Disclaimer: Shingeky no kyojin y todos sus personajes no me pertenecen. Son propiedad de Hajime Isayama.
Advertencias: historia de temática yaoi.
Notas: Dedicado a Ola-chan que me pidió Beri y a Luna de Acero que me estuvo acosando para que actualizará :v
- Berthold, quédate esta noche - la voz de Levi sonaba como una súplica y a la vez como una orden, sin dejar de lado que arrastraba las palabras de forma muy sensual mientras acariciaba el rostro del mencionado, aprovechando que estaba sentado a horcajadas sobre él.
- ¿Para qué? - preguntó de forma despreocupada mientras apagaba su cigarrillo en el cenicero que se encontraba sobre el buró al lado de la cama - parece que has tenido demasiada diversión sin mi ayuda - exhaló el humo que quedaba en su boca en el rostro de Levi.
- Sabes que tú eres el único para mí - aprovechando su posición comenzó a mover sus caderas restregando su trasero en el ya hinchado miembro de Berthold haciendo que este aumentara su dureza en reacción a los movimientos de Levi.
- Seguro nadie te llena como yo - su tono era arrogante - ya que eres una perrita golosa - susurró a su oído mientras le acariciaba la espalda, de pronto deslizó sus fuertes y toscas manos dentro de su pantalón, haciendo que el cuerpo de Levi se tensara ante el roce de sus manos sobre su piel, esa sensación tan conocida por su cuerpo. Arqueó la espalda y un gemido escapó de sus labios cuando los dedos de Berthold comenzaron a jugar con su entrada - dime que es lo que quieres Levi - lamió el cuello blanco que se encontraba indefenso frente a él.
- Fóllame como solo tú sabes hacerlo - pidió y comenzó a besarlo apasionadamente. Berthold lo tomó del trasero para que no se fuera a caer al momento en que se puso de pie, Levi aferró sus piernas a la cintura de Berthold, sin embargo, este lo tiró con fuerza en la cama. Levi se quejó un poco, aunque ya estaba acostumbrado a ese trato tan agresivo por parte de él.
- No te la voy a dejar fácil Levi - Berthold rió con malicia subiéndose encima del pecho de Levi, se desabrocho los pantalones negros y gastados que usaba normalmente, sacó su miembro erecto y lo puso en la boca de Levi, quien no tardó en comenzar a lamerlo con gula y llenándolo de saliva por completo -. Vaya, se ve que estabas hambriento - retiró su miembro de la boca, se sentó a un lado de Levi, acto seguido le desgarró la playera - Quítate los pantalones - ordenó y Levi obedeció - ya no aguanto más Levi - lo tomó con fuerza colocándolo de perrito, con su trasero expuesto hacia él - Lo siento - sin decir más se la dejó ir de golpe, Levi gimió y gritó de dolor, ya que el miembro de Berthold era descomunal, sintió que se partía en dos.
De los ojos de Levi comenzaron a escurrir lágrimas, pero su amante en turno lo agarró con fuerza del cabello y empujó su cabeza contra la cama haciendo que sus gemidos fueran callados por la almohada mientras embestía brutalmente sin importarle nada más que su propio placer. Berthold seguía embistiendo ese delgado y hermoso cuerpo que tenía a su merced. Jaló de los cabellos a Levi para besarlo apasionadamente, le encantaba ver el rostro lloroso de Levi, eso lo excitaba aún más.
Berthold salió del interior caliente de Levi, lo volteó para volver a entrar en él de una sola estocada, el rostro de Levi le decía que estaba a punto de llegar al clímax, pero él no se lo permitiría, no aún. Con una mano aprisionó con fuerza el miembro del pelinegro quien solo se retorció de placer. A Levi le encantaba que lo tratara de esa forma tan ruda, y sobre todo sentir que esas manos tan ásperas recorrieran su cuerpo emitiendo fuertes descargas de placer por donde le tocaban. Berthold salió del interior de Levi sin decirle nada, haciendo que Levi se desconcertara nuevamente por esa acción.
- Móntame - Berthold era siempre el que mandaba en lo que a tener sexo se refería y Levi obedecía completamente todo lo que él le dijera, así que sin decir más obedeció y se puso a horcajadas sobre él introduciendo lentamente ese enorme miembro, empalándose él mismo.
