Capítulo 3
La líderes de la tribu Sota con sus hijos van en camino a la de Ginta sin percibir ningún aroma diferente, hasta que siente el olor a sangre quemada y sus corazones se aceleran al igual que su velocidad, esperan que todo sea un mal entendido y que todo salga bien, pero a medida que su velocidad acelera su visión de la aldea se incrementa y ven todo en ruinas, y muchos lobos híbridos haciendo tumbas, curando a los heridos y construyendo nuevas casas, los perros-lobos no entienden que es lo que pasa, porque todo está tan en ruinas, y por qué casi no se intuye ningún olor.
Miroku busca a su alrededor, quiere encontrar a su bella exterminadora en los alrededores, quiere saber si está viva para que el continúe viviendo, porque si ella había muerto en ese momento él lo haría, pero solo ve a su hermano Kouga que está dirigiendo la segunda reconstrucción de su pueblo.
-Kouga… ¿Qué es lo que ha pasado?-Comentó preocupado Sota.
-Nos atacaron los gatos diciéndonos que rompimos su promesa al aliarnos a la tribu de Irasue… Lo que no entiendo es ¿por qué no se llevaron a mi?… porque a… -Kouga no puede terminar, sabía que Miroku estaba escuchando, y no tardaría en enterarse que habían secuestrado a su hermana- a Sango.-
-¿Qué? ¿Tienen a Sango?-Miroku no podía siquiera gritar esta todo conmocionado por escuchar esas palabras.
-Así es… Como pudieron darse cuenta nos bloquearon el olfato con alguna hierba extraña… o eso me comento Kaede, que en la antigüedad los humanos usaban esas hierbas para pasar al lado de un Youkai sin que este se diera cuenta, hasta que los demonios se hicieron tolerante a esa pócima y los humanos dejaron de usarla para protegerse, y al dejarla de usar nos volvimos propensos nuevamente, muy pocos son los que conservan la intolerancia a esa pócima, y esa es nuestra tribu hermana del norte, la tribu de Ayame… ahora yo me comprometeré con la hija de Ayame que se llama igual que su madre, para poder recuperar a Sango y reconstruir nuestra aldea… Así que Miroku ¿Cuento contigo?-
-Haré lo que sea por Sango aun que me cueste la vida-
-Gracias amigo, sabía que podía contar contigo-
-Entonces te casaras con Ayame… eso quiere decir- Kouga no quería que Miroku se atreviera a comentar algo sobre Kagome, él aún no podía verla a los ojos estaba enamorada de esa perro-lobo.
-Ni lo menciones, yo ya di mi palabra, primeramente está la vida de mi gente, después estoy yo-
-No cabe duda que eres un gran líder-Kouga siente como las hermosas palabras de Kagome invaden sus oídos, pero él solo se resiste la ve a los ojos y hace una respectiva reverencia que un hombre comprometido que hace una mujer soltera
La tribu se Sota podía ver como la tribu de los lobos de Ayame ayudaban en todo lo que podían para recuperar el resplandor que tenía unos días antes, se daban cuenta de cuanto esa niña que no conocían amaba a Kouga.
-¿y cuál es el plan?- le pregunta Miroku a Kouga.
-Primero iremos a la tribu de Sesshomaru a pedirles su ayuda sin mencionarle nada a Rin, ni mi madre ni yo queremos que se entere de algo tan delicado, además no creo que ellos nos nieguen la ayuda ya que ellos mismo están en guerra con esos gatos, con todos nosotros unidos podremos contra Naraku...-
-Querido… creí que traerías a Kouga y no la a la exterminadora- se oye la voz de una mujer de piel blanca y de cabellos oscuro como la noche
-Kouga es mucho más poderoso que esta chiquilla, por lo que elegirla como presa no fue complicado, además sabemos que el heredero de la familia de Sota es Miroku quien está enamorado de Sango, podemos intercambiarla por la lealtad de esa familia- termina Naraku dejando el cuerpo sobre una cama.
