El Samurái Naranja
Capitulo 4: La hora de la verdad.
Disclaimer: Naruto le pertenece a Masashi Kishimoto yo solo uso a los personajes con el fin de entretener
― ¡Naruto! ― grito Kushina en medio de la calle corriendo hasta aquel rubio que creyó era su hijo.
― ¡¿Eh?! ― atino a decir Juushiro al sentir que alguien lo abrazaba, al recuperarse de la sorpresa vio que quien lo abrazaba era Kushina y casi se muere del asco.
― ¡Mi niño, eres tú! ― decía la pelirroja entre sollozos.
― ¡Suéltame kunoichi! ― rugió furioso el rubio apartando bruscamente a Kushina quien tenía una expresión de sorpresa absoluta al contemplar el odio con el que su propio hijo la miraba.
― ¡¿Qué sucede mami?! ― pregunto alarmada y confundida Namine al ver que su madre había salido corriendo a abrazar a aquel muchacho que se le hizo parecido a su papa.
― ¿Q-que pasa Naruto? ― pregunto asustada al ver como su hijo la repudiaba, intento acercarse nuevamente a él pero dio un salto tirando las cajas que había sostenido y se puso en posición de ataque.
― ¡Aléjate de mí! ― volvió a rugir el rubio― te juro que si das un paso más… te partiré en dos― aseguro con una mirada fría.
― ¡Cálmate, Juushiro! ― ordeno Mifune, pero Juushiro seguía con la mano en el mango, listo para rebanar a Kushina o a cualquier otro ninja que se le acercara.
― ¡¿Mami que te pasa?! ― pregunto Mito igual de confundida que su hermana.
― Naruto, soy yo, tu mama― decía Kushina en un intento porque su pequeño la reconociera. Desgraciadamente para ella su niño seguía en posición de ataque y le dedicaba una mirada fría y llena de odio.
― ¡Tú no eres mi madre, maldita kunoichi! ― gritó el ojiazul rompiéndole el corazón a su progenitora. De pronto los ojos del rubio cambiaron de su habitual azul a un rojo sangre con la pupila rasgada mientras que las marcas en sus mejillas se acentuaban más.
― ¡¿Qué está pasando aquí?! ― pregunto Hitomi sorprendida de lo que estaba sucediendo. Estaba teniendo un lindo día cuando de pronto Kushina se puso a gritar y corrió a abrazar a su guardaespaldas.
…
Minato estaba llenando unas formas para unas renovaciones cuando llegaron un ninjas a su oficina los cuales se veían un poco agitados.
― ¡Hokage-sama! ― entraron gritando todos.
― ¡¿Qué sucede?! ― pregunto Minato naturalmente alarmado.
― ¡Es Kushina-san! ― gritó uno de los ninjas haciendo que el rubio se alarmara aun más.
― ¡¿Qué paso con ella?! ― rogo saber el pobre hombre quien tenía el corazón en la mano.
― ¡Uno de los samuráis que vinieron con el Daimyo del País del Hierro quiere atacarla! ― informo por fin otro de los ninjas, Minato no se lo pensó dos veces y desapareció de ahí usando su Hiraishin para aparecer donde estaba su esposa pues ella siempre llevaba un sello entre sus ropas por precaución.
…
Fuera del hotel las cosas seguían igual, Kushina intentaba hacer entrar en razón a su hijo y Juushiro seguía sin dejar su posición de ataque.
― ¡Eh dicho que te calmes, Juushiro! ― dijo de forma autoritaria Mifune rezando para que no pasara una catástrofe que arruinara no solo el futuro de su nieto, sino que hasta podría crear destruir las relaciones entre el País del Hiero y el País del Fuego pues atacar a la esposa del yondaime Hokage sería considerado un crimen grave.
― N-no temas, no te hare daño― decía la pelirroja en un tono tranquilo y suave, muy maternal. Comenzó a acercarse a pesar de las advertencias del rubio quien le decía que no se acercara.