Sin poder hacer nada más que gemir Levi comenzó mover sus caderas de arriba abajo, formando círculos, le encantaba sentirse como si fuera una sucia golfa. Berthold le daba de nalgadas haciéndolo gemir aún más. El mayor se apoderó del cuello de Levi y comenzó a succionar fuertemente dejando una enorme marca sobre la blanca piel, Levi no hacía más que gemir por todas las sensaciones que estaba sintiendo, Berthold era el único que al que permitía marcar su hermosa piel.
Ambos comenzaron a comerse sus bocas ahogando gemidos de placer, sin romper el contacto Berthold se puso de pie cargando a Levi aun con su miembro dentro para follárselo en el aire. Las piernas de Levi se aferraron a la cintura de su amante y sus brazos a su cuello, mientras que las manos de Berthold sostenían con fuerza las caderas de Levi para poderlo embestir más fuerte. El miembro de Berthold entraba y salía rápidamente del interior de Levi, haciendo presión en la próstata del más bajo, mientras que el miembro de Levi se frotaba contra los abdominales bien trabajados de Berthold.
El placer era tanto que Levi no aguantó más, así que se vino entre gemidos ahogados llenando su abdomen y el de su amante con su semen caliente. La entrada de Levi se contrajo cuando este llegó al clímax, ejerciendo más presión en el miembro hinchado de Berthold, haciendo que este también terminara llenando su interior a la vez que soltaba un gruñido de placer puro. Ambos se recostaron en la cama, exhaustos por el ejercicio realizado.
Berthold se iba a levantar para arreglarse e irse a su casa, como la mayoría de las veces hacía, pero Levi no quería que se fuera, así que se aferro a la cintura de su amante.
- Quédate esta noche - pidió entre jadeos, ya que aun estaba recuperando el aire.
- Pareces un niño mimado - pasó sus fuertes brazos por encima de Levi para atraerlo a su cuerpo, Levi por su parte se acurrucó en su fuerte pecho, después de unos minutos quedó completamente dormido, olvidándose de todo, incluso de limpiarse apropiadamente.
Berthold Hoover, tenía veintidós años de edad, medía casi dos metros de estatura, su complexión física era atlética, su cuerpo había sido esculpido gracias a las horas que invertía en el gimnasio, además del arduo trabajo físico que desempeñaba en una constructora. Levi y Berthold se habían conocido gracias a Kenny, ya que estos dos últimos se dedicaban a la distribución de drogas.
Levi prácticamente se enamoró de Berthold desde el primer momento en que lo vio, tan grande, tan varonil. A sus quince años Levi solo se había acostado con chicas, aunque sin quererlo su mirada siempre viajaba constantemente hacia los chicos, sobre todo a su entrepierna y al paquete que ahí se les formaba.
La extraña relación que mantenían estos dos comenzó cuando Kenny se fue de la casa por problemas con la justicia, escapó dejando solo a Levi. Días más tarde de que eso pasara Berthold llegó a casa de Levi buscando a Kenny, pero él ya no estaba ahí. En cambio encontró a un lindo chico vistiendo lencería y modelándola de forma sensual frente al espejo. Ese día fue la primera vez que Levi tuvo relaciones sexuales con un hombre, a pesar del enorme dolor que sintió, él fue feliz de haber hecho eso con ese chico que quería. Al encontrarse solo, sin nadie que lo apoyará buscó una forma fácil de ganar dinero y así poder salir adelante. Berthold le ayudó presentándole varios hombres mayores, los cuales le pagaban muy bien. Levi disfrutaba de su trabajo, sin embargo, disfrutaba mucho más de la compañía de Berthold.
Lo que a Levi realmente le gustaba de Berthold era el tamaño de su miembro, hasta ahora no había conocido alguien que lo tuviera más grande, Berthold era el que más le hacía disfrutar y por eso era el que más privilegios tenía sobre él.
Una semana, una maldita semana había pasado desde la vez que habían hecho ese extraño trío en la casa de Levi - cuarteto si contaban a Mike - y Eren no había podido ver nuevamente a pelinegro para terminar lo que habían empezado. En la escuela no le podía hablar frente a todos, ya que podrían sospechar, además de que sería demasiado raro porque todos sabían que él odiaba a Levi, y por si eso fuera poco el maldito se la llevaba rodeado de lindas chicas, "malditas brujas" pensaba Eren. Cuando salían de la escuela Levi siempre desaparecía por arte de magia y en su casa nunca estaba. Parecía como si lo estuviera evitando o que se lo hubiera tragado la tierra. Harto de toda esta situación decidió ir a su casa temprano, para así poder hablar con él y llegar a un buen acuerdo.
