¡Gracias por tomarse el tiempo de leer! tout n'est pas comme il semble, namy33 y brujas, les agradezco haber añadido esta pequeña historia a sus favoritos, y les invito a compartir su opinión. Maru-chan1296, nuevamente, gracias por tu comentario n.n


Ironía

Parte IV: de cómo Bella Swan vivió sus últimas horas.


Estaba verdaderamente aterrorizada, y aunque Edward me miraba con una extraña sonrisa que parecía estar estampada en su rostro, no podía desmayarme. Era como si mi cuerpo entero supiera que me encontraba en peligro, y necesitaba enfocar cada parte de mi para la huida. Sin embargo, me quedé ahí, mirándole como imbécil por un largo rato hasta que, increíblemente, saludé de vuelta.

- Hola. Te he extrañado un montón. Ayer tuvimos examen, y lo hice sola.

La sonrisa de Edward se ensanchó más, mientras que yo me preguntaba a mi mísma cómo era posible hablarle con tanta calma. Me imaginé en la sabana africana, buscando tranquilizar a un león que estaba a punto de hincarme el diente, y no era muy diferente de la realidad. El Director había mandado llamar al Sr. Molina y, mientras la anarquía se hacía notar en el aula, me sentí cada vez más desprotegida, aumentando la sensación cuando Cullen comenzó a hablar de nuevo.

- Pues he regresado. Mi papá creyó que era buena idea brillar en otro lugar...

Brillar. Quise pensar que había dicho algo como visitar, pero sabía yo que no era más que una fugaz referencia a mi más reciente éxito musical, Ratas voladoras que brillan. ¡Qué atrevido él, trayendo el tema a relucir!

- ¿Y a dónde fueron, si es que puedo saber?

- A Toscana, - rió, mirándome directamente a los ojos. - Hermoso lugar en Italia. Deberías ir algún día.

Si quisiera ser asesinada, tal vez, pensé. Imaginaba mi piel, de por si pálida, completamente emblanquecida por el miedo. Cada segundo que transcurría me sentía más al borde del colapso; deseaba con todo mi ser caer inconsciente al suelo, ser llevada a la enfermería, que mi padre tuviese que pasar por mi y cuidara de mi el día entero. Aunque esto no pasó, cuando el profesor volvió al salón, mi estado de languidez era tan evidente que me envió, con el auxilio de Josh, a la enfermería. Pasé unos cuarenta minutos ahí, ya que mi padre era incapaz de recogerme; sin embargo, dado que nunca me desmayé, la enfermera consideró que ya me encontraba lista para reincorporarme a mis clases.

No veía a Edward más que en Biología, pero mi paranoia se incrementó exponencialmente: sentía que, a la vuelta de cada esquina, Edward Cullen me veía, planeando siniestramente mi muerte.

Cuando las clases terminaron, planeé correr con todas mis fuerzas hacia casa. Mi gran sorpresa (no tan sorprendente, en realidad) fue que llovía a cántaros, y caminar en dichas condiciones era cosa de locos. Pensé en llamar a Alice, ver si podía pasar por mi, pero mi celular se había quedado en mi casillero, y no había visto que Edward saliera, por lo que tenía miedo de encontrarlo en el interior de la escuela, así que decidí esperar en la puerta a que Charlie se apareciera por ahí.

- Bella Swan, - dijo una sedosa voz a mis espaldas, - ¿no deberías estar en casa?

Quise tragar saliva y gritar y correr despavorida, pero mi garganta estaba seca y mis piernas se sentían como dos bultos inmóviles bajo mis caderas. Volteé para encontrarme nuevamente con él. Edward me miraba con una mezcla de intriga y propia diversión ante mi nerviosismo. Cuando miré a mi alrededor, pude percatarme por fin que la casa de los Espartanos estaba sola salvo por nosotros dos. Estaba yo, finalmente, a su merced; podía hacerme lo que quisiera, y yo no sería capaz de detenerlo.

Simplemente me preparé para lo inevitable.


Continuará...


Pequeña actualización... lo sé, es decepcionante, pero alargar más este capítulo arruinaría el suspenso.

En otros asuntos, casi termina el semestre :D Así que finalmente seré capaz de sentarme largas horas en el patio con mi laptop en mi regazo, escribiendo sin fin, lo que me da una enorme alegría ya que tengo, además de esta, otras 4 historias que esperan ansiosamente un avance significativo.