― ¡Detente! ¡Si sigues acercándote, te matare! ― advirtió por última vez, pero al ver que ella no desistía decidió cumplir con su amenaza y desenvaino su espada a una velocidad imposible de seguir para todos, sus intenciones eran rebanarla de un solo tajo pero de pronto hubo un destello amarillo y su espada fue detenida en el acto.
― ¡Minato! ― gritó sorprendida la pelirroja al ver a su marido deteniendo la katana de su hijo con uno de sus kunais de tres puntas. Minato iba a devolverle el golpe al agresor cuando se dio cuenta de algo, el agresor resulto ser un muchacho de unos quince o dieciséis años rubio de ojos azules y con marcas de bigotes en las mejillas. De mas esta decir que Minato lo identifico de inmediato pues aunque pasaran mil años podría reconocer las señas de aquel niño que desde hacia quince años había estado buscando incansablemente.
― ¡¿Naruto?! ― pregunto confundido el yondaime al ver que su propio hijo iba a matar a Kushina sin ninguna piedad.
― ¡¿Qué sucede?! ― exigió saber Hitomi al ver que nadie le prestaba atención, de pronto varios samuráis salieron de del hotel pues habían estado escuchando un gran alboroto donde llamaban a Juushiro.
― Algo que siempre temí que pasara― contesto Mifune mirando a la nada y dejando muy confundida a Hitomi.
― ¿Que sucede Mifune-sama? ― pregunto un preocupado Urakaku mirando la situación donde el yondaime Hokage paraba la katana de Juushiro quien se veía furioso.
Mifune no contesto, estaba demasiado ocupado pensando en cómo le explicaría a su nieto todo lo que estaba pasando, sabía que algo así pasaría algún día, incluso tuvo sus sospechas al ver al yondaime, era demasiado parecido con Juushiro como para que fuera una simple casualidad, pero prefirió no decir nada para no provocar revuelo o algo que pudiera afectar de mala manera a su nieto. Mifune sintió un gran arrepentimiento por no haber dicho nada antes, ahora el rostro de su amado nieto se veía lleno de confusión y odio. El viejo general avanzo tranquilamente hasta donde estaba su nieto y el yondaime quienes aun no separaban sus armas y las separo el mismo.
― Calmémonos todos, por favor― pidió educadamente a lo que ambos rubios enfundaron sus armas.
― ¡¿Qué pasa Ojii-sama?! ¡¿Por qué esta mujer está diciendo que soy su hijo?! ― exigió saber el rubio menor mirando fijamente a Mifune quien no encontraba las palabras para hablar pues simplemente no era fácil explicarle a su nieto que sus padres muy posiblemente eran lo que él mas odiaba en el mundo.
― Por favor Urakaku, llévate a Juushiro adentro― rogo el pobre viejo quien a realmente le estaba doliendo el corazón.
Urakaku de inmediato cumplió la orden de su general y con ayuda de varios samuráis se llevaron a Juushiro quien exigía a gritos respuestas a lo que estaba pasando.
―Mis disculpas, Hitomi-sama. Quisiera pedirle permiso para poder ausentarme un rato― solicito educadamente el anciano inclinándose ante la pelirroja.
― E-está bien― dijo simplemente y acto seguido Mifune se paro para encarar al yondaime y su mujer.
― ¿Podríamos hablar en otro lugar? ― pregunto a lo que ambos asintieron y se fueron a la oficina del Hokage para poder hablar tranquilamente.
…
Ya en la oficina del Hokage Minato y Kushina se sentaron frente a Mifune quien se veía muy serio. Ninguno sabía cómo comenzar una plática y el silencio se torno muy incomodo mientras se observaban fijamente.
― ¿Qué fue lo que pasó allá afuera, Mifune-san? ― preguntó Minato por fin rompiendo el silencio, sentía mucha curiosidad por saber la razón del por qué Naruto se había comportado como si los odiara.