Eran las seis de la mañana, el sol apenas estaba saliendo y Eren se dirigía a la casa de Levi, cuando estaba a punto de llegar pudo observar a Levi besándose apasionadamente con otro chico demasiado alto que vestía completamente de negro. Se dijeron algo que no alcanzó a oír. El chico extraño se subió a la moto que se encontraba junto a ellos, Levi corrió hacia él y lo beso nuevamente de forma muy apasionada, como si no quisiera dejarlo ir. El chico ya no dijo nada, se puso el casco y salió de ahí. El rostro de Levi era todo un poema indescifrable, como si no quisiera separarse de esa persona, como si le doliera verlo partir, y dentro de Eren algo se rompió desatando una furia incontenible. Sin pensarlo le dio un fuerte golpe a la pared de una barda haciendo que sus nudillos comenzaran a sangrar. Pero eso no fue suficiente como para que su enojo disminuyera, dio media vuelta y se fue hacia su escuela.
Levi llegó puntual a la escuela como era su costumbre, Eren no sabía cómo es que le hacía para mantener sus calificaciones tan altas, porque de hecho no era un secreto que su generación llevaría el nombre de Levi al ser el mejor estudiante de todos, ¿de dónde demonios sacaba tiempo para estudiar si siempre se la llevaba acostándose con diferentes hombres?
La hora del almuerzo llegó, se encontraba solo en una de las mesas de la cafetería, "es mi momento" pensó Eren, sin embargo una chica de cabello rubio y tetas enormes se sentó al lado demás bajo comenzando a hacerle platica. Eren suspiró pesado, en cierta forma era un alivio que esa chica se hubiera sentado ahí, ya que lo había salvado de hacer cualquier estupidez. La chica en cuestión le estaba dando de comer a Levi en la boca mientras le restregaba esos enormes melones de carne en los brazos al pelinegro, cosa que no le agradaba para nada a Eren quien ya se encontraba sentado con sus amigos.
- Tsk, ese maldito enano - comenzó Jean con su habitual platica de siempre -. No sé qué demonios le ven, ¿no creen que se pasan de idiotas esas chicas?
- Jean, no creo que debas expresarte así de él, ya que aunque no lo quieras reconocer él es muy inteligente - aunque Armin no lo quisiera aceptar, Levi le ganaba en inteligencia a él y eso era algo difícil de ver -. Y atlético, no por nada es el capitán del equipo de atletismo - suspiró, muy dentro de él admiraba a Levi, pero no lo podía decir abiertamente puesto que sus mejores amigos odiaban al pelinegro a muerte -, incluso tiene una beca por sus buenas calificaciones y una deportiva a la vez, eso es algo muy difícil de lograr.
- Ya te pareces a esas zorras - contestó Jean -, elogiando a ese imbécil.
Eren no decía nada, solo se dedicaba a comer y a observar a Levi, deseando que lo volteara a ver aunque sea solo un momento, así fue, Levi volteó a verlo mientras le dedicaba una sonrisa llena de cinismo que hizo enfurecer aún más al castaño, quien ya no lo soportó, se levantó de su asiento y se dirigió hacia donde se encontraba el pelinegro. Una vez que estuvo frente a él lo tomó fuertemente de la camisa arrastrándolo fuera de la cafetería, hasta uno de los salones que se encontraban desocupados.
- ¿Qué demonios te pasa idiota? - preguntó Levi una vez que se estuvieron solos.
- Tú, me has estado ignorando toda esta semana - volvió a agarrar a Levi de la camisa atrayéndolo hacía él, de cerca pudo observar la enorme marca que tenía en su cuello -, recuerda que aún tengo tus videos, si no me haces caso, todos se pueden enterar de tu secreto - la mirada de Eren estaba llena de furia, no estaba mirando el rostro de Levi, lo que veía era ese enorme chupetón en su cuello y eso lo hacía enfurecerse más.
- ¿Pero ya cumplí con el trato no? - la voz de Levi sonaba altanera, provocando aún más la furia en Eren.