-¿Su lealtad?-
-Si… tendremos a Sango hasta que la familia del Inu no Taisho esté destruida, ya después se la entregaremos – la risas invaden el lugar.
-Entonces Naraku, tenemos que decirle a Kagura que ya no tendrá a Kouga… aunque ella estaba insistiendo en que quería a Sesshomaru y no al lobo… ¡jajaja!-Termina esbozando una carcajada.
El hijo mayor de la pareja entra en escena al darse cuenta que sus padre ha entrado a su hogar y observa que no viene solo, trajo a una invitada nueva.
-Creí que traerías a Kouga y no a su hermana- comenta el hijo.
-Así es Bankotsu-
-Por que trajeron a una débil mujer, mitad mariposa y mitad lobo, no tiene la fuerza suficiente-
-Calla… ella sola mato a la mitad del ejercito de los gatos… y su padre casi mata a la otra mitad, son demonios muy poderosos- Bankotsu siente el mismo aroma que sintió Sesshomaru proveniente de la chica, el olor a rosas rojas y a sangre de demonio muerto… ahora se da cuenta que igual es una exterminadora, una muy poderosa exterminadora.
-Y que vamos a hacer con ella-
-se la entregaremos a la tribu de Sota solo si nos son leales… sabemos que su hijo Miroku está enamorado de esta niña y sus sentimientos son correspondidos.-
-¡No! Yo me quedare con Sango como esposa… ella será mía-
-¿Estás seguro de lo que dices hijo?- le pregunta su madre.
-Si dicen que ella sola mato a la mitad gran ejército que llevo mi padre, es merecedora de ser mi esposa-
-No será así… la necesitamos, no hacemos nada si nos aliamos con esa tribu débil que ya les dio a su hija menor a la Irasue, estaremos en desventaja-
-No me importa con Sango a nuestro lado podemos con ellos… y nos vengaremos-
-Querido… por favor-
-Kikyo… tu siempre consintiendo a nuestro hijo, está bien… Bankotsu te quedarás con Sango, solo que tendrás que buscar la manera de que olvide a Miroku, y que te vea como su salvador, solo así podrás estar con ella, si no nos traerá muchos problemas.-
-Así será padre-
-Sango será mía… pude sentir todos y cada uno de los demonios que extermino, y son incontables… además es hermosa, la perfecta merecedora de ser mi hembra- pensó Bankotsu.
Bankotsu voltea su mirada donde depositaron a Sango, ve su cuerpo, se le apetece tanto… pero lo que más quiere es que ella misma extermine a sus amigos…
Rin se siente preocupada de pronto todas las doncellas la llevaron a las afueras del castillo, al fondo del bosque, según para cazar comida y recolectar, pero ella está más entretenida buscando flores para plantar en el castillo, ella ya ha plantado unas flores en la parte central del castillo y hasta ahora se han mantenido vivas, solo que en su cabeza no dejaba de pensar que los jefes del castillo simplemente la querían fuera, porque son los perros los que salen a cazar y a recolectar, decide ya no pensar en eso acompañado de un meneo de la cabeza.
Mientras tanto en el castillo de Irasue, se han congregado todo el ejército de la tribu de Ayame una hermosa peliroja de ojos esmeralda que se encuentra al lado de Kouga lo que hace indicar que los dos están comprometidos, queriendo decir que el ejército de Ayame ahora es de Kouga, otro ejercito es el de Sota liderando por Miroku detrás de él está su hermana Kagome, igual tienen a algunos aliados que están listo para la guerra, porque el secuestro de Sango es un claro golpe a los exterminadores y al clan de las mariposas que hace un tiempo fueron una minoría pero con la ayuda de la tribu de Ginta lograron extender sus territorios y ahora es momento de retribuir la ayuda.