― Primero que nada Minato-dono, dígame, ¿Por qué creen que mi nieto Juushiro es su hijo? ― pregunto el viejo sin rodeos cosa que agrado un poco al yondaime pues lo último que quería era que le dieran largas.
―Pues vera, su nieto comparte varias de las señas particulares que tenía mi hijo quien fue secuestrado hace quince años― respondió con seriedad el Hokage.
― ¿Quién fue el que lo secuestro? ― pregunto Mifune para estar seguro de que fueran el mismo antes de decir algo más.
― La verdad fueron dos secuestradores, un sujeto raro con una máscara amarilla y un monstruo que salía de la tierra quien fue el que se lo llevo― contesto Minato con impotencia pues aun no se perdonaba que hubiesen secuestrado a su hijo en sus narices.
Mifune sintió un duro golpe en su corazón, al escuchar lo de un monstruo que salía de la tierra supo inmediatamente que era el mismo monstruo al que le había quitado a Juushiro hace quince años en aquel bosque. Había deseado con todas sus fuerzas que no fueran el mismo, que solo se tratara de una rara coincidencia, él mismo no creía en coincidencias, pero esa vez había depositado todas sus esperanzas en que lo fuera. Lamentablemente la vida no siempre es como una quisiera que fuese.
― ¿Hay algo más que confirme que es su hijo? ― pregunto el viejo samurái en un vano intento por que las cosas no fueran como él creía que eran.
― T-tiene un enorme sello tatuado en el abdomen― dijo Kushina con las lágrimas aun rodando por sus mejillas.
Ese fue el golpe de gracia para Mifune, definitivamente no había ninguna duda de que ese niño Naruto y su nieto Juushiro eran la misma persona, el viejo general sintió un vacio en su corazón solo equiparable a cuando pierdes a alguien importante en tu vida, y técnicamente así era. Ahora que Juushiro había encontrado a su familia ellos podrían arrebatárselo sin que él pudiera hacer nada para evitarlo, pero si eso era lo mejor para él pues no tenía derecho a mantenerlo alejado de los suyos, además la pareja frente a él le parecían buenas personas por lo que podría estar tranquilo si Juushiro se quedaba con ellos.
― No hay duda, mi nieto es el hijo que han estado buscando― dijo el viejo con mucho pesar, incluso sintió como las lágrimas luchaban por salir de sus ojos, pero no lloro, llorar no resolvería nada. Lo único que preocupaba ahora a Mifune era cómo reaccionaría su nieto al saber que era hijo de ninjas, seguramente maldeciría su existencia hasta el cansancio y negaría por todos los medios ese hecho, así de bien conocía Mifune a su nieto.
Kushina y Minato no aguantaron mas y se abrazaron entre lágrimas de alegría al saber que al fin habían encontrado a su querido hijo sano y salvo luego de tanto tiempo llorando por él y buscándolo incansablemente. Por fin podrían ser una familia completa nuevamente, como siempre debió haber sido. Pero algo de pronto opaco su felicidad, el recuerdo de Naruto atacándolos sin ninguna piedad lo cual los tenía inquietos pues no era normal que fuera agresivo con ellos si apenas lo conocían.
―Mifune-san― hablo Minato para llamar la atención de viejo samurái quien estaba sumido en sus pensamientos y volteo de inmediato al oír su nombre― ¿Por qué Naruto fue tan agresivo con nosotros? ― pregunto mirándolo con una preocupación que solo un padre inquieto podría tener.
Se habían tardado en preguntar, ahora a Mifune no le quedaba otra más que contarles la razón por la que había sido tan agresivo con ellos― Juu… Naruto― se corrigió sintiendo un mal sabor de boca al saber que ya no podría llamarlo así― Naruto odia a los ninjas― dijo sin rodeos dejando a la pareja boquiabierta y confusa.
― ¡¿Por qué?! ― pregunto alarmada Kushina sintiendo como su mundo se venía abajo, simplemente no comprendía por qué su hijo odiaba a los ninjas si él era hijo de dos de los mejores que habían.
