STAGE 4
Se sentía una gran incomodidad dentro del palacio Cenit, tanto los sirvientes como los funcionarios se encontraban preocupados debido al caos generado dentro de Lumiose -conozco el trabajo del profesor Sycamore- dijo el rey, quien se encontraba en su trono -sé muy bien como es el y que el incidente del garchomp haya sido una negligencia suya es algo que no me le creo- el rey estaba muy preocupado. El hombre más importante de la región se encontraba impaciente, agitado, él se llevó una de sus manos a su frente que estaba cubierta por aquel casco dorado.
-¿qué es lo que propone?- fue lo que pregunto un joven que se encontraba junto al rey.
-no se Cedric, quizás aumentar la vigilancia en el laboratorio de Sycamore- sugirió el hombre.
-bien, avisare para que hayan policías en esa zona- respondió Cedric, quien estaba a punto de retirarse -¿tiene a alguien en mente?
-¿a qué te refieres?
-si tiene a algún sospechoso que haya ocasionado esto.
-no, solo vete y has eso que dijiste que harías.
El joven abrió las grandes puertas del salón y se retiró. Cedric empezó a caminar por los pasillos, el vestía con un largo abrigo negro cuyo cuello era de un color dorado y cerrado al frente, traía una cinta larga atada a la cintura a modo de cinturón color morado, un pantalón blanco y zapatos negros. El chico tenía unos veinte años, una larga cabellera de color negro y una tez blanca con ojos azules.
En realidad, el rey de Kalos tenía a un sospechoso, o mejor dicho, sospechosos -la aparición repentina de ese team flare, quizás ellos fueron los culpables- se dijo el hombre, mientras miraba por las ventanas directo hacia el cielo estrellado.
Pero más allá del palacio, en el tranquilo pueblo Aquacorde, una joven se encontraba fastidiada al mismo tiempo que tenía una videollamada -¡se supone que mañana me darían un pokémon!- exclamaba una chica de cabello rojo.
-lo siento Mairin- dijo Sycamore quien se encontraba al otro lado del teléfono -pero Tierno y Trevor llegaron hoy y creo que vistes las noticias con respecto a lo sucedido en la ciudad.
-entiendo- respondió la joven, haciendo un puchero.
-mañana en la mañana estarán saliendo, lo más probable es que estén allá en unos dos o tres días.
-de acuerdo profesor- respondió Mairin, suspirando al ver que no había otra elección.
-en ese caso me despido, tengo algo importante que hacer.
La llamada se cortó -no es justo, mañana era el gran día- se quejaba la joven. Mairin estaba dando vueltas en su habitación, y no paso mucho cuando vio el mapa colgado en su pared -ellos están en Lumiose y desde ahí hasta Santalune… y viendo la distancia desde aquí hacia allá- pasaron los segundos y la joven estudiaba las distancias que había entre las ciudades.
No paso ni cinco minutos para que la ventana que tenía la chica en su habitación se abriera. Mairin, de su vestido de dormir que consistía en un largo camisón blanco, ahora vestía con una gran boina verde, una camiseta media amarillenta junto a pantalones verdes anchos. Ella traía zapatos color café y una mochila en forma de bolso del mismo color -solo tengo que seguir el camino marcado- dijo, al mismo tiempo que amarraba sus mantas como si de una gran cuerda se tratase.
La pelirroja se deslizo desde el segundo piso en el que estaba, con mucho cuidado de no ser escuchada. En esos momentos, Aquacorde tenía un ambiente muy sereno, había poca gente y el sonido que se escuchaba era del rio que se encontraba justo a la salida del pueblo. Un pequeño aire helado choco en la joven, moviendo los mechones de cabello que se había amarrado -no hay nada por qué preocuparse- y con eso, su viaje hacia Santalune comenzó, acercándose hacia su futuro pokémon al mismo tiempo que se alejaba de aquel orfanato en el que había vivido desde que tenía memoria.
La mañana llego, y varios disgustos trajo consigo -¡que desapareció de la noche a la mañana!- exclamo Shauna, quien se encontraba en la puerta del orfanato junto con Serena.
-sí, estamos que la buscamos en los alrededores y no hemos logrado tener rastros de ella- le respondió la encargada.
Shauna se encontraba preocupada por lo que le habían dicho, las puertas del orfanato volvieron a cerrarse y la morena solo se quedó pensando -¿y si llamamos a Tierno y Trevor? quizás y sepan algo- sugirió Serena, quien traía un sombrero rosado adornado de una cinta negra.