- Y una mierda, ese no era el maldito trato - empujó fuertemente a Levi contra la pared.
- Pues tu nunca me dijiste que querías a pesar de que te lo pregunté - Levi enredó sus brazos en el cuello de Eren, y se acercó lentamente al rostro contrario -, dime Eren ¿Qué quieres? - hablaba despacio -. Yo puedo hacer tus sueños realidad, solo dime que es lo que quieres y yo lo haré - se acercó más rozando suavemente sus labios con los de Eren.
- Yo quiero... - "quiero hacerte mío y que nadie más te toque" pensó el castaño, sin embargo eso era algo que no se permitiría decir.
- Entonces, me dirás ¿qué es lo que quieres? - Eren seguía sin decir nada, cosa que molestaba a Levi, por lo que decidió besarlo. Eren correspondió inmediatamente al beso - ¿Te gusto, Eren? - Levi se separaba por momentos rompiendo ese beso lento y apasionado - ¿Me deseas? - una de las manos de Levi viajó a la entrepierna del castaño, acariciando su virilidad por encima de la ropa - ¿Qué quieres que haga? Dímelo y yo te complaceré.
Ahora era Levi quien tenía el control de la situación, Eren se encontraba sentado en el escritorio, Levi se las había arreglado para bajarle los pantalones y ahora estaba practicándole un buen servicio oral al castaño quien se retorcía del placer.
- ¿Te gusta esto, Eren? - Levi levantó la vista y sin dejar de ver esos hermosos ojos verdes volvió a engullir ese enorme miembro por completo en su boca llenándolo de saliva, esa escena le encantó al más alto, Levi se veía demasiado sensual.
- Me encanta… Levi - agarró al pelinegro del cabello para tomar el control de las embestidas. Levi lo hacía con maestría, cosa que le encantaba y disgustaba a la vez. ¿Cuántos otros más habrían disfrutado de esa hermosa boca? ¿Cuántos más la disfrutarían de ahora en adelante?
El timbre que anunciaba el fin de la hora del almuerzo había sonado, pronto todos los estudiantes regresarían a los salones y los encontrarían ahí, Eren se tensó e intentó levantarse, pero Levi no lo dejó y en cambio siguió succionando con fuerza, haciendo uso de sus mejores técnicas para lograr que Eren terminará llenándole la boca de esa sustancia espesa y viscosa que tanto le gustaba.
- Será mejor que arregles tus ropas o te encontrarán desnudo - mientras Eren se acomodaba el uniforme, Levi cogió un papel y escribió su número en él, luego metió la mano dentro de los pantalones de Eren y comenzó a acariciar lentamente su miembro semi erecto haciendo que mojará un poco los bóxers, posteriormente sacó su mano -. Llámame cuando terminen las clases - sonrió con malicia, porque le había dejado su número telefónico dentro de los pantalones -. Si no lo haces será mejor que te olvides de mí, ¿entendiste? - Eren solo asintió embobado. Cuando quiso reaccionar Levi ya se había ido y los demás estudiantes comenzaron a entrar a ese salón.
Llegó tarde a su siguiente clase, y buscó a Levi con la mirada, pero su asiento se encontraba vacío. No estaba, se había saltado la clase. Seguía un poco aturdido por lo que había hecho en la hora del almuerzo, había sido genial y ahora tenía su número, todo sería más fácil. La clase se la pasó completamente aburrido, intentaba mirar por la ventana para distraerse un poco. Fijó la mirada en la nada, perdiéndose en sus pensamientos, entonces lo vio, sin querer frente a él pudo ver como Levi salía del almacén del gimnasio seguido por la chica rubia de enormes tetas, las cuales se veían más grandes al parecer por la falta del sostén y sus ropas desarregladas, entonces lo recordó, Levi bateaba para los dos lados. Toda su felicidad se esfumó en un segundo al ver esa escena y sin querer golpeó fuertemente lo primero que tuvo a su alcance.
- ¿Qué te pasa maldito bastardo? - gritoóenojado Jean interrumpiendo la clase y llamando la atención de todos.
- Yo, lo siento - efectivamente, Eren le había dado un puñetazo en la espalda a Jean. No llegó a mayores porque el profesor intervino castigándolos a ambos, tendrían que quedarse castigados después de clases.