-Entendemos, como fuimos nosotros los que hicieron que los traicionaran, seremos nosotros los primeros en ayudar, además es bien sabido que nosotros tenemos problemas con el clan de los gatos en especial con la tribu de Naraku y Kikyo-termina Irasue
-Nos es grato escuchar eso, ahora como nuestra tribu hermana contamos con su ayuda-Comentó Kouga.
-Cuando tienen pensado partir al castillo… -Dijo Sesshomaru.
-El día de mañana, no tenemos nada que perder- habló Miroku
-Nuestras fuerzas se unirán con las de ustedes el día de mañana en la cascada azul, el territorio en donde se unen nuestras tierras con las de los gatos-
-Así será Sesshomaru –
-Retírense, Rin empieza a venir- La voz de Sesshomaru se oye en la cabeza de todos, ¿Cómo podía oler a Rin estando tan lejos? Ellos aún no podían rastrearla. Sesshomaru se levanta rápidamente y de un salto sale de la sala de juntas y se dirige al busque.
-Ese Sesshomaru, solo se tropieza Rin y cree que son sus últimas horas… Así que tu Kouga y tu madre pueden están tranquilos de que a Rin no le pasara nada – Todos recuerdan que Irasue y Sesshomaru son perros de sangre pura y que por eso son aún más poderosos, más que Kouga…
Los ojos dorados de Sesshomaru observan a Rin que la acaban de ayudar a levantarse, todo parece que fue otra señal falsa, con el poder de demonio logró desaparecer su aroma para que no Rin ni las doncellas lo olfatearan, solo quería observar que la pequeña Rin este bien, y del mismo salto regresa al castillo, y cuando salta al muro del castillo, observa como un montón de humo alzado del suelo por el correr de todo el ejercito que se presentó en la mañana, si Rin se entera pedirá que la lleven con su hermana y aun no es lo suficientemente fuerte para ayudar, y aun que lo sea nunca… nunca dejará que Rin se meta en una batalla, porque él siempre estará para protegerla.
Sesshomaru entra por uno de los pasillos laterales de su castillo, la noche tiene horas que invadió al castillo y olfatea el olor a su madre.
-¿Qué quieres madre?-
-Será mejor que no le digas nada a Rin… yo mañana le explico- Su madre sale de su escondite detrás de Sesshomaru
-¿A Rin?-
-No intentes mentir hijo, estás caminando justamente a su habitación-
-Yo mismo le diré que me voy y no sé cuando regrese-
-Está bien… Solo que no la preocupes tanto-
El Youkai de sangre pura sigue caminando y corre la puerta del cuarto de Rin, apenas abre la puerta puede sentir todavía el dulce aroma de las Azucenas combinadas con las flores que ha estado plantando Rin en el centro del castillo, y es tan cuidadosa que han mantenido su vida florar por mucho más tiempo, pero sin dudad ese pequeño olor a rosas rojas lo mata, empieza a sentir impulsos que no había tenido antes, sentía que quería tomar a Rin y violarla para que ese olor a rosas rojas se mantuviera en el cuerpo de la niña dejando de serlo para convertirlo en mujer, eso es lo que más le excita, quitarle la inocencia a esa niña para convertirla en toda una hembra, su hembra, pero se contiene, aun que quiere hacerlo en contra de su voluntad no quiere que lo odie eternamente, así que su primera vez tiene que ser con amor. Sesshomaru se sienta al lado de la niña conteniendo con todas sus fuerzas al animal que tiene adentro.
-Rin… -Sesshomaru toca levemente a Rin para levantarla.
-Señor –Como odiaba Sesshomaru que la niña lo llamará señor –Sesshomaru.
-Rin, tengo que irme de viaje, y aun no sé cuándo regresaré-
-¿Se irá? –La vocecita de Rin que está todavía adormilada se oye en la oscuridad de la noche.
