rápido…Por favor».
Al mismo instante en que el hebras azulinas ingresó dentro del vehículo los dos gemelos no tardaron nada en hacerlo mismo, entrando como siempre Shifty al volante y su hermano Lifty del lado opuesto de modo que era el de cabellera celeste entre medio de las dos verdosas.
—¿Por qué tan conversador Splendid-Chibi'tan? —.Volvió a preguntar Shifty con burla e ironía mientras se dedicaba a encender el camión, pisar el pedal y ponerlo en marcha por la autopista de la ciudad casi desierta ciudad iluminada únicamente por la luz de la luna y el alumbrado público que iluminaba en su esplendor, puesto se hacía más de noche.
—Quizás la nuez le comió la lengua Heheheh~ —.Espetó con burla el menor de los hermanos sin darle tiempo al héroe de contestar, o lo más seguro que era enojarse, enseguida soltando una carcajada que siempre era acompañada por la cómplice de su hermano. Ambos sabían de antemano el motivo por el cual el justiciero tenía cara de pocos amigos pero eso no les impedía seguir molestándolo como habituaban.
—Hum... —Dudando en hablar el justiciero sólo se cruzó de brazos mientras fijaba su vista enfrente intentando no hacer caso a las burlas de sus indeseados acompañantes—...Yo no le veo la gracia—.fue lo único que dijo con un tono de voz molesto y con el ceño un tanto fruncido, él no era una persona que siempre estaba seria como cierta contraparte suya, no, pero en esa situación lo último que quería escuchar era carcajadas y menos las de esos dos horribles chicos.
—Pfft, eres un aburrido~ héroe de pacotilla—Se quejó Lifty, inflando sus mejillas como un niño pequeño mientras recargaba su espalda en el asiento del vehículo y estiraba los pies a su gusto. Si no fuera por el cansancio que le provocaba hacer tantos robos en el día probablemente hubiera seguido molestando a su víctima, pero se daría el tiempo de un pequeño descanso, Splendid lo agradecía internamente.
— ¿Ya te das por vencido, hermanito? —.No tardó en decir el de cabello verde con sombrero, torciendo en sus labios una sonrisa burlesca dirigida esta vez a su idéntico.
—No seas estúpido, tú me dejas el trabajo pesado a mí—.Reprochó molesto el menor.
—No sé de lo que hablas~ —.Musitó sarcástico el de sombrero verde.
—Concéntrate en manejar mejor, imbécil—.Replicó el ya frustrado Lifty, sin saber qué más decir a excepción de insultos puesto que, ni en peleas de insultos o agresión física podía ganar contra su hermano mayor, al no de frente.
Y prácticamente fueron peleando verbalmente todo el recorrido hasta que el camión se alejaba del a ciudad, olvidándose por unos veinte minutos del héroe que tenían como "invitado" justo en medio de ambos. El héroe tuvo que usar toda su paciencia para no tomarlos de los pelos o de las orejas y reñirlos como si de una madre se tratara —...No pueden comportarse como adultos sólo por una vez —.Refunfuñó Splendid, mas su queja no fue escuchada por ninguno de los dos hermanos que, sinceramente, sí parecían niños.
Al menos era mejor que se comportasen como niños en lugar de chicos hostiles como antes.
Al cabo de ese tiempo luego de cruzar unos rieles de trenes llegaron a un especie de pueblo con aspecto lúgubre cual se veía aparentemente vacío y descuidado dando a entender que estaba abandonado, el camino se hizo bastante largo para el justiciero y cuando por fin agradeció a todos los dioses que éstos dos cleptómanos dejaran la pelea, logró divisar a un pequeño pueblo al que se acercaban. Shifty dejó las peleas con su hermano para estacionar el camión en frente del único edifico de tres pisos en el lugar, todo lo demás eran pequeñas cabañas o casas de manera en pésimo estado a excepción de este que era de concreto aunque eso no quitaba lo deplorable de su aspecto. Ambos gemelos se bajaron del vehículo en espera que su acompañante hiciera lo mismo.
