Hola hola!

Bueno, ya queda menos para que termine... Y más con la iniciación de otro fic sobre el ending de la temporada... (yo también lloré sí.)

Así que sin más dilación... Disfrutadlo!


Había hecho una promesa, dos para concretar, y no iba a romper ninguna, porque ambas eran las mismas y se podían reducir a una que ya rompió una vez y no se permitiría fallar dos veces.

- Buenos días John.- Lo saludó tranquilamente con la taza de té en la mano junto a la encimera, últimamente se levantaba antes que él, la realidad era que apenas conseguía dormir un par de horas.

- Buenos… días…- Lo miró extrañado sin ver tristeza en sus ojos o decepción.

- ¿Tengo algo en la cara?- Preguntó enarcando una ceja al ver su cara, sería posible, encima de que se esforzaba en hacer como si nada…

- No, nada, es que…- De nuevo no pudo terminar.

- John, dije que todo seguiría como antes y que no te dejaría.- Le recordó pesadamente danod un trago a su té.

Pero antes de terminar de darlo, una mano le bajó la taza de los labios produciéndole sorpresa mirando al culpable, ¿qué demonios…? Y se encontró, para más sorpresa aún, unos ojos esmeralda que ardían con cariño mientras dejaba sus labios en los suyos.

- Sabes a té.- Fue lo único que dijo antes de abrazarlo, que para sorpresa ahora de este, lo abrazó con fuerza, era la primera vez que lo hacía así.- Sherlock… Como me vuelvas a dejar yo… yo… te mataré yo mismo.- Medio bromeó dejando escapar una sonrisa acompañada de una exhalación fuerte por la nariz que el larguirucho dejó salir otra, junto esa sonrisilla corta suya.

Lo que acababa de pasar dejó al detective un poco en shock aún, ya se había hecho de nuevo a la idea de tener que ver a John casarse y que de pronto hiciese aquello... ¿Sería su pequeña forma de vengarse? Ay John, de algo sí estaba seguro, aún sin saber qué era enamorarse, podía pensar que eso era lo más parecido que había experimentado nunca, si no era eso mismo.

- No lo haré John.- Contestó ahora más serio todavía abrazando su cuerpo, quitando poco a poco ese agarre para ver de tan cerca al rubio, mirando hacia arriba, hacia sus ojos.- ¿No te dije que volví para quedarme?

- Confío en ti Sherlock.- La confianza y el pilar que siempre había tenido en él, aun cuando se fue, seguía latente.

- ¿Cuándo decidiste que te quedarías conmigo?- Preguntó curioso pero altivo, estaba claro que lo elegiría a él, aunque los sentimientos humanos se las traían...

- Anoche antes de irnos a dormir.- Enrojeció separándose un poco de él observando que había otra taza de té humeante y por lo tanto caliente, cosa que le conmovió ligeramente.

- ¡¿Cómo?!¡¿Dejaste que pensase lo contrario?!- Elevó un poco el tono de voz pareciendo enfadado, haciéndolo sentirse tan mal de nuevo que lo miró contrariado.

- Eh... Sh... Sher...- Como de costumbre, fue interrumpido.

Unas manos volaron hacia sus muñecas colocándolas encima de la cabeza del rubio, flexionándoselas para que quedasen dobladas por detrás de ésta, en posición totalmente desprotegida. Lo empujó levemente, mientras trataba de zafarse de ese agarre. Sus manos lo dejaron contra una pared, pudo ver por un momento una mirada asustada, pero de pronto pasó a unos ojos cerrados y mejillas pintadas cuando el detective lo besó con algo de violencia. Sujetó con una mano ambas muñecas y con otra dio un par de suaves caricias por su mejilla y su barbilla.

- Eso te pasa por no decírmelo antes.- Bufó levemente apartando sus labios y soltando sus muñecas, que había llegado un momento en el que ya no habían ejercido resistencia alguna.

Pero John avanzó hasta Sherlock para agarrarlo de la bufanda y hacerlo bajas hasta su altura y proporcionarle un suave beso, que luego se deslizó en unas manos rodeando su cintura, curvado hacia él y sujetándolo, esta vez no ganaría él.

- Vaya entretenimiento más divertido he encontrado.- Consiguió recuperar algo de aliento frente a la boca de John, mirándole fijamente, con un toque divertido.

- ¿Entretenimiento? ¿Eso soy para ti?- Dramatizó sin dejar lo besara fingiendo enfado.

- Eres un idiota.- Se rio entre dientes suavemente haciendo que el rubio se soltase de él, refunfuñando, como siempre.

Tomó su taza de té y la probó para "tranquilizarse", siempre lo picaba para sacar diversión de ello, pero ahora que recordaba algo...

- Sherlock, voy a salir.- Comentó poniéndose serio y dándole un largo trago de té terminó la taza.

- ¿A dónde vas?- Preguntó algo extrañado por ello, ¿se habría enfadado?- Si...

- No es eso Sherlock.- Respondió negando rápido antes de que hablase.- Voy a ver a Mary... Tengo que hablar con ella.- Añadió desviando la vista y volviendo a mirarlo, su rostro se volvió tenso.

- Sí, te entiendo.- Respondió con la taza olvidada de nuevo entre sus manos, terminándola a la par.- Puedes decirle a Mary que venga, no quiero dejarte solo en eso John.- Propuso aliviando a John.

