Disclaimer: nada de esto es de nadie más que J.K.R.
Nota de la autora: El último capitulo dedicado a Ravenclaw, la canción me gustó mucho como para Ravenclaw
Night 4: Ever Lasting Night
Ever
Habían muchas cosas en el mundo por las cuales una persona quisiera durar para siempre, para muchas personas es el temor a la muerte, para otras es porque temen hallar a alguien en el otro lado y luego están las personas como Helena Ravenclaw.
Ella estará siempre, para siempre con los estudiantes de la casa de su madre, mirándolos crecer e irse del castillo mientras ella era una constante, duradera, eterna, pero le dolía mucho.
A veces dolía mucho ser un fantasma.
Pero helena sabía que debía durar como fantasma por muchas razones, ella tenía miedo de hallar a su madre al otro lado lista para recriminarle lo que hizo en su lecho de muerte (aunque Helena no sabe a ciencia cierta lo que le hubiera dicho su madre dadas las circunstancias).
Por eso espera, eterna y duradera, en el castillo que fue su hogar hasta que algun día su madre regrese y ella, Helena, pueda hallar el descanso eterno con el perdón de su madre.
El fantasma de Ravenclaw, la dama gris, se hallaba flotando cerca de la sala común de las águilas cuando miro a una joven caminando descalza por la sala común buscando algo.
— ¿Qué buscas?—pregunto el fantasma y se halló frente a frente con los ojos más peculiares que haya visto desde hace muchos años atrás, dolía mirarlos.
Se parecían a los de su madre.
—Mis zapatos—murmuro la joven y siguió buscando hablando cosas extrañas sobre nargles y las chicas de Ravenclaw que la molestaban.
A helena le pareció tan similar a su madre que decidió permanecer cerca de la chica hasta que ella se fuera.
La chica tenía ese aire de peculiaridad como lo tenía la gran Rowena Ravenclaw, pero al mismo tiempo esa sabiduría innata de todos los miembros de la casa. Y helena se halló queriendo saber más de ella.
Después de todo, el fantasma seguirá siendo eterno aunque ella se vaya, pero aunque sea por ahora, solo un instante, quiere conocer a esa chica.
Siempre que llegue algun día a ver a su madre de nuevo.
Lasting
Hay muchas cosas que describen a los Ravenclaw, para Luna Lovegood, lo que para ella es más descriptivo de su casa es tener la mente abierta.
Ella siempre está dispuesta a hablar con todos de todo lo que ella sabe, siempre esta con la mente abierta a los cambios y a las situaciones de los demás, a pesar de que algunos no lo vean como ella lo hace, para ella es mejor de esa forma.
Muchos de los Ravenclaw de su año no comprenden esa mente abierta de su casa y a veces Luna se pregunta porque están en esa casa si no son tan abiertos de mente como ella creyó.
Pero tal vez incluso la misma Rowena Ravenclaw haya sido quien no tuvo la mente tan abierta y por eso es que el sombrero heredo eso de ella.
O puede ser que el sombrero seleccionador no sea el correcto.
Tal vez la teoría de su padre es cierta. Robaron al sombrero seleccionador.
Con esas preguntas y teorías rondando en su cabeza, Luna Lovegood recogió todas sus cosas antes de ir a su dormitorio a descansar una noche más con el plan de escribir a su padre.
Porque siempre sus peguntas son efímeras, terminan muy pronto.
Todo termina muy pronto para ella.
Luna odia que todo termine muy pronto, igual que su vida, la vida de otros, las guerras o los nargles.
Los nargles son muy efímeros.
Luna mantuvo su mente abierta siempre ante todo porque la vida de demasiado corta como para ponerse a pensar sobre los prejuicios de los demás, sobre los problemas y tristezas de la gente, ella queria ser feliz todo el tiempo que pudiese.
Porque todo es muy corto
El acoso, el estudio, todo acaba pronto para Luna, incluso su madre acabo pronto, demasiado pronto.
Todo acaba, todo termina, todo es efímero como la noche en la que la luna llena que solo sale una noche cada mes.
Night
Filius Flitwick siempre ha amado su casa, su materia, ama su vida.
Como esta clase de noches, las noches en las que volvía a su mente los días de gloria en los que había sido el campeón de duelo con un buen wiski de fuego. Una noche tranquila, simple y feliz con los recuerdos de los tiempos felices en donde no se había preocupado por una guerra venidera.
Era una hermosa noche en la que pudo relajarse por fin después de tantos problemas vividos, después de tanto dolor, sufrimiento, perdidas y violencia.
La guerra mágica había acabado hace ya tantos años que estaba contento de ver a aquellos que sobrevivieron valientemente a la guerra ser felices como ellos deseaban serlo. Era una maravillosa noche en la que su antigua alumna llego con un whisky de fuego y este felizmente lo aceptó como gesto de gratitud de la muchacha.
Y ahora, en esta maravillosa noche con un vaso en la mano mirando el fuego de la chimenea recordando los momentos felices para él.
La noche en la que Albus lo contrató, la noche en la que conoció a sus estudiantes cada año desde que comenzó a ser maestro, la noche en la que todo había cambiado, la noche en la que Voldemort cayó por primera vez, la noche que vio a Harry Potter.
Todas las noches eran significativas para Filius y eran noches que siempre atesoraría en su mente.
Bien, acabé Night, mi tercer fic en mi serie de historias sin conexión alguna llamada: Serie Night sin sentido de Spica. (ok no, solo quiero hacerlos reir un poco en las notas de autor)
Y para finalizar, gracias por leer a todos y por comentar.