Cuando el ojiazul por bajó del coche sólo se limitó a observar, aunque no era un lugar muy atractivo para Splendid a decir verdad, elevó una ceja mientras contemplaba el hogar del peculiar par de hermanos.
— ¿No te gusta nuestro hogar, Splend'? —Unisonó de ambos gemelos, quienes parecían estirándose y disfrutando su tan preciado "hogar dulce hogar", o su simple madriguera cómo el héroe le juzgaría.
—Espero que el dinero que roben lo usen para poder cambiarse de lugar o renovar este sitio—.Respondió con simpleza el justiciero alzándose de hombros, total el aspecto del lugar le daba igual, sólo daba gracias a que podía respirar sin que aquél par de ladrones estuviese peleándose a sus oídos.
Al escuchar la respuesta de Splendid ambos gemelos cruzaron miradas y sonrieron como el mismísimo gato Cheshire sólo que en versión más siniestra, mostrando sus relucientes dientes y aquellos ojos esmeraldas que brillaron con maldad, como si ambos se hubieran leído los pensamientos en ese instante. Sin comentar nada burlón ambos devolvieron la mirada al héroe empezando a caminar hacia él, pero esta vez no iban de burla; Algo que extrañó un poco al de hebras azulinas que los miró desde su sitio sin la intención de moverse, los dos hermanos tenían una expresión tan seria que tratándose de lo infantiles que eran daría miedo en cualquiera que los conociera.
—Disculpemos por no traerlo al hotel cinco estrellas que esperaba, oh, gran héroe de pacotilla—.Ironizó el mayor del dúo de cleptómanos, en ese neutro hilo de voz que hipnotizaría a cualquiera damisela, mientras elevaba la diestra y tomando descaradamente del mentón a Splendid con su mano, algo brusco, para que éste le mirara a los ojos verdosos que brillaron como gemas. El de antifaz rojo no supo cómo descifrar esa acto y por más que tratase de apartar el rostro los dedos del ladrón tenían completamente apresada la mandíbula quitándole las posibilidades de evitarlo, un cosquilleo le taladró el estómago sin saber el por qué.
—Nos vamos a asegurar que tenga el trato que se merece, su alteza —.Añadió el menor de todos, quien se había acercado a sólo centímetros del oído del héroe para susurrarle con malicia en tanto su traviesa mano se enroscaba en la cadera del confundido Splendid, descartando cualquier posible escape de sus garras. El cuerpo del de hebras azules se tensó y tembló por la cercanía del par de idénticos sintiendo cómo la respiración se tornaba pesada ¿qué era esa extraña atmósfera?.
Ninguno de los dos borraba la expresión de sus rostros en ése momento, era extraño que los gemelos actuasen de esa forma, mucho más para el despistando héroe que no se percataba de la situación o más bien, lo que aquellos hermanos estaban insinuándole.
« ¿Qué están tramando…? ».Fue lo único capaz de pensar la mente del héroe para luego quedar en blando, tener tan peligrosamente cerca y esa manera a los gemelos no podía ser bueno, es decir, ¿quién querría estar así?
Sin tener algo más que acotar, los hermanos hicieron distancia nuevamente de su víctima sin mucho interés en él luego yéndose hacia la parte de atrás del camión de carga, dejando a Splendid aún más confundido y con millares de incógnitas en su cabeza , segundos después la voz de Shifty no tardó en llamar al héroe en un tono más bien de orden en lugar de petición.
— Ven acá, Splend.
Si bien hacía quedado atónito ni había formulado palabra alguna cuando hace nada tuvo a los ladrones así de cerca debía admitir que por una vez sintió algo de inferioridad por estos tipos, al menos se portaron como tal, no de una manera muy lógica pero algo es algo.