-es buena idea- respondió Shauna, quien sacaba un artefacto de color rosado con negro espera llamo al holo caster de Trevor- la morena empezó a buscar en la pantalla táctil del artefacto a su amigo de entre todos los contactos que tenía registrado.
Al norte de Aquacorde, entre el tramo de Lumiose y Santalune, un grupo de jóvenes se encontraba emprendiendo un viaje -¡no te vayas!- exclamo el azabache, quien estaba arrodillado en el suelo y traía una expresión de tristeza.
Pikachu y gible se encontraban al lado del entrenador, consolando al chico -¿qué entrenador sale de viaje sin pokéball?- pregunto Tierno.
-me olvide comprar algunas- respondió Ash.
-ya no te desanimes- dijo Dawn -quizás más adelante te vuelvas a encontrar otro dunsparce.
El pokémon mencionado se había escondido entre los arbustos pues hace unos minutos Ash intento atraparlo pero la falta de pokéball le impidió hacerlo. El sonido de un timbre interrumpió el momento -esperen, iré a contestar- dijo Trevor, quien recibía una llamada a su holo caster que traía colgando de su cuello.
-¡Trevor!- exclamo Shauna, cuya imagen apareció en el artefacto -¡¿dónde están Tierno y tu?!- pregunto la morena.
-en la ruta cuatro- respondió el pelirrojo.
-¡¿recién por la ruta cuatro?!- exclamo Serena, cuya imagen apareció de improvisto.
-oigan, esperen, yo- un silencio se apodero del joven por unos segundos -¡perdón! ¡perdón! ¡perdón! ¡olvide decirles que nos retrasaremos por unos días!- exclamaba el pelirrojo, llamando asi la atención de Ash Dawn y Tierno.
-¡¿cómo que se retrasaran?! ¡¿acaso no pudieron avisar antes?!- ahora era Serena la que era enfocada por el holo caster, ella tomo el artefacto de su amiga para empezar a reclamarle al chico.
Ash, Dawn y Tierno se acercaron a Trevor, y empezaron a escuchar como la castaña le empezaba a reclamar -solo vayan a Santalune, nos daremos el encuentro allá. Iremos a buscar a la niña esa- la llamada se cortó, dejando a un Trevor completamente pálido.
-su amiga tiene carácter fuerte- dijo Ash.
-nah, solo está de mal humor.
Eso último que dijo Tierno le llamo la atención a Ash y Dawn de una manera algo extraña -¡rápido, sube a rhyhorn que iremos a buscarla!- la castaña había sacado al tipo roca, y en plena calle se había montado en él.
-pero…
Shauna miraba al pokémon de roca, a ella solo le vino a la mente la brusquedad con la que Serena montaba a rhyhorn y como a ella le dolía debido a los golpes que se hiso en el viaje. La castaña tan solo tomo el brazo de la morena y de forma brusca la jalo hacia el asiento -¡rápido ryhorn, hacia el bosque Santalune!- el pokémon obedeció y empezó a correr lo mas rápido posible -¡eres malvada!- fue lo que Shauna empezó a gritar al mismo tiempo que los transeúntes se reían por ellas.
El bosque Santalune es un lugar que esta entre la ciudad del mismo nombre y el pueblo Aquacorde. Los scatterbug, weedle y caterpie seguían durmiendo, bien acurrucados junto a una joven pelirroja -que bien dormí- dijo Mairin, quien recién se estaba levantando -gracias por cuidar de mi- la chica acariciaba a los pequeños insectos con los que había pasado la noche.
Un ligero temblor empezó a sentirse -¡oigan esperen!- dijo Mairin, al ver como los pokémon con los que paso la noche salieron corriendo. El temblor se hacía más fuerte y la chica empezó a mirar un lugar en el que podría estar segura -¿qué?- una especie de gran camión blindado apareció entre los árboles, destruyendo la vegetación a su paso.
-¿y eso?- se preguntó la joven, quien se escondía detrás de unos árboles.
Al poco tiempo el camión se detuvo, y el temblor ceso. Las puertas se abrieron y varios sujetos de traje rojo aparecieron -no tenemos todo el día- dijo una mujer de cabello verde, visor del mismo color y traje rojo -inspeccionen el bosque, quiero toda el área cercada y no dejen pasar a nadie- los tipos de traje rojo obedecieron, todos ellos se dividieron en pequeños grupos de tres para luego separarse.