Mifune nuevamente guardo silencio un momento antes de poder volver a hablar y comenzó a contarles todo lo que había pasado hace dos años en la fortaleza donde vivían, el ataque por parte de Kirigakure y de cómo atacaron por la espalda aprovechando que ellos estaban peleando en el frente, también les conto que fue él quien paro el ataque a la fortaleza matando a todos los ninjas agresores, lo cual los dejo en shock pues no esperaban que su hijo fuera así de sanguinario como para matar él mismo a tantos ninjas, y peor aún, teniendo solo trece años. Mifune también les conto sobre Sanae y cómo fue herida durante el ataque, además de todos los inocentes que murieron ese día producto del ataque y de que a raíz de ese hecho fue que despertó el odio de Naruto por los ninjas y que incluso cuando la lucha había parado, él seguía atacando a cualquier ninja que se le acercaba lo suficiente. Minato y Kushina estaban horrorizados, simplemente no podían concebir que su pobre hijo pudiera haber sufrido tanto o matado a tantas personas a tan corta edad, ni que se hubiera convertido en alguien con el corazón tan lleno de odio y rencor. Simplemente era un horror.
― Se que quieren hablar con él en este momento, pero preferiría ser yo quien le explique todo― dijo Mifune al ver lo ansiosos que estaban Minato y Kushina, la pelirroja iba a protestar pero recordó lo que paso frente al hotel y mejor se quedo callada. Los tres luego de esa plática emprendieron rumbo con destino al hotel para poder conocer por fin a su pequeño.
…
Las cosas en el hotel n o estaban yendo nada bien, Juushiro había pateado y golpeado a diestra y siniestra a cualquiera que trataba de pararlo, solo hasta que Sannosuke llego y le ordeno calmarse fue que se quedo quieto pues aun en ese estado seguía sabiendo cual era su posición frente a ese hombre, y solo por respeto a él dejo de armar alboroto, pero sus ojos no abandonaban aquel rojo sangre del cual se habían teñido. Su mente aun tenia fresco el recuerdo de aquella kunoichi llamándolo hijo. Una vez se había calmado lo llevaron a su habitación para que pudiera descansar y terminar de calmarse.
― ¿Qué crees que haya pasado? ― pregunto serio Urakaku a su compañero Okisuke.
―No lo sé, pero debe haber sido algo muy grave para que Mifune-sama se haya marchado solo con el yondaime Hokage y su esposa.
― Me preocupa mucho todo esto, ¿Has visto como se puso el joven Juushiro? ― volvió a preguntar Urakaku mientras Okisuke cerraba su ojo pensativo, algo estaba muy mal en todo aquel alboroto, pero por más que pensaba no podía descifrar qué.
― Habrá que esperar a que Mifune-sama vuelva y él mismo nos explique lo que sucedió― respondió Okisuke en tono monótono, pero realmente estaba muy preocupado por su general y el nieto de este.
…
― ¿Qué cree que le haya pasado a mami, Hitomi-sama? ― pregunto Namine mirando con los ojos llorosos a la pelirroja quien no sabía ni qué contestarle, pues ni ella sabía lo que había pasado. Luego de que Minato y Kushina se hubieran ido, las niñas se quedaron con Hitomi quien las llevo a su habitación para que no estuvieran en la calle.
― No lo sé, pero ya verás que todo estará bien― dijo con una sonrisa tranquilizadora para tratar de calmarlas.
― ¿En serio lo cree? ― pregunto Mito al borde de las lágrimas.
― ¡Ya lo creo que sí! ― comento animada poniendo una mano sobre la cabeza de la pequeña. Pero realmente estaba igual de preocupada por la situación pues todo paso muy rápido y era confuso, y al final se termino quedando sin respuestas, intento preguntarle a su padre pero este le dijo que no tenía ni idea de lo que estaba pasando por lo que tuvo que quedarse con la duda.