«No puedo creerme esto pero ojala que estuviera Splendont o el psicópata de Flippy».Pensó el superhéroe y se cruzó nuevamente en brazos al ver como estos se alejaban y al poco tiempo lo llamaban, soltó un pequeño suspiro, se le ocurrió en mente que a lo mejor estos querían darle una buena dosis de golpe o hablarles sobre el robó y...vaya, con tantas peleas y tanta pérdida de tiempo había olvidado por completo el plan y... a las chicas.
Tenía que dejar esos pensamientos tontos atrás o de lo contrario no iba a poder concentrarse. Creer lo que el par de peliverdes decía seguramente lo llevaría a la mismísima locura, aunque ya se sentía como en un manicomio.
— Ya voy, ya voy... —Dijo en respuesta con un poco de fastidio como si de un niño pequeño se tratara, camino lentamente hasta llegar a la parte de atrás del camión y observó con intriga cómo los hermanos parecían estar hablando entre ellos, pero quién dijo miedo, se atrevió a interrumpir de todos modos.— ¿Qué ocurre?
El mayor de los gemelos se encargaba de abrir la puerta trasera del dicho camión y de allí sacó unas tres bolsas de lona repletas de esos hermosos billetes verdes que significaban todo tanto para él como a su hermano menor.— Lleva esto ahí dentro, todo—.Señaló con la mirada el edificio frente al que estaban estacionados y volvió a ordenar, arrojándole al héroe los tres sacos de dinero uno a la vez como si tratase con una mula de carga.
—Y más te vale tener cuidado o de lo contrario incrustaré esta cosa en tu ojo—.Amenazó Lifty, mostrando el trozo de criptonuez que tenía en su mano al héroe y que en todo el trayecto había estado guardando en una pequeña caja.
El de hebras azules casi se había caído por tomar tan repentinamente esos sacos aunque claro, no es que le pesaran mucho «¿Estos se creen que soy un carrito para llevar cosas o qué?». fue lo que pensó y desvió la mirada al momento en que Lifty le mostro la criptonuez. Con sólo verla ya le causaría nauseas horribles.
—Ah, adentro hablaremos de cuál será nuestro plan, así que apresúrate Splendid-chan—.Mencionó Shifty con un tono de voz más casual de orden, para luego, al igual que su hermano, caminar en rumbo hacia la edificación, subiendo un par de escalones hasta quedar frente a la entrada principal de lo que parecían un hotel donde se alojaban, adentrándose ambos en el mismo y dejando la enmienda más pesada al héroe.
Comenzó a caminar hacía el edificio luego de ser dejado atrás mientras que en su mente pasaban miles de cosas en las que en todas y cada una derrotaba a esos dos y salvaba a las chicas aunque también todas eran un tanto tontas así que dejó sus fantasías de lado nuevamente. Al entrar miró a todos lados, observando lo que parecían una recepción de hotel pero llena de polvo y objetos viejos o rotos ¿dónde podría dejar el dinero?, es más, ¿dónde estaban esos dos? escuchaba sus molestas risas pero no los veía por ningún lado— ...Me estaré volviendo loco—.Mencionó para sí mismo el héroe con una afligida e irónica sonrisa.
Todavía no sentía sus poderes volver seguro aún estaban bajo los efectos de la gema verde que poseían los gemelos, sin embargo, no los veía por ningún lado y aquellas palabras que el par le dedicó ahora no salían de su cabeza, ¿a qué se estarían refiriendo realmente? ¿qué planeaban? ¿por qué cambian de ser infantiles a ser unos bastardos irresistibles? ¡¿Irresistibles, qué demonios pensaba ahora?!
Dudas, enojo, dudas y más dudas. Era lo único que el dúo de cleptómanos ocasionaba en Splendid, su cabeza era un desastre, quizás en realidad ya empezaba a volverse loco por culpa de esos hermanos y sus jugarretas que tendría que soportar por culpa de aquella amenaza, o mejor dicho, un chantaje bien planeado.
¿Qué pasaría de ahora en adelante en ese hotel degradado?