La mujer de cabello verde empezó a ver una serie de datos a través de su visor, en ella aparecieron la imagen de un pinsir y un heracross -¡salgan y ayuden en la búsqueda!- la mujer arrojo dos pokéball, liepard y bisharp salieron de ellas -saben lo que tienen que hacer, ¡ahora váyanse!- las ordenes de la mujer fueron obedecidas por los dos pokémon siniestros, ellos se sumergieron hacia el espeso bosque.
-¿qué es lo que está pasando?- se preguntó Mairin, confundida por la escena.
-vaya, creo que tengo compañía- dijo la mujer, quien miro directamente a un grupo de árboles.
Los arboles bloqueaban un poco la visión de Serena, ella había ingresado al bosque junto con Shauna y rhyhorn -¡detente!- el pokémon de roca se detuvo en seco, provocando la caída de Shauna en el suelo -eso dolió- se quejaba la morena.
-no es para tanto- dijo Serena, quien le daba su mano a Shauna para que se levantase.
-aunque sea ya no lo usaras, aquí sería algo peligroso.
-si- respondió la castaña, guardando en su pokéball a rhyhorn el terreno puede ser algo traicionero y rhyhorn se puede quedar atrapado en algún agujero.
En efecto, el bosque Santalune era uno muy traicionero, pero no tanto como el bosque Romantis que quedaba al norte de Kalos. Si bien el camino por el que tenían que ir estaba señalizado, existe zonas en las que el terreno le ocasionaba malas experiencias hasta a los viajeros experimentados.
-bien, ahora como la encontramos- dijo Serena, quien observaba a toda la gran arboleda que les rodeaba.
-furfrou puede ayudar- contesto Shauna, quien sacaba de su pokéball a un can de color blanco -hace algunos días la conocí y furfrou estuvo conmigo, él puede recordar su olor- la morena le enseño una foto de la pelirroja, el pokémon la reconoció y empezó a usar su olfato para intentar ubicarla.
El canino se encontraba oliendo el terreno al mismo tiempo que caminaba, se le podía ver mucha concentración en lo que hacía -en poco tiempo la encontraremos- dijo Shauna, quien caminaba al lado de Serena. En otra parte del bosque, se escuchaba el sonido de las hojas secas romperse, una pelirroja estaba que corría desesperada.
-¿quiénes eran esos?- se preguntaba Mairin, corriendo entre los árboles, desesperada y asustada.
-no importa hacia donde corras, te encontrare igualmente- la mujer de cabello verde caminaba tranquilamente en la dirección que Mairin corría. El visor verde que traía le daba con exactitud el rastro que dejaba la pelirroja en su huida.
Furfrou empezó a comportarse extraño, se detuvo y miro hacia un grupo de árboles que estaban encima de un pequeño risco -¿qué sucede furfrou?- pregunto Shauna. El pokémon empezó a acercarse a dicho risco, furfrou levanto la mirada y observo los árboles que ahí se encontraban.
Una pelirroja salió de la nada de entre todos esos árboles -¡Mairin!- exclamo Shauna al reconocer a la joven. La chica cayó encima de furfrou, aplastándolo
-¡oye! ¿estás bien?- pregunto la morena, acercándose hacia una Mairin golpeada, al mismo tiempo que guardaba a su aplastado furfrou.
-si… pero me duele la espalda por la caída.
-vaya, te ves más joven que en la foto, ¿cuántos años tienes? ¿doce?- pregunto la castaña.
-¡eso no importa! ¡tenemos que salir del bosque, ahora!
-¿porque?- pregunto Shauna, viendo el miedo en el rostro de Mairin.
El sonido de las hojas quebrarse fue lo que se escuchó, varios pasos eran escuchados, como si un grupo de personas se estuviera acercando hacia el lugar en el que se encontraba el trio de chicas. Un gran grupo de personas de traje rojo apareció -vaya, vaya, tenemos más acompañantes- dijo la mujer de cabello verde.
-¿qué hiciste esta vez, Mairin?- pregunto Shauna a la pelirroja.
-solo vi cosas…
-ella sabe mucho, entréguenmela y las dejare en paz a ustedes dos- propuso la de cabello verde.
-¡ni hablar!- exclamo Serena, sacando sus tres pokéball.
-esa boca tuya te traerá muchos problemas… ¡acábenlas!