…
Minato y Kushina no perdieron tiempo y fueron rápidamente al hotel seguidos de Mifune a quien no se le dificultaba seguirlos por las calles mientras ellos saltaban por los techos. Por más que pensaba no podía encontrar la forma en la que le diría a Juushiro que era hijo de ninjas, sabía que en cuanto lo supiera nada podría calmar su furia. Luego de unos diez minutos que se hicieron una eternidad para el yondaime y su mujer, pero una milésima de segundo para Mifune, llegaron al hotel. Antes de que Kushina y Minato entraran para poder abrazar a su hijo Mifune se les puso en frente impidiéndoles el paso.
―Recuerden lo que les dije― recordó el anciano―, yo seré el que hable con él― dijo firmemente a lo que ambos asintieron y lo siguieron hasta la habitación que compartían quedándose afuera.
…
Juushiro seguía igual de rabioso y solo estaba esperando a que su abuelo llegara para que pudiera explicarle lo que había sucedido con esa gente rara. Al parecer sus plegarias fueron escuchadas pues su abuelo Mifune había entrado por la puerta sin que se diera cuenta y ahora estaba frente a él con una mirada más seria de lo habitual.
― ¿Qué paso allá afuera? ¿Qué querían esas personas? ― pregunto el rubio igual de serio temiendo a la respuesta de aquel hombre que durante toda su vida lo crio.
― Son tus verdaderos padres― contesto Mifune, sin rodeos, como siempre. Esa noticia dejo al pobre rubio impactado, al momento de oír eso sintió como todo su mundo se hacía pedazos, era hijo de ninjas, aquellas personas a las que tanto repudiaba y despreciaba fueron quienes lo trajeron al mundo. Jamás en su vida se había sentido tan sucio como en ese momento, de solo pensar que ellos eran sus padres lo hacía sentir asco de sí mismo.
― ¿A qué te refieres con eso? ― preguntó con una expresión de… miedo, si era miedo, miedo de que algo así fuera cierto.
― Lo que dije, que Minato Namikaze y Kushina Uzumaki son tus verdaderos padres y tu nombre es Naruto y no Juushiro― si bien Mifune se veía calmado, dentro de su corazón había una terrible tormenta de dolor, estaba muy triste y tenía miedo de perder aquel pequeño al que con tanto amor y cariño cuido desde que era un pequeño bebe.
― No… imposible… es mentira― decía Naruto negando con la cabeza intentando negar la horrible realidad.
― No lo es, me hubiese gustado que lo fuera pero… ellos me han confirmado que son tus padres― sentencio el viejo general a quien se le encogió el corazón al ver a su nieto con los ojos abiertos como platos intentando asimilar lo que estaba pasando.
― ¡ESO NO ES VERDAD! ¡NO SOY HIJO DE UNOS SUCIOS NINJAS! ― rugió furioso mientras amargas lágrimas rodaban por sus mejillas sin saber que al otro lado de la puerta el corazón de sus progenitores se caía a pedazos de solo escuchar el cómo se refería a ellos con ese término tan despectivo.
― Cálmate, por favor― rogo el viejo quien se sentía aun peor que su nieto.
― ¡¿CÓMO QUIERES QUE ME CALME?! ― gritó furioso rompiendo la pared detrás de él de un puñetazo y golpeando todo lo que estaba a su alcance.
― ¡Se que es duro para ti! También lo es para mí, pero debes ser fuerte para afrontar lo que viene, ¿No fue eso lo que te enseñe? ― pregunto calmadamente Mifune intentando mantener la compostura, pero le era realmente difícil.
― ¿Y qué quieres que haga entonces? ― pregunto Juushiro entre sollozos.
― Dales una oportunidad― sugirió Mifune haciendo que Juushiro lo mirara como si estuviera loco― se que no es fácil, pero al menos podrías darles el beneficio de la duda― dijo el viejo en un intento por hacer entrar en razón al rubio.