Una vez que la clase terminó, Levi ingresó al aula seguido del siguiente maestro que impartiría la clase.
- Te vi con esa zorra - corto y conciso el mensaje.
- ¿Quién eres? - que no supiera que era él, molestó al castaño.
- Me acabas de dar tu número a la hora del almuerzo.
- ¿Katy? - sabía quién era, pero quería molestarlo.
- ¿Quién mierda es esa? - y funcionó.
- Una linda chica de primero que se me confesó.
- Soy Eren -.-
- Lo sé, solo que parecías una colegiala celosa. ¿Eres algún tipo de acosador o qué?
- Claro que no, solo que eres muy obvio, maldito marica.
- Lo que digas, llámame al terminar las clases y ahora no molestes que nos están viendo feo.
- Maldito enano! - ya no recibió respuesta.
Al finalizar las clases Eren iba caminando con Jean hacía la oficina del maestro que los había castigado. Tenía que deshacerse del cara de caballo para llamar a Levi, tenía miedo de que fuera cierto lo que Levi le había dicho, así que sin pensarlo mucho se escabulló en uno de los salones mientras Jean seguía caminando y renegando de todo.
- ¿Para qué querías que te llamara? - Eren hablaba bajito para no ser descubierto.
- Iremos a mi casa, para seguir donde nos quedamos ¿Dónde estás?
- Estoy castigado, no puedo ir - seguía hablando bajo.
- Ohhh, es una lástima Eren, justo hoy que estaba libre para poder atenderte - fingió estar triste.
- Pues veámonos más tarde, ya que salga de aquí.
- Nunca creí que el gran Eren Jeager fuera un "niño bueno" - comenzó a reír -. No sé, tal vez me surja algo más tarde - Eren sintió una fuerte estocada en el pecho al escuchar eso, ya que ese algo podría ser encontrarse con alguno de esos tipos.
- No, más te vale que me esperes, iré por ti a las seis y más te vale que estés en tu casa.
- Si no ¿Qué? - su tono era retador.
- Créeme que no querrás averiguarlo - sin añadir nada más colgó la llamada, cosa que tomó por sorpresa a Levi.
- Interesante... - a Levi le llamó la atención la forma en que Eren le había contestado, al parecer tenía potencial.
Dieron las seis de la tarde, Levi se encontraba esperando a Eren fuera de su casa mientras disfrutaba de fumarse un cigarro. A pesar de que era tiempo de frío y que él no lo soportaba para nada, estaba vistiendo algo un poco veraniego, solo traía puesta una camisa blanca, sin mangas y cuello en "v" que dejaba ver sus clavículas. Unos jeans negros desgastados, que hacían juego con sus converse. Su cabello seguía húmedo ya que acababa de salir de la ducha y decidió salir a esperar al mocoso, que por cierto ya se había retrasado. Le dio otra calada a su cigarro.
La tranquilidad del momento fue interrumpida por el ruido del motor de una motocicleta. Ante sus ojos apareció una Hamann Soltador Cruser, la reconoció al instante ya que era amante de las motocicletas. Sin embargo nunca creyó poder ver una de esas en personas y mucho menos que se parquearía frente a su casa. Un chico alto vestido completamente de negro bajó de ella, se quito el casco y se dirigió hacia él.
- Si que eres un mocoso mimado - apagó su cigarro en el piso y exhaló el humo de su interior.
- ¿Te gusta lo que ves? - Eren se puso de pie frente a Levi mientras se sobaba el paquete de forma sugestiva. Levi lo miró de arriba abajo, vestía una camisa blanca ajustada a su cuerpo, pero apenas se era visible por la chamarra de piel que traía encima de ella, jeans negros un poco ceñidos a su cuerpo, resaltando sus atributos tanto como la parte delantera, como en la parte de atrás, dejando apreciar su lindo trasero y esas piernas fuertes, sus zapatos eran tipo botas con las agujetas atadas hasta arriba. Levi se mordió el labio inferior imaginando lo duro y rico que se lo haría si lo dejaba.
- Nada mal - sonrió de lado -, para ser un mocoso - se puso de pie acercándose a Eren y le dio un beso lento en los labios, a Eren ese beso le supo a una mezcla de dentífrico y tabaco, sin embargo, la sensación era grandiosa. Se encendió de inmediato, sus manos viajaron rápidamente a reclamar el trasero de Levi, realmente lo deseaba.
