CAPÍTULO IV: Las hermanas Black

Disclaimer: Este fic participa en el "Amigo Navideño 2018 – 2019" del foro "La Noble y Ancestral Casa de los Black". Todos los personajes reconocibles pertenecen a J. K. Rowling

Petición escogida: Media. Un fic acerca de cómo se sintió la familia Black después de que Sirius huyó de casa

Bellatrix

Rodolphus estaba en la biblioteca del piso superior cuando escuchó el grito de rabia de su mujer en el salón de té seguido del sonido de un jarrón al estrellarse contra la pared; respiró profundamente antes de bajar a ver que le ocurría a Bellatrix.

Cuando abrió la puerta del salón encontró a la bruja lanzando hechizos contra todo lo que pudiera dañarse

-¿Qué ocurre Bella?- la bruja se volteó a verlo con los ojos reflejando un odio tan fuerte que lo hizo retroceder

-Sirius, eso es lo que pasó

-¿Tu primo el que quedó en Gryffindor?, ¿ahora qué hizo?

-¡Huyo de casa!- la respuesta dejó a Rodolphus más que sorprendido

-Pero…

-¡Ha renegado de nuestra familia, ha manchado el linaje de los Black!...

Rodolphus miró un poco más calmado el arranque de furia de su mujer mientras ella continuaba monologando

-Esto es algo imperdonable. ¡Merece la muerte!- gritó finalmente

Su esposo no pudo evitar estremecerse por el tono tan amenazante con el que había pronunciado

-Sí, eso es. Merece la muerte por su traición. Y seré yo quien limpie el nombre de mi familia matándolo.

Años más tarde Rodolphus habría de reconocer que su mujer tenía una buena memoria y una gran paciencia para cumplir lo que se proponía. Después de matar a Sirius, Bella sintió algo que hace mucho tiempo no sentía: La satisfacción de cumplir una promesa…

Andrómeda

Se enteró de la huida de Sirius gracias a Dumbledore, la única persona del mundo mágico con la que seguía teniendo contacto y que le informaba en sus cartas lo que ocurría en el mundo que ella había dejado atrás.

Se sintió feliz y preocupada a la vez por Sirius; feliz porque al parecer Sirius había comprendido lo mismo que ella: que un apellido no da la felicidad. Y sin embargo se sintió triste por él porque sabía que, tal y como le había ocurrido a ella su familia le daría la espalda de ahora en adelante.

No es que se hubiera llevado precisamente bien con Sirius en el pasado, era seis años mayor que él y eso no facilitó mucho la convivencia, pero ahora que ambos estaban en una situación similar consideró el ofrecerle apoyo moral y una casa donde refugiarse de su familia. Pero primero debía de hablarlo con Ted…

-Ted

-¿Sí?

-Mi primo Sirius huyó de casa, me lo acaba de informar Dumbledore

-¿Sirius?, ¿el Gryffindor?

-Sí

-Me alegro por él, apuesto a que tuvo problemas desde que el Sombrero lo envió ahí

-Sí, así es. Estaba pensando… podríamos ofrecerle ayuda

-¿Ayuda?, ¿de qué tipo?

-Bueno, él es menor de edad, dudo que tenga algún lugar donde quedarse y apuesto a que en estos momentos es Dumbledore quién lo está refugiando en Hogwarts; y quizá podría vivir con nosotros

Ted lo meditó un minuto, la idea era descabellada, pero seguro que haría feliz a su esposa

-Me parece una gran idea querida, escríbele a Dumbledore planteándole tu idea, y ya que él nos lo autorice será bienvenido aquí

Andrómeda sonrió agradecida y se dispuso a escribir la carta. La respuesta llegó una semana después. Dumbledore agradecía su ofrecimiento, pero le informaba que Sirius ya estaba viviendo con los Potter.

Años más tarde, cuando Sirius fue encerrado en Azkaban ella fue la única que creyó en su inocencia. Después de que escapó, motivó a Nymphandora para que conviviera con él lo que ella no había podido.

Finalmente, cuando Sirius murió a manos de Bellatrix fue la única Black que lo lamentó. Después de todo, había perdido a la única persona de su familia que aún la reconocía.

Narcissa

Si hubiera sido la primera persona de la familia que escapaba Narcissa habría despotricado contra él todo lo que pensaba sobre la traición, pero ya había tenido bastante con la experiencia de su hermana Andrómeda y, en lugar de hablar mal de él decidió pensar en los motivos que lo habían hecho huir de su casa.

Quizá nunca lo entendería tan bien como a Andrómeda, pero al menos sabía que no podría juzgarlo, después de todo fue su decisión.

Nunca se había llevado precisamente bien con Sirius, ella convivía más con Regulus por eso accedió a ir con su madre para hablar con él, ella mejor que nadie entendía como se sentía su primo. Las palabras que le dijo a Regulus fueron las que ella deseo que le hubieran dicho en su momento.

El día de su boda a pesar de todo echó de menos a Sirius; no por la convivencia que habrían podido tener, sino porque a final de cuentas él también era un Black, y en ese momento ella necesitaba su presencia para estar reconciliada con su pasado; y Sirius formaba parte de él.

El día que Bella llegó vanagloriándose de haber matado a Sirius Black, ella no sintió tristeza, sino temor. En un futuro quizá Bella podría llegar vanagloriándose de haber matado a Drómeda y, eso sí le dolería. Porque Sirius, era muy similar a Andrómeda, demasiado similar.

Bueno, este es el último capítulo de la historia. Espero que te haya gustado y que haya cumplido con tus expectativas.