-Si Rin-
-¿No sabe cuándo regresará?-
-No… -
-Pero yo lo extrañaré – Rin empieza a buscar los brazos de Sesshomaru para abrazarlo pero sus ojos aún siguen adormilados, y le cuesta trabajo, pero Sesshomaru entiende sus intenciones, por lo que le ayuda y la abraza, es la primera vez que se siente tan débil… y un sentimiento empieza a surgir en él, no es el mismo de cuando quiere protegerla, ni mucho menos hace unos momentos cuando quería tomarla como suya, es un sentimiento de calidez, un sentimiento que le hace querer regresar con vida para disfrutar otro abrazo, un sentimiento que le hace amar a esa pequeña criatura que se robó su frío corazón para reemplazarlo por un ramo de rosas con azucenas cálidas- ¿Me promete que regresará?-
-Te prometo que regresaré-
-Eso me hace tan feliz- los ojos de Rin se empiezan a cerrar y se duerme profundamente.
Sesshomaru deja en su cama a la pequeña, él sabe que necesita salir lo antes posible, la mañana ya va a comenzar y es necesario atacar primero, hay que proteger a la hermana de su niña, porque si algo le pasa a ella, Rin jamás se lo perdonaría. El ejército se encuentra en las afueras del castillo, en la cabeza se encuentra Jaken.
-Señor Sesshomaru, apenas de la orden y todas nuestras fuerzas saldrán al punto de reunión-
-Inuyasha, ¿ya estas listo? –
-Listo –
-Vamos a la batalla- Un fuerte sonido se oye y del mismo modo que se escuchó terminó, ya todos se fueron, pero ese fuerte sonido despertó a Rin, parece que la visita de Sesshomaru fue todo un sueño, ve como los primeros rayos del sol empieza a salir, pero decide dormir un rato más.
Ahora un gran ejército de diferentes razas se unen para recuperar cosas diferentes, unos el honor, otros su territorio, amor, venganza, por eso mariposas, exterminadores, lobos y perros se reúnen para pelear con un enemigo en común.
En la primera línea se encuentran los líderes Sesshomaru, Kouga, Miroku y la líder de los exterminadores-mariposas, y poco a poco van entrando en territorio de los gatos, lo más probable es que los gatos ya sepan de la intromisión, por lo que se empiezan a preparar, para una batalla que puede llegar a durar años.
Sesshomaru quedo con los demás que cuando a Rin le toque la semana de irse con sus tíos él mismo la llevara para explicarle lo que pasaba, el problema es que todavía se encuentran en territorio enemigo, el castillo de los gatos se encuentra a semana aproximadamente aun si van caminando aun sin dormir, por lo que Sesshomaru debe de hacer un gran esfuerzo para alcanzarlos.
En los primeros días se veía muy marcada la diferencia entre los clanes y tribus, los perros son muy rápidos más que los lobos, y detrás de ellos están lo exterminadores, mientras que por arriba a una gran velocidad que se puede comparar con los lobos, el clan de las mariposas se encuentran volando, todos se dirigen hacía un lugar de oscuridad, donde todo el ambiente tiene veneno y los mismos polvos que hicieron que Kouga no sintiera olor alguno. Desde lo alto las mariposas pueden ver ese sitió pero se encuentra a cientos de kilómetros de distancia, y saben que tardarán en llegar, y todavía más porque hay trampas en el camino que están diseñadas para que tarden inclusive el triple en llegar.
La noche ya ocupaba más de la mitad del cielo y decidieron poner un campamento, ya tenían días sin descansar, las mariposas descendieron y comenzaron a poner tiendas para dormir, los exterminadores buscaban leña para prender una fogata y los perros y los lobos cazaban para que todos pudieran comer, los clanes ya se han adecuado a cada uno, y sobre todo habían acordado tenerse una absoluta confianza por lo tanto tenían que trabajar por equipo, inclusive ya habían acordado matrimonios, y otros ya habían comprometido a sus hijos antes de que nacieran, porque está guerra es algo peligroso. Muchos ya querían emparejarse con la tribu de Sota con la hija que le quedaba, ya que todos sabían que el ataque es por la prometida de Miroku, Sota se quedó con el resto de la aldea para protegerlos por cualquier cosa, ahora Miroku debía enfrentarse a esta guerra como el futuro líder de su tribu, y sobre todo tener responsabilidad, ya que su hermana está bajo su protección.