― ¡Son ninjas! ― gritó como si fuera la cosa más obvia del mundo― ¡Tipos como ellos fueron los que atacaron nuestro hogar! ¡Te recuerdo por tipos como ellos Sanae-chan quiso matarse muchas veces! ¡Ellos la dejaron marcada! ― rugió recordando todo lo que había pasado aquel día que siempre tendría en su mente y corazón hasta el día de su muerte.
― ¡Ellos no fueron! ― gritó igual de enojado Mifune― Yo te recuerdo a ti que tú fuiste el que mató a los ninjas que la lastimaron, ellos son personas diferentes. Son tus padres, y te han estado buscando sin descanso desde hace quince años ―dijo recobrando la compostura.
― Un ninja es un ninja y todos son simples mercenarios que hacen cualquier cosa por dinero― murmuro el rubio con odio en sus palabras. Una vez que se había calmado sus ojos recobraron su original color azul cielo cosa que tranquilizo al viejo general.
― Los samuráis no somos pre juiciosos, ¿No te enseñe eso yo también? ― pregunto con nostalgia el viejo samurái haciendo dudar al rubio.
― Pero…― Juushiro no sabía qué hacer, ¿Realmente debía darles una oportunidad? Y si lo hacía ¿Qué pasaría de ahí en adelante? ¿Tendría que quedarse a vivir en Konoha? ¿Tendría que convertirse también en un ninja? ¿Tendría que romper su compromiso con Sanae? De solo pensar eso se le revolvía el estomago.
― Hagamos esto, conócelos un tiempo. Si te agradan pues ya verás tú qué hacer. Si no, siempre eres bien recibido en el País del Hierro- dijo el viejo con una sonrisa comprensiva.
― ¿Quieres que me quede aquí? ― pregunto incrédulo el ojiazul.
― Solo por un tiempo, para que los conozcas. Ya luego decides donde quedarte― contesto tranquilo y suavizando la mirada― recuerda esto, tu siempre serás mi nieto, nada jamás cambiara eso― dijo abrazando a su nieto el cual correspondió al abrazo.
― Esta bien, lo hare, pero no te garantizo soportar el quedarme― dijo Juushiro más calmado.
― me alegra― susurro el viejo separándose de su nieto.
― ¿Pero qué hay de mi compromiso con Sanae? ― pregunto dudoso.
― No te preocupes por eso, incluso podrán seguirse viendo― dijo Mifune revolviéndole el cabello al ojiazul.
― ¡¿En serio?! ― pregunto feliz terminando de tranquilizar a su nieto pues nuevamente recobraba esa actitud jovial y alegre de siempre.
― Si, hare que venga a visitarte de vez en cuando, creo que a tu madre le encantara conocerla― respondió el viejo haciendo que Juushiro se tensara con lo de su madre, si bien había dado un gran paso, no es como si de la noche a la mañana fuera a aceptarla así como así, pasaría un largo tiempo antes de que pudiera aceptarla como tal.
― Esta bien, siendo así acepto quedarme aquí un tiempo― dijo Juushiro no muy convencido de sus palabras.
― ¿Quieres conocerlos? ―preguntó el viejo con una expresión suave.
― Esta bien― respondió el rubio y Mifune salió un rato de la habitación.
Luego de un rato y de unos gritos de felicidad el Hokage y su mujer entraron a la habitación donde su hijo los miraba curioso y desconfiado como si fueran desconocidos, aunque técnicamente lo eran pues esa sería la segunda vez que se veían. Los tres estaban frente a frente sin saber cómo iniciar una conversación.
― ¿Hola? ― fue lo único que dijo Juushiro y ambos adultos se abalanzaron contra él para atraparlo en un abrazo lleno de emoción y lágrimas.
― Al fin te encontramos, hijo― dijeron Minato y Kushina, ambos llorando lagrimas de alegría.
Hasta aquí!
Seeeeeh, ya se que quedo algo corto, pero bueno, como siemrpe lo corte en la mejor parte XDDDDD, ojala les haya gustado este cap al igual que los otros.