Varios houndoom aparecieron de la nada, saltando directamente al trio de chicas -¡rhyhorn, usa pedrada! ¡staravia, usa toxico! ¡fennekin, poder oculto!- los tres pokémon salieron de sus pokéball directo al ataque. El cuerpo de Rhyhorn expulso una gran cantidad de piedras puntiagudas, la punta de las alas de staravia tomaron un brillo purpura con el que golpeaba a los houndoom y fennekin expulso esferas luminosas que tomaron la forma de piedras.
La habilidad de los pokémon de Serena era notable pues al poco tiempo todos los houndoom cayeron debilitados -les tienes muy bien entrenados, alguien como tú ascendería rápidamente entre nuestras filas- dijo la mujer de cabello verde.
-¿qué?- se preguntó la castaña.
Las palabras de la mujer de cabello verde dejaron sorprendidas al trio -¡no le metas cosas a la cabeza!- exclamo la pelirroja pues sabía que aquellos tipos de traje rojo no eran de fiar.
-¡¿quiénes son ustedes?!- exclamo Serena.
-creo que fui descortés- dijo la mujer -mi nombre es Bryony y soy una de las generales flare.
-¿generales flare?- preguntaron las tres jóvenes.
-soy alguien de un muy alto cargo dentro de la organización para la que trabajo. Somos personas que buscamos un mundo perfecto, sin guerras y sin discriminación.
-con la primera impresión que me dieron, dudo mucho que quieran eso.
-sí que eres imprudente al momento de hablar- respondió Bryony, al mismo tiempo que dos pokémon siniestros empezaban a rodear a las chicas -y en nuestra organización, cosas como esas es algo inaceptable- liepard y bisharp se lanzaron hacia fennekin, staravia y rhyhorn.
Los dos pokémon siniestros, en tan solo segundos lograron noquear a los tres pokémon de la castaña -acábenlas, ninguna de las tres debe de dar testimonio de esto- ambos pokémon siniestros se lanzaron al ataque.
Justo cuando liepard estaba por tocarle uno de sus cabellos a Serena, una especie de luz, como si una espada luminosa hiciera un corte a una gran velocidad, choco con liepard -¿qué?- se dijo Bryony para luego ver como el felino caía debilitado.
-¡¿qué fue eso?!- exclamo la general, sorprendida por el acto.
Bisharp se detuvo, al ver a su compañero caído prefirió alejarse para no correr el mismo destino -oh ya veo- dijo Bryony, quien había detectado la presencia de alguien con su visor -¡muéstrate, cobarde y deja de atacar desde las sombras!- exclamo la peliverde.
Serena, Shauna y Mairin no comprendían con exactitud lo que pasaba, bisharp solo se mantenía atento ante cualquier situación que se podía presentar -me dices que soy cobarde cuando fuiste tú la que ataco en grupo a estas tres- la voz de una mujer se hiso presente.
-yo conozco esa voz- se dijo Serena, llamando la atención de Shauna y Mairin.
Una mujer joven, y de cabello rubio apareció desde los árboles, acompañada de un pinsir que se encontraba volando -líder Viola, un gusto tenerte entre nosotros- dijo Bryony en un tono de burla y arrogancia.
-team flare, si es que no me equivoco- respondió la rubia.
Se sentía un ambiente de tensión, el trio de chicas se empezaron a alejar un poco al mismo tiempo que ambas mujeres se veían directamente a los ojos -¿y eso?- había algo que llamo la atención de Serena. En el brazo izquierdo de pinsir había una especie de cadena en la que había una piedra esférica de color amarillo, luego miro la muñeca de Viola y vio que traía una cadena muy similar en la que una piedra se encontraba incrustada dicha cadena.
-¡con lo que dijiste me vasta, te atrapare y te llevare ante el rey para que te hagan hablar!- Viola tomo la piedra que traía en su muñeca, y al hacer eso una gran luz se emitió de ella.
La piedra que traía pinsir también emitió una luz, y unas cadenas luminosas se formaron, uniendo el destello de ambas piedras. El trio de chicas estaba sorprendido por lo que veían, si bien en Kalos la mega-evolución data de siglos, los entrenadores que tienen el privilegio de acceder a un poder como ese eran pocos y ver a la líder de Santalune ser dueña de uno de esos poderes era algo muy sorprendente.
El aspecto de pinsir cambio drásticamente, ahora lucia más rudo y tenía un aspecto demasiado tosco -¡pinsir, usa tijera X!- ordeno la rubia.
-ni loca pienso enfrentarme a un pokémon con ese poder, ¡tormenta de arena!