Ya las tiendas para dormir están listas, y se forma un gran fuego, todos los guerreros ya están comiendo la cacería de los perros y lobos, todos son un gran equipo.
Kouga ve a lo lejos a Kagome que se encuentra al lado de su hermano, al menos quiere verla de lejos aunque no pueda tenerla, tendrá que poseer a Ayame en algún momento y no sabe cómo va a hacerlo, Kouga se da cuenta de que los ojos de Kagome están fijos en ese perro mitad humano, como lo detesta… pero sus pensamientos se ven interrumpidos por la voz de Ayame.
-¿Qué es lo que pasa Kouga? ¿Algo anda mal?-
-No Ayame… Todo está bien- Ayame se cuelga del brazo de su prometido, ella está tan feliz de ser la futura esposa, está tan enamorada de él, desde que era una niña y había asistido a una reunión de sus padres y Kouga igual había ido, Ayame a diferencia de Kagome que solo vio una vez a Inuyasha, Ayame siempre asistía a las reuniones para verlo siempre… Entrenó fuertemente para poder ser aceptada por Kouga, y ahora es su prometido, pero su felicidad sería plena solo si su amor fuera correspondido, Ayame sabe que Kouga está enamorado de Kagome, pero aun así ella está dispuesta a entregarle todo su amor.
Kouga se levanta para separarse del abrazo de Ayame y camina hacia Inuyasha, aunque odie a ese hanyo es su cuñado y quiere saber sobre su hermana. Ante este acto Kagome se sorprende, que le dirá Kouga a Inuyasha está muy intrigada por eso.
-¿Cómo ha estado Rin?-
-Bien, aunque le cuesta adaptarse a la forma de vida del castillo-
-Noté el día que fuimos a pedirle su ayuda que hay un pequeño jardín de flores…-
-Ah… Ese jardín… Fue construido por tu hermana, unas veces salía con los guardias e iba por flores para poner en el centro del castillo.-
-¿Tu hermano la protegerá?-
-¡Nah! Yo que se… Sesshomaru nunca me dice que es lo que piensa, pero lo que si te puedo decir Kouga es que él se está preocupando mucho por Rin, se preocupa por que tenga lo mejor… pensándolo así, él la protege mucho… en varias ocasiones la ha ayudado.- Escuchar eso le alegraba a Kouga, saber que al menos Rin será protegida.
-Entonces, tu hermano ha ido a ver a Rin ahora-
-Así es, fue a llevarla a la aldea de exterminadores y a explicarle por no verá a su tíos, si no que será entrenada por otras personas, y también… le explicara por qué tu aldea está destruida y que tu padre murió-
-Le dije a ese perro que no se lo contara-Kouga se empieza a molestar
-Rin ahora es propiedad de Sesshomaru… que no se te olvide Kouga, él respetó tu deseo de que Rin no lo supiera de inmediato, porque él pensaba igual, pero tampoco se lo va a ocultar toda la vida-
-¿Cuándo regresa Sesshomaru?-
-Me imagino que cuando termine la semana de Rin con tu madre el vendrá lo más rápido que pueda-
-Eso será en dos semanas… que vamos a hacer sin el líder su tribu… que se cree que es-
-Tranquilo Kouga… por eso me trajo, para liderar las tropas de ser necesario-
Kouga recuerda a Kagome y piensa que aunque él ya no pueda ser feliz con ella, ella si puede ser feliz…
-Mira Inuyasha… no te conozco y tu igual no me conoces, pero quiero pedirte un favor-
Inuyasha observa los ojos del lobo y ve su sinceridad
-Kagome la hermana menor de Miroku… Necesito que la protejas con tu vida-
-Y porque no lo haces tú lobo-
-Yo ya tengo a quien proteger, Miroku también y esa es Sango, y tú no tienes a alguien especial a quien proteger por eso te pido que protejas a esa niña-
-No tengo ninguna obligación hacia ella… no tengo que hacerlo-
-¡No me escuchaste! Si le pasa algo te matare-
-Yo no tengo porque meterme en eso, ella no es mi responsabilidad-
-Te la encomiendo por favor… si fuera por mí… yo la protegería con mi vida-La luz del fuego alumbra a los dos, e Inuyasha se da cuenta de que Kouga ya no puede estar con Kagome.