(Modo Germán Garmendia On)
Y si te gusto no te olvides de comentar y darle follow, subo capítulos casi todos los días, Ok no XDDD uuun abrazo psicológico y espero que estén pendientes del próximo cap donde comenzara a integrarse a Konoha y tendrá sus roces con algunos de los ninjas de la aldea.
(Modo Germán Garmendia OFF)
Contestando a los reviews:
Yoshuco: me alegra que te gustara el cap, ojala te guste este también. Saludos.
Reoad32: Que bueno que te gustara el cap, en este cap se resolvieron varias de tus dudas y espero que te haya gustado. Saludos.
Dataria: pues aquí tienes la conti, lástima que lo corte en la mejor parte XDDDD. Pero ya saben como soy. Saludos.
CCSakuraforever: pues lo del emo quien sabe, ya me conocen y saben que por mas que piensen jamás sabran lo que va a pasar en el próximo capitulo jejeje XDD. Saludos.
Gjr20900: seeeh, esa ova me arruino la infancia, y me hizo un sppiler de los mil demonios porque no había terminado el anime ;w; XDDDDD. Por lo de la espada de Akame, pues no! Suficiente tiene con su propia espada, como ya he dicho en otros de mis fics no me gusta meter personajes de otros animes o habilidades por lo que Naruto va a seguir con la espada que tiene, ojala te guste el cap. Saludos.
Diego Uzumaki Uchiha: pues el modo en el que va a controlar el chakra te va a encantar, ya lo he visualizado y me encanto. Ojala te guste este cap. Saludos.
Dante kamiya: pues Naruto no les va a tener rencor sonó desconfianza, pero se va a ablandar poco a poco. Saludos.
Victor018: pues qui tienes tu conti, ojala te guste. Saludos.
Buty: pues lo siento pero no. Naruto ya utiliza el estilo Iai y con ese se va a mantener hasta que desarrolle su propio estilo, pero eso va a ser más adelante. Además por increíble que parezca yo no he visto One Piece, bueno si, pero me quede en el cap 78 y por pereza no lo seguí viendo XDDDD. Saludos.
Sanada el tengu: pues me alegra que te haya gustado la historia, tengo la esperanza de que algún día la gente se emocione con mis historias con solo ver "by Payaso Coronado" XDDDDDD. Saludos.
Lector Shenlong: Neta viejo, ¿Qué te traes con Shion? Siempre preguntas por ella XD. Aprende de una vez no te voy a responder un carajo jajajajajajaja XDDDDDD. En el próximo cap se van a resolver algunas de tus dudas. Saludos.
Riruka: me alegra que te haya gustado este cap, algunas de tus dudas se respondieron en este cap, ojala te haya gustado. Saludos.
Airin: me alegra que te hayan gustado los caps y la historia en general, pues lo demás se va a ver en el próximo cap donde Naruto hable con sus padres apra poner reglas de convivencia. Y pues, no me gusta alargar demasiado las cosas algo así como que, Naruto pasa cerca de ellos y no lo reconocen o tonterías así que solo alargan la historia y uno se termina desesperando. Saludos.
Guest 2: La verdad no tenia ni idea de cómo llamarte y por eso te puse así XDDD. Pues respecto a lo de Akatsuki pues eso se va a ver muuucho mas adelante, y lo de jiinchuuriki, pues les tengo una sorpresa reservada. Y lo de ir al grano pues si, me gusta ser directo y no andar con rodeos, como en algunos fics donde uno espera el beso de los protagonistas y siempre tiene que llegar alguien a cagarla, ¡Odio eso! Y por eso no lo hago. Saludos.
Jbadillodavila: pues aquí tienes tu reencuentro emotivo. Saludos.
Acqua OfThe Back: pues aquí hubieron mas reacciones, espero te haya gustado el cap, ¡QUE OTRA VEZ CORTE EN LA MEJOR APRTEE! ¡MUAJAJAJAJAJAJA! XDDDDDDD. Saludos.
Se despide Payaso Coronado
Hasta la proximaaa!