El cuerpo de bisharp empezó a expulsar una gran cantidad de arena hacia todos lados, formando una tormenta que nublo la visión de todos los que se encontraban en el lugar -¡pinsir, protege a las chicas!- ordeno Viola quien se imaginaba las cosas que podría hacer Bryony en esos momentos de distracción.
La tormenta empezó a detenerse -bueno, al menos no hubo heridos- dijo la rubia, al ver que los soldados del team flare habían desaparecido junto con sus pokémon. Pinsir volvió a su forma original, al mismo tiempo que se alejaba del trio de chicas a quienes protegió de la tormenta -¡¿dónde están mis pokémon?!- exclamo Serena al ver que sus pokémon debilitados ya no se encontraban en el lugar.
-tranquila, están a salvo- dijo Viola, al mismo tiempo que de unas pequeñas dunas formadas por la arena salieron fennekin, rhyhorn, staravia y un galvantula -en plena tormenta saque a galvantula para que use su seda y proteja a tus compañeros- le dijo la líder a Serena.
La castaña se encontraba abrazando a sus tres pokémon, ya que en plena batalla no pudo guardarlos a tiempo en sus respectivas pokéball -gracias por la ayuda Viola- dijo Serena.
-no te preocupes por eso, es mi deber hacerlo.
-¡eso fue increíble!- exclamo la pelirroja -¡es la primera vez que veo una mega-evolución en persona!
-¡eso es cierto, usted debe ser la más fuerte de los lideres señorita Viola!- exclamo Shauna.
-gracias por el cumplido- respondió la rubia, al mismo tiempo que guardaba a pinsir en su pokéball -hay personas más fuertes que yo, pero igual gracias.
-yo pensaba que esa piedra era joyería.
-eso explica porque cuando llegaste a mi gimnasio te quedaste mirándola, por cierto Serena, veo que mejoraste tus habilidades- contesto la rubia -será mejor que salgamos de este lugar, ya avise a la policía forestal de todo esto.
-¿cómo supiste que pasaba algo acá, acaso no estabas en una reunión en el palacio Cenit?
-ah sí, nos regresaron a todos en helicópteros pero al sobrevolar el bosque note algo extraño. Me baje y llegue hasta aquí con ustedes. Pero bueno, ahora que todo está en orden vayámonos a la ciudad que deben estar cansadas.
Y con esas palabras, Viola empezó a caminar y detrás de ella el trio de chicas le seguía -dime Serena, ¿ella es muy fuerte?- pregunto Mairin.
-sí, me costó derrotarla y eso que tenía pokémon con ventaja- respondió la castaña.
-¡bien, porque ella será la primera a la que quiera enfrentar!
-primero que te den a tu pokémon que lo más probable sea mañana- dijo Shauna.
El cuarteto de chicas, solo siguió caminando hasta llegar al camino marcado, para luego proseguir hacia Santalune -aún falta mucho para llegar- dijo Trevor, quien traía consigo un mapa electrónico.
-ya quiero llegar a la ciudad- decía el azabache, algo cansado.
-mira el lado bueno, toda la ruta esta adoquinada y hay muchas fuentes.
-y es la única en toda la región, hacerla esta ruta fue demasiado costoso- dijo Tierno.
El grupo de Ash, Dawn, Tierno y Trevor también estaban en su camino hacia Santalune, pero a diferencia de las chicas ellos se encontraban por una ruta única en su tipo. Era cuestión de tiempo para qué ambos grupos se encontrase.
A la velocidad de slowpoke con la que escribo, creo que esta sera una serie quincenal :'v pero de forma momentánea ya que quizás y tenga tiempo libre durante esta semana que viene. Pero bueno, creo que aquí se dieron cuenta de un detalle, mientras en el juego a Bryony y a las demás chicas junto con Xerosic son conocidos como el grupo científico del team flare, aqui me tome la libertad de cambiar las cosas. Bryony y las otras tres serán llamadas "generales flare" y el rango que se tiene en el team flare sera un poco diferente...
A la cabeza esta Lysandre y seguido de él esta Xerosic, el científico esta como segundo al mando y luego de él sigue el cuarteto de esas chicas. El profesor Isashiki que apareció en el Stage anterior, su cargo lo revelare luego y mientras mas avance la historia se conocerán a los demás miembros del team flare y sus respectivos cargos.
Con esta aclaración, me paso a retirar así que nos vemos, hasta la próxima.