-No te prometo nada… pero tratare que salga viva de esta pelea-
Kouga se va sin decir nada más… solo quería escuchar eso, él ama a Kagome pero no quiere que ella viva infeliz como él se siente ahora con Ayame, ahora sabe que tiene que aprender a quererla, y por qué no… olvidar a Kagome, ya que Ayame es una linda chica, responsable, fuerte, es de sangre pura igual que él, tiene un entrenamiento más fuerte del que el llevo con sus padres, pero aun no la acepta por completo, solo tiene que dejarse querer y esperar que todo salga bien.
Kagome había visto toda la conversación desde lejos, se sintió aliviada al darse cuenta que Kouga se había alejado sin mayor problema… tenía miedo que armara un escándalo en pleno descanso y que eso causara divisiones en el grupo, pero igual se pregunta de que habrán hablado. Cuando Kagome voltea a ver a Inuyasha se da cuenta de que la está observando y sus mejillas pasan de un color natural a un tono color tomate y voltea la mirada hacia el fuego, estaba muy nerviosa… ¿Por qué la estaba viendo de esa manera tan rara? Tan triste.
La tranquilidad que reinaba en el lugar fue cambiada por una de tensión para todos los miembros de ese lugar, algo pasaba en el ambiente que alertaba todos los instintos de los guerreros, todos se ponen en armas, desde los humanos hasta los lobos, saben que van a hacer atacados pronto…
Una cortina de humo con olor a flores aparece ante ellos, los exterminadores se ponen su máscara.
-¡Todos los perros y los lobos que no desarrollaron una defensa para la pócima que desactiva su olfato pónganse alrededor del fuego!-Grita una guerrera de la tribu mariposa –Ahora están vulnerables-
En la orilla de la circunferencia que se formó en ese instante estaban los lobos de la tribu de Ayame que mantuvieron la tradición de entrenarse para soportar ese fatal aroma a flores, después están los exterminadores seguidos por las mariposas, y prácticamente en el centro los perros y lobos que ya no percibían nada… su sentido del olfato está muerto.
Ayame voltea ver a Kouga y esta resguardado con los demás atrás de ella, es momento para demostrarle lo útil que puede serle, y sobre todo hacerle ver cuando lo ama.
Muchos demonios salen y comienzan a atacar a la circunferencia, una pequeña batalla acaba de comenzar.
Hola!
Otros 19 que pasa! ya por fin publicando, siento que está va un poco rápido la historia de amor entre Sesshomaru y Rin... pero es que es tan bonito escribir sobre ellos y sus sentimientos T.T, jaja, también ya tenemos una idea sobre el futuro de los chicos, y sobre todo nuevas batallas! nuevos personajes! ¿Qué pasará con Sango? si quieren saberlo sigan esta increíble historia, que es para ustedes.
Espero que cada capítulo que publique sea de sus expectativas, y por favor escríbanme reviews! no saben la alegría que da cada vez que tengo un nuevo comentario, jajaja de verdad me dan más ánimos de seguir escribiendo ;D.
Así que si más me despido, saludos a todos!
