Saludos: Siento no haber colgado el capítulo antes, pero salí y lo olvidé. Además no he puesto a corregirlo hasta hace una hora, gracias a los nervios de la PAU, que he aprobado. Bueno ya sabeís reviews os agradezco y que os guste.
CAPÍTULO 4: UN PERFECTO RECUERDO DE NAVIDAD (El PLAN EN MARCHA)
Dean empezó el plan propuesto por Anna. Fue ahorrando algo del dinero que conseguía trabajando de barman, por la noche. Quedaba con Castiel, comían juntos y de más. Dean solía echarle miradas fijas de 5 a 10 segundos que ponían a Castiel muy nervioso y bastante rojo. Por fin llegaron al 5 de diciembre y Dean, decidió poner los adornos de Navidad, estaría bien llamar a Castiel para que le ayudara. El y Cas poniendo el árbol de Navidad, sería perfecto. Le llamó.
-Dígame, Cas al habla. -Se escucha el silencio. –Hola, ¿es esto una broma?, porque no tiene gracia, adiós. -Dijo serio.
-No, no. Soy Dean. Me he quedado sorprendido al oír… bueno… que te has llamado Cas a ti mismo.
-Mentira eso jamás ha pasado.
-Sí y tanto, te lo acabo de escuchar no me puedes decir que no. Te pude escuchar. -Dijo con un tono que pondría de los nervios a cualquiera.
-Uffff, Cas tranquilo, tú ni caso.
-JA! Lo acabas de decir. -Exclamo alegremente.
-No vale Dean, me lías. Ai, ¿que querías?
-Me preguntaba si ¿me ayudarías a poner los adornos de Navidad?
-Claro pero con una condición, luego vamos a comer e invitas tú, y además me ayudas con los míos por la tarde.
-Dean se quedó de piedra, al oír esa respuesta proveniente de Cas. Era muy distinto al del primer día, había cambiado mucho y eso le encantaba. – Trato hecho, ¿a qué hora te pasarás por mi casa?
-A las 11:00 am, ¿te parecería bien?.
-Claro, venga Cassie.
-Adiós Dean.
-Faltaban tres horas para dar las once, así que Dean decidió ir rápidamente a comprar el regalo de Cas. Por suerte, nadie se lo había quitado, aunque no le extrañaba, con lo caro que era.
DIN DONG DIN DONG. El timbre sonó, a lo que Dean fue rápidamente a abrir.
-Cas, me alegro de que hayas venido, pasa.
-Sin problemas Dean, pero recuerda el trato.
-Moriría antes de incumplirlo. -Dijo Dean riéndose, mientras se comía a Cas con la mirada. Lo que este último no sabía es que lo decía en serio, moriría, antes de decepcionar esos ojitos azules.
- A ver, yo pondré estos adornos por las paredes y tú, estos en la mesa. Después pondremos el árbol juntos ¿te parece?
-Claro Dean, dame.
-Acabaron los primeros adornos y empezaron a poner el árbol. Su compenetración era perfecta uno se agachaba a poner un adorno y el otro, ponía otro arriba. De derecha a izquierda, poniendo las luces y calculando el roce de sus cuerpos al cruzarse.
-Muy bien, ¿Quieres poner la estrella?. -Pregunto Dean.
-Tengo una idea, trae unas baquetas.
-Castiel puso la cámara con temporizador en la mesa. Se subieron a las banquetas, e hicieron un amago de poner la estrella. Sus caras, Castiel sonriendo y Dean mirándolo embobado, serían un perfecto recuerdo de Navidad.
-A que ha sido buena idea Dean? Vamos me debes una comida.
-Si la verdad. ¿Dónde te gustaría comer?
-Si me dejas elegir a mí, me gustaría ir a un acogedor restaurante del centro, allí iba con mis padres cuando era pequeño y veníamos a la ciudad.
-Claro, donde tú digas. A tu servicio.
-Ya. –Dijo Castiel riéndose y poniéndose colorado
Cogieron el Impala, y viajaron al centro. El restaurante era parecido a una casita de cuento de hadas, que aunque para Castiel era acogedora, para Dean era muy romántica. Por dentro era de madera toda entera, adornos pequeños y hogareños e incluso había una chimenea. Los sentaron cerca de esta, y Dean, pudo ver como un parcial del rostro de Cas se veía iluminado de forma muy linda. Dean, se iba colocando de amor y lujuria a medida que lo miraba, como si de un vampiro un vampiro se tratara, deseaba echarse sobre a ese excitante y largo cuello, comiéndoselo entero. Lo que haría con el resto del cuerpo, es otra historia.
-Hola chicos, que queréis?
-Yo quiero una hamburguesa de pollo y él, una pay de manzana.- Sin dejar a Dean hablar y dejándole sorprendido, Castiel pidió por ambos.
-Increíble Cas.
-Día tras día conoces a la gente. –Decía, mientras mantenían ambos fijas sus miradas.
-Claro. ¿Venias mucho por aquí, cuando eras pequeño?
-Si, a mi familia le gusta esta ciudad, así que veníamos uno o dos meses al año, o al menos en navidad. Recuerdos la verdad, que me ponen feliz.
-Me alegro que los compartas conmigo. –Le dijo sonriendo.
La comida prosiguió normal. Pidieron la cuenta pero les dijeron que era en caja.
-Hola, quería la cuenta por favor. – Dijo Dean, a una adorable viejecita que se encontraba al otro lado del mostrador.
-Oh si, a ver son 60,89€, pero con el descuento de Navidad y el de enamorados serán 46,70€, pero como además me habéis caído bien, lo dejaremos en 45€. – Dean, fue a decirle que el de enamorados lo retirara, pero sintió como Cas le daba suavemente en el tobillo para que se callara.
Ya fuera, Dean se encontraba algo extrañado. -¿Por qué no querías que le dijera lo del descuento?-
-Si nos hacía descuento, mejor que mejor. No estamos para tirar dinero.
-No imaginaba que eras de esos.
-Ni que la hubiera estafado tampoco. Llevo años viniendo, no ocurre nada. -Dijo un poco serio.
-Vale. Oye pensé que si no tienes… con quien pasar las Navidades y el año Nuevo podríamos…
-Claro, ¿por qué no? -Dean estaba sorprendido, sus planes iban sobre ruedas, Castiel aceptaba sin acabar siquiera la frase.
-Bien entonces, toca primero noche buena, rica cena.
-Si
-Vale. Ya hablaremos, ahora me voy. Adiós Cas. –Dijo poniendo la mano en la mejilla ajena. Cas no entendía ese gesto, pero se sintió muy a gusto con el.
-Adiós Dean. -Se despidió sonriente.