Se dejó llevar por la pasión del momento, las caricias eran desesperadas al igual que los besos. Quería devorarlo completamente - Me encantas - le susurró Eren al oído, Levi solo se dejaba llevar por la pasión. Eren descendió lentamente por el cuello de Levi, absorbiendo el agradable y fresco aroma a jabón de baño. Entonces se encontró con la marca que Berthold había dejado la noche anterior en Levi, algo dentro de Eren se encendió, él quería ser el único que dejara marcas en esa hermosa piel, se encargaría de marcarlo como suyo. Comenzó a succionar la blanquecina piel que se encontraba expuesta.
- Sin marcas - Levi lo empujó suavemente, rompiendo el encanto del momento, cosa que desconcertó a Eren.
- Pero - chasqueó la lengua molesto al ver la mirada decidida que le estaba dedicando el pelinegro, se había dicho a él mismo que no perdería contra el sujeto desconocido que había visto marcharse en la mañana, por eso fue a su casa y pidió prestada la motocicleta de su padre, por eso se había vestido de esa forma, quería impresionar al pelinegro, sin embargo ni así lo había logrado -. Ponte algo encima, vamos a salir - ordenó el castaño, dirigiéndose a la moto.
- ¿A dónde me va a llevar mi príncipe azul? - sus palabras estaban llenas de burla.
- Solo haz lo que te digo - Levi se dio la vuelta entrando a la casa, cogió una chamarra de piel negra.
- Seremos los chicos malos de la noche - Eren no pudo evitar sonreír ante la estupidez que acababa de decir su acompañante.
- Creo que el mocoso idiota es otro - si las miradas mataran, la que Levi le estaba dedicando en este momento al castaño ya lo habría dejado tres metros bajo tierra.
Cuando subieron a la moto, Eren le dio un casco a Levi y le dijo que se agarrara con fuerzas a él. y así lo hizo, sin embargo las manos traviesas de Levi de repente viajaban del pecho del castaño hacia su abdomen y por ultimo en su entrepierna, poniéndolo demasiado nervioso, gracias a Dios traía puesto el casco, así nadie los reconocería en la calle y Levi no notaría el enorme sonrojo que se había apoderado de su rostro.
Atravesaron la ciudad a toda velocidad, Levi nunca imagino que se subiría a una de esas motocicletas; esa moto era genial, iba pensando con cuantos tipos se tendría que acostar para obtener una igual. Ir a esa velocidad y sentir el aire chocando contra su cuerpo le daba una sensación de libertad.
Llegaron a su destino, el cine...
- ¿Qué se supone que es esto? - preguntó Levi con algo de fastidio.
- ¿Es que no lo puedes ver por ti mismo? - habló con ironía -, es un cine, las personas vienen a ver películas aquí.
- Vaya, que gracioso me saliste - se cruzó de brazos -. Lo que quiero sabes es: ¿qué demonios hacemos aquí?
- Eso es fácil, tendremos una cita - por primera vez Eren le sonrió de manera sincera a Levi, demostrándole que realmente se encontraba feliz. La sonrisa de Eren deslumbró completamente al pelinegro, se veía demasiado lindo.
- Desperdicias mi tiempo y el tuyo, si que eres un mocoso - Eren lo tomó de la mano y lo llevó dentro, estaba seguro de que en esta parte de la ciudad no se encontrarían con nadie conocido, por eso había escogido este cine, ya que tendrían algo de privacidad y si alguien los miraba no importaba, porque no los conocían.
- Iré a comprar las entradas, espérame aquí - Eren se encontraba feliz aunque quisiera ocultarlo, de hecho seguía molesto porque Levi no lo había dejado marcarlo, pero eso no evitaba que su felicidad saliera a flote, contagiando un poco a Levi.
Levi se sentó cómodamente en la sala de espera del cine, estaba realmente sorprendido, por primera vez no podía predecir los movimientos de alguien, ese mocoso estaba lleno de sorpresas. Además de que nunca antes había tenido una cita con nadie.
- Pero miren, tengo demasiada suerte al parecer - la voz de un hombre lo sacó de sus pensamientos - justo en el gatito que estaba pensando - un hombre maduro, alto, delgado y vestido de traje estaba parado frente a él mientras abrazaba a un tipo medio afeminado.