Se acercó un poco a él y le dio un suave y rápido beso que casi apenas sintió.- Para ser más exactos, sabía que irías a verla, porque me llamó por teléfono y en un momento de descuido por tu parte le mandé un SMS de que venga aquí.- Le contó dejando al rubio desde atónito hasta horrorizado.

- ¡Sherlock!- Se oyó enfadado en todo el piso y se aventuraba a decir hasta la Sra Hudson también.

Se separó de él violentamente, aunque en parte aliviado porque saliese de él ayudarlo y no dejarlo solo... Como le prometió... Sonrió interiormente.

- Cálmate John, no pasará nada.- Trató de tranquilizarlo, encima de que le ayudaba... Desde luego ya sabía que se pondría así, era muy predecible, pero podría sorprenderlo haciendo algo fuera de lo "esperado" como un: Oh, Sherlock, eres el mejor. Era lo mínimo que podía decirle a cambio por favor.

- ¿Por qué siempre haces las cosas a mis espaldas?- Cuestionó con el ceño fruncido.

Parecían el típico matrimonio mayor discutiendo que tanto molestaba a Sherlock escuchar, y no pudo evitar soltar una leve risa.

- ¿Qué te hace tanta gracia?- Preguntó algo desconcertado, a saber qué se le estaría pasando por esa genial cabeza, realmente enrojeció levemente.

- Pareces una mujer de estas cincuentonas discutiendo con su marido.- Y en voz alta sonaba el triple de gracioso que en su mente, por lo que la risa estalló en él mismo señalando al rubio, el cual lo miraba pillado por sorpresa y algo molesto.

- Y luego el idiota soy yo.- Negó levemente mirándolo con desaprobación.- Además, ¿por qué una mujer y no el marido?- Frunció el ceño alzando una ceja.

- No digas idioteces John, yo soy quien te coge de la cintura para bailar, tú no sabrías hacerlo conmigo, "mujercita mía".- Puso un tono tan burlón con esa puntilla que habría escuchado seguramente en la calle o en algún mal programa de televisión que tuvo ganas de despedazarlo ahí mismo y usar sus trozos de experimento.

- Vete a la mierda Sherlock.- Respondió enfadado imaginándose la escena, y realmente desvió la cabeza dejando escapar una risa.

La verdad que sí que sería divertido ver a Sherlock con canas y con el mismo humor y andar, ambos sentados en una terraza juntos y a él con pelo largo soportándolo con las mismas caras, no, se negaba.

- Eres un completo idiota.- Se quejó volviendo a mirarlo con esa pizca de risa aún presente.

- Encanto natural John, encanto natural.- Corrigió sus palabras de forma elegante y orgullosa dejando la taza sobre la encimera que vacía se había quedado entre sus manos, escuchando a John resoplar.- ¿Tienes pensado qué le dirás a Mary?

- Eh... Realmente no.- Admitió nervioso por su reacción, no podría mirarle a la cara después de tanto y decirle: "No me caso, quiero a Sherlock..."

- Pues... date prisa.- Murmuró mirando la hora en su móvil al encenderlo porque vibró.- Está al llegar.

- ¡¿Qué?!- De nuevo le pilló por sorpresa y se escuchó hasta la Sra Hudson.

- ¿Vas a ponerte así cada vez que te diga algo?- Resopló esta vez el detective rodando los ojos.- Cuanto antes mejor John.- Se volteó hacia él para ver cómo estaba, parecía tener miedo, sabía que no se echaría atrás, no obstante...

Se acercó a él y le tomó la mano delicadamente aunando ambas en una sola, haciendo que le mirase, no entendía qué sentimientos pasaban por él, pero solo sabía que haciendo eso, aunque ahora mismo le estuviera dando un ataque en él mismo por violar su forma de actuar, se aliviaría, y era lo mínimo que podía hacer, John había dado mucho por él, lo había elegido frente a la mujer que le había salvado del colapso... pero que no se acostumbrase.

Lo atrajo hacia sí y lo abrazó suavemente, dejando que su cabeza confusa buscase refugio en su camisa y en el calor y la suavidad de ella, siendo cubierto por unos brazos protectores e inexpertos, era el primer abrazo que le daba de aquella forma, y lo había necesitado. Jamás podría haber pensado que Sherlock lo abrazaría de esa forma, quizás lo estuviese haciendo por verse obligado...

- Sherlock, no hace falta que me abraces.- Quiso aliviarlo, pero entonces Sherlock apretó el abrazo dándole énfasis y dejando mudo a John.

Hacía tanto tiempo que... Ahora su consciente no le jugaba ninguna mala pasada, tenía a John, lo tenía, podían llamarlo egoísta, pero aunque había tenido algo de prejuicios a la hora de abrazarlo y que quizás pasase un tiempo hasta que volviese a hacerlo, no quería soltarlo, no por el momento.

- ¿John?- Se oyó una voz femenina entrando por la puerta que lo buscaba, lo que los obligó a separarse justo cuando Sherlock quería besarle, fastidiándolo.

Ambos conocían esa voz. Mary.


Espero que os haya gustado tanto como a mi escribirlo!

Os di un poco más de extensión de capítulo para que no os quejéis ya que a lo sumo me queda uno o dos capítulos...

Me gustaría bastante que me dejaseis una review con vuestra opinión ya sea positiva o negativa para ver si os gustó la historia!

Un saludo y nos leemos muy pronto!

Lo prometo~ *llora*