- ¿Y para qué me buscabas Nile? - volteó a ver al chico que acompañaba a Nile, acto seguido sonrió con malicia -. Aunque creo que puedo adivinarlo.
- ¿Qué está haciendo una belleza como tu aquí? - Nile se acercó a donde se encontraba Levi y acaricio tiernamente su mejilla, Levi le siguió el juego tallándose contra sus manos, solo le faltaba ronronear para parecer un verdadero gatito en las manos de ese hombre -. Te podrían secuestrar - Levi sonreía complacido.
- ¿Qué demonios cree que hace? - apareció Eren empujando al hombre que osaba tocar a su gatito, poniéndose entre ambos como escudo humano.
- ¡Eren, cálmate! - Levi hablo de forma calmada, como si no estuviera pasando nada.
- ¿Cómo quieres que me calme? - lo agarró de las manos -, mi cita está coqueteando con otro tipo que podría ser su abuelo.
- No sabía que ahora andabas con niños escandalosos - tomó de la mano al chico que había quedado fuera de todo el drama - Vámonos Antuan - sin decir más se dio la vuelta, perdiéndose entre las salas del cine y dejándolos solos.
- ¿Qué película es la que veremos? - Levi se levantó de donde seguía sentado -. Prometo tratarte bien si quitas esa cara.
Después de pensarlo un poco y convencerse a sí mismo de que solo quería follarse a Levi, terminó aceptando entrar a la sala del cine para ver la película, ya estaban ahí al fin y al cabo. Por petición de Levi se sentaron en los asientos de la última fila. La película que Eren había escogido era de ciencia ficción, desafortunadamente no había podido asistir al estreno de ella por cuestiones de fuerza mayor, así que aprovecharía la oportunidad para verla.
La película ya había comenzado y Eren estaba emocionado viéndola, Levi por su parte se encontraba aburrido, eso no se acercaba para nada a su definición de diversión. De pronto Levi deslizó lentamente sus manos hacia la pierna del castaño, la subió lentamente acariciando su muslo, le encantaba sentir lo firme de este. Llegó a la entrepierna de Eren apretando suavemente su paquete, sin embargo el castaño tomó la mano de Levi y la quitó de ahí diciéndole "déjame ver la película", haciendo que Levi se enfureciera. Había intentado provocarlo para lograr tener algo de "diversión" recibiendo como respuesta una negativa. Levi había pensado en hacer "algo" más en la sala, pero al parecer no sería posible, de pronto se sintió frustrado. Al parecer su príncipe azul se había transformado en sapo en cuanto comenzó la película.
La película ya iba a la mitad cuando el celular de Levi comenzó a parpadear anunciando la llegada de un mensaje.
Te espero en la entrada.
Nile.
Una sonrisa se dibujó en el rostro de Levi, al fin tendría algo de diversión. Levi se levantó de su asiento y le dijo a Eren que iría al baño, Eren no le tomó mucha importancia así que siguió disfrutando de la función. Levi por su parte fue a la salida del cine y ahí vio parado a uno de sus clientes esperando por él.
- ¿Qué paso con tu acompañante? - dijo burlescamente.
- Encontré un lindo gatito, no lo necesito más - Nile comenzó a caminar hacia el estacionamiento - ¿Qué paso con el mocoso? - volteó a ver a Levi mientras abría la puerta de su coche.
- Está disfrutando de la película, como el mocoso que es - Se acercó lentamente a Nile para besarlo entre la oscuridad de donde se encontraban -. Me encanta tu barba.
Sin decir nada más ambos subieron al auto, y cuando este arrancó Levi envió un mensaje.
Disfruta de la película mocoso.
Levi.
Notas:
Creo que de todos los capítulos este es el más light hasta ahora. El Beri no lo tenía pensado de esta forma, pero así terminó siendo, y como se amolda a la historia (creo yo), de hecho hay muchas cosas que aun no tengo pensadas, lo único que ya tengo planeado es el final xD
Al principio tenía planeado este capítulo de otra forma, pero al final me dio algo de fiaca así que le quite algunas cosas de lo que tenía pensado que pasara, pero en si el desenlace de la cita era el mismo.
En este capítulo no hubo lencería, pero el capítulo que viene si habrá y Eren al fin llegará a ultima base con Levi, creo :v
Bueno cualquier cosa pueden decirla u.u
